Cap. 7 "pistas cercanas"
En aquella amplia estancia la rubia de ojos esmeralda espera tranquilamente, sabe muy bien que no tardaran en buscarla, contempla el reloj de la pared mientras que su mirada fría se centra en el retrato de Kenji Tsukino sobre de la repisa —Amigo mío no te fallare debes saberlo— suspiró.
El sonido de la puerta trasera hace que se estremezca, aquella puerta rechina fuertemente mientras que la mujer se levanta con aquella daga entre sus manos— ¡ya te estabas tardando Wiseman¡ —oprime la empuñadura mientras que siente como los latidos de su corazón van en aumento.
Ante ella aparece aquel hombre alto y fornido de cara afilada y rasgos gruesos sus ojos centellan chispas sus dientes amarillentos asoman dejando relucir aquella desgastada dentadura, en su mejilla izquierda resalta aquella cicatriz que le cubre la mitad del ojo, sonríe mientras que le apunta a Zoycite con aquella pistola haciéndole señas para que esta retroceda.
—Es una pena que una mujer tan hermosa y madura como tú —sonríe maliciosamente mientras que asoma su lengua recorriendo sus labios y mirando a la mujer con lujuria—tenga que morir de esa manera, pero ¿Qué se le va a hacer? —de su bolsillo izquierdo del pantalón saca aquella granada.
—no se saldrán con la suya… la verdad saldrá a relucir—escupió Zoycite mientras que le lanzaba un florero de la mesa tomándolo por sorpresa y echaba a correr hacia la puerta, solo pensaba en sobrevivir en proteger la verdad a toda costa.
Mas no llego lejos pues este se sobrepuso rápidamente y le disparo en la pierna, aquella bala le quemo el cuerpo, se dejo caer, sorprendida mientras volvía la mirada a aquel asqueroso hombre el cual se acercaba a ella sin dejar de apuntarle a la frente—¡no más juegos¡ resígnate a morir—se volvió a la puerta mientras gritaba furioso—¡anda Zafiro ven acá esta mujer no es fácil de domar¡ necesito tu ayuda.
Aquel joven apuesto entro en la habitación, vestía completamente de negro recorrió la habitación con la mirada— ¡detesto que me manden a hacer el trabajo sucio¡ —soltó mientras que tomaba la pistola de Wiseman y este se disponía a atar a Zoycite —¿está sola? —Zoycite asintió con la mirada baja.
—No hay nadie más en esta casa, vivo sola—volvió la mirada hacia la ventana que daba al patio se felicito a si misma por haber tenido la precaución de quemar todo lo que pudiese relacionar a Mina con ella.
Vio como le ataban mientras que de sus manos resbalaba aquella daga la cual pateo para que esta quedase oculta bajo el sofá, las cuerdas le oprimían fuertemente marcándose en su blanca piel mordió sus labios para no dejar escapar ni un gemido de dolor.
En su mente reaparecían las imagines de Kenji Tsukino podía ver aquella amplia sonrisa en su rostro y la forma en la que este se abalanzaba sobre ella mientras que daba gritos de alegría. Quería recordarlo así…feliz, satisfecho, quería recordarle de esa manera.
Flash back
—¡está viva¡ —sonríe aquel castaño el cual agita aquellas fotografías en sus manos, sintiéndose el hombre más dichoso del mundo, Zoycite apenas entiende lo que sucede, solo puede sentirse feliz y orgullosa por aquel amigo de tantos años.
—me alegra que por fin hallas podido encontrar a tu hija, estoy segura que Serenity será muy feliz con ustedes y por supuesto apuesto que Ikuku debe estar que salta de alegría—al escuchar ese nombre su mirada se nubla Kenji Tsukino deja de sonreír mientras que se deja caer sobre la mecedora.
—ella aun no lo sabe—dice en tono serio mientras mira la fotografía de la chica rubia—ni ella ni Serenity lo saben aun…en realidad ella tiene un nuevo nombre—de los ojos de Kenji escapan algunas amargas lagrimas—tuvo una vida muy difícil sabes—soltó mientras que oprimía sus puños lleno de impotencia.
Se levanto en ese momento con la mirada fija—no descansare hasta que paguen todo el daño que le ocasionaron a mi hija, pero no quiero ponerlas en riesgo—volvió su mirada a Zoycite quien trataba de reconfortarlo— ¡debes prometerme que no perderás el contacto ¡
— ¿no sería mejor si la traes contigo de una vez? ¿Qué ganas con mantenerla lejos?—titubeo Zoycite mientras que tomaba la foto de las manos de Kenji el rostro sonriente de aquella joven rubia destacaba y a su costado lucia aquella mujer madura de cabellos azules y mirada compasiva.
—Aun no es tiempo debemos reunir las pruebas necesarias, de otra forma esos canallas quedarían impunes y no puedo permitirlo—la mirada del castaño se cristalizo en ese momento—mi vida está en peligro, no confió en nadie más, solo tú puedes ayudarme debes contactar a Beruchie y estar al tanto de mi pequeña.
—lo hare—respondió mientras le veía salir de aquella casa, con el espíritu abatido—pobre Kenji, llegaste tan lejos, lograste encontrar a tu hija y debes callar para protegerla, pero ¡pronto todo esto se solucionara estarán juntos ¡ te ayudare a protegerla.
Fin Flash Back
Así me cueste la vida, te protegeré Mina…Serenity por que no permitiré que sufras nuevamente, ya no mas, Beruchie mi gran amiga…pronto nos reuniremos—sus ojos resplandecían ante las llamas que resaltaban en las habitaciones, pudo verles salir, los maldijo en silencio mientras que se estremecía desesperadamente tratando de liberarse.
Sk
Aquel fuerte golpe sobre el escritorio hace que se estremezca, apenas comprende lo que le está sucediendo, hacia apenas unas horas disfrutaba de la vista majestuosa en su escritorio mientras que hacia algunos garabatos en su block de notas tratando de inspirarse para crear una nueva sátira para el periódico local, cuando le vio entrar aquel joven y alto rubio le mostró una deslumbrante placa del FBI y eso le emociono podría ser justo lo que necesitaba para sobresalir jamás se imagino siendo tan fieramente cuestionado.
—bien dígame ¿Cómo supo que Serena Tsukino estaba en el parque? ¿Ha estado siguiéndola? —pregunta tras pregunta el solo negaba con la cabeza mientras que miraba a aquel rubio dar vueltas por la oscura habitación, la luz se encendió en ese momento aquel foco se suspendía sobre su cabeza, aquella cegadora luz le hizo sentirse nervioso asustado.
