Solo hay un pensamiento en su ser aún mientras siente que sus extremidades están a punto de ser desgarradas Serena deja escapar un lastimero grito- quiero verte una vez más Seiya-

-Seiya-

Aquel grito se extiende por todo el lugar puede sentir un vuelco en el corazón están frente a la construcción- esa ha sido Bombón-

Las miradas de Yaten y Mina se cruzan fugazmente esta por decir algo pero recuerda que el tiempo apremia -es por allá -indica el camino que baja hacía el acantilado -nosotras salimos de ese lugar.

De entre todos los nombres que pudo nombrar Seiya es el que rebasa y se pierde con el viento - no, no ha sido mi imaginación todos pudimos escucharlo claramente - Yaten agacha la mirada ahí está nuevamente ese grito elevándose y puede sentir como esa voz le destrozada el interior no es el hecho de que ella lo llame a gritos es por qué sabe que son gritos de dolor desearía el mismo derrumbar aquellos portones y acabar con el sufrimiento por el que Serena está atravesando.

-Esto es lo que haremos- indicó la rubia haciendo que el grupo se reuniera. los gritos cesaron en ese instante Minako elevó sus ojos con un gesto de horror dibujado en su rostro- tranquila, todos tranquilos es posible que solo se haya desmayado - se apresuró a decir Zoycite.

Dentro de aquel lugar parecía que el tiempo se había detenido las personas que habitaban esa lúgubre edificación permanecían absortas en un letargo todo ello ocasionado por la anciana Zirconia quien había absorbido su energía para poder continuar con la tortura de la joven princesa- entenderás que no pienso alargar más esto, deja de hacerte la tonta y termina por despertar de una buena vez-.

-yo- sollozo estaba agotada - no se de que me hablas

Wiseman entro a aquella habitación estaba por informar sobre la pérdida de la joven peli negra cuando cruzó con la mirada de Serena Tsukino - ¿que fue lo que le hiciste a Hotaru ?

Malachite lo miró de reojo el fornido hombre se mostraba temeroso por primera vez no era la mirada de la rubia lo que lo había paralizado si no aquella anciana de mirada penetrante detrás de esta desde que la recordase esta siempre permaneció encorvada débil e insignificante pero ahora aquella vieja permanecía erguida rodeada por un aura negra.

Sus ojos cubiertos depliegues parecieran destellar una luz roja Wiseman parpadeo un par de veces y juraría haber visto una figura grotesca formándose al rededor de la mujer sintió un aire frío congelándole la piel - no te atreverías a fallar en un momento así ¿cierto?- esa grotesca voz emanaba de la mujer.

Este enmudeció - está hecho - soltó mientras una gota de frío sudor resbalaba de su frente

-está hecho, ¿que significa eso?- Serena sentía como una rabia intensa recorría su ser - ¡ya no más ya basta!.

Corrió casi sin aliento en dirección a donde aquel grupo se encontraba sus ropas goteaban sus cabellos apenas dejaban ver su rostro, pudo sentirla estaban teniendo una pequeña discusión nada fuera de lo común habían llegado a aquella construcción y escuchado la voz de la rubia pero aún no decidían que era lo correcto hacer.

-me he comunicado con la jefa de policía local lo correcto es esperar- era el argumento del joven Taiki Kou- no sabemos qué peligros nos esperan detrás de este muro.

-¡absurdo no pienso quedarme de brazos cruzados!- dejó escapar el peli negro haciendo caso omiso de las replicas del castaño y sin más se dirigió a aquellos amplios y gruesos muros de color gris dispuesto a llegar a la cima.

Yaten trató de detenerlo tirando de su saco- ¿eres estúpido llamaras la atención de alguien no vinimos aquí para dejarnos atrapar tan fácil?- pudo ver el gesto de molestia en el rostro del peli negro.

-no vinimos hasta aquí para no hacer nada- replicó zafándose del peli plateado y continuó su ascenso.

-el tiene razón, ella los necesita- soltó casi sin voz mientras que la peli verde se estremecía girándose para llenarse de la imagen de la jovencita.

Ella ha salido de esa dirección, se repetía mientras permanecía pensativa contemplando las gotas de agua que resbalaban del piso Mina corrió a encontrarse de frente con los ojos de la chica- dime de dónde has venido, ¿quién eres tú?

-Hotaru- soltó entre sollozos la peli verde lanzándose a tomarla entre sus brazos- mi pequeña hermana.

