Aquí está el sexto capítulo espero que lo hayan esperado con ansias y lo disfruten. Recuerden dejar algún review, les estaría agradecido.
Renuncia de derechos: Infamous Second Son no me pertenece y este fanfic es sin fines de lucro.
Capitulo 6
Un nuevo día se hacía presente en Seattle y en Crocodile nada había cambiado. La noche anterior fue muy productivo, el entrenamiento de Fetch y mi visita al departamento de objetos perdidos había sido de provecho no solo para formarme mejor en lo físico sino también para tener un nuevo punto de vista en lo que sería buscarle utilidad a mis habilidades, las cueles tendría que descubrir por mi cuenta.
Me levante de mi improvisada cama y como a hacer varios estiramientos, luego algunas lagartijas y para terminar una serie de saltos. Tenía un estado físico que mantener ahora y me hice la idea de que entrenar temprano sería lo mejor. A cabo de terminar los ejercicios me comí varias donas que había traído la noche anterior y que antes habían sido mi cena, me higienice un poco para quitarme el olor a sudor y salí para encontrarme con Fetch.
Iba bien encaminado con una que otra mirada que me dedicaba la gente pero no les daba mucha importancia. Estaba a unas calles del refugio de Fetch cuando comenzó a sonar mi teléfono, pero cuando conteste me di cuenta de algo, no era mi teléfono el que sonaba. Registre mis otros bolsillos y halle el teléfono que me había dado el oficial.
Lo que ocurrió la noche anterior no dejaba de inquietarme y antes de irme a dormir me convencí de olvidarme del tema. Ya tenía muchos asuntos difíciles que tratar y no quería estresarme.
El móvil continuaba sonando y la llamada aparecía como "número desconocido", me había dicho que me llamaría cuando surgiese algo pero no considere que molestaría tan pronto. Conteste el móvil y coloque junto a mi oreja.
-¿Quién habla?- pregunte con la duda de que si sería el miso oficial de ayer quien llamaba.
-Tú sabes bien quien habla- contesto confirmando mis dudas- ¿Estás solo?
-Si estar solo significa que nadie te quieres a menos de diez metros, sip estoy bastante solo ¿Qué le urge oficial Hutson?
-¡No digas mi nombre!- replico enfadado- Tampoco digas que soy oficial, nuestras conversaciones deben ser tan anónimas y desapercibidas como se pueda. Seria todo un desastre si alguien se enterara que estuve conversando contigo- hablo en un leve tono de preocupación.
-Capte la idea, no tengo ni idea de quién eres ¿seguiremos con tu paranoia o vas decirme porque me llamaste?
- Te lo resumiré de la siguiente manera. El DUP tiene un cargamento proveniente de afuera, según lo que sabemos transporta repuestos para algunos de sus equipos en la torre de concreto que se encuentra en la otra isla, lo van a cargar en uno de los muelles y de ahí lo llevaran a su destino- explico.
-¿Quieres que destruya el cargamento?- pregunte al oficial.
-No seas bruto, claro que no. Lo que quiero es que averigües que es lo que transportan exactamente - me dijo demandante.
- Habías dicho que solo eran unos repuestos, pero no es del todo cierto ¿verdad?- pregunte queriendo sacarle más detalles.
-Tengo mis dudas, en un principio era una operación por así decir "clasificado" pero como insistíamos en saber nos terminaron por explicar sobre el transporte y los repuestos, pero no me convenció mucho su historia- dijo Hutson.
-Cuando lo dices así no tengo la menor duda que suena sospechoso….veré que es lo que puedo averiguar, pero recuerda solo hago esto por nuestro trato- le mencione.
- Lo recuerdo perfectamente. Te enviare los detalles al teléfono, después que termines espera que te vuelva a contactar y me dirás todo lo que viste, adiós- la llamada termino y colgué el teléfono.
Al tiempo me llego un mensaje donde especificaba la hora y el muelle en donde cargarían los "repuestos". Aun tenía un par de horas antes de ello así que me dirigí de inmediato a los muelles, si el DUP llevaría a cabo algo en los muelles más me valía estar ahí antes que ellos. Solo seria esperar y vigilar, nada de contacto directo con ningún soldado. Una vez que llegue al lugar me escondí dentro de una de las bodegas del muelle.
-Bueno solo resta esperar- me dije a mi mismo viendo la hora- aunque todavía falta rato, creo que mejor me voy poniendo cómodo- fui hasta un rincón en donde me recosté sobre un viejo taburete de madera.
El tiempo transcurrió rápido y tal como dijo el oficial el DUP estaba presente en el lugar, todos estaban muy atentos ante la visita de cualquier indeseable que quisiera meterse en sus asuntos. Seguramente se preguntaran donde estaba yo, bueno me siento orgulloso de decir que no me había movido de mi escondite por dos simples razones, la número uno es que no era muy seguro salir ya que estaba el riesgo de que algún soldado me viera y la razón numero dos era que me había…
-*zzzzzz* no mami no quiero ir hoy a la escuela *zzzzzz*…- sip, me quede dormido y no fue hasta que me caí que me desperté- *paf* ¡¿qué, cuándo, dónde?! ¡¿la mujer de quien?!- pregunte desorientado.
Lentamente me acerque a una de las ventanas del almacén atraído por el ruido y vi que el DUP ya había llegado, al lo cual después de darme un "facepalm" por quedarme dormido empecé a buscar aquellas supuestas refacciones que estaban moviendo el DUP. La vasta presencia seguridad me dio a entender que debían haber alrededor de unos quince soldados tal vez mas, pero eso no fue todo, también me percate que había varios vehículos del DUP, pero uno era diferente al resto. Este era un poco más grande que el resto, era como una especie de camión blindado y este estaba particularmente reforzado en la parte trasera.
-De seguro ahí esta las refacciones, pero ¿Por qué el blindado y todos los soldados?- me pregunte por el exceso de seguridad tratándose de unos simples repuesto- Es como si alguien trajera las compras del supermercado dentro de una caja fuerte- dije irónico.
Me asome mas por la ventana esperando ver un poco más de lo que sucedía pero sin querer queriendo tropecé con una latas, que estas rodaron hasta golpear una escoba que cayó a un lado bajando una palanca que sostenía una cuerda que al soltarse hizo que callera del techo una red llena de bollas viejas, haciendo un enorme escándalo.
-¡Ay rayos! ¡¿Por qué a mí?!- en eso vi como un soldado se acercaba a la ventana así que velozmente me escondí.
-¿Escuchaste eso?- pregunto uno de los soldados a su compañero.
- Vino de dentro de la bodega ¿vamos a revisar?- le sugirió.
-No creo que haga falta, está cerrado desde antes que llegáramos. Seguramente se trata de alguna rata- dijo restándole importancia, para volver junto con su compañero.
-Menos mal que son idiotas y menos mal que cerré la puerta- suspire aliviado. Salí de mi escondite y regresando cuidadosamente a la ventana.
-¡Bien escuchen todos!- menciono un soldado llamando la atención del resto- Salimos en diez minutos así que prepárense, nos esperan en la torre y no quisiera llegar tarde. Den un último vistazo al perímetro en busca de algún civil, no podemos permitir que se divulgue esta operación- con ese último aviso todos los soldados se dispersaron siguiendo las órdenes del que al parecer era su superior.
Aquel soldado traía un traje diferente al del resto. Las protecciones que usaba eran casi iguales al de los demás, pero estos eran en su mayoría negros y llevaba una máscara de gas en la cara.
-Será mejor que haga algo rápido, si se van algo me dice que cierto oficial no estará muy contento- dije encaminado hasta la puerta.
