IMPORTANTE.
Holaaaa… mis preciosas y preciosos, mil gracias por leer y dejarme su bello y sabroso Review ^.^ en el capitulo anterior os pregunte tres cosillas y a todas dijeron que si a las tres jijiji
AUN QUIEREN QUE CONTINUE CON LAS HISTORIAS ICHIRUKIS? (SI) Pondré mi mejor empeño en llevarles los capítulos siguientes ya que es mi deseo terminarlos todos, asique díganme cual historia quieren que actualice primero Ichiruki o Sesshorin (fuera de este claro está) contare sus pedidos y lo subiré pronto.
HE PENSADO EN CREAR UNA PÁGINA EN FACEBOOK, SI.- en honor a la verdad debo de decir que este proyecto sigue en pie, aunque no encuentro el nombre aun y es mi deseo crearlo pero se em complica por el trabajo y el que estoy sin mi PC.
Pero también tengo el gusto de decirle que me pueden encontrar en Twiter, instagram y Watpad como gaiaspink y aunque aun no tienen movimiento estas cuentas que las cree hace un montón pueden decirme que cosas subir o que les gustaría ver de contenido, tenia la idea de en los dos primeros pondré historias breves y si quieren en algo en concreto también subiré se me ocurrió que subiría shorts y fics de mis aidol favorito, pues si… estoy enamorada de un cantante japonés ejejeje o alguna otra cosa que se nos ocurra, en Watpad quiero re subir los fics de acá y…. MI PRIMER NOVELA, waaaa que nervios espero que quieran leerlo y me apoyen, por favor apóyenme en este nuevo proyectillo, bueno pero ya les iré diciendo cuando subo y cuál de las dos novelas que estoy en proyecto.
Uuuhhh me extendí mucho así que les dejo tranquilitas para que lean y no me aguanten más jejeje.
ACLARACIONES
Los personajes de Bleach NO me pertenecen son de propiedad de TITE KUBO (porque si fuera mío no hubiese tenido ese apestoso final -.- ) solo la historia ha sido elaborada en mi cabeza loca. Como siempre os digo esto no tiene fines de lucro, es solo para el ´´sano entretenimiento`` de los fans del ichiruki y amantes de la lectura.
Ahora si Dosou…
CAPITULO ANTERIOR.
Su corazón se paro en cuanto reconoció los ojos de galaxia que solo ella poseía no supo que decir o como saludar y fue peor cuando vio al hombre a su lado irse con ella sosteniéndola.
Ella tenía ya una familia… y lo único que deseaba era gritar y llorar por el dolor que sentía, era como si lo desgarraran desde dentro.
Capitulo # 3
Dejo el hospital con solo una inclinación de cabeza y dejo que su amigo la guiara ya que dentro de ella todo era un caos de emociones que iban de la alegría al odio por igual, en el camino a su casa y mientras tomaban el chocolate prometido a su hijo apenas había pronunciado palabra y Renji la había ayudado con su pequeño ya que había dirigido toda la conversación sonsacando a su hijo preguntas para que no le reclame su poca atención y es que en su interior nuevamente ese miedo atroz se cernía amenazando con destruir la calma y estabilidad que había adquirido en esos años. ¿Cómo era posible que Ichigo estuviese ahí? Como había aparecido de nuevo y lo peor sabia que la había reconocido cuando la vio y sus ojos aun la quemaban como si estuviese en ese mismo lugar taladrándole con la mirada, por un momento la había paralizado el miedo sin poder hacer nada para reaccionar o escapar del lugar y nuevamente gracias a Renji y su gentil agarre en su brazo había logrado que salga del lugar sin hacer mayor drama con apenas un asentimiento de cabeza como despedida a sus amigos.
Se ha quedado dormido – escucho la voz de su amigo a su costado – el pobre se canso mucho luego de tanto jugar
Si… - respondió y giro su cabeza para contemplar el cuerpecillo dormido de su criatura – gracias por pasar tiempo con el –
¿Es él verdad? – la pregunta más sonó a una aseveración y sus ojos se posaron en su rostro aun pálido – ese hombre de cabellera naranja es el hombre que aun no sale de tu corazón y debo de suponer el padre de Souta – una sonrisa fugas cruzo sus labios – es imposible no ver el parecido -
Se quedo callada ¿que decía? Negar o afirmar algo en este momento era impensable ya que no sabía qué hacer, ¿para qué había venido él a Tokio y cuanto tiempo se quedaría?, cuál era su propósito, porque estaba con sus amigos y… ¿si ellos la habían traicionado y dicho de su hijo? Y miles de preguntas más invadían su mente quitándole la capacidad de respirar correctamente – tranquila, apenas han pasado horas y por tu rostro parece que fueran años lo que pasaste sufriendo – le hablo Renji mientras que con su mano derecha libre la tomaba de la mano y apretaba suavemente.
