Hola otra vez gente desconocida del mundo del fanfic! Aquí les traigo otro capítulo, espero que lo disfruten y dejen reviews. Pero antes un agradecimiento a Linkita-chan por el dibujo para el fic que a mi criterio es fantástico su trabajo y si ustedes quieren dejar una opinión es bienvenido.

Capitulo 7

Estaba oscuro, solo la luz de una pocas velas iluminaban la escena y en el fondo se escuchaba un canto que cada vez se volvía mas claro. El ambiente era familiar, alegre y mi hermana Cailin era el centro de la atención. Todos le deseábamos feliz cumpleaños y ella sonreía, se habría de sentir la persona más dichosa del mundo o eso decía desde que se levanto en la mañana. La canción termino, ella tomo una bocanada de aire y soplo las velas. Catorce años ya tenía cumplidos y cuando volvieron las luces todos comenzaron a acercarse con sus regalos.

Después de que todos, familiares y amigos entregaran sus presentes sacándoles distintas expresiones de sorpresa y felicidad. Era mi turno de darle su tan anhelado obsequio. Lentamente fui hasta ella extendiéndole una pequeña caja felicitándola.

-¡Feliz cumpleaños!- desee con mi más sincera sonrisa- Espero que te guste

-Espero que no te hayas puesto tacaño- dicho comentario les saco a todos una carcajada, incluyéndome. Entonces abrió el regalo mostrando el pequeño colla que le compre- ¡Es hermoso, muchas gracias!- decía feliz mientras se ponía el collar.

-Tuve mis dudas sobre si te gustaría o no

-Siempre y cuando me lo des de corazón y estés junto a mi lado nunca diré que no- dijo amable causándome una sonrisa

-Entonces no tienes que temer, porque siempre estaré aquí para ti- dije acariciándole la cabeza.

-…mentiroso- dijo con una voz fría y cargada de rencor, lo cual me desconcertó.

Cailin tenía la mirada puesta sobre el suelo y cuando vi a mi alrededor, todos los que estaba ahí habían desaparecidos, las luces se habían apagado y todo el ambiente se torno lúgubre, vacio y oscuro.

-Eres un mentiroso- volvió a decir sin mirarme a los ojos, ya me estaba preocupando.

-¡¿Qué te pasa, por qué dices esas cosas?!- pregunte alterado.

-Prometiste que te quedarías conmigo y al final tu solo me apartaste- confeso.

-Se que debí irme contigo pero ¡perdón, te juro que no lo volveré a hacer!- dije arrepentido recordando mi gran error de haber abandonado a Cailin, cuando vino a Seattle.

Ella levanto la cabeza, sangre se escurría… era sangre lo que brotaba de los ojos de Cailin. Me di la vuelta, no quería verla, no así no podía y que me estuviera recriminando mi error me hacía sentir tan miserable.

-¡AYUDENME!- se escucho un grito que resonó por todo el lugar y voltee a ver.

-¿Cailin?- había desaparecido- ¡¿Cailin donde estas?!- llame preocupado.

-¡AYUDENME POR FAVOR!- se escucho otro pedido de auxilio y supe que su voz era la de mi hermana.

A la distancia en ese oscuro vacio pude ver a Cailin en el suelo, siendo atacada. Apenas vi aquello mi angustia se vio reemplazada por una intensa ira. Salí corriendo, tome a la extraña figura que estaba sobre Cailin, lo lance a un lado, me puse sobre y le empecé a caer a golpes.

Durante todo mi vida he pensado sobre mis acciones y como están podrían resultar, pero en ese momento no pensaba, no razonaba, no me detenía. La rabia y mi sed de venganza me nublaban el juicio pero no me importaba en lo absoluto, solo quería terminar con él o ella, quien sea que fuese aquella figura que sometía golpe tras golpe… solo quería acabar con su existencia, borrarla de este mundo, al igual que mi error.

Después de varios segundos me detuve. No se movía, no respiraba, el cuerpo de aquel desconocido sin ninguna facción y solo una sombra por rostro permanecía inerte en el suelo. Me quite de encima de aquel ser y volví hacia Cailin pero aun yacía en el piso y tampoco se movía.

-¡Cailin!- tomándola entre mis brazos- ¡Por favor despierta dime algo!- pedí desesperado a ver el rostro de mi hermana cubierta de sangre.

-Te dije...- hablo despacio-…no pueden proteger a nadie- termino de decir antes de desvanecerse en el aire cual fantasma.

Solo me quede ahí, de rodillas sobre el suelo. Aquellas palabras eran las que me dirigió aquel soldado. Antes las había ignorado pero en ese instante me estaban destruyendo por dentro.

Parecía ser una cruel broma, cuando al fin puedo volver a ver a mi querida hermana solo termino perdiéndola de nuevo, pero con la cruel diferencia que ella me culpaba por ello. Esas palabras "no pueden proteger a nadie…" me hacía sentir tan desesperado, tan inservible, tan solo y patético, porque… creía que era cierto.

No podía serlo, salve a algunas personas desde que llegue a Seattle y a Galia también, eso no fue un fracaso, se que podía poner en peligro a la gente que se acercara a mi pero no estuvo mal mi actuar, o ¿estaba equivocado? ¿Enserio ayude a esas personas o solo quería sentir que fuese así?...

-¡NO! ¡se que hecho lo correcto! ¡se que actuó por beneficio propio, pero sé que no he hecho nada incorrecto!- un eco empezó a sonar por todo el lugar. Era la voz de Cailin.

"….al final tu solo me apartaste"

¡¿Porque torturarme? Era mi hermana y nunca busque hacerle daño!

"….tu solo me apartaste"

¡Nunca supe lo que pasaría, pero de haberlo sabido nunca habría hecho lo que hice ni decir lo que dije!

"…me apartaste"

¡Quiero cambiar las cosas por ella! ¡Todo lo que hago es por ella! ¡¿Es que no es suficiente?!

"….me apartaste, me apartaste ¡me apartaste, me apartaste! ¡ME APARTASTE!"

-¿¡QUE BUSCAS QUE HAGA?!- grite al borde del quiebre

Entonces la voz de Cailin susurro a mi oído unas secas y ásperas palabras.

"Solo quería que vinieras conmigo"

De un salto me levante de mi cama, tenía la respiración agitada y estaba sudando, todo había sido un sueño, mas siendo honestos una horrible pesadilla. Lo que había empezado con un hermoso recuerdo se transformo en algo terrible y morboso. Me levante, camine hasta el baño y me moje la cara con la intención de despertar por completo y alejar esas imágenes de mi subconsciente. Según mi reloj eran las ocho de la mañana así que, me vestí y como Fetch me advirtió de salir me puse a entrenar y tal vez eso me ayudaría a alejar esos nefastos recuerdos que albergaba en mis pensamientos.

Intentaba no armar mucho escándalo, no quería despertar a Galia, parecía tan tranquila y serena, quien sabe cuándo fue la última vez que durmió así. Al menos unos de los dos tuvo una noche tranquila.

Tras varias horas de ejercitando mis músculos Galia se había despertado y aseado. En el momento nos encontrábamos comiendo y charlando un poco con la idea de pasar el rato y disfrutar de la mutua compañía. Y funciono bastante bien porque tras unos minutos de hablar con ella la ansiedad y la fatiga producto de la pesadilla había pasado.

-….y así fue como queme las cortinas de mi casa- le termine de contar a Galia una de mis anécdotas.

-No puedo creerlo- aguantándose la risa- ¿Cómo se te ocurre secar las cortinas dentro del microondas?- pregunto curiosa y divertida.

-En el momento me pareció una buena idea- aclare- No decía nada sobre que no pudiese meter otra cosa aparte de comida- dije.

-Eso es porque nadie sería tan zonzo para hacerlo- mascullo Galia.

-¡Aquí presente!- dije levantando la mano y tanto Galia como yo comenzamos a reírnos.

-No me había sentido así en mucho tiempo, gracias- agradeció la conductora.

-No hay de que- respondí- yo ya conté muchas cosas, te toca- cediéndole el tema a Galia.

-¿Y de que te gustaría que hable?- pregunto.

-No lo sé, tal vez de cómo era tu vida antes de esto- el rostro de Galia cambio a uno de incomodidad- Claro si eso quieres- intuí que no era lo mejor presionarla sobre el tema.

-No me importa hacerlo- soltó un suspiro- Tuve que contarle a Fetch, no decírtelo a ti sería injusto- decidió ella.

-Cuando te sientas cómoda- dije dándole a entender que la apoyaba y no la juzgaría.

- Está bien- tomando un poco de aire- Hace unos dos años y medio mi vida era ordinaria, me encontraba en mi último año escolar antes de asistir a una universidad, la simple idea me tenia emocionada, ojala mi vida social hubiese sido tan interesante. Yo era una apasionada de la lectura y al conocimiento, lo cual me mantenía alejada de los chicos aunque ellos preferían a una mujer de grandes atributos y que mostrara mucha piel a una nerd amante de la lectura. Con respecto a amigas… es obvio decir que yo no estaba hecha para encajar en su mundo del glamur, moda y chicos lindos, ni ellas para encajar en mi mundo. Nerd, come libros, ratón de biblioteca, era la mayoría del grupo de femeninas de mi escuela, al parecer meterse conmigo era un requisito básico para ser popular- conto Galia, parecía tener cierto rencor hacia los que le hacían bulling.

-¿En ese entonces ya tenias tu poderes?- pregunte curioso.

