Bueno aquí les traigo el siguiente capítulo de mi fics. Quiero agradecer a todos los que leen y siguen porque sé que si bien no son muchos son los que me dan aliento para seguir con mi historia.

¡Muchas gracias y feliz "casi" aniversario de Nuevo camino, nueva vida!

¡Recuerden dejar reviews si les gusta!

Capitulo 10

Las cosas no se pudieron haber puestos de la peor manera.

-¡Intenta algo y el viejo tendrá un agujero en la cabeza!- la presión que ejercía sobre el gatillo era cada vez más intensa.

¿Qué era lo que iba a hacer? No tenía la suficiente velocidad como para derivarlo o desarmarlo antes de que disparara y razonar con él había quedado totalmente descartado.

Solo estaba ahí de pie paralizado.

-¡Ve moviendo el culo fuera de aquí antes de…!- de manera repentina el farmacéutico había empujado el arma de su cabeza y un disparo resonó- ¡Hijo de puta!

Con toda la fuerza que tenía salte hacia adelante y embestí al agresor de lleno enviándolo hacia atrás. Este difícilmente se puso de pie y apunto el arma hacia nosotros.

Velozmente me puse delante del farmacéutico y asistí de escudo humano contra un par de disparos que impactaron contra mi pecho sin mucho éxito. Entonces con una mano disparo un par de proyectiles de hollín que neutralizan al despiadado ladrón.

-¿Se encuentra bien?- pregunte al hombre detrás por si le habían herido.

-Estoy bien ¡Este anciano aun puede pelear!- contesto con aires de rudeza fingida.

-A mi me parecía que estaba muerto de miedo- murmure en voz baja.

-¿Qué hacemos ahora? ¿Lo entregamos a la policía?

-Sería lo más conveniente…. Pero tengo una mejor idea.

Cargue al aun inconsciente ladrón y lo arrastre hasta afuera. Una vez ahí lo puse en el piso boca abajo y comencé a sacudirlo para que despertara.

-¿Qué paso?...donde… ¡no!... ¡Que mierdas! ¡Déjame ir hijo de…!- tome su brazo y comencé a doblárselo -¡aaAAAAAHH!

-Escúchame bien infeliz, porque solo lo diré una vez- hable en tono bajo pero amenazante- Este lugar me pertenece y no dejare que nadie más lo tome. Así que si llego a verte a ti o algún otro imbécil en la cercanía me veré obligado a escribir esta advertencia sobre su piel- con un dedo marque de hollín el suelo justo al lado de su cabeza- Eh sido lo suficientemente claro.

El hombre solo asintió en silencio con una cara que demostraba un evidente espanto. Con un directo "¡largo!" el hombre se puso de pie y tan rápido como pudo huyo despavorido.

-¿Por qué lo dejaste ir?- pregunto el hombre un tanto disgustado.

-Si la policía se lo llevaba eso no hubiese cambiado nada, otro hubiese venido mañana tal vez mas. Pero si descubren que un bioterrorista hecho sus manos antes que ellos no se atreverán a intentar robar siquiera.

El farmacéutico me miro extrañado pero después agradeció diciendo que no fue mala idea. Al final accedió a volver a casa y ahora me encontraba subiendo sus cosas a su auto.

-Aquí nos despedimos- dije cerrando el maletero- Cuídese.

-¡Espera!- me detuvo el farmacéutico de golpe- ¿Quisieras acompañarme hasta mi casa?

-Señor no creo que sea una buena idea.

-Vamos no seas así jovencito. Recibiste disparos por mí, sacaste a esa sanguijuela de mi farmacia y por si fuera poco no tendré que preocuparme por que me roben en semanas.

Lo iba a seguir negando la propuesta pero no parecía que estuviera dispuesto a escuchar un no por respuesta. Por lo que a regañadientes acepte y subí al auto donde poco después el farmacéutico empezó a conducir.

-¿Cuál es su nombre señor?

-Llámame Basile ¿Tu eres?

-John Pryce.

-Mucho gusto "Johnny"- rio el hombre gracioso por el nombre. Yo por mi parte gire los ojos divertidos.

Poco después llegamos a un edificio de departamentos y nuevamente me pidió ayuda para llevar sus cosas. Justo cando iba a decir algo añadió que la cadera le dolía demasiado como para cargar sus cosas.

Incluso hizo una escena de un pobre abuelo al cual le dolían los huesos.

Detuve su lamentable actuación y lo ayude a subir sus cosas a su departamento. Al entrar rápidamente deje todo junto a la puerta.

-Eso es todo, tengo que irme ya- gire encarando la puerta pero Basile había cerrado.

-Espera aquí un segundo voy a buscar algo y vuelvo- tan pronto dijo eso se adentro aun mas en el departamento y desapareció tras una puerta.

Solamente espere incomodo sin moverme y viendo los diversos adornos que decoraban la habitación, viejos retratos familiares, entre otras cosas. El estar ahí me preocupaba. No era bueno para ese hombre traer a un bioterrorista a su casa, sobre todo si eso le acarreaba problemas con el DUP.

Una ligera tos me llamo la atención, parecía venir de una de las habitaciones. Espere a que Basile apareciera y se hiciera cargo el pero no salía. La tos parecía continuar y aunque no fuera muy fuerte me alarmo y fui a dar un vistazo yo mismo.

Lentamente fui abriendo la puerta y vi una pequeña habitación un tanto normal, en esta un niño tosía secamente mientras descansaba sobre una cama.

Cuidadosamente me fui acercando sin hacer ruido y me fije en la condición del niño. Pose una de mis manos sobre su frente y note una ligera fiebre, pero lo que más preocupaba era la tos. Busque y en una mesita de noche junto a la cama había un vaso con agua. Tome el dicho vaso y con todo la delicadeza que pude tener desperté el niño. Tan pronto abrió un poco los ojos acerque el vaso a sus labios, y tal como esperaba lo bebió todo. Luego volví a dejar al niño dormir, deje el vaso donde estaba y salí de la habitación cerrando la puerta en silencio. El niño ya no tosía y no pude evitar sentirme aliviado por ello.

-Eres una buena persona- voltee y Basile me miraba con una sonrisa.

-No es nada, en serio- comente avergonzado- ¿Qué es lo que tiene el niño?

-Son solo paperas, pero ya se está recuperando. Con unos antibióticos que le dé y un buen reposo estará como si nada pronto.

-El es tu nieto del que hablaste antes- Basile asintió- Así queeeee ¿Dónde están sus padres?

-Tenía que irse de viaje por unos asuntos de trabajo a Minnesota y como no podía cuidarlo mientras estuvieran allí decidieron dejarlo con nosotros.

-Lo lamento.

-¿Qué? ¿Por qué? Tener a mi nieto aquí es agradable, el pequeño bribón siempre me saca una risa. Si bien la ciudad no parece muy segura ahora no me preocupa en lo absoluto.

-Debería hacerlo. Tiene a un bioterrorista justo en medio de su hogar.

-Y justamente por eso me siento más tranquilo. Se ve que eres un joven amable y que se preocupa por los demás. Si tú eres el peligro que amenaza a la sociedad no podía estar más calmado.

-El DUP tampoco es algo para alterarse entonces- respondí escéptico.

-Ellos pueden irse a coserse los huevos a su casa, a mi no me mueven ni un pelo- contesto con "rudeza"

¿En serio este es farmacéutico? Parecía más bien alguien quien conocerías trabajando en una cantina.