Cuando saque la traba y puse la mano sobre el frio picaporte de la salida me detuve. Ya lo había hecho antes lo de "atacar de frente" y no había salido para nada bien y tendría que ser bruto…y mucho. Vi la red de pescar tendida en el piso, las bollas, la cuerda y otros artículos de pesca.
-Hora de poner mi ingenio a trabajar- me dije a mí mismo.
MOMENTOS DESPUES…..
-Bien creo que ya está todo listo-viendo mi trampa puesta- Es momento de demostrarle a estos tiranos como se juega con un conductor- tome un palo y di varios golpes a la puerta de la bodega.
-¡Eso vino de la bodega! ¡¿No que no había nadie allí adentro?!- les reclamo un soldado al grupo.
-¡No ay nadie señor! La puerta está cerrada, le aseguro que no hay nadie- entonces volví a golpear la puerta- Aunque también me puedo equivocar, señor- se defendió.
-¡PUES NO SE QUEDEN AHÍ PARADOS COMO IDIOTAS Y VALLAN A VER!- les ordeno furioso por la ineptitud de sus hombres.
Podía sentir los pasos de los soldados del otro lado de la puerta, entonces cuando ellos estaban por abrir cerré con seguro.
-Mierda, no puedo abrirla- intentando forzarla- ¡Señor no se puede entrar!-cuando escuche eso quite el seguro y abrí la puerta de una patada.
-¿Llamaban?- dije divertido sorprendiendo a los soldados.
Aproveche la confusión para darles de lleno con mi hollín a varios soldados, el resto se echaron cubrirse y comenzaron a disparar, entonces volví a cerrar la puerta. Hasta el momento el plan iba bien, corrí hasta el fondo de la bodega quede parado justo en el medio y di un último vistazo a todo. Justo en eso la puerta salió volando del lugar con algunas incrustaciones de concreto en ella, detrás entraron unos siete soldados.
-¡Somos el departamento de protección unificada! ¡Tírate al suelo y entrégate!- me advirtieron mientras todos tomaban posiciones listos para disparar.
-Está bien me rindo, solo no disparen- me acosté en el suelos con las manos sobre la cabeza- Antes de que me lleven les puedo hacer una pregunta- pregunte dando una fugaz mirada a mi trampa.
-¿Qué es lo que quieres?- pregunto uno de ellos.
-Solo quería saber- dándoles una sonrisa socarrona- ¿Les gusta la pesca con red?- dije dando un disparo de hollín a una palanca que había en la pared.
Lo siguiente que ocurrió fue tan épico como divertido. Todos los soldados de manera coordinada giraron la cabeza para ver como en un extremo de la soga caían dos anclas azotando el piso, instantáneamente miraron hacia sus pies encontrándose parados sobre una red al momento de que esta se alza dejándolos colgados. No hacía falta ser alguien inteligente para saber que eso les dolió más en el orgullo que otra cosa.
-¡Bájanos de aquí hijo de puta!- grito un soldado quien tenía los pies de su compañero sobre la cara.
-¡Jajajajaaaa! ¡Dios mío, como me gustaría ponerme una venda coger un palo y usarlos de piñata!-dije limpiándome una lagrima de tanto reír.
-¡Si, síguete riendo ya verás cuando te ponga las manos encima!- ladro otro soldado que estaba de cabeza.
-Aunque me gustaría hacerlo todavía gente que atender afuera y si mi disculpan no quisiera hacerlos esperar- dije yendo hacia la única salida.
Apenas me asome para afuera una bala rozo mi cabeza, ante eso me lance al suelo y me puse a cubierto. Levante la cabeza del suelo y di un rápido vistazo alrededor, pero enseguida comenzaron a disparar y tuve que volver a cubrirme sin darme tiempo a ver en donde se posicionaban mis atacantes. Volví adentro de la bodega otra vez y con un cortes "permiso" le saque el casco a uno de los soldados y me lo puse.
Salí y me cubrí detrás de unas cajas, me saque el casco y lo puse en la punta de mi bastón, lo asome por arriba y como si fuera un juego de feria volvieron a disparar, aproveche para observar por un costado y logre contar cuatro soldados en diferentes posiciones. Así que rodee por un costado y le dispare a tres de ellos justo en la cabeza y al cuarto le lance el agujereado casco que logro aturdirlo, fui a su posición aprovechando la oportunidad, lo teclee y lo noqueé con un bastonazo a la cabeza.
Di un vistazo alrededor en busca de algún rezagado oculto, no vi a ninguno y me puse en calma, pero cuando conté a los soldados en el suelo me di cuenta del que el uniformado de negro no se encontraba entre ellos.
De la nada recibí un disparo furtivo justo en el hombro que me sacudió con fuerza mientras dejaba escapar un ligero gemido de dolor. En techo de la bodega se encontraba el uniformado de negro apuntándome con gran rifle de francotirador, lo cual me hizo entender por qué el disparo me había afectado tanto, armas como esa usaban balas de un gran calibre. No sabía cómo llego hasta ahí arriba, pero lo haría bajar.
Otro disparo se escucho, rodé hacia adelante y lance un proyectil de poder al soldado que esquivo con facilidad para de nuevo jalar el gatillo de forma consecutiva, obligándome a retroceder. Le regrese los disparos los cuales dos de ellos le dieron y cuando iba a darle el tiro de gracia una columna de concreto creció debajo de los pies del soldado, el cual uso eso como plataforma de salto, termino aterrizando a escasos metros y me dio un disparo a quemarropa.
Me contuve las ganas de gritar y voltee ágilmente solo para verme con el soldado de pie en frente de mí, apuntándome al pecho. Un disparo así me dejaría en muy mal estado, intente moverme pero no pude del miedo. Entonces veo como el soldado jala el gatillo, rápidamente me cubrí solo para escuchar un *click*. Mi suerte se torno por una vez jodidamente buena, al infeliz se le había vació el cargador. Aproveche la oportunidad, estire el brazo, tome el rifle y de un jalón se lo quite, lo golpee en la cabeza con este y de una patada en el estomago lo mande al suelo y antes de que se volviera a poner de pie le plantee un rodillazo en el rostro. Si no fuese por la máscara de gas que llevaba le hubiese tirado los dientes.
-Y te quedas ahí- le advertí- Lo único que me faltaba, no solo Campers en los videojuegos si no también en la vida real- le eche una mirada al blindado- Vamos a hacer esto sencillo, tú me dices que hay en el camión y yo no te arrojo del muelle
-¿Por qué crees que te diría algo?- respondió de mala gana.
-Si no quieres hablar tal vez quieras nadar- el solo se rio con descaro, así que lo tome del cuello- Escucha te estoy poniendo las cosas fáciles, si no me quieres decir que hay ahí dentro solo dame las llaves y lo averiguare por mi mismo- le amenace.
-Lamento decirte que yo no tengo la llave- respondió.
-¡No mientas! ¡¿Si tú no tienes las llaves entonces quien?!
-¡ESE SERIA YO!- contesto alguien a mis espaldas.
Me di la vuelta y recibí un fuerte golpe en la cara que me lanzo un metro. La suerte mía tenia picos buenos y el resto malos, y lo que estaba ahí era uno muy malo. El sujeto de pie frente mío tenía unos dos metro de alto, corpulento, con el pecho cubierto por una gruesa capa de concreto y el rostro cubierto por este. Para terminar el infeliz cargaba con ambas manos verdadera artillería ¡una puta minigun! ¡¿Quién en su sano juicio va con eso por la calle?!
Solo una cosa podía hacer en un momento así.
Rápidamente comencé a correr como alma que lleva el diablo, justo en el segundo que una lluvia de balas me seguía por detrás. Salte detrás de uno de los transporte del DUP esperando que se detuviera, pero le importo un bledo y siguió disparando agujereando por completo el vehículo.
-Hay gente que no cuida sus cosas- pensé.