-….. Estaba en casa cuidando de mi mamá, ella y mi padre se habían divorciado cuando era una niña y yo me quede sola con ella, en fin. Mamá estaba en cama con mucha fiebre y cuando fui a poner mi mano su frente para tomarle la temperatura ocurrió. Pude ver imágenes, oír voces, conocer sus recuerdos. En ese momento solo había una posible explicación. Fue la única vez que use mis poderes con mi mamá, no quería terminar haciéndole daño. Justo cuando creí que mi vida social era lo único horrible en mi vida tuve que convertirme en….. "esto"- se repudio a sí misma.

-Lamento si te estoy poniendo en una situación que no querías, terminaremos de hablar si quieres- dije preocupado, no era mi intención ponerla en ese estado.

-¿Cómo lo haces?... en tus recuerdos parecía como si no te preocupara el ser un conductor, como si te diera lo mismo- dijo.

-Ni tanto- respondí de inmediato- Cuando obtuve mis poderes pensé que había recibido el peor de los castigos y durante un leve instante mi vida dejo de tener valor- recordé el incendio y el leve deseo de que las llamas me consumieran- Pero luego vi este "don" como una oportunidad única y no la iba a desperdiciar- confesé.

-Cailin- murmuro la conductora.

-Exacto. Además estos poderes son parte de nosotros ahora y eso es algo con lo que tendremos que aprender a vivir y hacerlo procurando no arrepentirnos de ello. Porque al fin y al cabo no lo podemos cambiar- dije siendo lo mas compa deciente con Galia y con migo mismo.

Riverwood parecía meditar lo que le había dicho, no parecía que la haya convencido, pero no la culparía, quien sabe como la ha tratado la vida. Después de lo que me conto Fetch comenzaría a creer que todo conductor tendría un destino similar o peor.

-Creo que tienes razón- respondió al fin- Pero me es difícil aceptarlo. Después de dos años pensé que me acostumbraría, pero aun lo veo como algo imposible- dijo.

-Algo como esto es normal que te tarde aceptarlo, solo tienes que seguir esforzándote- dije dándole un poco de ánimos.

-¿Cuánto tiempo te tomo aceptarlo?- pregunto- Yo cuando me percate de mis poderes del pánico no salí de mi cuarto una semana- comento.

-¿Qué cuanto tiempo?- rascándome la barbilla- Unos quince o veinte minutos tal vez- respondí haciendo memoria.

Surgió un repentino silencio tras mi respuesta. Galia tenía una cara de suma seriedad y me miraba fijamente lo cual me incomodaba. Justo cuando iba a preguntarle si estaba bien después de varios intensos segundos ella sola reacciono.

-¡¿QUINCE MINUTOS, ME ESTAS TOMANDO EL PELO?!- grito mientras yo me encogía del miedo- ¡Yo tengo una condenada disputa moral y emocional en mi cabeza de hace años, pensando y pensando cómo podría seguir con mi vida y tú dices que hallaste la respuesta! ¡¿EN QUINCE PUTOS MINUTOS?!- termino de explotar Galia.

-Bueno pero no te enojes- dije todo chiquito.

-¡Pues no me hagas enojar!- contesto.

-Creo que la razón que lo haya aceptado es que en cuanto vi en lo que me convertí pensé en Cailin y todo lo que le ocurrió. Desde entonces todo dejo de tener importancia ya que mi hermana se volvió mi más grande prioridad y nada ni siquiera ser un conductor iba a cambiar eso y si puedo usar el poder que tengo para hacer alguna diferencia pues bendito sea- termine de decir aquello con una nueva convicción.

-En resumen te concentraste tanto en averiguar algo de tu hermana que todo lo demás tu mente lo ignoraba- dijo pensativa.

-Yo lo habría dicho mejor pero si- al parecer Galia se tomaba todo muy en serio

-¿Tienes complejo de hermana?- pregunto inocente.

-¡CLARO QUE NO!- conteste ofendido.

O tal vez solo se toma en serio la mitad de las cosas.

Galia se puso a meditar lo que le había dicho antes al respecto de convertirse en conductor pero ¿en serio tenía que meditarlo tanto?

-Nunca había pensado así- yo la miraba con una cara de "no me digas"- Que desgracia que no cuente con tu falta de intelecto, eso me hubiese ayudado hace tiempo.

- Gracias…. ¡oye!- exclame ofendido.

-No te enojes fue un cumplido

-No parecía serlo- conteste haciéndome el resentido pero no pude evitar reírme al final.

-Hace tiempo conocí a alguien como tu- dijo Galia.

-Seguro lo dice por mi carisma- pensé de inmediato.

- Era tonta, despistada y torpe como una piedra- yo me caí de espaldas al escuchar la confesión de cómo me veía mi acompañante- Aunque también era buena y honesta… o al menos eso me hice creer- dijo con una voz decaída.

Galia parecía haber recordado otra vez algo que no quería. Por supuesto no le exigiría respuestas, pero siendo honesto en el fondo percibía que debía saber más de esta vieja "conocida".

-Perdona la intromisión pero…. ¿qué paso entre ella y tú?- indague.

No recibí ninguna contestación de parte de Galia, era como si se debatiera el querer contarme o no y el que estuviera así reafirmaba mi suposición de que entre esta vieja conocida y Galia había ocurrido algo más que un simple rose de palabras. Mi compañera aun seguía sin decir o hacer nada así que opte por llamar su atención.

- Mucho cerebro poca acción- dije trayendo la cabeza de Galia de nuevo a la tierra- Te hable de que dejaras de pensar tantos las cosas y deja que pasen ¿recuerdas? Este sería el momento para ponerlo en práctica.

Galia me observo por un instante, pero luego de un suspiro me miro con razón.

- Poco después de haber obtenido mis poderes había decidido volver a la escuela en donde conocí a Emily, una nueva alumna. En principio no me importo, estaba más concentrada en los problemas que llevaba ser un conductor, como para registrar a esta nueva compañera de clases. El plan que se me había ocurrido era seguir asistiendo a clases siendo tan invisible como pudiera… bueno, más de lo normal. Con el transcurrir de los días me percate de que Emily al parecer se le dificultaba soltarse ante los demás lo que la dejaba en una situación social parecida a la mía. Un día en la biblioteca ella se me acerco pidiéndome ayuda con alguna de sus materias, según ella por recomendación de sus profesores. Dude por un momento ante su petición, pero si era por sugerencia del maestro no podía negarme. De esa manera comenzábamos a reunirnos para estudiar mientras no podía evitar ver a Emily como una potencial amenaza a descubrir mis poderes cosa ni que mi propia madre desconocía. Con cada día que pasaba conocía mas a Emily, era torpe y distraída como te había dicho. A veces se olvidaba sus libros, se quedaba dormida durante mis explicaciones y bromeaba o se comportaba de manera infantil y no te miento me hacía reír, no terminaba de entender como no había conseguido ningún amigo con una personalidad tan alegre y enérgica como la que ella tenía. Pasado un mes, pasado treinta días Emily se convirtió en algo que anhelaba tener desde hacia tanto tiempo…. en una amiga. El tiempo que pasábamos juntas era divertido, salíamos a pasear, al cine, o al observatorio. Aunque nuestros gustos y personalidades eran diferentes siempre encontrábamos algún tema de interés entre ambas, como que seriamos cuando termináramos la escuela. Si podía seguir mi vida sin que descubrieran mis poderes estaba decidida a convertirme en científica, bióloga, maestra de filosofía o en algo que desafiara mi intelecto , pero Emily soñaba o más bien desvariaba con ser cantante, bailarina, trapecista, minera, payaso para fiestas, leñadora, comediante, juguetera, probadora de camas, sparring de boxeo….-

-¡Vaya si que tenía metas en mente!- dije incrédulo.

- Y eso que omití la mayoría. De cualquier forma, hablarnos con tanta sinceridad y ella siendo tan abierta me hizo pensar que si le contaba mi secreto ella de seguro me apoyaría y eso significaría mucho para mí. Lo medite por días si contarle o no y cuando elegí hacerlo le revele que era un conductor. Al principio ella solo se hecho a reír, obviamente no me creía. Lo siguiente que hice fue poner mis manos sobre su cabeza para demostrarle la verdad. Su reacción demostraba asombro y algo de miedo, de inmediato me sentí arrepentida de mi tonta decisión pero me sorprendió cuando ella soltó un "¡no temas de esto ni un susurro!" dándome una de sus bobas sonrisas. El resto de la tarde Emily se dedico a escuchar mis problemas y brindarme su apoyo tanto como su confidencialidad al prometer sobre la tumba de sus tres gatos que nunca jamás le contaría nada a nadie, de lo contrario que le cayera un piano encima. Su manera constante de decir incoherencias siempre me hacia reír, aunque también me exasperaba a veces, pero sabía que ella también se tomaba en serio las cosas importantes…..pero después de eso….

-¿Qué paso con ella?- a Galia parecía dolerle terminar de hablar.

-Creí en ella- para ese momento una par de lagrimas se le escaparon- Lo que me hizo no se lo puedo perdonar. Solo le tomo tres días, tres días para arruinarme la vida, tres días para que en plena clase irrumpiera el DUP para llevarme. Todo el mundo me observaba, murmuraban cosas y se apartaban, pero no prestaba atención a aquello. Solo podía mirar a Emily a los ojos y preguntarle, preguntarme ¿Por qué?... me sacaron del colegio, me metieron dentro de un camión del DUP y el resto ya te imaginaras- término de contar una triste y enojada conductora.

Galia se levanto de su asiento y se puso a caminar de un lado a otro refunfuñando y maldiciendo por lo bajo. Se notaba su enojo y podía escuchar cómo se recriminaba su error a cada momento. Después de un par de minutos de caminar de allí a allá y tener un pequeñito ataque de nervios se calmo.