Sus manos temblaban mientras que sus rojizos cabellos goteaban sudor—no lo sé…—titubeo mientras que evadía la mirada del detective Jedite—el teléfono sonó ya se lo he dicho…el sujeto no se identifico solo dijo que tenía información…no me cuestione era una gran oportunidad después supe que todos los reporteros del área recibieron el mismo mensaje.
— ¿Trataban de atentar contra la vida de Serena Tsukino?----el pelirrojo negó mientras que el detective golpeaba frustrado la pared—la única pista que tenemos de sus atacantes es esa llamada, déme algo un nombre…—se volvió mientras los intensos ojos azules de Jedite se clavaban en la mirada del pelirrojo.
—No tengo un nombre—murmuro él mientras veía como Jedite arrastraba la silla dejándose caer en ella impotente—lo siento…—suspiro mientras cerraba los ojos y golpeaba su frente como si aquel movimiento le hiciera despertar algún recuerdo una pista en verdad quería ayudar se repetía a sí mismo "Rúbeos recuerda de una vez maldita sea debe haber algo".
Tras varios minutos podía escuchar el silbido del viento colándose por una rendija en la ventana y escuchar el sonido de los autos en el exterior y ahí estaba nuevamente en su escritorio dibujando garabatos—garabatos…—murmuro mientras que Jedite alzaba la mirada confundido y el pelirrojo llevaba la mano a su bolsillo en la camisa sacando aquel block de notas—estaba haciendo garabatos—murmuraba mientras sus ojos recorrían desesperadamente aquel block en busca de los garabatos de ese día.
—no veo en que—pregunto intrigado el joven detective, pero Rúbeos no le dejo continuar seguía absorto en sus pensamientos hasta que se detuvo en aquella nota y volvió su mirada a Jedite esta vez el rostro del pelirrojo demostraba una gran y amplia sonrisa extendió aquella nota al detective recargándose el respaldo satisfecho Jedite centro los ojos en aquel pedazo de papel el cual no le decía nada—solo son garabatos…
— ¡lo sé¡ —asintió sonriente —siempre hago garabatos me ayuda a recordar cosas conversaciones prolongadas que en su momento se me hacen tediosas, pero no son solo simples garabatos si no digámoslo de otra manera son una forma de tomar notas, por decir ¿ve esto justo aquí sobre lo que parece un corazón? —señalo sonriente mientras que el detective fijaba sus azules ojos en aquel papel.
—no le veo la importancia, solo veo que me está haciendo perder el tiempo y aun tengo muchas personas a quienes cuestionar—se levanto fastidiado mientras que Rúbeos lo detenía del brazo.
—a guarde déjeme explicarle…este lo hice cuando hablaba con el sujeto del pitazo, puede ver que asemeja un nomo bueno con algo de imaginación…. —Jedite le volvió la mirada fastidiado—termine pronto ¿quiere?
—bueno, bueno es porque el sujeto tenía una voz ronca, muy gruesa hablaba como murmurando pero también pensé que trataba de ocultar su acento…si el parecía ser un extranjero por su forma tosca de hablar pensé incluso que era ruso o tal vez Alemán.
—Alemán…—Jedite volvió su mirada a aquel chico de alguna manera había logrado capturar su atención—¿Qué más le dice ese papel?.
—Bueno—sonrió Rúbeos satisfecho—también pude escuchar demasiado ruido al principio pensé que se trataba de autos, pero como puede ver ¿si lo distingue? —Jedite asintió y le señalo que continuara—esta cascada…bueno sonaba como el ruido de agua al caer…demasiada agua…podría ser.
—La purificadora que está cerca de la caseta en las afueras de Villa luna—interrumpió Jedite mientras tomaba su radio para comunicar las nuevas a sus colegas y le daba una palmada a Rúbeos mientras que estrechaba su mano—¡muy bien nos ha dado una pista que seguir excelente trabajo chico¡.
Sk
—¿sigues molesto conmigo? —pero no recibió respuesta Seiya salió de aquella sala de juntas cansado y hambriento mientras que la pelirroja amenazaba con desbordarse en llanto—¿Cómo puedo ser tan estúpida? ¡está claro que Seiya Kou solo tiene ojos para Serena Tsukino—pateo molesta la silla de enfrente mientras que tiraba de las persianas y sentía como la oscuridad de aquella sala de juntas invadía no solo el lugar sino quizá también su corazón.
—¡maldita seas, maldita seas Serena Tsukino¡ por haber llegado a mi vida por arrebatarme a Seiya Kou por arrebatarme al abuelo…aunque él nunca ha sido mi abuelo—sollozo mientras se dejaba caer sobre la mesa y aquellos papeles se arrugaban bajo su rostro.
—¿es que no te conformas con Yaten Kou? —se sentía dolida herida, herida en su vanidad de mujer toda su vida se sintió deseada, a cualquier lugar al que fuese bastaba con sonreír para que los muchachos la rodeasen llenándola de atenciones, era fácil para ella que los hombres cayesen a sus pies, nunca se enamoro en verdad solo era un juego en el que le encantaba ganar.
Mas ahora, ahora sentía que su corazón se destrozaba en pedazos, pues con solo verle por fotografías Seiya Kou le despertó sensaciones que ignoraba poseer, suspiraba ansiosa deseando conocerle, deseando que el enloqueciera por ella al mirarla.
Pero Seiya Kou resulto no ser una presa fácil, nada de eso, por primera vez en su vida Kayuu sabía lo que era ser rechazada y aquel rechazo le dolía, saco un espejo de su bolso mientras secaba aquellas lagrimas—soy más bonita que ella, soy una mujer una mujer completa no una niña asustadiza y llorona yo soy deslumbrante sensual…¿Por qué no puedes verme?.
Arrojo el espejo contra la pared mientras que se acomodaba aquellos cabellos y secaba sus lagrimas dándose un ligero retoque, era una mujer sumamente vanidosa y segura de sí misma, no podía aceptar que una chica como Serena Tsukino le superase—¡ella no es más mujer que yo¡ —se repito mientras que se levantaba y trataba de animarse.
Muchas veces había imaginado su futuro al lado de aquel pelinegro sería lo ideal, se repetía constantemente así el abuelo enloquecería al ver que sus amados nietos adoptivos se hacen una familia formalmente, pero cuando escucho sobre la chica del aeropuerto supo que no le sería fácil conquistar a Seiya.
