ADVERTENCIA: Insinuación EREN X LEVI.


Eren tenía una pequeña discusión mental sobre la razón de la llamada de su padre.

—Digamos que me canse de que me persigas —le contestó irritado por la pregunta.

Que mal piensas de mí. Yo no he actuado conforme a nada, ¿sabes? Ni he reprendido a Nile.

—No tendrías por qué —replicó molesto.

Si que debería, él fue quién te puso en contra mía.

—No, fueron tu y tus acciones.

Oye, calma —dijo en tono conciliador—. No hable para pelear, quiero saber como has estado.

—Me va de maravilla.

Escuche que tienes nuevos amigos.

—¿Amigos? —Preguntó irónico—. ¿Alguna vez he tenido algún amigo que primero no pasé por tu ojo crítico? Si Armin logró pasar fue porque es inteligente.

—La gente que te rodea suele ser hipócrita.

—Empezando por ti.

Te dije que no quiero pelear.

—¡En ese caso no debiste llamar! —un incómodo silencio se formó tras esa declaración.

Hoy es el aniversario luctuoso de Mary, deberías ir.

—No me ordenes.

Hijo, sólo quería recodártelo.

—Pues ya me entere, gracias —colgó con enfado mientras se levantaba de la silla.

Arrojo el teléfono inalámbrico al sillón y salió apresurado de la oficina.

Estaba enojado consigo mismo por reaccionar tan impulsivamente, y a la vez decepcionado por haber olvidado algo tan importante.

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Levi subió al elevador, había terminado ya su jornada laboral por ese día y lo iba a disfrutar yendo directo a su casa, nadie le impediría tal hazaña. Estaba harto de discutir con niños como el rubio y lidiar con mujeres frustradas, seguramente de una manera sexual. No hay otra explicación razonable.

Tan ido estaba que no se dio cuenta quien era la otra persona que estaba a su lado hasta que otras personas subieron al elevador y le saludaron.

—Buenas tardes, señor Jaeger —le dijo una de las mujeres que habían entrado.

—Buenas —saludó parco.

Levi entonces miró al otro niño con el cual no quería lidiar, pero éste no mostró señal de interés.

Las mujeres bajaron en el primer piso, pero ellos dos aun siguieron hasta el estacionamiento.

—Pareces un muerto viviente —mencionó indiferente al ver la palidez en el rostro del castaño.

—Creo que me ha hecho falta mi dosis de ti.

—¿Qué carajo? —Ese niño le sacaba de sus casillas, siempre mofándose en su cara.

—Nos vemos mañana, Levi —se despidió cuando las puertas del elevador fueron abiertas y se retiraba con paso lento.

—Oye —le llamó. Eren le miró extrañado—. Te invito unos tragos.

—Con todo el pesar del mundo, declinare tan grandiosa oferta —sonrió con renovadas energías—. Pero espero podamos tener otra oportunidad.

—Ni que tuvieras tanta suerte, mocoso.

—Se vale soñar —se encogió de hombros retomando su marcha.

Levi por su parte, fue en dirección opuesta a él. Su auto hace unos días ya estaba en perfectas condiciones.

Se arrepintió de inmediato con la propuesta, pero el semblante decaído de Eren le molestó de alguna forma y como no sabia como animar personas lo único que se le ocurrió fue invitarle de manera casual. Pero se sintió ofendido cuando el mocoso tuvo la osadía de rechazarle, aunque también lo agradecía. Por alguna razón, algo le decía que no debía estar a solas con él.

Mientras pensaba los pros y contras de la vida, vio con disimulo a Eren subirse a un auto e irse.

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Eren aparcó en el cementerio, en el camino había comprado un ramo de gardenias, a Mary le gustaban.

Como era costumbre, su padre ya estuvo ahí desde temprano, dejándole varios arreglos florales de rosas. Frunció el ceño, a ella no le gustaban las rosas; de ningún color.

Llegó con el debido respeto, guardando silencio mientras cerraba los ojos y le recordaba.

A pesar de no ser su verdadera madre, si fue alguien importante en su vida. Cuido de él como una, ayudándole y guiándole respetuosamente hasta su triste final. Cuando ella murió, su padre cambió drásticamente.

Se arrodilló frente a la lapida y dejó su ramo en un lugar libre.

Vio con incomodidad que aún seguían las flores marchitas que Annie dejó alguna vez, a pesar de que ella también fue su hija, sólo ha ido una sola vez, y fue en su funeral.

