Aquí un nuevo capítulo. Creo que este cap demorara en salir puesto que no tengo idea de cómo proceder. Tenía pensado seguir con el arco del Ladrón del Rayo, pero luego de un par de comentarios, me di cuenta que sería demasiado Mainstream, por lo que tengo que pensar en una pequeña trama.

Tengo un par de ideas antes de llegar hasta donde yo realmente quiero llegar, pero además de eso nada. A cuál proceder sería muy riesgoso porque tiene que estar ligado al Ladrón del rayo, simultáneamente debe influenciar la trama para que camine por el lado en el que yo quiero que lo haga.

Mi primera idea fue meter a otros panteones, sobre todo sintoístas los cuales serían fundamentales debido al apego con el propio Naruto World. Mi segunda idea sería un poco de relleno saludable, pero es la que menos me gusta. Mi idea final es hacer un mix entre esas dos ideas, pero lamentablemente quiero que sea un arco corto de tres o cuatro capítulos.

Me gustaría una pequeña opinión de lo que quisieran ver, así estaría un poco más seguro de lo que tendría que hacer, después de todo, ustedes son quienes saben más de Percy Jackson que yo mismo. (psdt: mi lectura del Ladrón del rayo ha quedado detenida por ponerme al día con las light novels y actualización de los demás fics) (hiatusXhiatus :v)


Mercenary, Assassin and Father


Resumen: Raiz, ese fue el malestar de toda su vida y la razón por la cual estaba atrapado aquí. No puedes dejar tu vida, incluso cuando trates de olvidarlo. Si fue un Mercenario ninja ¿Por qué no serlo aquí también? Pero con otros objetivos, semidioses y monstruos.


Chapter 3: Primer asalto


"¿lo hago bien, papá?"

Escucho frente suyo para ver a su hija teniendo un arco en sus manos y apuntando un objetivo a una gran distancia. Ella sabía cómo usar un arco, pero le estaba enseñando a como acertar sin mirar el blanco.

"si, ahora solo recuerda tu posición y el del objetivo. Usa esos recuerdos junto con tus sentidos para ver el mundo sin necesidad de usar la visión" dicho esto, ella asintió y confió en sus sentidos, disparando la flecha.

Annabeth saca la venda de sus ojos para ver su progreso, el cual fue muy increíble pues la flecha finalmente había dado a diferencia a las demás veces. Su padre se acerca a ella y empieza a felicitarla "muy bien hecho..." seguido de esto, camina fuera del lugar lentamente "ahora te faltaría hacerlo con un blanco en movimiento" la adolecente suspira cansada dispuesta a seguir a su padre.

Este se detuvo en cierto lugar, donde había una gran cantidad de blancos, todos eran usados por la clase de arquería los cuales también se encontraban en ese lugar, pero al ver a tanto padre e hija se hicieron un lado para evitar problemas.

"te enseñare un poco de como se hace" le dijo con una sonrisa mientras estira sus manos haciendo que aparezcan muchos kunais de sus mangas, los cuales sujeto con todos los dedos que tenía disponible. Uno de los cuchillos fue tirado hacia su cabeza para sujetarlo con la boca.

Annabeth vio como su padre se acercó hasta los blancos con los ojos cerrados. De pronto, dio un gran salto y tiro todos los cuchillos al mismo tiempo. miro sorprendida como cada cuchillo cucho una contra el otro de una forma tan secuencial y ordenada que parecían casi teledirigidas. En poco tiempo, todas las cuchillas dieron en el blanco central, en aquella pequeña área del medio absoluto.

"¡miren!" escucho a su lado siendo uno de los campistas hijos de apolo "¡dio en la diana escondida!" grito este mismo, apuntando algo entre los árboles. Agudizando la vista, la hija de atenea vio sorprendida como su padre logro darle a un punto imposible desde su posición.

Naruto cayo con gracia al suelo, caminando lentamente hacia su hija sorprendida "¿vistes? Sin mirar" dijo de forma burlona mientras jugaba con el cabello de la adolecente "si…tienes que darte un baño" reconoció luego de ver la suciedad en ellos.

Annabeth se recompuso del shock inicial para ver a su padre, quien se quedó esperando alguna clase de estallido de su parte. Ambos estuvieron en silencio durante un momento antes de que esta se acercara a sujetarle el rostro y mirarle de forma seria.

"tienes que enseñarme a hacer eso"


"me iré hoy en la tarde" informo Naruto sentado en la mesa de atenea del comedor. A su lado estaba su hija quien asentía a sus palabras "no puedo quedarme más tiempo sin llamar la atención de los dioses y ya tienen mucho rencor hacia mi" la adolecente suspiró de mala gana, esperando un par de días más con su padre del que no sabía nada.

"supongo que tendría que pasar" reconoció comiendo en silencio, pero su mirada aguda estaba enfocada en su padre "aunque no había previsto que esto iba a pasar" dijo mirando como sus hermanos y hermanas estaban muy nerviosos de tener a su padre entre ellos, así como todo el sequito que tenían detrás.

Ella vio con cierta dificultad como una gran cantidad de ninfas estaban a las espaldas de su padre, esperando a que se levantara del asiento para quien sabe qué. A veces había ninfas más osadas que no le importaba y empezaban a vagar sus manos alrededor del cuerpo de su padre, quien parece intentar ignorarlas.

"si…" dijo incomodo mientras jugaba con su comida, sintiendo un par de manos en su espalda, detrás de sus ropas y tocando su piel "yo tampoco sabía que ese lugar estaba lleno de ninfas, debí de haberlo previsto" reconoció avergonzado antes de ver como una de ellas tomo su cuchara e intentaba darle de comer "puedo comer por mi cuenta, gracias" dijo quitándole la cuchara y comer por sí mismo.

"¿tienes alguna increíble historia de porque estas rodeado de ninfas?" le pregunto mirándole de mala manera a su padre, quien no parecía muy afectado por sus palabras, comiendo con normalidad haciendo que la adolecente frunciera el ceño.