Aun así no había posibilidades de que esa chica existiera, tendría mucho tiempo para acercarse a él, para convertirse en alguien indispensable en su vida, y tal vez con el tiempo ella podría conquistarlo ganar un lugar en su corazón, no pensaba resignarse podría tener a cualquier hombre pero ella no quería a cualquiera ella quería al mejor y para Kayuu no existía otro hombre mejor que Seiya.
—¿tenias que enloquecerte por esa tonta? ¡Maldita Serena Tsukino te odio, te detesto…¡te hundiré juro que te hundiré¡ —grito llena de dolor, llena de desesperación.
Aquella malévola risa le hizo volver el rostro, se cubrió los labios avergonzada se volvió lentamente hasta quedar petrificada ante la imagen de aquella mujer blanca de mirada fría—Neherenia yo…yo solo—murmuro confundida apenada su cuerpo temblaba involuntariamente quizá de temor, quizá por la rabia que aun sentía hacia Serena Tsukino.
Sk
Tras varias horas las chicas conversan amenamente, hasta que la castaña escucha el tono de mensaje en su celular, puede imaginarse de quien se trata y su semblante se torna serio, tras correr la tapa de este sus hermosos ojos cafés se centran en la alerta que aparece en la pantalla" Jedite llamada perdida".
Por una vez en la vida hubiera deseado no darle importancia a una llamada de Jedite, pero el corazón le decía que debía ser realmente importante, a demás a ella le encantaba escuchar los avances de Jedite, su rostro se iluminaba y de sus ojos centellaban chispas de alegría a él le entusiasmaba tanto resolver los casos no había nada que lo hiciera más feliz y por supuesto a Lita le encantaba verlo feliz.
—Jedite —suspiro la castaña mientras se ponía de pie—bien Serena, será mejor que me digas si uno de estos sujetos se parece al que viste aquella noche —aquel cambio tan repentino ocasiono que las risas disminuyeran y que el semblante de Serena cambiase por completo, tras dejar sobre la mesa de centro su vaso de jugo centro su mirada en los bosquejos que la castaña había colocado ante ella, mientras que Mina las observa desconcertada apenas puede comprender el cambio tan radical en Lita.
Mina se levanta para dirigirse a la ventana de la habitación, sin duda esa recamara se encuentra muy bien ubicada, puede ver el amplio jardín y los bellos cerezos que rodean a este, además de la singular fuente que reposa en el centro una réplica en miniatura de la diosa de la Luna, un suspiro escapa de ella—tras centrar su mirada en aquel apuesto peli plateado el cual parece nervioso y da vueltas por el lugar mientras habla por su celular—veo que alguien está muy atareado seguramente está preparándole una sorpresa a Serena.
—Serena Tsukino sí que es muy afortunada, no solamente vive en un lugar tan paradisíaco, si no que esta además rodeada de chicos tan apuestos bueno si ese Seiya Kou es como me lo imagino—suspiro mientras que se ruborizaba—¡pero qué estás diciendo Mina Aino ¡bueno a Serena no creo que le importe además ella podrá escoger al que quiera—sonrió traviesamente pero aquella sonrisa se desvaneció tras escuchar los sollozos de la rubia.
Tras volver la mirada se encuentras con la imagen de Lita la cual se esfuerza por consolar a Serena—¡es el estoy segura¡ —deja escapar entre gemidos—¡jamás podría olvidar ese rostro¡ —tras guardar sus trazos Lita abraza fraternalmente a Serena, en cierto modo el verla así le hace sentir una profunda rabia hacia al rostro que ella misma trazo, en cierta manera comienza sentir un cierto interés en aquel caso—ahora es personal—piensa Lita mientras que abraza con más fuerza a la rubia.
—¡lo atraparemos te lo aseguro¡ —dice completamente decidida mientras saca su celular del bolsillo y marca aquel numero, dejando a Serena entre los brazos de Mina, vuelve la mirada a ambas—fue lindo escapar de aquella oficina al menos por unos momentos—suspiro mientras esperaba unos cuantos tonos hasta que por fin escucha aquella intensa voz que tanto le agrada
—Jedite lo tengo, Serena Tsukino ha identificado al sujeto, si revisamos en la base de datos es posible que demos con el—dice entusiasmada la castaña la cual se ha alejado de ambas chicas.
— tenemos una pista bastante buena, por supuesto que si esos sujetos no lograran esconderse de nosotros además bueno logre conseguir información sobre la misteriosa llamada de ayer a los reporteros estoy seguro de que pronto los atraparemos, puedes alcanzarme más tarde estaré en la purificadora si me necesitas…¿estarás bien cierto?.
La castaña asintió y guardo el teléfono un poco sonrosada por las risitas de las chicas que la miraban fijamente—¿con que Jedite eh? —sonrió Serena mientras que esta solo respondía "si".
—Bueno Serena no es que quiera irme tan pronto pero si no mal recuerdo alguien tiene una cita—sonrió maliciosamente Lita mientras se ponía en pie—iré a alcanzar a Jedite esta de muy buen humor quizá eso significa que hemos logrado un gran avance en este caso.
—¿hemos es que eres policía? —Cuestiono Mina mientras lita se ruborizaba—para nada—respondió esta—bueno soy su asistente, pero en realidad trabajo para el periódico local en la sección de bueno soy una caricaturista.
—ahora entiendo…¿Cómo es que eres su asistente? —pregunto Serena mientras se dirigía a su closet abriéndolo de par en par—bueno una chica como tú, trabajando para alguien tan frió como el detective Jedite.
—¿frió? ¡Jedite no es frió¡ no lo conoces—respondió molesta Lita—el es muy dedicado a su trabajo solo eso—sintió como su cuerpo aumentaba de temperatura seguramente sus mejillas ya se habían puesto coloradas pensó—bueno a decir verdad soy muy destacada por mis trabajos, como pueden ver solo necesito algunos datos para reconstruir rostros ya sean los de cadáveres irreconocibles, Jedite pensó que podría serle de gran ayuda y me propuso hiciera el servicio social con él y como puede ver bueno pues ahora ya llevo 4 años con él.
—No quiso dejarme ir—murmuro lita mientras que Mina le picaba las costillas—¿o quizá tú no quisiste irte? —Le murmuro mientras esta se ponía en pie—todo esto es muy divertido pero me tengo que ir…por cierto Serena ¿sabes que te pondrás?.
Esta suspiro mientras contemplaba aquel bello vestido—no estoy segura—Lita sonrió mientras que volvía a sentarse en la cama y Mina se levantaba para mirar por encima del hombro de Serena—pues ese vestido es hermoso y muy adecuado para la situación.
