¿Qué me había pasado? era la pregunta que mi mente no podía procesar. No sé si era por la confusión o el estado catatónico en el que me encontraba. Yo un conductor….. de todos a mi me toco ser.
-¡Por favor, no! ¡¿Por qué a mí?!- me gritaba a mi mismo asustado- De miles tuve que ser yo, precisamente yo ¿Por qué… porque me toco ser uno de ellos?- repetía incansablemente llorando.
Volví a ver mis manos y estas seguían desprendiendo una estela negra y opaca. Aun atrapado entre las llamas no podía pensar en otra cosa ¿Qué iba a hacer? era un conductor, era igual, igual al que asesino a Cailin.
Lo primero que creí correcto fue en quedarme ahí y dejarme consumir por el fuego, tal vez de esa manera mis padres me enterarían como una persona normal, en vez de vivir odiado por ellos y ser encerrado por el DUP.
Me senté en el suelo y espere que todo acabara rápido. Tenía miedo, pero sobre todo rabia…. tanta rabia. No solo no pude hacer nada por Cailin, si no que moriría siendo un conductor y era lo que tanto me enfurecía. Levante la vista y entre el humo y fuego pude ver mi reflejo en un viejo espejo roto. Cuando me vi a mismo llorando pude ver por un momento a Cailin sonriéndome.
No supe cómo reaccionar ante aquello pero esa imagen fue suficiente para despertarme de aquellos amargos pensamientos. Una enorme parte de la estructura a mi espalda se había caído y debía salir de inmediato. Calme mi mente y cuando estuve otra vez corrí hasta la puerta e intente abrirla, pero estaba cerrada.
- ¡Ábrete puerta de la puta madre!- forzando el picaporte- ¡¿ALGUIEN?! ¡QUIEN SEA ABRA LA PUERTA!- grite mientras seguía empujando la puerta.
Nadie contesto, busque una ventana pero todas estaba tapeadas o cubiertas por las llamas y tuve que optar por tirar la puerta, sabía que iba a ser difícil así que me prepare y patee la puerta con todas mi fuerzas. Logre no solo abrir la puerta si no que también hice que las bisagras se rompieran echándola abajo.
–wow….. ¿cómo es qué lo hice?- mirando con asombro.
Salí del lugar asía la calle y note que me encontraba a las afueras de la ciudad, por lo cual no había nadie por los alrededores. Voltee y contemple como la casa ardía en medio de la noche.
-Bueno, de la que me salve- escucho sirenas acercándose, entonces volteo- Claro ¿ahora llega la ayuda verdad? ¿Eso es?... ay ¡NO!
Pude ver que venían los bomberos… junto con un camión patrulla del DUP, salí corriendo lejos del lugar pensando si me encontraban ahí, ¿qué haría? Ahora soy un conductor y ellos son los que les dan caza, ni siquiera quise voltear a ver si me seguían o no, solo me concentraba en correr, correr por mi vida y porque ellos no me atraparan.
Después de correr durante un rato logre llegar hasta un barrio de la ciudad, no había nadie a esas horas así que pensé que el peligro ya había pasado, entonces note que me había alejado lo suficiente.
- espero que nadie me haya visto….- dije mirando una estela de humo elevarse a lo lejos proveniente de aquella casa.
Seguí caminando lo más rápido posible rumbo a mi hogar, parte de mi vestimenta estaba quemada y sucia pero no me importo, solo intentaba analizar todo lo que había ocurrido sin perder la cabeza.
Entonces una imagen del DUP vino a mí y esperaba que no hubiesen alcanzado a ver, pero ¿si así fue? Cavia la posibilidad de que en ese momento estuvieran tirando abajo la puerta de casa.
-Tengo que regresar rápido- dije nervioso.
Empecé a correr con desesperación por las oscuras calles de Bellingham, no sabía si alguien me había visto salir de la casa en llamas, pero si alguien lo hizo y me reconocía seguramente mi familia seria interrogada por el DUP, no podía dejar que eso pasara pero ¿qué podía hacer? Entonces me detuve a pensar.
