Aquí les traigo otro capítulo (este más largo) por favor dejad reviews siempre me sirven de apoyo. Y en contestación al comentario de Gonzox-kun no te puedo decir cuándo saldrá Delsin pero te aseguro que hará acto de presencia.
Como sea espero que lean y disfruten.
Capitulo 5
Una vez regrese al maltratado y destruido Crocodile me saque la chamarra junto con mi bastón y los coloque sobre uno de los tantos polvorientos asientos. En eso noto mi bolso tirado en el suelo y no recordaba haberlo dejado ahí. Levante mi vista y pude ver un par de pies apoyados sobre el barandal del palco, solo podía ser una persona. Subí las escaleras hasta llegar arriba donde estaba recostada en uno de los asientos mientras seguía apoyando sus pies en el borde. Tenía que confrontarla así que solté un suspiro antes de ir y sentarme a su lado alejado por un asiento de ella.
La observe un momento y vi que tenía un aspecto tranquilo pero a la vez incomoda, sabia a que me había acercado. Posiblemente me estaba esperando para aclarar todo, creo que para no arruinar lo poca fe que le tenía, aunque también podría mentirme, solo me quedaba escuchar.
-Hola Fetch ¿Qué cuentas?- dije iniciando la conversación.
- Se que no vienes a preguntarme sobre mi día, así que se franco ¿vienes a saber porque los mate?- dijo bajando los pies.
-Exacto y me gustaría que me explicaras
-¿Qué te digo? Solo quería dar un servicio a la comunidad acabando con el tráfico de drogas
-El homicidio múltiple no es algo que la comunidad vea como un servicio, así que ¿Por qué lo hiciste?
-¿Hay que tener razones para estar en contra de la venta de drogas? Cualquiera pensaría igual que yo sobre el tema- dijo con descaro.
-No me trates de ingenuo Fetch. No todos somos capases de asesinar a tres personas a sangre fría- le reproche enojado- además…. quisieras que me hablaras sobre tu hermano- dije ya un poco más calmado.
-Esperaba que no hubiese escuchado eso- dando un largo y pesado suspiro-¿Por qué te empeñas tanto en saber lo que hago?
-Por qué no pienso confiar mi vida en alguien que asesina por razones egoístas. Dime ¿Qué sucedió con tu hermano? ¿Tiene que ver algo con esos sujetos?- pregunte serio.
-Te lo contare todo con un par de condiciones- a lo que respondí afirmativamente- Solo escucha y no hables, cuando termine júzgame todo lo que quieras. Todo empezó hace unos seis años…..
Me encontraba en la sala de mi casa junto a mi familia, yo tenía 14 años en ese tiempo y mis preocupaciones iban de ¿hago la tarea hoy o mañana? a ¿qué ropa me quedara mejor para salir?, un día más en mi normal vida. En ello se acerca mi hermano y en su manos traía un regalo para mí que había hecho en sus clases de manualidades….o al menos eso decía. Sonreí al verlo, él me había entregado un corazón hecho con varia lámparas de neón. Cuando lo encendió era simplemente hermoso. Parecía un tonta, pasaba mis manos sobre ese hermoso color violeta que desprendía aquel corazón. No sé cómo pero sentía como si cada fibra de mi ser se sintiera….. atraída por el resplandor y comencé a acercarlo lentamente a mi pecho, cada vez mas y mas. Cuando estuvo a punto de abrazar aquel adorno el brillo que desprendía comenzó a ser más intenso, casi segador y sin poder creerlo el presente de mi hermano exploto en mis manos. Quede aturdida por unos segundos, pero me recupere rápidamente, entonces mire a mi hermano quien solamente me observaba asombrado, voltee hacia mis padres y ellos también me observaban asombrados pero con miedo y preocupación. Me estaba asustando que me vieran de esa manera así que fui al espejo del baño a ver si tenía algo, como una quemadura o herida en el rostro debido al adorno que me exploto tan cerca, pero lo que encontré no fue nada de eso.
Me sorprendí al verme en el espejo, casi que no lo podía creer. Lo que reflejaba era que mi cabello había tomado un color violeta y no era lo único, mis ojos despedía un brillo claro del mismo color. Abrí el agua del fregadero y me lave la cara, supuse que estaba alucinando …..pero no, cuando volví a verme seguía igual. Me tape la boca para evitar gritar del horror. Salí de ahí y fui a pedirle ayuda a mis padres sin embargo ellos ya no estaban en la sala, tampoco mi hermano. Fui a la cocina desesperada, entonces los encontré hablando por teléfono…me estaban entregando al DUP. Fui hasta mi habitación y me desplome en el piso al entrar. Di un vistazo a mis manos y estas desprendían un resplandor, como si fuese luces de neón. Hundí mi cara entre mis rodillas, tenía miedo, me sentía tan herida, que mis padres no lo pensaran dos veces antes de tomar el teléfono. Me puse a llorar, era lo único que podía hacer, me había convertido en una odiada bioterrorista y al igual que mi familia todos iban a querer apartarse de mí. En eso siento que alguien me toca el hombro, era mi hermano….Brent, yo solamente lo abrase, no quería que el también me abandonara, el me aparto un poco, limpio las lagrimas con su mano y me dijo "no tengas miedo". Luego de eso tomamos unos abrigos y escapamos de casa antes que llegara el DUP.
Pasamos semanas escapando, yendo de ciudad en ciudad, pasando hambre, frio y sin ninguna comodidad, sobre todo acechados por el DUP. La última ciudad a donde fuimos a dar fue a Seattle. Encontramos el teatro "cocodile" una noche mientras vagábamos por las calles. Al entrar fue un mundo nuevo para mí, esa música que sacudía mis sentidos, las luces que bailaban a mi alrededor y ese espíritu que mostraban las personas, llena de confianza, sin ese sentimiento de control o de autoridad que les imponen los demás y sobre todo…..sin temor. Después de aquella noche encontramos un escondite en lo que sería la subestación del edificio. Al igual que antes todo lo que hacíamos era ocultarnos, salir de noche por víveres y evitar ser descubiertos. Pero un día todo ello cambio.
Una noche Brent y yo nos hallábamos buscando comida en algún lugar que nos saliera barato, dado nuestra falta de dinero el lujo que nos podíamos dar no iba más allá de un perro caliente. Entonces alguien desde uno de los callejones nos llamo, nos acercamos con cuidado y preguntamos qué era lo que quería y el solo metió su mano en el bolsillo. Pensamos que sacaría un arma, en cambio lo que nos mostro fue una jeringa. Supimos la clase de persona que era así que decidimos apartarnos con la escusa de que no teníamos dinero, pero el sujeto el brazo de mi hermano y puso la jeringa en su bolsillo y nos dijo "esta va por la casa, si quieren más saben donde venir" tras decirnos eso nos fuimos de ahí.
Ya habían pasado un par de días desde ese incomodo encuentro con el traficante, en ese momento solo nos centrábamos en el hambre que se hacía insoportable. Nos encontrábamos en nuestro escondite pensando en cómo salir adelante, Brent se acerca a mí y me extiende lo que era….. la jeringa que nos había entregado aquel sujeto. Me extraño que aun la tuviese y me sorprendió más por lo que estaba a punto de sugerir. Me negué al instante y trate de convencerlo de que no lo hiciera. Entonces respondió que era la única manera de dejar de sentir hambre, al menos por un momento. Comprendí su lógica y me anime a seguirlo. Arremangue uno de los brazos de mi camisa exponiendo una de mis venas. Brent puso la jeringa sobre mi brazo, la introdujo lentamente y presiono el embolo introduciendo la mitad del contenido. Rápidamente retiro la jeringa de mí y se inyecto en si el resto de la dosis. Lo que paso después fue una intensa sensación de satisfacción, el mundo se movía y bailaba a mí alrededor, podía escuchar el canto de las estrellas y podía sentir que los colores me envolvían y me abrazaban. Era una experiencia que no queríamos olvidar, es mas…..queríamos seguir probando.
