Buenas Eternidades tengan todos ustedes.
Los leo abajito :*
10.- Once Upon a Time
"Había una vez, una Princesa con cabellos de Bronce viviendo en una torre de Marfil. Ella vivía contenta y feliz en la espera del Rey Rojo.
Ella tenía las alas más hermosas que cualquier ángel sobre la Tierra y el Cielo causando la envidia más grande de todas las criaturas fantásticas del Mundo Mágico. Vivía en armonía y en paz.
Un día, el Rey Rojo llegó a los dominios de la Princesa y le regaló estrellas y flores, durante cada visita, el Rey le decía que cuando fuera el momento, se la llevaría de la torre y vivirían en su Reino, haciéndose una promesa de esperarse hasta su regreso.
En los lugares fríos y crudos en donde ninguna luz pudiese derretir el crudo invierno, había un joven Príncipe. Su piel era pálida como la nieve y su cabellera era rubia platinada, su físico tan detallado y fuerte era la perdición de la mismísima Lujuria, él era en pocas palabras… HERMOSO..
Era tan hermoso, que los lugareños decían que era el hijo del Gran Sol y de la hermosa Luna.
Sus súbditos lo admiraban a pesar de la frialdad con la que hablaba y se refería hacia las personas. En las festividades, el Príncipe Dorado celebraba complaciendo a su pueblo dando festines y horas de música, disfrazando su verdadero interior. Por las noches, se transformaba en un dragón devorador de corazones, seducía a jóvenes de pieles suaves y aromas dulces, tomaba lo que podía de ellas y las devoraba cada noche.
Al regresar a su alcoba real, el Príncipe se sentía vacío y solo, deseaba tener a alguien a su lado que lo comprendiera y llenara ese vacío. Podría ser el hombre más guapo sobre la existencia, pero estaba solo y con una abismal oscuridad.
Un día, el Príncipe salió de su Reino para conocer los alrededores, le llegó el rumor de que una bella Princesa vivía cerca y deseaba conocerla.
Sorteó los grandes pantanos y desiertos de su hogar para llegar hacia un bosque, los rayos del sol pegaban en su pálida tez, sintiendo un ardor sin llegar a ser molesto. La sensación le nubló el sentido y cerró los ojos disfrutando de lo que jamás experimentó, siguió caminando observando con sus grisáceas pupilas las hojas verdes, sus oídos escucharon el trinar de las criaturas del bosque tratando de comprenderlo todo.
Tomó una rama del suelo y la observó.
De sus manos salió una flama, calcinando el tronco, y comprendió…
Que así como las cosas son hermosas, también pueden ser propensas a destruirse.
Siguió observando los alrededores cuando la vio…
Las alas más hermosas, su cabello castaño y ondulado, todo haciendo juego con su físico tan delicado y frágil como una flor. Era muy hermosa…
… Y él la quería…
Ella volteó observándolo curiosa, suavemente se levantó.
Él se acercó queriendo tocarla, le ofreció el oro de todo el mundo, le ofreció las joyas más exquisitas, le ofreció todo lo que un hombre pudiese darle.
Y ella amablemente dijo que no.
Con el orgullo herido, el Príncipe le dijo que se iría, y que prometería jamás volverla a buscar.
…Mintió…
Cada día iba a buscarla, las Sombras eran sus aliadas y lo cernían para que ella, dulce e inocente, no lo descubriera. La observaba todo los días, comenzar con su ritual de belleza, verla despertar, comer, leer, dormir, cantar… Esa era su rutina. Oculto entre el follaje de la Naturaleza, observó al Rey Rojo, quien ahora se había vuelto en su peor enemigo, esperarla. Y ella, con una cálida sonrisa corría hacia él, abrazándolo, y su cólera creció sintiéndose enfermo, traicionado… Se asustó.
¿Qué era eso?
¿Por qué se siente traicionado?
¿Por qué le duele si no ha sido dañado con arma alguna?
¿Qué era eso que el pecho le dolía y no tenía ningún mal?
El día en que sus caminos se cruzaron y que él comprendió que jamás la tendría…
…Y la quería…
Una mañana, el bosque de la Princesa estaba callado, las ramas no danzaban con el viento, los pájaros no cantaban y los ríos se mantuvieron quietos.
El cielo se tiñó de nubes grises y fue ahí… en donde él le mostró su verdadera forma. Solo hubo llantos, dolor… y una súplica…
…Y el Príncipe Dorado le quitó las alas y le impidió volar…
oOoOoOoOo
"Maldita sea…
Este estúpido me está metiendo en problemas, yo tomé lo que por derecho de sangre me correspondía.
Nada ha tenido tanto asombro como lo que es ella, su estúpida mirada asustada ya no me da la satisfacción de antes. Inclusive me está afectando, me está enfermando verla así, temblar cada vez que la toco, cada vez que me hundo en ella…
…Cada vez que le hago el amor…
Ella grita, me suplica que la deje ir…
Que la estoy lastimando…
Pero es imposible parar cuando en mis sueños la he poseído y ella lo ha disfrutado, y llega a tocar las puertas del cielo con mis besos. Tal vez estoy enfermo, podría ser…
Pero estoy enfermo de ella…
Quiero que me abrace así como lo hace con el estúpido cabeza de zanahoria, que me bese con esa ternura que no fui capaz de ignorar, se me entregue a mí y grite mi nombre cada que este dentro de ella y me vea como si solamente yo pudiera salvarla de sus preocupaciones.
No quería lastimarla…Pero el hecho de saber que jamás será para mí me llena de una cólera terrible y matare a cualquiera que se interponga en nuestro camino.