Suspiro agotada, era cierto no sabía nada aun y ya se había dejado gobernar por el miedo y había dejado que su mente vuele para ver qué solución darle a ese problema. Si bien sabia que la había reconocido no quería decir que hiciera algo por encontrarse con ella ya que ni siquiera había hecho un movimiento de saludarle por lo que no significaba que la estuviese buscando y mucho menos que supiese que Souta era su hijo. Llego a su casa y dejo que Renji acostara a su hijo ella apenas tenía fuerza para alzarlo y se mantuvo en silencio ante las preguntas que le hacía nuevamente su amigo sobre Ichigo y toda su historia, al ver que no sacaría nada esa noche se marcho dejándole sola para que se calme.
No importa lo que haya pasado yo estaré ahí para poyarte, toma un baño y metete a la cama – le dijo en su puerta al irse, apenas con energía hizo lo que su amigo le recomendó esperando que al día siguiente se aclare las cosas y no tener que dejar la vida que se había forjado en ese sitio junto a su hijo, una vida que sin duda añoraría donde sea que fuese a ir, pero debía empezar pensando cómo comenzar de nuevo.
Había dejado el hospital sin despedirse de sus amigos, a parte del dolor que sentía también se había sentido furioso con Uryu y su esposa por no haberle dicho que ese niño era el hijo de Rukia la mujer que había venido a buscar, la mujer que lo había olvidado y se había casado con otro, la mujer que tenía el hijo de otro hombre. Una amargura nunca antes sentida crecía en su interior y lo único que deseaba era matar al bastardo ese que estaba junto a ella, molerlo a golpes hasta estar conforme bañándose en su sangre y fue peor ese sentimiento cuando al salir del hospital vio pasar su auto familiar con ella a su lado.
Manejo a toda la velocidad que le permitía su convertible haciendo que el motor llore por semejante manera de conducir, llego al hotel cerro todas las ventanas con las pesadas cortinas y sentado en el sillón bebió todas las botellas de Whisky disponibles en el mini bar y cuando le falto llamo para que se lo trajera, bebió, lloro, maldijo y odio tan profundamente a sus padres, al hermano de ella y a ella misma tratando que así salga de su mente y de su corazón incluso de su piel pues no había importado con cuanta mujer se hubiese acostado en este tiempo, el recuerdo de la entrega a ella aun lo perseguía haciendo cualquier tipo de relación con otra simplemente imposible.
Luego de llevar dos días encerrado en esa habitación con solo Whisky en su estomago y una terrible resaca que apenas le hacían recordar de su nombre, salió a las calles de Tokio ya bañado, afeitado y oliendo a limpio, al llegar a su oficina en la sucursal de su empresa pidió a la secretaria que le lleve café y una dona como desayuno trabajo sin parar hasta el almuerzo y por la tarde regreso al trabajo sin descansar, todos los días había sido su rutina debía quedarse hasta que esté el lugar bien organizado y su empresa bien establecida, al venir había pensado en cambiar a Tokio la oficina central ya que creía que haría una vida con Rukia en esa ciudad, pero ahora que sabía que estaba unida a otro no había más necesidad de instalarse.
Si bien en el día el trabajo ocupaba su tiempo en las noches no sabía cómo sacar la agonía que se cernía en su interior por lo que se dedicaba a noches de fiesta en discotecas, bebidas y la compañía de una modelo diferente cada noche y los fines de semana un paseo largo en jates lujosos que siempre implicaban alcohol, fiesta y mujeres, para ese entonces la prensa amarillista nacional y también internacional tenían otra fiesta en sus artículos publicando cada día una nueva historia más atrevida que la anterior sobre el desfile de mujeres en la cama del gran empresario Kurosaki hijo del médico (…) y así en casi un mes de su estancia en Tokio su vida se había puesto de cabeza logrando que sus amigos de años atrás se preocupen ya que lo habían llamado para intentar encontrarse con él y a sus escusas lo habían sermoneado por teléfono en particular Kempachi que al parecer se había vuelto más formal y terrífico que antes.
Uryu había estado en acuerdo en no decir nada de Rukia y su hijo, no al menos que ella decida contarlo pero al parecer eso nunca pasaría, ella los había interrogado por su estancia de Ichigo y su encuentro el día después de verlo pero como no tenían mayor información no pudieron decirle mucho más que asegurarle que no dijeron nada y que no lo habían planeado. Esperaron cuatro días para saber la razón de su estancia en Japón y eso gracias a los periódicos que en letras grandes y negrillas informaron que se había abierto la sucursal de su empresa en el país y era la razón de la visita del empresario, es mas al otro día sacaba una la entrevista dada por él en persona que anunciaba el regreso a su país, con algo de humor y sonrisas había contado como levanto el imperio apartado del de su padre, había respondido a las preguntas indiscretas que lo catalogaban como uno de los hombres solteros más codiciados y el entre risas había respondido que era ´´bueno que lo quieran muchas ya que el igual las quería, pero que le tenía cierta reticencia al matrimonio o compromisos tan serios por lo que prefería pasar ratos agradables``.