Nadie se había tomado la molestia de retirarlas, sabe que fueron ordenes explicitas de su padre, quizá aguardando que ella también vaya. Pero conociéndola como la conoce, no se tomará la molestia con cosas que según ella: "no tienen ningún valor". Al parecer su concepto de familia unida no aplica para los muertos.

Con acritud alejo esas marchitas flores de la tumba y las metió en el cesto de basura cercano.

—Que desconsiderado eres, yo que las puse hace tiempo con amor.

—Creí que no vendrías aquí.

—No vine por ella si eso estas pensando, fue porque sabría que vendrías —dijo indiferente—. Eres tan predecible.

—¿Qué quieres?

—Antes no me hablabas así, hermanito.

—Antes eras una mejor persona.

La rubia ante la respuesta hizo una mueca de disgusto más no respondió a la evidente provocación.

—La oferta de papá sigue en pie.

—Hable con él en la mañana —dijo sin mirarle mientras se inclinaba en modo de despedida frente a la tumba—. Y creo que no le interesa mi vida como a ti.

—Claro que lo hace —habló mientras se acercaba a Eren, este la miro indiferente—. Eres el consentido, eres su heredero.

—Annie, déjalo. Te haces daño.

—¡Eres al que más quiere! —rió secamente—. Mamá y papá te querían más a ti que a mi.

—No voy a discutir tonterías contigo —apartó a la chica para poder irse—. Tienes el camino libre para hacer lo que te plazca, no me necesitas a mí.

—Papá no ha estado feliz —ignoro su comentario—; papá está deprimido. Yo sólo quiero hacer feliz a papá. Y si eso implica traerte de vuelta, lo hare.

—Tu más que nadie deberías saber que si yo quiero algo no me apartare de ese camino —declaró firme dándole la espalda, yéndose.

La mujer negó mientras le veía alejarse para luego mirar sin expresión alguna la tumba de su madre.

—Ahora mismo estarías tan decepcionada de mi —musitó mientras abría su bolso y sacaba una rosa gris y la colocaba donde antes habían estado sus flores marchitas—. Pero cuando todo acabe, prometo traerte crisantemos.

Miró por ultima vez la lapida y luego se alejó pensando que las palabras nunca funcionaban con Eren. Tendría que actuar, y pronto.

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Eren estaba tenso tras la pequeña charla con Annie, ella aun no entendía que él quería libertad y hacer las cosas por su cuenta.

Odia esa parte de su personalidad, esa que le hace cuestionar los intereses de los demás y la parte obsesiva que tiene por la familia.

Y bueno, al parecer no era el único con mala suerte es día, una pobre alma tuvo la mala suerte de quedar varado en la carretera. Vio con disimulo al pasar por un lado un peinado oscuro conocido y frenó en seco cuando la cara de Levi apareció.

Se estacionó frente al carro y bajo con alegría mal disimulada por el "fatal" incidente.

—Me imagino que ya hablaste a una grúa —dijo al acercarse a la ventanilla de su auto.

—Creo que es obvio —murmuró con enfado.

Había visto con horror por la ventana la cara sonriente del castaño ir en su dirección y maldijo su mala suerte. De todas las personas que pudo encontrarse, ¿por qué era Eren el que siempre aparecía?

—¿Aun sigue la invitación de ir por unos tragos?

El hombre le miró impasible, seguramente procesando la respuesta.

—No creo que haya algún problema —o si. Pero necesita sacarse de alguna manera la frustración, estaba pensando seriamente en mejor comprarse un auto nuevo. El que tenía sólo le sacaba dinero, haciendo una mala inversión.

Cuando la grúa se llevo su coche, Levi tuvo que pagar una considerable cantidad para que lo trataran con cuidado, al menos debía conservarle en lo que compraba otro. Le dijo entonces a Eren que si quería tomar algo, sería en la comodidad de su hogar, donde pudiese controlar los gastos.

—Yo invito, no te preocupes.

—No —si daba evasivas, probablemente ahora sea él el que decline la invitación.

—Bueno —Eren consideró la propuesta, aún tenía que ir por sus cosas a la oficina. Pero esas oportunidades no se dejan pasar tan fácilmente—, pero sólo unos cuantos. Hay trabajo mañana.

—Si, si —su mente le grito "estúpido". ¿Creyó que Eren le diría que no? Que ingenuo resultó ser.

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Eren despertó con un fuerte dolor de cabeza, la boca reseca y sentía entumido su brazo. Al querer moverla un peso sobre su miembro se lo impidió y cuando abrió los ojos se encontró con una cabellera de color negro.