-¿Te sientes mejor ahora?

- Sí, un poco- con la maga se seco las lagrimas- Ahora sabes porque me cuesta creer en la gente

- Y no te culpo ¡pero!- hice énfasis en la última palabra- Lo que te hizo Emily no implica que juzgues a todos con la misma idea- opine al respecto.

-No lo hago, pero temo que mientras más me relacione con alguien solo es cuestión de tiempo para que le tiendas la mano y ellos te den el codo

- Yo no te daría el codo- respondí honesto cosa que sorprendió a la chica- Además nuestra convivencia quedo establecida en un contrato vocal no muy formal, sin ningún otro motivo ¿acaso crees que me acercaría a ti por alguna otra razón?

-No lo sé ¿tal vez para conocer a una linda chica?- supuso con arrogancia.

-Ja…. ¡jajajaajajajaja! ¡Muy buena esa jajajaja! ¡¿Yo coquetearte a ti? Jajajajaja ay qué risa! ¡Jajaja!- tome aire y acabe con mi ataque de risa- Y yo comenzaba a creer que eras un cerebrito sin sentido del humor….. ¿Galia?-Mi compañera solo estaba ahí, dirigiéndome una mirada cortante ¿acaso había dicho algo malo?

-Eres un idiota- eso respondió mis dudas.

-No malentiendas, es que tú no eres precisamente mi tipo, además estoy concentrado en asuntos importante y no tengo tiempo para mujeres- dije en mi defensa.

-Solo para que lo sepas hay muchos hombres que aprecian el intelecto y no lo físico

-A ver dame un ejemplo- le pedí y Galia se quedo muda. La tome con la guardia baja-¿Algún problema?- pregunte burlón.

-¡bu..bueno tu tampoco eres Brad Pitt!- contesto vencida para luego soltar una pequeña risa por la estúpida charla que teníamos.

De esa manera casi instantánea en que dejamos de hablar sobre tragedias nos pusimos a reír y así cerramos historia de Galia. Tenía que admitirlo, sentí que la había ayudado de alguna manera, aunque fuese a desahogarse un poco. Solo esperaba que pudiera lograr lo mismo con Cailin, por desgracia aun no veía mi meta tan próxima a suceder.

-¿Qué quieres hacer ahora?- pregunto Galia- Fetch nos advirtió de salir afuera y estoy algo aburrida

-No lo sé- respondí sin ninguna idea de cómo matar el tiempo- ¿Qué te gustaría a ti?

-Quisiera leer algo- propuso la amante de la lectura- ¿Tendrás algún libro o novela por aquí? hasta conformaría con una revista

-Lamento decirte que no tengo ningún "entretenimiento" en este lugar, de suerte tengo comer y dormir- dije para después lamentarme a mí mismo de lo mal que vivía….si pudiese llamarlo así a dormir en un edificio abandonado que parecía a punto de ceder.

-¿Y qué haces aquí para pasar el día?

-¿Aparte de dormir y comer?- me rasque la cabeza y comencé a hacer memoria- También entreno un poco con mis poderes y hacer ejercicio….mucho- dije al recordar la "rutina" de entrenamiento que tuve con Fetch, aunque para mí fue mas una tortura que otra cosa.

-¿Haciendo que precisamente?- pregunto nuevamente.

En vez de responder y seguir con sus preguntas opte por darle una demostración. Subí al escenario, acomode varias botellas más que Fetch había traído y comencé a destruirlas de una en una con mis poderes en forma de proyectiles.

-¿Qué te pareció eso?- pregunte orgulloso a mi única espectadora.

-No parece que te haya costado mucho, no sé si considerarlo entrenamiento si no hay un gran esfuerzo de tu parte

Estaba en lo cierto, ya me había acostumbrado rápidamente a lanzar hollín por las manos y a darles a blancos fijos o móviles y eso lo había demostrado contra el DUP. No tenía idea de que hacer, hasta que se me ocurrió poner en practico el nuevo truco.

-¡Todavía tengo algo bajo la manga!- dije ganando emoción por lo que estaba a punto de intentar.

Respire hondo, guie todo mi hollín que estaba en el aire hasta mi garganta y solté una increíble y poderosa….les seré sincero. Lo que salió de mi boca fue una pequeña e insignificante bolita de hollín.

-¡¿Qué fue eso?! ¡Por favor, antes casi mando a volar a un idiota de concreto con eso!- me dije avergonzado, antes había podido aturdir a un hombre con ese ataque y lo que salió en ese momento ¡con suerte y sacudo a una mosca!

-Tal vez no lo hiciste bien- opino Galia.

-¿Y cómo sabes lo que quise hacer?- pregunte alzando la ceja.

-¿Acaso ya se te olvido que se lo que hiciste durante las últimas veinticuatro horas?-

-Aaaahhhhhhh… si se me había olvidado- respondí con inocencia, sin duda tenía problemas para retener algo de memoria-¿Entonces tienes alguna sugerencia para mí?- pregunte a lo que Galia se puso pensativa.

-¿Qué fue lo que sentiste o hiciste en el muelle para lograr utilizar tu aliento de hollín?-

Comencé a hacer memoria de cuando aquel enorme bastar…sujeto de concreto me estrangulaba. De parte los sentimientos que me albergaban en aquel momento eran desesperación como también ira y frustración. También estaba la sensación de casi vomito que iba de mi estomago hasta mi boca antes de lanzar mas hollín que una chimenea industrial.

Le di una explicación detallada a Galia quien también aporto lo que había visto en mis recuerdos y llego a la conclusión de que…. solo tenía que seguir intentando, aunque yo esperaba una respuesta más inteligente de Galia pero según el consejo que me dio Fetch, no puedo adquirir poder si no me esfuerzo por conseguirlo y si pude hacer lo del muelle podre otra vez.

Estaba listo para volver a intentar mi "rugido de hollín" pero me percate de algo muy importante y que tenia prioridad, era un asunto el cual no podía pasar por alto.

-¿Te puedo preguntar algo?- llame a Galia.

-¿Qué cosa?

-Dime ¿te gustaría un apodo? Así no tengo que llamarte siempre por tu nombre

-¿Acaso mi nombre tiene algo de malo?- pregunto arqueando una ceja.

-No lo tomes a mal pero llamarte Galia constantemente me parece algo monótono y se te pusiera un alias seria mas cómodo, además que sonaría genial- argumente.

-No veo el problema en que me quieras poner un apodo- coincide Galia- ¿Tienes algo en mente? No será que me llames por un tonto sobrenombre

-No temas porque ya estuve pensando en algo, y lo que se me ocurrió es que tu nuevo apodo sea….. ¡Reader! ¡A que suena bien!

-¿Reader?- repitió Galia no muy convencida.

-En mi opinión te quedaría muy bien, tú misma dijiste que te apasionaba la lectura y es un apodo de acuerdo a eso y a tus poderes. No puedes contradecirme de que te queda ¿o sí?

-está bien lo admito, suena bien, pero…ahora me toca elegir tu mote- respondió "Reader"

-¿Eh?- pregunte inocente.

-Tú eliges como quieres llamarme bien, te seguiré el juego y seré yo la que te elija un sobrenombre ahora- dicto.

Yo quería quejarme, pero si le vas a poner un apodo a alguien ten por seguro que te harán lo mismo. Quise pasarme de listo con alguien más inteligente que yo, así que a callarme por tonto.

-Está bien hazlo ¡pero que sea rápido y sin dolor!

-Voy a poner un apodo, no sacarte una muela- dijo con una cara de "estas exagerando"

-En los años que estuve en la escuela eh escuchado apodos malos, malísimos y otros que deberían traer censura, a estas alturas es mejor estar preparado para lo peor

-Chimney Sweep, el deshollinador ¿te gusta o cambiamos por otro?

- ¿Estás bromeando? eso suena…. ¡de lo más genial! Por un momento creí que ibas a elegir un pésimo alias- tuve que admitirlo, me agradaba como sonaba.

Mi teléfono comenzó a sonar y vi que era de Fetch, estaba emocionado por decirle de los apodos que nos pusimos Galia y yo.

-Hola que coincidencia que llamaras

-¡Niño, deben de salir de ahí ahora! – advirtió Fetch.

-¿Qué pasa, que ocurre?- pregunte de inmediato, algo andaba mal.

-¡El DUP saben que están ahí y ahora mismo están afuera!- dijo alarmada.

Justamente como aviso pude escuchar como desde fuera del edificio varios vehículos parecían frenar de golpe. Fui hasta la puerta de atrás, la abrí y pude ver a una decena de soldados acercándose. Cerré en el acto la entrada y como pude comencé a bloquearla con todo lo que pudiese cargar.

-¡Galia toma todas tus cosas tenemos que irnos!- avise.

Reader obedeció de inmediato y comenzó a poner todo lo que pudiera en un bolso. Yo mientras volví a tomar mi celular.

-¿Sigues ahí Fetch?

-¿Qué están haciendo? puedo ver como treinta soldados moviéndose como hormigas alrededor de ustedes

-No puedo salir ya están esperando a que salga por detrás, así que tuve que bloquear la puerta- le dije.

-Sé cómo pueden salir. Al fondo del escenario justo en el suelo abra una pequeña puerta, si bajan por ahí los llevara al subsuelo del edificio y de ahí encontraras una vía de escape a la calle, pero una vez fuera tendrán que correr o los atraparan- explico.

-Cuento con que nos cubras a la salida- dije dándole a entender un plan.

