Cap 6 "buenas amigas"
Tras aquella cortina, los leves rayos del sol traspasan por las ventanas de aquella amplia habitación aquella madura mujer rompe en llanto, le es imposible levantarse sus ánimos la han abandonado—Serenity ¡Serenity¡-- solloza mientras que sostiene entre sus brazos aquella almohada.
Detrás de aquella puerta permanece la rubia con la mirada perdida—Serenity, ¿Quién es Serenity? ¿Por qué ese nombre te tiene así?—sus largos cabellos dorados le cubren el rostro, permanece unos momentos a medio pasillo mientras que desvía la mirada hacia la ventana – Madre, quisiera comprender ¿Por qué la visita del detective Jedite te puso así? ¿Quién es Serenity? Ese nombre que te causa tanto dolor ¿Qué es lo que ignoro?—se lleva las manos al rostro mientras trata de contener sus sollozos.
El chirrido de la puerta al abrirse le hace volver la mirada hacia el final del pasillo, la imagen de aquel peliplateado, le hace sentir un escalofrío, no es que le incomode verle simplemente no desea que el la vea en ese estado, se vuelve hacia la ventana rápidamente mientras que trata de secar sus lagrimas y suspira para reponerse.
Contemplar la imagen de Serena sin duda alguna, es la mejor manera de comenzar el día –se dice así mismo Yaten, el cual sonríe ampliamente mientras que se acerca a ella, siente como esta se estremece al colocar su mano sobre su hombro, el silencio de Serena le desconcierta— ¡Valla hasta que te veo madrugar ¡ —pero la rubia continua con la mirada fija en la ventana poco a poco se vuelve hacia Yaten el cual la mira intrigado mientras esboza una dulce sonrisa—¡Buenos dias¡—deja escapar mientras que se acomoda el cabello—¿El día de hoy se llevara acabo la junta en Tokio? —dice en un voz baja mientras que se dirige a las escaleras.
—por supuesto, pero esta vez le corresponde a Seiya asistir, no debes preocuparte por eso los asuntos de la empresa están en buenas manos—suelta en un tono mas serio mientras le sigue el paso.
—No es eso lo que me preocupa—Murmura ella mientras que se dirige a la cocina con paso aletargado, abre el refrigerador mientras deja escapar un bostezo—En realidad son tantas cosas…—suspira mientras que ve através de ventana y el peliplateado la recorre con la mirada mientras que toma asiento—¿Es por lo que sucedió ayer? Lo de serenity—aquel nombre hace eco en la mente de la rubia, toma un vaso de jugo mientras que se deja caer sobre una silla.
—Serenity…es que no puedo entender todo esto…—Yaten le mira mientras que se acerca a ella para animarla, Serena ha dejado caer el vaso, yace con mano temblorosa mientras que su mirada se centra en el jugo derramado.—no debes agobiarte por ello, estoy seguro que pronto lo averiguaras, si tu quieres puedo investigarlo por ti, ¡hablare con Masato si así lo quieres¡ —acaricio sus cabellos mientras que la abrazaba tiernamente.
Serena dejo escapar sus lagrimas mientras que se abrazaba al peliplateado—¡gracias Yaten¡ —se puso de pie mientras que depositaba un beso en la mejilla de este y tras cerrar los ojos unos instantes se estiro animada—¡tu siempre sabes como hacerme sentir mejor¡—En ese momento el teléfono sonó insistentemente la rubia alzo la bocina sabia bien de quien se trataba—hola Mina…
Yaten permaneció recargado sobra la mesa, con la mirada fija en aquella chica que le había robado el corazón, de alguna manera aquella encantadora sonrisa le alegraba el alma, no podía verla triste, le encantaba la forma en la que el rostro de Serena se iluminaba cada vez que aquella sonrisa se dibujaba en su rostro y aquellos hoyuelos se marcaban en sus mejillas,no podía evitar sentirse atraído hacia aquella encantadora chica, la cual había cambiado completamente, aquella llamada sin duda le había causado una gran alegría, sus celestes ojos brillaban en aquel momento.
Tras colgar la bocina, la mirada insistente de Yaten le hizo volverse hacia el—perdona es que, bueno Mina quedo de llamarme, hoy vendrá ala casa—se llevo a la barbilla su mano mientras que sonreía —por cierto…¿seria mucho pedir si estas aquí? Mina es una chica muy linda, ¡estoy segura que te agradara quiero presentártela¡.
—¿esta tarde?—tras hacer una pausa, se cruzo con la mirada suplicante de la rubia—no creo estar aquí para esas horas—murmuro mientras veía l rostro de Serena la cual le hacia gestos de enfado, aquel gesto le arranco una carcajada a Yaten, sabia que no podía resistirse a eso y tras ver como la rubia fruncía el ceño, agrego—esta bien…estaré aquí te lo prometo.
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A pesar de que había pasado horas tratando de arreglarse, su rostro reflejaba una gran tristeza, yacía temblorosa, con la mirada fija en el espejo, quería borrar aquellas palabras, no podía, no quería aceptar la realidad, deseaba que se tratara de una broma una cruel broma, pero aquellos papeles regados por la habitación le recordaban que no se trataba de una broma, o talvez si una muy cruel broma del destino, se dijo así misma mientras que tomaba su bolsa y dirigía una ultima mirada a el, su gran amor.