Continuaron los días y cada vez era mayor el deseo de consumir aquellas sustancias que nos hacía sentir un poco de felicidad. Todo el dinero que conseguíamos para comer los gastábamos en drogan, era la única forma de así callar a nuestro demonios. Un día nos quedamos sin dosis y sin dinero, lo cual nos dejo en una pésima situación. Queríamos más y su falta era agonizante, casi una tortura para nosotros. La locura se apodero de mí, vi a mi hermano y le exigí que me digiera en donde ocultaba mis dosis y pregunto lo mismo. Comenzamos a discutir, algo que jamás hicimos, nos llamábamos traidores, ratas…..ladrones y muchas otras cosas, todo menos "hermanos". Nuestras palabras no bastaron pare mostrar nuestro enojo, así que recurrimos a los empujes. Brent se avanzo contra mí y empezamos a forcejear entre nosotros. Estaba tan furiosa, no me pude controlar, en un impulso puse mi mano sobre su pecho….y lo atravesé usando mis poderes. Mi hermano cayó al suelo y solo me tomo un par de segundos después darme cuenta de lo que había hecho.
Desesperada comencé a moverlo con la idea de que reaccionara, lo di vuelta y lo que vi me horrorizo. La sonrisa cálida de mi hermano había desaparecido… y el brillo de sus ojos se extinguió. Las lágrimas brotaban de mis ojos y aterrizaban en el rostro de Brent. Gritaba que se volviera a levantar, pero fue en vano, lo único que podía hacer era abrazarlo y pedirle perdón, perdón por hacerlo salir de casa, perdón por haber tenido que sufrir conmigo, perdón….por haberle arrebatado la vida.
El DUP me capturo fácilmente poco después. Durante los seis años que estuve en Cardun Key los único que hacía era arrepentirme por lo que había hecho, confinada a estar entre esos cuatro muros, esposada, sola y viendo ir y venir a tanto de los nuestros. A diferencia de la mayoría a mí como a otros nos entrenaron a cómo usar nuestros poderes, a como disparar, a como asesinar. Hace poco cuando a mí y otros conductores nos enviaban a otra instalación uno de nosotros se soltó, el vehículo en que nos transportaban volcó y pudimos escapar. Cuando regrese a Seattle recordé todo lo que aviamos sufrido yo y Brent por culpa de las drogas. No quería que nadie más pasara por lo mismo y jure por mi hermano que haría lo que fuese para conseguirlo.
-…..y eso es todo, suena más como una venganza que como un sentido de justicia ¿no?- dijo Fetch terminando su relato.
Sinceramente….. no sabía que responder. Me sentía una basura al querer juzgarla a ella y a su hermano sin siquiera saber lo que pasaron. No había duda que ella decía la verdad, las lágrimas que lloro disimuladamente lo demostraban.
-Seguramente me dirás algo como "no está bien matar personas" o algo así verdad
-…..Yo no tengo el derecho a decir si está bien o mal lo que haces Fetch-respondí.
-¿Por qué no? Tú pareces ser esa clase de personas que defienden la vida ajena
-Tienes razón, no me agrada la idea de matar….. pero es un camino que en algún momento recorreré-dije cabizbajo.
-Podrías hablar claro. Ahora soy yo la que no entiende de lo que hablas-expreso Fetch.
Entonces me toco a mi decirle a Fetch mi historia, como pase de un día normal a casi terminar carbonizado por hacerme el héroe, el obtener mis poderes, la necesidad de huir de casa y finalmente venir a Seattle con el propósito de saber que le paso a Cailin y encontrar a los responsable.
-Ya veo, parece que no soy la única que perdió a alguien
-No, no lo eres. Pero si déjame decirte algo
-¿Qué cosa?
-Te seguiré apoyando allí afuera. Pero lo que ocurra contigo y esos traficantes será tu problema-le dije a Fetch, la cual dio una ligera sonrisa.
-Gracias niño, por un momento pensé que te irías y me dejarías a mi suerte-respondió.
-Y también necesitare de tu ayuda, pero no hagas estupideces que te metan en líos innecesarios, no me agradaría tener que salir a salvar tu trasero en medio de la noche-dije en broma.
-je…..lo mismo digo niño. Bueno al parecer es hora de irme- dijo poniéndose de pie.
-Adiós entonces, tengo mucho sueño y no quisiera alargar mucho la charla-dije despidiéndome.
Tras eso Fetch se fue de ahí y yo baje con la idea de dormir, dado que eran las tres de la noche y estaba agotado. Antes de dormir vi mi bolso abierto así que lo tome y en su interior había una nota que decía….
"Niño, lamento que hayas tenido que ver eso, pero te agradecería que no me dieras la espalda hasta que sepas mis razones, ya muchos lo han hecho y no quisieras que tu también lo hagas. Es difícil para alguien como yo encontrar en quien confiar. Eres un gran compañero y no soportaría que te fueras, pero… si vuelves a hacer que escriba algo así de cursi de nuevo hare que te comas el lápiz"
"Fetch"
Al leer eso me dio gracia al ver lo que sentía en realidad la "ruda" Fetch. Tenía la esperanza de que algún día alguien la salvara de su pasado, y terminara con su venganza sin fin. Me gustaría haberlo hecho yo aunque eso no me correspondía. Volví a ver la nota y me di cuenta que había algo mas apuntado.
"P.D: no tenía dinero para mi desayuno de mañana así que me tome la libertad de tomar un poco prestado, te lo devolveré otro día…..:3 "
Tras leer eso rápidamente revise mi bolso y efectivamente me faltaban 50$ dólares de la billetera. Al darme cuenta de la tetra de Fetch solo pude decir una cosa.
-¡¿POR QUE A MI?!- grite maldiciendo nuevamente mi mala suerte.
AL DIA SUIGIENTE…..
Me encontraba durmiendo plácidamente, después de los eventos de la noche anterior tenía la idea de dormir hasta tarde para compensar la falta de sueño y luego seguir con mis asuntos… o al menos ese era mi plan.
-¡¿Niño tú tienes mi teléfono!?- pregunto molesta Fetch.
Del susto que me dio volví a caerme de mi "cama" solo para encontrarme con una conductora que lucía un poquito irritada. No quería terminar golpeado, así que pensé bien lo que diría a continuación.
-buenos días Fetch ¿Qué cuentas?- dije sonriendo y de la nada recibí un coscorrón justo en la cabeza.
-¡No te hagas el simpático, te hice una pregunta!- dijo Fetch.
-No te alteres, aquí lo tengo- dije entregándole el móvil, antes de recibir otro golpe.
-Ya me parecía que con ese aspecto debías ser ladrón-opino Fetch.
-¡No lo soy! Lo encontré ayer en el suelo, solamente lo recogí para devolvértelo después- me explique.
-¿No te pusiste a verlo verdad?-pregunto.
-¿Qué cosa?...ah, te refieres a la imagen de los gati…..-me detuve al ver que le brillaban los ojos de rabia a Fetch.
-Sigue ¿qué es lo que ibas a decir?-dijo tronando los nudillos.
-No nada, no dije nada - respondí algo asustado de lo que sería capaz de hacerme.
-Espero que por tu bien así sea- sentencio ella.
-¿Solo viniste por tu celular? Porque si no te molesta quisiera seguir con mi sueñito- dije.
-Créeme es importante, tal vez esto te ayude a encontrar tus tan ansiadas respuestas-dijo Fetch.
Al escuchar eso no pude evitar pensar en "¿Qué tendrá en mente?" Fetch no parecía ser alguien que hiciera las cosas con sutileza, seguramente me metería en otro lio. Me importo un bledo al final, ayuda es ayuda, no importaba el precio, lo que sea por Cailin.
-¿Dime qué es?- pregunte.
-¿Recuerdas el por qué destruimos las cámaras?
-Por supuesto, fue la primera vez que no pierdo en una pelea. Aunque no me queda claro que tiene que ver-
-Piensa ¿Qué es lo único que impide que andes por ahí libremente?
-¿El DUP?
-¡Exacto! Si conseguimos que se vuelvan un poco menos "molestos" las cosas se pondrán más sencillas
-Suenas muy segura-dije dudando a donde iba la charla.
