No soy dueña de Tinkerbell ni de ningún personaje que aparezca en las películas, libro o estén relacionada con ella, son propiedad de Disney.
La oscuridad
-¡Gliss!... ¡Gliss!
Spike llevaba cerca de una hora llamando a Gliss. Ella le había dicho que se iría por un rato y luego regresaría pero no lo hizo. No le importaba mucho en realidad, solo la buscaba para no estar sola con…
-¿Cómo estas preciosa?
Spike apretó la mandíbula, furiosa al escuchar la voz de ese Sparrowman que desde que llego lo único que hacía era hacerle la vida imposible. Stone trataba de contener la risa ante la reacción del hada de escarcha, él si estaba enamorado de Spike y sabía que si quería ganarse su corazón de piedra iba tener que ser rudo con ella.
-¿Qué es lo que quieres?- pregunto Spike de mala gana.
-Vamos a salir ¿O ya lo olvidaste?
-Yo no recuerdo haber aceptado y creo que eres un…
Stone interrumpió colocándole su mano en la boca. El hada movió la cabeza a un costado para zafarse de su mano.
-Oye que…
Stone volvió a callarla de la misma forma.
-No hables- dijo con un tono de preocupación en su voz-, escucha.
Spike volvió a zafarse de la mano de Stone y escucho con mala gana. De pronto su mala cara cambio a una cara de susto, que en realidad trato de disimular. Escucharon unas risas que resonaban como un eco en el cielo.
-Ven, vallamos con los demás- dijo Stone tomando de la mano de Spike.
Dewey y Ruby llegaron al salón del invierno riendo después su paseo. Estaban a punto de besarse pero Ruby aparto Dewey antes de tocar sus labios cuando escucho a alguien llorando.
-¿Lo escuchas?- le pregunto Ruby.
Dewey asintió y fue con ella hacia la habitación que estaba detrás del pedestal. Los dos vieron a Periwinkle en el medio del cuarto arrodillada con sus manos cubriendo sus ojos. Ruby fue volando a toda velocidad hacia ella y luego coloco su mano en el hombro de Peri. Ella no sabía porque estaba ahí. En esos momentos quería estar sola pero al mismo tiempo necesitaba hablar con alguien.
-Tranquila- la consoló Ruby.
Dewey se colocó en enfrente de Peri y al igual que Ruby le coloco la mano en el hombro.
-¿Sucedió algo con Ziro?- quiso saber Dewey tratando de imaginar la situación.
-Ss...Si pp…pero no es por eso que lloro- contestó levantando la vista para mirar al guardalibros- Tink fue secuestrada.
Dewey se alarmo al escuchar eso. No tenía que ser adivino para saber quien la había secuestrado. Ruby también se dio cuenta, la única pregunta que los dos tenían era ¿Por qué? Que podían tener ella que le sirviera. Antes de preguntar todo lo sucedido ayudaron a Peri a levantarse e intentaron clamarla. Una vez tranquila, Periwinkle les conto todo lo que había sucedido con Ziro y lo que había ocurrido con Milori después, la preocupación de Dewey aumento por eso.
-Te dije que debíamos seguirlos- susurro Ruby al oído del guardián, asegurándose de que Peri no la escuchara.
Dewey rodo los ojos e hizo caso omiso al comentario. Estaba a punto de decirle algo a Peri pero justo antes de hacerlo Stone y Spike entraron al salón del invierno algo preocupados
-Dewey tienes que venir a ver esto- dijo Spike.
-¿Qué ocurrió?- cuestiono el viejo Sparrowman.
-Parece que hay problemas con el árbol del polvillo- respondió Stone-, ya casi no fluye polvillo aquí.
Dewey y Ruby se miraron, sabiendo que las cosas estaban por empeorar aún más. Peri decidió hacer un poco a un lado el tema de su hermana y de Ziro y decidió prestarle más atención a lo que pasaba ahora con el árbol. Todos salieron del salón para ir hacia donde fluía el polvillo de hada.