Darien yacía recostado sobre la alfombra, su cuerpo aun tenia impregnado el aroma a alcohol—¡Cómo si eso solucionara tu problema¡ —soltó molesta mientras que se dirigía ala puerta—no voy a perderte, no te perderé sin haber luchado por ti—seco sus lagrimas e inicio la marcha.
En su camino, no existían obstáculos, después de todo no tenia mas que perder se dijo así misma—lo único bello que he tenido es esta ilusión, no permitiré que nada me aparte de ti, no sin haber luchado, no sin saber que gaste todas las opciones posibles—fijo su mirada en aquel encabezado de periódico, aquel nombre le llenaba de esperanzas" el legado Tsukino agoniza, o es que apenas inicia el vuelo" —Serena Tsukino…tenemos una conversación pendiente,inicio la marcha mientras que se asomaba de su bolso aquel papel el cual guardo con mano temblorosa, mientras que continuaba su camino—Será un largo viaje, pero valdrá la pena—toco a la puerta de aquel pequeño apartamento.
La mirada fría de quien le atendió, no le incomodaba, sabia muy bien que no era bien venida, pero no buscaba ser recibida con afecto, tenia otras cosas por que preocuparse, sonrío mientras que la pelirroja le recorría con desprecio—¿puedo pasar? —soltó sonriente.
Molly sentía que la sangre le hervía, de ser posible le saltaría encima y le arrancaría las uñas una por una, sin embargo con su madre enferma no quería armar una escena—¿a que has venido?, ¿no te basto con quitar le el novio a Serena? Si buscas problemas …
—tranquilízate, no he venido a buscar problemas, solo necesito que me digas como puedo encontrarla yo necesito…—no termino de hablar, Molly ya la tenia tomada por el cabello se acerco a su oído mientras que le decía amenazadoramente—escúchame, no te quiero cerca de Serena, estas loca si piensas que te diré como acercarte a ella, ¡no te permitiré que la lastimes¡ —la soltó bruscamente mientras que cerraba la puerta—ahora ¡lárgate y no vuelvas¡.
Rei sabia que no seria fácil convencerla, pero no estaba dispuesta a marcharse sin conseguir su objetivo, coloco su pie en la puerta para impedir que esta la cerrase, entonces su tono dejo de ser burlón, elevo la mirada suplicante mientras que lagrimas desbordaban de su rostro. Molly le veía furiosa—¿Qué es lo que pretendes víbora? ¡No creas que tus lágrimas me conmueven¡
—no quiero conmoverte…pero necesito que me escuches, esto no se trata de mi si no de Serena…y Darien—Molly le miro unos instantes, la morena había cambiado su actitud yacía con la mirada cabizbaja buscando en su bolso.
—no me interesa lo que tengas que decirme…¡vete¡ —pero Rei extendió aquel papel a los ojos de la pelirroja—quiero que veas esto si después de leerlo no deseas ayudarme lo entenderé solo te pido…te suplico…
Molly tomo aquella hoja, sus ojos se centraron en aquel nombre Darien Chiba. Tras algunos instantes no supo que hacer que decir, el mundo se había volcado ante ella, aquella verdad le superaba, dirigió su mirada a la pelinegra, en ese momento cayo en cuenta de su apariencia.
Ya no era aquella mujer imponente, sensual, ahora su mirada delataba una gran y profunda tristeza, su rostro incluso lucia demacrado, abrió la puerta de su casa mientras que le indicaba a Rei que pasara—tienes que explicarme de que se trata todo esto…y después yo misma te llevare con Serena…
—¡gracias¡ —sollozo Rei mientras que entraba, sabia que tan solo era el principio.
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—iras a verla a su casa, valla de que me perdí? —sonrío Zoycite mientras que tomaba una taza de café, la amplia sonrisa de Mina le hacia olvidar la situación actual—mas te vale que no defraudes la confianza de esa chica, recuerda que una amistad vale mas que cualquier carrera periodística.
—lo se, además ella es una persona muy especial, cuando estoy cerca de ella, sabes cuando estoy con ella yo me siento—suspiro mientras que abría las ventanas de par en par y se daba la vuelta alegre feliz y entusiasta—me siento en familia—grito a viva voz.
Zoycite sonrío—es natural que te sientas así—pensó mientras que veía melancólicamente por la ventana, sabia que su tiempo estaba por terminarse, podía presentir el peligro y solo rezaba por que Mina estuviese lejos para ese momento.
—bueno será mejor que te apresures a esas personas no les gusta esperar…—la rubia subió las escaleras mientras que esta se perdía Zoycite tomo en sus manos aquellas cartas que tenia guardadas en una pequeña caja musical—querida amiga, el final se acerca…ambas tenemos cuentas que pagar, talvez pronto te acompañe—dirigió su mirada de nuevo a la ventana, sabia que alguien le vigilaba.
—Masato fue muy imprudente al venir aquí, creí que tendría mas tiempo, pero me descubrieron ahora solo nos queda esperar que se sepa la verdad—tomo aquella foto entre sus manos la imagen de aquella joven mujer de mirada apacible y cabellos azules le traía recuerdos.
