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La estruendosa risa de Kirschtein incomodó por un momento a los pocos clientes del pequeño local, para luego, como si nada hubiese pasado nada, callar y mirar seriamente a su acompañante.

—Te acostaste con un hombre —dijo entonces, y luego volvió a reír—. No importa mucho eso, lo verdaderamente preocupante es que no lo recuerdes.

—Calla, Jean —le reprimió Eren, era vergonzoso atraer las miradas de las personas mientras él le comentaba algo serio—. No te hablé para que te burles.

—No me voy a disculpar porque me causa mucha gracia. Pero supongo que tienes razón.

—Sé que esta de más decírtelo, pero no dejes que Armin lo sepa, y mucho menos Mikasa.

—Tranquilo, tu secreto está a salvo. Pero no esperes que lo sea por mucho tiempo —cayó por un momento mientras se cruzaba de brazo y una sonrisa ladina surcaba su rostro—. Tu primera experiencia sexual, he de suponer.

—Sabes que si —murmuró avergonzado, y miró hacia los lados esperando que nadie les escuchará.

—Eso lo hace más interesante, pero estúpido a mi parecer. Por lo que me cuentas, se debió notar que ustedes dos solos, una habitación más bebidas alcohólicas, pues… el resultado seria un acostón —resolvió el dilema de Eren con una verdad cruda—. Eres malo bebiendo y con una lata de cerveza ya terminas ebrio.

—No necesito que me lo recuerdes.

—Entonces, ha sabiendas de tu poca tolerancia, ¿por qué lo hiciste?

—Yo… no lo sé. Supongo que fue la emoción.

—Vaya, arriesgaste tu trasero por algo pasajero. Muy propio de ti, Jaeger.

—Supongo —Eren le dio la razón, no porque la tuviera… pero necesitaba desahogarse, no que le regañaran.

Jean siempre ha sido un "amigo", de esos con lo que puedes contar a pesar de lo estúpido que seas y siempre estará ahí con su sinceridad que duele.

—Mikasa no se lo merecía.

Eren vio ahora el semblante serio del castaño, su mirada de reproche le dijo que si, ella no se lo merecía.

—Ella es la que aún quiere el compromiso.

—Termínale, entonces.

—¿Crees que no lo he intentado? —dio un suspiró lleno de frustración—. Dice que no le importa que juegue con otras mientras sea ella con la que termine. Es obvio que no haré nada ha sabiendas de que Mikasa me espera, no soy un monstruo.

Se frotó el brazo con desesperación, quiere mucho a Mikasa, la adora, pero sólo como una amiga. Ella no merecía tal patanería de su parte, pero ya se dio y no podía revertir el hecho.

—A esa debilidad tuya si que le saca provecho.

—Cállate.

—Pero ya la superaste, sabes—omitió la queja de Eren sorbiendo un poco del refresco que había pedido—. Porque ya hiciste algo que creías no poder realiza. Ahora ve y termínala, campeón.

Los ojos verdes del castaño miraron sorprendidos a su interlocutor.

—A veces resultas ser útil.

—Recuerda que me debes una cena, eh, y auméntale el vidrio de mi auto.

—No te aproveches.

—Tú también puedes ser útil.

—Idiota.

Si, era una extraña amistad, de esas en donde solo los involucrados saben qué son.

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A la mañana siguiente, Levi llegó a su oficina y casi de inmediato le mandaron llamar para que fuera a la sala de juntas.

Cuando llegó, la cara conocida de una rubia con mal carácter se hizo presente, sentada en un extremo de la sala.

—Buenos días —saludó por mera educación.

—Buenos días, señor. Suponemos sabe la razón del llamado —habló uno de los tres hombres aparte de él que estaban presentes.

—No.

—Bueno, la señorita Smith tiene una queja sobre usted, fue dentro de las instalaciones.

—Un llamado de atención pudo haber sido más que suficiente —dijo—, pero me hubiera visto inconforme con ello, pues creo que no le he faltado a respeto a nadie.

—Señorita Smith, ¿podría decirnos qué fue lo que pasó? —preguntó uno de los hombres.

—Yo vine hace unos días para hacer negociaciones, esa persona de allí —apunto al hombre de pelo negro—, comenzó a insultarme sin ningún motivo.

"Creo que hacer convenios con esta empresa al tener este tipo de personas afectaría la calidad de los demás. Si todos son como él, me veo en la penosa necesidad de cancelar los planes a futuro. No quiero involucrarme, lo siento"

—No creo que sea necesario, nuestro empleado es un hombre ejemplar. Le ofrecemos una disculpa en su nombre por su comportamiento.