-¡Dalo por hecho!-confirmo antes de que cortara la llamada.

Vi que Galia seguía tomando sus cosas y me tome un segundo para pensar ¿Cómo el DUP sabia donde encontrarnos? A lo que la respuesta solo podía ser el oficial Hutson. De alguna manera se habrá enterado de lo de Galia y de que le mentí y seguramente mando al carajo nuestro acuerdo y fue de chismoso al DUP.

-Ya tengo mis cosas- aviso mi compañera que traía un bolso.

Me di cuenta de que faltaban mis cosas, entonces las fui a buscar, las encontré y las tomes. Estábamos listos para irnos pero algo no me gustaba de la situación y no era que el DUP estuviese fuera si no que hasta el momento no han intentado entrar o establecer alguna comunicación, en cambio todo estaba en silencio. Como gamer de juegos de guerra y de acción que soy, ese es la clase de momento que hay antes de que todo se vaya a tomar por culo y como el universo le encanta burlarse en mi cara me dio la razón.

Dos de las ventanas del Crocodile estallaron e inmediatamente ingresaron unos cuatro soldados por cada lado que comenzaron a ponerse en formación.

-¡GALIA CUBRETE!- grite en lo que desenfundaba mi bastón.

El DUP abrió fuego y yo respondí con diversos proyectiles en lo que cubría a Galia, que después de esconderse detrás de un letrero de neón fui corriendo hasta ella buscando la misma protección.

-¡¿Qué hacemos ahora?!- pregunto Reader mientras nos cubríamos de los disparos.

-¡Por el momento no se!- respondí, sabía que estábamos a merced del DUP.

-¡¿Qué paso con ese conductor fuerte y confiado?!- renegó.

-¡Si tanto te disgusta por qué no me ayudas!-conteste.

-¡No tengo una gran habilidad de combate, solo una mente brillante!- se defendió orgullosa.

-¡Entonces usa esa mente brillante y piensa en cómo salir de esta vivos!- le reclame.

-¡Dije mente brillante no mente audaz!-

-¡A mi parecer esa mente brillante tuya le faltan varias luces!...espera ¡eso es!- en ese momento se me prendió el foco.

Asome la vista y ubique la posición de los soldados, luego comencé a buscar la supuesta salida en el suelo y la encontré pero por desgracia estaba bajo un enorme letrero de neón que debería de pesar más de cien kilos. El interruptor de la luz estaba muy cerca, podría apagar las luces e ir a la salida pero no tendría tiempo para quitar el enorme anuncio del medio sin que me dispararan, así que tendría que cambiar de estrategia. Primero encargarme del exceso de compañía, luego a la salida.

-Escóndete aquí y mantente abajo- le dije a Galia quien solo asintió.

Lance un proyectil de hollín justo en el interruptor de la luz y en el acto todo quedo a oscuras. Escondiéndome en las sombras avance rápido contra el DUP que estaba listo para reanudar fuego sin embargo a medio camino tome del suelo el cartel con el cual me entrenaba Fetch y lo use en plan de escudo.

-¡Aquí viene Chimney Sweep babosos!- exclame al ataque.

El primero que tuve cerca lo envestí de lleno con el cartel enviándolo contra otros dos, al siguiente lo golpee en la cabeza con el anuncio, el cual lance derribando a otro de un golpe y de manera rápida envié dos proyectiles derribando a otro. Los tres restantes me tenían aun en la mira así que corrí evadiendo sus disparos y salte detrás de una pila de cajas. Sentía como se acercaban e iban rodeando, entonces tome mi bastón, salí por mi izquierda y encare de frente a dos, pero eso no evito que varios disparos me dieran de lleno, aun así seguí adelante, teclee a ambos y con varios golpes en la cabeza los deje inconscientes.

-¡Alto!- dijo el ultimo con su rifle sobre mi nuca- ¡No te muevas y suelta el bastón!- me advirtió.

De la nada Reader apareció por detrás del soldado y usando un rifle como arma contundente le acomodo un doloroso golpe justo entre las piernas sacándole un grito ahogado al soldado, aprovechando la oportunidad le termino por acomodar un gancho que lo acostó en el suelo, al momento que regresa la luz.

-Gracias Galia, pero ¿era necesario que lo golpearas ahí abajo?- dije sintiendo un poco de lastima, sin duda el soldado de concreto iba a tener un horrible despertar.

-No, pero digamos que les guardo cierto resentimiento y no quise dejar pasar la oportunidad- aclaro.

-De cualquier forma, es mejor salir de aquí ahora- dije apresurándome a la salida.

-¡No lo creo!- menciono una voz.

Aquello nos sobresalto a mí y a Galia. Rápidamente vimos que desde arriba en el palco nos observaban dos hombre, al parecer del DUP pero no llevaban el traje de soldado común, en cambio ambos traía una gabardina de cuero negro con bordes amarillos, con la brazos arremangados hasta los codos y no traían casco dejando al descubierto sus rostros diferenciando claramente que uno de los uniformados era un hombre de tez negra mientras que el otro era claro, y tampoco portaban el usual rifle, apenas si traían una pistola.

-Corríjanme si me equivoco, pero son de las fuerzas especiales del DUP ¿no?- inquirí al acto.

-Denle un premio al muchacho- contesto el afro americano.

-Para ser más precisos somos la unidad de asalto ligero, nosotros somos…bueno no te diré mi nombre, pero puedes decime Seventh y aquí presente mi compañero Nineth- se presento.

Unidad de asalto ligero, eso explicaría el uniforme tan suelto y la carencia de armamento. Lo bueno es que se no me tendré que preocupar por los disparos, lo malo es que no tenía ni idea de lo que eran capaces, ya me enfrente con alguien de la unidad especial y casi me deja como un queso gruyere.

-¿Desde cuándo están ahí?- pegunto Galia haciéndose notar.

-Entramos junto con los soldados pero nos mantuvimos al margen para ver que desafío podría presentarnos este tonto- Nineth dijo señalándome a mí.

- Galia quiero que vallas e intentes quitar el letrero de la salida- le susurre al oído- Yo mantendré ocupado a este par- dije.

Tal y como le dije Galia fue a hacer lo que le pedí mientras yo no despegaba mi vista de los otros dos. Como si nada ambos dieron un salto y cayeron en frente de mí.

-No intentes nada, sería inútil. Te daremos dos opciones, la primera es se entregan y salen de aquí caminando- dijo seventh.

- O la segunda, los hacemos añicos y los sacamos arrastrando- sentencio nineth.

-Yo tengo una tercera opción. Saldré de aquí caminando, pero ustedes se irán en camilla- conteste desafiante.

-Si esa es tu respuesta- entonces se acerco unos pasos- ¿Te importa que vaya primero?-pregunto Nineth a su compañero.

-Solo te daré un minuto para que termines, así que no te tardes- contesto este.

-No me llevara más de treinta segundo acabar con el- dijo con seguridad.

Nineth se puso en guardia listo para pelear, yo hice lo mismo pero me sorprendió al ver como desde los pies de mi contrincante varios fragmentos de concreto se formaban los cuales se elevaban y comenzaban a girar alrededor de su cuerpo. Tal vez la pelea si seria rápida.

-El tiempo comienza…..¡ahora!- anuncio seventh.

A toda prisa el soldado vino hacia mí a lo cual yo salte hacia atrás para alejarme y dispararle varios proyectiles pero estos fueron bloqueados por los diversos fragmentos de concreto que a la vez se destruyeron. Sin vacilar lo encare y lance golpe con mi bastón dispuesto a noquearlo pero el simplemente me tomo de la muñeca y con su brazo libre desato una cadena de golpes, que siendo estaba poniendo a prueba mi resistencia.

-¡¿Creíste que sería tan fácil?!-exclamo.

Sin más me soltó y con sus poderes de concreto lanzo varios trozos de concreto, con suerte logre cubrirme pero cuando quise moverme me di cuenta que tenia los pie adheridos al piso con concreto, y en el momento que me distraje para liberarme otro ataque de concreto me dio de lleno los suficiente para separar mis pies del concreto y terminar en el suelo.

-¡Tiempo! ¡¿Cuánto me tomo?!- pregunto Nineth.

-Unos veintiocho segundos- anuncio Seventh- Nada mal

Gire mi cabeza y vi que Galia estaba viendo con preocupación, les hice señas para que siguiera tratando de quitar el letrero, y sin más me levante de un salto listo para continuar.

-El tiempo corre otra vez- dijo seventh.

El soldado reacciono ante el aviso de su compañero y volvió a atacar lanzando dos grandes dagas de concreto de las cuales esquive la primera y la segunda me corto la mejilla. Corrí a él y un poco antes tome mi bastón y se lo lance pero este logro esquivarlo, pero aproveche una abertura en su guardia y conecte un golpe a su estomago que le saco un poco el aire. Con esa ventaja comencé a contraatacar de manera rápida con diversos golpes sin darle tiempo a reaccionar, y cuando lo tenía servido para darle el último golpe una daga de concreto se cruzo a centímetros de mi a lo cual retrocedí rápidamente. Dirigí mi atención de donde salió aquel ataque y ahí se encontraba Seventh que se puso delante de su compañero.

-Se termino el tiempo, es mi turno ahora- dijo seventh listo para relevar a su compañero.

-No tenias que entrometerte, lo tenía donde lo quería- reclamo su compañero quien respiraba agitadamente.

-Yo creo que la cosa era al revés- lance mi comentario.

Como si nada Seventh tomo mi bastón y extrañamente me lo paso.

-Necesitaras tu arma para durar contra mí- dijo.