—tanto tiempo hemos dejado pasar…pero la verdad saldrá a relucir, solo espero que todo resulte de acuerdo a lo planeado—Mina bajo en ese momento con su ropa bajo el brazo, se detuvo para mirar a Zoycite.
—valla ya veo…con que la foto de un viejo amor—soltó juguetonamente mientras que Zoycite la guardaba rápidamente en su bolsillo—anda déjame ver. Zoycite la aparto rápidamente—anda niña no seas curiosa y encárgate de tus asuntos—Mina se aparto mientras que se alejaba sonriente—hummm... algún día lo veré ajajá.
Zoycite sostenía aquellos sobres un tanto confundida, no estaba segura si seria lo correcto, pero tenia que hacer algo la verdad debía ser descubierta quizá no era el mejor momento pero podría no haber otro titubeo un poco pero al final detuvo a la joven mientras que esta le volvía el rostro confundida—¿Oye…puedo pedirte un favor?—soltó Zoycite mientras mina detenía el paso—¿podrías darle esto a Serena Tsukino y pedirle que lo abra cuando este con Masato?--Por supuesto—soltó mina mientras tomaba aquellos sobres y volvía la mirada un tanto intrigada.
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Durante varios minutos aquel silencio le parecía incomodo, no es que no le gustase estar con Yaten, solo era que desde hacia días que aquella sensación le invadía cuando estaba cerca de el, y no era una sensación que le desagradase, simplemente era una sensación que la confundía tan parecida ala que sentía cuando el estaba cerca Seiya Kou, Serena se sentía sumamente confundida.
Fue Yaten quien rompió el silencio—debo irme, nos veremos al rato, ¡prométeme que dejaras de preocuparte¡…no quiero regresar y encontrarte triste. —serena solo sonrío y asintió con la cabeza, mientras que Seiya bajaba por las escaleras.
Seiya—sonrío la rubia, no había visto a Seiya tan arregladito por lo regular no acostumbra andar con traje y menos con corbata, el es siempre muy casual pero hoy, los ojos de la rubia se concentraron en aquel chico el cual lucia un elegante traje negro.
Seiya sonrío mientras que se acercaba para saludar ala rubia— ¡buenos días Bombón¡ —y le dio una palmada en la espalda—veo que acabas de levantarte…hummm... ¡ya decía yo¡—murmuro sonriente.
A serena sus mejillas se le enrojecieron casi inmediatamente, no estaba segura si era por furia, o por pena, hasta ese momento cayo en cuenta de que aun tenia puestas sus pantuflas de conejito, su pijama rosa y aun llevaba sus coletas las cuales yacían hechas un nuderio, pues esa mañana nisiquiera se tomo la molestia de pasarse el peine, estaba tan preocupada por su madre que salto de la cama tal y como desperto.
No le incomodo que Yaten le mirase así, nisiquiera, pero Seiya. La rubia quería salir corriendo en ese instante, quizá si hubiese sido posible se habría ocultado bajo el sofá.
—¡buenos días a todos¡, ¿nos vamos ya? —aquella voz le hizo salir de sus pensamientos, la rubia elevo la mirada para encontrarse con aquella pelirroja, la cual lucia un entallado vestido, y se dirigía a Yaten y Seiya.
—Kayuu…¿vas a ir con ellos? —la respuesta era obvia, Serena se entristeció en ese momento, era evidente que a ella le hubiese encantado acompañarlos.
—¡¡Por supuesto que iré¡¡—respondió sonriente—el abuelo no se siente bien me pidió que los acompañase—agrego secamente mientras tiraba del brazo de Seiya—anda vámonos ya.
—¿Tan pronto?—exclamo un tanto desganado—¡aun no he desayunado¡—dejo escapar mientras volvía la mirada a Serena —además hoy le toca a Bombón preparar el desayuno ya que yo hice la cena—le cerro un ojo coquetamente mientras la rubia se sonrojaba aun mas.
—¡Pues será en otra ocasión por que yo ya he desayunado, eso te pasa por no bajar mas temprano¡—sonrío mientras le sacaba la lengua.
—¡Será en otra ocasión¡—sonrío Seiya mientras que Yaten le miraba molesto y Kayuu seguía tirando del brazo de Seiya, este revolvió el cabello de la rubia y se alejo—nos veremos después bombón.
—¿es que no vas a acompañarlos? —pregunto un tanto angustiada Serena, mientras que Yaten le veía confundido, el rostro de la rubia era tan cambiante, esa mañana estaba triste preocupada, bastó la llamada de su amiga para que su mirada se iluminara y ahora Seiya había hecho que esta fuese una persona diferente alegre bromista.
—Talvez Kayuu tiene razón , talvez tenga que decirle antes de perderla, por que no podría verla en brazos de otro hombre, no si ese es Seiya mi propio hermano—por unos momentos permaneció en silencio, observando fijamente a la rubia la cual estaba a unos pasos de las escaleras.
— ¡buenos días a todos¡—el castaño le hizo salir de sus pensamientos yacía saludando a la rubia mientras que esta le sonreía— ¿Seiya y Kayuu ya se fueron—la rubia respondió con la cabeza mientras que este dirigía una mirada fugaz al peli plateado—bien será mejor que me valla o no los alcanzare.
