Buenos días, tardes y noches a todos mis fieles lectores, hemos andado ocupados, pero ya tenemos nuevo capítulo, espero les guste como se va desarrollado este melodrama canino, digno de cualquier novela mexicana XD

Nuevamente, mis agradecimientos a todos ustedes que con sus comentarios dan ánimos a este cansado y ojeroso cacomixtle para seguir adelante (Eyiles Jack, Marowak-Dark, NippyDzk, Wolfito, Nelson Cabrera y demás, muchísimas gracias por sus comentarios, hacen que esto valga la pena)

Vayan por sus pañuelos, que el drama aún sigue, adelante!

Paw Patrol es propiedad de Spin Master Entertainment, fanfic y adaptación, su servidor.


Capítulo 5: Sin respuesta

-Marshall, Marshall! –Ryder insistía en su llamado, pero no había respuesta, solo estática.

-Ryder, que tal si usamos su geolocalización? –dijo el cachorro reciclador.

-Buena idea Rocky, espero sirva –dijo Ryder mientras activaba el monitor y oprimió el símbolo que le correspondía a Marshall. Tiempo atrás había instalado en las placas de los cachorros pequeños chips de localización GPS en caso de una emergencia. Esperó unos minutos, pero el GPS no registraba señal alguna, lo cual comenzó a preocupar al joven rescatista.

-Vamos, debe de funcionar –dijo Ryder con nerviosismo. Volvió a oprimir el icono de Marshall, la pantalla seguía cargando sin mostrar alguna respuesta, hasta que un par de minutos después, detectó una débil señal en la playa cercana al acantilado, lo que hizo que todos se asustaran. Sabían que era un lugar muy peligroso, debido a la altura y las filosas rocas que rodeaban la playa, una caída ahí seria mortal, y los cachorros pensaron en el peor escenario.

-Zuma, quiero que tu…..- Ryder ni siquiera había terminado de dar su instrucción cuando el labrador chocolate se lanzó corriendo hacia su deslizador, encendió los motores y salió lo más rápido posible hacia el lugar señalado en la pantalla.

-ZUMA, ESPERA! Rubble, ve con él y vigílalo bien!

El bulldog también corrió hacia su excavadora, la encendió y salió literalmente en persecución del cachorro nadador. Ryder continuó dando instrucciones al resto de los cachorros.

-Rocky, ve si puedes encontrar a Marshall cerca de aquí, o pregunta a los transeúntes si alguien logro ver en qué dirección huyó –dijo Ryder. El cachorro reciclador también corrió hacia su vehículo y salió disparado hacia la ciudad. De pronto, el chico se percató que Skye estaba tambaleándose, tratando de mantenerse de pie.

-Ryder, también quiero ayudar! No puedo dejar de pensar que algo le pase a Marshall.

-No Skye!, Tú necesitas descansar, estas muy débil, y con estas condiciones de clima, no puedes volar, debes recuperarte –dijo mientras tomaba a la cockapoo y volvía a acostarla en el cojín, lo que entristeció a la cachorra, pero comprendía lo que Ryder estaba pasando.

-Ryder, es mi culpa que haya pasado todo esto, déjame ayudarlos, por favor! –dijo Chase suplicante y sujetando a Ryder de su pierna.

-Lo siento Chase, pero permanecerás aquí –dijo Ryder con una severidad nunca antes vista por el pastor alemán-, además, corremos el riesgo de que si Marshall te ve, lo más seguro es que volverá a huir, deja que los demás traten de localizarlo. Te quedaras y cuidaras a Skye, punto!

El cachorro policía sollozaba por no poder ni siquiera salir a ayudar a su amigo y se limitó a observar el monitor. Tras un rato de silencio, se acercó tímidamente a Ryder, quien se veía muy preocupado al no obtener respuestas de los otros cachorros.

-Ryder, crees que Marshall…..…regrese? Crees que me perdone por esto?