Supuse que huir de casa sería la mejor opción ¿pero a donde rayos podría ir? Además si logro ocultarme, ¿qué haría entonces? ¿esconderme como un ratón y sin ningún propósito hasta el día de mi muerte? Entonces ahí fue cuando comprendí, esos últimos 2 años viví con la duda de quién había cometido el crimen de asesinar a mi hermana, intentando saber la verdad que escondida el DUP aunque inútilmente no había logrado nada. Levante mi mano y pude observar el poder que había adquirido, aquello que asustaba tanto al DUP, ahora poseía un don que me serviría para lograr lo que tanto anhelaba, pero si quería saber tendría que ir para buscar repuestas al lugar donde todo se origino….. a Seattle.
Empecé a correr nuevamente, ya tenía un plan de lo que debía hacer, pero luego se me cruzo por la cabeza.
- Pero ¿Exactamente que poder tengo?- mire la punta de mis dedos con detenimiento pero no sabía que era, sin embargo el pequeño pero recio olor que emanaba me dio una clara pista.
- ¿hollín?... bueno al menos mi poder combina con mi ropa. Si hubiese sido algo color rosa sin duda alguna hubiese preferido cocinarme allá atrás jeje- reí con gracia al recordar de una vez una noticia de un hombre con poder del esmalte de uñas. Y un sujeto con va por ahí con las uñas color rosadito no es muy varonil.
Después de 15 minutos llegue a mi casa afuera se encontraba mi padre de pie en la entrada, supuse que esperándome.
-¿dónde estabas?- pregunto enojado mi padre- ¿no sabes la hora que….. tu ropa esta quemada?- viendo mi casi irreconocible campera.
-¡te lo explicare todo adentro rápido!-
Entre a mi casa y no había nada fuera de lo común, entonces di por terminadas mis dudas del que DUP me haya visto antes, así que subí las escaleras y fui a mi habitación.
– ¡JOHN BAJA AHORA!- ordeno mi padre al ver que me escabullía del él.
- ¡Ya bajo espera un minuto!- le conteste sin mucha vueltas.
Entre a mi habitación y me puse a buscar mi bolso de la escuela, al encontrarlo lo abro y saco todo lo que trae adentro, voy hasta mi ropero y comienzo a sacarme la ropa llena de quemaduras, sudor y sangre, para ponerme alguna otra cosa. Entonces tomo mi celular, mis auriculares, mi mp3 que había dejado cargando, tomo una remera más de mi ropero y también lo pongo dentro justo con un par de calcetines y unos guantes por las dudas….no tenía idea de lo que me esperaría desde ahora.
-¡JOHN BAJA AHORA O SUBIMOS!- grito de nuevo mi padre haciéndome que me apresure.
-¡DIJE QUE YA VOY ESPEREN UN MOMENTO!-respondí
-¡Tu papá dice que bajes ahora mismo!-menciono mi madre también con un tono más leve de enfado desde abajo.
Saco una caja desde debajo de mi cama lo abro y saco todos mis ahorros.
-¿200$ dólares? Ahh sabía que debí ahorrar más… o por lo menos trabajar- dije lamentándome de mi propia flojera.
Fui hasta el ropero y saco un estuche escondido debajo de la ropa, lo abro y saco de él un bastón extensible de color negro de poco más de medio metro. Lo tomo y lo escondo dentro de mi chamarra. Hace rato que lo había comprado pero nunca lo use, pero gracias al cielo que nunca lo hice por que desde ahora quien sabe cuánto lo necesitare.
Por último saco de debajo de mi cama lo que más me hará falta y lo más importante para mí, una foto. En esta se puede ver a mis padres juntos, abajo yo y Kyle abrazando a Cailin que se encontraba en el medio luciendo un lindo vestido y un collar que terminaba en una joya. Era la foto del día de su cumpleaños….. y el ultimo que había tenido.
-por poco me olvido de lo más importante- guardando la foto- bien creo que es todo- dije tomando mi morral y dirigiéndome a la puerta, pero entonces los vi.
-¿John qué haces?- menciono mi madre con una mirada llena de preocupación desde la entrada de mi habitación.
-¿qué significa todo esto? ¿Y porque tu ropa esta quemada?- pregunto mi padre observando mi ropa que yacía en el suelo.