-Antes de que te vayas quiero que te lleves esto- lo que me estaba ofreciendo era una muñequera- Eh visto el bastón que traes en el cinturón. Si usas esto mejorara tu agarre y reducirá la tensión en los músculos de la muñeca.

-No…. No sé qué decir ¿en serios quiere dármelo? No los necesito tanto.

-Realmente yo tampoco. Mi mujer me lo dio para que no me lastimara en el trabajo pero al final ni lo uso- aclaro con una sonora carcajada- Además sería malo si mañana apareces de nuevo con un esguince en la muñeca.

No iba a discutirle al hombre, me había terminado por caer bien el viejo. Por lo que agradecí el detalle, salí del departamento y mientras me alejaba del edificio me coloque la muñequera. Si me la habían obsequiado al menos la usaría.

-Hoy si que termine con algunas cosas extras en el inventario- pensé divertido. Me había echado encima un dron, una piedra brillante, un botiquín y una muñequera. Si seguía así seria como un recolector de tesoros.

Saque el teléfono y desafortunadamente no había recibido ninguna llamada. Ya estaba entrando el atardecer por lo cual Hudson no tardaría mucho tiempo más.

Mientras seguía caminando una figurilla de papel dio contra mi frente. Cuando la seque observe que era una paloma origami, tan pronto la reconocí salió volando y se adentro en lo profundo de un callejón.

Sabia de quien era esa paloma de papel y decidí no hacerla esperar. Camine adentrándome cada vez más a ese oscuro lugar y me tope con que era un callejón sin salida. No podía ver a nadie más ahí, apenas si vislumbraba la calle, pero algo me decía que estaba siendo observado.

Podía sentir su mirada.

-Sal de donde te escondas. White Rabbit.

Justo como esperaba emergió de entre las sombras. Con su máscara ocultándole el rostro se acerco lentamente hasta quedar frente de mí.

-Eres alguien particular John Pryce- esas palabras sonaban inquietantes.

-¿A qué viene todo esto? ¿Qué es lo que quieres?- pregunte directamente. Tenía la sensación de que algo no andaba bien con ella.

-No busco nada de ti. Únicamente te eh estado observando desde hace rato.

-¿Desde hace cuanto?- esperaba que no desde que salí de la guarida de Eugene.

-Desde que derribaste el dron- aquello me alivio, pero no termino ahí- Lo que ocurrió en la farmacia fue lo más interesante e intrigante que vi en el día.

-¿Enserio? A mí me pareció una situación fácil de predecir, tomando en cuenta las circunstancias.

-Ciertamente pude predecir un par de escenarios, pero tú fuiste excepcional en cómo te adaptaste a la situación. Por un lado fuiste afable y gentil con el farmacéutico y su nieto, pero también sádico e oportunista cuando usaste al ladrón para que dejaran de ir tras la farmacia.

-Eso fue puro teatro, lo intimide para que no ocasionaran más problemas. Puede ser que sea un miserable pero no lo mataría por eso.

-Aprovechaste la situación y no muchos tienen esa habilidad. Pensar rápido es importante para sobrevivir.

-Si estuviste vigilándome todo ese tiempo seguramente te percataste de que me quede paralizado cuando amenazaron con la vida del farmacéutico- dije con cierta impotencia ante mi debilidad. Al final Basile tuvo que actuar primero, de no haber sido por él no sé cómo hubiera acabado todo.

-Eso es precisamente de lo que quiero hablar. Te puedo ayudar a superar tu debilidad.

-¿Cómo tienes pensado hacer eso?- no tenía idea de que consideraba debilidad pero asumía un terrible presentimiento de lo que pasaría.

-Tu compasión y aprecio por la vida te vuelve predecible y sumiso. Por eso mismo te hare superar esa compasión que tienes así jamás volverás a dudar- de su mano pliegues de papel empezaron a arremolinarse y unirse formando una hoja circular y cortante.

-¿Matarme es tu solución?- saque el bastón, tome distancia de ella y deje todo lo demás en el suelo- No suena como una forma efectiva para solucionar los problemas.

-No te asesinare, pero si quieres continuar viviendo debes estar listo para pelear sin restricciones de moral- con un movimiento rápido la hoja salió volando hacia mi- ¡Sin misericordia!

Ágilmente esquive la sierra de papel la cual termino por hacerle un tajo a una pared. Luego solté una bomba de hollín que cubrió el lugar. No perdí tiempo e intente volver a la calle pero entonces varias hojas de papel cortaron el paso.

-Es inútil que intentes escapar- me di la vuelta a tiempo para bloquear con el bastón una porra hecha de papel- Tienes que tomar una decisión y no puede huir de ello.

La conductora y yo cruzamos ataques con nuestras armas pero su arma tenia mayor alcance por lo solo podía defenderme.

En un momento siento un dolor punzante en mi espalda. Al ver sobre mi hombro encuentro un shuriken de papel clavado y otras más acercándose.

Con una patada en el estomago aparte a White Rabbit y luego con mi aliento de hollín destruí las shuriken que venían por detrás. Al hacerlo White Rabbit se aproximo nuevamente y esta vez no pude evitar un golpe que me lanzo contra una de las paredes y antes de que me diera cuanta tenía su brazo presionando mi cuello contra el muro.

Era fuerte.

-¿Tienes por qué vivir…- su vos era insípida y amenazante-…. o no te importa morir acaso? Posiblemente tengas una razón para estar aquí, aunque de seguro es una estupidez- esa palabras alcanzaron el peor lugar- Seguro haces esto por alguien mas pero es inútil. Tu poder es débil, tu corazón es débil, tus objetivos son débiles y sabes que….. esa es persona también es débil.

Eso último no pude soportarlo. Podría aceptar todo lo que decía sobre mí. Puede insultarme, golpearme y menospreciarme si quería pero con "ella" nadie se metía ¡Nadie!

Puse mi palma sobre su estomago y con un disparo la aleje. Estaba por golpearme con una patada pero detuve su pie y con un barrido la tire al suelo. En ese instante ella se deshizo en papel y luego volvió a armarse a unos metros de distancia, cuando una decena de shuriken de papel se acercaban. Fui de frente y con mi último poder una gran bola de hollín se dividió e intercepto gran parte de sus proyectiles y con el bastón extensible bloquee el resto.

La conductora estaba en frente de mi con dos enormes cierras de papel girando a su alrededor. La primera que lanzo la esquive por unos escasos centímetros, pero tan pronto paso de largo dio un giro de regreso. La segunda sierra no se hizo esperar y salió directo hacia mí, sin embargo no la esquive seguí de frente y cuando estuvo a nada de cortarme di un salto mortal hacia adelante y ambas sierras impactaron entre sí.

Cuando estaba pasando justo sobre White Rabbit libere mi aliento de hollín que le impacto directo y una vez que aterrice detrás de ella la embestí y con todo el peso del cuerpo la inmovilice contra el suelo.

-¿Quién es el débil ahora?- hable con cierta ironía.

-Porque no me das el golpe de gracia de una vez- su tono no sonaba molesto sino indiferente.

-Créeme quería hacerlo pero sabía que no ganaría nada cayendo en tu provocación.

-¿Y cuando supiste eso?

-Un segundo antes de tocar el suelo y someterte. Pero también me doy cuenta de algo ahora.

-Veo que te gusta charlar- me pareció escuchar una pequeño bufido de su parte- ¿De qué te diste cuenta?

-….No peleaste con todo lo que tenias, me atrevo a decir que tampoco te esforzaste- si bien sus ataque fueron increíbles y me acorralo un par de veces no parecía un duelo a muerte.