"no, no la tengo" admitió mientras miraba a todo el sequito de ninfas "¿de qué crees que se trate? Podemos adivinar mientras tanto" propuso mirándole a los ojos, haciendo que su hija asintiera.

"que tal…" pensó lentamente alguna razón lógica para todo esto "¿están profundamente enamoradas?" dijo su idea, jugando con la cuchara usándola como un objeto anti estrés y así pensar en algo mucho mejor.

"podría ser…" admitió mientras sacudía su pierna, alejando a un par de ninfas que estaban debajo de la mesa "a mi parecer no creo que sea un simple enamoramiento. Más bien parece una obsesión" dio su propia idea sintiendo más manos a sus espaldas y algunas llegando a su marcado abdomen.

"¿has estado jugando con alguna clase de perfume extraño?" dijo recordando aquella vez en la que su padre compro algo en internet que decía atraer a todas las mujeres. Lo que no iban a predecir fue que se trataba de algo literal, pues horas después, las mujeres estaban pegadas literalmente a las paredes del exterior de su casa, tuvieron que llamar a los bomberos para poder despegarlas.

"estoy seguro que no lo he hecho" informo mientras sacaba algo de sus bolsillos, era el perfume de aquella ves "¿ves?" dijo roseando un poco y no a él, sino a un compañero de alado, quien parpadeo confuso "no fue el perfume que causo el desastre de aquel día" Annabeth asintió, entendiendo mejor las cosas, pero una duda quedo abierta.

"pero entonces, ¿Qué causo lo que sucedió aquel día?" pregunto confusa, sin entender qué demonios había sucedido para que mujeres salieran volando de todas partes y se estrellaran contra su casa. Su padre simplemente levanto los hombros, tampoco tenía alguna idea de lo que sucedió.

"quien sabe, pero no fue el perfume" dijo guardando el pequeño frasco, comiendo nuevamente de su plato "no puedo soportar más esto" dijo derrotado, ahora sintiendo manos en sus pantorrillas y algunas otras subiendo poco a poco hasta sus partes íntimas.

"¡yo tampoco!" grito Annabeth con un gran palo en sus manos, el cual sacudía alejando a las ninfas de los alrededores "¡fuera! ¡fuera!" alejo a las ninfas, quienes corrieron fuera del lugar, aterradas por la expresión en el rostro de la adolecente.

"gracias" agradeció su padre con una pequeña sonrisa "quien diría que si terminarías salvando mi vida después de todo" se rio con algo de humor, sin notar que el campamento ahora estaba en completo silencio.

"Papá" llamo su hija, haciendo que la mirara con atención. vio que tenía una sonrisa muerta en su rostro, seguido de que le apuntara con uno de sus dedos "se han robado tu ropa" le informo, seguidamente de ocultarse el rostro con ambas manos y correr fuera del lugar por la vergüenza

Naruto abrió los ojos cuando sintió el aire frio recorrer su cuerpo. Bajo la mirada para encontrarse completamente desnudo a excepción de su bóxer, los cuales parecían estar un poco desgarrados. Giró su mirada para ver a las ninfas que huían, las cuales llevaban sus ropas como trofeo sobre sus cabezas.

"¡maldita sea! ¡es un traje de marca!"


"y así es como haces un veneno paralizante"

Termino la explicación el rubio mayor mientras le enseñaba una pequeña daga con una extraña aura de color morado a su alrededor. Frente a él estaba una adolecente rubia mirando con cierta dificultad el arma que traía su padre en mano, ni siquiera parecía un arma mortal a simple vista sino una espada encantada por un ser divino.

"no sabía que las plantas se podían usar así" admitió completamente sorprendida mientras mesclaba algunas en un mortero. Esta mañana su padre le había entregado algunas cosas para hacer un trabajo de 'artesanía' padre e hija. Resulto que ese trabajo era enseñarle a crear sus propias armas lo suficientemente fuerte como para poder dañar a los seres divinos.

"estas plantas en su estado más puro son directamente parte de la naturaleza, aún conservan su energía en ellos por lo cual son capases de dañar seres divinos" le explico el rubio mientras tiraba a distancia la pequeña daga, haciendo una pequeña herida en la pantorrilla a un campista y dejándolo tirado en el suelo. sin que ambos se dieran cuenta, el campista era Percy.

"tal vez porque sean parte de Gaia" intento darle una explicación a pesar que no sonaba del todo convencida. Antes que pudiera decir algo, vio a su padre sacar un poco de polvo negro de algunas cosas envuelta en ella que traía "¿y eso que es?" pregunto un poco curiosa. Cada cosa que le mostraba su padre resultaba ser una maravilla visual.

"Resina de pino negro" le dijo mientras usaba un poco del polvo negro y lo esparcía en su arma, logrando que se incendie en el simple contacto "cuando lo colocas en un arma de Bronce celestial se enciende en llamas" explico mientras levantaba el arma que había tomado prestada, cosa que sorprendió mucho a su hija por ver como las llamas parecían originarse del arma.

Su atención entonces la llevo a ver un paquete extra más, revelando ser un polvo dorado muy brillante. Al ver su curiosidad, Naruto decide explicarle "este es la misma resina, pero dorada" sacando otra arma, infunde la resina en ella logrando bañarla en relámpagos dorados "cubre el arma de rayos como podrás ver" dijo mostrando la bella arma casi celestial.

Como en todo el día, ellos dos estaban rodeados de una gran cantidad de campistas que iban a sus clases privadas y temporales de padre e hija solo para sorprenderse de la gran cantidad de conocimientos que este traía. Al ver las tres diferentes armas que logro crear sin ayuda de un experto en armas sino con el conocimiento botánico, sorprendió a más de uno.

"nunca había visto nada similar" revelo Annabeth mirando las diferentes resinas con mucha admiración y curiosidad "¿Dónde las conseguiste?" pregunto saber para luego tener una mera idea de cómo conseguir más. Al ver la mirada congelada de su padre, sabía que no se le iba a decir.