Serena le detuvo tirando levemente de su saco, hasta que la mirada calida del castaño se fijo en esta—¿Será que puedo acompañarte? —murmuro mientras que este le miraba enternecido.
Taiki sonrío mientras que tiraba levemente de sus cabellos—¡me encantaría llegar acompañado de tan bella jovencita—dijo dulcemente mientras que esta sonreía—pero sabes bien que no puedes ir a Tokio es muy peligroso, además esas juntas son muy aburridas, te aseguro que el joven Masato y yo te pondremos al tanto después.
—pe…pero es que yo—murmuro la rubia mientras Taiki tomaba su portafolio y se dirigía a la salida—¡nos veremos después¡ —Serena simplemente agacho la mirada un tanto desilusionada mientras que Yaten le acario la mejilla—bueno debo irme.
—¿iras con ellos? —El peli plateado negó con la cabeza mientras que se dirigía a la puerta—tengo otro asunto pendiente, debo ver a detective Jedite además…pienso averiguar sobre lo que te tiene tan angustiada.
Estaba a punto de salir, cuando aquella idea le cruzo por la mente, al ver a Serena tan desilusionada, regreso hasta esta mientras que le decía dulcemente al oído—pero ¿Qué te parece si te recompenso por esto?, ya que no podrás ir a Tokio…bueno pienso que podría invitarte a cenar algo…
Serena, se parecía tanto a Chibi Chibi, esa sonrisa ilumino su rostro—¡me parece perfecto¡, pero será después de que conozcas a mi amiga Mina ¿verdad? —Lo había olvidado—pensó Yaten—y yo que quería decírtelo esta noche—dejo escapar un tanto desganado.
—decirme..¿Que? — los celestes de la rubia se incrustaron en los ojos esmeralda de
Yaten, no se había dado cuenta de que aquellas palabras las había dicho en voz alta, buscó un pretexto que decir pero la mirada insistente de la rubia le hizo enrojecer—anda dime ¿es que no me tienes confianza?.
El simplemente desvío la mirada, Serena se veía tan linda, incluso con el cabello desarreglado, aquellos celestes le penetraban el trataba de encontrar algo, cualquier cosa que decirle para que esta no sospechase lo que realmente moría por decir—bueno no es nada importante ¡te lo juro¡.
—no te creo nada, se me hace que me estas ocultando algo además no es justo—que no es justo pensó el, por supuesto que no lo es…si pudiera decírtelo lo haría pero yo…no quiero perderte—no es justo por que tu siempre me escuchas, y ahora que yo quiero escucharte no quieres decírmelo…—dejo escapar la rubia mientras que subía las escaleras un tanto molesta.
Que no quiero decírtelo, ¡muero por hacerlo¡, pero temo tu reacción quizá aun no es tiempo, no se si solo me ves como un amigo, o quizá es que puedo permitirme albergar una esperanza en mi corazón temo perderte por que eres lo mas dulce que ha llegado a mi vida, no sabría como reaccionar si te alejas de mi.
La vio subir las escaleras, sabia que Serena estaba molesta, pero también sabia que se le pasaría, en ese momento tomo la decisión—Serena…—esta se detuvo volvió la mirada a Yaten el cual trago saliva y elevo sus hermosos ojos esmeralda hasta esta—te lo diré solo si prometes que esta noche iremos a cenar solamente tu y yo.
La rubia sonrío—¡entonces es una promesa¡ — Yaten se dio la vuelta rápidamente, tenia que salir de ese lugar antes de arrepentirse tenia muchas cosas que hacer ese día, en especial preparar algo para Serena pues ese seria el día en el que por fin le revelaría lo que sentía por ella.
Serena camino hacia su recamara, en realidad era demasiado despistada como para imaginar de lo que Yaten quería hablarle, hasta que elevo la mirada y se encontró con el reloj en la pared—¡por Dios es tardísimo Mina esta por llegar¡—rápidamente se dirijo al closet debía buscar lo que se pondría.
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Conduce en silencio mientras aquella chica habla repetidamente del mismo tema, tema que ya lo tiene completamente fastidiado, la relación entre Serena y Yaten—es como te lo digo ambos harían una linda pareja ¿no lo crees?.
—es posible—contesto molesto mientras que fijaba la mirada en la carretera—pero no deseo hablar de ese tema ahora si me disculpas debo concentrarme para la junta.
—oh vamos, ¡no mientas¡ a ti menos que a nadie te interesa esta junta, esto de los negocios te fastidia, lo que realmente pasa es que te molesta que hable de Yaten y Serena estas celoso…¡deberías olvidarte de ella¡ no sabe hacer otra cosa que lloriquear por ahí, llamando la atención de todos con su papelito de Magdalena en desgracia, es ¡patética¡.
Kayuu tuvo que sostenerse en ese momento del tablero, pues Seiya freno en ese momento, la pelirroja sintió como su cuerpo se abalanzaba hacia el parabrisas se aferro con todas sus fuerzas al asiento hasta que logro recuperarse volvió la mirada al rostro de Seiya el cual estaba completamente molesto—¡no te permitiré que hables asi de ella¡, ¿Qué sabes tu de lo que ha tenido que pasar?.