-Eres más perceptivo de lo que me imagine-aquello afirmo mis sospechas.

-¿Entonces cual fue el objetivo de todo esto? ¿Probar que si me enfurecía atacaría sin piedad y te vencería?

-En parte estas en lo correcto, sin embargo no era lo único que tenía mente cuando te puse a prueba- ¿Qué era lo que estaba tramando?

-Dímelo todo y te dejare ir.

-Buscaba saber que tan sólidos son tus principios. Los conductores pierden el control de sus actos si se les enfurece, se precipitan y eso los hace predecibles. Pero si sus ideales son firmes y mantienen la calma pueden superar hasta las situaciones más complicadas y tú me lo has demostrado.

No podía verle a los ojos directamente pero por el sonido de su voz no me estaba engañando. Tampoco sentía hostilidad y había dejado de resistirse desde hace rato por lo que me quite de encima y la ayude a ponerse de pie.

-¿No había otra manera de "probarme" sin hacer todo este numerito?

-Fue mejor así. Además la próxima vez que te pase algo igual a lo de la farmacia sabrás mantener la calma.

Dos encuentros habíamos tenido hasta ahora y la conductora de papel parecía alguien difícil de descifrar. Tenía una vida completamente inexistente y aislada, pero aun así parecía conocer muchos aspectos de las personas, también era alguien que pasaba siempre por inadvertida, lo suficiente como para haberme seguido todo el día y no haberme dado cuenta. Y sin olvidar de que tenía una fuerza que no pudiera subestimar.

Fuerte, sigilosa, letal y meticulosa. Una conductora sin dudas excepcional.

-¿Te puedo pedir unos consejos?

-Depende de que quieres que te aconseje.

Galia, Eugene y Fetch. De todos ellos conseguí algo, ya fuera una forma nueva de usar mis poderes o de pulir mis habilidades, gracias a eso pude fortalecerme. Y no podía quedarme estancado, tenía que aprender de la experiencia de tantos como pudiera. Ser más versátil e ingenioso. Si bien no albergaba grandes poderes como los de Fetch, Eugene….o Agustine, podía llenar los huecos con otras destrezas y así achicar la brecha que había entre yo y los otros. Debía de aprender de alguien.

Tenía que aprender de White Rabbit.

-Quiero que me aconsejes de cómo usar mis habilidades.

No contesto de inmediato. Al parecer lo estaba meditando, y no era para menos. Entonces hablo.

-Te puedo indicar como usar las habilidades que ya tienes de mejor manera, pero no puedo enseñarte una destreza para la que no estás hecho.

-Explícate- no entendí lo que había querido decir.

-No puedes enseñar defensivas complejas a alguien que tiene la mente y el cuerpo únicamente para ataques directos. Se tiene que instruir en su propio campo y sacar el máximo provecho a lo que puede hacer.

-¿Cuál crees que sea mi área?

-No puedo asegurar nada por lo poco que te conozco pero…eres observador, no tengo dudas. Los que son como tu buscan patrones, puntos débiles, oportunidades, ventajas, al igual que discordancia en los movimientos, fortalezas, inoportunos y desventajas. Ven los pros y contras de sus oponentes y actúan acorde a ello.

-¿Estás segura de ello? Sé que eh peleado acorde a lo que observaba pero no creo llegar hasta ese punto.

-Posiblemente no, pero con instrucción adecuada lo harás. Incluso si no tienes poder destructivo o una fuerza enorme puedes voltear cualquier situación con la acción correcta. Muchos conductores atacarían de frente sin considerar nada, creyendo en una victoria absoluta sin importar que ¡pero tú! tienes la mente abierta a las posibilidades eso te hace fuerte, te hace impredecible.

-Entonces estas dispuesta a enseñarme.

-Ya lo eh hecho.

-¿Eh?

-El primer paso pasa ser más fuerte es reconocer tu potencial. Yo te hice ver ese potencial que tienes y para sacarlo a relucir debes esforzarte y a tu propia manera dominar esas nuevas habilidades.

-Pero me refería a que tú misma en persona me digieras como usarlas y me corrigieses si metía la pata. Al final solo me diste una charla motivacional- bufe molesto.

-Todo lo que se lo aprendí de una manera y tú debes aprender a la tuya. Sin presiones y a tu ritmo, no importa si fallas, mientras no mueras tendrás otra oportunidad.

-¡¿Es eso un consuelo?!- siendo honesto no quería tentar a la muerte mas de necesario.

-De los errores siempre se aprende y tu no tardaras en llegar alto y…..

-Sabes ya me quedo claro- le corte de golpe- Solo deja de decir cosas como que soy fuerte y asombroso porque a decir verdad… me está dando algo de vergüenza.

-¿Es en serio?- su tono sonó como asombrado- ¿Te da vergüenza reconocer el alcance de tus talentos?

-Así es, se que parece tonto pero no me gusta darme aires de grandeza. Ser arrogante y presumido no es algo que me sienta cómodo haciendo, prefiero pensar que soy un tonto que se esfuerza y con suerte logro algo, que alguien que presume antes los más difíciles actos como si fueran poca cosa las cuales no valieron el esfuerzo.

White Rabbit estaba en silencio, en un total e incomodo silencio. Cuando me puse a pensar en todo lo que había dicho no pude evitar encogerme de la pena. Es más cuando hablo tanto con una chica, nunca en mi vida cruce más de dos oraciones con una y ahora le estoy soltando todo a White Rabbit. Sé que es una conductora pero también una chica a la que acabo de conocer ¡UNA CHICA! ¡¿QUE ME ESTABA PASANDO, CUANDO CAMBIE TANTO MI VIDA?!

Cierto…fue cuando empecé a recibir balazos sin morirme y a exhalar hollín por la boca.

Mientras seguía ocultando la cara de la vergüenza y deseando tener un poder para desparecer tanto física, mental y espiritualmente del universo un ligero sonido llamo mi atención. Era White Rabbit que parecía estar resoplando bajo la máscara y antes de que me diera cuenta empezó a reírse.

-Ja…jaja…jajaja… lo siento….jaja..- su risa era baja y modesta-…jajajaja….pero eres singular sin duda alguna jaja.

-¿Eso es gracioso?- pregunte y la conductora de papel tuvo que reprimirla risa antes de contestarme.

-Es que al principio pensé que serias de la clase de personas que fingen falsa modestia solo para recibir la aceptación y admiración de los demás. Pero después de la cara de avergonzado que pusiste queda en claro que estaba equivocada.

-¡¿Te reías por eso?! ¡Eso es algo cruel, burlarte de alguien que se está…. apenando!

-Es que cuando te vi sonrojado y agachando el rostro como un niño ya no pude soportarlo- comento y pude notar como llevaba una mano a su boca para reprimir la risa, aun si la máscara le estorbaba.

-¿¡Sonrojado?!- pregunte sin poder creerlo. Saque del botiquín un espejo para asegurarme y casi se me va el alma cuando lo que veo es un tono carmín que abarcaba mis mejillas y la nariz- ¿Por qué a mí?- bulle por lo bajo y con ganas que me tragase la tierra.

¿En dónde estaba el DUP justo cuando lo necesitaba tanto?

Me resigne a taparme el rostro y fije mi atención de nuevo en la usuaria de papel quien de seguro estaba riéndose para sus adentros. Sin embargo ella estaba rígida, con la vista en el suelo y su respiración parecía forzada y gruesa. Me acerque y tome su brazo para ver si se encontraba bien pero rápida y violentamente aparto su brazo.