A cabo de unos segundo los disparos se detuvieron, asome un poco mi cabeza por detrás del vehículo y el "Colander" se había detenido, como si esperara algo y vi como su arma estaba echando humo.
-¡Eso es!- entonces me surgió una idea- ¡Oye grandulón! ¡¿Tú qué clase de soldado eres, porque no luces como uno!?- dije llamando su atención.
-¡Soy de las fuerzas de asalto especial del DUP! ¡Un soldado entrenado para limpiar del mapa a los parásitos como ustedes!- bramo para comenzar a disparar de nuevo, teniéndome que cubrir.
-¡¿Limpieza?! ¡Tu pareces mas de los que hace destrozos!- las balas seguían arremetiendo contra el vehículo- ¡Ojala que los gorilas tengan un buen seguro!- las balas volaban por doquier- ¡Te falto un poquito por aquí!- dije levantando la mano.
-¡Cállate! ¡Cállate! ¡CALLATE!- comenzó a acercarse cada vez mas- ¡Te voy a cerrar esa puta boca!- dijo a solo unos metros, jalando el gatillo con más fuerza.
Una de las balas atravesó mi mano, me cubrí y comencé a hacer presión sobre esta en lo que sanaba. Podía escuchar los proyectiles pasar cerca de mí, el vehículo se estaba convirtiendo en chatarra, si la gasolina prendía todo explotaría en cualquier momento y yo terminaría conociendo a San Pedro.
Me empeñe en seguir lanzando burlas y comentarios sarcásticos los cuales hacían enfurecer al soldado que no tenía la intención desecar los disparos, solo era cuestión de resistir un poco más.
-Solo un poquito más…en tres…dos…..uno…..- los disparos se detuvieron-…..cero- con una sonrisa abandone mi escondite y me puse a la vista del soldado.
-¡Pedazo de porquería, funciona!- se quejaba el soldado de la minugun la cual estaba echando humo y tenía el metal al rojo vivo.
-Problemas técnicos en medio de una pelea, parece poco profesional de tu parte- si algo sabia de las armas era que si le exigías podría llegar a calentarse demasiado -¿Por qué no mejor terminamos esto otro día?- dije burlón.
-No necesito esto- arrojando el arma – Solo te voy a moler a golpes y llevare lo que quede de ti ante Agustin- dije poniéndose en guardia.
Sin hacerlo esperar fui contra él quien me lanzo un golpe que logre esquivar, viendo la oportunidad le di un puñetazo, pero se cubrió, me sujeto del brazo y me lanzo al suelo. Me levante y justo cuando s proponía a embestirme salte a un lado y le solté una patada justo en estomago. Entonces escuche varias cosas crujir, uno el concreto que cubría al soldado y lo otro…..
-¡AAAAAAAAAAUCHIS!... ¡Mi piececito!- dije conteniendo las lagrimas. Romper una capa de concreto de una patada tal vez no fue muy buena idea.
El Colander aprovecho mi descuido y me tomo del cuello para comenzar a estrangularme.
-Ya no eres tan rudo ahora, verdad- sacudiéndome con rabia- No te preocupes todo terminara rápido- dijo aplicando cada vez más fuerza.
Estaba en pánico no podía respirar, con mis manos forcejeaba para que me soltara y mi pies no tocaban el suelo. Todo comenzaba a ponerse oscuro, no podía respirara y me desmallaría pronto por la falta de oxigeno. No podía creer, mi exceso de confianza me había jugado en contra, justo lo que me dijo Fetch. No quiera perder no de esa manera, tenía un objetivo y no bajaría los brazos hasta lograrlo. Comenzaba a sentir una extraña mescla de rabia y miedo, esa sensación daba vueltas por mi estomago y comenzaba a subir, por un momento creía que sería vomito inducido por la asfixia pero al llegar a mi boca no fue bilis lo que salió.
Una enorme cantidad de hollín comenzó a salir de mi boca como si fuera torrente negro oscuro, todo eso contra el soldado que me soltó y comenzó a retroceder. Estaba confundido por lo ocurrido pero no podía pedir mejor oportunidad. Tome mi bastón y con todas mis fuerzas que tenía golpee al aturdido soldado en la nuca, después otro a un costado de la cabeza y por ultimo un puñetazo a la cara. El aun seguía de pie tambaleándose pero después de unos segundos se desplomo al piso.
Me arrodille sobre el suelo y comencé a respirar agitadamente intentando recuperar el aliento. Le había ganado al fin aquel imbécil, arriesgue mucho, casi muero pero me alegraba que no haya terminado así, sin mencionar que al parecer había desarrollado un nuevo poder en el momento justo.
Me puse de pie y camine hasta mi enemigo inconsciente, comencé a revisarlo y en uno de sus bolsillos encontré una llave, como él había dicho. Fui hasta el blindado, listo para ver qué diablos cuidaba tanto el DUP como para mandar a un loco con una minugun. Use la llave y comencé a abrir la pesada puerta y lo que encontré no eran repuestos, ni nada que me hubiese esperado. Ahí al fondo el sol alumbraba a una mujer, tenía los ojos cerrados así que me metí al camión y la saque de adentro.
-Es hora de despertar- dándole unas palmaditas en la cara- Esta inconsciente, tal vez sedada- deduje al ver que no reaccionaba.
No entendía que querría el DUP con aquella chica pero si se esforzaron tanto por mantenerlo en secreto debe ser por algo importante. No podía esperar a que despertase para darme respuestas y dejarla ahí no hubiese sido cruel, pero si ella resultaba ser un enemigo del DUP posiblemente estaría dispuesta a cooperar conmigo una vez recuperara el conocimiento. En resumen no solo estaría haciendo lo correcto por salvarla si no que tendría sus beneficios.
-Es hora de irnos pero antes- fui hasta la bodega- Hola chicos perdón por dejarlos colgados pero ya volví- dije viendo como todos estaban intentando romper la red con las manos.
-¡Será mejor que hullas por que una vez que salgamos de esto te voy a patear de aquí al siguiente estado!
-Ya me voy solo voy a tomar un recuerdo para la posteridad – baje y acosté a la chica a un lado- Todos sonrían para la cámara- saque mi teléfono y les tome una foto a todos, incluso me saque una selfie con ellos atrás- Gracias por posar, pero creo que salieron algo gordos, pero para algo se invento el photoshop. Les deseo un buen día- me despedí mientras tomaba de nuevo a la chica y todos ellos me gritaban un sinfín de cosas.
Seguro dirán que eso no estuvo bien, pero no tendría una oportunidad de sacar alguna foto como esa en un buen tiempo. Además si algún día llegaba a estar aburrido seguro aquella foto me sacaría una risa o dos.
-¿Te la vas a llevar?- voltee y vi que era el tirador, pero estaba desarmado y no parecía querer seguir peleando.
-Esa es la idea, no parece que ustedes la traten como se debe así que si, vendrá con migo- le conteste indiferente.
-Solo la vas condenar, no puedes hacer nada por ella, ninguno de los tuyos puede- dijo.
-Tú no lo sabes- le respondí tajante- creo que si me esfuerzo podría ayudarla- dije queriendo hacerle ver lo contrario.
-Ya he visto esto antes. Creen poder ayudar a la gente pero no pueden proteger a nadie ni siquiera a ustedes mismos- se acerca hasta quedar frente mío- y es por eso que los cazamos, para que no hieran a nadie en su estúpido intento de ser héroes cuando en realidad son todo lo contrario- dijo
-No me considero un héroe, no tengo tanto ego como para considerarme uno, pero si estoy seguro de algo, que a diferencia de ti yo no abuso del miedo de la gente para pasar sobre ellos haciéndoles creer que es lo mejor- en un intento desesperado el soldado me ataco con un cuchillo que logre evitar y responder con una patada al estomago que lo mando al suelo- ¡Eso fue solo una advertencia no me hagas seguir con esto!- le amenace para que entendiera que ya había perdido la pelea. Estaba listo para marcharme cuando….