-Yo no pienso durar, lo que tengo en mente es ganar- respondí preparado para el siguiente asalto.

-¡Tiempo!- marco Nineth.

Con una velocidad mayor a la de su compañero seventh ya estaba al frente de mi y en un rápido intento de alejarlo le lance una patada que bloqueo sin esfuerzo, después me tomo del pie para comenzar a girarme y mandarme a volar contra una de las columnas de soporte del palco.

-¿Sabes por qué usamos números como identificación?- pregunto retorico- Esto refleja nuestra medida de fuerza dentro del escuadrón, mas bajo es tu número mayor son las palizas que das- dijo.

Sin darle importancia fui hasta él, pero Seventh puso sus manos en el suelo y comenzó a salir desde debajo de mis pies múltiples piezas de concreto que me dieron de lleno teniendo que volver para atrás. Opte por la distancia y lance proyectiles de hollín hasta mi oponente, sin embargo mi contrincante uso la misma táctica de su compañero y hizo levitar concreto a su alrededor lo que bloqueo mi ataque, frustrado tome una de los asientos del piso y se lo arroje pero este solo lo atrapo con las manos. Solo había dos puestos que separaban a Nineth de Seventh, y la diferencia entre ellos era notable. No podía acercarme sin recibir una avalancha de concreto encima, y no podía atacar a distancia sin que lo esquive o se cubra, si la ofensiva no funcionaba solo quedaba una opción fiable.

Junte mis manos y comencé a cumular una gran cantidad de hollín, Seventh vio esto y ya tenía su defensa de concreto lista, sin embargo ya tenía previsto eso. Con ambas manos tome el hollín y lo arroje, hacia arriba. La inmensa bola de hollín exploto y se disperso cubriendo el lugar en una densa cortina negra. Aprovechando la confusión, fui hasta Seventh quien hacia lo posible para poder ver y suerte para mí el hollín no me afectaba en nada los sentidos. Ya delante de el comencé a dispara hollín a diestra siniestra y como la distancia era tan corta su defensa de concreto callo enseguida pudiéndole propinar un gran daño. Una vez se asentó el hollín seventh dio un salto que me paso por arriba y en pleno aire me pateo la cabeza lo que casi me derriba. Teniendo al soldado tan cerca no dude y con mi bastón le tire una estocada, sin embargo este solo la atrapo con la mano y me quito el arma pero conteste de inmediato con una patada al brazo que lo obligo a soltar mi bastón. Cruzamos miradas un segundo esperando quien haría el siguiente movimiento, a lo que mi enemigo fue el primero con una patada baja que bloquee haciendo lo mismo, de inmediato soltó otra y la volví a para con la pierna, entonces otra, otra, otra, otra, otra, y otra sin parar, Seventh y yo mirábamos quien sería el primero en aflojar y siendo sincero ¡me estaba moliendo la puta pierna! Después de varios segundos el soldado del DUP levanto la pierna y mi patada paso de largo entonces ambos retrocedimos y… comenzamos a sobarnos las adolorida piernas.

-El tiempo se acabo- anuncio nineth.

-¡Cállate aun no acabo con esto!- reclamo su compañero.

Entonces salió corriendo hasta mi y salto con una patada voladora. Y yo con toda la sabiduría del mundo me hice a un lado gritando un "¡OLE!" y Seventh termino yendo contra una cajas, entonces tome mi bastón del suelo y cuando se estaba levantando lo golpee justo en la cara. De nada sentí una patada en un costado que me hizo retroceder.

-¡Ya me canse de este mocoso!- enfureció Nineth quien me había golpeado.

-¡Tienes razón, acabemos con esto!- apoyo Seventh igual de molesto.

Ambos soldados usaron sus poderes e hicieron aparecer una enorme piedra de concreto que me lanzaron, y de suerte logre esquivar. En ese momento ya tenía a ambos en frente mío, con todo mi esfuerzo comencé a bloquear y esquivar los numerosos golpes que ambos arremetían contra mí. Nineth atacaba con puñetazos mientras que Seventh se superponía con patadas. No podía defenderme de todos sus ataques a lo que no pude evitar uno que otro golpe en el estomago o en la cara. Rápidamente solté hollín en la cara de ambos segándolos, y pudiéndole encestar a Seventh una patada en la cabeza que lo derribo. Nineth vio esto y salí corriendo hasta las escaleras terminado de subir al palco, el soldado de concreto aun estaba ahí y reanudo de inmediato su ataque utilizando su concreto para sujetarme al piso, luego uso algo de concreto para crear una cuchilla y acabarme. Lo tenía solo a un metro así que quise hacer un intento desesperado. Aspire con fuerza y sentí como el hollín fluía en mi interior, desde mi estomago hasta mi boca, entonces solté una gran ráfaga de hollín que le dio a Nineth y lo mando contra el barandal del cual logro sujetarse antes de terminar de caerse del palco.

-¡Ja! ¡¿Eso es lo mejor que tienes?!- hablo Nineth que seguía aun colgado.

-Por ahora sí, pero yo no estaría tan contento- respondí e iba a disfrutar lo que pasaría a continuación.

Nineth me miro como si estuviera loco, pero en eso sintió como el resto del barandal se soltó y me miro de vuelta pero ahora con notable nerviosismo a lo que yo solo me despedí sacando la lengua antes de que con barandal y todo Nineth cayera del palco azotando el suelo.

-¡John ayúdame!- escuche de repente- ¡No, suéltame!- volvió a gritar.

Aun arriba vi como Galia intentaba bajar por la puerta del escenario mientras que seventh la jalaba de un brazo negándole el escape. Automáticamente salte del palco y aterrice a un lado de un inconsciente Nineth. Busque por el suelo mi bastón y cuando lo encontré lo tome rápidamente pero al lado de mi arma vi las esposas con las que encontré a Galia, y con una idea en mente levante eso enorme grilletes y fui rápidamente en auxilio de mi compañera.

-¡Quédate quieta!- renegaba seventh quien ya tenía a Galia de un brazo y del cuello.

Galia inútilmente trataba de liberarse de su agarre, pero yo no iba seguir viendo eso. Con un salto di una patada voladora que le dio a seventh en el rostro quien retrocedió aturdido y término por soltar a mi compañera. Con el soldado desorientado tome las esposas y sin vacilar se las coloque. Seventh observo y me dio una patada en el estomago, que por alguna razón no me lastimo mucho, entonces vi como el soldado de concreto hacia un desesperado intento de abrir las esposas golpeándolas contra el piso. No sé en qué momento Galia se me adelanto y antes de que Seventh pudiera liberarse atino por segunda vez un golpe en los genitales, más específicamente una patada, que dejo al tipo k.o no sin antes gritar como niña…otra pobre víctima.

-¡Listo ya vámonos¡- dijo Galia que bajaba rápidamente por la puerta.

Yo me quede congelado por un segundo al ver el golpe que encesto Galia, incluso por reflejo me lleve las manos a mi zona baja. Sin duda las mujeres son de temer y algo que aprendí en aquel corto instante fue "!nunca por los nunca meterme con Galia!"

-¡¿Vienes o te quedas?!- pregunto Galia despertándome de mi trance.

-Ahí voy, pero déjame decirte que esa fue la victoria más dolora y humillante que jamás vi- dije bajando con cierta estimación hacia mi compañera.

Una vez abajo vi que había cañerías de gas y de agua lo que me llevo a la conclusión que era el área de mantenimiento, pero lo que más me llamo la atención era en el neón en las paredes. Fetch había convertido el lugar en una especie de santuario, había una altar con flores y velas, fotografías de Fetch y quien parecía ser un hombre joven, automáticamente deduje que era su hermano Brent. En una de las paredes había un agujero con marcas de calor a forma de perforación y alrededor tenía grabado con neón el nombre "Brent" repetidas veces. Me lamente por Fetch, el altar, aquellos se veía como si desesperadamente buscara perdón. Tome un segundo para ver el agujero en la pared y recordé lo que me conto Fetch sobre cómo murió su hermano, todo había ocurrido ahí y el agujero en la pared debió ser….el trágico final de Brent Walker.

-No tenemos tiempo para esto, vamos- volvió a llamarme mi compañera.

-Lo siento- la situación era precaria y el tiempo no estaba para meditar la escena- Es hora de irnos- dije yendo por una pasillo dando una última mirada a aquel melancólico escenario.

Ciertamente al final del corto pasillo solo una reja separaba aquel lugar con el exterior. Tome las ganzúas y en menos de un minuto ya había abierto la cerradura del portón. Salimos de ahí y comenzamos a correr alejándonos del Crocodile pero antes de poder siquiera llegar a la calle un grupo de soldados nos cerró el paso.

-Hazte para atrás- le dije a Galia ya listo para abrirme camino a la fuerza.

-Te recomendaría volver a pensar en esa decisión- dijo una voz.

Abriéndose paso entre los soldados apareció quien nunca espere encontrarme y deseaba en aquel momento estar soñando. Frente a mí se encontraba la amenaza de todos los conductores, quien desgraciadamente también era la que era reconocida abiertamente como la más fuerte, la líder del grupo militar DUP. Brooke Agustin.

No creí lo que veía, del miedo se me entumieron todos los músculos. Según lo que leía en internet o en las noticias, Brooke Agustin solo hacia acto de presencia en las situaciones más extremas, y lo que decían algunos era que ella solo iba por los bioterroristas más problemáticos o fuertes ya que era la única capaz de reducirlos en un instante sin esfuerzo y evitando el mínimo de desastres posible, en resumen la insuperable "Dama de concreto".