Entonces me percate, tenía que decirles lo ocurrido, para que no creyeran que me fugaba porque si, pero aun así el pecho me dolía de tan solo pensar en cómo reaccionarían, ¿cómo iba a explicarles todo? era un conductor y eso no era un tema fácil de tratar pero tenía que hacerlo, por el bien de ellos. Tome fuerza y valor para decirles la verdad los mire a los ojos y les dije.
- Mamá, Papá tengo algo importante que decirles- entonces tome un poco de aire y lo solté- Soy un conductor-dije yendo directamente al grano.
-¿Q..que dices?...no es momento de hacer bromas de mal gusto- decía mi madre con tono de no estar creyéndome nada, es mas parecía ofendida.
-No es ninguna broma, es la verdad- conteste viéndolos seriamente a lo cual mis padres se dieron cuenta de que no estaba mintiendo.
-¡¿pe..pero desde cuándo?! ¡¿Cómo?!- pregunto mi padre con exaltación.
-Desde….hoy…. pasaron muchas cosas….y bueno yo….me volví un conduc-no pude terminar por que fui interrumpido por el llanto de mi madre.
-…nooo…no…*snif*…*snif*….. Tienes que estar equivocado….. tal vez….es imaginación tuya…*snif*….creo que si lo….*snif*…pensamos bien-dijo acercándose a mí y poniendo su mano sobre mi hombro.
-Tu mamá tiene razón…. Es imposible que te hallas convertido en…."eso" tú nunca podrías ser un bioterrorista- menciono mi padre intentando convencerme de que era un error.
-Si es posible y si no me creen….les daré pruebas.
Aparte a mi madre de mi, levante mi brazo….me concentre un instante y se podía notar como el hollín recorría mi mano lentamente, mire a mi madre y se encontraba llorando y con las manos en la boca para evitar dar un grito de la impresión, mientras mi padre permanecía inmóvil en el marco de la puerta, con los ojos en shock.
-Escuchen la razón porque les digo esto es que debo irme…no me perdonaría si algo malo les pasara por mi culpa….-derramando lagrimas y agachando la cabeza-…..así que si me tienen algo que decir….¡háganlo!¡pero por su bien nada me evitara salir de esta casa!
Sentí como se me rompía el alma, sabía que podría pasarle a alguien como yo ahí afuera. Esta podía ser la última vez que los viera y el silencio que se genero me impulsaba a salir corriendo por la puerta por miedo de ser insultado, repudiado o discriminado por mis padres por lo que me había convertido.
-*snif*…*snif*…. ¡¿qué quieres que diga?!...*snif*….¿qué te quiero?¿ que no me importa?...*snif*…. ¿lo que te pase ni lo que seas tu siempre vas a ser y serás mi hijo?...pues sí...¡yo te quiero mucho! y siempre lo voy a hacer…..-decía mi madre sin dejar de abrazarme y llorando a cantaros.
-Yo…yo también te quiero y quiero que sepas que no voy a dejar que nada les pase ¿ok?-correspondí al abrazo y poniendo mi cabeza sobre su hombro. Entonces sentí que alguien más se acerco, era mi padre, quien me separo un momento de mi madre y me sostuvo de los hombros y me dijo.
-Escucha hijo ¿es esto lo que quieres hacer? porque si sales de esta casa tu vida estará en peligro….y como tu padre no puedo permitirme eso ¿así que estás seguro? -menciono con seriedad una seriedad que jamás había visto, pero estaba seguro de lo que quería hacer.
-Estoy seguro -limpiándome los ojos- esto es lo que quiero hacer.
-Bueno….entonces ve abajo y busca algo de comida que llevarte, ya voy -menciono mi padre lanzándome una mirada hacia la puerta.
- Eso hare- y me lance a abrazarlo- gracias papá
Salí de mi habitación y baje a la cocina, me puse a sacar todo lo que pudiese llevar con migo, una botella de agua, un poco de pan, un chocolate y unas galletas, metí todo en una lonchera azul que encontré y de ahí a mi morral. Entonces recordé había algo más que tenía que hacer antes de irme, tome un lápiz y una hoja que estaba sobre el refrié y comencé a escribir una nota.