Varias hadas de invierno estaban alrededor de la rama donde caía el polvillo, Slush era el que estaba más cerca y había colocado su mano en la rama. Dewey se abrió paso entre todos y fue hacia el polvillo, ya casi quedaba poco.
-Esto no es bueno- dijo Dewey dándole un golpecito a la vieja rama con su basto.
-Quizás el árbol está enfermo- comento Slush.
-No, es otra cosa- dijo una voz más grabe y más seria.
Las hadas se hicieron a un lado y dejaron pasar a Lord Milori que se habían aterrizado su lechuza al lado del estanque donde caía el polvillo. Snowflake estaba con él en ese momento. Todos se quedaron mirando la rama hasta que la última pisca de polvillo callo.
-Es la reina- grito un hada entre la multitud.
Lord Milori volteo su cabeza a un lado y vio a Clarión, junto a los otros Ministros, acercandose. Detrás de ellos venían varias hadas cálidas, entre las cuales estaban Hada Mary, Hada Gary, Ronnie, Vidia, Terence, Bobble y Clank. Si estaban ahí eso quería decir que el árbol del polvillo había dejado de fluir.
Hyacinth, el Ministro de Primavera, no pudo evitar hacer una mueca de disgusto al ver a Ruby, ya que aún sentía remordimiento por la bota que le arrojo y porque a causa de eso su nariz termino rota. Esto no pasó desapercibido para Snowflake y le propuso un fuerte golpe en el hombre.
-Auu… ¿Por qué hiciste eso?- se quejó el Ministro de la Primavera.
-Porque Ruby fue mi maestra y es mi modelo a seguir y si no te comportas…
-No, no Snowflake- la interrumpió Ruby poniéndose entre medio de los dos-. Eres una dama, una Ministra y debes compórtate como tal- se giró a ver a Hyacinth con el ceño fruncido y le amenazo con el dedo-. Escúchame bien ridículo de las flores, ella fue mi estudiante y es un gran modelo a seguir y si la haces enojar otra vez te aseguro que una bota en la cara será la menor de tus preocupaciones.
Hyacinth hundió su cabeza en sus hombros asustados por la amenaza. Los otros dos Ministros intentaron ocultar la risa por eso. Milori considero graciosa la situación pero en momentos como este no era bueno reírse. Clarión solo negaba con la cabeza y miraba algún punto del cielo.
Dewey aparto a Ruby del Ministro de la primavera agarrándola del brazo para que no se le ocurriera hacerle alguna tontería. Cuando todo estuvo más o menos calmado la Reina Clarión se preparó para hablar.
-Lord Milori, hadas del invierno- anuncio la Reina- me temo informales que ya no hay más polvillo de hada.
Los murmullos entre las hadas no tardaron en hacerse notar.
-Por favor-pidió Lord Milori-, mantengan la calma. Sé que todos están preocupados pero…
Una fuerte risa malvada interrumpió al Sr del invierno. Todos vieron asustados al cielo donde una nube negra se formaba alrededor de ellos. La nube y el viento comenzó a girar a su alrededor. Se puso a girar más y más rápido que pronto la nieve estaba siendo levantada del suelo. Las vistas de las hadas se nublaron y taparon sus rostros detrás de sus manos o de sus brazos, o bien bajando la cabeza, para que la tierra o la nieve no le entrara en los ojos. Más rápido de lo esperado, el viento se calmó y la nube oscura desapareció. En su lugar apareció un Sparrowman con traje negro, ojos del mismo color, cabello oscuro, peinado para arriba y con un mechón blanco que estaba en un costado. Tenía una expresión seria y malvada que reflejaba superioridad.
La mandíbula de Lord Milori se tensó al verlo, antes le había tenido miedo pero ahora bajo ningún motivo iba a dejar ese malvado se saliera con la suya. Se aseguró de ponerse delante de Clarión para mantenerla protegida.
-Bien, bien, bien- comenzó el extraño hombre dando unos pasos para mirar a todos a su alrededor y deteniéndose de inmediato- … ¿Cómo demonios saliste de tu jaula?
