Día 02: Separación
Elevándose por los aires, el cuerpo felino de mi mejor amiga y compañera comenzaba a desvanecerse en un brillo de luz resplandeciente. "Sacrificó su vida y su alma por la protección de nuestro mundo".
— Good luck, Silver. (Buena Suerte, Silver). — Pronunció, desvaneciéndose más y más.
Finalmente, desapareció y nada de ella era visible. Todo el fuego de nuestro mundo. Toda la agonía que giraba en Iblis, y sus criaturas salidas del mismo averno se esfumaron. Los cielos, nublados y siempre rojos como la sangre carmesí por primera vez, desde que tengo memoria, brillaron con un tono azul esperanzador. Las nubes se separaban y nos permitían ver algo que se había vuelto casi como un mito.
Todo era bello, pero yo estaba quebrado. Ella siempre estuvo para mí y ahora estaba solo. Había tanto que debí decirle cuando tuve la oportunidad, pero siempre el miedo y el temor me invadían. Siempre pensaba que aún no era el momento. Y ahora ya no nunca podría decirle lo que sentía.
— Blaze, yo te a…— Me detuve. Esta palabra no debía decirlas ahora.
Esto aún no era el fin. No sé cómo, pero sentía que aun faltaban cosas por arreglar. Y lo más importante era:
— No me rendiré hasta volverte a encontrar, Blaze.
