No soy dueña de Tinkerbell ni de ningún personaje que aparezca en las películas, libro o estén relacionada con ella, son propiedad de Disney.
Bueno, como el anterior capitulo fue algo corto me vi obligada a subir lo antes posible, además no sé si me tardare en renovar. Disfruten.
Ziro
Periwinkle y Tinkerbell estaban pasando otro tranquilo día en el bosque de invierno junto a sus amigos. Ya había pasado bastante tiempo desde que se conocieron y desde que las hadas cálidas y de invierno ya no estaban separadas. Las dos hermanas se sentían más unidas que nunca y todos los días se veían sin falta.
Tink y Peri estaba cerca de la pista de patinaje hablando un poco, Spike y Gliss estaban con ellas.
-Periwinkle-dijo Tink-, hoy tendré que irme algo temprano y mañana no podre venir.
-¿Enserio? ¿Por qué?
-Buenooo…-Tink no sabía exactamente como continuar- es que tengo que trabajar en una máquina para hacer pintura y…Terence se ofreció a ayudarme.
A Peri se le formo una sonrisa burlona en el rostro y las otras dos hadas de invierno la vieron de forma curiosa.
-Oye aún no me has respondido con claridad- hablo Periwinkle- ¿Él es tu novio o no?
-Aaa…buena es que…creo que ya tengo que irme.
Situación desesperada requiere medidas desesperadas. Tink tomo un pequeño pedazo de rama y se lo arrojo a Vidia que estaba patinando. El hada de vuelo veloz se dio vuelta furiosa y no tardó en darse cuenta de que Tinkerbell le había hecho eso.
-Date por muerta- gruño Vidia.
Tinkerbell se despidió de su hermana y salió volando antes de que Vidia la atrapara. Periwinkle no se esforzó en perseguirla, sabía que Tink no le respondería claramente aunque la ayudara.
-Sabes- comento Spike- , tu hermana es extraña.
-Spike, no deberías opinar-declaro Gliss-, tú te comportas igual con el nuevo Sparrowman.
-¡¿Qué?!
-¿Stone?-quiso saber Periwinkle algo sorprendida- ¿Te gusta Stone?
Stone es un hada de copos de nieve. Se enamoró de Spike desde la primera vez que la vio y ella también gustaba de él pero no quería admitirlo.
-¡Claro que no!- rugió el hada de pelo oscuro y corto.
- Es verdad-siguió Gliss-, solo te haces la difícil.
Siguieron la discusión hasta que se hizo algo tarde. Gliss y Spike dijeron de hacer algo pero Periwinkle les dijo que las vería al otro día porque Dewey le había pedido encontrarse con él en el salón del invierno. Debes en cuando el guardián le pedía ayuda y Peri aceptaba con gusto.
Cuando llegó al salón del invierno Dewey estaba acomodando unos libros en los estantes.
-Hola Dewey- saludo Peri con alegría.
-Oooo…hola Peri ¿Cómo estás?- contestó Dewey acercándose más al hada de escarcha.
-Muy bien, gracias por preguntar ¿Qué necesitas que haga?
-Pues necito que me ayudes con unas cosas pero no lo haremos solos. Ziro -llamo-, sal de ahí, te necesito.
Ziro salió detrás de una puerta. Peri se sonrojo un poco al verlo. Él Sparrowman era de su estatura, tenía los ojos rojos, su cabello era de color oscuro, algo largo, con flequillo al costado y uno de los mechones era rojo. Usaba una remera verde oscura con una chaqueta azul, tenía pantalones negros y botas como las de Lord Milori.
-Peri-dijo Dewey-, te presento a Ziro, es un amigo mío y esta de visitas. Ziro, ella es Periwinkle, es un hada de la escarcha y también me ayuda cuando se lo pido.
-Hola Peri- saludo el joven sparrowman extendiendo su mano- me da gusto conocerte.
-Ho…hola Ziro-estrecho la mano de chico. Sintió algo raro al tocarla, era como una conexión- a mí también me da gusto conocerte.
Los dos separaron sus manos. Aunque el chico era todo un desconocido a Peri le empezó a caer simpático.
-Bueno-dijo Dewey-, quiero que me ayuden a organizar unos libros y luego…
-¡Guardalibros!- llamo la voz del Sr. del Invierno, y no parecía nada feliz.
-Aii no- se alarmo Ziro y se subió la capucha de su chaqueta para ocultar su rostro.
-Descuida chico-lo tranquilizo Dewey-, ocúltense los dos en el otro cuarto yo me encargo de Milori.