Estrujo el papel hasta hacerlo un manojo irreconocible y sus ojos se llenaron de lagrimas no derramadas; como lo odiaba, y lo odiaba porque aun lo amaba, porque aun de escuchar esas palabras su corazón no había olvidado su amor, lo había mantenido encerrado sin darse la posibilidad de pensar en el en ningún momento en ello, había llenado sus días con el amor a su hijo y ver esos artículos donde salía cada día sosteniendo la cintura de una nueva mujer había abierto las puertas de su corazón de par en par para restregarle en la cara que aun amaba a Ichigo como lo había hecho antes lo que le llevaba a odiarlo y despreciarlo.
Recordaba como en los primeros días incluso el primer año había soñado con que el llegue y le diga que si la amaba y que no había sido un error, incluso se había permitido fantasear ante la idea de formar una familia pero esas fantasías eran acalladas cuando el llanto hambriento de su hijo le recordaba que vivía en la miseria y no solo económica si no también sentimental gracias a él y su propia estupidez. Esas noches donde la desesperación la llenaban se ponía a pensar también en como hubiese sido su vida si hubiese agarrado ese dinero que su hermano le botase en la cara y se hubiese encaminado a la clínica a abortar, pero bastaba que la suave respiración de su hijo y su dulce rostro llegue a sus ojos para tener la respuesta clara, esa vida hubiese sido más miserable que esta pues sus ojos dorados que la miraban con amor infinito hacían que valga la pena cualquier tormento.
En todos esos años había tenido momentos de debilidad de saber de él pero en muchas ocasiones habían sido acalladas por el amargo recuerdo de sus palabras solo en escasas ocasiones había comprado una revista que hablaba de el por haber salido con éxito de la universidad y era reconocido a nivel mundial por sus capacidades empresariales y en esas ocasiones también había una foto de una mujer diferente a su lado ´´su pareja de esa fecha`` así que se molesto sobre manera con ella cuando leyó el articulo donde decía porque estaba en el país pero también le supo un gran alivio saber que no la buscaría y por lo cual no sabría nada de su hijo, no sabía bien porque pero el hecho de que se pueda enterar de su hijo le llenaba de un nuevo nivel de miedo que la dejaba paralizada sin respirar y con el único deseo de huir lo más lejos para que no la alcance.
Ese día estaba tranquila en la cafetería y no había visto quien ingreso al lugar al estar de cuclillas al lado de su hijo que hacia su tarea en la mesa cubierta que le había sido asignado desde que comenzase a trabajar en ese lugar, revisaba los deberes de su hijo que alegremente le contaba que su profesora le había puesto bastantes estrellas por responder bien. Sabía que su hijo era realmente inteligente y el disfrutaba aprendiendo, a todo el mundo decía que era muy inteligente gracias a su mama pero que su papa también había contribuido ya que para viajar a la luna se necesitaba ser muy inteligente, los juegos dinámicos incluso los juegos de la computadora habían ayudado a incrementar su capacidad y su profesora una mujer muy amable fomentaba mas su aprendizaje dándole más dinámicas que a los demás niños, pero aun sabiéndose muy inteligente porque todo el mundo se lo decía, Souta era humilde hasta el punto de ponerse colorado ante los cumplidos y muy bondadoso pues se tomaba las molestias de enseñar a sus compañeros cosas que no podían entenderle a la profesora y compartía todos sus juguetes y golosinas que podía tener y mas con su ´´mejor amigo`` nombrado así por él, ya que ese niño había sido el primero quien le hablase después de casi un mes de completo aislamiento en su nuevo curso y del cual no quería separarse. Luego de haberle felicitado y darle un beso en la frente se dispuso a ir a la cocina cuando vio como la mesera una chica de casi veintidós años madre de dos niños ahora llevaba dos bandejas de una en cada mano, se apresuro a ayudarla y le indico a que mesa debía de entregar, al aproximarse recién es que vio de quienes se trataba.
Ahí sentado frente a una mujer mas mayor que lloraba incansablemente estaba Ichigo Kurosaki como su peor pesadilla, la miraba intensamente podía sentir como la escaneaba con sus dorados ojos haciendo que todo en ella tiemble como si estuviese desnuda en el polo norte. Con pasos cortos y rezando por no caerse se acerco a entregar los cafés y sándwich pedidos, respiro profundamente ante el último paso y sonrió amable como si fuese cualquier otra clientela y no su enemigo.
Buenas tardes, lamento la demora – dijo mientras ponía en frente de cada persona sus productos y en el centro el azucarero – que lo disfruten –
Mamaaa…. Miraaaa… - escucho el llanto de su pequeño niño al girarse lo vio parado a su costado mostrando su pequeña mano con un corte que sangraba - duele – hablo mientras de sus ojos lagrimas salían a borbotones
Cariño… - le hablo mirándole a los ojos con una sonrisa apaciguadora – ¿como ha sucedido? – inquirió mientras lo levantaba en brazos y ponía en su boca el dedo sangrante
Me he cortado con esto – dijo entre sollozos mientras mostraba en su otra mano un fragmento de un vidrio roto
¿Donde lo has cogido Souta? – inquirió la madre un poco molesta mientras se dirigía rápidamente al botiquín y retornaba a espacio de su hijo para curarle la herida y no se infecte, pero sobre todo para apaciguar el llanto y calmar el dolor que sentía su gran amor
Podía molestarse por hurgas cosas que no debía, pero jamás saldría un grito de regaño de sus labios por ser el sol de su vida, lo amaba tanto que incluso creía que era más de lo que una mujer mayor podría amar a sus hijos ya que para ella él era la razón de su existencia y el dolor que el sintiese lo sentía el doble.