El celular del pelinegro comenzó a sonar, este contesto mientras que Kayuu solo dejaba escapar un suspiro—lo siento—murmuro molesta—maldita Serena…no me importa lo que tenga que hacer…veré la forma de conquistar a Seiya—pensó mientras que se acomodaba el cabello y la voz de Taiki se alcanzaba a escuchar por la bocina—¿Qué sucedió?...¿por que frenaste así?, casi haces que me salga de la carretera.
—lo lamento es que…creí ver algo—respondió mientras volvía la mirada hacia la pelirroja, tras despedirse del castaño guardo el teléfono en su bolsillo e inicio de nuevo la marcha.
—Seiya yo…—pero la pelirroja no recibió respuesta el pelinegro encendió la radio, tras unos minutos Kayuu volvió a insistir, dirigió su mirada al pelinegro—Seiya—pero este le interrumpió molesto—no digas nada Kayuu…¡por favor no digas nada¡
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El teléfono sonó insistentemente, apenas tenia tiempo para terminar de arreglarse, descolgó la bocina un tanto apurada—hola…¿Quién habla? —aquella voz era nueva para ella, tras responder unas cuantas preguntas la rubia se sentó sobre su cama—si esta bien…si usted cree que sea necesario…yo estaré aquí.
El timbre de la puerta sonó en ese momento, la pequeña pelirroja corrió a abrir, mientras que Serena se asomaba por la ventana—entonces aquí la espero—respondió y colgó la bocina, emocionada descendió las escaleras.
Ikuku corrió tras la pequeña, para ayudarle a abrir, la imagen de aquella jovencita, casi le hizo desmayarse, ante ella estaba aquella chica, rubia con sus cabellos largos y lacios y con unos hermosos ojos azules—azules…se parece tanto a ella—dijo en voz baja.
Le temblaban las piernas, jamás había estado en una casa tan amplia como esa, y mucho menos en una tan elegante y bella, Mina oprimió su bolso contra si, ante ella estaba aquella madura mujer de mirada triste, y aquella pequeñita le miraba sonriente—¡hola¡ —sonrío Mina mientras que acariciaba los cabellos de la pequeña—esta ¿Serena?
—Por supuesto, pasa por favor—señalo Ikuku hacia la estancia—las amigas de Serena son bienvenida—gracias—respondió la rubia mientras que le extendía la mano para saludarle.
Aquella mano calida, hizo que Ikuku sintiera una descarga eléctrica por su cuerpo, sus ojos se irritaron rápidamente, sentía deseos de abrazar a aquella chica, era como si la hubiese visto antes.
Mina estaba confundida, aun así, sonrió mientras veía la casa detalle a detalle, hasta fijar sus ojos en aquella fotografía en la cual aparecía una pequeña niñita rubia de ojos azules tomando de la mano a un hombre anciano—¡que linda niña¡ ¿es Serena?.
Aquella pregunta le cayó como un balde de agua fría, Ikuku estuvo a punto de desmoronarse en ese instante, Serena bajo las escaleras mientras las miraba un tanto desconcertada—siento la tardanza—se disculpo mientras que saludaba a Mina.
Ikuku sonrió mientras que tomaba en sus brazos a la pequeña —Chibi Chibi, bueno nosotras las dejamos solas, iremos con tu abuelo al doctor, nos veremos después…hasta luego…—volvió la mirada con melancolía a Mina—quizá mi hija tendría ahora su edad ella se parece demasiado a Serena—unas lagrimas rodaron por sus mejillas.
—Tu mama es encantadora—fue lo único que se le ocurrió a Mina para romper aquel silencio—Serena veía con preocupación a Ikuku tras guardar silencio unos momentos volvió su rostro a Mina—si que lo es—asintió.
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Tras tomar varios bocetos la joven castaña se dirige a la salida de aquellas oficinas—bueno Jedite deséame suerte—este solo le hizo una seña mientras que se adentraba en su papeleo.
Al abrir la puerta casi choca con el peliplateado el cual solamente sonríe y pregunta por Jedite, la castaña le indica el lugar mientras que continua su camino—hasta luego—mas no recibe respuesta—ah me lo merezco—suspira molesta mientras que abre su auto y se adentra en este.
—no entiendo ¿que demonios hago perdiendo el tiempo en este lugar? ¡como si con eso el fuese a notarme¡ —inicia la marcha mientras que en sus ojos se revela el cansancio de las noches anteriores—no valora lo que ago por el…¡tonta¡ como si alguien mayor fuese a fijarse en mi. Solo soy la niña que hace servicio social el su oficina.
No me lleva tanto tiempo…a veces siento que me mira, ¡pero que torpe soy¡ solo trata de animarme a permanecer en el departamento…por que mis retratos son buenos, sirven para su investigación, he pasado mala noche…no es mi culpa que Serena Tsukino no quiera darse tiempo para darme detalles del rostro de ese sujeto…pero aun así a base de los pocos detalles que el reunió y de los que agrego días después por teléfono…he avanzado demasiado.
Y que si es este, o este el retrato de ese sujeto…¿acaso con eso el podrá verme? No por supuesto que no…no existo para el detective Jedite—suspira molesta mientras que eleva la mirada, de alguna manera aquello le hace sentir mejor—desearía gritarle que si estoy en esa espantosa oficina no es por los casos…si no por el.