-No puedo seguir perdiendo más tiempo en charlas inútiles- su tono era frio y distante- Tengo que irme antes de que se tarde y….

-Espera un momento no es necesario que te vayas ahora. Si te preocupa el DUP movámonos a otro sitio y continuemos allá- se notaba inquieta así que intente calmarla.

-No voy a arriesgarme- se acerco, tomo el dron que traía conmigo y abrió la tapa superior- Los drones del DUP tienen un GPS integrado en caso de que deban recuperarse.

-¿Ósea que me estuvieron rastreando todo el día?- me alarme por un segundo- Pero si nunca aparecieron.

-El GPS parece dañado, justo aquí- señalo un pequeño chip azul con una parte oscura- Seguramente cuando retiraste el fragmento de Rayacite a la fuerza quemaste el chip.

-¿Rayacite? ¿Qué es….

-Pídele a alguien más que te lo diga. Adiós- antes de que pudiese decir algo ella se había convertido en papel por completo y desapareció entre los muros de los edificios.

Me quede viendo en silencio sin saber que acababa de pasar. Si bien al principio estuvo difícil la cosa después pareció que había podido acercarme más a ella mientras conversábamos. Pero de golpe me alejo, no quiso seguir hablando, me advirtió del dron y se largo sin más antes de que pudiera pedirle una explicación por el repentino cambio de actitud ¿Acaso la había enojado?

¿Fue por algo que dije?

Mientras más le daba vueltas al asunto menos entendía por qué se había marchado. Tal vez tenía algo importante que hacer y yo la estaba retrasando con tanto barullo mío o posiblemente recordó un mal momento y no se sentía a gusto ya. Lo único que esperaba es que no fuese por mi culpa y si fue así, saber que hice mal para poder remediarlo.

No quería que terminaran las cosas de esa manera….no otra vez.

FLASHBACK….

-¡¿Cómo que no me quieres acompañar?! – Cailin estaba enojada, pero a mí me daba igual.

-No tengo que ir contigo de todas formas- mi hermana tenía una miraba desaprobatoria clavada en mí, pero la ignore por completo- Estoy ocupado ahora así que sal de mi cuarto.

-¡Pero si no estás haciendo nada!- era cierto, solo estaba acostado "leyendo" un comic- ¡Prometiste que me acompañarías a Seattle! ¡¿Por qué no quieres venir ahora?!

-¡Porque me importa un bledo lo que vallas hacer!- me levante de la cama cansado de sus gritos- ¿¡Tu quieres hacer tu vida!? ¡Bien, ve y deja de molestar a los demás con tus problemas!- empecé a caminar y a sacar a Cailin de mi habitación.

-¡¿Pero qué te pasa?!- me hermana solo me veía asustada y sorprendida por mi actitud- ¡Me habías dicho que siempre estarías conmigo, que tu obligación como hermano era esa! ¡Tú mismo me lo dijiste! ¡¿Por qué actúas como si no te importara nada?!- Cailin entonces ya estaba fuera de mi habitación y la entrada de la puerta era lo único que los dividía.

-¿Como si nada me importara?...-en ese instante dije las palabras más horribles de mi vida- Eres tú la que no importa. Cailin.

Con esa frase destroce a mi hermana. Ya no quería seguir viéndola asique lentamente cerré la puerta y lo último que vi fue una expresión de vacía y una lagrima.

Cuando cerré la puerta ni siquiera me moví, solo después que pude escuchar a mi hermana llorando del otro lado e irse me acosté en la cama y no me levante el resto del día.

Cailin se fue a la mañana siguiente….jamás regreso.

END FLASHBACK…

Con tal de recordar eso me hizo sentir tan miserable, tan egoísta y dolorido. Sentía que las entrañas me ardían de odio, odio contra mí mismo. Por mi todo termino como termino y es por eso que no podía detenerme ahora.

Tenía que pagar por el pecado que cometí y enmendar mi error.

Toma varias respiraciones lentas y calmadas hasta que me sentí mejor. No podía verme afligido y débil en ese momento, debía ser fuerte y no dejar que mis emociones entorpecieran. Si todo salía bien esa noche ya no habría nada más porque arrepentirme.

El teléfono comenzó a sonar. Sabía quien era.

-Llego la hora- tome el móvil y atendí- Espero que este todo listo.

-Lo esta no te preocupes. Pero te advierto que será complicado.

-Estoy listo para lo que quieras. Dame todos los detalles.

-Lo resumiré. Hay un grupo criminal que se formo recientemente y ha llevado a cabo una serie de robos y tráficos importantes como no se ha visto en años. La policía está limitada por lo que no podemos hacer mucho contra ellos y debemos detenerlos antes de que ganen fuerza. Necesito que te infiltres en su escondite, localices a su líder y al resto de los miembros principales. Cuando lo hagas contactaras conmigo y pondré a la policía a moverse para dar un solo y devastador golpe contra esta banda criminal ¿Alguna duda?

-Dos. La primera quisiera saber donde se encuentra el escondite. Lo segundo seria ¿Que tantos oficiales tienes listos para esto? Por si se pone fea la cosa.

-Actualmente tenemos a uno de ellos, es un simple tonto pero sabe a donde están todos los demás. Y a lo otro te digo que no eh puesto a los oficiales al corriente de la situación- revelo.

-No esperaras que atrape a todos yo solo ¿verdad?- inquirí extrañado.

-Tengo sospechas de que alguien en el departamento les pasa información. Si empezamos a actuar ahora aquella bola de criminales lo sabrán y antes de que nosotros lleguemos ya se habrán ido. Tienes que encontrar una forma de evitar que se comuniquen con el soplón de la comisaria.

-Con lo de infiltrarme y dar la ubicación de esos sujetos me las arreglaría pero con eso ultimo es difícil. Si llegan a sospechar se va todo a la mierda.

-Ya se te ocurrirá algo. Además no es como si tuviéramos tiempo, es esta noche o nunca.

-¿Por qué la repentina prisa?

-Recuerdas ese tonto que mencione que podría guiarnos. Resulta que el DUP vino por el antes de poder decirnos todo y están a punto de trasladarlo a el edificio principal.

-¿Qué tiene el que ver con el DUP?- las cosas parecían haberse complicado.

-Porque al parecer un conductor fue el que lo puso en nuestras manos. Y cuando el DUP se entero se decidió que esta clase de casos entraban en su jurisdicción y se lo llevaron.

-¿Un conductor lo atrapo?- en ese momento se me vino a la mente.

-Fuiste tú animal. Lo atrapaste robando una farmacia y lo ataste hasta que nosotros llegamos. Hay un video y todo.

-Genial, simplemente genial- respondí sarcástico.

- Ya te he dicho todo lo que necesitabas saber. Te enviare un mensaje con la ubicación del camión que transporta al preso. Solo llámame cuando este todo listo o si las cosas salen mal ¿Entendido?

-Entendido. Pero no olvides nuestro arreglo.

-Todavía no lo hago, que tengas suerte- con eso último colgó.

Espere un minuto y recibí una dirección. Estaba relativamente cerca pero de igual forma aliste mis cosas y salí deprisa. Tenía mucho que hacer y nada podía salir mal. Iba a ser una noche larga pero para mañana todo habrá valido la pena.

POCO DESPUES…..

Estaba en callejón oculto y aguardando. Si la ubicación que me envió Hudson era correcta el trasporte del DUP pasaría en unos momentos.