-Destruimos gran parte de sus cámaras y los dejamos sin ojos en las calles. Ahora tenemos que dejarlos sordos y mudos
-¿Cuál es el plan? ¿Cortarles la lengua y arrancarles las orejas?- pregunte y no sé porque razón sentí que alguien mas ya había usado esa frase.
-No tan divertido como eso, pero por ahí va la idea. Nosotros vamos a sabotear la torre de comunicaciones del DUP
-Por sabotear te refieres a hacerlo añicos ¿verdad?- ella solo asintió- Algo me dice que no está precisamente a la vuelta de la esquina, así que ¿dónde se encuentra?- pregunte.
-¡Sobre el Space Needle!-revelo Fetch.
-¡¿En la aguja espacial?! ¡¿Quieres que derive uno de los edificios más importantes de la ciudad?! ¡Podrían encerrarme de vida si lo hago!-conteste exaltado por el plan de Fetch.
-Si te atrapa el DUP te encerraran de todas formas, además ambos sacaremos ventaja de esto y solo tú puedes hacerlo-aclaro.
-¿Pero el edificio no estará repleto de personas que podrían salir heridas?
-Desde que Agustin echo mano sobre la torre nadie entra, solamente sus hombres-dijo Fetch.
- ¿Y cómo llevare a cabo esta locura?- conteste, a lo que Fetch solo sonrió de manera ganadora.
En serio esta mujer sabe como "animarle" el día a uno.
HORAS DESPUES…
Era un hermoso día. Pájaros cantando, la gente abriendo sus negocios para comenzar con su jornada laboral y perros hurgando en la basura. En resumen otra mañana normal que cualquier persona común gozaría.
Podría disfrutar de toda esa armonía, si no estuviera de camino a la aguja espacial, para posiblemente hacer lo más arriesgado y estúpido que alguien hubiese hecho en toda la historia de Seattle.
Hasta entonces
Según la conductora de neón yo mismo debía ser el que acabara con la torre de comunicaciones, debido a que su última "casería" de traficantes la puso en la mira del DUP y corría el riesgo de ser detectada y atacada mucho antes de poner un pie en la torre. En cambio a mi serian al último que esperarían. Pero si algo salía mal serian al primero que atraparían, sin embargo Fetch dijo que me auxiliaría si eso llegase a pasar.
No sé porque pero en mi mente ya me imaginaba a su servidor por la calle corriendo como si se me incendiaran los putos pies y siendo alcanzado por toda una jauría del DUP
Después de unas calles ahí estaba…. el Space Needle. Incluso con estar solo a varias manzanas ya me parecía enorme la torre, mala suerte para el idiota que tenía que llegar hasta arriba. Después de un vistazo había algo extraño en como lucia la torre. Sobre ella había una gran cantidad de antenas que parecían ser de radio, junto con unos enormes paneles de recepción a los lados y la cereza del pastel…. Justo en la punta una bandera del DUP oleándose con el viento. No era la persona más culta de todas pero parecía que la torre fue víctima de un mal intento de arte abstracto. En resumen la habían arruinado.
- Creo que le hare un favor a las personas si derribo esa cosa – pensé a los pie de la torre.
-Bueno me ocupare de eso una vez arriba, pero…- di un vistazo alrededor-….pensé que habría al menos un par de soldados aquí abajo- dije al notar su ausencia.
Según Fetch el sitio era vigilado las 24 horas por seguridad y no había nadie, ni siquiera gente. Decidí no darle mucha vuelta al asunto, tenía cosas que hacer y no iba a detenerme por los detalles.
-Puedo hacerlo. Solo tengo que llegar hasta arriba. Lo peor que me pude ocurrir es caer 200 metros y dejar mi rostro impreso en el suelo. Nada de qué preocuparse- dije comenzando a escalar.
Ya varios pisos arriba comenzaba a preocuparme la idea de que en cualquier momento me precipitaría hacia abajo. Para distraer mi mente de una posible muerte y darle mejor panorama a la situación solo podía hacer una cosa…cantar.
-Aquí estoy, solo en el olvido, frente al museo, edificio Space Needle ¡piso diez!- canturree mientras me aferraba con fuerza a la cornisa del piso mencionado.
De la nada escucho una fuerte explosión proveniente de la cima de la aguja espacial y lo siguiente que veo es como toda la estructura metálica colocada por el DUP empieza a ceder. Era obvio lo que tenía que hacer.
De manera suicida baje de un salto y tras aterrizar, además de agradecer al cielo que no me rompí las piernas ejecute mi siguiente movida, correr como un lunático para evitar ser aplastado por alguna de las antenas.
-¡Mamita! ¡mamita! ¡mamita! ¡mamita! ¡mamita!- decía mientras esquivaba los escombros uno tras otro. Mientras que en mi cabeza rondaba la pregunta del millón que era "¿Por qué a mí?"
Una vez me aleje pude ver el desastre que quedo, fue una suerte que no hubiese nadie cerca. Pero la suerte no se detuvo ahí, al mirar arriba me quede con la boca abierta. La torre estaba en una sola pieza. La explosión había sido tan fuerte como para derribar las antenas de comunicaciones pero no lo suficiente como para hacerle daño a la estructura del edificio.
-¿Qué o quién habrá hecho esto? pero creo que no soy el único aparte de Fetch que tiene cierta "simpatía" por el DUP…¿qué es eso?- me pregunte al ver algo extraño en la torre.
En la punta del Space Needle ahora ondeaba otra bandera. En vez de esa paloma blanca que usaba el DUP para representar su supuesta paz y seguridad había sido remplazada por una bandera azul en donde se mostraba la ciudad de Seattle pintada en blanco y como último detalle estaba era sostenida por unas manos. No sabía mucho de arte pero por alguna razón podía interpretar la bandera como un mensaje de esperanza, de poder al pueblo o al menos es lo que creía.
La gente comenzó a acercarse y amontonarse para ver el semejante incidente, era mejor irme antes de encontrarme con ciertas personas que me considerarían el culpable de todo esto y quisieran sentenciarme con una lluvia de balas.
Después de caminar unas calles seguía pensando en "¿Quién fue el que destruyo las antenas? ¿Sería el mismo que coloco aquella bandera?" pero mi tren de pensamientos y preguntas de mi cabeza fue interrumpido por el sonar de mi teléfono. Me imagine quien podría ser, entonces….
-El número con quien intenta comunicarse no pertenece a un conductor en servicio, por favor deje su mensaje después del tono…piiiii- conteste divertido.
-Te golpearía ahora mismo por ese chiste- declaro provocándome un escalofrió- pero tengo que admitirlo niño, no sé cómo lo hiciste pero esa explosión que ocasionaste fue increíble- dijo Fetch.
- Gracias pero…yo no hice nada, alguien se nos adelanto y lo más gracioso de todo jejeje es que ni siquiera llegue arriba- confesé.
-¡¿Qué!? ¡¿si no fuiste tú entonces quien?!- inquirió consternada.
-No fue el DUP eso es seguro, pero de cierta manera nos hizo el trabajo gratis y le podemos sacar provecho como tu dijiste y más importante aun… no arriesgue mi vida-dije.
-Tienes razón, pero me quede con las ganas de ver como el DUP te perseguía si lograbas destruir la torre-dijo Fetch antes de soltar una risa un tanto malévola.
-Ja….ja….muy graciosa Fetch- conteste con sarcasmo.
-Si lo sé soy una amenaza- volvió a lanzar otra carcajada hasta que- espera un momento…
-¿Qué pasa? ¿Estás ocupada con unos traficantes o se te acabo otra vez el dinero para el almuerzo? En cualquier caso aviso que no te podre ayudar
-¡Podrías dejar los chistes por un minuto! ¿estás cerca de una televisión?-
Gire mi cabeza y al parecer había una en la vidriera de una casa de electrodomésticos al otro lado de la calle. No podía asegurarme del todo ya que había algunas personas que se amontonaban y otros que se asomaban entre sí. Me acerque y como pude me hice espacio para ver todos estaban viendo las noticias.