Jedite ve alejarse el auto de Lita através de la ventana, se levanta en ese momento solo para acercarse lo suficiente al escritorio de esta, el cual yace cubierto de notas y pequeños muñecos de migajon que caen en lo cursi, una sonrisa se dibuja en el rostro del apuesto detective—todos tenemos nuestro lado dulce—deja escapar mientras que eleva la mirada para encontrarse con el rostro de Yaten Kou.
—buenos días…—saluda el detective—¿a que se debe el honor de su visita Joven Kou? —este toma la silla mas cercana mientras se acomoda en ella deja escapar un largo suspiro—debe decirme ¿Qué fue lo que le dijo ayer a la Señora Ikuku?, ¿Por qué se puso así?.
—¿Qué le dije ayer? —dejo escapare en tono irónico—¿a que viene eso?, ¿es que hemos cambiado los papeles? —tomo entonces uno de los muñecos de migajon de Lita y lo acomodo sobre el monitor.
—la Señora Ikuku estaba sumamente perturbada es evidente que lo que usted le dijo, es la causa y necesito saberlo…Serena esta—una risa escapo de los labios del rubio—con que es eso—interrumpió Jedite—es cosa de chicas, escucha no voy a revelarte esa información—se acomodo en el respaldo de la silla—¡es clasificada¡ ¿sabes? —al ver la molestia en el rostro del peliplateado agrego—ahora si no tiene nada mas que agregar será mejor que se marche.
—aguarde a mi me interesa tanto como a usted llegar al fondo de esto…y no me marchare hasta que me informe acerca de este caso ¡esta claro¡ —Jedite tomo entonces unos folders del escritorio tras hojearlos unos momentos rompió el silencio—hasta ahora, solo contamos con un retrato hablado el cual aun falta de que lo apruebe Serena Tsukino, también contamos con las investigaciones del detective Neflyte y por supuesto lo que ustedes aportaron estamos investigando a la Doctora Amy Mizuno, como puede ver joven Yaten Kou…no hay nada que usted desconozca ahora si me permite debo continuar con mi investigación.
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Esos malditos están por llegar, no hay nada que pueda hacer, el plazo se vence. Por ahora no puedo negarme ellos tendrán el control de Cristal plateado—golpeo molesta el escritorio mientras que una mujer se acercaba a ella —madame le están esperando en la sala de juntas.—ahora voy Morgana…—respondió molesta mientras descolgaba el teléfono—alguien tiene que pagar por esto—sonrió maliciosamente.
Neherenia espero varios tonos, aquella voz le sonó como una dulce melodía—lo he estado pensando mi querido Wiseman…creo que es hora de que te encargues de Zoycite…no se pienso que Kenji la esta extrañando en el mas allá…¡quiero que se reúnan en el infierno¡ —Colgó satisfecha, aquel hombre le hacia sentir que aun tenia el poder, y le encantaba sentirse poderosa.
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Las risas podían escucharse hasta la puerta principal, Lita sentía que estaba tratando con una niñita pequeña, toco el timbre mientras buscaba una forma de hacer sentir culpable a aquella rubia tan desconsiderada, tras cruzar el jardín se encontró por fin con ella Serena Tsukino.
Sonrientes ambas rubias se acercaron a recibirla—lamento que hallas tenido que venir hasta aquí…es que había olvidado que tenia una cita contigo—se disculpo Serena un tanto apenada.
Descuida no es importante—dijo forzadamente la castaña mientras que extendía sus dibujos ante los ojos de la rubia—ahora dime si uno de estos rostros pertenece al sujeto que viste aquella noche.
Mina veía confundida a ambas chicas, Serena fijo la mirada en el primer retrato, tras una breve pausa negó con la cabeza, Lita rápidamente cambio de imagen—¿Qué tal este? —soltó secamente.
—aguarda—suspiro Serena mientras que Lita le veía fijamente—Y bien ¿es este el rostro de ese sujeto? —la rubia volvió a negar y antes de que la castaña cambiase de bosquejo tomo estos entre sus manos—¿antes de continuar…te gustaría comer algo?
—comer ahora? —soltó molesta la castaña—¡tengo trabajo que hacer¡ no estoy para…—ambas rubias la miraban suplicantes—anda ¡¡siiiiiiii¡¡ —Lita suspiro resignada mientras que guardaba sus trazos—esta bien comamos algo.
Entraron en aquella cocina, el amplio comedor se veía reluciente, las chicas se apresuraron a preparar los alimentos, Lita las miraba hacerse líos con los condimentos y sartenes, por mas molesta que se sentía aquellas chicas le arrancaron varias sonrisas, cualquiera que las viera diría que tenían años de conocerse, o que se trataba de dos locas y despistadas hermanas, pensó mientras se arremangaba la blusa.
Ambas rubias peleaban por un espacio frente a la estufa, hasta que sintieron como la alta castaña se abrió paso entre ellas tomando el sartén y arrebatándole a ambas los demás utensilios—pero que…—murmuro Serena confundida.
Lita las miro sonriente—si dejo que ustedes cocinen lo que voy a comer seguramente me enfermare—ambas le miraban petrificadas, lita dejo escapar una sonora carcajada—déjeme enseñarles como se hace.