—¿adecuado? —Respondió Serena mientras fijaba la mirada en aquel vestido blanco que relucía por sus bellos detalles y encajes—¡claro que es adecuado¡ ese semi escote es muy apropiado te hará ver sexy mas no vulgar…OH además se ve que es algo entallado apuesto que realzara tu figura—interrumpió Lita mientras que sonreía.
—No puedo…usarlo—respondió tímidamente Serena mientras que Mina le abrazaba—¿tiene que ver con Darien? —los ojos de Serena se nublaron en ese momento.
—así es…este vestido lo compre con la ilusión de utilizarlo en la primera cita que Darien y yo tuviéramos en su regreso—sollozo Serena mientras Lita se levantaba y abrazaba a ambas.
—pero Serena ¿es que no lo entiendes? —Murmuro Mina—lo que no daría yo por qué un chico tan apuesto como Yaten Kou me invitase a cenar sería algo sumamente romántico es decir—suspiro Mina—¡debes dejarlo ir¡.
—es cierto ¡debes dejar ir a Darien¡ pudo haber sido una relación muy linda, en su tiempo, pero ahora estar recordando lo que no fue bueno tan solo es lastimarte a ti misma, además la vida te da una oportunidad muy maravillosa para ser feliz…deberías…
—Está bien—dijo Serena mientras secaba sus lagrimas y tomaba aquel vestido—tienen razón además es un vestido demasiado lindo como para dejarlo en el olvido—ambas chicas respondieron alegremente—¡así se habla Serena¡.
Sk
Ikuku suspira mientras abre la pesada puerta de madera y deja a la pequeña chibi chibi sobre la acolchonada alfombra de aquella cabaña, se da la vuelta lentamente hasta fijar sus ojos en aquel anciano de amplia y cerrada barba—no he querido cuestionarte delante de Serena, pero estoy segura de que tu sabes inclusive más de lo que sabe el detective Jedite de Serenity así que será mejor que me lo digas, porque no soporto mas esta angustia.
—Ikuku hija—murmura él mientras toma su cigarrillo y se dirige a la parte superior de la cabaña—lo que yo sé no es más de lo que sabe Jedite, eso puedo asegurártelo si he callado todo este tiempo es para protegerlas a ustedes y eso lo sabes muy bien.
—¿protegernos de que manera? Kenji está muerto…quizá si hubieses hablado antes el estaría…—sollozo mientras que la pequeñita los miraba confundida, Ikuku hizo un esfuerzo enorme para contenerse.
—las personas que hicieron esto son muy peligrosas, necesitamos pruebas de lo contrario saldrían con una fianza y por supuesto nos eliminarían como si fuésemos una plaga, Kenji no quería que eso pasara debes comprenderlo.
—no lo comprendo…no lo comprenderé ¿Qué fue lo que sucedió? —El anciano se acerco a Ikuku abrazándola mientras que la pequeñita se levantaba y se dirija a estos para abrazarles también—¿Qué tienes mamita?.
Ikuku seco sus lagrimas en ese momento mientras que Karapan aclaro su garganta—cuando Beryl estaba agonizando contacte a Kenji como tú sabes él no quería tener más noticias de mi pero la información que llego a mi era sumamente valiosa para él.
—¿Qué clase de información? —pregunto tímidamente Ikuku—bueno—respondió el—hace tiempo una mujer me llamo, no cualquiera se trataba de una joven a quien yo contrate hacía muchos años cuando apenas la empresa comenzaba a tener solvencia económica, su nombre es Beruchie tenía mucho que no sabía de ella, puesto que ella desapareció meses antes del desastre en la plaza.
—¿de qué manera desapareció? ¿Aquí te refieres con eso? —Karapan desvió la mirada hacia la pequeña tras suspirar profundamente asintió a decir—bueno a decir verdad se había unido al circo…
—¿el circo? —aquellas palabras le abrían viejas heridas a Ikuku, sus ojos se llenaron de lagrimas en ese momento, sintió desvanecerse y ahí estaban aquellos recuerdos, aquella tarde soleada en la que se llevaría a cabo un festival en la plaza de villa luna a un costado del lago, era toda una novedad se presentaría un espectáculo único "el circo de Black moon".
Las lagrimas resbalaron por las mejillas de Ikuku la cual respiro profundamente tratando vanamente de llenarse de valor—¿Qué tiene que ver esa mujer? buscaron en el circo los revisaron exhaustivamente pero estaban limpios ¿Qué puede saber esa mujer de Serenity? Karapan bajo la mirada mientras que buscaba las palabras correctas
—Beruchie se unió al circo de Black moon…y de alguna manera viajo con ellos a Francia de alguna manera la cual no conozco ella llego hasta Serenity…ella estuvo con ella todo este tiempo.
Entonces Ikuku ya no pudo mas cayó sobre sus rodillas estrellándose con el piso, le ardían las piernas le dolía el alma—¿aquella mujer sabia de Serenity estuvo con ella? ¿Por qué no hablo antes? ¿Por qué hasta ahora? ¿Por qué fue tan cruel? —sollozo destrozada mientras llevaba las manos al rostro.
—por que no podía hacerlo…ponía en riesgo su vida, y la de Serenity eso es lo único que puedo imaginarme, el caso es que ella me contacto hace poco, de esta manera se lo comunique a Kenji y el pudo llegar hasta ella hasta Serenity, lo demás que averiguo bueno eso lo ignoro.
—Kenji ¿llego hasta Serenity? Pero ¿Por qué no me dijo nada? —lloraba desconsolada mientras oprimía su vestido se sentía destrozada—ella conoció a su padre…Kenji pudo verla está viva…¡lo esta
—por supuesto que lo está…pero ignoro en donde esta…puesto que Beruchie…murió hace poco tiempo, es posible que la hallan rastreado es posible que por ello Kenji haya sido asesinado lo que el averiguo los comprometía…así que nuevamente estamos como al principio.
—¿pero Beruchie como murió, cuando? —Se levanto mientras que sacudía a Karapan desesperadamente—¿y Serenity estaba con ella está viva?
—no lo sé —respondió cabizbajo Karapan—hace unas semanas, trate de avisarle lo que ocurrió con Kenji quise averiguar si sabía algo, si tenía idea de lo que Kenji había obtenido pero cuando llame me dijeron que ya no vivía ahí, mande investigar, pero bueno poco después supe que tuvo un accidente al parecer el tanque de gas de su casa exploto.