-No lo sé Chase –dijo Ryder, con un tono de voz menos severo y más paternal-, la verdad, así como lo trataste, no puedo decirlo con certeza –dijo el chico. En eso, sonó su comunicador y vio que era la alcaldesa Goodway quien lo llamaba.

-Aquí Ryder –dijo el joven rescatista, tratando de disimular su preocupación.

-RYDER! DIME QUE NO ES CIERTO LO QUE ACABO DE OIR, LA GENTE DICE QUE VIERON A CHASE ATACAR BRUTALMENTE A MARSHALL! La gente está muy nerviosa y ahora están hablando de que los PAW Patrol podrían convertirse en una amenaza para nuestra seguridad! TIENES QUE ACLARAR ESTO LO ANTES POSIBLE!

-Lo siento Chase, tomaré esta llamada arriba –dijo Ryder con seriedad y tomó el elevador que lo llevó a la planta alta, donde se podía escuchar al chico discutir acaloradamente con la alcaldesa. El pastor alemán se sentía peor al darse cuenta de que sus acciones estaban causando mayores problemas. Primero lastimó a su hermano de crianza, luego asustó a sus compañeros, y ahora a la ciudad que les daba cobijo y protección, lo cual hizo que se sintiera terrible, y bajó la mirada abatido y casi al borde del llanto. De pronto, sintió algo tibio, una pata en su hombro, y vio que era Skye, quien esbozó una débil sonrisa.

-Skye….debes descansar –dijo Chase, enjuagando una lagrima.

-Lo sé, pero quiero que estés más tranquilo. Si estás enojado o triste, no podrás pensar con claridad la solución a este problema, y después de Ryder, tú eres nuestro líder, y debes actuar como tal, además, estoy segura que Marshall te perdonará si le explicas todo.

-Gracias Skye, yo también espero eso –dijo el pastor alemán enjuagándose las lágrimas de sus ojos-, vamos, necesitas descansar-. Chase acomodó a la cockapoo en el cojín y le dedico una sonrisa. Con ella a salvo, era cuestión de encontrar a Marshall y disculparse por lo ocurrido.


Rocky recorría la ciudad en su camión, y preguntaba a todo transeúnte que veía en la calle si habían visto a su compañero, pero curiosamente, nadie le podía dar una respuesta precisa. Todos en Bahía Aventura conocían perfectamente a cada miembro de los PAW Patrol, así que era prácticamente imposible que alguien no ubicara al dálmata bombero, pero parece que Marshall fue demasiado rápido para que la gente se hubiera percatado de su huida. Algunos solo recordaban lo de la golpiza que le dio Chase, otros decían que corrió hacia el bosque, otros hacia las montañas, incluso unos más decían que lo vieron en la carretera interestatal, pero nadie le daba una respuesta certera que pudiera resolver sus dudas ni decirle que dirección tomó, lo que desanimó al mestizo, y mejor decidió regresar al cuartel. Estaba tan concentrado en la búsqueda de su amigo que no se dio cuenta de que estaba lloviendo. Curiosamente no se quejó, como habitualmente hacía en situaciones que implicaran agua, y prefirió regresar para saber si Zuma o Ryder habían tenido éxito con sus búsquedas y obtenido noticias de Marshall.

-"En este momento es más importante encontrarlo, esta lluvia no es nada comparado con lo que le pasó, solo es agua" –pensó Rocky, y aceleró la marcha de su vehículo para retornar a casa.


Mientras Rocky buscaba pistas del paradero de Marshall, Zuma llegó a la playa donde la señal de la placa de Marshall marcó su última localización. Brincó de su deslizador y se lanzó al agua, activó su mochila de buceo y comenzó a revisar todo el fondo en busca de su amigo. Esa parte de la playa era más profunda y oscura que el área para turistas, y la falta de luz hacia más difícil la búsqueda, pero eso no detuvo al labrador chocolate, quien buceó hasta el fondo, encendió una lámpara y comenzó a buscar frenéticamente por todo el fondo marino.