Ahogo una exclamación de varios insultos que se amontonaron en su mente y retiro con cuidado su brazo a la vez que se levantaba.

Y, ¡oh sorpresa! Se encontraba desnudo, ¿que carajo había hecho anoche?

Al querer recoger su ropa regada por el piso chocó con una mesita y algunas cosas que estaban sobre ella cayeron al suelo provocando un ruido fuerte. Previniendo el estruendo se tapó los oídos y cerró los ojos, al abrirlos se encontró con que Levi se había acomodado sobre la cama y le veía con gesto enfurecido.

—Largo.

—Levi…

—He dicho —tomó un libro de su buró y le apuntó. Se notaba que quería matarle—, largo.

—¡Razonemos la situación!

—¿Te duele el culo?

—¿Qué? —se avergonzó por la pregunta y se tocó su trasero, notando que no le dolía nada de nada—. No…

Esa sencilla respuesta detonó al mismísimo demonio.

Levi se levantó de la cama dejando expuesto todo su pálido cuerpo, mientras sostenía el libro en la mano. La reacción de Eren no fue otra mas que de supervivencia, corriendo a la puerta cercana mientras se acomodaba la ropa.

Parecía que ese hombre sabía lo que tenia, pues le seguía a pasos lentos sin vergüenza alguna.

—¿Podemos hablar? —se detuvo frente a la puerta de salida, con los brazos frente a él de forma protectora.

—Vete —siseó la respuesta.

Agarro el brazo de Eren, torciéndole. Abrió la puerta y le empujo hacia afuera.

El castaño trastabillo por la fuerza con la que había sido arrojado, apoyándose en la pared cercana del pasillo de ese edificio. Confundido, humillado y avergonzado, tocó la puerta de Levi pidiéndole las llaves de su auto y sus zapatos.

Los que fueron arrojados a su cara.

—Nos vemos en el trabajo —dijo Eren lo suficientemente alto para ser escuchado.

—Estoy enfermo —fue la sencilla respuesta de Levi.

—Entiendo… —El castaño comprende a la perfección, pero como la persona responsable que es, le llamará más tarde para saber como se encuentra.

Pero no sabe porque debe llamarle, ni porque debería tomarse la "responsabilidad". Levi no era mujer.

No fue desagradable en lo absoluto, al menos no para él. Claro que la sencilla razón es que él no fue el pasivo.

De pronto se dio cuenta que…

había perdido la "virginidad" con un hombre.

Su primera experiencia sexual lejos de lo los sutiles toqueteos con Mikasa.

Rió sin ganas.

Lo que más le molestaba, es que no lo recordaba.

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Mikasa estaba enojada, Eren no se ha comunicado, y ella no quiere hostigarlo por temor a que él se enfade.

Jugueteo un rato con su móvil tratando de vencer con la razón a sus sentimientos. Al dejar en su escritorio el celular, este sonó. La mujer pensando sería una llamada de Eren contestó rápidamente.

—¿Eren?

—Lamento decepcionarte, Mikasa. Pero soy Jean.

—Ah —era evidente el suspiro de decepción— ¿Qué pasa?

Bueno, Eren no volvió a la oficina ni a su casa ayer.

—¿Sabes a dónde fue?

No, creí que volvería a su oficina después del cementerio, así que le dije al investigador que regresara, pero Eren no volvió, y tampoco lo hizo a su casa.

—Entiendo, gracias por tomarte la molestia de informarme.

Lo hago por Armin, mi etapa de enamoramiento hacia ti pasó hace mucho. Y Eren no me agrada mucho, eso me facilita las cosas —hizo una ligera pausa—. Pero no por eso le traicionare del todo, a veces se comporta civilizadamente y eso lo hace mi amigo.

—Lo sé, aún así, gracias.

Mikasa, te diré un consejo: Déjale, Eren en verdad no te quiere como tú lo quieres a él.

—Te agradezco las molestias que te tomas, pero lo que hagamos es asunto de pareja.

Pero…

—Nos vemos.

Al colgar sintió una opresión en el pecho.

Mikasa sabe que Eren le ha estado evitando, sabe, sin temor a equivocarse, que él no le ama y que la única razón por la cual está con ella es por ser su amiga. No le molesta saberlo, porque eso le da la oportunidad de estar con él, de sentirse con derechos. Pero eso no basta, y nunca lo hará.

Dadas las circunstancias, se comprometieron. El castaño se opuso muchas veces a esa decisión. Su padre había decidido por cuenta propia lo que mejor "le convenía". Lo cierto es que más bien era un acuerdo entre empresas, una unión que era apropiada para ambas familias.