—Y Serenity—pregunto aterrada Ikuku—¿Serenity está viva? ¿En donde esta? —sollozaba desesperada mientras cubría su rostro con sus manos temblorosas.
—lo está…eso creo que está viva y debes creerlo quizá Beruchie la envió lejos para protegerla, no sé como la localizaremos como te digo estamos como al principio.
—Te equivocas…—interrumpió ella mientras secaba sus lagrimas y se ponía de pie tomando en sus brazos a la pequeña chibi chibi— ¡no estamos como al principio¡ por que ahora sabemos que ella está viva…y no me rendiré hasta encontrarla.
Sk
El aspecto de aquel joven casi le hizo estremecerse de pavor—Darien no luces nada bien—este solamente abrió la puerta dejándole pasar, y tras recorrerlo con la mirada el pelinegro rompió el silencio—¿aquí has venido Andreuw no te basto con partirme la cara el otro día?.
—escucha Darien se lo de tu…—el pelinegro golpeo la pequeña mesa de estar molesto, y bebió aquel trago sin dejar de mirar al rubio—tú no sabes nada—murmuro molesto Darien mientras que recorría su apartamento—no debí decirle nada a Rei tenía que irte con el chisme.
—Ella solo quiere ayudarte—respondió el rubio—al menos tiene una idea no como tú que solamente quieres embriagarte hasta morir ¿Qué harás cuando se te acabe el dinero que tenias ahorrado?
—ya no me sirve ese dinero yo solamente quería casarme con Serena ahora que la he perdido no tengo más nada porque vivir—Andreuw se levanto y coloco una mano sobre su hombro para apoyarlo.
Entonces comprendió aquellas palabras, al principio pensó que Rei lo había abandonado y no la culpaba después de lo que le había confesado no esperaba que ella se quedase a su lado ella no podría soportar una vida así—¿de qué manera piensa ayudarme en donde esta?
—Fue a ver a Molly…Rei y Molly se dirigen ahora a Villa luna—el rostro de Darien se ensombreció en ese momento Haruka me ha pedido que hable contigo estoy a cargo de ti ahora no permitiremos que te sigas haciendo más daño, Setsuna cuidara de la mama de Molly….
—fueron a ver a Serena…pero ¿Cómo pudiste permitir algo así? —se levanto irritado tomo el teléfono mientras marcaba desesperadamente—no puedo permitir que se lo digan, no lo ves no quiero que esto le afecte no me lo permitiría no quiero causarle más dolor no tienen derecho—grito furioso frustrado.
—ella tiene derecho a saberlo…será ella quien lo decida fuiste muy egoísta al no decírselo en un principio pero estoy seguro que ella lo comprenderá.
—¿lo comprenderá? ¿Estas loco? La solo idea la destrozaría, no tu no lo entiendes ella merece ser feliz y yo debo morir…así solo miserable como lo que soy ¿no me gritaste eso el otro día? —molesto colgó la bocina el celular de Rei estaba apagado.
—no sabía lo que te sucedía…yo solo quería defender a Serena protegerla de ti, no entendía por qué merodeabas por su casa después de haberle causado semejante dolor, pero ahora es diferente.
—no quiero tu lastima…ni la de nadie no tenían porque mortificarla de esta manera—abrió la puerta de la casa mientras le indicaba la salida a aquel rubio, pero este se planto en el sillón con la mirada concentrada en la botella de tequila que reposaba sobre la alfombra.
—te moleste o no, no me marchare estaré aquí hasta que regresen—Darien bajo la mirada impotente—esperaras en vano no creo que ella regrese.
Sk
Aquella hermosa rubia se contonea por las escaleras sonriente, mientras queda perpleja ante la sonrisa atónita de aquel pelinegro el cual acaba de abrir la puerta principal y eleva la mirada sin mirar siquiera a la rubia se queda paralizado ante la ya sonrosada Serena Tsukino la cual se encuentra detrás de Mina.
—Hola—se apresura a saludar Mina al pelinegro, el cual permanece boquiabierto ante la imagen de Serena—¿seguro tu eres Seiya Kou?, ¿verdad que se ve hermosa? —las palabras de Mina se pierden con el susurro del viento, Serena baja las escaleras mientras que eleva sus hermosos celestes hacia Seiya el cual se llena de la imagen de esta, mientras que Mina tira del saco de este obligándolo a volver el rostro—¿tu qué opinas? —la voz de Mina hace que Seiya salga de su breve trance.
—que pienso…que se ve hermosa, que parece un ángel que ese vestido le hace relucir su esbelta y perfecta figura, que me gustaría besar esos labios cereza, que quisiera saber ¿Por qué motivo se ve así? Tan deslumbrante tan espectacularmente hermosa…preciosa—suspiro mientras que la voz de Taiki se escuchaba a sus espaldas—valla ¿Por qué tantos piropos cual es la ocasión?.
—Eso es lo que quisiera saber yo…—exclamo Seiya mientras recorría con la mirada a Serena la cual no elevaba el rostro de lo apenada que se sentía, o tal vez todas aquellas palabras de Seiya aun hacían eco en su interior—¿Cuál es la ocasión? —dijo sonriente mientras besaba el dorso de Serena y elevaba sus zafiros hasta esta.
—es una cita romántica—murmuro Mina mientras le daba un ligero codazo a Serena sonriente—jajá ella y Yaten tendrán una cita hoy y creo que es posible que surja algo mas—aquellas palabras hicieron que la sonrisa en el rostro del pelinegro desapareciera, mas no la que apareció en el rostro de Kayuu la cual se abría paso para abrazar a Serena—felicitaciones ya era hora—dijo maliciosamente mientras volvía el rostro al ya decepcionado Seiya Kou—¿vez te lo dije?
Taiki trato en vano de desviar la mirada, Seiya tenía ya los ojos llorosos, solo soltó la mano de Serena tembloroso mientras que se dirigía a los escalones sintiendo que el mundo se derrumbaba a sus pies, de repente las fuerzas le habían abandonado solo quería alejarse cuanto antes de aquel lugar.
Serena se apresuro a negarlo—no es verdad…solo cenaremos—volvió la mirada a Seiya pero este ya no fue capaz de mirarla a los ojos—espero se diviertan—dijo secamente Seiya mientras que coincidía con el ya sonriente Yaten Kou.
—bueno yo me voy suerte pillina—dejo escapar Mina mientras tiraba de las mejillas de Serena, luego elevo al mirada hasta el apuesto pelinegro—hasta luego un placer conocerte ¿Seiya? —este asintió mientras que fijaba la vista en la chica a la cual hasta ese momento no había notado.