- ¡Tal vez la salves ahora pero eso no durara mucho! vamos a encontrarte, a encerrarte y rogaras para que te dejen ir. Incluso si tenemos que tocar la puerta de tu familia para hacerlo, con gusto pondré mi pie sobre sus miserables cuellos- eso ya acabando con mi poca paciencia.
- ¡Te lo advertí!- baje a la chica, después fui y tome del tobillo al soldado y comencé a arrastrarlo.
-¡¿Qué mierda haces?! ¡Suéltame!- exigió el soldado mientras trataba de resistirse.
-Podrías haberte callado, pero no. Creo que lo mejor para ti seria un chapuzón para bajarte los humos, y de paso enseñarte a nunca meterte con la familia de los demás- de esa manera lo arroje del muelle hacia el agua.
Como último gesto generoso hacia aquel soldado le patee un salvavidas, solo por si las dudas. Lo único que me faltaba era que aquel animal se terminara ahogando. También hice algo de limpieza arrojando todas las armas del DUP al agua, inclusive la minugun sin embargo al tirarla se escucho una golpe seguido de un sonoro "¡hijo de la….!" De parte del soldado que aun seguía nadando. Tome a la chica entre mis brazos y me la lleve de ahí, justo a tiempo antes de que el resto de los soldados recuperaran la conciencia.
El camino de vuelta al teatro había sido un tanto complicado. Ir por las calles con una chica inconsciente en mis brazos llamaba a cualquiera la atención y eso era algo que no quería, pero después de varias vueltas entre los edificios para perder de vista a cualquiera que me siguiera, había llegado al teatro. Recosté a mi "invitada" sobre las butacas que usaba de cama y nuevamente intente despertarla pero nuevamente no sirvió de mucho.
Me tome un momento para darle un vistazo. Aquella mujer tenía el cabello castaño, largo hasta los hombros, de piel clara, aparentaba tener alrededor de unos veinte y con respecto a su físico. Bueeeeeeeno nunca me llamaron mucha atención las mujeres, pero tenía cierto atractivo. Tenía puesto un overol naranja con unos números en negro junto con las siglas DUP, pero lo más me llamo la atención eran las esposas que traía. Jamás había visto algo así, las esposas parecían grilletes que cubrían por completo sus manos. No lucían nada cómodos así que tome las ganzúas y comencé a abrir aquellas enormes esposas. Una vez que logre abrirlas las restire lentamente de las manos de la chica. Me sorprendí un poco al ver lo maltratadas que estaban, magulladas y sucias.
Me alegraba no haberla dejado atrás, pero aun así su estado era preocupante, aparte de no estar consiente no sabía si tenía algún daño físico que estuviese pasando por alto. Tenía que checar que estuviese bien o al menos saber que tan mal estaba y si el DUP la tenía prisionera no confiaba en que la hayan tratado con dignidad.
Lentamente acerque mis manos al overol y desabroche el primer botón. Al milisegundo que hice eso sentía que me sudaban las manos y los nervios se me ponían de punta. La única mujer con quien había congeniado hasta el momento era Fetch aunque no la viera como tal por su actitud. Mi mente dudaba de lo que hacía pero armándome de valor fui por el segundo botón, apena lo saque quedo a la vista su escote. Rápidamente sentí que el calor se apoderaba de mis mejillas, si alguien me hubiese visto pensaría que era un tomate.
-No estoy haciendo nada indebido- trataba de convencer a mi cabeza- Solo estoy sacándole la ropa a una mujer inconsciente que traje de un camión…!CON UN DEMONIO ESO SUENA MAL MUY MAL!
¿Qué rayos estaba haciendo? me decía a mí mismo. Pero el bienestar de ella era más importante así que tome un respiro y tome el tercer botón. Mi mente se puso en blanco, creo que hasta temblaba, mis manos no respondían como si mi moral me estuviese diciendo que siguiera pero casi no la escuchaba por mi conciencia que gritaba "¡NO LO HAGAS!" harto de aquel dilema cerré los ojos y deje que mis manos hicieran lo que tenían que hacer. Aun con nervios abrí los ojos de a poco y pude ver que los botones del overol estaban todos…abrochados.
Después de estar varios segundos quieto me acerque a una de las paredes y le di con la cabeza.
-No pude hacerlo- estaba completamente avergonzado- ¡¿porque rayos siento que cada vez soy más inútil?! *paf* ¿¡por…. *paf*…..que…..*paf*…..a….*paf*….mi!?- decía mientras seguía castigándome contra la pared por mi inutilidad. Aunque no sabía si era por mi falta de valentía o hombría en cuyo caso.
Luego de que aquella terrible y posiblemente traumática experiencia que seguramente terminare contando a un psiquiatra o llevándomela a la tumba, salí a comprar algunos víveres, últimamente comía con Fetch por lo cual me había olvidado de conseguir suministros. Cuando estaba de vuelta con las compras que conseguí sin que el dueño gritara, llamara por ayuda, me dispara o se desmallara el teléfono del oficial comenzó a llamar, era obvio que quería saber cómo terminaron las cosas en el muelle.
-¿Qué se le ofrece?- dije contestando la llamada.
- Atendiste el teléfono, significa que no estás muerto, bien por ti- dijo.
-Si yo también estoy impresionado, hubiese visto todo el alboroto que se armo- mencione.
-No tengo muchos detalles de lo que ocurrió, pero quisieras que me cuentes todo lo que viste o averiguaste- pidió.
-Encontré el supuesto "cargamento" en el muelle, tuve que acercarme bastante y el DUP dio pelea intentando defenderlo pero no se preocupe ya me hice cargo- resumí la historia para no tener que contarle sobre el traslado de la prisionera.
-¿Pero que había exactamente?- inquirió el oficial, pero yo ya sabía que responder.
- Eran armas, municiones, equipo militar variado entre otras cosas. Pero como dije ya me hice cargo, lo lance todo por el muelle hasta fondo del agua- le conté intentando de sonar convincente.
-Te dije que no hicieras eso y me parece algo extremo esa decisión, pero a nosotros no nos afecta en lo absoluto, así que lo pasare por esta vez. Es increíble que el DUP esté movilizando armas por la ciudad en secreto, esto es grave- dijo preocupante.
- Si para su imagen, ahora que escucho eso seguramente no confiara en ellos en todo lo que le digan- dije.
-Ni lo menciones ¿Qué hubiese pasado si le pasaba algo al transporte y dejaba todo regado por la calle a la vista de todos? esta gente ya tiene bastante con que el DUP esté aquí, algo como esto podría…..no quisiera decirlo, pero no sería bueno- dijo con pesadez en su voz.
-Si eso era todo le cuelgo, tengo cosas que hacer- le dije.
-Solo espero que nada serio, si no tendría que arrestarte- dude si era en serio o en broma pero no dije nada por si acaso- De cualquier manera te llamare si pasa algo mas, adiós- se despidió el oficial cortando la llamada.
Haberle mentido fue algo arriesgado, pero decirle la verdad no hubiese sido mejor. Ya era suficiente riesgo para el oficial tener que tratar conmigo, no se jugaría su trabajo por alguien que no le aportara nada. Si se enteraba de que libere a una prisionera del DUP no lo dudaría, terminaría con nuestro acuerdo y me delataría o al menos se llevaría a la chica.
Llegue el teatro y abrí la puerta, me asegure de cerrar bien para que nadie entrara, o saliera. Una vez dentro deje la comida en el escenario y fui hasta mi cama en donde seguramente estaba aun dormida mi acompañante.