Ziro se apresuró a tomar la mano de Periwinkle y se ocultaron en el otro cuarto.
Dewey fue hasta la entrada donde se encontraba el Sr. del Invierno esperándolo.
-La Reina Clarión, los Ministros y yo nos reuniremos enseguida y tú tienes que venir. Se trata de algo importante- comenzó a decir Milori
-Sabes- comento Dewey acomodándose los anteojos-, normalmente las personas saludan antes de decir algo.
-No tenemos tiempo para estas cosas.
Milori miro a su alrededor, la biblioteca estaba tranquila, más tranquila de lo que se hubiera esperado.
-¿Dónde está Ruby?- pregunto Sr. del invierno con seriedad.
Ruby era la antigua Ministra de invierno y novia de Dewey. Era imposible que un lugar pudiera estar tan tranquilo con ella presente.
-Creo que se fue al lado cálido con esas dos hadas de los animales-respondió Dewey-. Te aconsejo que ni siquiera te molestes en llamarla para la reunión, ella ya no está para esas cosas.
Dewey estaba en lo correcto, ya la habían llamado a Ruby para una reunión y había terminado mal. Ruby se había peleado con Hyacinth, el Ministro de la primavera, por un desacuerdo. El Ministro termino haciendo un comentario ofensivo y a causa de eso Ruby le arrojo una de sus botas en la cara.
-¿De qué se trata todo esto, Milori?-continuo el guardián.
-Se trata de algo peligroso, él ha regresado.
-¿Él?- Dewey ya se estaba preocupando.
-Sí, él, tú lo conoces Dewey, no me hagas mencionar su nombre. Hay que irnos de inmediato
-Bueno ya, tranquilo, déjame buscar algo y te acompaño.
Justo ahora que la necesitaba, Ruby se había ido. Esa hada sí que era imposible, y a pesar de todo la amaba.
Dewey se dirigió a la habitación donde estaba Ziro y Periwinkle ocultos.
- Ziro, quiero que te quedes aquí, iré con Lord Milori y averiguare que está sucediendo. Por ningún motivo salgas del salón del invierno.
-De acuerdo- dijo el chico en voz baja.
Directamente, el pobre Ziro no podía ir a otro lugar por el momento.
Periwinkle no entendía nada ¿Qué ocurría con Ziro? ¿Por qué iban a juntarse los Ministros, la Reina y el Sr, del invierno? Algo no andaba bien y eso le preocupaba.
Dewey regreso con Lord Milori y ambos salieron del salón del invierno. Como ya no había nadie Peri y Ziro decidieron salir de su escondite.
-¿Todo está en orden?- pregunto Periwinkle.
-Claro- sonrió Ziro- no tengas miedo. Lo que pasa es que al abuelo del inverno no le caigo para nada bien y si me ve puede haber problemas.
-Jajajja ¿Abuela del invierno? ¿Cómo no va enojarse si lo tratas así?
-Uiii cuidado- dijo Ziro en tono chistoso- "Soy Lord Malori y si no obedeces mis órdenes estarás en problemas, hare que mi lechuza te muerda"- trato de imitar la voz de Milori pero no le salió.
Peri lago una carcajada sin poder resistirse. Ziro no parecía ser malo, así que confió en él.
- Jajaajaj es Milori- corrigió Periwinkle- no Malori jajja pero está bien
-Como sea que se llame-comento el sparrowman mientras ponía las manos en sus bolsillos-, es lo mismo… ¿Qué te parece si hacemos lo que Dewey nos pidió? Mientras tanto podemos hablar.
-Seguro.
La Reina Clarión estaba preparando todo para irse. Si en verdad él había regresado las cosas no serían nada fáciles, ya habían intentado razonar con él una vez y habían salido heridos. Lo más probable también era que sus poderes habían aumentado. Pero además, había otra cosa, él regresaría, atacaría a las hadas y se la llevaría ella. Después de todos para él solo había dos responsables y uno de ellos era Clarión.
-Aiii amiga- dijo Clarión para sí misma- ahora más que nunca necesito de tu ayuda.
Flash Back
Clarión se miraba al espejo sin dejar de llorar mientras se sonaba la nariz. Su amiga, una bonita hada de cabello oscuro y un mechón dorado es su flequillo, le pasaba un pañuelo detrás de otro y ya se estaba cansando un poco de su comportamiento absurdo.
-Recuerda mis palabras, seré una Reina arruinada y desechada- dijo Clarión mientras se sonaba la nariz.
-Desde el principio te dije que ese tipo no era para ti y no me escuchaste- respondió su amiga.