—Eso no me basta, me ha insultado a mí y a mi familia.

—Yo no hice nada

—Señorita, ¿habrá algo par que usted pueda cambiar de opinión?

—Me gustaría verlo fuera, es un insulto que él siga trabajando teniendo ese horrible carácter.

—Pero… —trató de razonar uno de los presentes.

Pero la interrupción en la habitación les hizo callar.

—Muy buen día —saludó un hombre de pelo castaño, entrando como si nada. Sintiendo el pesado ambiente en ese reducido espacio.

—¿Jaeger?

—Supe que habría una junta, ¿por qué nadie me dijo nada?

—Discutimos cosas fuera de su alcance.

Eren meditó la respuesta, vio a Levi quien se mantenía parco a unos cuantos pasos de él y luego dirigió su mirada a su hermana, quien le veía seria.

Sonrió entonces de manera afable, tragándose las palabras que de verdad quería decir.

—¿Mi empleado hizo algo malo? Si es así, yo tomó la responsabilidad de sus actos.

—No puede, es…

—Lo hago, vamos. ¿Oh usted está en contra? —le habló a Annie.

—Yo… —trató de hablar, pero de nueva cuenta Eren interrumpió.

—¿Cuál era el castigo? ¿Renunciar? Si quieren lo hago, me espera un empleo en el extranjero —miró a la rubia—, un poco lejos, lo sé. Pero es una gran oportunidad.

—No es necesario —se apresuró a contestar Annie, ella no quería que su hermano se fuera—. Con una disculpa me basta.

—Pues entonces, lo lamento, no volverá a suceder.

—Pero… —ella no quería las disculpas de su hermano, quería ver reducido el orgullo del hombre de pelo negro a nada.

—Ya les dije —se dirigió a los presentes con una sonrisa amable, pero su mirada molesta era dirigida hacia la mujer. Y seriamente dijo—: yo tomare la responsabilidad.

La rubia desvió la mirada, molesta y humillada.

Levi le miró incómodo, esa era la segunda vez que le escuchaba decir algo sobre tomarse libertades que él no le pidió.

—Las aceptó. Nos veremos en un futuro —habló la mujer en tono monótono y se levantó de su asiento para retirarse hacia la salida—. Gracias por tomarse la molestia de atenderme.

Pasó por en medio de su hermano y Levi, este ultimo dedicándole una mirada de triunfo que le supo amarga.

—Bueno, asunto resuelto. Levi, puede retirarse.

—Si, con permiso.

—Esperamos sea la ultima vez.

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Armin se encontraba decaído esa mañana, su mejor amigo le ha estado evitando desde el incidente con Jean, pero una parte de él se sentía culpable y la otra cree firmemente que hizo una buena acción, pues desconfía mucho de ese extraño comportamiento que tiene Eren para con Levi.

Sabe que su compañero siente atracción hacia su amigo, pero, ¿ y Eren? Por lo que le dio a entender Levi, el castaño puede esconder varias cosas excusándose tras la fachada amable e inocente que irradia toda su persona.

Ya no son unos niños, ya Eren creció tanto como lo hizo Mikasa y él mismo.

Por eso no ignoró del todo la sutil advertencia que le dio el hombre, por eso mismo, cuando Levi no fue a trabajar el día anterior preguntó por Eren. Aliviado al instante al saber que él si había asistido.

Su celular vibró en su bolsillo, distrayéndole de sus cavilaciones; apresurado, corrió al pasillo para contestar.

—¿Diga?

Yo, Jean.

—¡Jean! ¿Cómo has estado?

Bien, bien. Llamaba para invitarte a cenar mañana, ¿qué dices?

—No lo sé…

Suenas apagado, culpa de Eren me imagino. ¡Maldito, ya vera!

—No —rió nervioso, recordando sin querer que Eren era mas o menos igual—. ¿Por qué lo dices?

Para desgracia mía, Mikasa y el otro engendro son los únicos que cambian tu humor.

—No le insultes.

No lo hago, no mucho —Jean escuchó la suave risa de Armin, probablemente conteniéndola—. De verdad, necesitas distraerte de ellos.

—Gracias, Jean. Pero por el momento lo que necesito es verles.

Ya sabia yo que la culpa la tenía el cara de pocos amigos ese, debí golpearle cuando pude.

—¿Le viste?

Ah, si — Vaya, lo primero que le dicen y lo primero que hace, al menos no estaba del todo al descubierto así que improvisó— . Algo así, tuvimos una pequeña charla sobre valores, respeto y amor ajeno.