-Noticia de último momento. Se nos ha informado de un atentado bioterrorista hacia uno de los símbolos más queridos de nuestra ciudad, el Space Needle. Datos e informes recientes confirman que esto fue ocasionado por un bioterrorista, que dado a su reciente acto de destrucción y des conformidad hacia el DUP y a Seattle, se le ha apodado "Hombre del cartel" que además…..-
-¿No veo cual sea el problema? aparte del nombre Hombre del cartel, el cual suena horrible ¿me estarán culpando a mi?- pregunte en voz baja por el teléfono.
-No, pero será mejor que sigas mirando- respondió, entonces le hice caso.
-….se cree en la posibilidad de que el hombre del cartel esté relacionado con el bioterrorista que ataco un grupo de soldados del DUP la noche anterior- sintonizaron un video de unos agentes siendo atacado, por mi- Según testigos el bioterrorista amenazo y asalto a un transeúnte. El DUP al intentar detener este acontecimiento fueron atacados en respuesta del agresor. Este no es el primer delito que comete, el sujeto identificado como John Price a cometido robos anteriores en la ciudad de Bellingham. Se les pide a todos los ciudadanos que llamen al DUP si posee alguna información …..-
Quede desconcertado, no sabía si por el hecho de que toda la ciudad me conocería como un ladrón y desalmado o por ver las mentiras de las son capaces el DUP. Me había quedado tan plasmado por la noticia que no podía escuchar que aun tenía el teléfono en la mano y alguien me llamaba del otro lado.
-Ahora si puedes considerarte un bioterrorista mas- aun seguía sin reaccionar- ¿Estás ahí? ¿dime que viste el noticiero?- pregunto Fetch.
-…Claro que lo vi, por desgracia-conteste todavía atónito.
-Sí, las noticias de hoy en día no muestran precisamente nuestras mejores cualidades
A mi oído comenzaron a llegar murmullos y vi como los transeúntes se apartaban de mí. Unos me miraban como si fuese alguna especie de animal exótico esperando a ver que hacía. La mayoría me observaba con miedo, como si los fuese a asesinar con una simple mirada.
-Luego te llamo- dije cortando con Fetch.
Tras esas simples palabras las personas retrocedieron aun más. La frase "no juzgues un libro por su portada" sin duda fue arrancada de la mente de las personas de esa ciudad. No quería que la situación se agravara y se me fuera de las manos, así que decidí intentar calmarlos.
-Escuchen todos- intentando llamar la atención sin espantar a nadie- Lo que acaban de decir en la televisión no es verdad. Sé que les costara creerme, pero no soy un ladrón ni tampoco….-
-¡UN BIOTERRORISTA!- grito una mujer que no pude aguantar más y desato el pánico entre la gente.
- ¡Eso! ¡es precisamente lo que quería evitar!- dije frustrado y viendo como todos salían corriendo despavoridos.
Mi situación era un tanto extraña. Por un lado era temido y aborrecido lo cual me hacía sentir un sentimiento de soledad que crecía dentro de mí. Por el otro aspecto también me sentía avergonzado de la escena frente a mí. Si no fuese porque están corriendo por su vida uno se percataría de que estaban haciendo el ridículo mientras corren como locos, gritan y sacuden sus brazos en el aire. Incluso un bravo, fornido y barbudo motociclista salió disparando y gritando como quinceañera.
¡POR FAVOR, ES EN SERIO!
Intente acercarme a varias personas para poder explicarles la verdad de la situación y que me entendieran pero cada vez que lo hacia él o ella salía huyendo y gritando por ayuda. Me resigne a esa simple idea de que la gente me comprendiera y estaba dispuesto a seguir mi camino. Distraídamente termine chocando con una mujer al doblar en una esquina.
-Perdón no la vi- dije de inmediato.
-No se preocupe no….- se quedo muda al verme al rostro y percatarse de quien era.
-¡No se asuste no le pienso hacer nada!- dije sabiendo de su posible reacción.
De manera casi automática la mujer corrió hacia la calle con la idea de escapar. Ciega del miedo no se percato de que se acercaba un auto, y yo ciego de la preocupación hacia ella me lance sobre si y la cubrí con mi cuerpo.
Justo como esperaba fui fuertemente embestido por detrás y termine arriba del vehículo destrozando el parabrisas. El auto freno y por acción de la inercia fui a dar de nuevo a la calle, impactando mi cabeza contra el suelo.
La cabeza me dolía. Solo podía escuchar un leve zumbido y varios sonidos que no podía distinguir bien. A un lado se encontraba la mujer, al igual que yo se veía aturdida pero no parecía tener nada serio aparte de unos raspones. Mis sentidos comenzaron a regresar y me senté sobre el suelo. Aquella persona solo me veía sorprendida y confusa de mi acción.
-¿Te encuentras bien?- pregunte sin recibir respuesta- No todos nosotros somos malos. Al igual que ustedes los conductores también tenemos nuestros problemas- le dije y ella asintió con algo de confianza.
Me hubiese gustado poder tener una charla tan tranquila con el resto de las personas, pero peor hubiese sido no haber llegado a nadie. Sin embargo mi tranquila "platica" se vio interrumpida por cuatro palabras proveniente de una voz gruesa. Esas palabras fueron como un balde de agua fría que me devolvió a la cruda realidad.
-¡DUP no se mueva!- grito un soldado de la nada mientras otros seis me rodeaban y me apuntaban con sus armas y obligaban a la mujer a irse.
-¿Ok?- levantando las manos- ¿Por qué no mejor lo charlamos un momento? Acabo de ser atropellado y quisiera levantar una queja al respecto
Sin dejar de apuntarme uno de ellos uno de ellos me obligo a ponerme de pie, mientras mentalmente yo buscaba una forma de salir de ese lio. Podría contra ello pero la situación en la que me encontraba no era la más favorable. La única opción que se me ocurrió era que de alguna manera me alejara de su alcance y enfrentarlos con algo de distancia.
Me obligaban a mantener un paso controlado mientras me conducían a uno de sus camiones patrulla y los soldados no parecían querer sacarme de la mira. Esperar a que bajen la guardia no me pareció tan buena idea entonces. De ninguna manera iba dejar capturarme. Tenía que actuar de inmediato, así que deje de avanzar.
-¡¿Qué haces?!- dijo el soldado detrás- ¡Sigue caminando basura, o si no te tendremos que obligar!
-Perdón, pero así no es como se piden las cosas
Rápidamente me di la vuelta, le quite el arma y lo golpee en la cabeza con esta. Arroje el arma al de mi izquierda y le dispare hollín a un tercero. Gire listo para huir pero solo oír algo que me paralizo los nervios al igual que mis pensamientos, disparos.
La sensación de ese momento, no podre olvidarlo. El dolor punzante en mi pecho. El soldado enfrente de mí con su arma, que aun desprendía humo del cañón. Nuevamente este volvió a abrir fuego en una ráfaga de proyectiles que se alojaron por mi cuerpo.
La lógica humana es obvia y lo lógico a pensar en ese momento era "estoy muerto". Parecía ser así, pero un pensamiento poco más que un reflejo hablo diciéndome "sigue". Mi cuerpo y mi espíritu se inclinaron ante eso último, como si fuera alguna clase de instinto el que me impulsara a mantenerme de pie y continuar.
Sin tomarle mucha atención a mis heridas fui contra mi agresor y le plantee un golpe directo a la cara, que incluso destrozo el visor del caco y mando al hombre al suelo. Todavía quedaban tres de pie y estaba dispuesto a enfrentarlos aun si me disparaban, aunque inesperadamente me sentía bastante bien aun después de lo que paso. Entonces un dato importante de los conductores que había ignorado hasta el momento se me vino a la cabeza. Son resistentes a las balas.
Con nueva perspectiva retome el encuentro. Optando por pelear cuerpo a cuerpo, decidí sacar mi bastón pero por desgracia cruel broma de la vida el cierre del abrigo se atora. El DUP arto de mi osadía comienza a abrir fuego de manera constante y sin nada que poder hacer me cubro con ambos brazos con la esperanza de volver a salir ileso.