-¿Pero que mierda voy hacer entonces?- pensé.

No tenía idea de que hacer. Incluso si lograba que ese sujeto me digiera la verdad de su escondite no podía simplemente entrar al lugar y esperar que no me mataran. Debía ser ingenioso para colarme y dar con el jefe, sin contar que debo evitar que alarmen a la rata que se esconde en la estación de policía. Si se llegan a escapar antes de que Hudson organice la redada todo se arruinara.

-Infiltrarse es complicado- murmure con desgano.

Cuando dije eso todo se puso claro ¿Por qué me había elegido Hudson para esto? No era porque podía enfrentarme al DUP sin muchas complicaciones, si no por la imagen que tenía.

"El Bioterrorista ladrón….."

Era lo más obvio. Si un completo desconocido se presenta ante un grupo criminal queriendo unirse lo más probable es que no le hagan caso o le den un tiro. Pero yo no era un desconocido. Gran paste de la ciudad me consideraba un vil ladrón, pero ante la mirada de estos sujetos era uno más de ellos. Sin dudas me recibirían, pero solo si mostraba lo que valía y dejaba que el Bioterrorista que ellos conocían hablara.

En mi mente comencé a trazar un plan. No era muy elaborado pero abarcaba lo necesario para evitar errores y si algo salía de improviso podía manejarlo. Lo más importante, todo dependería de cómo hablara, actuara y me viera frente a ellos.

-Es hora de un cambio de imagen- si tenía que ser un ladrón me vería como uno.

Con el manejo de mis poderes teñí mi cabello de negro, también pinte una franja negra atreves de mi rostro como si fuera un antifaz y manche la ropa dándome un aspecto más decadente pero intimidante.

Y justo cuando había terminado el transporte del DUP estaba pasando. Con solo parame en frente se detuvieron y cuando los soldados bajaron a atacar no me tomo más de un minuto ocuparme de todos. Al terminar fui hasta la parte trasera de la camioneta blindada y con la llave que conseguí de uno de los soldados abrí la puerta.

-Es hora de salir imbécil- le hable con cierta molestia fingida al tipo de adentro.

-¿Qué haces aquí?- pregunto sorprendido y también aterrado.

-Vengo a sacarte a cambio de un favor- le tendí la mano al sujeto para sacarlo del interior del vehículo y este dudoso acepto.

-Pero por tu culpa me atraparon ¿Por qué me ayudas ahora?-se veía aun en desconfianza. Parecía que en cualquier momento saldría huyendo.

Por suerte ya tenía cubierto esa pregunta.

-Tienes razón no nos conocimos en la mejor de las situaciones pero no tengo la culpa. En ese momento estaba protegiendo mis futuros intereses y no podía dejar que cualquier vago se interpusiera en ello.

-Eso no explica porque viniste a sacarme.

-Como sabes soy un sujeto que vive de tomar las cosas de los demás. Siempre me las eh arreglado por mi cuenta, pero escuche de cierto grupo que se organizo con el mismo objetivo que tengo y quisiera formar parte de ello- entonces con una sonrisa socarrona le dije- Y tu serás quien me lleve con ellos.

-Yo…no…no sé que me hablas. Te confundes de persona- se veía nervioso era obvio que mentía.

-Sé cómo se organizan y actúan. Tu estas con ellos y no trates de negarlo ¿o quieres que te deje con el DUP otra vez?

El hombre estaba acorralado y estaba entrando en pánico. Al final al no ver alternativa suspiro derrotado y contesto.

-De acuerdo pero no te acerques mucho, das algo de miedo- con ese último comentario comenzó a caminar deprisa y tal como quiso lo seguí desde una distancia prudente.

Transcurrido un tiempo aun seguía al "prófugo" que caminaba frente a mi y sospechaba de que no me estaba guiando a ninguna parte, pero entonces cambiamos de rumbo y empezamos a pasar debajo de un puente. Y antes de que me diera cuenta estábamos frente a una puerta oxidada de mantenimiento de agua y gas.

Al principio ni dije nada y espere hasta que mi guía abriera la puerta. Una vez adentro lo único que había era un pequeño espacio de apena unos metros donde solo había polvo, telarañas colgando del techo y viejas válvulas y tuberías algo oxidadas.

-¿Qué es esto?- pregunte de manera fría- No hay nada aquí.

-Espera un segundo- el hombre torpemente fue hasta una de las paredes del fondo y con un caño golpeo la pared tres veces. Espero unos segundos y dijo- "Con orgullo tomamos….

-…..lo que deseamos…-secundo una voz detrás de la pared.

-…entre los muros murmuramos….-

-…sin que nadie nos oiga….-

-….soy un pillo ladrón y mis manos son testigo"

Después de esa extraña charla en código el muro de ladrillos se hundió y se abrió como una puerta. Detrás había un sujeto enorme con una escopeta haciendo guardia, más allá de él una escalera.

Nos abrimos paso atreves de la entrada y pude ver como el "portero" me observaba con una mirada desconfiada y amenazante. Decidí calmarme e ignorarlo y seguir bajando por las escaleras. Estaba poco iluminado pero era lo suficiente para no tropezar en la oscuridad. Una vez llegamos abajo no pude evitar sorprenderme por lo que vi.

-Bienvenido a "La madriguera"- anuncio mi acompañante.

En frente se extendía un pasillo de varios metros de largo en ella había varios hombre moviendo televisores, medicinas, artículos electrónicos y otros objetos de valor. Algunos solo estaban ahí charlando y flojeando, también había uno o dos durmiendo recostados en una silla.

Pero antes de que me diera cuenta todos se quedaron helados. Todos me observaban con enorme sorpresa, hubo quienes sacaron sus armas pero no apuntaron, no se si por miedo o respeto. Ya iba siendo momento de ejecutar mi plan.

-Vengo a hablar con quien esté a cargo- hable con un tono firme y directo.

De forma casi automática los que estaban frente de mi se hicieron a un lado mostrándome otra puerta pesada de metal al final del pasillo.

Con un modesto pero sínico "gracias" me abrí paso atreves de la banda de ladrones que atónitos no se atrevían ni a respirar. Una vez llegue a la puerta cruce hacia al otro lado y ahí las cosas eran un poco mas diferente.

El logar era bastante grande, al menos del doble que la guarida de Eugene. Había artículos robados pero estos estaban en cajas y apilados, los muros estaban llenos de mapas, trazados y direcciones de lo que parecían ser sus siguiente golpes. Algunos ladrones estaban tomando el inventario y otros examinaban la mercancía. Pero lo más destacable era un sillón enorme y lujoso en el que alguien yacía sentado con una expresión de desagrado en el rostro.

-El bioterrorista ladrón- hablo en voz alta y todos los que estaban se percataron de mi presencia- ¡Los de tu clase no son bienvenidos! ¡¿Quién fue el imbécil que lo trajo hasta aquí?!

Yo por curiosidad voltee a ver a mi guía y me encuentro con que se había esfumado.

-¡El cobarde me dejo a mi suerte!- grite para mis adentros- Bueno….no puedo decir que no haría lo mismo.

-¡Mátenlo!- ordeno el mandatas y todos comenzaron a sacar sus armas.

-Que grosero, después de que llegue con una propuesta de negocios- hable sin perder la calma llamando la atención del líder.

-No hare tratos con fenómenos como tu- arrastro con desagrado las últimas palabras.