"…internet…" dijo de una manera inexpresiva y mirándole a los ojos. "las plantas para el veneno lo encontré por el campamento" dijo enseñando con más profundidad el arma envenenada de antes que no encontró. En ese momento se dio cuenta que lo lanzo a distancia para probar su punto.

"…te creo…" dijo ella con una expresión en su rostro que le decía que no le creía en lo absoluto, pero que no le iba a preguntar nada más "¿no tienes nada más que enseñarme?" pregunto, curiosa de saber más al igual que cualquier hija de la diosa de la sabiduría Atenea.

"quizá" dijo pensando en alguna otra cosa que no necesitara revelarle más cosas a su hija "podría enseñarte mi bestiario" divagó mientras miraba el cielo intentando encontrar otra cosa menos aburrida que un libro completo de bestias. Eso ultimo hiso que las orejas de su hija se movieran solo por el hecho de escuchar un libro.

"¿bestiario?" pregunto ella intentando hacer que hablara más del tema. El rubio le miro un momento dudoso antes de asentir "¡tienes que enseñármelo! ¡enseñalo! ¡enseñalo! ¡enseñalo!" repitió como una pequeña niña mientras sacudía la mano de su padre para hacer que le enseñara el libro maldito. El rubio sudo ligeramente al ver el comportamiento infantil de su hija al igual que todos los que le rodeaban.

"muy bien" dijo aun con algo de duda. De repente, una pequeña explosión de humo sucede en su mano, revelando un gran libro negro con una figura maldita en ella "esta es un libro el cual contiene-" no termino antes que notara que ya no traía el libro en mano. parpadeando, noto que su hija se lo había rebatado en el momento que lo saco de la pantalla de humo.

"¡increíble!" dijo muy emocionada al ver la gran cantidad de hojas que traía y que en cada una haya una gran cantidad de información disponible para ella "incluso tiene las debilidades y fortalezas de estos" notando una pequeña grafica donde decía a modo de Stats todo lo relacionado a los diferentes monstruos, incluso alguno no conocía "¿Qué es esto?" pregunto más abajo al ver que las letras e imágenes de la hoja se borraban y remplazaban con otro.

"es como una Tablet" le comento su padre mientas le enseñaba el índice inferior de la hoja "cada hoja tiene información de un monstruo, pero como no es suficiente, la misma hoja trae consigo más hojas que puedes cambiar" le informo está mirando como su hija había comprendido y cambiaba la información del monstruo para ver todo lo demás que el libro guardaba en su interior.

Su hija leía todo con mucha rapidez, casi hasta la obsesión por saber más, pero fue detenida por una mano que sujeto el libro. Elevando su mirada, noto la mirada de su padre seguido de intentarle quitar el libro, pero ella no le dejo "¿ya te conté que eres el mejor padre del mundo?" le pregunto, intentando quedarse con el libro.

"no pienso dártelo Anna" dijo el rubio mientras forzaba un poco más, logrando arrebatarle el libro maldito "estos son años de investigación y experiencia…" lo pensó un momento recordando cuanto se demoró en llenarlo, recordando que son dos años "quizá no tantos años, pero lo importante que esta es mi experiencia, por lo que no lo puedo compartir…menos cuando sé que lo vas a restregar a tus hermanos y hermanas" dijo mirando a todos los chicos a sus espaldas, quienes intentaban leer de lejos el libro que le arrebato.

"prometo no dejarle leer a nadie" dijo levantando una mano, intentando hacer que su padre le devolviera el libro. En vez de eso, vio como este saco otro diferente de la nada, entregándoselo. Al abrirlo, noto que no había nada escrito en ella "¿Qué es esto?" pregunto curiosa y un poco decepcionada al ver que estaba en blanco.

"tu propio bestiario" le dijo haciendo que abriera los ojos "ahora que eres una mujer, deberás enfrentarle al peligro del mundo por ti misma. Ese libro será tu experiencia de batalla hecha letra donde aprenderás de tus propios errores y también mi bendición en cualquier decisión que tomes" le explico haciendo que la adolecente asintiera a cada palabra, embelesada con su nuevo libro que tomo un gran significado ahora.

"...entonces… ¿tienes algún otro regalo de ese calibre más guardado por ahí?" pregunto todavía curiosa, recordándole cuando era una niña y esperaba en la base del árbol de navidad esperando un gran obsequio que siempre llegaba al día siguiente en forma de papa Noel. Más tarde ella descubriría que era el quien escondía el regalo.

"¿crees que he venido aquí solo para entregarte regalos?" le pregunto haciendo que la chica sonara un poco culpable al haber soñado muy convenida "pero tienes razón, ¿Qué clase de padre no trae regalos para su hija cuando esta está a punto de tener la aventura de su vida?" pregunto con una sonrisa, haciendo que esta también sonriera.

Annabeh casi saltaba de emoción cuando vio a su padre buscar algo de una bolsa de cuero que en un principio había traído consigo, pero no le tomo mucha importancia. Ahora que lo veía buscar fielmente en ella, no podía contener su emoción ante nuevos regalos. De alguna forma, su padre hacia que los regalos de los dioses parecieran juguetes.

Entonces lo vio sacar un gran cofre de madera de la bolsa, como un mago de circo pues el cofre superaba con creses la pequeña bolsa. Este lo levanto sin dificultad y lo dejo en el suelo frente a ella "ábrelo, aquí está todo lo que he hecho para ti desde que eras un bebe" le explico mientras se hacía a un lao, dejando que la adolecente mirara con mucha inquietud el cofre.

Tragando fuerte, la adolecente se acerca al cofre y lo abre dejando ver su interior. Para su sorpresa, había una mochila, un par de dagas de color bronce y oro respectivamente, una pequeña bolsa de piel, un arco de un material casi traslucido junto a tres cartuchos de flechas de tres colores. Mirando más profundamente, noto que en el fondo había un Kunai extraño con una inscripción y un colgante muy hermoso a su lado.