Que mal se le daba eso de mentir.

—Ustedes cuando se juntan hacen de todo menos hablar razonadamente.

Déjame infórmate que si lo hacemos, a veces, como en navidad… Bueno ese día no, año nuevo. Le mande el otro día un Whatsapps* deseándole todo el dolor posible y mis buenos deseos para cuando le arrollara un auto.

—Estas desviando la conversación, Jean —Armin escuchó un suspiro al otro lado de la línea.

Kirschtein pensó que si no sabia mentir al menos simplificaría la verdad.

Ha estado un poco indeciso sobre continuar su relación con Mikasa, eso es todo.

—Y me imagino le diste buenos consejos.

Sabes que no, no aprobé esa relación cuando se suponía estaba enamorado de ella y mucho menos lo haré ahora sabiendo que no la ama.

—No te metas en su relación.

Tú tampoco lo hagas.

—Que tengas buen día, Jean.

No, Armin. ¡Espera!

Armin colgó con algo de arrepentimiento, Jean no es mala persona y él tampoco es una persona irracional. Pero Kirschtein tuvo la mala suerte de encontrarle de mal humor.

Vio el ascensor con duda, ¿ir a ver a Eren o no?

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Eren salió de la sala de juntas con dolor de cabeza, a pesar de que las personas dentro no eran sus jefes directos, si tenían cierto poder de "antigüedad" y le reprimieron un poco por ser un imprudente. Pero le agradecían por "salvar" una unión empresarial conveniente.

Todo por dinero, maldito sucio mundo que se rige por el poder comercial.

Afligido, caminó hacia el elevador y vio a Levi delante de el, como dudando en entrar o no.

—¿Mi princesa espera por mi? —bromeó tratando de sacarle conversación.

—Espero a que tu hermana se aleje lo más posible.

—Y cómo pretendes saber si ya lo hizo, ¿telepatía? ¿Poderes sobrenaturales? Oh, mi buen amigo, tantas cosas que no sé de ti.

—Tu mal humor no es mi culpa, idiota.

—Lo sé, lo sé. Disculpa —apretó el botón del ascensor, esperando por el—. Estos días han sido horribles.

—No me importa.

—Esa frase me recuerda al día en el que nos conocimos —rió secamente, entrando al elevador pues las puertas ya habían sido abiertas—. ¿Vienes?

Levi hojeo el lugar, esperando por alguien que no aparecería.

—No me queda de otra.

Eren no aparto la mirada en ningún momento sobre la pequeña figura del mayor, recordando ese cuerpo desnudo que había tenido el placer de ver, mas no observar, muy a su pesar.

—Por lo de la otra anoche… —trató de hablar sobre ellos, ahora que Levi parecía mas tranquilo. Pero se vio callado por la interrupción de las puertas al ser cerradas y la mano pálida de su acompañante callándole.

—No aquí —su cara malhumorada no hizo que Eren desistiera.

—¿Entonces dónde? Vas a huir de mi, lo sé —frunció el ceño, visiblemente molesto por la interrupción.

—Déjame aclararte algo —enfocó al joven, éste sintió enérgicamente. Su persona procesó la siguiente frase que diría, guardándose todo el orgullo que pudo—. A mi tampoco me dolió el culo esa noche.

Desconcertado, Eren miró hacia las puertas abiertas, encontrándose con la cara de shock de su amigo.

—¿A qué tipo de dolor te refieres, Levi? —el nombrado volteo medio cuerpo hacia el rubio.

—Que te lo explique el mocoso —se incorporó para poder salir con dignidad e irse dejando a los dos hombres atrás.

—Y bien, Eren.

—No dejes que Mikasa se entere —fue lo primero que se le ocurrió decir.

Armin escudriñó a su amigo, apretando los puños con impotencia.

Ojalá no sea lo que está pensando.

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Notas:

¡Yo! Está es la ultima actualización por esta semana. Que difícil es mantener el ritmo D': Si se me pasó alguna pues, ni modo (?) Ya será hasta la próxima semana, a menos que se me cruce un One-shot, sé que debo. jajajajaja (?) :'(

En el próximo capítulo comienzan los recuerdos, oh si (:

Mary: ¿Me lees el pensamiento? Será algo así, yo siempre digo eso… Que bueno que te guste. Hay más fans del Riren, a mi la verdad me gustan los dos. Riren o Ereri ~

Guest: Me alegra que te llame la atención, te agradezco que comentes y des tu opinión n.n