-¡Galia corre de aquí en lo que yo la detengo!-fue lo único que logre decir aun estando intimidado

-Ella sabe cuál es la mejor decisión, te convendría hacer lo mismo- señalo Agustin.

No entendía lo que decía pero lo comprendí al ver a Galia. Ahí estaba inmóvil con la mirada perdida viendo al vacio, podría ver el miedo en sus ojos, con ambos brazos se abrazaba a si misma buscando desesperadamente sentirse segura, y sus labios temblaban en un inútil intento de hablar….o de gritar.

No iba a detenerme, no dejaría que me atraparan tan fácil aun si la situación se haya vuelto imposible de medir lo intentaría y si mi petrificada compañera no sabía qué hacer yo iba hacer que reaccionara.

-¡Galia huye ahora!- dije yendo contra Agustin.

-¡No intervengan!- ordeno ella a los soldados que retrocedieron de inmediato.

Lance una sucesión de proyectiles contra Agustin pero hizo surgir del suelo una enorme columna de concreto que la protegió. Rodee de inmediato la columna ya con el bastón en mano, pero Agustin no se encontraba ahí, entonces de la nada aparece detrás mío y al voltear con una fuerza devastadora me da una patada en el estomago que me manda para atrás. Aquel golpe me había sacado todo el aire del cuerpo y desesperadamente intentaba recuperar el aliento, mientras Agustin solo se acercaba caminando lentamente con total calma lo que me hacia estremecer.

-Y creer que haya sido tu el causante de tanto alboroto, no vales el esfuerzo- comento secamente.

Una vez que se acerco lo suficiente con todas mis fuerzas tire un golpe con mi bastón hacia su cabeza dispuesta a noquearla de un golpe, sin embargo nunca espere que me detuviera el brazo con su mano. Antes de poder reaccionar siento un indescriptible dolor en todo mi brazo y a continuación veo con horror como desde el interior de mi carne salen varias piezas de concreto. Retrocedo agonizando esforzándome por no caer al piso del dolor, o del miedo. Sin más Agustin realiza un gesto con el brazo y siento como el concreto comienza a subir por mi pierna izquierda antes de volver a experimentar como el este se vuelve a clavar en otra de mis extremidades, el dolor se convirtió en el suficiente como para dejarme en el suelo temblando y sufriendo. Lo último que logre ver fue como Agustin se retiraba sin más antes de que uno de sus soldados me golpeara en la cabeza y terminara perdiendo el conocimiento.

MOMENTOS DESPUES…..

Estaba oscuro, en silencio, no entendía que pasaba. El dolor de la cabeza eso fue lo primero que puede sentir, me pesaban las manos también y sentía que una de mis piernas me ardía, ¿Por qué, que había pasado? y lentamente una imagen de Agustin se formo en mi mente. Entonces recordé, el teatro, el DUP, Agustin….mi fracaso.

Cuidadosamente abrí los ojos luchado por acostumbrarme a la luz. Después de unos segundos mi aclarada vista pudo identificar un rostro y un par de presencias más. Parecía que nos encontrábamos en uno de los transporte del DUP y Galia estaba sentada en frente mío, consiente, esposada y con dos soldados junto a ella, uno de cada lado. Yo no estaba diferente, al igual que Galia estaba esposado con esos enormes grilletes, junto con un par de soldados custodiándome y también me habían sacado todas mis cosas, las ganzúas, bastón, bolso, el cinturón de equipo policial, inclusive me arrebataron la sudadera y para terminar de empeorar aun tenía trozos de concreto incrustados en mi brazo y pierna.

No podía creerlo, Agustin con tan solo unos movimientos me había vencido con una enorme facilidad, ni siquiera logre tocarla, a todo eso ¿Dónde estaba Fetch? Ella había dicho que nos apoyaría al salir sin embargo nunca se apareció, seguramente no valíamos el riesgo ni el esfuerzo o posiblemente le daba lo mimo lo que nos ocurriese.

-John-me llamo Galia con cierta lastima, pero más que todo preocupación- ¿Cómo te encuentras? Tus heridas se ven…..-

-Estaré bien- respondí intentando sonar tranquilo pero en mi mente sabia que esas palabras no eran honestas- ¿A dónde nos llevan?- pregunte, pero ya imaginaba la respuesta.

-Ustedes dos irán a detención…permanente- contesto con desprecio un soldado.

Aquello me dejo sin ganas de seguir hablando, ni siquiera quería ver a Galia a los ojos ¿todo había terminado tan rápido? No había pasado ni una semana desde que llegue a Seattle y ya nunca más volvería a ver a mi familia y ¿qué será de Cailin? ¿su muerte quedara como un accidente prematuro sin explicación? Posiblemente su asesino debe estar por ahí sin remordimientos de lo que nos hizo y sin ninguna preocupación o yo que sé, pero no sabía con quien estaba más furioso, si con el asesino que nos arrebato a alguien de mi familia o conmigo por no haber podido hacer nada al respecto. Deseaba poder salir de ahí, por Cailin, por Galia quien arrastre conmigo, pero…. Solo un milagro nos liberaría.

De forma brusca el camión freno. Pensé que habíamos llegado pero descarte esa idea al escuchar en terrible escándalo afuera seguido por disparos y gritos.

-¿Aquí vehículo de prisioneros que sucede ahí afuera? Cambio- hablo uno de los soldados por el radio.

-¡Nos atacan desde el cielo, no sé que sean pero no creo que podamos repelerlos!...¡cuidado!- entonces se perdió la señal.

La preocupación comenzó a surgir entre los soldados, estaban por salir del vehículo pero entonces este se sacudió y podía escuchar algo que caminaba sobre la camioneta. De repente el transporte pareció ser jalado hacia arriba y sentía que nos movíamos y ciertamente parecía ser así ya que el escándalo y los disparos se escuchaban cada vez más lejanos. La pregunta era ¿Cómo era posible?

-¿Qué ocurre, será Fetch?- inquirió Galia.

-Lo dudo mucho, pero algo es seguro y es que tiene que ver con nosotros- deduje de inmediato.

Nuevamente comenzamos a sacudirnos con fuerza y antes de que pudiéramos hacer o decir algo las puertas de la camioneta se abrieron de golpe y pudimos comprobar que estábamos volando.

-¡¿Qué hacemos?!- exclamo un soldado haciendo reaccionar a sus compañeros.

-¡Vamos a morir!- dijo otro.

-Cálmese soldado, aquí nadie va a morir- trataron de calmarlo.

Por desgracia de los hombres del DUP el vehículo se soltó y quedo colgado horizontalmente. Desesperadamente los soldados trataron de sujetarse pero todos cayeron a excepción de uno que alcanzo a tomarme del brazo y con respecto a mí y a Galia éramos los únicos que teníamos puestos el cinturón, de momento estábamos a salvo.

-¡Por favor, ayúdame!- imploro el soldado que colgaba del vacío.

-No puedo hacer mucho estando esposado- dije tratando inútilmente de sujetarlo. Tenías mis razones para no ayudarlo pero no podía dejarlo morir así.

-La llave la tengo yo, espera- con una mano comenzó a hurgar en su bolsillo y saco la llave- ¡Aquí esta!- entonces con extremo cuidado abrió mis esposas- Listo, ahora ayúdame a subir.

-Ten cuidado- dijo Galia.

Tome de la mano al soldado y con las pocas fuerzas que me quedaban intentaba subirlo. Di una mirada hacia abajo y estábamos sobre un parque y los que habían caído al parecer terminaron…..¡¿en un lago?! Sorprendentemente al parecer estaban vivos, mojados pero vivos y se me ocurrió algo. Estaba libre, tenía la llave de las esposas, Galia seguía conmigo y teníamos la oportunidad de escapar ¿es obvio lo que había que hacer no?

-Lo lamento, pero te aseguro que estarás bien- le dije al soldado.

-¿Eh?- quedo confundido. Sin más lo solté y el hombre grito aterrado mientras caía antes de zambullirse en el agua.

-Galia acércate- le pedí a mi compañera mostrando la llave.

-Bien, pero déjame decirte que eso fue cruel- comento.

-Pero no le paso nada serio, considéralo un accidente sin victima- dije estirando los brazos tratando de alcanzar a Galia.

Antes de poder liberar a Galia se escucho como un fuerte aletear. Gire la cabeza y volando en la puerta se hallaba un brillante ángel con armadura. Ante aquella aparición tanto yo como Galia nos asombramos, pero lo mío era más que nada preocupación ya que dudaba de las intenciones que tenía, pero eso me quedo pronto claro. El ángel sin antelación disparo un rayo de color azul que cortó el cinturón de Galia, afortunadamente logre atraparla antes de que cayera.

-¡¿Qué es eso?!- grito Galia.

-¡Ni puta idea, pero no es un lindo pajarito eso es seguro!- respondí.

El vehículo comenzó a sacudirse para todos lados y con mi brazo herido perdí fuerza en agarre y termine soltando a Galia.

-¡NOOOOO!- grite al ver caer a Galia, pero el ángel simplemente la atrapo y se la llevo.

No entendí porque se la llevo pero no iba a quedarme pensando. Entonces desabroche mi cinturón y con cuidado baje hasta la puerta, pero el camión se balanceo y perdí el equilibrio. Casi caigo de no ser que alcance a agarrarme del parachoques trasero.