La joven permanecía con el rostro inexpresivo sus ojos tenían las pupilas completamente dilatadas- ella me guío por el mismo camino que tú recorriste, no hay tiempo que perder

-Ella me guío- repitió mirándola hipnotizada - ah que es todo esto- sintió un repentino dolor en el pecho y que las fuerzas escapaban de su ser, Minako tuvo que recargarse en Yaten por unos instantes.

Permanecía delante de aquel portón acariciando su arma dentro de su chaqueta- esto es muy extraño- le murmuró a la rubia.

Zoycite recorría con la mirada el lugar - lo es, llevamos minutos aquí y aún no se ve movimiento dentro de este lugar; de ser el sitio correcto ya deberíamos estar rodeados, ¿como es que nos permitieran llegar hasta aquí?

-insinúas que es una trampa- se preparaba para sacar su arma y apuntar a aquella joven que había salido de la nada pero la rubia lo detuvo colocando su mano sobre su chaqueta.

-contrólate Masato, no es a eso a lo que me refiero solo que es muy inusual que no se vea ningún guardia por aquí-

Termino de escalar los muros para encontrarse con aquella inusual vista al otro lado de estos podían vislumbrarse unos establos y un edificio al otro extremo fijo su mirada en este - bombón con que ahí estás espérame ya voy por ti- no sabía por qué pero estaba seguro que ese era el lugar donde se encontraba tras prepararse para descender pudo notarlo.

En el suelo había un par de guardias el rostro de Seiya se helo en aquel momento tras unos segundos de indecisión comenzó a bajar hasta llegar a estos - ¿estarán muertos?- tocó el cuello de uno de ellos y pudo sentir el pulso.

-no es así - giró el cuerpo para mirarlo de frente aquel hombre parecía estar petrificado sus ojos cristalizados con las pupilas dilatadas había algo inusual en su tono de piel algo que recién pudo notar era como si está estuviese tornándose en un púrpura intenso horrorizado se alejó de él y pudo notar entonces que habían más personas regadas por doquier todos ellos en el mismo estado.

-no los encontrarán no hay nadie a metros que se interponga en el camino ella ha tomado sus energías se prepara para acabar con la princesa-

Es como tenerla y a la vez no, a pesar de sostenerla entre mis brazos su mente no está aquí, la peli verde seco las lagrimas que habían brotado de su ser. En otro tiempo pensaría que es otro de esos episodios y le medicaría pero ahora lo sé el peligro del que nos habla es real está en medio de una visión y hay que tomarla con seriedad - dinos qué hacer- exclamó separándose de ella.

El portón se abrió Zoycite sostenía su arma al tiempo que Masato en un movimiento había desenfundado y ambos se colocaban delante del grupo.

Taiki se había acercado a Setsuna intrigado por las palabras de Hotaru y extrañado por sus enormes pupilas.

Mina volvió su rostro hacia el interior un escalofrío le recorrió el cuerpo aún recargada en Yaten elevó la mirada para llenarse de aquel lúgubre panorama a unos metros se encontraba el lugar de sus tormentos a unos metros podría reencontrarse con aquel pasado que creyó jamás desenterraría.

Pudo sentir el leve temblor en su cuerpo- tranquila ahora no estás sola- le sonrió mientras pasaba su mano por detrás para abrazarla.

Y ante ellos apareció el peli negro - tienen que ver esto- señaló a los guardias mientras que Masato y Zoycite soltaban un suspiro de alivio.

-Dirás eso - Señaló el castaño en dirección al edificio de enfrente ahí estaba surgiendo hacia la cima un halo de luz que se elevaba a las nubes.

Los ojos de la rubia se tornaron en blanco estuvo a punto de caer al suelo pero Yaten alcanzó a sostenerla- Mina reacciona...

Setsuna veía aquella luz mientras que entre cerraba los ojos sintió como su cuerpo se adormecía una palabra se formó en sus labios y cayó al suelo- princesa.

Su instinto le decía que no podía esperar más echo a correr ignorando lo que podría esperarle al otro extremo ese pensamiento se hacía cada vez más intenso - bombón espera- corría hacia lo desconocido con solo ella en su mente con el deseo intenso de volver a verla.