Ambas rubias la miraban confundidas…Serena se acerco a Lita, aunque ella era una chica muy imponente a Serena no le causaba temor alguno y a pesar de que habían empezado con el pie izquierdo estaba segura de que ambas serian buenas amigas—¡ah pero que bien cocinas¡ —exclamo Serena emocionada.
Lita se sonrojo un poco en ese momento mientras que Mina solamente dejo escapar una leve risita—es mucho mejor cocinera que nosotras dos juntas—Lita solamente asintió satisfecha—hasta un mono seria mejor cocinero…que ustedes.
Las risas de las chicas llegaban hasta el pasillo Yaten entraba en ese momento, aburrido y molesto, se sentía frustrado por no haber conseguido la información que necesitaba para tranquilizar a Serena mas al escuchar las risas supo que quizá ya no la necesitaría—me alegra que este feliz—sonrió mientras se dirigía a la cocina.
—bueno al menos ahora ya se quien me va a ayudar a prepararle la cena a Seiya, así no se burlara de mi…si es grandioso—sonrió Serena mientras que estrujaba sus manos maliciosamente—¿verdad que me ayudaras? Anda di que si ¡por favor¡
—Seiya…¿Quién es Seiya? —Pregunto Mina con un tonito juguetón—hasta ahora no me habías hablado de el…se de Darien y de Yaten…pero que guardadito te lo tenias…
Serena se ruborizo en ese momento, Lita desvío la mirada hacia esta—ah no yo no pienso cocinar para tu noviecito o tus noviecitos—y después dejo escapar una carcajada mas.
Seiya no es…—grito Serena apenada—no es mi novio…Yaten es mi…—antes de que pudiera terminar la frase ante ella apareció el peliplateado el cual se quedo perplejo con lo que había alcanzado a escuchar de la conversación.
Mina estaba de espaldas ala puerta en ese momento Señalaba a Serena mientras agregaba—ah ósea que Yaten es tu novio…¿o aun piensas regresar con Darien? —Serena se cubría los labios mientras su rostro se ponía rojo intenso y trataba de callarlas.
—¿Darien? Valla unas si que tienen suerte con los novios hasta tienes…—Lita no termino su frase pues ante ella estaba Yaten se callo en ese momento mientras le hacia Señas a Mina.
Lentamente la rubia se dio la vuelta elevando su mirada, hasta encontrarse con la mirada de los esmeraldas ojos de Yaten Kou, el color de sus mejillas cambio instantáneamente, el peli plateado le sonrió en ese momento y eso basto para que Mina sintiera que se desvanecía.
—¿Perdón interrumpí ?—murmuro Yaten mientras Serena se acercaba a el tratando de controlar su pena—no para nada déjame presentarte a mis amigas—sonrió la rubia mientras Señalaba a Lita—ella es…
—se quien es…nos vimos esta mañana—respondió Yaten mientras se acercaba para besar el dorso de la castaña—aunque no tuve la oportunidad de presentarme señorita Lita Kino…el joven Jedite me ha hablado maravillas de usted.
—ah con que Jedite—murmuro Serena mientras que le daba un codazo a Lita, la cual un poco ruborizada solo respondió—solo soy su ayudante en la oficina…del detective.
Serena sonrió—eso dices—después dirigió la mirada a Mina la cual sentía que el corazón le saltaba del pecho, aquel chico…le hacia perder la concentración, solo podía pensar en sus ojos verdes…en sus largos y delgados cabellos plateados en aquellos finos labios y un suspiro escapo de aquella rubia.
—yo soy Mina…Mina Aino—murmuro con la mirada baja, mientras que trataba de controlar aquel temblor en su cuerpo, Yaten quedo perplejo al perderse en los azules ojos de la chica, mina era realmente muy parecida a Serena, incluso a ella también se le formaban hoyuelos en las mejillas, se quedo sin aliento mirando aquel retrato aquella copia fiel de su amada Serena, pero era diferente la mirada de Mina mostraba una gran Seguridad, una gran valentía su sonrisa incluso era mas pizpireta, Mina tenia un carisma encantador.
Se inclino para saludarla, y le deposito un beso en el dorso de la chica lo que provoco que Mina se sonrojara aun mas tras observar el rostro de Mina unos minutos Serena sonrió y después dirigió su mirada a Yaten—¿ves ? ¡te dije que et agradaría¡…
—¿a que te refieres?—respondió apenado—bueno Serena espero que no se te halla olvidado lo de esta noche—y se alejo, se sentía confundido aquella chica se parecía tanto a Serena, pero el estaba enamorado de Serena que ella se pareciera solo lo había desconcertado, se repitió a si mismo mientras cruzaba la cocina dirigiéndose hacia el jardín.
—¿Qué no vas a quedarte a comer? —pregunto tímidamente Mina—Yaten solo negó con la cabeza y volvió a dirigirse a Serena no quería ver a esa chica, no quería verla por que esa chica le hacia sentirse confundido y el estaba decidido Serena era parte de su vida no esa chica—¿Seiya no ha llegado? —Serena solo negó con la cabeza—es de esperarse seguramente el y Kayuu pasaron a comer algo—y salio del la cocina sin mirar hacia atrás se despidió simplemente con una seña.
