No soy dueña de Tinkerbell ni de ningún personaje que aparezca en las películas, libro o estén relacionada con ella, son propiedad de
Regrese, los dejo con la historia :D
La reunión
La Reina Clarión, Los cuatro Ministros y Dewey se reunieron en el palacio de Lord Milori. Todos se sentaron en una gran mesa rectangular. En la punta se sentaba la Reina Clarión, a un lado de ella se sentaba Lord Milori y del otro lado estaba Dewey.
-Ministros y Dewey-comenzó a decir Clarión- Lord Milori y yo tenemos una mala noticia que darles, la oscuridad ha regresado.
-¡¿Qué?!-el Ministro de la primavera se desesperó- Oooh no, estamos perdidos- se escondió de bajo de la mesa.
El resto de los Ministros también comenzaron a desesperarse. Ya habían debatido esto antes, sabían que él vendría, pero no esperaron a que fuera tan pronto, aun no estaban listos para enfrentarlo.
-Por favor-dijo Milori- mantengan la calma.
-Mantener la calma no es suficiente, las hadas corren peligro- se enojó el Ministro de otoño.
Todos empezaron a discutir entre todos. La Reina Clarión se quedó callada, pelearse no servía de nada. Dewey apenas entendía lo que estaba pasando.
-¿No creen que están exagerando un poco?-interrumpió el guardián la pelea- solo un es un chico.
Los Ministros, Clarión y Milori se quedaron mirándolo. Evidentemente el Sparrowman más viejo no entendía a lo que se estaban refiriendo.
- Era un simple chico cuando lo conocimos Dewey…un chico que causó grandes problemas-dijo la Ministra de Invierno.
-Pero fue un accidente.
-Dewey, no fue un accidente- intervino Milori- Intento matarnos a todos, es más…aguarda un segundo ¿Tú te refieres a Ziro?
En ese momento Dewey deseo que lo tragara la tierra. Ahora se daba cuenta de que estaban hablando de dos personas totalmente diferentes.
-¿Cuándo regreso Dewey? ¿Y por qué?- interrogo el Sr del invierno.
La Reina Clarión se interpuso en medio de los dos.
-¿Podrían decirme de que están hablando?-pidió Clarión- ¿Quién es Ziro?
-Un chico busca problemas que curiosamente no es tan diferente a la persona que nos enfrentamos-respondió Milori.
Cuando dijo eso Dewey se dio cuenta de quién era el hada de la que estaban hablando los Ministros y la Reina. El más viejo se molesto, no podía permitir que Lord Milori hablara así de Ziro. El muchacho había pasado por momentos difíciles y la idea de que hablaran así de él no le gustaba para nada.
Snowflake quiso intervenir pero no sabía que decir. Después del desastre que Ziro causo, Milori había dejado muy bien en claro que nadie volvería a tocar el asunto y el muchacho tenía que pagar su sentencia. Ella sabía que había sido un accidente pero si el chico no era capaz de controlarse era mejor tenerlo lejos. Sin embargo, todos conocían la bondad de Dewey, él no consideraba correcto las decisiones que el Sr. del Invierno tomo en ese momento y siempre estaba dispuesto a buscar otro tipo de solución.
-No lo trates así Milori - se enojó Dewey-, Ziro es muy diferente a la persona que te estas refiriendo.
- Ziro es tan peligroso como él, todas las hadas de su tipo lo son.
-No es verdad- interrumpía Clarión, cruzándose de brazos, con un tono bastante serio y algo enojado-, Meisy no era así y tú lo sabes perfectamente.
Hubo un momento de silencio. Todos ahí conocían la trágica historia, todos sabían que su muerte era la razón por la que esto estaba ocurriendo y todos sabían que Clarión se sentía culpable por eso.
Esta discusión no iba a llevarlos a nada. Los Ministros estaban nerviosos mientras que Lord Milori y Dewey estaban enojados el uno con el otro. La Reina Clarión dio por terminada la reunión. Si seguían solo iban a seguir discutiendo de dos temas diferentes y no lograrían nada. Milori detuvo a Dewey antes de que se marchara.
-Quiero al chico fuera de aquí- ordeno con seriedad Milori.
-No sé de qué me hablas porque no tengo idea de donde está Ziro- Dewey sabía que no estaba bien mentirle pero no podía decirle que Ziro estaba en su casa.
-Es solo una advertencia por si lo llegas a ver.
Dewey se fue del palacio enojado y sin responder. Los únicos que quedaron fueron Milori y Clarión, quien todavía estaba algo molesta por el comentario que había hecho Sr. del Invierno. La Reina miraba hacia la ventana para contemplar la luna, sintió como su amado Sparrowman se acercaba a ella.
-Lo siento- se disculpó él mientras dejaba escapar un suspiro -, no fue mi intención decir ese comentario.
-Descuida, ya lo sé- Clarión lo miro a los ojos-. Es solo que me gustaría volver a verla.
- A mí también…es gracias a ella que nos conocimos.
-Sí, ella y Hada Mary eran mis mejores amigas. Si estuviera aquí de seguro las cosas serían más fáciles y diferentes.
-Todo esto no sirve de nada- Milori coloco su mano en el hombro de Clarión- no podemos pensar en qué pasaría si ella estuviera aquí. Lo mejor que podemos hacer es relajarnos un poco.