-Mina- escucho al peli plateado llamarla yacía entre sus brazos envuelta por esa sensación por un momento le pareció estar suspendida en el aire la rubia se repuso sonrío para tranquilizarlo

-ya estoy bien lo siento- se disculpó tratando de separarse de él- no se que ha sucedido-

-Ha despertado- se limitó a decir la peli negra, Taiki se disponía a levantar a la peli verde - pero este no es el dulce despertar que se esperaba el corazón de la princesa esta siendo invadido por las sombras-

-a que te refieres con eso, ¿qué clase de pesadilla es esta nada tiene sentido?- exclamó mientras veía como Zoycite y Masato emprendían la marcha detrás de Seiya.

-cuida de Setsuna yo iré a alcanzarlos- soltó el peli plateado tras iniciar la marcha

está ansioso por verla al igual que Seiya y no sé por qué siento un dolor en mi pecho no puedo quedarme aquí sin hacer nada - yo te guiaré- Mina caminaba al lado del peli plateado.

Era la primera vez que veía ese lugar de día, y con la libertad de recorrerlo era la primera vez que volvía ahí eso era verdad pero esta vez no estaba en una celda y aunque Beruchie ya no estaba a su lado se sentía protegida por el hecho de caminar a su lado no importa si en su corazón solo está Serena por qué en el mío también lo está y quiero verla libre y al lado de quien la ama... Seiya

Su corazón pálpito con más fuerza, ¿qué estoy pensando?, no Seiya quiero decir Serena estará al lado de Yaten oh no sé por qué pienso en algo así en un momento como este.

Basta ya...

Se alzó esa voz y un halo de luz se desprendió de su frente elevándose hacia las nubes un semi círculo se hizo visible ante sus ojos una luz dorada emergía de este cortando las ataduras.

La luz era intensa y cegadora trato de retroceder tropezándose y abalanzándose contra el suelo. Era real podía verlo todo aquello a lo que clasificó como mentira ahora se revelaba ante sus ojos.

La joven de cabellos dorados parecía estar suspendida en el aire sus cabellos flotaban con movimiento propio y sus ojos denotaban una gran seguridad el azul de esos ojos se fijó en el hombre que estaba de espaldas en el piso - ¡tú maldito pagarás por tus culpas!

Malachite había palidecido sus ojos buscaban ansiosos el cristal por el que tanto esfuerzo, energía, dinero y tiempo se habían desperdiciado seguía las órdenes de esa mujer solo por la promesa de un inigualable poder.

Había perdido a la única mujer que amara en su vida todo por aquella promesa y esa ambición de un poder inigualable es verdad que Neherenia nunca le perdonó el hecho de que se sometiera a las órdenes de la anciana pero valdría la pena al final.

Se lo repetía como la vez en que tuvo que fingir su muerte y renunciar a su vida siempre ocultándose entre sombras con el seudónimo de profesor Tomoe. Se lo repetía como la ocasión en que obligó a Neherenia a deshacerse de aquel hijo - no lo tendrás- le ordenó la anciana.

Y sin más renunció a la promesa de formar un hogar, la amaba la amaba con locura a pesar de que solo se había acercado a ella para obtener el poder de la empresa de su padre en villa luna; había enloquecido por aquella mujer.

Ambos compartían grandes ambiciones y llegaría el día en que se apoderaría de ese cristal no necesitaría más a aquella vieja decrépita tendría todo el poder y el control y entonces podría darle todo lo que ella deseara lo que Neherenia deseara.

Pero no ha sido así, ella jamás volvió a ser la misma tras un tiempo lejos su corazón se enfrió deshacerse de aquel embarazo la desmoronó y solo quedó rencor y ambición el amor murió junto con aquel bebé todo por ese cristal todo por este momento en el que podré deshacerme de esa maldita vieja que corrompe todo cuanto se le acerca incluyendo a mi hermosa flor negra mi amada Neherenia.

Una sonrisa siniestra se asomaba en aquel rostro arrugado tras contemplar la mirada llena de rabia de la joven rubia- anda hazlo ahora cobra venganza-

Aquel semi círculo recorrió la habitación parecía estar siendo manipulado por la mirada de la rubia se elevó y se dirigió al hombre que yacía en el suelo directo a su cuello o habría impactado ahí a no ser por qué en ese instante Malachite arrojó a la anciana directo a su trayectoria.

La luz había desaparecido una tiara emergía de esta cayendo al suelo el sonido atravesó la habitación el grito ahogado de la mujer y después cenizas se amontonaban en el suelo - ¡que patético final para tan grande hechicera, lo siento el cristal debe ser solo mío-

Ah no ser por aquel movimiento aquella tiara le habría golpeado directamente los ojos de Wiseman estaban inexpresivos - trato de asesinarme-

-no eres la dulce princesa de los cuentos- sonrió Malachite mientras que sacaba la daga de cristal que llevaba consigo misma que le fue otorgada por aquella anciana que yacía hecha polvo en el suelo - pero yo no soy una anciana indefensa, ¡entrégamelo!.