"como dije, no podrías empezar una aventura sin regalos" le dijo mientras levantaba la mochila del cofre "este es una mochila que te permitirá llevar objetos casi ilimitados de forma ordenada" le explico mientras se lo entregaba "este es un arco de cristal, podrás tirar una flecha que tiene el 70% de acertar un golpe mortal" le explico entregándole el arco que se convirtió rápidamente en un pendiente.

Buscando más profundamente, le mostro la bolsa mediana "esta es una gran bolsa de dinero, podrás encontrar una gran cantidad de dinero de diferentes lugares del mundo, no derroches" le dijo entregándoselo dejando anonadada por la cantidad de regalos que aún faltaban "estas son flechas encantadas de hielo, fuego y rayo. Aquí están las resinas que te mostré antes" dijo mientras le señalaba las flechas y algunos pechos frascos en el fondo del todo.

"sé que te gustan las dagas, así que te hice un par" dijo mostrándole el par de dagas gemelas "una está hecha de bronce celestial y el otro de oro imperial" le explico mostrándole la diferencia de las dos. Lentamente se acercó al kunai y al colgante, el cual coloco alrededor de su cuello "con estas dos cosas, siempre estarás conectada a mí. Lanza el kunai donde sea y yo estaré ahí, con el colgante puedo hacer lo mismo, pero no podré saber cuándo estas en peligro" le dijo con una sonrisa, antes que fue atrapado con un gran abrazo.

"gracias" susurro para que solamente el pudiera escucharle, cosa que causo una pequeña sonrisa en su rostro. El abrazo duro un rato más en cuanto ella se despegó y vio que había usado un poco de la resina que le dio para encender en llamas una de sus dagas nuevas "¡miren! ¡soy la mejor!" grito como una niña mientras corría peligrosamente con el arma seguido de todos sus compañeros celosos de lo que traía en mano.

"¿no crees que entregarle algo de ese calibre es peligroso?" escucho una voz a sus espaldas. vio que se trataba de la madre de aquel chico de antes, el hijo del dios de las algas "no creo que sea buena idea agitarlo así" dijo la mujer viendo en la lejanía como su hija manejaba peligrosamente el arma usándola como antorcha.

"si no fuera porque la encontré cuando era bebe, juraría que realmente es mi hija" respondió con una sonrisa, mirando divertido la forma en como su hija trataba sus nuevas armas, cual juguete fueran "yo recuerdo cuando obtuve mi primer kunai…le saque el ojo a mi maestro y me recompensaron con un gran banquete" se rio de manera fría, haciendo temblar a la mujer por lo escalofriante que sonó.

"entonces, ¿nos iremos esta tarde?" le pregunto, haciendo que elevara una ceja ante su pregunta "mire, sé que esto es…algo que no debería de pedir, pero me gustaría ir con usted" dijo Sally mientras miraba a los campistas de los alrededores. Su petición alzo aun más la ceja en el rubio, quien seguía viendo a su hija incluso desde una increíble distancia.

"me parece extraño su petición, teniendo en cuenta de que todavía desconfía en mi" dijo el rubio haciendo que la mujer se quedara paralizada por sus palabras "pero teniendo en cuenta que los seres del inframundo van a por usted, supongo que era el mejor de los dos males" se rio nuevamente, ignorando la incomodidad de la madre.

"no es que desconfié en usted, solo…" intento buscar palabras para sonar menos quisquillosa "simplemente no creo que sus decisiones como padre sean las correctas" dejo en claro mientras intentaba desviar cualquier otra conversación similar.

"yo tampoco creo que sean las correctas" dijo sorprendiéndola al estar de acuerdo con ella "pero no me arrepiento de nada, porque si lo hiciera, entonces mi vida habría perdido su significado. Negarme a mí mismo tampoco es la opción" decía mientras se reía entre dientes al ver que a su hija se le escapo el arma y empezó un incendio en el campamento "caminar por uno mismo o con otros, no hay diferencia. Al igual que yo, ella se equivocará y aprenderá de sus errores" decía mientras la veía ayudando junto a los demás.

Sally veía como se habría iniciado un incendio. Por la expresión de la adolecente, su error se habría de grabar en su mente por el resto de su vida, enseñándole que no debe de hacerlo nunca más.

"mi hija pasara por mucho dolor, mucho, mucho dolor" dijo mientras la veía desde la lejanía "incluso cuando intente protegerla de ese dolor, ella tendrá que experimentarlo a lo largo de su vida, eso significa vivir" le decía mientras caminaba hacia el caos "lo único que me queda es apoyarla y ayudarla a levantarse una vez más. Ese es mi trabajo como padre…ese es mi papel" le decía finalmente al llegar.

Sally vio la adolecente rubia lucia realmente devastada y culpable por sus acciones, su padre rubio solo atino a sonreír y abrazarla con mucha fuerza mientras se reía del incendio como si no fuera la gran cosa. Lentamente las lágrimas de la adolecente se convirtieron en pequeñas risas, para que luego se riera junto a su padre ignorando las lágrimas en su rostro.

Tiempo después, ambos se separaban y el rubio se pone en el frente del incendio, alejando a todos con una señal. Ella ve como empezá a formar rápidos sellos de manos, para detenerse de golpee en uno muy complicado de replicar "Suiton" susurro el rubio mirando el lugar del incendio "Bakusui Shōha" grito saltando lo más alto que podía.

De pronto, una alucinante cantidad de agua salió de la nada, en dirección hacia todo el caos de fuego, apagando el incendio rápidamente. Para suerte de algunos, había usado poca presión solo para apagar el fuego y no destruir la cabaña. Por otra parte, el agua sobrante era dirigida por nereidas hacia el rio o laguna cerca al campamento

De esta forma, cayó al suelo sintiendo un poco de fatiga por el uso indiscriminado de su Chakra en algo tan trivial. Pudo haber usado el agua de las fuentes de los alrededores, pero en vez de eso, creo nueva agua de sus fuentes de Chakra ocasionando mas fatiga de lo usual.