Me encontraba contra las cuerdas. Aun dotado con una gran resistencia sentía que lentamente estaba llevando mi cuerpo al límite y comenzaba a desvanecerme. Justo cuando pensé que no iba salir de esa, cierta persona decidió unirse a la fiesta. Con una gran precisión Fetch desde el tejado de un edifico comenzó a derribar con sus rayos de neón a los soldados.
-¡Creo que es mejor que corras!- grito Fetch sin dejar de atacar.
-¿Estás loca? ¡Con toda seguridad podría acabar con estos brutos ahora!-dije viendo como literalmente los soldados apenas podían estar de pie.
Justo cuando estaba decidido a terminar con todo, tres patrullas del DUP aparecieron a pocos metros y de estos comenzaron a salir más de una decena de soldados, armados hasta los dientes.
-¿Decías?-pregunto Fetch viendo desde lo alto.
-Decía…..¡Háganse a un lado que voy pasando!-exclame en pánico mientras salía corriendo despavorido entre una lluvia de balas.
Tras una larga corrida por la ciudad en donde me las tuve que arreglar para que no me siguiera nadie, termine regresando a salvo al teatro.
Si el correr del DUP se iba a convertir en una costumbre seguramente que me convierto en el sujeto con la mejor condición física en Seattle.
-Sinceramente debo de tener más cuidado con lo de aparecerme en público. Si no fuese por Fetch habría terminado…..
-Lleno de agujeros - dijo Fetch quitándome las palabras de la boca.
-¿Cuándo es que….mejor no pregunto- evitando la obvia respuesta - Gracias sacarme de ese apuro ¿Cómo me encontraste tan rápido por cierto?
-No fue muy difícil. Solo tuve que seguir los gritos y los disparos…..eso y la ubicación de tu teléfono- contesto dejándome confundido.
-¿De mi teléfono?- sacándolo del bolsillo- ¿Cómo hiciste eso?
-Lo hice con esto- arrebatándome el celular- Use un enlace GPS con el mío para saber siempre donde estas- termino mostrándome en el menú de mi móvil un icono que decía "Enlace GPS activado".
-¡Ni siquiera sabía que tenía esa aplicación!- dije sorprendido.
-No la tenías. La descargue a tu celular mientras dormías y he estado al tanto de donde estabas desde entonces. Por cierto deberías dormir con la boca cerrada, babeas.- dijo Fetch lanzándome devuelta el teléfono.
-Te diría que no toques mis cosas…pero como funciono tu loca idea creo que sería mejor darte las gracias
-Agradece mejor a tu factor de resistencia y regeneración. Si no hubiese tenido que personalmente sacarte de ahí…o lo quedaría de ti- menciono Fetch.
-¿Factor de que cosa?- pregunte sin la menor idea de lo que quiso decir.
-Creo que se me olvido mencionarte sobre eso- dijo.
-Hay muchas cosas de las que no se Fetch. Pero si no te molesta darme una introducción al tema de "Conductor"
-Los conductores poseen cinco factores físicos. Los básicos son fuerza, velocidad y resistencia, los cuales no hace falta explicar. Los otros dos son, el factor de regeneración que sería la velocidad con la cual sanamos y el factor de acumulación. Este ultimo seria la cantidad de poder que nuestro cuerpo puede acumular- explico sin rodeos y de cierta manera recordándome las aburridas explicaciones de mis maestros de escuela, en las cuales me quedaba dormido.
-¿Entonces dices que soy afín a alguno de estos factores? por tu modesta explicación seguro que intentas decirme algo ¿no?- quise saber.
-Pararse en frente de esos soldados de pacotilla y dejar que te usen de blanco de práctica no es algo que muchos aguantarían y que estés ahora aquí como si nada…. O eres un conductor hábil, o eres un tonto con mucha suerte
-Pare ser sincero creo que ambos. Pero en teoría ¿dices que soy imparable?- pregunte emocionado de lo que podría ser capaz.
-¡Por supuesto que no!- exclamo Fetch acabando con mis expectativas- Aunque tengas una gran resistencia de tu parte, recibir gran daño por tiempo prolongado te dejara en el suelo. Para ganar una pelea no hace falta tener solamente una cabeza dura, si no desarrollar una gran agilidad innata-
-Si tanto te preocupo, enséñame. Porque si sigues esperando a que casi me estén por matar para darme lecciones de cómo ser un conductor no llegare muy lejos- le replique a Fetch esperando más apoyo de su parte.
-Si eso es lo que quieres, te ayudare a desarrollar más tu físico, con mi entrenamiento especial-dijo Fetch como empezó a guiarme al piso superior.
-¿Qué es lo que tienes en mente?- pregunte curioso de ver qué clase de ideas de "entrenamiento" tendría.
-¿Ves aquel barandal al final?- pregunto señalándome hacia el borde del palco.
-Si ¿Por qué?- pregunte esperando no arrepentirme.
- Cuélgate de allí y haz unas cincuenta y ¡las quiero para la de ya!- demando Fetch con su ya da vuelta tono de rudeza. Si me había arrepentido de preguntar.
-No sé si te diste cuenta pero yo no era el más atlético en casa ¿no podemos empezar con algo de calentamiento? O mejor, que tal algo que no implique, no se…..¡COLGAR DE UNA ALTURA DE DIEZ METROS!
-¡Nada de calentamiento! ¡Estuviste corriendo hace unos momentos así que o haces lo que te digo o te abro el cráneo a golpes!- menciono, mientras me imaginaba el terrorífico final de aquellas palabras.
-¿Cuántas dijiste que tenía que hacer?- resignándome.
- Empieza con cincuenta. Después te diré que sigue, antes de eso- lanzándome una soga- Atate con esto los pies, yo atare el otro extremo aquí, eso evitaras que te caigas
-Bueno, gracias. Por un momento pensé que estabas loca
-¡¿A quién llamas loca?!
-¡No a nadie! ¡Solo fue tu imaginación! Jejeje- rápidamente me ate la soga en los tobillos y me puse a hacer los ejercicios. Un poco mas y metía la pata.
Después de unos minutos ya había terminado de hacer el ejercicio. Pensé que no llegaría a los veinte, pero una vez que alcance a superar los veinte no me sentía tan cansado como esperaría. Seguramente Fetch sabía que no debía preocuparme por caer. Durante todo el rato solo se quedo ahí observándome en silencio. Algo raro ya que me esperaría algún comentario poco alentador de su parte, pero no. Incluso hubo un momento que parecía distraída y pensativa. Sabía la clase de problemas en los que se metía, si estaba pendiente de ello no me concernía en nada. Entonces no le di mucha importancia.
- Fetch ya termine acá ¿puedo subir otra vez?- pregunte aun colgado del barandal.
-Todavía no, espera un momento ahora viene la parte divertida- dijo para luego desaparecer de mi vista.
-Algo me dice que esto se va a poner feo- en eso Fetch aparece con un cartel de neón atado al extremo de la cuerda-…..sí, tenía razón, estoy jodido
-¡¿Estás listo para hacer verdadero esfuerzo físico?!- pegunto con un extraño brote de energía a lo cual respondí.
-¡POR SUPUESTO QUE NO!
-No es tan malo después de un rato. El secreto es sujetarte fuerte así que…ahí va- dijo para instantáneamente lanzar el cartel de 70 kilos que comenzó a jalarme hacia abajo.
-¡¿Era necesario usar un cartel tan pesado?!- proteste mientras aseguraba mi agarre desesperado.
-¿Pesado? Pero si tomo el más pequeño que había, así que deja de quejarte y haz otras cincuenta- ordeno Fetch.
Sin poder protestar comencé a hacer lo que me pidió, pero estaba la diferencia de peso entonces por lo cual me hacía mucho más difícil hacer las cincuenta barras. Si no fuese porque era una mujer y una terrorífica también le hubiese gritado todo el diccionario de groserías. Es más desde ese momento pensé que si al lado de la palabra "bruja" en el diccionario hubiera una foto, esa sería la de Fetch.
Después de un largo rato apenas si estaba por la mitad.