-¡No mires abajo, no mires abajo, no mires abajo!- entonces mire abajo- ¡AAAAAAAAAAHH! ¡¿Cómo mierda le hago para tener tanta mala suerte?!- grite en un irremediable ataque de idiotez mientras pensaba "si mi madre me viera ahora le daría unos cuantos infartos"

Tras recuperarme de mi caída de moral vi al ángel que se llevaba a Galia en brazos alejándose. De inmediato me puse en acción. Con algo de impulso me tome de la carrocería del trasporte del DUP y comencé a trepar. Justo arriba había otro par de ángeles que mantenía el vehículo en aire sujetándolo del parachoques. No supe que iba a hacer, tenía que encontrar una manera de irme de ahí. Por suerte tal vez tenia quien me llevara…. y gratis.

-¡Oye cupido!- como el ángel volteo salte encima de el quedando montando en su espalda- ¿Te importaría llevarme?

El ángel soltó el camión y comenzó a volar en cualquier dirección, sacudiéndose y dando giros entre los edificios, pero no lograría zafarse de mí. Luego el ángel comenzó a elevarse al ras de un rascacielos. Y en mi pánico ante tanta altura y el miedo de caerme hice algo tal vez no tan inteligente. Le tape la cara creyendo que si no veía bajaría, pero en vez de eso siguió volando a ciegas aproximándose a una claraboya. Ante el inminente impacto agacho velozmente la cabeza para luego escuchar como una explosión de cristal. Con aquel mal presagio me vuelvo a asomar y el ángel tenia o más bien no tenia ¿Cómo decirlo?...

-¡No tiene cabeza!- grite espantado y shokeado al ver el decapitado ángel, para que después este se detenga en seco y comience a desvanecerse- Esto no es bueno ¡aaaaAAAAAAAAHH!

Sin mas caía, si antes colgar de cincuenta metros era malo caer de trescientos metros era mucho peor. Y solo había una cosa que hacer en un momento así…. gritar a todo pulmón a la vez que aleteaba en plan volar como pájaro, para luego tener la desgracia de descubrir que mi vuelo era igual que el de una roca atada a un yunque o en este caso a un tonto.

Si alguna vez me encuentro con el que invento la gravedad voy a meterle la puta manzana en la boca, un puntapié en el trasero y yo mismo lo lanzare al primer jodido abismo que vea ¡lo juro!

Ya estaba a poco de quedar como una mera estampilla, pero solo a unos metros otro ángel apareció y me tomo del pie y otra vez empecé a sobrevolar las calles de Seattle dudando de si el ángel buscaba salvarme o solo hacerme trizas en otra parte. Por otro lado la gente miraba asombrado el espectáculo sobre sus cabezas lo que me hizo preguntarme "¡¿Qué nadie va a tratar de ayudarme?!... ah cierto… soy un conductor, mierda"

-¡Oye ángel de fantasía!- le grite aun colgado de cabeza, pero solo me ignoro- ¿Te importaría decirme donde me llevas con tanto apuro? digo, tengo una agenda ocupada.

Ya me estaba cansando de tanto volar de un lado a otro como si me llevara la cigüeña, por lo que se me ocurrió aprovechar que estábamos sobrevolando sobre los edificios a poca altura para intentar liberarme. Con el poco poder que aun tenia le tire una bola de hollín al ángel que enseguida me soltó.

Estaba listo para caer de pie sobre un pequeño edificio, pero en vez de aterrizar sobre el sólido techo termine atravesando de quien sabe donde un tragaluz y haciéndome pomada contra una mesa….sip, ese fue una aterrizaje digo, digno de mi desgracia.

-Bueno….pudo estar peor- justo cuando disponía a ponerme de pie se escuche varios crujidos. Así es fui yo- ¡aaaaaaaaAAAAAAAAAAUCH! ¡¿Quién fue el retrasado que se le ocurrió poner un tragaluz exactamente aquí habiendo tantos lugares?! ¡maldito tragaluz chupa huevos hijo de un camión repleto de…waffles!- grite adolorido, furioso y hambriento.

Después de un minuto acostado en la mesa con la vista clavada al destrozado tragaluz decidí ponerme de pie. Deseaba seguir sin moverme ya que el cuerpo no me daba para más y no era para sorprenderse. Pelear con el DUP, que Agustin limpiara el suelo conmigo, colgar de un camión suspendido en el aire, que unos ángeles me secuestren y terminar con un horrible aterrizaje, eso acabaría con cualquiera. No soy de goma y tampoco masoquista ¿Qué esperaban? ¿Qué me levantara de un salto y me pusiera a bailar? ¡No jodan!

Retomando la historia al parecer me encontraba en la caza de alguna familia, en el comedor para ser más exactos. Hasta el momento nadie se había aparecido por lo que supuse que no había nadie en casa lo que fue un punto a mi favor. Con semejante desastre que hice al entrar si alguien hubiese estado presente seguramente habría salido corriendo y el DUP me hubiese vuelto a encontrar.

Con esa posibilidad en mente me dispuse a salir de ahí pero no era tan idiota como para salir por la puerta de enfrente, por lo tanto a salir por donde entre. Puse una silla sobre la mesa y la use para dar un salto y pasar por el tragaluz. Pero antes de retirarme deje una nota con una sincera disculpa por los destrozos y más abajo firme como Chimney Sweep. No sé si fue buena idea firma, pero de cualquier manera utilice mí recién adquirido alias y estaba dispuesto a asumir la culpa…algún día.

-Bueno ¿qué hare ahora? se llevaron a Galia, estoy herido, el DUP debe estar siguiéndome el rastro, tengo hambre y no tengo dinero por que se llevaron todas mi cosas y… ¿desde cuándo hablo solo?- cuando creí que solo tenía que preocuparme de no morir o que me atraparan ahora también tenía que procurar de no perder un tornillo.

En lo que seguía debatiendo en tema a mi cordura un agudo dolor en mis extremidades me llamo la atención. Aun tenia concreto incrustado en las heridas lo que era una imagen perturbadora. La acelerada sanación de la que me hablo Fetch y tanto me confiaba no estaba siendo tan buena. Apenas si una de las tantas esquirla de concreto salió de mi brazo y dejaba una herida abierta que cerraba con lentitud.

-Esto va a tomar horas- al ver lo mucho que tomaría recuperarme- Necesitare hacerme cargo de mis lesiones primero. Luego veré que hacer y… ¡ya vuelvo a hablar solo!

Convenientemente justo al lado de donde caí había una farmacia e irónicamente la única entrada en el techo era un tragaluz. Tenía mis dudas sobre entrar o no, pero si iba a un hospital se iba a armar un desmadre del bueno y no iba a ir con un medico clandestino. Lo único que me faltaba era despertar dentro de una bañera con hielo y con un riñón menos. Por lo tanto opte por la farmacia.

-Tendré que incluir allanamiento en mi lista de delitos- abrí el tragaluz y eche un vistazo al interior- Luce vacio, ya era hora de que mi suerte cambiara

Una vez que entre tuve cuidado de no hace mucho ruido. La farmacia parecía estar cerrada todavía, por lo tanto lo único que tenía que preocuparme era de las alarmas en las puertas y ventanas, también de los posibles sensores del movimiento que suele haber en esa clase de lugares.

-Al final si parezco tener mentalidad de ladrón- me dije sorprendido y deprimido al recordar que se me había bautizado como el bioterrorista ladrón.

Dejando el asunto de lado lo que me llamo la atención de la farmacia era que las repisas se hallaban revueltas, escasas de medicamentos y aquello era extraño escenario para un lugar que debería ser limpio y ordenado. Entonces percibí un ligero murmullo del trasfondo del comercio. Con cuidado fui hasta la puerta detrás del aparador donde se hallaba la registradora y al abrir la puerta pude divisar a un hombre desarreglado y con rostro cubierto revisando lo que parecía una lista a la vez que tomaba varias cajas de fármacos y los metía en un bolso con mucha prisa.

-Delcotrix listo, Rekiper listo, Amoxidal listo, Reudamol listo…..- y seguía tomando lista.

Con calma entre y lentamente me acerque hasta quedar a espaldas de el, entonces relajado y decidido…

-¿Sabes donde están las vendas y los antisépticos?

-¿Ah? Si, están por ahí en la repisa de la derecha junto a los bálsamos- respondió sin apartar su atención de la lista.

3….2….1…

En ladrón pego un estrepitoso salto que mando a volar todas sus cosas y como pudo su cerebro comenzó a hacer todas las conexiones.

-¡¿Quién eres y cuando entraste?!- pregunto con una cara de "what the fuck?"

-¿Quién soy? Pues déjame revelarte mi oscuro secreto- poniendo una vos ronca y gruesa- ¡Yo soy tu padre!- no sé porque pero me había dado ganas de decir alguna estupidez.

-No, yo te conozco eres el que sale en las noticias ese bioterrorista ladrón, el que tiene cara tonto- me señalo con el dedo.

-¡Que no soy ladro…..un momento….¡¿QUIEN TIENE CARA DE TONTO?!- inquirí molesto- Sabes que olvídalo. Solo busco algo para mis heridas pero lo que tú estás haciendo no lo puedo dejar pasar

El tipo comprendió la situación y rápidamente pazo corriendo a un lado mío queriendo escapar pero antes de que yo haga algo el frena de golpe, voltea y se da cuenta de que se olvida de un pequeño detalle.

-Se me olvida llevar el bolso- señalando dicho cosa que estaba a unos metros detrás mío- ¿Te importaría si lo tomo? Solo si quieres claro- pidió a modo de suplica.

-Esta…..está bien no tengo problemas- respondí sin creer lo que me había pedido.

-Muchas gracias- a pasos apurados paso junto a mi otra vez, tomo el bolso, se lo arrimo al brazo y se acomodaba la ropa.