-Espero que no tengas pensado dormir todo el día, no querrás quedarte sin comer verdad- llegue hasta mi cama y observe que estaba vacía- No, no, no, ¡no! ¡¿Dónde diantres se metió?!- me pregunte entrando en pánico- ¡¿Cómo se fue?! La puerta estaba cerrada no pudo haberse ido ¿y si lo hizo¿ ¿y si en realidad deje libre a una peligrosa bioterrorista? ¡Debe estar suelta por la ciudad haciendo carnitas a quien sabe!-
En ese momento se escucha un ruido acompañado de un gemido agudo proveniente del escenario. Rápidamente fui hasta allá y había varias cosas tiradas.
-Vamos sal de donde te escondas - al instante alguien me da un golpe en la cabeza, voltee y ahí estaba- ¡auch! ¡¿Por qué hiciste eso?!- le pregunte a la chica que estaba armada con un palo de escoba.
-¡No te me acerques!- me advirtió con el palo listo para atacar.
-Seguramente te explicas que haces aquí, solo baja eso y con mucho gusto te *plaf* ¡auch! *plaf* ¡oye no hagas eso! *plaf* ¡no te voy a hacer daño! *plaf* *plaf* ¡detente loca!- intentaba hablar con ella pero solo recibía golpes. Entonces ataje el palo con la mano, se lo saque y lo tire por ahí- Bien, qué tal si te calmas un poco y hablamos- dije en un tono tranquilo.
-Aléjate no te me acerques. No sé quién eres pero no dejare que me entregues- dijo retrocediendo de mi.
-Si hubiese querido entregarte no te hubiese traído aquí en primer lugar- baje del escenario y me senté- No tienes que preocuparte por nada, ven y siéntate- dije amablemente ofreciéndole un asiento a mi lado.
-Está bien, pero no intentes nada- dijo sentándose pero a un par de asientos de distancia.
-Empecemos por las presentaciones. Mi nombre es Jhon Pryce, tengo 18 años y soy de Bellingham, aunque actualmente estoy viviendo aquí ¿y tu cómo te llamas?- pregunte en tono amistoso para no ponerla mas nerviosa.
-Mi nombre es Galia…..Galia Riverwood, eso es todo lo que te diré- respondió fríamente.
-¿Quieres comer algo?- voy por la comida y se la doy en la manos- Pensé que tendrías hambre así que fui a comprar- le dije ofreciéndole una hogaza de pan.
-Apenas si se tu nombre, así que no me trates con tanta confianza- dijo tajante.
-Te salve de ese transporte del DUP, te traje hasta aquí, me presente como es debido y ahora trato de ofrecerte comida ¿Qué no basta eso para ganarme aunque sea un gracias?- le dije.
- Si eso es lo que quieres entonces ¡gracias! Pero eso no implica que te deba algo- luego su mirada se torno distante-…..perdón, es solo que…..me cuesta creer en los demás es todo- dijo Galia cabizbaja.
-No te culpo, si estuviese en tu lugar seguramente haría lo mismo- en ese momento se me ocurrió una idea- Hagamos esto, hazme cualquier pregunta, la que quieras y te responderé si puedo. De esa manera confiaras en mí, probablemente- le propuse a mi compañera, pero ella parecía algo nerviosa por la idea.
-Es..está bien- se sentó a mi lado- pero lo hare a mi manera, solo no te enojes cuando termine- dijo.
-No me voy a enojar- le respondí- ¿Qué quieres saber?- pregunte listo para el "interrogatorio"
-Será rápido y posiblemente….te de jaqueca –me advirtió.
-¿Por qué tendría que…-en ese momento la chica coloco sus manos alrededor de mi cabeza y lo siguiente que vi no lo….creía posible.
Me encontraba en una especie de vacío, solo había oscuridad hasta donde veía. Luego un pequeño resplandor apareció y este tomo forma, hasta parecerse a mí. Me acerque curioso pero con cuidado y mi otro yo comenzó a caminar por el vacio. Estaba viéndome a mí mismo desde arriba, ¡era irreal! Intente tocarlo o más bien tocarme pero lo atravesé como si fuese un fantasma. Aquello me asusto pero lo siguiente me dejo sin habla.
Debajo de los pies de mi "fantasma" parte del lugar comenzó a cambiar. Lentamente se formaron calles, edificios, gente e inclusive se escuchaban voces. Estaba caminado por una avenida, estaba helado e iba vestido con ropa abrigada. La gente que pasaba a mi lado no me ni miraba con odio ni con indiferencia, sino que me ignoraban por completo. Parecía estar muy concentrado en algo, mi vista iba de un lado a otro como si buscara algo con desesperación. Luego me detuve y entre por una puerta al azar y se escucho un timbre y una tienda se formo ante mí. Me acerque hasta una vitrina y comencé a buscar algo en particular.
-¿Estás buscando algo mi buen amigo?- pregunto un hombre de aspecto asiático con bastante años encima.
-Buenos días- devolví el saludo- Si estoy buscando un regalo, uno especial ¿tendría algo como para una chica?- pregunte.
-Claro, aquí hay algunos muy lindos- dijo mostrándoles algunos aretes y pulseras que se exhibían en la vitrina.
- No es por capricho, pero no tendría algo un poco más, no lo sé ¿singular? es para una ocasión importante y no quisiera regalarle algo que podría darle cualquiera
-mmmmm a decir verdad tengo algo guardado, espera un momento- va hasta la parte trasera de la tienda y al poco tiempo vuelve con una cajita- Trajeron esto hace años, dijeron que era algo "único" tal vez esto es lo que andas buscando- dijo abriendo la cajita mostrando un collar con una cadenita de plata y una joya, una piedra pulida de aspecto metálico, que tenía una pequeña grieta en el medio.
En ese momento mi cerebro hizo todas las conexiones. El clima frio, la tienda, el vendedor, el collar, eso último me hizo comprender lo que ocurría, eran mis recuerdos. Ese día había hecho una escapada para salir a comprar un regalo de cumpleaños para Cailin. Estaba viviéndolo otra vez, no sabía cómo hasta que recordé a Galia, ella me estaba haciendo algo ¿con que propósito me haría ver mis propios recuerdos? No pude responder aquello, mi memoria seguía adelante y me apiade de mi mismo, quería seguir viendo.
-¿Esto es único? Sin ofender señor, pero es solamente un piedra con brillo- dije no muy convencido.
-Que no te engañen los ojos, esta pieza tiene un origen muy particular. El lugar de donde proviene dejo de existir hace poco y en el interior de esta joya se encuentra reflejado un intenso chií-dijo él con un tono misterioso, aunque no me impresionaba mucho.
-¿Cuánto vale?-pregunte solo por curiosidad.
-Esta pieza cuesta trescientos dólares pero tal vez pueda hacerte un precio- propuso, pero mi reacción fue otra.
-¿¡Trescientos dólares?! Pero solo es una piedra decorativa, podría comprar una igual por cinco dólares. Usted me está viendo la cara- le recrimine al vendedor.
-¡No es así!- se ofendió- Si no quiere creerme, yo lo voy a convencer- fue hasta atrás y volvió con un enorme mazo, pensé que trataría de amenazarme pero la acción fue diferente, el me entrego el mazo.
-¿Qué quiere que haga con esto?-pregunte confundido
-Intenta romper la piedra con eso, si crees que es una baratija barata rómpela si puedes- dijo el desafiante, pero dejándome con una idea de seguramente estaba loco…..o senil.
-¿Qué pasaría si en serio se rompe?- pregunte siguiéndole el juego.
- Si se rompe la piedra puedes llevarte cualquier cosa que quieras de la tienda, pero si no tendrás que comprármela por el precio completo y sin quejas- aposto sin ninguna duda.