Por alguna extraña razón, él tenía la misma capacidad de crear fuentes de agua al cambiar su Chakra elemental, lo que solo pocas personas podían hacerlo, los senju y los maestros del suiton. Él no era senju, pero tampoco era un maestro del suiton, con suerte lo dominaba. Esto era una muestra de lo poco que sabe sobre el mismo y las razones de serlo.

"¡papá!" escucho una voz familiar sacándole de sus propios pensamientos. Vio con ligera sorpresa que era su hija, Annabeth "¡eso fue increíble!" dijo muy emocionada al ver a su papa usar sus extraños poderes similares a un dios "¿estás seguro que no eres un dios?" pregunto nuevamente, solo para asegurarse de que así fuera.

"estoy seguro de que no lo soy" le aseguro con una sonrisa mientras la despeinaba "ahora, ¿que se dice luego de incendiar la cabaña de otros?" dijo mientras le daba la vuelta, enfrentándola a todo aquel que vivía en ese lugar. Vio con ligera diversión como su hija no parecía querer admitir su error.

"lo siento" dijo apenada por todo el daño que había causado hacia todos sus compañeros de campamento. Realmente no había mucho daño, era la cabaña de Hefestos después de todo, ellos Vivian todo su tiempo en la forja y casi todo el tiempo incendian su lugar.

"muy bien" decía el rubio mientras le regañaba "entonces no volverás a hacer algo similar, ¿no es así?" trato de asegurarse, golpeándola en la frente con su dedo, molestándola. Tardo un tiempo, pero ella asintió cabizbaja "perfecto, eres una buena niña" se rio mientras la despeinaba aun peor de lo que ya estaba "corre y ve a disculparte con el señor D y con el tipo del caballo" decía con algo de seriedad, haciendo que Annabeth asienta y salga en su búsqueda.

Al ver que la conmoción seguía sobre el mismo, mira a la mujer y le hace una señal para que le seguía, cosa que ella hizo. No caminaron mucho antes de alejarse completamente de las vistas de los demás, suficiente como para tener una conversación tranquila.

Sally se quedó mirándole un momento sin saber realmente que responder. Tiempo después, dejo salir un suspiro mientras se rascaba la mejilla "no sé qué decirle" admitió mientras repasaba todo lo que había visto "tal vez he sacado mis conclusiones demasiado rápido, creo que es un excelente padre" dijo ella con una pequeña sonrisa, pero aun dudaba si realmente es así.

"realmente no me considero un buen padre, ni que estoy haciendo un buen trabajo con ella" admitió mientras miraba la vista increíble que tenía el campamento "pero más allá de guiarla, ella me ha estado guiando a mí a lo largo del tiempo en que la he tenido" se detuvo un momento antes de reír "creo que sería mejor decir que entre los dos nos ayudamos para mejorar" se corrigió recordando que en un principio no creía llegar hasta este punto.

La mujer asintió mientras miraba hacia su misma dirección "cuando tuve a percy…" empezó a contar "recordé que yo elegí tenerlo y acepte todas las consecuencias que este me traería sin importarme nada más. Ahora me doy cuenta, de que he sido egoísta" dijo con una sonrisa triste que sus acciones para mantener su propia felicidad solo causaron más dolor en su pequeño niño.

"nadie elige ser padre, solo…sucede" admitió el rubio recordando aquel día "si bien uno puede decidir cuándo tener un niño, ser padre nace de la misma naturaleza de cuidar y guiar a la próxima generación, no es fácil aprender a serlo" dijo este recordando lo difícil que fue siquiera entender los cambios de humor de su hija a principios de la pubertad "pero…supongo que sigue siendo contradictorio" recordó sus diferentes sentimientos y palabras, dándose cuenta de lo contradictorio que había sido "después de todo, es nuestra decisión seguir aferrados a ellos" se rio junto a la mujer, que entendió muy bien sus palabras.

"ciertamente es muy difícil de entender y explicar con palabras" afirmo la mujer riéndose de lo practica que había sido y lo pobre que había sido al explicarse "supongo que es una de ese tipo de cosas que uno solo puedo sentirlo y expresarlo de manera abstracta" el rubio alzo una ceja ante sus palabras, no parecía la típica mujer neoyorquina.

Tomo un tiempo, pero saco un pequeño cigarrillo de sus ropas, el cual llevo a su boca, ocasionando una mala mirada de la mujer "¿Qué?" le pregunto notando su mirada aguda "es un dulce" dijo mientras lo sacaba de su boca y le mostraba, haciendo que abriera los ojos al reconocerlo "mi hija ha remplazado mis cigarrillos por dulces, ha mejorado en sus bromas" se rio mientras llevaba el cigarrillo de dulce a la boca.

"entonces…" decía la mujer mientras jugaba con su vestido "¿podría ir con usted? Tengo miedo de que me usen para controlar a percy" admitió ella temiendo por la seguridad de su hijo y lo tonto que podía llegar a ser si ella fuera capturada por alguien.

"tendría que dejarme ver primero" decía mientras se acercaba a la fuente de agua más cercana y sacaba a relucir una moneda de oro "haber que me dice el dios de las algas" dijo mientras lanzaba la moneda, la cual cayo en la laguna. Espero un momento y de pronto, una náyade apareció en el lugar donde cayó la moneda.

"Assassin" dijo la ninfa de agua, inclinándose lo más que pudo mientras flotaba en el agua "El dios del mar te envía el mensaje de proteger a la mujer humana conocida como Sally Jackson, el pago se te dará a su debido tiempo" fue todo lo que dijo para desaparecer entre el cuerpo de agua.