-¿En serio quiere perder una oportunidad tan valiosa?- había llegado la hora de ser convincente y persuasivo- Esta ciudad podría ser nuestra si lo deseáramos e igual todos sus tesoros, pero si quieres quedarte en tu hoyo con tus baratijas no tengo nada que hacer aquí- di media vuelta y regrese por donde vine pero….

-¡Espera!- me di la vuelta y escuche lo que tenía que decir-Si intentas lo que sea, si algo raro ocurre en esta habitación te mueres ¡Habla!

-Como sabrán algunos no soy muy diferente de ustedes. Vivo de tomar lo necesario para mi supervivencia, siempre valorándome a mí mismo ha sido así desde hace mucho, pero como sabrán hoy en día eso no basta para subsistir. Las adversidades nos golpean sin piedad y la individualidad ya no es lo que era antes y al oír de ustedes no pude evitar ser tentado para unírmeles.

-¿¡Tu unírtenos!? ¡Jajajajajajajaaa! ¿¡Que puedes ofrecernos alguien como tu?!

-Poder, libertad, oportunidades únicas, contactos e inmunidad ante todos los bioterroristas en esta ciudad ¿Se me olvido mencionar algo?

Cuando termine de hablar todos con excepción del jefe tenían la boca abierta y los abiertos como platos. Sin duda mi oferta había sorprendido a más de uno…bastante.

-¿Por qué debería de confiar en ti?- pregunto el cabecilla con cierto tono desconfiado pero no tan hostil.

Lo tenía justo donde quería.

-Ponme a prueba. Tomare lo que tú quieras y a cambio quiero que tu y el resto de los que estén a cargo se presenten para reconocerme como uno más- mis palabras eran sutiles pero poderosas.

-¿Para qué quieres que estemos todos? ¿Para qué nos mates y te quedes con lo que hemos obtenido?- en ese momento el líder había abandonado su asiento y se me planto cara a cara.

-Liderar es algo que no me gusta hacer y quiero que lo sepan. También sería bueno conocerlos en persona para evitar cualquier encuentro desagradable en el futuro, que tengan en mente que soy un "empleado" no su enemigo.

-¿Qué sacas de esto si te dejemos entrar?

-Lo mismo que ustedes. Dinero, pan sobre la mesa, una que otra chuchería y sobre todo toneladas de diversión trabajando como un autentico criminal de una organización.

El hombre frente a mí se veía indeciso y excesperado por tomar una decisión. El resto de sus hombres parecían estar listos para atacar en caso de una respuesta negativa.

-La basura no merece una oportunidad, así que agradece que tome tu oferta- con un silbido uno de sus subordinado trajo unos papeles que me entrego y se retiro- Toma eso de la joyería principal de la ciudad antes del amanecer y considérate adentro.

Observe con detalle la fotografía, era un colgante de oro, con incrustaciones de brillantes y enorme rubí en el centro. Los papeles adjunto era detalles sobre los dispositivos de seguridad, localización exacta del objetivo dentro del joyería y el valor monetario de la joya.

Eso ultimo casi saca a la luz mi verdadero rostro.

-¡Nunca en mi puta vida vi tantos ceros juntos!- pensé descolocado. El colgante valía lo suficiente como para no tener que mover un jodido dedo más en esta y otra tres vidas.

-Llamare al resto de la banda pero solo cuando consigas robar el collar ¿Fui claro?

-Absolutamente- regrese y me encamine a la salida- No se tarde en reunirlos, podría regresar antes de lo que se imagina.

Sin apartar la vista del frente camine, hasta salir de aquel oscuro lugar. Cuando me asegure de haber alejado lo suficiente de la madriguera y el sequito de ladrones di un largo y estresado suspiro. Un laaaaaaargo suspiro.

-Madre mía sentí que el mundo se me venía abajo jeje- murmure. Aunque pude mantener la fachada a la vista de todos por dentro estaba muriéndome de los nervios- Por un momento temí que se me viniese un infartito.

Como pude recupere la compostura y seguí en dirección a la joyería. Las cosas iban por buen rumbo, no podía aflojar. Pero en lo que me encaminaba a cometer el atraco del siglo decido en darle un informe de la situación a Hudson.

-¿Quién habla?- pregunto por el otro lado.

-Soy el chico de hollín, no puedo hablar mucho pero te diré lo que eh averiguado.

-Se rápido y conciso.

-La guarida es conocida como "La madriguera" se encuentra debajo de un puente entre la 1st Ave. Y la avenida Corliss. La entrada se encuentra en un cuarto de mantenimiento tras una pared falsa. Parece ser un viejo tramo de la alcantarilla asique desconozco se hay alguna otra entrada, tendrías que buscar en registros de la ciudad. Si lo encuentras podremos bloquearles las salidas y evitar alguna fuga.

-Llevara algo de tiempo ¿sabes algo del informante?

-Aun nada, pero tan pronto logre descubrirlo te avisare.

-¿No sospecharan si te ven con el teléfono? Apostaría que habrá varios ojos encima de ti en todo momento.

Lo medite un poco y tenía razón. Pero pronto se me ocurrió una solución.

-Te enviare un mensaje extraño cuando el contacto con el soplón ya no sea problema y puedan actuar.

-¿A qué te refieres exactamente con mensaje "extraño"?

-Un mensaje que no tenga sentido. Como "cuidado con el perro" o palabras al azar como "tomate" o "cacahuate"

-Está bien- no sonó muy convencido por la idea pero creo que no le importo- ¿Algo más que daba saber?

-En lo absoluto- negué al instante- Cruza los dedos para que todo salga bien- entonces corte la llamada.

Opte que era mejor no decirle a Hudson sobre el robo. No quería alarmarlo diciéndole que me dirigía a una joyería a hurtar un colgante con un valor descomunal.

¡La simple idea me chiflaba a Hudson lo haría perder el juicio!

Sin darme cuenta ya estaba llegando a la joyería. Estaba cerrado lo que sería normal pero había una patrulla estacionada al frente, lo que no era bueno. Dispuse de una posición donde podría examinar mejor la joyería sin que me viera nadie.

Así es, de nuevo a un techo…tal vez debería pensar en un mejor lugar desde donde espiar.

Observe con detalle cualquier punto desde donde pudiera ingresar pero nada parecía accesible. Leí toda la información que me entregaron los ladrones y no era alentador. Tenían mallas de acero en todas las entradas, los vidrios eran blindados, tenían sensores y cámaras de seguridad en el interior, sin mencionar a los oficiales que cuidaban el lugar y que no dudarían en llamar refuerzos si algo ocurría.

-Lugar sellado, resguardado y con ojos dentro y fuera. Ahora veo porque me dieron este trabajo, sin duda es un desafío incluso para mí.

En primera instancia no lo considere tan difícil entrar y si lo fuese usar mis poderes para ingresar a la fuerza y huir rápidamente antes de que llegara la policía. Pero esto era imposible.

Fui hasta el techo de la joyería y vi un tragaluz pero este también tenia cristal blindado. Por lo que solo podía ver hacia el interior mas no entrar. Con un vistazo pude ver el colgante exhibido en una vidriera individual y al lado de este el teclado que activa la alarma.

Revise la información para saber un poco mas y curiosamente la clave de la alarma estaba escrito abajo ¿Como la obtuvieron? No se, pero de seguro tener soplones dentro de las fuerzas de la ley tiene sus ventajas. Dejando eso de lado la cuestión era…

-¿¡Cómo voy a desactivar la alarma sin entrar!?- pensé. Si bien hay un tiempo entre irrumpir la seguridad y desactivar la alarma, este era muy limitado y no sabía si podría llegar al teclado a tiempo. No sin hacer un escándalo.