Le soy sincero ni yo entendía que carajo interpretar de la situación.

-¿En que estaba?...ah sí ya recordé- el ladrón lanzo un grito de guerra y de nuevo tomo carrera tratando de huir.

Con todas mis majestuosas habilidades e increíble poder de conductor que poseía di un cuarto de vuelta, extendí el pie en un ángulo preciso de cuarenta grados y cuando el ladrón paso termino tropezando clavándose de cabeza contra una de las repisas y yendo redondito al suelo inconsciente. Para terminar use su cinturón para amarrarle las manos a la espalda.

Ya había terminado con el ladrón pero tenía la pequeña duda de cómo había entrado. Al cabo de unos segundos vi una de las ventanas rotas. Al parecer lo hizo para evitar forzarla y no activar la alarma, creo que aquel sujeto no era tan bruto al final.

Sin más que hacer ahí tome lo necesario para atender mis heridas y abandone la escena del crimen, pero antes me tome la libertad de activar la alarma. No quería que el ladrón se aburriera esperando a la policía, así que fui considerado jeje.

LEJOS DE AHÍ…..

-Bien ahora la parte divertida del día- dije previa a atender mis heridas en el fondo de un callejón tras un basurero.

Con algo de miedo e inseguridad examine las extremidades que tenían pedazos de concreto incrustado y con sumo cuidado comencé a extraer con la mano todos los trozos de concreto aunque tuve que aplicar mas fuerza de la necesaria con algunos ya que estaban muy encajados, pero mi mayor esfuerzo era el de no gritar al sacar aquellos pedazos de escombro ensangrentados. Luego utilice yodo para desinfectar mis heridas. Ahí si no pude evitar gritar todo el diccionario de insultos y obscenidades a los cuatro vientos, suerte que nadie podía escucharme desde ahí porque seguro ya se habría asomado uno que otro preguntando "¿Quién grita, a quien violan?" o algo así. Por ultimo utilice todas las gasas y vendas que tenia para cubrir las lesiones. El sanar solo sería cuestión de tiempo.

Pasado un rato opte por dar un rápido recorrido por las calles y me di cuenta de que estaba en la otra parte de la ciudad. El ser transportado por el DUP me ayudo a cruzar el puente, quien lo imaginaria. Ahora me encontraba un poco más cerca de poder averiguar algo sobre la muerte de mi hermana, sin embargo antes tenía que saber donde se llevaron los ángeles a Galia, no podría conseguir información fiable sin ella y su poder.

El lo que sigo con mis pensamientos de repente escucho un extraño ruido por encima de mí y no me daba buena espina. Al inclinarme un poco la cabeza veo otro ángel aproximándose. Antes de poder siquiera escapar me toma de los hombros y otra vez vuelvo a ser raptado. Estaba a punto de mandar a la molestia alada por donde vino, pero este sin aviso me suelta sobre un techo apartado….cabe decir que mi aterrizaje no fue muy suave.

-¡La próxima vez avísame cuando hagas eso!- me queje sobándome el trasero sobre el cual caí- ¡¿Qué es lo tienes conmigo?!- le exigí saber al ángel pero este solo se quedaba ahí a unos metros de mi suspendido en el aire.

Estaba a punto de volver a hablarle pero intuí que aquel ángel tal vez no podía hablar. También tenía mis dudas de que quería, aunque si quisiera hacerme daño ya lo habría hecho, de cualquier manera si atacaba ya sabía su debilidad y era ¡no funciona sin cabeza! a lo que mi sentido común responde "¿y quién si?" estaba por seguir con mi debate mental y psicótico hasta que ángel extendió su mano señalando un punto especifico en el techo, a una caja negra y amarilla para ser precisos. Y como si nada el ángel vuelve a alzar vuelo y se aleja velozmente dejándome solo.

Yo sin entender nada de lo que paso fui hasta la caja y vi que tenía las siglas "DUP" sobre la tapa y más abajo apenas legible se podía leer "evidencias". Con cierta desconfianza abrí la tapa e increíble fue mi sorpresa al encontrar dentro todas mis cosas. Ganzúas, cinturón, bastón extensible, bolso, los dos celulares que traía y mi sudadera, nada faltaba. Pero había algo en el interior de la caja que no era mío.

Debajo de todas mis cosas, casi al fondo de la caja había un pequeño auricular manos libre de color gris. Tel vez el DUP lo puso ahí por error porque yo nunca había visto aquel pequeño aparato. Con algo de curiosidad tome el auricular, lo encendí y me lo puse en la oreja ajustándolo bien para que no se callera o se perdiera, por ultimo enlace el aparato a mi celular.

-¿Hola? Probando, probando – hable por el auricular pero no se escuchaba nada- Se habrá roto, probablemente.

A continuación me quite la remera, saque la botella con agua de mi morral y tras tomar un largo trago para sacias mi sed derrame el resto sobre mi cabeza y torso, y como pude me higienicé, el olor a sudor y manchas de sangre se hacía notorio. Luego saque un cambio de ropa del bolso, que consistía en una remera negra con una equis blanca sobre el pecho.

Antes de seguir se escucho un *bip* del auricular y se comenzó a escuchar un débil sonido de fondo.

-Que tal ¿puedes escucharme con claridad?- pregunto una voz apenas si audible, pero pude alcanzar a distinguir el tono de una mujer.

-Si te oigo bien- respondí con cierta duda- ¿El auricular es regalo tuyo?

-Considéralo una herramienta de mi parte

-Entonces supongo que también eres quien envía a los ángeles

-Es una buena suposición, pero no es correcta. Solo utilice la aparición de los ángeles sabiamente a mi favor, es todo- dijo.

- Eso es algo conveniente- comente sin creerle mucho- Entonces la pregunta ahora seria ¿Quién eres y que quieres de mi?

-No hay una verdadera importancia en dar nombres, pero lo que quiero eso si es esencial. Voy a ser simple, lo que busco es algo de tu cooperación. Si estás dispuesto a acceder te recompensare con información valiosa- propuso.

-¿Y qué clase de cosas me dirás?- no me gustaba a donde iba todo eso.

-Sé dónde está tu compañera- revelo sin más- Esta salvo de momento, se encuentra retenida en la guarida del conductor de video y es él quien crea a los ángeles.

¿Cómo podía ella saber eso? Esa pregunta se planto en mi mente. Y aun más ¿ángeles de video? No sonaba creíble pero tenía que admitir que a esas alturas mi cerebro estaba abierto a cualquier rareza ¿quieren un ejemplo? Que tal yo mero. Pero descartando lo que ella sabia o suponía saber, por alguna razón los ángeles se me hacían extrañamente familiares ¿pero cuando eh visto antes un ángel volador de dos metros? sépase.

-¿Debo de suponer que no me estas engañando? No te presentas directamente conmigo, ni das tu nombre y ya andas pidiendo favores. El sentido común y la lógica me hacen desconfiar… pero últimamente la lógica y el sentido común se han ido por el caño, así que también podías estar siendo honesta

-No es nada complicado lo que tienes que hacer, el riesgo es mínimo y solo te tomara un momento y luego podrás salvar a tu chica- dijo.

-¡No es mi chica! Solo es alguien con un propósito muy importante para mí- respondí apenado.

Ese último comentario hizo que se me erizaran los pelos ya sea por lo desagradable o la vergüenza de que esta persona delirara con que Galia era algo mío, cuando ni siquiera somos amigos solo compañeros. Falta decir que aun no me llamaban la atención las mujeres y no ¡no soy gay! Es más la única referencia que tenia de las mujeres era la que me había dado mi sabio padre "tenebrosas, manipuladoras y difíciles de comprender" y no era una idea muy errada que digamos, la primera ya la confirme con Fetch.

-Tienes dos horas para decidirte. Si aceptas ve a Lantern District y busca el karaoke Box Unchi, te estaré esperando en el tejado. Piensa bien el lo que harás- dijo como último aviso antes de cortar la llamada.

Después de que colgara tome el teléfono y busque el numero por el cual me llamo aquella chica y encontré un "número desconocido" marque el numero para poder hablar con ella de nuevo pero el tono del celular decía que estaba fuera de servicio.

-¿Soy solo yo o todas las mujeres que conozco solo me traen problemas?- me dije a mi mismo estresado.

Para un hombre normal llegar a una ciudad y conocer a una chica tras otra seria como una recompensa del cielo….. ¿¡entonces como rábanos solo yo lo recibo como una desgracia?! Primero una peli violeta de mal carácter y violenta, luego una intelectual que tenia ataques de estrés neurótico y la de ahora sepa yo como será ¿seria? ¿quejumbrosa? ¿manipuladora? ¿o una psicópata? ¡tal vez apenas llegue al karaoke reciba un golpe en la cabeza y cuando despierte estaré sin ropa, esposado, tal vez medio abusado en algún hotel de mala muerte. Apuesto que piensan "este bato ve muchas películas" ¡ENTERENCEN QUE NO!... bueno solo un poquito.

Tal vez estaba siendo algo paranoico pero tomen en cuenta lo mal que lo paso y lo que está por venir a lo cual solo me reta decir…..

-¡¿POR QUE A MIIIIIII?!- grite a los cielos mi infortunio. Entonces sonó el teléfono- ¡No puedo ahorita me estoy lamentando!- respondí.

-Dis… disculpa ¿tú eres John Pryce no es así?- pregunto una voz.

Enseguida mi cerebro volvió a trabajar con normalidad y centre mi atención a la llamada. Al parecer otra persona decidió contactar conmigo.

-Si el mismo y tú eres….

- Soy Eugene. Tengo algo importante que hablar contigo