-Parece un buen trato- levante el mazo listo- Pero no se queje después, si se rompe se rompe- dije confiado, el anciano o estaba mal de la cabeza o hablaba en serio, pero no podía negarme a esa tentadora apuesta.
Coloque el collar en el piso, calcule el ángulo para evitar romper el suelo por accidente y con todas mis fuerzas aplaste la piedra con el mazo. Dirigí mi vista al vendedor esperando ver la expresión de su rostro al haber perdido la apuesta, pero solo me encontré con que él se estaba ¿riendo? Quite el mazo del medio y no lo podía cree, aquella piedra ¡estaba intacta! Pero me impresione aun más cuando note que la cara del mazo tenía una grieta.
-Son trescientos dólares ¿te lo llevas en la cajita o preferirías que te lo envuelva para regalo?- pregunto el anciano con un deje de victoria en su voz.
Al ver ese recuerdo no pude evitar esbozar una pequeña sonrisa. Aquel día volví con la billetera vacía pero con algo que sería muy especial para Cailin. Me sentía tan distante a aquel recuerdo, un chico normal, una vida normal, en donde lo peor que podría llegar a pasarme era quedarme sin internet en casa. Ahora era un conductor, con una vida peligrosa y de alto riesgo, en donde lo peor que pudiese ocurrirme era que me mataran y eso era decir poco.
De repente la imagen de mis recuerdos comienzan a quebrarse como un espejo, las voces empiezan a sonar distorsionada y lejanas, también sentía como punzada que me atravesaba la cabeza. Todo se torno negro y a la lejanía podía ver a alguien de pie con varias luces a su alrededor. Fue hasta aquella extraña figura tan rápido como podía, incluso intentaba gritar pero la voz no me salía. Estaba a espalda del extraño ente, me fui acercando con cuidado y vi que se trataba de ¿Galia? No entendí que hacia ahí pero parecía concentrada viendo algo, que parecía un serie de imágenes en frente de ella. Me acerque por un costado y vi en lo que estaba. Imágenes mías, escenas con el DUP, encuentros con Fetch, incluso mi trato con el agente Hutson y más.
No tenía sentido, pero después me di cuenta de lo que hacía, de lo que era… una espía. Por eso el DUP se empeño tanto en detenerme, la custodiaban. Comencé a sentirme como un estúpido, pude dejarla ahí ¡pero no! Tenía que ser bueno con ella. Pensé que no podía sentirme más usado pero cuando vi como observaba la imagen de Cailin y como lentamente acercaba su mano, no lo pude soportar. Fui hasta Galia, la tome de los brazos con fuerza y le grite.
-¡NO TE ATREVAZ A TOCARLA!- brame furioso mientras ella solo me veía con miedo.
Un enorme destello apareció entre los dos y sentí como mi cuerpo era lanzado hacia atrás y caía al suelo. Levante la cabeza y vi que me hallaba de vuelta en el teatro, y en frente de mi estaba ella. Me levante del piso y fui directo a encararla.
-espera, puedo explicarte todo- trato de defenderse mientras retrocedía.
-¡¿Explicar qué?! ¡¿Por qué estabas en aquel transporte?! ¡¿en que seas una maldita espía?!–en ese momento ya la tenía arrinconada contra la pared- ¿O el simple hecho de que hayas estado hurgando en mi cabeza?- le dije.
-Solo déjame que te explique, no soy ninguna espía. Si, estuve viendo tus recuerdos pero fue porque quería confiar en ti, lo juro -dijo.
-¿Confiar en mí? Te metiste en mi cabeza sin mi permiso, estuviste espiando mi vida privada ¿todo eso era por que querías "confiar en mi"? ¡¿Parezco tan idiota como para tragarme eso?!- respondí enojado.
-Se que suena como la razón más estúpida en este momento, pero antes te había dicho que me costaba creer en lo demás. Muchas veces me han utilizado, la gente que me tendía la mano amistosa por lo general terminaba dándome la espalda y cuando por fin pude depositar mi fe en una persona…termino por traicionarme y me abandono cuando más la necesite. Si estuvieras en mi lugar también actuarias igual- termino por decir Galia limpiándose unas lágrimas.
La expresión en su cara hablaba por ella, no estaba mintiendo. Tener que decirme todo eso parecía provocarle mucho dolor. Me sentí mal por ella, no solo por lo que le había vivido si no porque yo fui el idiota que le hizo abrir viejas heridas.
-Escucha yo….-me empecé a rascar la nuca con la intención de serenarme- Lo lamento mucho, no estuvo bien. Te dije que no me enojaría y al final lo hice, perdón- le pedí disculpas.
-Fui yo la que debió avisarte. Debí decirte lo de mis poderes desde antes, pero pensé que te negarías a cooperar si lo hacía- dijo.
-Ciertamente lo hubiera hecho. Pero ya es tarde, ahora conoces todo mis secretos y mi vida- menciones decaído, esta chica conocía cada rasgo de mi persona. Ahora sería imposible congeniar con ella.
-En realidad, no puedo verlo todo- eso llamo mi atención- Mi poder me permite ver dentro de los recuerdos, pero solo los que se encuentran frescos o dentro de las veinticuatro horas- explico ella.
-Pero yo estuve dentro de una de mis recuerdos y fue de hace mucho tiempo atrás- dije tomando en cuenta el momento que reviví, aquel día que compre el collar.
-Cuando me meto dentro de las memorias de alguien esta persona es enviado a un recuerdo aleatorio. Tienen que estar en algún sitio mientras trabajo ¿no?- dijo terminando de explicar sus poderes.
-Bueno eso me pone un poco más tranquilo- dije calmado, sin duda me había espantado.
-Hablando de recuerdos frescos- levanta la mano y me planta una bofetada en toda la cara.
-¡Auch! ¡¿Por qué rayos fue eso?!- pregunte sobándome la cara.
-¡Eso fue por intentar desnudarme mientras dormía! ¡Maldito sin vergüenza!- dijo enojada, mientras yo me ponía nervioso.
-¡No fue así! Me preocupe por ti es todo, no hubo ningún otro motivo, razón o propósito en el universo en serio, además a fin de cuenta no pude hacerlo- dije negando cualquier sospecha.
-Si lo sé, solo te estaba tomando el pelo- dijo lo cual me calmo- Pero no vuelvas a hacerlo, a menos que quieras que le cuente a Fetch- dijo amenazante. Eso sin dudas me espanto, si Fetch se enteraba de eso me iba a colgar de las cejas.
Después de eso nos sentamos a comer. Ella me conto de cómo el DUP la usaba en interrogatorios a sospechosos de ser bioterroristas o aquellos que había tenido encuentros con uno. Al parecer su habilidad era de mucha utilidad ya que si el sospechoso estuviera mintiendo u ocultando información Galia podía seccionarse de ello. A cambio de todo eso el DUP no la mantendría en Cardun Key y así estuvo hasta que la enviaron a Seattle.
Después de que me conto eso no charlamos mucho, no porque no hubiese tema de conversación al contrario había mucho que quería preguntarle todavía pero no me parecía adecuado sacar ese tema a la luz después de lo ocurrido. Entonces se me ocurrió preguntar algo.
-¿Quisieras conocer a Fetch?-pregunte cortando el silencio.
-No gracias, pero no es la clase de chica con la cual me gusta congeniar- respondió.
-Se que viste mis recuerdos, admito que es alguien temperamental pero es una buena persona en el fondo. Además necesitaras un cambio de ropa- dije señalando su overol de prisionera del DUP.
-Bueno, admito que "tal vez" necesite cambiar mi vestimenta pero ¿seguro que es alguien de confianza? No pude ver todos tus recuerdos sobre ella así que no quisiera arriesgarme- dijo Galia.
-Descuida le caerás bien espera que la llame- dije mientras sacaba mi teléfono y llamaba a la conductora de neón.