Entonces se me ocurrió una idea…..por no decir la única que me vino a la mente.

Cerré los ojos y tome una respiración larga y profunda. Calme mi mente y me centre en como quería que fluyera mi poder. Entonces lo hice.

Coloque la palma de la mano contra el cristal y deje que el hollín se filtrara lentamente por entre las comisuras. Del otro lado del cristal deje que una fina y ligera hilera de hollín se moviera atreves del aire. Tenía que ser cuidadoso de no hacerla muy grande o los detectores lo percibirían, aunque no sabía muy bien que estaba haciendo.

Una vez que llegue al teclado deje que el hollín se acumulara en un solo punto y cuidadosamente fui apretando los botones en el orden indicado como si fuera la punta de un dedo.

…4…..8…..2…5…..4…*bip* *bip*

La alarma se había desactivado.

-¡ALELUYA!-rápidamente me tape la boca y rece para que nadie haya escuchado- Mejor hago esto rápido y me voy antes de que meta la pata.

Tome el bastón y comencé a golpear el cristal con golpes pequeños pero constantes, de esa manera no hacer tanto ruido. Después de unos minutos por fin pude romper el cristal y entre por el tragaluz no sin antes cubrir las cámaras de seguridad con hollín. Lo único que resto hacer fue ir hacia donde estaba exhibido el colgante.

-El premio gordo. Parece más brillante de cerca- tome el bastón, rompí el vidrio y tome el colgante.

Tan pronto la saque pude ver una tira de cable que salía de la base. Lo seguí a lo largo del cuarto y vi que terminaba en un pequeño panel en la pared. Lo abrí y encontré una luz roja parpadeando, tenía una ligera idea de lo que era y cuando escuche a los oficiales abriendo la malla de afuera lo confirme.

-¡Una alarma de presión!- fue el pensamiento que cruzo mi mente. No había nada de eso en la información que me pasaron.

Guarde el botín en mi bolso y salte hacia el tragaluz. Pero antes de irme absorbí todo el hollín que deje en las cámaras y en la alarma para no dejar posibles evidencias. Sin perder más tiempo escape por los techos y los callejones ocultándome entre las sombras. Tuve que dar varios rodeos para no cruzarme a algunos policías pero los termine dejando atrás después de casi una hora. Al final solo restaba regresar a la madriguera.

Sin embargo estaba enfrentando un nuevo reto…

-¿¡Qué diablos acabo de hacer!?

….un reto moral.

-¡Acabo de robar una joyería! ¡UNA JOYERIA Y LO HICE COMO UN PROFESIONAL!- esa imagen de mi mismo desactivando las alarmas, irrumpiendo silenciosamente y tomando el botín me hacía ver como un autentico ladrón ¡No quería eso!

Y para colmo no puedo evitar sentir que el bolso me pesaba mucho pero mucho más que de costumbre. Es como cuando tu mama te pasa un fajo de dinero para pagar las facturas y durante todo el camino no puedes evitar sentirte tentado en gastarlo en tonterías. Pero lo mío era cien veces peor.

Como podía calmar la tormenta que azotaba mi conciencia me di un puñetazo a mi mismo en el rostro. Si bien me dolió como las pailas y me hizo ver como estúpido, pero al menos tranquilizo mis pensamientos. Entonces pude afrontar el verdadero problema que aguardaba con los ladrones.

-¿Cómo demonios voy a hacer para dar con el informante y atrapar a todos esos tipos sin que me descubran o se escapen?

La pregunta ocasiono que nuevamente me diera vueltas y vueltas la cabeza y no tenía idea de cómo ingeniármelas. Pero entonces pase por enfrente de un negocio de 24 horas y fui iluminado con un descabellado plan.

DOS HORAS DESPUES…

Ya estaba de vuelta en la madriguera y encima del cuerpo cargaba una enorme caja y como pude me abrí paso atreves de todos que me miraban impacientes por su botín. Entonces llegue frente al líder quien estaba acompañado de otros tres hombres. Y uno de ellos me hablo.

-Espero que valga la pena haber venido hasta aquí.

-Créeme cuando te digo que lo vale, pero antes…..-baje la caja al piso y saque lo que había en el interior- ¿¡Quién quiere un trago!?

En la caja había cerveza, vodka, whisky, ron, ginebra, todo tipo de licores y bebidas alcohólicas, mas una gran cantidad de jarras y vasos para las bebidas.

-¿Qué es todo esto?- pregunto el líder extrañado pero con unos ojos que ansiaban beber algo.

-Es para celebrar este día- declare con una sonrisa cínica digno de un criminal.

-¿Qué día?- pregunto otro de los tipos junto al líder.

Con esa pregunta que espere ansioso tome el collar del bolso y lo lance directamente a las manos del líder quien tenía los ojos abiertos a más no poder al igual que sus compañeros y el resto de los ladrones presentes.

-¡QUE APARTIR DE ESTE DIA SEREMOS ASQUEROSAMENTE RICOS!- grite con toda lo gloria y orgullo que pude fingir.

Todos se quedaron mirándome en silencio, lo que me puso nervioso "¿no cayeron con eso?" Pensé nervioso de que mi plan haya fracasado. Pero de golpe todos los ladrones incluyendo a los mandamases gritaron y aullaron, regodeándose ante el botín y sin más todos comenzaron a servirse y a beber como todos unos condenados.

-¡Celebren pedazos de mierda, celebren hasta caer muertos!- canto el líder en señal de absoluta aprobación, para luego tomar una botella de ron y beberla directo del pico.

Nuevamente se celebro otro grito y varios sujetos se acercaron y comenzaron a felicitarme por el buen trabajo. Antes de darme cuenta había competencia de bebidas, de pulso, gritaban, se carcajeaban, algunos seguían trayendo bebidas de no sé dónde y la música no tardo en aparecer lo que agito mas el escandaloso festejo.

Yo tome una botella de cerveza y me deje llevar por el descontrol del momento. No sin antes enviar un pequeño mensaje.

UNAS HORAS DESPUES…..

La celebración en la madriguera había sido todo un desmadre, literalmente hablando. Botellas tiradas por todas partes, vasos rotos, alcohol derramado sobre las paredes y respecto a la banda de sinvergüenzas la mayoría estaba durmiendo y el resto luchaba para mantenerse de pie entre ellos el líder quien ahora estaba luciendo el collar de diamantes sobre su cuello como si fuera su más grande tesoro. Yo por otro lado estaba sobrio, debió ayudar que solo fingía beber y resto del tiempo lo pase jugando vencidas o riendo sobre cada chiste malo que contaba uno de esos tipos.

Sin darme cuenta el líder se me acerco aun tambaleándose y comenzó a hablarme.

-Este es gracias a ti chico. Al principio pensé en darte un tiro ¡pero qué bueno que no lo hice! ¡Jajajaaa!- su aliento era fatal, pero tuve que soportarlo.

-Solo lo hice para probarme, además si no hubiese sido yo lo hubiese hecho otro.

-Pero estos tontos no son como tú. Ellos…nosotros somos como las ratas, viviendo en un agujero, saliendo de él para tomar las migajas que dejan en el suelo para luego volver a esconderse. Pero tú eres más que una rata, no tienes que esconderte si quieres y si te rodean como una plaga tú los haces a un lado. Junto a ti saldremos de la oscuridad y comeremos directamente de los platos de la gente ¡No más migajas!