- ¿John estás listo?- llamándome mi padre
-Si ya estoy- conteste y me dirigí a la puerta en donde me esperaban ambos.
-Ten esto, te será útil- dijo mi padre extendiéndome un sobre, el cual revise encontrando 400$ dólares.
-Esto me será muy útil y tengan- dándoles la nota que escribí antes a mi padre.
-¿Qué es?- pregunto mi madre ya un poco más calmada pero aun así tenía los ojos llorosos.
-Es una carta de huida, donde confieso que descubrí que soy un conductor y por ello decidí escaparme de casa, así tendrán una cuartada cuando llamen al DUP mañana por la mañana-
-¿A qué te refieres con que llamemos al DUP? ¿Si no te vas para huir de ellos?- pregunto mi padre intentando entender lo que le había dicho.
-Así es, pero para que no sospechen de que ocultaron a un posible bioterrorista ustedes los llamaran mañana explicándoles que me escape mientras dormían y les muestran la carta…..además para mañana ya estaré lejos- dije con confianza intentando calmar sus nervios.
-De acuerdo ¿seguro que estarás bien?-pregunto mi madre con inseguridad.
-Si lo estaré, me puedo cuidar solo-intentando calmarla.
-¿Tienes idea de a donde ir? – pregunto mi padre.
-Sí, no te preocupes pensé en todo-conteste evitando decirle lo de mi plan de ir a Seattle, para no preocuparlos.
-Nos vemos hijo- mi padre me abrazo-te deseo suerte-dijo con aliento.
-¿Cuídate sabes? nosotros te vamos a estar esperando-dijo mi madre que también se unió al abrazo.
-Volveré tan pronto como mejore la situación-abrazándolos por última vez-Los quiero.
Entonces mire, arriba sobre las escaleras se encontraba Kyle quien me lanzaba una mirada de fría indiferencia. Supe en ese momento que aunque mis padres me apoyaban, mi hermano ya habría dejado de considerarme de la familia y eso me preocupaba y entristecía.
Me separe de mis padres y abrí la puerta.
– Hasta pronto y deséenme suerte-dije saliendo de mi hogar.
Salí corriendo de ahí, bajo la luz de los postes que iluminaban la noche, cuando ya me encontraba a una calle de distancia, voltee y observe mi casa por última vez, tome mi celular y le escribí a mi hermano "A ti también te aprecio Kyle, por favor cuida de mamá y papá" entonces seguí con mi camino.
- Bueno, aquí voy Seattle- dije intentando darme ánimos.
LUEGO DE UN RATO…
Estaba caminando por las calles, eran la 02:00 am, llevaba una chamarra negra con capucha con bordes grises, unos jeans azul oscuro y unas zapatillas negras. No era top model pero me importaba un rábano.
Pero no tuve tiempo para pensar en mi estilo de la moda cuando se me vino a la cabeza una gran duda
- ¿Cómo salgo de la ciudad?- me hice la pregunta
¿Alguna vez sintieron esa sensación de haber estado haciendo todo bien y de pura "casualidad" metes la pata? ¿no? Pues permítanme describírselos con tres simples palabras. Como… un….. ¡Idiota!
Caminando cuando mucho seria 3 días de viaje y sería demasiado arriesgado, necesitaba moverme rápido pero los autobuses a Seattle solo salen por la tarde los días martes, era domingo y no esperaría 2 días.
- Joder ¿por que gaste todos mis ahorros en una ps3 y no me compre una moto? Soy un bruto… que va, no me arrepiento jeje- Pensaba mientras buscaba una solución. En eso escuche una moto que se detuvo a mi lado, veo que de él baja un sujeto con una mochila y de esta saca una navaja.
-¡Dame todo lo que tengas si no quieres que te mate!- me amenazo el sujeto.
Solo me quede mirando, no por miedo sino porque me parecía familiar…. sobre todo por la chaqueta de cuero que llevaba y ahí fue cuando lo reconocí.
-¡Debe ser una broma! ¿Cuántas veces voy a tener que cruzarme contigo este día?- murmure con amargura – ¿Es que no te quieren en tu casa o que?
