Día 03: Hilo rojo
Algo faltaba, y no sabían qué. Días transcurrían para ambos, donde para uno su labor se trataba mantenía el orden en un futuro distante de cualquier amenaza que se creara en el pasado; o por el contrario, para ella era ser una princesa cuyo deber es el de proteger y reguardar gemas de gran poder en una dimensión conectada con otras y que la transportaban a mundos con sus propias leyes de la realidad.
Y con todo eso, con tanto en que pensar, en las noches ambos lloraban estrujándose sus pechos, su corazón, preguntándose que era ese vacío que había en sus almas. ¿Qué podía provocar tal dolor que no los dejaba dormir a veces? ¿Qué eran esas imágenes donde recordaban a medias?
— ¿Quién eres? — Preguntó Silver frente a su computador, buscando y comparando en carpetas que contenían terabytes fotos hasta encontrar a aquella que asemejara la felina lavanda con la que soñaba.
— ¿Quién eres? — Preguntó Blaze, arrugando por enésima vez el retrato hecho a manos por ella misma de un joven erizo que lloraba arrodilla junto a dos Emerald. Por momentos, para Blaze parecía que la mirada de aquel joven traspasaba el papel y la veía a ella directamente.
Unidos por un hilo irrompible, solo el destino decidiría cuando es que volverían a encontrarse... Si es que este ocurría algún día ocurría.