No sabía que mas decir a la pobre mujer que sollozaba sin descanso frente a él, hace unas horas mientras se dirigía al hotel para cambiarse y salir en la noche al encuentro con una modelo de uno de los club más populares había presenciado como un conductor pisaba a un niño que se había soltado del agarre de su madre y el tipo salió huyendo dejando a la mujer desesperada, bueno como era había parado su coche y llamado a la ambulancia, luego había llevado a la mujer detrás de la ambulancia hasta el hospital y cuando llego había sido Uryu junto a Renji el marido de Rukia quien habían entrado a quirófano a atender al niño, listo para irse vio a la mujer llorar y temblar esperando al médico y había decidido quedarse junto a ella hasta que salgan del quirófano luego de algunas horas de espera Uryu había salido diciendo que el niño estaba en recuperación y como último acto humanitario la había invitado a la cafetería de la clínica a tomar una taza de café y comer algo para que pase la noche lo mejor posible junto a su hijo y ver si su marido se dignaba a aparecer en el hospital. Había estado mascullando furioso en contra de ese hombre irresponsable que no acudía rápidamente junto a su mujer y su hijo que lo necesitaban, si lo conociese seguro le daría una buena paliza para que se aplique en ser un mejor compañero para esa pobre mujer que tenía los ojos hinchados de tanto llorar y ahora lloraba mientras le agradecía todo lo que había hecho por ella y para no escuchar mas agradecimientos decidió callar que había pagado la cuenta pues había escuchado como la mujer llamaba a conocidos para conseguir el dinero para la atención a su hijo pero por sus leves suplicas y monosilábicas despedidas supo que todos se habían negado y mañana regresaría para hablar con Uryu y decirle unas cuantas cosas sobre ese trato a gente de menor posibilidad económica.
Entonces escucho el tintinear de la bandeja y se giro para ver a la mesera que los había atendido pero sus ojos se toparon con los violetas de ellas que lo miraban sorprendida y con otra emoción que no sabía cómo identificar. Vio como sus hombros se cuadraban ante un profundo respiro y terminaba de acercase y apenas escucho lo que dijo perdido en recorrer su cuerpo, su rostro y su cabello, se había convertido en una mujer realmente bella y su nariz pudo percibir su aroma tan propio de ella y su corazón se removió inquieto al sentir su perfume que había usado desde la primera vez que él le regalase. Su ensoñación fue sacada de golpe al escuchar el llanto del niño que la llamaba mamá y sintió como hervía de furia ante eso, se giro para ver al niño que le quitaba la atención de la mujer que amaba y nada mas paso por su mente una vez sus ojos se posaron en el pequeño, era el mismo niño que había estado con Orihime pero esta vez no llevaba un gorro que cubra sus cabellos color naranja del mismo color que el suyo y a la claridad de los ventanales del lugar podía apreciar ese oro liquido que eras sus ojos, pero el tamaño y su forma eran como los de su madre, su pequeña boca y la nariz respingada también era una característica heredada de ella, así como su piel clara y al ver ese amor que le profesaba el hijo a la madre, no hubo ninguna duda y sintió como su estomago se retorcía, su cabeza le daba vueltas y la furia se apoderaba de él se puso de pie de golpe y sin decir más salió del lugar para dirigirse a la oficina de Uryu hecho una fiera, entro al lugar con fuerza y cerró la puerta de un portazo.