-¡¿TU?! ¡¿Pero cómo?! ¡es que tu…deberías estar muerto! ¡¿Como saliste de ese infierno?!-pregunto sorprendido.
–Alguien me saco de ahí después de que te fuiste ¿Porque preguntas? ¿acaso te arrepentiste o ya me echabas de menos?- pregunte de forma burlona.
Obviamente no le diría que soy un conductor. Tenía que mantenerme un perfil bajo hasta mañana y no quería que este saliera a gritarlo por la calle.
-Bueno si, me arrepiento de no haberte matado yo mismo, pero ahora…¡tengo otra oportunidad!- dijo intentando encertar su navaja en mi cuello pero logro esquivarlo, lo sostengo de la muñeca y se la tuerzo con fuerza, reduciéndolo y dejándolo de rodillas.
- ¿Valla no eres tan rudo ahora no? ¿Sabes? Creo que llego la hora de que alguien te de tu merecido- tome el bastón extensible y le atine un golpe en la nuca –Eso fue por la mujer del tiradero y por todos a los que les has hecho daño antes-dije.
El solo se limito a verme con odio, luego observe su mochila y se la quite, dentro de esta encontré algo de droga, dinero y una botella con alcohol.
-¿Acaso no sabes que las drogas son malas para la salud? Bueno creo que me quedare con algo de cambio…. ¿40$ dólares? Ahora veo por qué saliste a robar
-Vete a la mierda- decía con la poca fuerza que tenia.
Reviso mejor la mochila y encontré además la cinta adhesiva supuse que fue la que uso con migo. Entonces se me vino una idea a la cabeza.
- Yo creo en un dicho. Ojo por ojo, diente por diente- mencione desarrollando algo de cinta y esbozando una sonrisa.
5 MINUTOS DESPUES….
-Bueno fue un gusto reencontrarnos, deberíamos arreglar para salir algún sitio la próxima vez ¿tú qué dices?- dije sacándole del bolsillo las llaves de su moto.
-mmpmpmpm….- gemía de odio desde un poste de luz al cual estaba atado y amordazado.
-¿Qué pasa? no te preocupes por tu moto, te la devolveré algún día y si es por ti, alguien tarde o temprano te sacara de ahí…tan pronto como amanezca claro- entonces subí a su moto y la puse en marcha- bueno ¡adiós y gracia por el aventón!- dije saliendo de ahí a todo velocidad.
-Bueno ya tengo transporte, ahora a salir de la ciudad- pensé digiriéndome a la carretera en ni más ni menos que una Harley de color negro. Había que admitirlo, para pertenecer a asesino lunático tenia buen gusto.
3 HORAS DESPUES…
Circulaba por la carretera tranquilamente. Salir de la ciudad no había sido tan difícil dado que muchos motociclistas pasan por ahí, y aprovecharme de esa imagen para pasar el control del DUP fue fácil. En un momento me costó dominar la Harley. De las pocas ocasiones que había conducido un vehículo no había ido más allá de una moto pequeña, pero le estaba cogiendo la mano al asunto.
Habían pasado ya un par de horas de viaje y el sueño comenzó a dominarme, así que decidí pasar la noche en un motel a un lado de la carretera. Llene el tanque de la moto y le page a la recepcionista por pasar una noche en un habitación, ya ahí opte por tomar un baño y terminar de asimilar todo, al terminar me senté en la cama, saque el celular del bolsillo del pantalón y pude ver varios mensajes de mi padres….. y uno de mi hermano.
Me parecía extraño que lo hiciera, aunque también me preocupaba. La forma en que me vio antes de salir no fue de mucho consuelo tampoco. Al final decidí leer el mensaje
"Gracias por jodernos la existencia y espero que no nos vuelvas a molestar"
Suspire con pesar, sin duda mi hermano me odiaba ahora. Si terminaba por volver algún día seria una persona menos de mi familia que me daría la bienvenida, pero era un conductor y el los detestaba a todos en general, después de todo el le tenía mucho cariño a Cailin y su muerte lo devasto. Estaba en su derecho odiarme aunque sea ciegamente.
Me acomode sobre la cama y lentamente comencé a dormirme.