-no hay honor entre ustedes asquerosos seres inmundos, exterminare a todo aquel que se relacione con Black moon, esta vez no dejaré que ninguno de ustedes reencarne nunca más volverán a dañar a inocentes- la voz de Serena se deformaba mientras que aquella tiara se elevaba de nuevo.

-eso es hazlo -

Corría por aquellos pasillos parecía estar en un laberinto las paredes rocosas el olor a humedad y oscuridad pudo vislumbrar esa luz estaba seguro era en esa dirección donde ella se encontraba guiado por el inmenso deseo de volver a verla se dirigió a esa habitación pudo escuchar el grito desgarrador de esa mujer y la voz funebre que dictaba sentencia.

-Bombón- le llamo entre gritos estaba seguro que era ella no podía comprender aquellas palabras pero tenía que hacerlo, tenía que llamarla.

-Bombón - lo escucho claramente es Seiya, los latidos de su corazón se aceleraban, quiero verlo necesito verlo basta detente.

Serena Tsukino se encontraba presa dentro de su propio cuerpo era como si alguien más hubiese tomado el control. Fue su voz lo que alimentó su esperanza la voz de su amado Seiya Kou pero como podría ser que el este aquí, debe ser una jugada de mi mente de mi débil corazón.

-Consumare esta venganza y no podrás detenerme - el inexpresivo rostro de Serena se fijaba en aquel hombre de cabellos plateados quien sostenía un cristal parecía que el mismo había aumentado de tamaño era la energía maligna emanando de su ser.

Una lagrima escapó del ojo derecho de la rubia- Seiya...

Tan solo tú, tan solo quiero verte una vez más y escuchar de tus dulces labios que todo estará bien que esta pesadilla se terminara; no quiero hacerlo...

La tiara se impacta con aquel cristal el hombre lo sostiene con ambos brazos puede verlo en su mirada la joven está decidida a exterminarlos a como dé lugar aquel cristal se parte en pedazos y un aura negra emana de esta.

Puede verlo desde el suelo está inmovilizado ante esa imagen esa aura se dirige a la rubia y esa media luna dorada en su frente pareciera estar opacándose extinguiendo su luz al tiempo que la tiara amenaza con impactarse contra el cuerpo de Malachite cristales salen volando incrustándose en su piel.

Y ante ella la imagen del peli negro emerge -Bombón- le llama enmudecido ante la imagen que se forma ante sus ojos Serena Tsukino detiene la tiara estallando en llanto.

-era verdad estas... estas aquí-

Y la Luna desaparece dejando a la joven caer de rodillas casi sin aliento aquella tiara pierde fuerza haciendo solamente una herida superficial al hombre de cabellos plateados.

Wiseman está paralizado enmudecido por lo que sus ojos han contemplado lo sabe, en su interior aquella anciana lo había planeado, ¿ha fracasado?, talla sus ojos o hay algo más en aquella aura misteriosa.

La sangre que resbala de Malachite al suelo lo hace volver a la realidad, de no aparecer este peli negro él estaría muerto.

Han llegado al lugar Zoycite puede ver a Seiya corriendo a estrechar a la rubia entre sus brazos sus ojos se desvían ante aquel hombre de cabellos plateados es como si este estuviera petrificado sus manos tocan su abdomen y puede notar la sangre emanando de él- ¿has sido tú?- pregunta sin desviar la mirada de Malachite detrás de este puede ver a un irreconocible Wiseman.

Masato apenas puede creer lo que sus ojos ven, es verdad que la rubia presenta marcas evidencia de que había sido torturada pero tras observar a los captores no puede evitar sentir un escalofrío- es como si ellos fuesen quienes necesitaban ser rescatados-.

-Bombón te encuentras bien-la abrazaba como si hubiese pasado una eternidad sin verla así lo sintió al creer que la había perdido para siempre.

-los ojos de Serena se fijaron en aquella habitación su sed de venganza se había desvanecido tan solo con oír su voz.

Cada vez nos acercamos más a la recta final estoy tan cerca del final que casi puedo saborearlo

Gracias infinitas por su apoyo su paciencia el tiempo que dedican a seguir esta historia mil gracias

Hasta el próximo capítulo

Que ya tengo en mente