Mientras el teléfono sonaba Galia parecía incomoda como si quisiera decirme algo, pero Fetch contesto.
-Hola niño- saludo- Fui al teatro hace unas horas para molestarte un rato, pero te habías escapado ¿Dónde estás?- pregunto con su acostumbrado tono rebelde.
-No te preocupes ya estoy de regreso. Solo quería pedirte un favor-dije
-¿Qué necesitas? Ojala que sea importante-pregunto algo vaga, no parecía estar muy atenta.
-Es bastante importante. Me metí en uno que otro percance con el DUP y tengo….a una chica aquí, la pregunta es ¿podrías traerle algo de ropa?- pregunte nervioso.
Durante un momento hubo un silencio sepulcral, no sabía porque pero no me daba buena espina. Desgraciadamente la voz de Fetch me lo confirmo.
-¡NIÑO DEGENERADO! TE DEJO QUEDARTE EN EL TEATRO CON LA CONDICION DE QUE NO TE VEA NADIE ¡¿Y LLEVAS A UNA MUJER Y QUE ES ESO DE QUE NESECITA ROPA?! ¡¿QUE NO PUEDES CONTROLAR LAS HORMONAS O QUE?! AHORA MISMO VOY PARA ABRIRTE EL CRANEO A GOLPES Y DESPUES….- ladro Fetch con una increíble furia desde el otro lado de la línea.
Yo tenía la bocina del teléfono lejos de mi cara para no recibir de lleno los "comentarios" de Fetch. Fueron varios segundos en los que la conductora de neón demostró tener un lenguaje bastante obsceno y peor Galia escuchaba todo lo cual me avergonzaba.
-…..ADEMAS DE SER UN CERDO, YO QUE CREIA QUE PENSABAS CON LA CABEZA PERO EN REALIDAD PIENSAS CON LAS…-
-¡AY, YA CALLATE!- interrumpí a Fetch- ¡La razón por la que tengo a esta mujer aquí es porque es un conductor! ¡solo tráeme lo que te pedí y te lo explicare todo!-dije para calmar a Fetch.
-¿ Por qué no me dijiste eso desde un principio?- casi me caigo de espaldas por el rápido cambio de actitud.
-Solo ven quieres - entonces colgué el teléfono.
-Con que esa es tu definición de alguien un poco "temperamental"- dijo Galia haciendo énfasis en la última palabra.
-No tengo excusas- agache la cabeza avergonzado- Perdón- sin duda acabo de darle una mala impresión de Fetch.
En lo que esperábamos a Fetch charlamos un poco de nuestros gustos. No teníamos mucho de qué hablar, así que me conto de sus días de escuela. Al parecer ella era la típica estudiante dedicada o come libros, en cambio yo quien luchaba por tener al menos una calificación decente en mis exámenes. Quise preguntarle por su familia y amigos pero no lo tomo muy bien. No sería fácil que se abriera a mí, pero era mejor no presionarla. Tras media hora de charlas cosas sin importancia yo me preguntaba….
-¿Dónde estará Fetch?- dije viendo mi reloj. Con su velocidad llegar al teatro no debería de tomarle más de diez minutos.
La puerta se abrió de golpe, y se pudo ver a cierta chica de pelo violeta que traía dos enormes bolsos consigo.
-Ya llegue, espero no haberlos hecho esperar- dijo depositando los bolsos en el piso que mostraban estar repletos de ropa.
-Te pedí que trajeras un cambio de ropa, no toda la tienda- ¿en serio tenía que traer tanta?
-Para tu información niño cada mujer se viste con cierto estilo. No sabía que podría gustarle a nuestra nueva compañera así que traje lo básico- explico Fetch- Además que tuve problemas para elegir prendas para su tamaño de copa que podría ser cualquiera ¿me pregunto qué talle usara?- dijo mientras revolvía el bolso sacando unos jeans.
-No tengo idea, pero ahí le pegunto- voltee a ver a Galia- Me podrías decir que tamaño de copa eres- de nada Fetch me da un fuerte zape en la cabeza- ¡Auch! ¡¿Ahora que hice?!- pregunte adolorido.
-¡¿Qué no tienes sentido común?! ¡como se te ocurre preguntarle eso a una mujer como si nada!- me regaño Fetch.
-¿De qué te quejas? Solo le pregunte sobre su talla de copa- en ese momento me surgió la duda- A todo esto ¿Qué es la talla de copa?- pregunte curioso.
-Serás idiota- insulto masajeándose las sienes- Para que aprendas te digo que la talla de copa es la medida del busto o sea del pecho ¡enano ignorante!- dijo molesta.
-O sea que yo…- lentamente me voltee a ver a Galia que se cubría el pecho con ambas manos viéndome perturbada- ¡Perdón! ¡Yo no sabía nada en serio, no pienses mal! Solo que….soy pésimo lidiando con las mujeres- dije totalmente apenado por la situación.
- Pues no pareces tener ese problema conmigo niño-dijo la peli violeta.
-Bueno con esa actitud tuya difícilmente alguien podría verte como una mujer- en ese momento me di cuenta de que había hablado de más.
Fetch no parecía muy feliz por mi comentario…..que va ¡estaba hecha una fiera! Solo le llevo un segundo dejar lo que estaba haciendo y saltarme encima.
-Con que no me veo como una mujer, eh- me reprochaba Fetch mientras me jalaba los cachetes como si fueran plastilina.
-¡Eso no fue lo que quise decir! ¡Lo que decía es que solamente no eres muy femenina! –Fetch jalo con más fuerza- ¡Ayyyyyyyyy eso duele! ¡por favor, perdonameeee!- suplique temiendo por mi vida, y por mis estirados cachetes.
MEDIA HORA DESPUES….
Estaba encerrado en el baño. Fetch me dijo que me quedara ahí como castigo y hasta que terminara de vestir a Galia, además de aprovechar la oportunidad para hacerles varias preguntas para llegar a conocerla mejor. Pero me preocupaba como reaccionaria Fetch cuando supiera cual era su poder. Podría llegar a la misma conclusión que tuve de que era una espía, pero si se daba el caso estaba listo para salir y calmar el ambiente.
Seguía sentado sobre la tapa del escusado y solo podía escuchar a Fetch reírse en varias ocasiones, eso me calmaba, pero no evitaba que me muriera del aburrimiento. Me estaba mareando, estar dentro de un baño sucio cuya única ventana estaba obstruida me estaba afectando mucho. Fetch me impuso un castigo bastante cruel como efectivo. Había aprendido la lección, nunca cuestionar la poca feminidad de una mujer ¡aunque esta no se viera!
Seguía divagando, incluso me puse a pensar en algún apodo por cual llamar a Galia. Entonces se escucho un "ya puedes salir" y obedecí con gusto.
-¡Gracias al cielo!- tomando una bocanada de aire- No soportaría estar ahí otra media hora- dije abatido.
-Con todo respeto, me pareció lo correcto- menciono Galia- Tu falta de comprensión hacia el sexo femenino resulta molesto, por no decir muy ofensivo- opino Galia mientras Fetch asentía con la cabeza.
Galia se había puesto unos jeans azul claro, unas zapatillas blancas, una sudadera gris, se había recogido el cabello con una cola de caballo y también se había puesto unos lentes. Sin duda su vestimenta dejaba ver algo de su personalidad brillante e inteligente. Con solo estar frente de ella me hacía sentir como un tonto…..más de lo usual.
-¿No vas a decirle nada niño?-me pregunto Fetch.
- Se ve bastante bien, sin duda le queda ese estilo- dije elogiando la nueva apariencia de mi compañera.