Cuando me dirías que tengo un hijo – le grito furioso y vio como su amigo se ponía de pie para quitarse las gafas y limpiarlas con su paño lentamente – Uryu maldita sea responde de una vez – grito ahora mas histérico que antes – porque no me dijiste que ese niño que colgaba de la mano de tu mujer era MI hijo y de Rukia – lo vio suspirar y sentarse nuevamente en su silla
No había planes de decírtelo Ichigo – la fría respuesta lo llevo a un nuevo nivel de furia e indignación y se lanzo contra su amigo para agarrarlo de la solapa del mandil de médico y levantarlo de su silla
Explica eso de ´´no había planes`` - gruño viendo todo en rojo
Si me sueltas – pidió amablemente y alejándose de él para ir al sillón sentarse e indicarle a él también que se siente – como dije, no había planes de decírtelo pues ese es un asunto que solo atañe a Rukia y nadie más que ella podía decidir sobre el tema – respondió con simpleza lo que no ayudaba en nada a calmar el humor del hombre frente a él – aunque no sé cómo te has enterado de ello –
Oh...fue simple coincidencia, vi al niño frente a ella sin gorra que lo cubra – informo y su amigo hizo una mueca ante la información ese color excéntrico de cabello que poseía Ichigo lo había heredado su hijo junto con el color de sus ojos aunque los de Souta era un tomo más claro que el de el – cuéntame todo – gruño mirándolo a los ojos
No – respondió cortante y serio – como te dije esa historia solo le pertenece a Rukia y no romperé su confianza, ni mi promesa hablándote de lo que no debo –
¿Preferiste tu maldita promesa antes que a mí? – grito nuevamente – claro que Rukia me contara todo – sentencio iracundo - aunque tenga que sacarle la información a la mala – grazno y sin más se puso de pie saliendo de la sala aun furioso o tal vez mas furioso que antes
Ingreso a la cafetería y toda su rabia se desvaneció en cuanto vio a Rukia con su hijo en brazos quien de tanto llorar se quedaba dormido en los brazos de su madre, se mantuvo al margen hasta que ella lo deposito en el mismo rincón donde se había dirigido a curarle la herida, una vez estuvo libre se le planto frente a ella y con sus ojos demostrando su rabia como lava ardiente, la encaro
Debemos de hablar… -
Con esas simples palabras su mayor pesadilla se hizo presente trago grueso y no encontró su voz para decir nada
Rukia yo me encargare de Souta, Inoue esta de camino – hablo Uryu detrás de su enemigo y con un solo meneo de cabeza y encogimiento de hombro entendió que le habían pillado – será mejor vayan a mi oficina –
Como cordero al matadero, se dirigió por los pasillos hasta el consultorio del padrino de su hijo, había mirado la puerta desesperada para escapar pero el – ni lo sueñes – y el fuerte apretón de su brazo que le siguió impidió su cometido, Ichigo había adivinado sus pensamientos y la había atrapado y aun en su desesperación no había podido evitar pensar ´´como antes`` cuando el adivinaba lo que quería con solo mirarle a los ojos
No quería que... te enteraras de este modo – barbotó una vez encerrada en la amplia oficina que ahora se le hacía minúscula con la imponente presencia de Ichigo
No querías que me enterara de ningún modo – grito furioso, él sabía que había una explicación pero nada que ella le dijese le justificaría semejante traición
Se supone que no debías de regresar mas, se supone que nunca más te vería, se supone que jamás te enterarías nada de mi hijo ni de mi – respondió de igual manera a gritos – jamás creí que te vería nuevamente y menos que vieras a mi hijo – luego de su respuesta rápidamente desvió la mirada pues no soportaba verlo
Mírame – gruñó y con su largo dedo levanto su barbilla para que sus miradas chocasen – has hecho muchas suposiciones en mi ausencia – su voz sonaba aterradoramente calmada y ella sabia el grado de enojo que cargaba cuando hablaba de ese modo - ¿Insinúas que esto es cierto? ¿Qué quedaste embarazada esa única vez que te poseí? ¿Que tuviste un hijo mío y que nunca me lo dijiste? – sus preguntas y una furia bárbara centellándose en sus ojos y se impregnaba en cada línea de su cuerpo y rápidamente se alejo de ella - Si te toco, te mato – amenazo dirigiéndose a otro extremo apartándose de ella
Sintió que todo le daba vueltas, su cabeza le iba a estallar por el dolor y su corazón bombeaba sin piedad contra su costilla amenazando con explotar. -´´Buen cielo``- pensó angustiada -´´¿como mi vida puede derrumbarse tan rápido?´´, ya nada estaba como se supone que tenía que estar, jamás se había preparado para un encuentro con Ichigo aunque siempre le había causado miedo -´´tal vez por eso jamás lo pensé``- se dijo en un segundo de razonamiento, la verdad era que siempre había asumido que Ichigo nunca regresaría y que no se encontrarían jamás en la vida y se maldijo por ello. Si hubiese sido un poco más responsable e inteligente hubiese pensado en ello y claro esta si lo hubiese hecho jamás se hubiese quedado junto a Uryu ya que él era amigo de Ichigo, pero en su defensa debía de decir que luego de caminar por lo que ella consideraba su infierno por la necesidad económica, la inestabilidad de un techo para su hijo, la poca alimentación que le podía ofrecer, por todo lo que había sufrido, cuando encontró a Uryu y Orihime y la ayudaron todo se le olvido, se había sentido apoyada en todo por ellos que los consideraba su familia y se había dejado llevar por el feliz sentimiento de seguridad que tenia junto a ellos, luego se acomodo fácilmente a la cómoda vida que ya llevada, vida que ahora se desvanecía de un solo plumazo.
Empezó a respirar más profundamente por la falta de oxigeno que sentía, ahora entendía como se sentía un pez fuera del agua ya que ella se ahogaba como ellos y sintió que caía y caía pero el golpe no llego al contrario del dolor por el choque contra la fría baldosa choco contra algo caliente y suave, no hubo necesidad de abrir los ojos para saber quién era, su tacto, su olor, su fuerza ellas las recordaba como si fuese que el tiempo jama paso.