—y tu quien eres? —La sonrisa en el rostro de Kayuu por fin termino de borrarse y dirigió su mirada intrigada a aquella rubia de larga cabellera lacia y sedosa—¿acaso te conocemos? —Mina se apresuro a saludarla un tanto apenado.
—ella es Mina mi amiga—la presento Serena, mientras que Taiki estrechaba la mano de la rubia—es un placer soy Taiki Kou…el pelinegro aquel si es mi hermano Seiya.
—y yo soy Kayuu—soltó desdeñosa la pelirroja mientras Mina oprimía su bolso para contener aquel temblor que le invadía, puesto que Yaten Kou ya estaba a su costado, y lucia singularmente aun mas apuesto de lo común.
—En realidad es que son solo amigas por que tienen un parecido realmente espectacular—soltó Seiya quien ya descendía nuevamente las escaleras y se acercaba a Mina—me disculpo por mi descortesía yo…tenia algo de afán sabes.
—Descuida—soltó animada Mina—bueno ha sido un placer conocerlos…pero será mejor que me retire no quiero interrumpir a alguien—murmuro mientras Serena desviaba la mirada un tanto incomoda.
—¿quieres que te lleve? —se ofreció Seiya sonriente, mientras que la pelirroja oprimía sus puños y mordía sus labios molesta—solo eso me faltaba…por fin me desago de una y ahora aparece otra, ya son dos rubias odiosas—pensó mientras se daba vuelta tratando de contenerse, en ese momento recordó aquel encuentro casual en la sala de juntas, y la calma volvió a ella sonrió mientras se despedía había muchas cosas que planear—bueno fue un día muy largo iré a mi recamara hasta luego Mina.
—Hasta luego—respondió esta mientras Taiki al mismo tiempo se retiraba cortésmente, Mina volvió su rostro a Seiya confundida—¿no que estabas de afán?
—cambie de opinión—respondió sonriente—y que dices—Mina asintió, mientras que volvía la mirada a Serena la cual permanecía en silencio sumida en sus pensamientos, y Yaten le tomaba dulcemente de la mano y se acercaba para susurrarle al oído—¿nos vamos ya?
Las cuatro siluetas eran observadas a distancia, mientras que las luces de ambos vehículos se encendían casi al mismo tiempo—quizá lo correcto sea esperar, Serena esta de salida—murmuro a su acompañante.
—ya estamos aquí—respondió la pelinegra—este asunto no puede esperar—Molly mordió sus labios, podía ver a Serena claramente desde la distancia en la que se encontraban, llevaba puesto aquel vestido especial que ella misma le acompaño a comprar sin duda esa ocasión era muy especial para la rubia y no deseaba incomodarle —por favor esperemos hasta mañana—la mirada suplicante de aquella pelirroja hizo que a la morena se le formase un nudo en la garganta--está bien—murmuro—alejémonos entonces.
Sk
Tras varios minutos de tensión, logran avanzar, por los oscuros pasillos de aquella planta abandonada, las telarañas y el desagradable hedor hacen que Lita contenga la respiración mientras avanza trabajosamente detrás de Jedite—y por esto deje a las chicas, en este momento suena más agradable elegir un vestido adecuado…que buscar a un maleante—murmura para sí misma mientras la silueta del rubio se pierde tras de una puerta.
—Con el retrato de Serena bueno ahora podríamos estar en las oficinas buscando el nombre de ese sujeto en vez de estar tras la pista de un vago recuerdo del reportero del diario local—piensa la castaña tras detenerse tras la puerta.
—estuvo aquí—suelta apesumbrado Jedite—mira eso—señala a los papeles regados, diarios y fotos de la familia Tsukino, en especial reluce una de Serena Tsukino encerrada en un circulo y una fecha escrita debajo—es el día que pensaban atentar contra ella.
Lita fija su mirada en un calendario en la mohosa pared en el cual destaca una fotografía infantil de la cual el rostro le resulta familiar—¿Qué día es hoy? —titubea tras ver la fecha marcada en este.
Miércoles…23—responde indiferente Jedite, mientras el rostro de Lita palidece, dirige su mano al bolsillo para tomar su celular—no es posible…Mina—piensa mientras que Jedite le mira asombrado—¿Qué sucede Lita?.
La castaña señala la foto, Jedite asimila el mensaje, por su radio llama refuerzos—a todas las unidades…llamado urgente diríjanse a la calle luna nueva no 27 de prisaaaaaaa—la voz de Jedite delata su preocupación.
Se dirige a abrazar a la castaña—la vida de Zoycite es la próxima que tomaran esta marcado en ese calendario—solloza confundida—Mina podría estar con ella tienes que hacer algo—dice con tono suplicante.
—Llegaran a tiempo, tranquila—dice para consolarla—pero en realidad sabe que se encuentran a una considerable distancia—Zoycite es fuerte nada le pasara—se separa de la castaña mientras se dirige presuroso a su automóvil—a todas las unidades….
Lita desvía la mirada al lugar mientras que marca nuevamente con desesperación —contesta por favor…contesta Mina.
Sk
Aquel silencio le resulta incomodo, bueno solo a unos minutos de subir al auto Serena aun continuaba perdida en sus pensamientos—sucede algo—suspiro el peli plateado—¿no quieres ir? No deseo obligarte a nada.
La rubia fijo la mirada en aquella silueta Molly esa chica se parece a Molly pero es imposible ella no podría estar aquí, suspiro quizá solo busco un pretexto para no pensar en este momento…Seiya—suspiro mientras tomaba aquel broche y se deslizaba de su cuello y lo metía en su bolsillo—lo que no fue no será—pensó para sí misma tomo aire y volvió la mirada sonriente hacia Yaten—no sucede nada… ¿A dónde vamos?
Este solo llevo su mano a sus labios y guiño un ojo—es sorpresa pero ya lo veras—después volvió la mirada ya un poco más confiado al camino, sería posible que Serena tuviera dudas, pero estaba seguro que con lo que le tenia preparado ella terminaría a su lado.
Sk
La forma tan peculiar de aquella rubia de hablar le había arrancado varias sonrisas sin duda esa chica le hacía olvidar su pena, o al menos no pensar tanto en ello, el auto se detuvo en ese momento la rubia se deslizo de este se despidió de Seiya y se disponía a cruzar la calle.