-La señal provino de aquí, debe estar en algún lado –pensó el cachorro nadador. Lo que más le aterraba era que encontrara su cuerpo inerte, o sus restos, pues era una caída muy alta desde el acantilado, pero prefirió borrar esa imagen de su mente y continuó buscando. Tras un buen rato de revisar el fondo, logró ver algo en la parte más profunda, casi enterrado en la arena. Era la placa de Marshall, totalmente destrozada. Zuma se asustó mucho, pensando que su cuerpo podría estar cerca, pero por más que recorrió el fondo, no había señales del dálmata. Tomó la placa con su pata derecha y siguió observando el lecho marino, tratando de localizar alguna otra pista. Decidió descender aún más para buscar, pero oyó una alarma que provenía de su mochila. Era el indicador de que su oxigeno se estaba agotando. Ignoró la señal de alerta y continuo buceando, quería corroborar que su amigo no estuviera muerto.

-Vamos Mawshall, donde estas, no puedes estaw muewto, no puedes….. –quiso continuar, pero su mirada se empezó a nublar y súbitamente sintió como se quedó sin aire. Como rescatista buceador sabía que desobedeció la regla más importante de todas: siempre atender la señal de alarma del nivel de oxígeno. Estaba tan desesperado por encontrar al dálmata que agotó sus reservas de aire demasiado rápido, y estaba a una gran profundidad. Sintió como sus pulmones se vaciaban y le dolía el pecho, la sensación de asfixia y el temor se apoderaban del cachorro nadador. Como pudo, nadó lo más rápido que pudo, auxiliado por los propulsores de su mochila, pero no pudo aguantar y se desmayó. Aun así, su mochila logró llevarlo a la superficie. Sin embargo, la corriente empezó a arrastrarlo hacía mar abierto. Rubble acababa de llegar y vio que Zuma se alejaba. Al ver que no respondía, el bulldog se lanzó el agua, nadó hasta donde estaba el cachorro inconsciente y arrastró a su amigo a la playa. Ya en tierra firme, Rubble se acostó junto a Zuma y comenzó a oprimir su pecho para reanimarlo. El cachorro nadador despertó, jadeando por el esfuerzo y tosiendo el agua de mar que había tragado.

-Su placa *coff coff* encontré *coff coff* su placa…pero…..nada más…donde puede estar?

-Tranquilízate Zuma, por poco te ahogas –dijo Rubble al labrador quien luchaba por respirar nuevamente. Tras comprobar que el cachorro nadador estaba bien, el bulldog volvió a hablar.

-Por qué hiciste eso Zuma, por qué saliste corriendo así? –preguntó Rubble, mirando a su amigo con curiosidad. Zuma se recostó y comenzó a llorar nuevamente.

-Yo…yo no…hice nada *coff coff*…nada…..para impedir…que Chase lo lastimara…..solo me paralice…..y deje que….lo golpeara así…soy un cobarde…..y un pésimo hermano…..él nos necesitaba….y yo lo deje ahí…..a su suerte….. –dijo Zuma mientras lloraba desconsolado. Rubble lo abrazo y dejo que se desahogara.

-No te culpes, la verdad, yo también soy culpable, nadie hizo nada para impedirlo, yo…..yo estoy muy apenado….soy el más fuerte, yo…..yo debí hacer algo, pero…..me paralice, soy un cobarde…Marshall….te falle…te falle –dijo Rubble, quien comenzó a llorar también.

-No Wubble, no eres un cobarde, eres un cachorro muy fuerte y valiente, acabas de salvarme la vida, eres un buen hermano, pero es cierto, no hicimos nada para ayudarlo, solo espero….. solo espero que Mawshall esté bien.

Ambos cachorros se quedaron abrazados, llorando por un rato, buscando desahogarse. La lluvia comenzó a cubrirlos, por lo que una vez recuperados, regresaron al cuartel, esperando que el resto de sus amigos hubieran tenido mejor suerte para encontrar a Marshall.