El rubio tenía una pequeña sonrisa en su rostro, pues había notado que el efecto del Senjutsu finalmente había desaparecido de su cuerpo pues la Náyade no se dio cuenta de ello. Suspiro sabiendo perfectamente que el rey de los mares nunca le iba a retribuir por el trabajo que estaba a punto de hacer.

"él no te va a pagar, ¿cierto?" escucho a su lado a la mujer de antes, quien sabía perfectamente lo que pensaba, típico de una madre soltera "sentí como si me quisiera matar solo con la mirada" se rio con dificultad la mujer al sentir la mirada penetrante de la Náyade.

"te acostumbras luego de un tiempo" aseguro el rubio mientras se retiraba del lugar seguido de la madre de Percy "luego de uno o dos años aproximadamente" su intento de ayuda no parecía tranquilizar a la mujer "supongo que estoy atrapado contigo hasta entonces. Si estoy en lo correcto, tu hijo y mi hija irán a una misión para recuperar el rayo perdido" revelo dejando en shock a la mujer.

"¡¿el rayo?! ¡¿el mismo rayo de Zeus?!" pregunto en shock mientras miraba al rubio quien simplemente sucedía "el rayo maestro, el arma definitiva del dios del rayo, ¿Cómo pudo suceder?" se preguntó más para sí misma que para su actual compañero, quien simplemente levantalos hombros.

"no era tan difícil" revelo este, sorprendiéndola por ese detalle "el olimpo es el único lugar donde la única seguridad que tiene es la entrada. Dentro del lugar, solo hay trampas básicas y algún que otro guardia" siguió hablando mientras caminaba hacia donde se supone que habían dejado su auto "teniendo en cuenta lo descuidado que es el tipo barbudo, seguro que lo olvido en el baño cuando una de sus sirvientes fue a complacerlo" sus palabras solo hicieron reír nerviosamente a Sally.

"no creo que los dioses sean tan descuidados" intento defenderlos o tratar de justificarlos, ganando una mirada penetrando del rubio "¿o sí?" le pregunto, intentando saber él porque estaba tan seguro de su afirmación.

Naruto estuvo pensándolo un momento antes de empezar a contar una historia corta "una vez atenea olvidó su escudo Aegis en una biblioteca de Holanda" le conto mientras había una imagen mental de Atenea chibi dejando su escudo concentrado en el libro que tenía en mano "y tuve que volver por el" ahora el lugar estaba de noche y el rubio chibi apareció en una explosión de humo, tomo el escudo y desapareció del lugar.

"un error lo comete cualquiera" siguió negando un error tan descuidado mientras ignoraba la mirada del rubio. A decir verdad, ella siempre creyó que los dioses eran muy descuidados y siempre se lo repetía a su pareja Poseidón, pues fue este quien olvidaba en ocasiones su arma divina en su propio auto.

"Hades una vez confundió una de las llaves del inframundo con las de su auto en las vegas" recordó este teniendo otra imagen mental "y se los dio a un monstruo disfrazado que hacía de servicio del hotel para resguardar el auto" la imagen mostraba como hades en un estado de embriagues le entrega una llave oscura al monstruo disfrazado que corrió ni bien obtuvo el objeto.

"tal vez son un poco descuidados" finalmente fue derrotada no teniendo ningún argumento más para defenderlos. Estaba segura que los demás dioses eran igual, no tenía sentido seguir con una idea equivocada de divinidad.

"por lo menos así son los olímpicos" dijo este mientras miraba el auto, el cual no había sufrido ni un golpe por el ataque del minotauro "los demás panteones son más responsables en su papel de dios de su respectivo lugar" por la expresión en el rostro de la mujer, parecía no saber sobre los demás panteones, pero intento disimular.

"¿nos vamos ahora?" dijo con cierta dificultad ya que no pudo despedirse apropiadamente de su hijo "¿realmente tenemos que irnos ahora? ¿no podríamos tardar un poco más?" dijo mientras veía su reloj, mostrando que eran las 6 de la tarde.

"lamentablemente es así" dijo mirando el cielo el cual empezaba a tener matices oscuros en el "nos hemos quedado sin tiempo, en este momento seguramente están buscando al ladrón del rayo" explico mientras sentía presencias alrededor del campamento, como buitres al acecho.

"entiendo" dijo con una expresión triste sabiendo que no podría colocar más peligro a su hijo. De pronto, algo había cambiado en los alrededores, incluso ella podía sentir las miradas de todos lados "¿Qué sucede?" pregunto asustada cuando el presentimiento se volvió peor.

"puede que me haya equivocado en los cálculos y estemos fuera de la barrera" le dijo con una pequeña sonrisa mientras miraba a sus espaldas. Activo el Sharingan un momento y noto que su auto no había atravesado la barrera, así como le dijeron los campistas "que interesante" dijo recordando que quien dijo eso fue un chico rubio hijo de Hermes, tampoco era coincidencia que todos estén reunidos justo en este momento.

"monstruos" dijo la mujer temerosa mientras miraba a las hordas de enemigos que estaban rodeándolos entre los árboles "son demasiados" decía retrocediendo, pero al mismo tiempo sintiendo el rechazo de la barrera sobre ella. antes que dijera algo, el rubio mayor la sujetó del hombro y desapareció en un brillo al otro lado de la barrera.

"sabía que algo extraño estaba pasando" explico el rubio mientras veía a la mujer dentro de la barrera "pero ustedes no saben las veces que alguien me ha traicionado, puedo olerlo desde que llegue aquí" se rio mirando tres figuras que parecían llegar del cielo y mantenerse sobre el aire.

"Humano despreciable, tu no nos incumbes" dijo una de las Furias que habían llegado al lugar "danos a la mujer" ordeno mientras sacaba su propia arma, dispuesta a cumplir las órdenes de su amo en el inframundo.

"en ese caso pueden tomarla" respondió con una sonrisa, sabiendo que no había forma en que pudieran, haciendo que gruñan enojadas "¿acaso estoy impidiendo algo? Sigan con su camino entonces" reto mirando como parecía acabar con la paciencia de el trio monstruo.