La pregunta fue dirigida a Ruby, quien ahora sentía escalofrió al ver la maligna mirada de aquel Sparrowman. Recordó aquel horrendo calabozo en que había pasado muchos años y como sus tenebrosas sombras poco a poco le robaba la energía.
-¡Mantente alejada de ella!- le ordeno Milori ahora poniéndose delante de Ruby que estaba a pocos metros de Clarión.
-Jajaja ¿Y qué piensas hacer mi viejo amigo? No estás en posición de amenazarme…
-¡¿EN DONDE ESTA MI HERMANA?!-
Todos se dieron vuelta para mirar a un hada de escarcha furiosa, de pelo blanco peinado hacia arriba y ojos celestes, Periwinkle, que había interrumpido al invasor. Ella lo sabía, con escuchar cada cosa que decía aquel extraño sujeto se daba cuenta de era el responsable del secuestro de su hermana.
-¿En dónde está mi hermana?- volvió a repetir esta vez en voz baja pero lo suficiente para que todos pudieran escuchar.
-¿Tu hermana?...Aaa debe ser una de mis nuevas amigas.
Stone y Spike volvieron a escuchar esas pequeñas risas escalofriantes de hadas que habían oído hace tan solo unos minutos atrás. Las otras hadas también pudieron escuchar eso.
Detrás de del maligno Sparrowman aparecieron unas seis nubes negras, de ellas salieron Tinkerbell, Rosetta, Silvermist (del lado contrario a donde miraban sus amigas), Iridessa, Gliss y Fawn. Había algo extraño en ellas, su vestimenta era negra, sus ojos oscuros y su cabello era negro con algunas partes en blanco. Tink le dio un codazo a Silvermist para indicarle que estaba mirando para otro lado. El hada del agua oscura entendió rápido el mensaje y se acomodó igual que sus compañeras con una sonrisa vergonzosa.
-Tink- susurro Peri para sí misma.
Spike se apresuró a tomarla de la mano y lentamente la atrajo hacia ella. Aquella persona no era Tinkerbell y Periwinkle lo sabía, pero no podía evitar pensar que en el fondo aún estaba su hermana y podía escucharla.
-¡Ya basta Devon!- grito al fin la Reina Clarión saliendo de detrás de Milori.
Devon dirigió su mirada hacia ella.
-Aaa…querida Clarión, tenía tantas ganas de verte.
-¡No atrevas a acercarte a ella!- advirtió Milori volviéndose a poner a delante de Clarión- ¡Tampoco dejare que te salgas con la tuya!
Devon soltó una risa siniestra.
-Milori, Milori, Milori…ya acabo de hacerlo.
Devon chasqueo sus dedos y seis hadas oscuras se dispersaron por todos lados, causando pánico entre los habitantes de Pixie Hollow.
-Chicas, que empiece la fiesta- declaro Tink sonriendo malignamente.
Gliss giro al redor de la nieve para que esta se levantara del suelo como había sucedido antes. Pero esta vez lo hizo más fuerte, incluso más rápido que un hada de vuelo veloz, para que las hadas volaran por los aires sin ningún tipo de control.
Tinkerbell se elevó más al cielo y después bajo hasta el piso a toda velocidad para romper el suelo con el puño. Esto provoco que Clarión y Milori se separaran debido a que el suelo donde estaban parados se abrió hacia los costados donde se encontraban.
Frost, la lechuza de Milori, intento ir hacia donde estaba su dueño para ayudarlo pero Fawn le dio un golpe empujándolo directamente contra un árbol. Fawn se aseguró de poner el pie en la cabeza de la lechuza cuando esta cayó al suelo para que no pudiera levantarse. Ronnie se abalanzo a ella y la empujo para que no le hiciera más daño a Frost. Fawn se molestó por eso y le dio un golpe en la cara tumbándola al piso. Cuando vio que intentaba levantarse le dio una patada en el estómago dejándola inconsciente. Después de esto se marchó hacia donde estaban sus compañeras.
