Los personajes de Tinkerbell no me pertenecen.
No diré nada, vine porque se me dio la gana y antes de subir el siguiente capitulo me voy a dedicar a editar mis otras historias. Para el que sea nuevo, bienvenido. Para el que sea viejo, hola :3.
Hada astral
Milori colocó las manos en el piso y presionó contra él para levantarse. Miró a su alrededor, había muchos heridos, todo estaba arruinado, los Ministros convertidos en piedra y el cuerpo de su amada yacía inconsciente en el piso.
-¿Qué haremos ahora?- habló un hada- No hay polvillo y tampoco hay comida ¿Cómo sobreviviremos?
-¿Qué sucederá con los cambios de estaciones?- comentó otra hada.
El señor del invierno no podía pensar con claridad, en su cabeza solo estaba el libro de Azrack y el alma de Clarión. Sintió una mano en el hombro y se giró para ver de quien se trataba. Era Ruby y al lado suyo estaba Dewey, Hada Mary y Hada Gary.
Ruby y Hada Mary se encargaron de tranquilizar a las hadas mientras Lord Milori, Dewey y Hada Gary, junto con otras hadas sanadoras, llevaban a la Reina Clarión al castillo de invierno mientras ellos iban a la biblioteca del guardián a tomar decisiones. Hada Mary también les dijo a otras hadas sanadoras que se encargaran de los heridos. Acordaron que las hadas deberían regresar a sus hogares y en una hora y media tendrían que reunirse en el árbol del polvillo, que ahora estaba todo seco. Nada sería sencillo a partir de ahora, el polvillo que tenían era muy poco y no sabían que es lo que harían cuando se les acabara.
Periwinkle no hizo caso a la orden. Unos minutos después de que todos se fueron decidió ir al salón del invierno para descubrir que es lo que estaba sucediendo. No había nadie en la sala principal, de repente escucha el ruido de una puerta abrirse y Peri se esconde detrás de una pila de libros que estaba en una esquina.
Lord Milori salió de otro cuarto seguido de Dewey, Ruby, Hada Mary y Hada Gary.
-Milori, se razonable- le dijo Dewey que hasta donde Peri llegaba a ver estaba enojado-. No puedes enfrentarte a Devon tu solo y no puedes entregarle ese libro.
El Sr. del invierno se dio vuelta para mirarlo.
-¿Y entonces que sugieres que haga? No permitiré que ese demente le haga daño a Clarión y a más personas.
-Ya lo sé, a lo que me refiero es que no puedes enfrentarte a él solo. Por favor Milori, usa la cabeza, necesitas ayuda de Ziro.
Milori retomó su marcha hacia delante, actuando como si no hubiera escuchado eso último.
-Milori- insistió el guarda libros.
-¡¿Por qué lo defiendes tanto?!- gritó Milori dándose vuelta de nuevo para enfrentarlo- ¡¿Qué acaso no te importa lo que le ocurrió a tu mejor amigo?!
-Por supuesto que me importa, pero lo que pasó esa vez fue un accidente. Sabes perfectamente que Ziro no podía controlar sus emociones.
-Con más razón no puedo confiar en él.
-¡Milori!- interrumpió Ruby algo enfadada- Solo terminaras haciéndote daño y no lo lograras solo. Si Clayton te estuviera viendo en estos momentos de seguro estaría decepcionado de ti.
Ruby sabía que Milori no era un niño pero también sabía que el respeto de Clayton era algo que valoraba mucho y decirle que lo estaba decepcionando era un golpe fuerte para él.
-Escucha- continuó Ruby-, sé que suena duro, pero es verdad. Clayton habría hecho un pacto hasta con la persona que más odiaba con tal de saber que estaba ayudando a las hadas. Mi relación con él no era buena pero cundo sabía que necesitaba ayuda no dudaba en acudir a mí- se cruzó de brazos-. Odio admitirlo, pero fue un gran hombre a pesar de todo.
Milori no quiso hablar más del tema, esto era demasiado.
-Hada Mary- llamó el Sr. del invierno-, tengo entendido que en el árbol del polvillo hay una reserva de provisiones en caso de que haya problemas.
La jefa de artesanos, antes de contestar, hizo unos cálculos con su abaco, que siempre llevaba a mano ante cualquier emergencia.
-Sí, pero solo nos durara unos meses y tendrán que ser raciones pequeñas para cada hada.
-En cuanto al polvillo, las hadas solo podrán convivir con la última ración que se les dio- habló Gary- no queda ni una sola pisca de polvo y solo tendrán que usarlo cuando en verdad lo necesiten.
-Muy bien- continuó Milori- descansen un poco, nos veremos luego en el árbol del polvillo- volvió a mirar a la ex Ministra- Ruby, te quedaras a cargo cuando me valla.
-¡¿YO?!- preguntó Ruby con los ojos bien abiertos.
-¡¿ELLA?!- dijeron Dewey, Hada Mary y Hada Gary al mismo tiempo.