-Jamás en la vida volveré a confiar en un hombre, estaré sola el resto de mi vida. ´
-Tú no estarás sola, tendrás miles de súbditos apoyándote y yo estaré contigo, siempre estaré contigo.
-Meisy, te agradezco el apoyo, pero nada de eso logra animarme.
-¡HAY MILES DE HOMBRES, MUJER! Cambia esa cara.
Clarión dejo de llorar y se sentó, tomando una postura firme.
-Tienes razón amiga mía, hay muchos hombres.
-Eso mismo quería escuchar.
-Tratare de probar algo con Redleaf-comento con tono pensativo la princesa mientras se golpeaba su barbilla con sus delicados dedos.
-Exacto con… ¡¿Qué?! ¿Redleaf, el futuro Ministro de otoño?
-Él parece tener serias propuestas.
-¿Qué esa tontería de las serias propuestas? Clarión, escucha lo que dices.
-No parece tener nada de malo. Por otro lado esta Hyacinth pero me resulta raro.
Meisy tomo del vestido de Clarión y la acerco a su rostro.
-Clarión, te conozco desde hace tiempo y puedo asegurarte que ninguno de ellos es bueno para ti.
Clarión se separó de Meisy y se sacudió un poco el vestido.
-Bueno, quizás tengas razón, pero no conozco a nadie más- aclaro Clarión.
Meisy se puso a pensar un poco. A decir verdad, ella conocía a alguien pero podía no resultar, había algunas diferencias. Tenía que intentarlo, quizás todo podía llegar a salir bien y Clarión podía llegar a ser el hada más feliz del mundo. Además, estaba segura de que a su amigo le agradaría conocerla.
-Tengo una idea- exclamo el hada del mecho dorado al fin- pero tendrás que esperar hasta mañana al atardecer.
-¿Por qué hasta mañana al atardecer?
-Porque estaré ocupada antes y tú también.
Meisy se miró al espejo y se ató una trenza.
-¿Aún sigues yendo a tierra firme? Meisy, me preocupa un poco que lo sigas haciendo.
-Él es un buen muchacho, no pasara nada.
Fin Flash Back
Y sin embargo algo malo había pasado. El muchacho había dicho que no creía en las hadas y Meisy murió.
Sin perder más tiempo termino de hacer lo que le faltaba y fue hasta el bosque del invierno.
Lejos de Pixie Hollow, en la Isla Skull rock, Zarina, un hada con el talento de la alquimia, estaba revisando el segundo árbol del polvillo. Debes en cuando ella iba revisarlo para que todo estuviera en orden y después venían otras hadas guardianas del polvillo para buscar varias raciones.
Ese segundo árbol había sido todo un beneficio para las hadas de nunca jamás. A pesar de todo el trabajo que había puesto y de todo lo que había logrado, Zarina aun quería más, quería seguir experimentando hasta descubrir algo…nuevo.
Mientras anotaba unas cosas en una pequeña libreta a Zarina se le empieza a erizar la piel. El lápiz que estaba en su mano se cae, siente frio, el ambiente se tornaba oscuro y una gota de sudor cayó de su frente. Entonces la vio, una nube negra apareció en el cielo.
Lo primero que pensó fue en huir, y estaba por hacerlo, pero cuando vio que esa nube estaba destruyendo el árbol que tanto le costó plantar no dudo en quedarse. Zarina, armada de valor, se acercó a la nube y la enfrento.
-Oye, aléjate de mí árbol- ordeno.
La nube se acercó a ella y antes que Zarina pudiera reaccionar, su mundo se oscureció por completo.
Con respecto a Tink y Terence, bueno yo realmente no se la respuesta esa pregunta XP, aunque a veces me gusta ponerme romántica con ellos.
Veamos:
Meisy: Amiga de Clarión, iba a tierra firme a encontrarse con un humano y muere cuando le dice que no cree en las hadas. Para más información, leer capítulo 21 de "la amiga de Fawn".
Creo que no tengo que aclarar otra cosa ¿o sí? Por las dudas:
Ruby: Ex Ministra de Invierno, novia de Dewey y posee un poder especial. Para más información leer "los cuadernos de Zafiro".
paolaesh: Gracias, espero que este capítulo haya sido de tu agrado :)
AkumuHoshi: Bien, vamos por parte dijo Jack. Si, la nube y el libro son los que mencione antes en mi anterior fic. No sé qué clase de duda se te formo en la cabeza pero espero aclararte las cosas. Saludos.
Periwinkle12: Agradezco tu comentario y más adelante explicare lo del libro.
Saludos :)