Esa no era la razón por la cual Eren salía con ella, pero sus padres vieron su noviazgo como una inversión y lo siguen viendo hasta la fecha por el compromiso. Lo verdaderamente malo vino cuando Jaeger, hartó de que todos intentara meterse en su vida; se fue al extranjero.

Donde estudió y vivió cerca de cuatro años hasta su regreso hace apenas dos.

Volvió a regañadientes, a pesar de seguir viviendo lejos, su padre controlaba todo lo que hacia a la distancia. Su libertad fue mermada al enterarse de que todos los trabajos que había conseguido no fueron más que palancas que su padre le proporcionó.

Y entonces pensó: ¿Qué más daba volver?

Es por eso que obtuvo un puesto influyente en la empresa familiar, pero cuando su tío le habló sobre ir a su lugar de trabajo, donde las ordenes de su padre no podrían influir en nada… ni siquiera lo pensó. Inmediatamente después ya estaba trabajando ahí.

Y, ¿qué hacia entonces ella en todo eso?

Por supuesto que siguió a Eren al extranjero, ella y Armin en otra carrera. El rubio obtuvo una beca de estudios por su alto nivel académico. Los tres siempre estuvieron juntos a pesar de las circunstancias. Hasta que Eren renunció.

Ella no le siguió con la esperanza de que desistiera de irse, pero Armin, siendo la voz de la razón de Eren, si lo hizo.

Y ahora ella estaba sola, con la firme convicción del regreso de ambos. Aguardando paciente por algo que parece ser muy lejano…

El día que ella vio la mirada molesta de Eren cuando fueron a su trabajo, le perturbó un poco. Parecía al joven muchacho impulsivo de antaño.

Eren es una persona accesible cuando no le temes a sus reacciones. Por eso Armin y ella son los únicos amigos que tienen. Antes, el castaño era una persona muy violenta, cualquier cosa fuera de su razonamiento era cuestionable y comenzaba la salida de puños o patadas. Su vida diaria siempre fue el cuestionar las acciones de los demás, jamás le gustaron las injusticias y mucho menos hacia él.

Alguna vez escucho por boca de Armin, que él quería ser doctor. Hasta que su padre prácticamente le obligo a seguir sus pasos para que pudiese heredar todo lo que tenía.

Obviamente al joven castaño no le pareció y tuvo una pelea verbal con su padre. Nadie podía incluir en sus decisiones, recuerda que le dijo. Nadie excepto él mismo puede elegir lo que quiere ser.

Tiempo después, Eren desapareció una semana, pero el gusto no le duró mucho tiempo ya que su rubio padre lo trajo de vuelta.

Cansado mentalmente, al chico no le quedo mas remedio que aceptar las imposiciones, pero con la condición de estudiar en el extranjero, donde nadie pudiese controlarle y poder obtener experiencia por su cuenta.

Irvin hizo el trato, a medias, claro.

Y el resultado de todo eso, era un Eren frustrado con la vida.

Ellos antes de todo ese caos fueron muy unidos, no podría decir que es por que son padre e hijo. Porque no lo es, Eren admira a el señor Smith por otras circunstancias y se atrevería a decir que lo sigue haciendo. Pero su orgullo como hombre y por razones obvias, no se volverá a dar el lujo de volver a confiar en él…

… y quizá en nadie más.

Por eso le molesta aquel sujeto con el que se fue en su motocicleta.

Porque aparte de la mirada molesta de ese día, pudo apreciar una de gratitud a aquel hombre. Una que sinceramente, jamás creyó volver a ver dirigida hacia alguien.

Ni siquiera para ella.

No sabe como actuar, no puede basarse sólo en suposiciones.

Así que se armó de valor y tomó de nuevo su celular dispuesta a marcarle a Eren. Escuchó el timbre y después una voz.

¿Diga?

—¿Eren? —preguntó. No reconoció la voz como tal.

El idiota dejo su móvil aquí, llámele a su oficina y dígale que es un idiota, y, de paso, confírmele lo idiota que es.

—¿Quién habla?

¿Te importa saberlo? —dijo con tono irritado, y al no escuchar respuesta prosiguió—. Yo creo que no.

El sonido de la llamada cortada le hizo reaccionar.

Quizá esas suposiciones no estaban mal infundadas.

Y eso la hizo enfurecer.


NOTAS:

Había esperado por aclarar la pareja, pero como ya adelante unos capítulos pues... es oficial. Será ERERI.

Bueno, aclaro porque se a muchas/os no les gusta. Aunque supongo ya se veía venir...