-…veinte y uno….veinte y dos…..veinte y tres… ¡eres mala Fetch, espero que me ayudes a subir después!- dije esperando que no me dejara colgado como adorno.
- ¡¿Qué?!...ah….si lo hare, pero termina primero- contesto Fetch como si no supiera donde estaba.
Fetch nuevamente estaba pensativa, parecía preocupada. Podría ser que acciones le estuviera atormentando, pero no parecía ser un problema de conciencia, parecía otra clase de preocupación. De primera mano sabia en los problemas que podría terminar si no tenia cuidado, e ignorar a Fetch era un error. Por lo tanto tendría que preguntarle qué es lo que tenia y ver cómo ayudarla si se podía.
Justo cuando estaba a punto de preguntarle un agudo rechinido se hizo presente. Podía sentir como el barandal lentamente comenzaba a zafarse. Con las pocas fuerzas que tenía subí lo más que pude y tendí mi mano hacia Fetch pero antes de que pudiese tomarla el barandal se soltó y volví a utilizar un viejo y tal vez maldito dicho.
-¡¿POR QUE A MI?! *paf*… ¡auch¡- gire la mirada hacia arriba, donde Fetch estaba con una cara de "eso tubo que doler".
-¿Estás bien niño?- pregunto Fetch.
-Si lo estoy, la pila de cajas y butacas amortiguo mi caída…eso y el cartel- dije mientras me sobaba el adolorido cuerpo mientras veía el irónico cartel que decía "seguros el porvenir, su seguridad es primero".
-¡Si cómo no!- murmure.
Después de sacudirme la ropa y prometerme que demandaría al arquitecto del lugar, Fetch decidió que era mejor descansar un momento. Comí de la comida que trajo Fetch, que por cierto parece que le gustaba mucho la comida de Olaf´s, de seguro era una amante de los mariscos, no lo sé. Nos quedamos ahí sin hablar durante unos incómodos cinco minutos. No tenía ningún tema de conversación, hasta que recordé lo que iba a preguntarle anteriormente.
-¿Qué es lo que te preocupa Fetch?- dije rompiendo el silencio.
-¿Qué quieres decir? Estoy totalmente bien, claro tomando en cuenta nuestra situación- dijo mientras fingía no entender nada.
-Soy bruto, pero no tanto. Antes parecías distante como si te preocupara algo ¿Qué es?-empezando a tomar una postura más firme.
-No es nada, solo…
-solo…. ¿Qué?
-Siento como si me estuvieran siguiendo, como si alguien me estuviese alcanzando. Alguien me está buscando
-Creí que te habías acostumbrado a ser perseguida por el DUP ¿Por qué te preocuparía eso ahora?-
-No es DUP de quien estamos hablando. Es alguien ajeno a ellos…..es uno de los nuestros- revelo dejándome sorprendido y la vez nervioso de la posibilidad de que un conductor nos estuviera buscando ¿Por qué?
-Si lo que dices es cierto, tenemos un gran problema. Pero ¿Cómo sabes que te está siguiendo, lo has visto?- pregunte esperando saber algún detalle.
-Hasta el momento no, pero pude sentir su presencia en algunas circunstancias
-¿Su presencia? ¿Es un don particularmente tuyo?
-Generalmente cuando estaba en Cardun Key podía sentir la presencia de los otros reos, algunos más que otros. Para la mayoría es algo muy difícil de lograr, incluso a mi me tomo varios años poder hacerlo. Resulta más fácil ocultarse, si te arreglas para controlar bien tus poderes eres casi indetectable para los demás, como tú.
-¿Cómo yo?- inquirí confundido- Pero si aun no poseo un gran control de mis habilidades- dije tomando en cuenta que en términos de poder no igualaba a Fetch, aun.
-Tampoco me lo explico, pero cada conductor es único en cierta manera-hablo Fetch
¿Único, a que se refería con eso?
-Nos estamos desviando del tema- volviendo a centrar mi mente en el problema actual- Si este "alguien" te esta acosando ¿no podrías usar tu percepción para ir hasta él y ponerlo en su lugar?- sugerí.
-También lo había pensado, pero al acercarme…..su energía es como la de uno de los que viajaba en el transporte del DUP con migo
-¿Uno de los que viajaba contigo? Nunca me contaste nada de cómo paso aquello, mucho menos de los conductores que te acompañaban
-¿No te lo mencione?- esperaba que estuviese bromeando- El día del accidente a mí y a otros dos conductores nos estaban transfiriendo a otra instalación del DUP. Entonces este sujeto llamado Hank, de alguna manera se quito las esposas sin que nadie se diera cuenta. Ya te imaginaras que pasó después- dijo Fetch recordando el día en que ella volvió a ser libre.
-¿Crees que el que te está siguiendo es este tal Hank?- pregunte
-Más o menos, por alguna razón lo percibo de una manera diferente. Como te dije no pude verlo, pero no puedo sacarme esta idea en la cabeza- dijo la usuaria del neón con preocupación.
-Bien eso es interesante, sin mencionar complicado ¿Qué paso con el otro que viajaba con ustedes por cierto?- pregunte interesado de saber si este próximo fuese un asunto mayor que tratar.
-El otro se llamaba Eugene, tenía cara de antisocial. El me siguió hasta aquí después de que escapamos. La última vez que lo vi fue cuando estábamos cruzando el puente a la ciudad, mientras peleábamos con una gran resistencia del DUP. Parece que tenia cosas que hacer, porque tan pronto cruzamos desapareció- explico son muchos rodeos.
La situación era precaria, aunque a mí no me afectaba mucho directamente. Sin embargo mi compañera acaba de afirmar de la presencia de otros conductores más en la ciudad y uno acechaba a Fetch ¿y si venia por ambos? ¿Qué podríamos hacer? después de meditarlo por un momento solo tenía una opción.
-Bueno, creo que lo mejor sería…. Seguir con todo sin preocuparnos demasiado- propuse aunque dudaba vagamente.
-¡¿Sugieres que me haga de la vista gorda?!- enfureció ante la idea- ¡Esperaba que me ayudaras a encontrar una solución, pero no una tan vaga!-
-Serénate un momento- le pedí antes que hiciera alguna deberíamos ser tan imprudentes, sobre todo si es alguien quien conoces. Mantengámonos ocupado en lo nuestro y dejemos que este Hank haga el primer movimiento- dije.
-¿Estás seguro? Hank no estaba en Cardun key por no pagar impuestos precisamente. El se inclinaba más a los robos, desde el chino de la esquina hasta bancos y no tenía un buen temperamento que digamos- describió Fetch.
-En resumen el sujeto era un encanto- dije con sarcasmo.
-Como una patada en el trasero-concordó Fetch.
-Entonces dejemos que él actué primero, ya que si lo que quiere es acercársete no podemos ir y parárnoslo en frente. Solo estaríamos haciendo lo que él quiere, pero si lo hacemos creer que no lo esperamos podemos tomarlo por sorpresa- resumí mi plan.
Fetch aunque siguió quejándose de la terrible idea al final estuvo de acuerdo. No quería hacerse tantas preocupaciones, y lidiaremos con ello en su momento. Pero por si acaso ambos mantendríamos un ojo abierto ante cualquier cosa. Sobre todo cierta usuaria del neón, que no soportaría ninguna clase golpe trampero. Sea lo que sea que busquen ese sujeto de ella no saldría ileso. De esa manera dimos por terminado el asunto y el descanso.
Volvimos a mi exhaustivo entrenamiento, lo cual fue una tortura para mí y un espectáculo para Fetch. Lo primero fue realizar pesas usando nuevamente el cartel de neón con el cual caí, después una serie de abdominales con el cartel echado encima, realizar saltos mientras cargaba un cartel sobre mis hombros y por ultimo un carrera en el exterior. Pensé que este ultimo sería algo no tan exígete al no traer el cartel encima fastidiándome, pero me equivoque. Fetch para hacerlo más efectivo e interesante para ella se tomo la libertad de llamar al DUP que durante media hora me estuvieron correteando y disparando por todo el distrito. Fetch sonreía como un demonio mientras me exprimía como una esponja y antes de que me diera cuenta había caído la noche.