Será mejor que te sientes – le hablo aun duro y transporto su inutilizado cuerpo a un sillón dejándola yacer ahí y alejándose rápido a una esquina donde la miraba como un tigre furioso y enjaulado – aun espero la historia que justifique tu silencio – le gruño desde su posición
Te fuiste y me entere – le respondió tratando de sonar simple e indiferente
Acaso se te olvido que hay una maldita herramienta llamada internet por donde podías comunicarte conmigo? – le grito irritado – ¿te volviste tonta de pronto que ya no sabías como usar eso o el maldito teléfono? –
No había necesidad de que tú te enteraras, además solo me interesaba huir con mi hijo –
No había necesidad – repitió las palabras lentamente con veneno en cada una de las letras – de que huías – pregunto luego de un suspiro largo
Cuando se supo de mi embarazo me ordenaron abortarlo y hui de casa para que no me obliguen a ello –
Su cuerpo se congelo al escuchar la respuesta de Rukia ¿habían querido que aborte? ¿Pero quién?... y muy a su pesar sabia quien había pedido eso, pero aun así quería escucharlo de sus labios.
Quien te dijo que abortaras –
Byakuya – respondió y no pudo evitar ver el gesto de desagrado que puso cuando pronuncio el nombre de su hermano
Matare al bastardo – juro en un murmullo amenazador – ¿y aun así no me lo dijiste?, ¿te quedaste trabajando aquí viviendo fácilmente, disfrutando de mi hijo mientras yo era ignorante de su existencia?, eso esta mas allá de lo que eres tu Rukia, debiste pensar en mi hijo –
ES MI HIJO – grito se puso como si fuese una leona dispuesta a desollar a quien se acercase a él – no digas mi hijo, mi hijo como sin nada, Souta es MI hijo – le gruño temblando por el miedo y la furia que circulaban en su interior a partes iguales
Y mío – respondió con una seguridad que solo ayudo a aterrarla – y se quedara junto a mi tanto como si quieres, como si no – respondió con una amenaza clara
No podía pensar con claridad, estaba furioso de saber que tenía un hijo y que nunca se lo comunicasen, furioso por saber que habían querido matarlo, furioso porque ella no lo hubiese buscado. Tenía la seguridad que si tocaba a Rukia la zarandearía con fuerza como mínimo y la estrangularía o bien podría estampar su boca con la de ella y hacerla suya nuevamente en ese sillón las dos opciones se le antojaban en partes iguales, sacudió la cabeza con fuerza para aclararse un poco, debía de irse y ordenar sus pensamientos antes de cometer una estupidez pero en ese momento su mente le dio una magnífica idea.
En la noche iré a tu casa a ver a mi hijo – sentencio – y ni se te ocurra escapar, porque te encontrare y no te gustara lo que te haría - sin decir más salió del lugar dando un portazo
Sus rodillas cedieron ante su peso y se sentó en el sillón tiritando del pánico, ´´ iré a tu casa a ver a mi hijo`` esas palabras aun flotaban en el aire incluso mucho tiempo después de haberse ido él ¿qué aria? ¿Cómo solucionaría eso?. No supo como llego a su casa o cuánto tiempo había estado en la oficina de Uryu, o a qué hora despertó su hijo y como le dio comida, tenía su mete adormecida de la realidad pero embotada en ella a la vez. El toque firme de la puerta la sobre salto y miro aterrada al lugar del sonido, giro su cabeza para ver la hora pero en cuanto sus ojos pasaron por la ventana supo que era Ichigo ya era noche y había cumplido su palabra y quiso gimotear por el miedo, aun no había hablado con su hijo de nada.
Cariño ve a tu cuarto, cepíllate el diente mientras yo veo quien es, luego iré a tu cuarto – le aseguro y su hijo obedeció sin protestar
Abrió la puerta y sí, ahí estaba, apoyado en el marco de la puerta mirándola con el ceño fruncido, no saludo ni dijo nada, solo la empujo a un lado con la mano e ingreso hasta la sala, escudriño todo el lugar en busca de su hijo pero no había y su entrecejo se acentuó mas y la fulmino con la mirada.