Dewey no desconfiaba de la capacidad de Ruby pero sabía que este tipo de cosas la ponían nerviosa y cuando se ponía nerviosa hacia tonterías. Ahora mismo el hada de cabello rojo era un manojo de nervios. Para ella una cosa era reemplazar a una Ministra, otra cosa era tomar el lugar de una Reina, aunque sea por unos días.
-Pp-pe-pe-pero…Milori- quiso decir Ruby.
-Esa es mi decisión- le interrumpió Milori con severidad y se dio vuelta para irse.
Después de que todos se fueran, Dewey y Ruby se quedaron solo. La pelirroja aún trataba de mantener la calma ¿Ella sustituyendo a una Reina?
-Cariño relájate- le animó el Guardián.
-Dewey, no sirvo para esto.
-Claro que sí. Sí Milori te pidió que estuvieras a cargo es porque sabe que eres capaz de hacerlo.
-Me doy tres días.
Dewey sacudió la cabeza. A partir de ahora iba a tener que vigilar a Ruby en caso de que se le ocurriera alguna locura.
-Discutamos esto luego. ¡Periwinkle, sal de tu escondite! – le avisó Ruby.
La reacción dejó pasmado al guardián. Se volteó para ver hacia una pila de libros donde vio a Peri salir por detrás.
-¿Cómo lo haces?- le susurró Dewey al oído de Ruby mientras el hada más joven se acercaba.
-Ya te lo dije, sexto sentido.
Periwinkle se paró delante de los dos y coloco sus manos detrás de su espalda.
-Lo siento- se disculpó-, no debí escuchar, pero…estoy preocupada por Tink.
Dewey le colocó su mano en el hombro.
-Lo sé, yo también estoy preocupada por ella y por las demás.
Se hizo un breve minuto de silencio hasta que Peri volvió a hablar.
-Dewey… ¿Qué pasa con Ziro y Devon?
El guarda libros soltó un suspiro antes de contestar.
-Ven, te lo explicaré.
Los tres se dirigieron a la habitación donde estaba el gran copo de nieve. Dewey golpeó tres veces el piso y el copo de nieve comenzó a flotar hacia las luces brillantes de la Aurora boreal.
Algo no andaba del todo bien, las luces parpadeaban como si quisieran apagarse.
-Está muy débil- comentó la ex Ministra-. La oscuridad debe afectarle…- mordió su labio e intentó animarla, poniendo su mano sobre las luces- Vamos amiga, necesitamos de tu ayuda- le estaba compartiendo un poco de su poder para que pudiera estabilizarse.
Dewey se tocó la punta de su bigote para contener sus nervios. Al ver la sonrisa de su novia, y que las luces se estabilizaban, logró calmarse.
-Nos ayudará
-¿Crees que se pueda?- preguntó el viejo Sparrowman.
El poder de Ruby funcionaria solo si no había malas intenciones.
-Por supuesto, lo usaré para enseñar algo.
-¿De qué están hablando?- cuestionó Peri sin entender lo que estaba sucediendo.
-Jaja Ruby, enséñale tu magia.
-A la orden mi capitán- afirmó llevándose la mano a la frente como señal de respeto.
Ruby abrió más sus alas y las colocó en la Aurora. Las luces tomaron un color azul y la forma del cielo nocturno. Peri pudo distinguir algo moviéndose en él. Parecía una enorme piedra, una estrella fugaz. De ella cayó una pequeña luz y se unió a la pluma de un halcón que estaba sobre la rama de un árbol. La pluma fue volando hasta el bosque del invierno, pasó por la caída del polvo de hada y aterrizó de forma suave en el suelo, donde tomó la forma de un Sparrowman. Se trataba nada más y nada menos que de Ziro.
Las luces se desvanecieron, llevándose con ellas el recuerdo.
-¿Qué fue eso?- preguntó el hada de escarcha sorprendida.
-Veras, Peri—explicó Dewey-, esto no ocurre muy a menudo. Cuando pasa una estrella fugaz, cae una pequeña luz y se une a un objeto; después es tocada por el polvillo y se transforma en un hada.
-¡¿Quieres decir que Ziro no nació de la risa de un niño?!
-Así es, Ziro nació de una estrella fugaz. Él pertenece a una especie de hada conocida como Hada astral, son muy diferentes a todos nosotros, tienen poderes diferentes y a veces suelen ser muy peligrosas. El mechón rojo que tiene Ziro es una marca de nacimiento, toda hada astral tiene uno.
-¿Cuántas hadas hay de ese estilo?
-Solo cuatro. Una era Azrack, fue el más poderoso de todos. Él practicaba magia oscura y muy rara, a veces llegaba a tal extremo que causaba cierto temor en las hadas. Podía dar vida e incluso podía curar un ala rota si se lo proponía.
-Pero creí que no hay cura para un ala rota.
-Claro- continúo Ruby-, pero para que Azrack pudiera hacer el hechizo necesitaba algo a cambio o de lo contrario no resultaba. Aunque no nos damos cuenta, un ala es lo más preciado para un hada, si se te rompe y la quieres devuelta tienes que renunciar a lo que más quieres o lo que más aprecia tu corazón.