Por su mente pasaba la expresión en la cara de aquel pelinegro, la expresión de Yaten ese peli plateado la arrancaba suspiros pero no quería pensar en ello pues ese peliplateado era de Serena se repetía a sí misma, mientras que sonreía por última vez al pelinegro.
Seiya en cambio la contemplaba, sin duda su parecido era considerable, mas esa chica era muy diferente a Serena, ella destilaba una gran seguridad y confianza, Seiya sonrió en ese momento no quería derrumbarse por Serena no en ese momento puesto que serena era inalcanzable ya podía verla besando a su hermano y la sola idea le destrozaba.
Quería tan solo quería distraerse, no pensar, contener aquellas lagrimas que amenazaban por desbordarse de sus zafiros, descendió del auto dispuesto a detener a aquella chica, conversar con ella seguramente le distraería suspiro mientras le llamaba—Mina—grito mientras esta cruzaba distraídamente.
El celular vibraba dentro de su bolso, detuvo sus pasos unos instantes para abrir la tapa de este y encontrarse con la voz angustiada de lita—Mina en donde estas…—la rubia volvió el rostro para encontrarse con la cálida sonrisa de Seiya, detuvo sus pasos mientras que se escuchaba un fuerte estruendo proveniente de la acera de enfrente.
Todo se torno confuso en ese instante, llamas salían de las ventanas, vidrios se esparcían con fuerza por el lugar, mientras que cubría sus oídos y el teléfono caía a suelo sintió como aquel pelinegro llegaba hasta a ella, haciéndola caer al suelo y protegiéndola entre sus brazos, aun le zumbaban los oídos, apenas distinguía las nubes de humo que se desprendían de la cabaña sus celestes se centraron en esta todo ardía intensamente, Mina hizo un vano intento por ponerse en pie, pero Seiya le detuvo.
Sentía deseos de gritar liberarse de aquellos brazos que la contenían, tenia la vista fija en el aquel pelinegro trataba de protegerla de los pedazos que aun caían al suelo, había sido una fuerte explosión, mas no solo se había destrozado aquella cabaña algo dentro del corazón de la rubia luchaba por liberarse, quizá esa sensación de vacío, de impotencia, pero Mina no estaba para derrumbarse no tenia tiempo para hacerlo, se incorporo lentamente, pos su mente atravesó ella Zoycite, algunas lagrimas amenazaban con desbordarse de su rostro Seiya le miraba petrificado —¿estas bien? —Mina asintió mientras que este la estrechaba entre sus brazos.
—Zoycite…—murmuro mientras que mordía sus labios para contener su llanto, en su mente atravesaban aquellas imágenes—Beruchie murió de la misma manera tratando de salvar mi vida, será posible que sea por lo mismo—el rostro de Mina palideció.
—no puede ser…no Zoycite—sollozo en ese momento—ella no tiene nada que ver en todo esto porque a ella—murmuro mientras que Seiya podía sentir la calidez de la rubia, le miraba confundido, aquella chica elevo sus ojos azules hasta el mientras que secaba su llanto—perdona Seiya yo —dijo en voz queda mientras este depositaba un beso en su frente—no tienes por qué disculparte—respondió el.
En el transcurso solo podía pensar en una cosa—Zoycite espero llegar a tiempo—murmuro aquel rubio el cual quedo congelado al ver la cortina de humo que se elevaba al cielo, un mal presentimiento le invadió aumentó la velocidad, mientras que la castaña guardaba su celular con preocupación.
El radio del auto sonó en ese momento—Jedite, hay algo que tienes que saber en cuanto a las investigaciones de Amy mizuno—el rubio corto la comunicación no tenia tiempo para eso en ese momento se dijo mientras surcaba los autos con desesperación.
Sk
—Molly ¿Qué tendría que hacer aquí? Alucino eso es evidente—se repitió la rubia mientras que descendía del auto, y avanzaba unos cuantos pasos para quedar maravillada con la amplia vista de aquel singular restaurante del lago, las luces que rodeaban el lugar se reflejaban en la cristalina agua del lago, había rosas por todas partes en especial en el balcón situado frente a este.
Aquella mesa en particular llamo su atención, estaba situada en el mejor lugar, las tenues luces de las velas parecían estar bailando al ritmo de la suave, melodía que se escuchaba en el lugar, Yaten le tomo de la mano en ese momento para conducirla hasta esta, Serena sintió como el rubor de sus mejillas iba en aumento, mientras que Yaten acomodaba la silla de la rubia la suave melodía comenzó a escucharse cada vez más cerca.
Serena sonrió nerviosa, mientras que delante de esta un grupo de Mariachis comenzaban a rodear la mesa—¿Qué es todo esto? —pregunto nerviosa mientras que el peliplaetado se sentaba frente a esta.
Fijo su mirada en las blancas manos de Serena la cual ya no tenia puesto el anillo que Darien la había dado, estaba dispuesto a jugarse el todo por el todo, sonrió mientras que una dulce melodía indicaba, y Serena sonreía nerviosa, Yaten tomo sus manos en ese momento mirándola fijamente, Serena no podía resistirse a mirar aquellos esmeraldas que le penetraban .
Las sirenas se escuchaban cada vez con más fuerza, en el rostro de Serena se dibujo un gesto de angustia, Yaten volvió la mirada confundido hacia la avenida, bomberos, patrullas todo aquello formaba un gran barullo, uno que no tenia planeado —¿Qué sucede? —se levanto la rubia, mientras Yaten elevaba la mirada al cielo impotente.
—Quizás sea solo un incendio—murmuro por encima del hombro de la rubia la cual lentamente se volvía hacia el ya un poco más calmada—vamos a cenar—suplico el peliplaetado, mientras que Serena volvía angustiada a la mesa, una sensación extraña le invadía, un temor, un presentimiento quizá.
Volvieron a la mesa en silencio, y cenaron mientras que el viento comenzaba a enfriar el ambiente, y las luces de las velas se apagaban al instante—algo malo sucederá—pensó Serena, mientras se levantaba caminando al balcón que quedaba sobre el lago.
Fijo su mirada en el horizonte, mientras que las estrellas tímidas comenzaban a poblar el cielo, suspiro profundamente, Yaten estaba ya detrás de ella sosteniendo un hermoso ramo de rosas, sintió las cálidas manos de este sobre sus hombros desnudos, el viento hacia que sus rubios cabellos se ondulasen y sus celestes resplandecían a causa de las luces que había en el lugar.