"¡silencio!" grito la Furia que él podía reconocer como Alecto "¡tú existencia es sufrible para todos nosotros, hoy se acaba tu época del terror!" prometió esta mientras sus hermanas parecían estar de acuerdo "¡todos! ¡atáquenlo!" grito haciendo una señal y haciendo que todos los demás monstruos aparecieran de sus escondites.

"así que este es su respuesta" dijo con una sonrisa mientras sacaba de sus mangas un par de pistolas personales, las cuales empezó a girar con mucha maestría en sus manos "cuando vayan a visitarle, quiero que le digan que iré a verle para hablar sobre contratos" les dijo a ellas mientras dejaba de girar sus armas y apuntaba con ellas a las furias.

"¡matadle!" gritaron las tres mientras se dispersaban y alzaban vuelo para evitar un disparo. Simultáneamente a sus órdenes, todas las criaturas míticas rugieron mientras se disponían a acabar con la vida del rubio, quien simplemente les espera con una sonrisa en su rostro.


Prince of Persia - Warrior Within OST #7 Clash in the Catacombs


Esquivó la primera envestida ocasionada por uno de los tantos esqueletos que venían a matarle, contraatacando con una bala respectiva en la cabeza. simultáneamente hiso lo mismo con todos los demás mientras espera a que los más grandes hicieran su aparición, y así fue.

Una docena de Hellhound hicieron su aparición rodeándole en sombras y saliendo de ellas para, posiblemente, descuartizarlo con sus poderosas mandíbulas. Sin embargo, este dio un pequeño salto y paso a través de ellos esquivándolos en cámara lenta, además de dispararles a cada uno en la frente, dispersándolos en la nada.

Al no tener más balas, lanza las pistolas sobre su cabeza mientras sacaba un kunai de tres puntas y al mismo tiempo busca entre sus ropas las municiones correspondientes. Fue en ese momento cuando una incontable le cantidad de Basiliscos fueron en su búsqueda, saltando cual serpientes furiosas.

En respuesta a ello, el rubio lanza el kunai entre ellas y en varios brillos dorados, se escucha cortes contundentes en cada una para terminar al lado opuesto del ataque de las bestias, las cuales cayeron cercenadas en el suelo. Al ver sus armas todavía en el cielo, el rubio da un salto mortal hacia atrás y obtiene sus armas al mismo tiempo que las recargaba, cayendo al suelo y apuntando a quienes todavía quedaban vivos.

El suelo retiembla mientras de las mismas sombras aparecen seres que usualmente no son del todo malignos, peor por las pisadas y los rugidos parecían totalmente fuera de sí. Naruto vio con algo de sorpresa que se trataban de gigantes, posiblemente ciclopes por tener un solo ojo.

'¿Clones?' pensó sorprendido al esquivar uno de los grandes brazos que pudieron haberle matado 'no, son homúnculos' pensó al ver la falta de cerebro en ellos, más de lo usual. Los golpes producidos a tierra dejaban una destrucción sin igual, haciendo que pedazos de tierra se eleven cierta distancia sobre el suelo.

Al ver otro golpe que venía en su dirección, da un pequeño salto y empieza a subir el brazo del gigante, saltando nuevamente hacia el siguiente gigante y logrando dispararle en el ojo, dejándolo ciego. De la misma forma, da un mortal inverso esquivando un golpe de otro gigante, el cual golpeo en la cabeza a su hermano, destruyéndole el rostro.

Habiendo eliminado uno de los cuatro que tenía en frente, dedujo que sus armas no servirían contra estas bestias, por lo que cambio rápidamente a pequeños cuchillos, los cuales se extendieron en energía azul. Con sus armas infundidas en Chakra, cruza las hojas y va en dirección a sus enemigos a toda velocidad, esquivando ataque tras ataque para luego llegar al más lejano de todos y lograr cortarle los tendones detrás de la rodilla.

Viéndose incapacitado, el gigante cae sobre uno de su hermano, inmovilizándole por su peso descomunal. De la misma forma, el rubio apareció en un flash de velocidad detrás del gigante, cortándole e cuelo en varias partes, matándolo en ese instante. Fue sorprendido en pleno vuelo por un gran puño en su dirección por el tercer y último gigante, el cual aprovecho la distracción de sus hermanos.

Gruñendo ligeramente, da una vuelta sobre sí mismo, logrando esquivar por centímetros al gigante y empezá a escalar su brazo hacia su cabeza. Es detenido por la otra extremidad del gigante, el cual intenta aplastarlo como una cucaracha. Fácilmente logra deslizarse por el brazo y pasar por debajo del ataque antes de ser aplastado para luego seguir su camino hacia la cabeza, la cual destruye literalmente a base de cortes, pasando limpiamente sobre él.

Cayo al suelo después de mucho tiempo y tras un largo suspiro, una gran mano apareció de la nada a punto de aplastarlo. presintiendo esto, el rubio detiene la mano al atravesarle sus cuchillas y usando su fuerza bruta para luchar contra él. el ataque provino del gigante que solo incapacito las piernas, parecía reacio a dejarlo ir.

Cansado de esperar más, el rubio usa más fuerza y destruye la mano del gigante con sus cuchillas extendidas. Corre en dirección al gigante incapacitado, atravesándole las cuchillas en la cabeza, dispersándolo finalmente.

Alzo una ceja cuando vio el ataque desesperado de las tres furias, las cuales descendían a toda velocidad esperando acabarlo con sus armas en mano. Rápidamente atrapa a una del cuello y la lanza contra la otra, haciendo que se chocasen entre ellas. Finalmente las remato en ese instante lanzando una de sus cuchillas, empalando a ambas y dispersándolas tras un polvo dorado.


OST END


La única que quedaba era Alecto, quien al ver toda la carnicería decidió huir, pero una cuerda de alambre apareció de la nada sujeta a la otra cuchilla del rubio, enredándola por completo y fue arrastrada a suelo con mucho poder, ocasionando un pequeño estallido.