Espero que no hayas sido tan estúpida como para esconder a mi hijo – le siseo amenazante – juro que si no…. –
Está en su cuarto lavándose los dientes – respondió rápido antes que empiece a gritar y asuste a su Hijo – vete, aun no hablo con él y no es el momento, tal vez mas adelante… – ordeno firme tratando de proteger a su hijo
Que le dijiste a mi hijo de mi – gruño cortando su discurso
Nada –
¿Cómo que nada? – hablo gritando medianamente
No grites, se asustara – le dijo cubriéndole con sus manos su boca en un rápido movimiento – el nunca ha escuchado gritos de nadie así que se asustaría – le explico y cuando fue cosiste que estaba cerca de él se alejo rápidamente – no le dije nada malo, en realidad cuando me pregunto de su padre le dije que estaba de viaje porque estaba enfermo y que por eso no podía vivir con nosotros, cuando hizo más preguntas sobre los dos, dije que te habías ido de mi antes de saber que estaba embarazada pero que por tu salud no podías regresar, que lo amabas y me amabas y… - sus respuestas eran enredadas y cortas, apenas recordando las cosas que le había dicho a su hijo sobre su padre – luego un día salió con la idea que viajaste a la luna para curarte – fue lo último que pudo decir
Mamá, debes de venir a mirar conmigo la tv – la suave voz de su hijo la callo rápido
Souta al percatarse de la presencia del hombre en su casa tomo una actitud desafiante y protectora corriendo al lado de su madre y aferrarse a su pierna como si con eso la pudiese defender – mami estas fría ¿estás bien? – Su voz sonó preocupada – ¿estás mal como esa vez? ¿Debo de llamar a tío Uryu para que te lleve al hospital? – Poco a poco mientras preguntaba su voz se quebraba y de sus ojos salían lagrimas – mami, si te curas pronto comeré todo los brócolis y zanahorias que me des – juro llorando y abrazándole con fuerza – y me quedare con Tía Orihime sin llorar pero regresa pronto – pidió llorando casi desconsoladamente
Acunando a su hijo en sus brazos lo levanto del piso y seco las lagrimas dándole besos en sus mojadas mejillas – estoy bien Baby Boo no te preocupes – le hablo suavecito mientras lo sostenía con fuerza – todo está bien – volvió a repetir mas para creerse ella misma mas que su hijo
Al ver la verdad sobre su salud escrita en los ojos de su madre Souta dirigió su atención al hombre en su casa ya que no era ni su padrino ni mucho menos era el tío Renji, por lo que sus comúnmente curiosos ojos ahora un tanto temerosos y molestos recorrieron la figura masculina desde los pies e ir en ascenso hasta que detallo su rostro, paso por sus ojos y llego a sus cabellos, para ese entonces sus ojos ya no había molestia, solo algo de temor y nuevamente una infinita curiosidad.
amor, necesito que me escuches - Le pidió su madre si ya había llegado a esto era mejor decirle a su hijo – siéntate – y le acomodo en el sillón mientras ella se sentaba en el piso a sus pies e Ichigo se sentaba frente del niño que no apartaba sus ojos de los de él
¿Cómo se lo diría?, no sabía que palabras usar, si por ella fuera evitaría decirle eso a su hijo, pero también sabia como Souta había soñado y añorado que un día su padre regrese de la luna y poder estar con él, que le lleve al colegio y lo recoja, que juegue con bicicleta y a la pelota, que le una mascota que con tanto fervor pedía, respiro profundamente y sostuvo sus manos en las suyas
Souta, el es Ichigo – le dijo a su hijo por primera vez el nombre de su padre
Mami, el es el amigo de mi tío Uryu, ya lo conocí – dijo riéndole como si su mama se hubiese olvidado que el ya era amigo del hombre
Lo sé mi amor – respondió apretando un poco sus manitas para que su atención regrese a ella – cariño, Ichigo… Ichigo es…–
Es papa ¿cierto? – pregunto cortando las palabras de su madre y sus ojos se clavaron en los de ella para que confirme o niegue sus palabras
Si amor, él es papá - le dijo y no sabía cómo tomar la reacción de su hijo
Miro al hombre sentado frente él con ojos evaluativos, como si estuviese escaneándolo e Ichigo trago grueso ante la penetrante mirada de su retoño esa intensidad en su mirada solo la sentía cuando Rukia lo miraba, y cuando el escaneo termino regreso los ojos a su madre – ¿ya no está mal? – pregunto dudoso, Rukia se giro a mirarlo para que el hablara
No – respondió Ichigo con una suave voz, esa que usaba cuando ella se echaba a llorar cuando era una niña – ya no estoy mal, me he curado por completo –
Y porque no me reconociste cuando estaba con tía Orihime? – inquirió astuto mientras sus ojos se achicaban como tratando de pillar la mentira
porque en la luna no me llegaba fotos tuyas, solo escuche tus risas y las de mama – respondió al recordar lo que Rukia le dijo de la luna
Si estas ya sano ¿no te volverás a ir? – inquirió aun mirándolo suspicazmente, aun no convencido de dejar que el hombre frente suyo entre en sus vidas, sabía que era su padre pues desde que lo vio sus ojos y cabello le recordaron mucho a los de el mismo, pero nunca lo dijo ya que sus mama ese día estaba algo mal y asustada y no quería que este mas mal por su culpa
No, ya no me volveré a ir, de hecho he regresado para quedarme con ustedes por siempre – aseguro, regalando a su hijo una sonrisa sincera y segura, es que en ese momento su decisión de unirse a Rukia junto a su hijo sin importar nada había sido tomado y la larga espera de matrimonio ahora era solo un sueño a la espera de volverse realidad
Soltándose del agarre de su madre bajo del sillón y se acerco a Ichigo extendiendo sus manitos temblorosamente lento, cuando choco contra el brazo de Ichigo sus labios se fruncieron e Ichigo reconoció el gesto que solía hacer Rukia, luego poso sus manos a espalda y luego al vientre frunciendo ahora también el ceño – mamá es real no ha desaparecido, no estoy soñando – le dijo girándose a su madre mientras lo agarraba del brazo sonriendo ampliamente – ¿puedo abrazarte? – Pidió tímidamente mirando los ojos de su padre – papá… -
por favor… - respondió Ichigo y sintió tensarse con fuerza los pequeños brazos de su hijo alrededor de su cuello y no pudiendo evitarlo sus lagrimas corrieron libre – te amo – le dijo lleno con un nuevo amor igual que el que sentía por Rukia
Contemplo la escena en silencio mirando desde su sitio sin apenas respirar y por dentro lloro a mares al ver que su hijo siempre había deseado con desesperación y anhelo un padre, uno que ahora venía a quedarse con él y alejarlo de ella y su mente le lanzo la pregunta más fuerte que la dejo sin respiración como si hubiese recibido un golpe en su estomago que la dejo sin aire ¿Cómo viviría sin su hijo? Y sin respuesta algún solo fue engullida por el pánico que la embargo y sus ojos se perdieron en la oscuridad.