-Y la cosa que más aprecia Lord Milori es a la Reina Clarión. Él prefiere mil veces quedarse con un ala rota a renunciar al amor de su vida- siguió el guarda libros-. Azrack terminó perdiendo la vida, algunos dicen que él se la quitó, otros dicen que fue un accidente, no se sabe en realidad. Como era muy misterioso y no daba detalles de todo lo que hacía, a nadie le interesó buscar una respuesta al fin de su existencia. Muchísimos años después, llegó una segunda hada, esa era Meisy.
-Oooh si, Tinkerbell me habló de ella-le interrumpió Peri-. Me dijo que la Reina Clarión le había contado a Fawn que era una amiga suya y que era un hada de la luz.
-Exacto, era un hada de la luz pero no como las otras- aclaró Dewey-. Ella podía hacer lo mismo que hacen las otras hadas de la luz pero también podía devolverle la vida a una flor marchita, quitarle la maldad a una terrible criatura, sanar las heridas, y otro tipo de cosas. Cuando llegó la mayoría le tuvo desconfianza, hasta que vieron que era un alma de pura bondad.
Peri se sorprendió, esa parte de la historia no la conocía.
-El tercero es Devon ¿Verdad? - ella supuso.
-Así es, él tiene el poder de la oscuridad. Llego tiempo después que Meisy, el único caso donde hubo dos hadas astrales conviviendo juntos en Pixie Hollow. Devon controla las sombras y puede manipular a la gente con ellas y hoy acabo de enterarme que roba almas.
-¡Pero eso quieres decir que es invencible!
-No- negó Ruby-. Las hadas astrales serán poderosas, pero no son invencibles, sus poderes tienen un límite y si lo usan demasiado se debilitan, pueden morir en el peor de los casos. Los poderes de Devon se agotaron porque Clayton, el ex Sr. del Invierno, utilizó un sello, pero solo lo hizo por un tiempo. Devon fue recuperando sus poderes poco a poco y me utilizó a mí para hacer ese proceso más rápido.
-¿Por qué a ti?
- Por los poderes que me dio la Aurora, de ahí sacó la energía suficiente para despertar y para causar todo este desastre.
-Y acaba de obtener más, absorbiendo el poder del árbol. Probablemente le robe la energía a Tink y a las demás una vez que Milori llegue al castillo de Azrack- siguió el guarda libros-. Tengo el presentimiento de que la razón por la que secuestro a Tink y a la demás fue porque su talento brilló más que otros.
-Pero el talento de Vidia y el mío también brillo más que el de cualquier otra hada…Y no es por nada, pero creo que el brillo de mi talento fue más poderoso que el de Gliss.
-Sí, pero tú estabas fuera de Pixie Hollow cuando las sombras atacaron- respondió Dewey- y probablemente Vidia también estaba fuera del alcance de las sombras cuando atacaron.
Peri ya iba captando todo lo que Dewey y Ruby le decían pero ¿Qué es lo que quería hacer Devon con Milori? No dudaba que lo quería muerto pero debe haber alguna razón por la que no lo haya hecho ya.
-¿Qué es lo que quiere Devon?- pregunto Peri al guardián.
-El libro de Azrack. Él escribió ahí todos sus hechizos antes de morir.
-La Reina Lisa les prohibió a las hadas que lo utilizaran. Sin embargo, Devon desobedeció las reglas y robó el libro, pero Clarión logró quitárselo y Milori lo ocultó- explicó Ruby.
-¿Por qué no lo destruyeron?
-Porque está protegido con un hechizo y aunque lo hemos intentado no hemos encontrado la manera de saber cómo romperlo- volvió a responder la ex Ministra.
-¿Y si consigue el libro, que hará con él?
-No lo sabemos- habló Dewey negando con la cabeza- pero sabiendo que quiere hacer un hechizo viniendo de ese libro ya es obvio que Devon no trama nada bueno.
Periwinkle comprendió todo de inmediato, pero aún había algo que quería saber, algo que torturaba su mente desde antes que Devon atacara.
-Ziro es la cuarta hada- supuso Peri- ¿Qué clase de poderes tiene? ¿Por qué Milori lo considera un peligro?
Ruby miró a Dewey para que contestara la pregunta. Este dudaba en hacerlo, en realidad prefería que el mismo Ziro se lo dijera ya que era algo que quería tener oculto.
-Ziro- comenzó a hablar Dewey-, es la primera hada astral del bosque del invierno. Al igual que nosotros, tampoco puede ir al lado cálido. Lo que es curioso porque tiene una conexión con la naturaleza, es capaz de manejar dos elementos, pero…sus emociones son un problema. Sus poderes se salen de control si se asusta o si se enoja, la última vez terminó agotado y casi llegan al límite.
-¿Es por eso que lo desterraron?
-Bueno, más o menos. Periwinkle, creo que eso es algo que tienes que hablar con Ziro.
Peri soltó una risa sin gracia.
-¿Hablar con él? Apenas si pudo mirarme a los ojos cuando se fue.
-Sé que no se comportó muy bien contigo, pero… si quieres recuperar a tu hermana, necesitas su ayuda.
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