-¿Ya terminamos mujer?- pregunte recostado en algún callejón de la ciudad.
Me ardía cada musculo de mi jodida anatomía. Mis brazos pedía por un descanso, mis abdominales pedía tregua y mis piernas prorroga.
-Todavía no. Tenemos que ir a un último lugar- dijo Fetch que comenzó a caminar.
-¿Tenemos que continuar? Ya no quiero seguir, me duele todo mi hermoso cuerpo- me queje mientras hacia el esfuerzo de seguir a mi compañera.
Caminamos durante un tiempo en silencio. Varias veces pregunte a donde nos dirigíamos pero ella solo hacia ademan de que la siguiera. Era de noche por lo cual no había mucha gente en las calles y Fetch que tomaba desvíos para evitar encontrarnos con algún soldado. Nuestro camino transcurrió sin problemas ni apuros lo que agradecí. A continuación llegamos a un edificio.
El lugar era grande, pero no tanto como el teatro. Al principio parecía abandonado debido que las paredes exteriores se veían deterioradas, pero descarte esa idea al ver lo que parecía ser un guardia de seguridad salir del interior antes de cerrar con llave. Me regrese mi atención a Fetch para preguntarle que hacíamos ahí, pero me sorprendí al no encontrarla.
-Mierda ¿Dónde diablos se metió?- me pregunte mientras buscaba por todos lados con la vista.
-¡¿Te piensas quedar ahí como un idiota o vas a subir!?- pregunto una voz, al alzar la cabeza vi a Fetch el techo del edificio.
-¡¿Qué haces allá arriba?!- le pregunte molesto por haberme hecho preocupar.
-Tengo que mostrarte algo, ven te va gustar esto- dijo para desaparecer de mi vista otra vez.
No iba a ponerme a gritarle a Fetch que volviera, así que como pude me trepe por uno de las paredes laterales del edifico hasta el techo. Una vez arriba no vi a Fetch, pero vi enorme tragaluz que se encontraba abierto. Me asome pero la oscuridad no me dejaba ver absolutamente nada. Era seguro que ella estaría dentro así que dé un salto entre por el tragaluz y aterrice en el interior del lugar.
-Mierda que está oscuro ¿Fetch estás aquí?- pregunte a la nada - ¡Te juro que se me llegas a saltar por la espalda!- viendo que posiblemente me jugara una mala broma.
-No te asustes ya enciendo la luz- dije la conductora desde quien sabe dónde.
-No estoy asustado- entonces voltee para encontrarme con una persona con la cara deforme y llena de gusanos - ¡AAAAAAAAHHH!- grite en pánico dando un enorme salto hacia atrás.
-¡Ya encontré el interruptor!- aviso Fetch en lo que todo se ilumino.
-¡Fetch deprisa que hay un monstruo que me va a….-antes de continuar vi que aquel hombre con gusanos solo era una vieja mascara de Halloween-…no dije nada- termine de decir sabiendo que acababa de hacer el ridículo.
-¡Jajajaja con que no estabas asustado eh!- se burlo Fetch mientras reía.
Cuando estaba a punto de callar a cierta conductora me fije en el lugar que estaba. Aparte de la máscara de Halloween también había muchas más, sombreros, paraguas, herramientas, maletines y muchas otras cosas ya sean objetos personales o baratijas. Parecían estar almacenados y por la cantidad de polvo y telarañas que tenían algunas cosas seguramente no habían sido tocados en un largo tiempo.
-¿Qué lugar es este?- pregunte intrigado.
-¡Bienvenido al departamento de objetos perdidos! ¡Si lo pierdes en Seattle aquí es donde termina!- exclamo Fetch.
-Genial ¿pero para que me trajiste aquí?- pregunte al creer que habíamos ido por algo importante.
-Tengo que buscarme un nuevo cambio de ropa y aquí abunda mucha. Tu por otro lado pensé que te gustaría venir- explico.
-¿Por qué me gustaría ver eligiéndote ropa?- pregunte sin entender.
-Me refiero ¿a que si te gustaría llevarte algo de aquí?- dijo sin más.
-¡¿Enserio?!- conteste algo emocionado.
-Si claro, no es como si alguien viniera a reclamarte algo después- dijo con una gran seguridad de lo que hacía.
Le tome la palabra y di inicio mi búsqueda del tesoro, cualquiera que fuese. Me incline por una chaqueta de cuero pero no se encontraba en las mejores condiciones, luego vi una linda espada sin embargo al desenvainarla casi termino afeitándome las cejas entonces la arroje por ahí y así estuve durante un rato sin encontrar nada que me llamara la atención.
-Que pérdida de tiempo, mejor voy a ver si….- me calle al ver en una torre de maletas un pequeño bolso cubierto de polvo y se me hizo interesante.
Me acerque y lo tome pero cuando quise sacarlo me di cuenta de que estaba muy bien metido entre el montón de valijas y bolsos. No iba a dejarlo ahí así comencé a tirar una y otra vez con la suerte de que en algún momento saldría.
-Un último tironcito, a la una, a las dos y ¡a las tres!- con esa última fuerza logre sacar el condenado bolso, pero antes de poder celebrar toda la montaña de maletas y demás se me vino encima sepultándome - ¡¿Por qué a mí?!- me queje mientras me sacaba todas las cosas de encima.
-¿Encontraste algo que te gusto, niño?- pregunto Fetch que apareció riéndose a un costado.
-Tal vez y ¡no soy un niño solo soy un par de años menor que tú!- le reproche.
Volví mi atención al bolso, lo limpie un poco y en costado figuraba "kit cerrajero". Lo abrí y encontré varias cosas, unas llaves, un taladro, un libro de notas seguramente del propietario del kit. Creí que no había nada para mí, hasta que encontré un pequeño estuche. Lo tome y resulto ser un juego completo de ganzúas y ganchos. Me pareció ser lo único útil así que lo tome y lo guarde.
-Bien Fetch ya termine aquí, vámonos- le avise a mi compañera, pero no recibí respuesta - ¿Fetch estás aquí? – llame nuevamente.
-¡Aquí arriba!- me indico Fetch que se encontraba arriba en el tragaluz.
-Tienes que avisar cada vez que hagas eso- le dije.
-Perdón niño. Me tengo que ir, pero luego nos vemos ¡chau!- se despidió Fetch con un saludo antes de irse.
- Creo que yo también me voy, no quisiera que…un momento…..¡¿COMO RAYOS VOY A SALIR DE ACA!? – grite al darme cuenta que la única salida estaba a más de diez metros del suelo.
Rápidamente comencé a saltar esperando alcanzar la salida pero estaba demasiado alto. Luego se me ocurrió hacer una torre con todo lo que encontraba, pero antes de poder terminar todo se vino abajo y otra vez quede enterrada. Después recordé la puerta del frente y decidí probar suerte pero la encontré cerrada con llave. Las puertas eran grandes y gruesas por lo cual tirarla a patadas no era una opción y ya había pasado como una hora desde que me dejaron ahí.
-¡Tal vez pueda llamar a Fetch!- antes dicha idea busque mi teléfono pero toque algo en mi bolsillo. Era el estuche con las ganzúas.
Me di cuenta de que no podía depender de Fetch para todo y pedirle ayuda para que me sacara de ahí sin duda me haría ver como un inútil. Necesitaba un nuevo enfoque, usar la fuerza no siempre me abriría muchas puertas, irónicamente hablando. Tenias la ganzúas, una habilidad para ese tipo de cosas y aunque no fuese el tipo más brillante de todos me di cuenta de que tendría que empezar a pulir todas mis facetas, no solo lo físico.
Tome las ganzúas y me dispuse a trabajar en la cerradura. Fue un inicio complicado, cada una de las ganzúas era diferente y tenía que probar con cual me era más fácil alinear los pernos de la cerradura.
Nunca hay un maldito manual de instrucciones cuando se lo necesita.