Rosetta hizo crecer unas raíces de color negro para atrapar a los Ministros antes de que se escaparan. Intento agarrar a Ruby, pero esta fue más rápida y evito que las raíces la atraparan. Dewey, que ahora estaba montado sobre Fiona, se apresuró tomar a Ruby de la cintura al ver que una raíz crecía detrás de ella e intentaba lastimarla.
-¡Mi héroe!- afirmó la ex Ministra de Invierno dándole un pequeño beso en los labios.
Dewey puso cara de tonto pero rápidamente recobro la postura. Le ordeno a Fiona que corriera más rápido para alejarse lo que más pudiera de Rosetta. Esta intento detenerlos pero Iridessa la agarró del brazo.
-Déjalos, encarguémonos de lo otro.
Rosetta asintió y se fue con Iridessa.
Silvermist voló hasta el lado cálido y uso sus poderes para controlar el agua e inundar y destruir todo lo que tenía a su paso. Algunas hadas que estaban en ese lugar terminaron siendo arrastradas por la corriente de agua.
Las seis hadas llegaron al árbol del polvillo y colocaron sus manos en él. Él árbol se volvió negro, las hojas se marchitaron y cayeron, solo quedo como un simple árbol sin vida. Todo Pixie Hollow fue cubierto por una energía oscura, las flores murieron, el resto de los arboles también, el piso estaba seco y sin césped, en el bosque de invierno ya no había nieve y no se podía sentir ni frio ni calor.
Hecho su trabajo Tink y las demás volvieron hacia donde estaba Devon.
Milori trato de ir hacia donde estaba Clarión pero una raíz negra salió del piso y lo atrapo. Devon aprovecho ese momento para hacer su jugada. Primero fue hacia los ministros quienes aún seguían atrapados en las raíces que Rosetta había invocado.
-Adiós mis viejos amigos- hablo Devon sombríamente y le lanzo un rayo oscuros a los cuatro Ministros convirtiéndolos en piedras.
Luego de eso se dirigió hacia donde estaba Clarión, ignorando las amenazas que Milori le gritaba.
-Puedo asegurarte que esto no te servirá de nada- afirmo Clarión con odio en sus palabras.
-Ya lo veremos querida Clarión.
Devon atravesó el pecho de la Reina con su mano causando que la abriera la boca por el dolor. Retiro la mano y saco una luz dorada. Clarión cayó al suelo inconsciente.
-¡NOOO!-grito Milori desesperado.
Con toda la adrenalina corriendo por sus venas Milori pudo romper las duras raíces que lo sostenían y se arrojó contra Devon. Ambos giraron en el suelo y sus miradas se cruzaron, Milori pudo divisar una mueca de odio en el maligno Sparrowman. Los dos se levantaron, Devon tomo a Milori del cuello y lo azoto contra un árbol antes de que pudiera reaccionar.
-Escúchame bien- gruño el malvado hombre apretando con más fuerza el cuello del Sr. del invierno para que este no pudiera escaparse-, matarte es algo que quiero hacer pero te necesito vivo.
Milori trataba de ignorar las palabras de su atacante mientras intentaba liberarse pero era imposible. Las manos de Devon estaban a punto de asfixiarlo.
-Tienes hasta la luna llena- continuo- para devolverme ese libro…o tu preciosa Reina pagara las consecuencias- soltó a Milori y este cayó al piso intentando recuperar el aire y tosiendo-. Te espero en el castillo de Azrack. ¡Muchachas!- llamo a Tink y a las demás- es hora de irnos.
Las seis hadas oscuras se pusieron detrás de Devon. Con un giro en su mano en los envolvió en otra nube negra y desaparecieron de ahí.
Bueno chicos, hasta aquí los dejo, nos veremos en el siguiente capítulo. Si, la historia, todas siguen en pie. No pienso retirarme aun.
Que tengan un feliz año nuevo :3. Gracias por seguir acompañándome.
Saludos y dejen su comentario