-Tienes razón, pero antes dime ¿Qué sucedió con Ziro?
En el Salón del Invierno, Peri y Ziro seguían organizando los libros mientras se divertían. Ziro hacia bromas que le causaban mucha risa a Periwinkle. En el tiempo que llevaban ahí, Peri ya le había contado de su hermana, de sus amigas y de muchas cosas que había hecho.
-Necesito ese libro que tienes en la mano- le pidió Ziro a Peri.
-No te lo daré- Peri escondió el libro detrás de su espalda.
-Dame el libro Peri- Ziro se acercó más a ella.
-No voy hacerlo- retrocedió.
- Que me des el libro- Ziro intento imitar la voz de Lord Milori otra vez- Te lo ordeno, soy el abuelo del invierno.
Ziro agarro a Peri de la cintura mientas intentaba volver a retroceder. El hada intentaba zafarse entre risas pero no podía hacerlo.
-Coff Coff… ¿Interrumpo algo?
Las dos jóvenes hadas se separaron algo avergonzados al ver a Dewey observándolos de manera sospechosa.
-Peri, vete a casa a descansar un poco- exclamo el guardián con un tono serio- Necesito hablar a solas con Ziro. Gracias por venir.
Por el tono de voz que tenía Dewey, no parecía ser nada bueno lo que había pasado con los Ministros y la Reina. Peri asintió con la cabeza, era mejor no interferir pero esperaba que no sucediera nada malo. No suponía que un Sparrowman con mechón rojo la miraba alejarse.
-Ve a despedirte de ellas si quieres pero no te tardes demasiado-le hablo Dewey mientras pasaba a su lado.
Ziro sonrió ante esas palabras. Salió del salón y detuvo a Periwinkle antes de que se alejara.
-Me divertí mucho contigo hoy-comento el chico.
-Yo también- sonrió Peri.
-Por favor, no le digas…no le digas a nadie que me viste aquí.
-Tranquilo, no le diré a nadie. Yo… ¿Puedo verte mañana?
-¿Mañana?
El hada entristeció al ver la expresión que puso su nuevo amigo. Por supuesto que no podía verlo, después de todo intentaba ocultarse y no quería que supieran que él estaba en ese lugar.
- Creo que no está mal que nos veamos mañana antes de que me marche.
-¡Genial!- algo en esas palabras la alegraban y la entristecían al mismo tiempo- Te veré mañana aquí.
Una vez que se despidieron Ziro volvió a entrar al salón del invierno. Dewey lo estaba esperando en el pedestal. El Sparrowman más joven sentó en el piso mientras el guardián se acercaba a él y hacia lo mismo.
-No debería volver a verla- dijo abrazando sus rodillas y apoyando su cabeza en ellas.
-Ziro, estas solo todo el tiempo, un amigo no sería mala idea- intento ayudarlo el guardián, colocando la mano en su espalda.
-¿Crees que querrá seguir siendo mi amiga cuando se entere lo que hice?
-No lo hiciste a propósito, yo estuve ahí cuando ocurrió. Además Periwinkle es una gran chica, muy bondadosa por cierto, estoy seguro que eso no le importara.
-¿Qué ocurrió con Milori?- Ziro prefirió cambiar de tema- ¿Se trata de mi de lo que estuvieron hablando?
-Bueno, no, no en realidad. Hablamos de otro tema pero por accidente le dije que estabas aquí.
-Me da lo mismo- se paró- de todas formas me iré y no regresare hasta el año próximo.
Ziro se fue hasta el cuarto que el guardián le había preparado. Dewey estaba muy preocupado por él. No podía dejar que Ziro viviera de esa manera por más tiempo.
Fue un día largo y complicado para el guardalibros. Y aún tenía que decirle a Ruby lo que había sucedido, no sin antes escuchar todas las locuras que había hecho en el día. De hecho, se estaba tardando demasiado, lo que quería decir que posiblemente el hada se la pasaría hablando hasta el amanecer.
Mas haya de Pixie Hollow, cerca de las montañas, unas nubes negras se formaron alrededor de una figura maligna.
-Muy bien mis compañeros- hablo el extraño ser- busquen seis hadas que les pedí, no fallen.
Las nubes negras se movieron por todas partes y desaparecieron en el aire. El extraño se rió de forma maligna ansioso por poner en marcha su maligno plan.
Lamento si me demoro chicos, es que mis profesores me tienen loca y subo de a poco cada capítulo de todas las historias. Lo peor que es que tengo una que ansió publicar pero no voy a hacerlo hasta haber terminado una de las que ya tengo. Tengan por seguro que no voy a abandonar ninguna.
paolaesh: Gracias por tu comentario y perdón por la demora.
AkumuHoshi: Yo espero no haberte confundido más de lo que estabas jiji. Mencionare que es lo que ocurrió con ella. Y si, ella será importante.
Mil Rosa: Que buen que te guste su relación, habrá más de ellas en los próximos capitulo XD Jeje
Kryo de Jamir: ¿A Anna? No me di cuenta jaja, pensé esa escena hace mucho, incluso mucho antes de ver la película Frozen. Zirowinkle, me gusta cómo suena jaja