-¿Y quieren que sea la rata que los guie a su festín?

-A todos nos toca ser algo en la vida, ya sea una mierda de la buena o una mierda de la mala- sus ojos rojos se posaron en los míos con una mirada firme y enferma- ¿Qué serás tú?

Lo estaba ignorando al principio pero esa última pregunta tenía su punto ¿Qué clase de persona era? no me consideraba a mi mismo una rata, lo de fingir ser ladrón fue solo un camuflaje para ingresar a la madriguera y a sus miembros. Fuera de ese juego era alguien completamente diferente, no era malo pero no creía ser un santo. Era difícil saber qué clase de persona era cuando cambiaba con tanta rapidez. Era como ser….

-Una serpiente…..- musite por lo bajo.

Justo en ese momento un estruendo se escucho desde afuera junto con varios gritos y pasos acercándose.

-¿¡Que…que está pasando!?- el líder confundido intento sacar su arma pero lo detuve-¿¡Que mierda haces?! ¡Suéltame!

-No puedo hacer eso pero mientras menos se resista más fáciles serán las cosas para usted- con un rápido movimiento lo puse contra el suelo y el hollín que use para cambiar mi aspecto se disperso volviendo a tener mi habitual apariencia.

El resto de los que estaban consiente como pudieron intentaron detenerme justo en ese momento la puerta cedió y un grupo swat junto con otros oficiales entraron y comenzaron a reducir a los ladrones. Lo que fue fácil ya que apenas si podían estar de pie y no les quedo otra que rendirse o salir corriendo.

-¡Desgraciado traidor! ¡Fingiste ser unos de nosotros pero solo eres una…!

-…..una rata?- le corte- Te equivocas. Soy algo un poco diferente, algo así como una serpiente. Una serpiente en un nido de ratas y me asegurare de que las alimañas como tu reciban lo que se merecen.

Cuando dos oficiales llegaron hasta mi deje que se llevaran al líder, pero tan pronto lo esposaron varios del escuadrón swat me apuntaban con sus armas.

-¡Esperen!- ordeno unos de los oficiales quien se paro en frente-El es nuestro hombre dentro así que nadie dispare.

Los policías acataron la orden y siguieron llevando a todos los detenidos afuera.

Una vez que estuve fuera de la madriguera vi una gran cantidad de oficiales empujando y metiendo a la banda de ladrones en las furgonetas entre ellos estaba el líder. Rápidamente me acerque, le quite el collar que aun traía encima y su teléfono, obviamente recibí una mirada de muerte, un sin fin de insultos de él y otros más.

-Oficial- llame a un oficial quien parecía ser él quien estaba a cargo. Sin más le entregue el collar- Lleve eso a los dueños de la joyería y díganle que lamento mucho, pero era necesario para estar dentro.

-¿Algo más que necesite?- pregunto.

-Necesito que todos guarden silencio un segundo- saque el teléfono que le saque al ex líder de los ladrones y vi varios mensajes no vistos y llamadas. Apreté remarcar y espere.

Todos estaban callados esperando ver qué pasaba y justo como espere un celular comenzó a sonar. El dueño era un policía que estaba parado cerca de una patrulla con una expresión de pánico en el rostro.

-Creo que acabo de dar con su traidor- hable en voz alta dando a entender lo que pasaba.

El sujete rápidamente salió corriendo en un intento desesperado por escapar. Extendí la mano con la idea de disparar un proyectil de hollín pero lo que salió fue algo muy diferente.

Por un segundo creí que el disparo había dejado una estela en su camino pero no era una estela, era una cola larga que se iba ensancho poco a poco y en otro extremo había una cabeza chata y triangular.

¡Era una serpiente!

El animal que era negro por completo se enrollo en los pies del policía traidor quien tropezó y se fue de boca al piso. Cuando unos oficiales se acercaron a detener al sujeto la serpiente abandono sus piernas y regreso hacia mi solo para ser reabsorbida por un movimiento involuntario de mi mano.

Quede pasmado, voltee a ver y todos los policías me miraban con una expresión de asombro. Rápidamente recupere la compostura y fingí como si no paso nada.

Hudson no estaba por los alrededor pero sabía que tenía sus razones, por lo que si me alejaba no tardaría en aparecer. Lentamente comencé a caminar para alejarme de la escena pero antes de hacerlo fui detenido.

-¿A dónde vas?- pregunto un policía detrás.

-Tengo que ir a descansar- conteste sin mirar atrás. El sol comenzaba a asomarse, estaba amaneciendo- Y tú deberías seguir con tu trabajo.

-¿No te quedaras hasta que terminemos?- pregunto de nuevo.

-Solo estorbaría, además que ustedes ya tienen todo bajo control- reanude la marcha pero fui detenido otra vez.

-¿Por qué nos ayudaste a encontrar el escondite?- volvió a hablar pero su tono fue más exigente-¿Eres un bioterrorista porque ayudaste?

-No fue para tanto solo les di una mano, después de todo….- gire y hable claro para que todos me escucharan-….es el deber de la policía velar por la gente de esta ciudad.

Al terminar de decir eso seguí con mi camino. Debía hallar a Hudson y terminar con todo eso de una vez por todas. Pero no tarde ni cinco minutos en recibir un mensaje para que nos encontremos.

POCO DESPUES…

-Por un momento creí que no lo lograrías- comento Hudson. Ambos estábamos ocultos en un callejón.

-Y yo creí que no aparecerías- le regrese el comentario.

-Pero fue ingenioso de tu parte embriagar a todos para que fuera más fácil arrestarlos a todos.

-Y el desmadre de celebración que hicieron evito que el informante pudiese contactarse ¿Entre tanto caos, ruido y alcohol quien va a contestar el teléfono o tan siquiera escucharlo?- comente en tono divertido pero luego tome seriedad al asunto- Tienes lo que te pedí

-Así es- Hudson saco unos documentos de su saco y me los entrego- Espero que te sean de utilidad.

La mano comenzó a picarme y la sensación de tener aquello me provoco tanta satisfacción como ansiedad. Podía escuchar mi corazón latir fuerte contra mi pecho, parecía que iba a explotarme en cualquier momento. Estaba listo para leerlo y saber la verdad.

-Acabemos con esto….

….

….

….

UNA HORA DESPUES.

Me sentía terrible….furioso mas bien. Todo dio un giro que esperaba y era un giro que me hacia querer ir y mandar todo al diablo.

-¿Por qué tiene que ser todo tan difícil?- pensé con amargura.

Necesitaba dormir. Estaba exhausto física y mentalmente, descansar me ayudaría a pensar mejor las cosas, porque siendo sinceros no estaba de humor para hacerlo. Estaba a solo unos metros del escondite de Eugene cuando me encontré con una desastrosa escena.

La calle estaba desierta y todas las pantallas publicitarias que había se hallaban destruidas. En la zona había restos de una batalla y tenía la ligera sensación de quien fue uno de ellos.

-Eugene…..

Rápidamente corrí hacia la guarida y note que una de las entradas estaba abierta. Cuando entre baje tan rápido como pude pero antes de llegar escuche un grito y después una voz suplicando.

-¡…..No me lastimes!- era Eugene.

Cuando llegue el conductor de video estaba en el suelo de rodillas y de pie sujetando su mano estaba un sujeto que al parecer le estaba haciendo algo a sus poderes.

Sin pensarlo dos veces fui contra él y con todas mis fuerzas lo envestí contra la pared y con el aliento que me restaba grite….

-¡ALEJATE DE EUGENE!