-Vamos ábrete pedazo de porquería- Después de tantos intentos y más o menos media hora pude escuchar un *click*- Lo hice… ¡lo hice! ¡soy un maldito genio!- abrí la puerta y salí bailando mientras cantaba- ¡Es mi cumpleaños! Aja, aja, aja, a…ups- me quede de piedra al ver quienes estaba afuera.
-¡NO SE MUEVA ESTA ES LA POLICIA DE SEATTLE!- grito un oficial por un altavoz, mientras una docena de policías me apuntaban.
-¿Cómo sabían que estaba acá?- pregunte.
-¡Escuchamos el escándalo que hacías desde la estación!- dijo mientras apuntaba a un edificio una calle arriba que decía "estación de policía".
-¡AY POR FAVOR! ¡¿HABRA ALGUN DIA EN QUE ALGO ME SALGA BIEN?!-me pregunte ante mi obvia estupidez.
-¡Déjate de hablar, levanta las manos y no intentes nada!- me ordeno.
-Oficiales ¿qué tal si hablamos de esto con un café y unas donas?- pregunte con el mejor tono convincente.
No iba a lanzarme contra ellos como si nada. Podía tratar de dialogar, digo ¿qué tan malo puede ser?
-¡Dispárenle!
Creo que así de malo.
-No quería hacerlo pero….- rápidamente salte hacia ellos.
Recibí un par de disparos furtivos pero los ignore, tan rápido como llegue contra el primero dejaron de disparar, les preocupaba darle a su compañero. Le quite el arma al oficial y lo sujete por la espalda.
-Bajen sus armas, no son el DUP así que no me hagan lastimarlos- dije sin soltar mi agarre del policía.
Soltaron las armas, pero su orgullo no les dejaría dejar las cosas así. Uno de ellos se me abalanzo por detrás y me golpeo en la cabeza con la porra, aturdiéndome un poco pero lo suficiente como para soltar a su compañero. Con ese golpe todos los oficiales se lanzaron hacia mí, decididos a darme una golpiza.
Me puse en guardia de inmediato, cuando se acerco el primero me agache y tome sus esposas. Retrocedí de un salto y en cuanto se acerco de nuevo lo espose y lo empuje al suelo. Fui contra un par, los embestí y ya en el suelo los espose entre ellos. Me estaban arrinconando y desate una serie de golpes y patadas contra todo aquel que se me acercaba o lo derribaba y lo mandaba al suelo, incluso tome a uno de ellos, lo levante del suelo y lo arroje hacia un grupo de oficiales.
Aun quedaban varios de pie, no quise usar el bastón para no herirlos seriamente, pero aquello me estaba jugando en contra. El entrenamiento de Fetch me había dejado con pocas energías y estar en el medio de una pelea me estaba dejando exhausto y para empeorar mi escándalo con la policía había alertado al DUP, podía escuchar las sirenas acercándose, solo era cuestión de tiempo para que llegaran. Solo una idea se me ocurrió, no sabía si funcionaria pero intentar no mato a nadie ¿no? ¡¿no?!
Junte mis manos, comencé a acumular tanto hollín como pude y cuando forme una gran masa lo lance hacia arriba y le di con un segundo disparo y todo aquel hollín exploto formando una enorme capa negra que cubrió el lugar. Todos los oficiales comenzaron a ahogarse y a perder la poca visibilidad que tenia. Extrañamente no me vi afectado pero recordé que era el conductor de hollina sí que era lógico.
Aproveche el momento y corrí de ahí, pero antes de irme vi algo dentro de una de las patrulla de la policía, algo que me hacía mucha falta. No creí que les importara mucho, así que junto con un triunfal "¡matanga!" me lo lleve. Era una caja con donas de chocolate.
Termine por perder de vista a la policía y más importante al DUP. Sin embargo la aparición de los oficiales me sorprendió, dado que ignoraba el hecho de que aun existían en Seattle. La aparición del "Departamento de protección unificada" en la ciudad al parecer había desplazado a la policía, dejándolo a ellos como la entidad con mas ley y poder en las calles. Para mal del asunto el DUP solo se interesaban en asuntos relacionados con el bioterrorismo, todo crímenes ajeno a ellos les daba igual, con la escusa que hacían lo mejor para todos.
Seguía en mi cabeza con la batalla de ideas, intentando darle un sentido a todo ese dominio de poder que tenía el DUP. Pero mi falta de atención a mi entorno no me permitió notar que alguien me seguía y no lo supe hasta que decidí cortar camino por detrás de los edificios.
-Para ser un bioterrorista no pareces muy atento a lo que está a tus espaldas- menciono un hombre asiéndose ver.
Se trataba de un hombre de alrededor de 40 años. Lleva puesto una gabardina café, unos jeans oscuros, zapatos color chocolate y el interior de la gabardina se podía notar como sobresalía una placa de policía.
-Si eres policía seguramente vienes a pedirme que me entregue….o te devuelva las donas. Cualquiera que fuese el caso mi respuesta es "no"- dije queriendo ahorrarme el discurso del súper policía.
-Suena tentador arrestarte, sin duda me conseguiría un asenso, pero para tu suerte e venido a negociar- aclaro.
-¿Negociar sobre qué?- pregunte, aquello no se veía bien.
-Sobre los problemas que les estas ocasionando al DUP
-No te conviene provocarme- le advertí- Yo que tu regreso por donde vine. No tienes nada que me interese
-En realidad yo diría que sí- afirmo serio pero sereno- Al igual que tu el DUP se ha convertido en un problema, para mí y trabajo desde que llegaron aquí. A lo cual me serviría tener tus habilidades a mi disposición- demando aquel hombre.
No le respondí. Mi mente nuevamente estaba procesando una situación difícil y absurda en todo sentido "¡¿un policía pidiendo ayuda a un bioterrorista?!". Solo había dos posibilidades, lo más seguro era de que tratara de un engaño para poder capturarme. La otra posibilidad era que decía la verdad, pero acudir a mí y así después de haber golpeado a sus compañeros, despertaba mis dudas sobre sus verdaderas intenciones.
Todo es cálculo mental hecho y más me llevo a la respuesta más simple "no es mi problema". Sonaría egoísta, pero yo ya tenía mis propios asuntos de que hacerme cargo y no estaba como para echarme más peso al hombro.
-Lamento decirte que no te puedo ayudar. Mi agenda está llena, por no decir que estoy cansado, en otras palabras adiós- le respondí dándole la espalda lista para irme.
- Espero que su estadía en el Crocodile sea de provecho, no me imagino que sea un muy buen lugar donde descansar- comento aquel hombre.
Dicho comentario me inquieto, no quería saber que era lo que tenía en mente. De cualquier forma me di la vuelta y le permití seguir hablando.
-Sé donde te escondes, no le he dicho a nadie más, pero podría llegar a cambiar de opinión- vocifero.
-¿Qué es lo que quieres?- tratando de estar en calma.
-El DUP mantiene en secreto mucha de sus actividades y por ordenes de arriba no podemos indagar mucho, pero no creo que la ley se ajuste tanto a ti
- Para tu información yo hago valer la ley a mi modo. Entonces ¿quieres que espíes al DUP?
-Mas que espiar yo diría que arruinarles el día- toma un teléfono de su bolsillo y me lo lanza- Cuando surja algo te lo hare saber ¿de acuerdo?
-Si digo que no jamás podre volver al crocodile, así que no tengo otra opción
-Míralo por el lado amable, estarás asiendo un servicio a la comunidad y si haces bien las cosas puede que algún día te devuelva el favor
-Eso espero oficial…
-Hutson, dígame Hutson- se presento.
-Como diga, si me permite me marcho
-Antes de que te vayas recuerda esto, si intentas joderme de alguna manera te va a salir muy caro. No te conviene jugar conmigo- me advirtió.
-Que gracioso, pues le digo lo mismo- le conteste.
Tras cruzar esas últimas palabras yo y aquel oficial tomamos nuestros propios caminos de regreso, ambos sabiendo que nos volveríamos a ver muy pronto. Aquel trato que tuve que aceptar de mala gana había puesto en marcha nuevos sucesos los cuales tendría que confrontar a costa de una vida.