Dejo con cuidado a su hijo mientras se precipitaba a sostener a Rukia que se había tambaleado, la sintió desvanecerse en sus brazos quedando laxa
mamá…- el grito angustiado de su hijo solo ayudo a ponerlo más nervioso no sabiendo bien que hacer – llamare a mi padrino – dijo su pequeño con resolución y le ayudo a activar su mente
La llevo a su cama y recostó tocando con el dorso de su mano la frente de ella que ardía, salió del cuarto y escucho como su niño se despedía y salía corriendo en dirección de su cuarto olvidándose por completo de que el aún estaba ahí. Regresos sus pasos y vio como Souta se inclinaba y escucha con atención el suave respirar de su madre y sonrió con amor.
Actúas mucho más rápido que yo – reconoció a su hijo mientras acariciaba su suave cabellera
Cuando era pequeño – dijo su hijo como si fuese mucho más mayor pero con tanta calma que le sorprendía – mamá se enfermó estuve dos días llorando sin poder hacer nada por ella, la señora Mayu vino a ver por qué no fue a trabajar y me encontró con mama mal y llamo rápido a mi padrino, pero él no podía venir y mi madrina envió a tío Renji por ella, la llevaron al hospital, mientras salíamos ella me miro y sonrió luego se durmió de nuevo cuando sano me enseño que si se ponía mal o si ella por algún motivo no podía estar junto a mi llame a mis padrinos que ellos me ayudarían, me enseño los números y a usar el celular, aunque mamá no se enfermó más porque es muy fuerte siempre recordé lo que me dijo y debía de hacer las cosas rápido si quería que mama se cure pronto si ella se fuera como tú a la luna me daría miedo – aunque su voz era apenas audible pudo percibir como ese hecho había marcado en su corta vida – pero ella se puso mal de nuevo desde que llegaste, no le harás daño cierto? -
No, jamás la lastimaría – aseguro mirándola con intensidad y deseando que habrá sus ojos mientras acariciaba con ternura su rostro – la amo más que a mí – le aseguro a su hijo y este pareció ver la verdad en sus ojos y se sentó en su regazo abrazándolo con fuerza - Siento no haber estado contigo – aseguro y de verdad le dolió no poder haber estado junto a ellos todos esos años
Lo que más me importas es que ahora estas aquí junto a mamá – se acurro en su cuerpo y quedo dormido, seguro que su padre cuidaría mucho mejor que el de su madre
Cuando llego Uryu y lo saco del cuarto para revisarla dio vueltas por el pequeño departamento en el que vivían, podía ver muy pocas cosas lo más indispensable pero todo con la debida seguridad para un niño de la edad de Souta, pudo apreciar fotografías de su hijo junto a sus padrinos, su hijo con el hombre de pelo rojo que vio la noche que la vio pero la gran mayoría era de su hijo junto a ella sonriendo felices.
Luego del diagnóstico de su amigo quien le aseguro que era solo una baja de tención por el estrés acumulado y con Orihime pegada a la cama de su mujer no le quedó otro remedio que esperar en la sala con una taza de café preparada por su amigo quien al parecer conocía muy bien la casa.
Uryu… cuéntame cómo fue la vida de Rukia desde que dejo la casa de su hermano – pregunto, pero apenas comenzar el relato una parte de él deseo nunca haberse enterado de la vida de ella, pero aunque le conto todo no entendió por qué no había recurrido a él, una llamada un mensaje al mail y él hubiese llegado en el segundo y aunque pregunto a su amigo el aseguro no saber la razón-
Ya despertó – dijo la voz de Orihime y rápidamente se puso de pie para ir a verla pero ella le bloque y negó con la cabeza – deja que recupere su calma, llegaste a destruir lo que consiguió y no sabe qué hacer –
Contuvo las ganas de ir a verla pero la entendía o trataba de hacerlo y más ahora que sabía toda su historia y lo dura que había sido y saber que había estado sola pasando cada tipo de cosas solo lograba que el rencor contra su padre y hermano de ella crezca. Cuando sus amigos se fueron con la promesa de no atormentarla más por ese día y cuidarla se recostó lo mejor que pudo en el sofá de la sala y se tapó con una manta de su hijo esperando a que el día empiece y empezar a organizar todo.
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Muchas gracias por leer, espero les haya gustado el capítulo y todo del inicio .
Gaiaspink