La furia logra liberarse usando toda la fuerza que traía, pero rompió sus alas las cuales fueron incapacitadas impidiéndole volar. Escucho el paso del rubio quien se acercaba con lentitud, no tenía forma de escapar ahora.

"¿Qué pasa Alecto? Ya no pareces tan valiente como antes" dijo con una sonrisa media malvada en su rostro, enseñando ambas pistolas en mano "Baila para mi" dijo mientras apuntaba las armas a sus pies, disparando consecutivamente y haciendo que la furia saltase para evitar morir "¡ahahahaha! ¡sigue bailando! ¡baila!" exclamo con mucha maldad mientras disfrutaba sádicamente como la furia seguía esquivando como puede las balas.

Esto duro un buen tiempo, todo termino cuando el rubio se aburrió y dejo de disparar. La furia cayó al suelo con mucha fatiga y respirando con mucha dificultad, mirando con mucha ira al rubio quien seguía acercándose hacia ella. en un intento desesperado por matarlo, se levanta del suelo o intenta morderle en el cuello. Pero su intento desesperado de homicidio fue detenido por un pie sobre su rostro, devolviéndola de golpe al suelo.

El pie todavía estaba sobre su rostro, aplastándola y ocasionando que gritase de dolor "una pena realmente, pensé que éramos amigos" dijo el rubio sobre ella, colocando más presión sobre su pie y jugaba con el arma que tenía a mano "bueno, digamos que con esto quedas perdonada, adiós" se despidió mientras apuntaba a su frente. La furia grito desesperadamente, pero fue silenciada por el ruido del disparo, haciendo que el silencio reinara nuevamente.

Pasaron un par de minutos y este seguía mirando como los restos de sus enemigos desaparecían en un polvo dorado, lo más curioso de todo, es que ninguno dejaba ninguna reliquia detrás, confirmando en que eran homúnculos o copias exactas de los originales.

Volvió su mirada hacia la mujer que debía de proteger, noto que estaba un poco disgustada con el espectáculo que dio. Así como ella, vio que estaba un grupo de adolescentes mirando detrás de la barrera, entre ellas estaba su hija y sus nuevos amigos. La mirada de Anna lo decía todo.

"una tarde muy agitada, ¿no lo crees?" le dijo su hija, mirando los últimos restos de los monstruos dejando el lugar limpio y sin evidencias además de los destrozos de la batalla.

"un día de trabajo normal" le respondió el mientras se acercaba al grupo "aunque es la primera vez que envían homúnculos para cumplir el trabajo, empiezo a creer que están subestimándome" admitió un poco enojado al saber que estaba siendo rebajado a un simple mortal cuando ya había demostrado que no lo era.

Antes que cualquiera pudiera decir algo, aplausos sonaron a la distancia, poniendo en guardia a todos. desde la maleza salía la imagen de una mujer regordeta, y con una mirada muy desagradable "bueno, bueno, bueno. Estoy sorprendida" decía mientras se acercaba por si sola para enfrentar al rubio "no esperaba que todos perecieran de forma tan lamentable" admitió ligeramente molesta al ver que ninguno pudo con el rubio.

"así que ras tu quien creo a esos homúnculos, ¿Por qué no estoy sorprendido?" se preguntó el rubio por si mismo mientras guardaba sus armas y se alejaba de la barrera "cuanto tiempo, Echidna" revelo el rubio, haciendo que todo mundo retrocediera por la sorpresa, entendiendo que tan grave es la situación.

"yo estoy más que conforme con el resultado, aunque esperaba algo más" divago mientras miraba al rubio "incluso si antes eras un socio mío, hay una gran cantidad de dinero tras tu cabeza, Assassin" le revelo mientas una extraña niebla empezó a cubrirla "espero que sepas que esto no es nada personal" decía riéndose mientras la niebla empezaba a cubrirla y solo los ojos eran visibles.

El rubio soltó un bufido al escuchar eso "si claro, estaba seguro de que también estabas tras mi cabeza. Después de todo, yo soy quien mata a la mayoría de tus hijos" parecía que esto no agrado para nada a la mujer, pues un rugido bestial salió de la niebla.

De pronto, una larga y gruesa cola, de forma de reptil salió de la niebla. Una enorme cabeza de serpiente con unos ojos rojos atemorizantes mostraba sus grandes mandíbulas y enormes dientes. Pero de manera lenta, la cabeza del reptil miro hacia el cielo y de pronto comenzó a abrirse cual si fuera una flor. Las partes de la cabeza actuaron como petalos, dejando en libertad a alguien muy singular en ella, pues tenía el torso y la cabeza de forma de mujer con detalles bestiales (para imaginárselo mejor, Echidna DMC4)

"aléjense un poco del lugar niños" dijo l rubio mientras se acercaba directamente a la enorme y colosal bestia "esto se va a poner rudo ni tampoco es apto para menores de edad" declaro mientras sacaba un par de kunais de tres puntas y los empuñaba para ir con todo contra la bestia, quien implemente se reía.

Es hora del gran final


END


Mi hermano me dice siempre "¡me cago en tu pvtisima vida! ¡siempre lo dejas en el mejor momento!" y la verdad es que tiene razón, es como dejar más trama para el siguiente capítulo y como que los lectores se entusiasman por el siguiente cap.

Dicho esto, me gustaría decirles que he querido escribir algo de acción durante su buen tiempo y me tardo lo suyo, así que el prox cap también tardara lo suyo, pero no creo que sea mucho, pues tendrá también su parte de "relleno" por así decirlo. La historia avanzara con normalidad, ni muy rápido ni muy lento y encontré la manera de cómo hacerlo.

Bueno, comenten, suscríbanse y miren mi perfil para más. (psdt: si sois seguidores de Naruto y quieren algo de ROMANCE por el día anterior, día de san Valentín, entonces vean un pequeño especial que he publicado, estoy seguro que les encantara)