—hay algo que he tratado de decirte—tartamudeo Yaten mientras Serena se volvía lentamente hacia él, y sonreía—temo perderte…si lo ago., pero si no te lo digo jamás me perdonare si te pierdo, solo que no quiero que te alejes de mi porque nos e que haría yo sin ti—para ese momento la rubia lo miraba completamente enternecida.
—Yaten…yo—él se acerco lentamente hasta la rubia, mientras que colocaba las rosas en sus manos, Serena bajo la mirada, su corazón se había acelerado, sus mejillas estaban rojas, y sus piernas y brazos comenzaron a temblar.
Sostuvo las rosas, nerviosa, las oprimió con fuerza mientras sentía cada vez más cerca la calidez de Yaten, el cual le miraba enternecido, acomodo los dorados cabellos de Serena, se acerco lo suficiente como para llenarse de su aroma, Serena cerró los ojos en ese instante, quería alejarse, quería estar lo más lejos posible de aquel peliplaetado, pero por alguna razón sus piernas no le respondieron.
Lo miro fijamente, el sonrió y su rostro se ilumino en ese instante—Serena…yo estoy enamorado de ti, desde el primer momento en que te vi., te convertiste en una parte fundamental de mi ser—acaricio la mejilla de esta y tomo dulcemente la barbilla de Serena.
Temblaba, todo su ser temblaba, temía al rechazo, pero quería arriesgarse, la vio con infinita ternura, unos instantes antes de plasmarle aquel beso. Serena simplemente cerró los ojos, no sabía si era lo correcto, por su mente la imagen de Seiya se desvanecía lentamente, tal vez no era Yaten a quien amaba, pero quería intentarlo—solo espero no arrepentirme—pensó mientras que rodeaba al peliplaetado con sus brazos y se dejaba llevar correspondiendo a aquel dulce y cálido beso.
Sk
Las patrullas y bomberos rodeaban el lugar, Mina se separo de Seiya, quería llorar gritar…la impotencia le invadía aquel dolor dentro de su ser le robaba la calma, golpeo fuertemente la pared, mientras que Seiya hablaba con un oficial y los bomberos hacían lo posible por apagar el fuego—dame fuerzas…ya no puedo más, pero no voy a rendirme—mordió sus labios, en las llamas podía ver aquellos momentos al lado de Beruchie, aquellos momentos que se desvanecían al igual que la vida de su amiga se había desvanecido meses atrás, al igual que la Zoycite y todo tenia un nombre dentro de sí—Wiseman…juro que te hare pagar—mordió sus labios sostuvo su bolso con fuerza e inicio la marcha.
Marcha que se vio interrumpida por la silueta de la castaña, la cual corrió para abrazarla—estas bien, que bueno que no te paso nada—sonrió Lita mientras que Mina elevaba la mirada confundida y hasta ellas llegaba el pelinegro.
—Descubrimos la guarida de uno de esos sujetos—se digno a decir Lita—indicaba que iban a atacar a Zoycite, estamos cerca—dijo mas bien para sí misma, mientras aquel rubio la miraba a distancia y sostenía una conversación por radio.
Golpeo impotente la patrulla—llegamos tarde—salió de esta con paso firme, aquella idea le rondaba por la mente, era mucha coincidencia, pensó hasta quedar entre ambas chicas, tomo entonces sus esposas mientras sacaba la placa y la ponía delante de los azules ojos de la rubia—Mina aino…queda detenida por el presunto asesinato de la señora Zoycite y de Beruchie Aino.
Aquellas palabras cayeron como lapidas sobre la castaña la cual se interpuso en el camino del rubio—¿pero qué dices has enloquecido acaso? Esto es absurdo Mina no pudo ella no podría—decía furiosa mientras que Mina bajaba la mirada, el rostro de la rubia mostraba una gran calma.
—¿es curioso que este tan tranquila cualquier joven seria un manojo de nervios en este caso? —soltó Jedite, mientras que la rubia extendía los brazos sin decir palabra alguna, su rostro había palidecido pero aun así mostraba una gran confianza.
—Está cometiendo un grave error—soltó molesto el pelinegro—ella no pudo hacerlo estuvo conmigo todo el tiempo—Jedite hizo caso omiso, obligo a la rubia a subir en la patrulla pese a las quejas de la castaña y Seiya.
—lo siento es el protocolo, tenemos pruebas que relacionan a la Señorita Aino con esto—soltó molesto el rubio, mientras volvía su rostro a la rubia la cual solo le miraba indiferente, Mina se arrincono el fondo de la patrulla con la mirada fija en la vieja cabaña que aun yacía en llamas, soltó un prolongado suspiro mientras de lagrimas escapaban de su ser, se aferro a su bolso, en ese momento solo podía pensar en aquel tormentoso pasado, el cual había intentado vanamente narrar de su memoria.
—no me asusta la prisión, he vivido en una todo este tiempo—dijo para sí misma—no podría ser peor—suspiro sin desviar la mirada a Seiya quién la miraba por la ventanilla —al menos he conocido la libertad…al menos—suspiro mientras contenía un sollozo que amenazaba en convertirse en un grito de desesperación.
—buscare un abogado, no pueden probarte nada, tienes mi apoyo—grito desesperadamente Seiya mientras veía partir el auto del detective Jedite.
—No entiendo todo esto—soltó molesta la castaña que continuaba con la vista fija en los movimientos del equipo de bomberos—¿Quién pudo llamar a Jedite?, ¿Qué información pudieron darle?, Mina no sería capaz de algo así, es absurdo ella es demasiado joven como para…—no termino la frase puesto que Seiya paso su brazo sobre esta abrazándola fraternalmente.
—Todo esto es un error—sonrió para darle animo, mientras que elevaba sus intensos zafiros al cielo repleto de estrellas.
***nota***
Antes que nada MIL PERDONES por la tardanza, haha lo lamento, hubiera querido actualizar antes, pero creo que aun no me sonríe la suerte, les prometo compensarlas pronto.
Sé que este Cáp. Dejo mucho que desear, lo sé porque me habría encantado resolver parte del misterio acerca de la vida de Mina, y el por qué la han acusado así…
Pero les aseguro que el siguiente Cáp. Se revelara todo acerca de esta y sobre todo acerca de Darien chiba y muchas me odiaran por las decisiones que tome, pero recuerden que se aceptan sugerencias y todo aun puede dar muchos giros
Mil gracias por su atención…
Atadas esas maravillosas personas que me han brindado una oportunidad de compartir esta historia con ustedes, espero no defraudarlas.
Hasta pronto con amor…
Raqui Kou