—¡que raro es¡ —murmuro molesta Mina mientras dirigía la mirada a Serena la cual yacía cabizbaja—así que Seiya esta con Kayuu—se repitió a si misma Serena—no entiendo por que dejo que me afecte Seiya es…el solo es…
—hola tierra…¡la comida esta lista¡ —dijo alegremente Lita, tratando de animar a Serena la cual estaba perdida en sus pensamientos—¿Qué te sucede acaso ese chico Seiya es?
Serena solo tomo asiento en el comedor mientras que decía molesta—no es nada mío y no me interesa si se fue con ella o no
—pues a mi me parece que si…si te interesa…yo pienso que—agrego Lita mientras que tomaba asiento a su costado y Mina acomodaba los platos y las cucharas—tratas de negarlo pero sientes algo…por ese chico.
—Bueno quizás seas correspondida—agrego Mina mientras que trataba de animarla—no estoy para pensar en eso ahora mi situación…Darien—respondió Serena
—tu me dijiste que Darien te engaño, ¿y que si ya lo olvidaste?¡ no eres de piedra tienes derecho a ser feliz¡ y que mejor con alguien que puede quererte—agrego Mina dispuesta a convencer a su amiga.—Si el joven Yaten Kou es adorable—agrego Lita mientras dejaba escapar un suspiro—lo que no Daria yo por que Jedite me mirase así tan solo un momento—pensó la castaña.
—¿Yaten? —casi grito Mina confundida, —yo me refería a Seiya pensó, mientras que bajaba la mirada, pero es cierto el la mira de una manera encantadora, que tonta soy es evidente que un chico como Yaten Kou no posaría sus ojos en una Seudo reportera como yo—suspiro desilusionada y tras hacer un esfuerzo por sonreír alzo la mirada—si Yaten es muy guapo ambos se verían muy bien juntos se ve que es muy dulce.
—no se de que me hablan chicas—dijo apenada Serena—están confundidas Yaten y yo somos muy buenos amigos solo eso.
—¿Cómo dices eso?...es que no lo vez…una cena y seguro van a estar tù y èl solos—soltó lita, a lo Serena respondió tímidamente "¿si por?" —¿Cómo que por?...pero que despistada eres—soltaron Lita y Mina en coro—¡seguro séte va a declarar¡
Tras varios minutos jugueteando con la comida Serena mira a través de la ventana la imagen de Yaten en el jardín estaba recostado bajo la sombra de un gran cerezo—que se me va a declarar…—suspiro acongojada—Yaten es muy guapo—se ruborizo—no lo había notado…a decir verdad si, pero ahora pienso que no es un buen momento, aunque Yaten me hace sentir especial yo no se que hacer.
Sk
Llevan ya largo rato en el autobús, la mirada de Molly se concentra en el paisaje exterior es evidente que han salido de la gran ciudad, los árboles llenan ambos lados de las carreteras, todo era tranquilidad en ese lugar pensó la pelirroja la cual volvió su mirada a la morena que descansaba a su costado, se había quedado dormida.
—no se si sea lo correcto arrancarle esta paz a Serena…pero supongo que ella merece saber la verdad, aun que esto signifique destrozarla de esa manera—suspiro mientras que tomaba en sus manos aquellos papeles.
De alguna manera Rei Hino había dejado de parecerle tan desagradable, la veía como una victima mas, una afectada mas por la terrible desgracia, elevo su mirada al cielo buscando una plegaria pero ¿que plegaria podría dar por su amiga?, no realmente no estaba segura de si era lo correcto o no.
—si tan sólo hubiese podido hablar con Setsuna o con Andreuw antes de salir, es extraño que ni Haruka ni Michiru me hallan dado razón de ellos, quizá ambos se fugaron por ahí—sonrió en el fondo siempre se imagino a ambos como una pareja—todo es sumamente extraño, solo espero no equivocarme.
***NOTA***
upss lo siento antes que nada mil perdones por la tardanza, digamos que estaba fuera de servicio, jaja bueno algo se rompió dentro de mí y esta vez ni Seiya
Kou ni Serena Tsukino pudieron rescatarme de esta cruel desilusión
Perdón es que estoy muy dolida ahora, juju por eso no me sentía con ánimos ni siquiera de alzar un dedo, y a todo esto pues también mi PC se descompuso ¿casualidad o destino?
Creo que estamos conectadas ajajá el caso es que ninguna de las dos daba una, bueno ahora ya estoy mas recuperada la vida sigue y mi PC bueno jaja creo que aun no se recupera, es por ello que tarde en actualizar.
Espero poder compensarlas pronto, tratare de actualizar lo más rápido posible, y bueno mil perdones por la demora.
Espero que este capitulo sea de su agrado…por que se acercan mas revelaciones y esta vez las cosas si que se pondrán feas.
***les dejo un breve adelanto***
En primera a la pobre de Zoycite le espera una desagradable sorpresa y claro esta la cena de Yaten y Serena ¿Qué pensara de esto Seiya? ¿Será que ahora si la pierde para siempre?...¿que mensaje tiene Molly?
Bueno solo les adelanto, que no es nada bueno…
***gracias por su atención****
Espero verlas en el siguiente cap, mil gracias a las personas lindas que me hacen el favor de regalarme un REVIEW
Espero no defraudarlas
Con amor RAQUIKOU