-Si es todo lo que necesitan me retiro. El DUP está como loco moviendo soldados de aquí para allá, es mejor que regrese para cenar temprano hoy, así tendré toda la noche para salir a atrapar a uno que otro traficante- aviso Fetch encaminándose a la salida.
-Dijiste que el DUP se movilizaba, seguramente tendrá que ver con Galia- dije tomando en cuenta que el DUP no dejarían andar a otro conductor prófugo por las calles.
-En parte si es por eso- respondió dejándome en duda por lo de "en parte"- al parecer alguien, un conductor se la ha ensañado con idiotas de concreto ¿has visto sus puestos de vigilancia?- pregunto seria.
-Si los he visto- recordaba un poco haber visto uno o dos- Por lo general los evito, no me causan un problema directo por lo tanto no voy a buscar pelea- respondí.
- Pues al parecer alguien destruyo todos los puestos de vigilancia del DUP de casi todos los distritos de esta parte de la ciudad- revelo.
-¿Todos los puestos de vigilancia?- dije asombrado- Pero si cada puesto debe estar vigilado y custodiado por alrededor de una decena de soldados, tal vez más.
-Eso no parece haberlo detenido. Después de que ataca un puesto va al siguiente antes de que lleguen los refuerzos, y el muy audaz se toma su tiempo para hacer grafiti por la ciudad mientras tanto- conto Fetch.
-¿De quién están hablando precisamente?-pregunto Galia confundida.
-De un conductor que anda suelto por la ciudad pero que no hemos visto en persona todavía- le explique a Galia- Se trata del mismo que te ha estado acosando Fetch ¿no es así?- indague.
-No lo sé, destruir esos puestos de vigilancia tiene su firma pero lo de los grafitis no le veo el sentido en el- murmuro la peli violeta generando más dudas a ambos- Como sea, será mejor que mañana no salgas a ninguna parte. Hasta que el DUP se calme un poco lo mejor para ti no será llamar mucho la atención, sobre todo ahora que tienes a "ella" aquí- dijo apuntando a cierta conductora.
Estaba por despedir de Fetch pero me hizo una señal para que me acercara. Entonces me entrego una bolsa.
-Esto posiblemente te vaya a servir- sin aviso me tomo del cuello y me susurro en el oído- Si me llego a enterar que te quisiste pasar de listo con Galia yo misma te mostrare las maravillas de la cirugía laser ¿entendido?- dijo con una voz de ultratumba, a lo que yo solo asentí lentamente.
Después de que Fetch se fue y casi me deja con un infarto del miedo, revise la bolsa y encontré un cinturón de equipo policial. No tenía ni idea de donde lo saco, pero era mejor no preguntarle. No supe si usarlo porque podría llamar la atención pero después pensé "¡al carajo yo siempre llamo la atención!" Me lo puse y me quedaba bien, además de que me sería útil para llevar el bastón listo para todo momento, junto con otras cosas.
-¿Qué piensas hacer ahora?- pregunto Galia sacándome de mi mundo.
-¿A qué te refieres?- pregunte al ver que me observaba de forma seria y preocupante.
-Vi lo que planeas. Ganarte la amistad de Fetch para que te ayude a buscar al asesino de Cailin. Sospecho que también buscaras que colabore contigo ¿estoy en lo cierto?- dijo la conductora lectora de mentes.
-No sería mala idea. Y ahora que lo sabes no hace falta que te lo pida- dije esperando una respuesta positiva.
-Analizando la situación actual en la que te encuentras, junto con tu objetivo y tomando en cuenta las variables que opone el DUP que son muchas por cierto. Concluyo que tu plan es suicida y tú estás loco- opino con sencilles, aunque a mí me estaba bajando de un hondazo.
-¿Sin embargo?...
-Sin embargo, sumando a Fetch y a mi tienes una pequeña posibilidad de hallar algo. Pero solo te ayudare con una condición-dijo.
-Tú dirás las condiciones. No puedo obligarte a hacer nada aunque quisiera, pero hare lo posible para ganarme tu apoyo- dije aceptando previamente cualquier termino.
-Gracias. Lo que yo más quisiera es alejarme del DUP, pero no tengo ninguna posibilidad de lograrlo por mí misma. Por lo tanto cuando encontremos al perpetrador del homicidio deberás sacarme de la ciudad y hasta entonces tu obligación será protegerme- dicto ella.
Dude por un momento. Tener que protegerla implicaba mucho, alimentarla, que se oculte a salvo y si algo ocurría no solo tendría que preocuparme por mi vida si no también la de ella. Pero la capacidad de ver los recuerdos de las personas me sería realmente útil, no dejaría escapar la oportunidad. Afín de cuentas acepte con gusto sus términos.
-Solo tengo otra pregunta que hacerte
-¿Cuál?-
-¿Era necesario que hablaras en aires de intelectual hace unos segundos? - pregunte ya que cada palabra era como sacada de uno de mis libros de lengua.
-No en realidad, pero ya había pasado un largo tiempo desde que vacile a alguien- dijo dejándome con una cara de pendejo.
Me alegraba que ese día hubiese llegado a su fin. Ese pésimo día en el cual fui atacado por el DUP, regañado y amenazado por Fetch, abofeteado por Galia, sin mencionar que tendría que comenzar a compartir techo con una mujer y que no solo se me hacía difícil también incomodo.
-Papá si alguna vez necesite algún consejo es ahora- dije al aire, intentando hacer memoria.
FLASH BACK….
-Bien hijo este es tu primer día en la secundaria así que te daré unos consejos- dijo mi papá poniendo sus manos sobre mis hombros.
-Está bien- conteste
-En primera no hagas ninguna idiotez para llamar la atención y concéntrate en tus estudios, ya que de eso se decidirá tu futuro….. y con respecto a las mujeres- mirando por un momento a mi madre que estaba en la cocina- Si alguna vez quedas atrapado con una no importa como ¡huye! O te arrepentirás toda la vida- me advirtió.
-¿Dijiste algo?- pregunto mi mamá desde la cocina.
-¡Nada mi vida!- respondió mi papá al instante con el rabo entre las patas.
….END FLASH.
-Me retracto de todo, el no hubiese podido ayudarme- dije vencido.
En mi disputa de moral me di cuenta de lo inútil que era mi padre con respecto a consejos, sobre todo porque en todos los que recordaba mencionaba un "huye" "escapa" o un "que te trague la tierra" cada vez que hablaba de mujeres. Mi padre era alguien quien siempre hacia comentarios a espaldas de mi madre sobre el matrimonio o el hecho de juntarse, aunque nunca los hacía de mala gana si no para divertirse, pero cuando mi madre se enteraba el bocaza de papá terminaba sin cenar y para colmo lavando los platos. Según el eso era un ejemplo de lo que pasaba si te enamorabas, a mi hermano le preocupaba un poco, pero a mí solo me daba gracia.
-¿Me pregunto que estarán haciendo ahora?- me preguntaba a mi mismo con algo de nostalgia, extrañaba a mi familia y me preocupaba haberlos dejado así sin más.
No quería ponerme melancólico, por lo tanto fui a hacerme otra cama con las butacas para que Galia durmiera en la otra y me dispuse a dormir temprano. Galia no quería irse a dormir así que le pase mis auriculares y mi mp3, tal vez eso la entretendría algo. Una vez que me eche a dormir sentía algo extraño, como un sentimiento incomodo o un presentimiento, como si tuviese que hacer algo ¿pero qué?
No quise seguir despierto así que me prepare para concebir el sueño pero un crujido me alarmo. Y como broma del universo la butaca se rompió y caí al suelo de cara, entonces recordé lo que tenía que hacer o más bien decir.
-¿Por qué a mí?- dije al desafortunado o sea yo, mientras Galia se reía disimuladamente de mi desgracia.
Justo cuando uno cree que el día termina le pasa algo como eso.