Ella es mía
Completamente mía…
El frio viento mecía las hojas de los árboles con violencia, dejando a una pelinegra llena de confusión y de rabia.
¿Por qué había accedido a hacer algo así?
Él pudo haber confiado en cualquiera de ellos dos, tragó saliva nerviosamente siguiendo la estilizada caligrafía de su compañero, tratando de comprender cómo fue que empezó todo y así formular una solución que no fuera otra que su mente maquilaba cada vez que se acostaba a descansar. Blaise, Harry y Ron estaban equipándose con pesados artilugios y potentes escritos para destruir al ser que carcomía al blondo en su interior. Si tenían cuidado, podrían dar con el paradero de Hermione sin exponerla a mas violencia.
Relamió sus labios y sus dedos desmenuzaron las hojas amarillentas del contenido, encontrando un fragmento más.
"Debía suponer que esto podría llegar a pasar…
Su rechazo es inmediato, y no puedo soportarlo, y la golpeo.
La obligué a rodearme y a responder cada uno de mis actos, ella me pide con tranquila y suplicante agonía que la deje en paz. Y eso hago, pero aferrada entre mis brazos, la obligo a descansar sobre mí, llenándola de caricias mientras ella tiembla y sus sollozos son mi melodía.
¿Tan terrible es mi carácter con ella que hago que se quede completamente rígida sobre mi?
¿Por qué no puede mirarme con amor?
¿Por qué no puede besarme sin que yo le pellizque los labios o le apreté la quijada con fuerza?
¿Por qué cada vez que eyaculo dentro de ella se queda echa un ovillo?
¿¡POR QUE!?
Maldición… Soy un puto romántico de mierda que nada mas está pensando en ella, en su orgullosa mirada, en sus desplantes, en su cara furiosa y llena de rabia cada que le decía "Sangre-Sucia"
Ella es mi perdición, es mi tormento, es mi felicidad, mi agonía, mi libido, mi lujuria…
Malestar, aflicción, comida, bebida, religión, infierno, cielo…
Ella es todo para que yo, un estúpido hijo de asesino, pueda continuar viviendo…
Ya no quiero tenerla solo a la fuerza, quiero que corra hacia mí, que sea su luz, su fuerte, su protector, quiero ser lo que ella quiera que sea menos su enemigo.
Así que voy a atreverme a hacerlo.
Él dice que no pasará nada…
Que la tendré a mis pies…
Que al fin…
Ella va a ser completamente mía…
…Mía…
Gimoteó indignada, aventando el cuaderno costurado y forrado de cuero negro. Tocándose la cabeza, Blaise se acercó a abrazarla y a tranquilizarla, Pansy Parkinson podría no haber sido la gran amiga de la Heroína Hermione Granger, pero estaba aterrada, por lo que él había decidido hacerle, Ronald se le acercó levantándola firmemente de los brazos, zarandeándola.
-¡Ya basta! ¿Crees que a mí no me duele?- Le dijo con voz quebrada- ¿Crees que yo no siento nada al saber que ese hijo de puta está haciéndole no se qué a Hermione? ¿¡Lo sabes!?- La zarandeó con más fuerza.
-¡Ron, déjala! ¡Vas a lastimarla!- El ojiverde trato de quitársela de los brazos y éste no se lo permitió.
-¡No Harry! … Gracias a ese malnacido Hermione está en no sé dónde jodidos, y haciéndole no se qué…- La pelinegra simplemente seguía llorando, sin importar el entumecimiento que sintieran sus brazos.
-Entiendo… Ella también es importante para mí y tú lo sabes. Pero no voy a tolerar que trates de dañar a alguien que está haciendo lo posible por ayudarnos a encontrarlos a como dé lugar.-
Ron, la soltó haciéndola caer al piso como si de un saco de harina se tratase, el pelirrojo limpiaba furiosamente las lagrimas de impotencia causadas por el malnacido del rubio.
Ahí, en ese pedazo de cabaña de madera, dentro de la densidad del bosque y con un zapato viejo como traslador, Ronald Weasley se juro a si mismo que le haría pagar todo el sufrimiento causado a Draco Malfoy, con sangre…
oOoOoOoOo
"¿Tenemos todo para hacer el trabajo?"
-Ya te dije que sí maldita sea…Deja de molestarme.-
"¡Pero qué es lo que veo! El Gran Draco Lucius Malfoy temeroso por no saber si le pasará algo a su delicada amante… Jajajaja… ¡Eres patético!"
-Cállate ya… Deja de estar molestando ¿Qué no ves que la vas a despertar?-
Se quedó fijo mirándola acostada sobre su torso. Con los ojos rojos e hinchados y las lágrimas secas sobre sus mejillas. Los labios agrietados estaban cerrados, sintiendo su cálida respiración sobre su pecho, de su esternón hacia abajo tenia tenues marcas de sangre, bajó su mano acariciándole desde la espalda hacia sus glúteos, haciéndola removerse inquieta. Le agarró fuertemente un glúteo juntándola más hacia sí mismo.
"Debería de ser salvaje con ella, se porta tan bien que se merece que no la trate tan agresivamente"
-Siempre te digo que lo hagas, pero eres un imbécil y no me haces caso- Dijo arropándole la espalda desnuda con la sábana.
"Me gusta escuchar como grita… Es tan… sensual"
-Imbécil…- Dijo al abrazarla.
Al pasar sus dedos entre sus muslos, sintió sus fluidos mezclarse con la sangre de su adorada mujer, sus pupilas dilatadas centellaron al seguir rozando la flor de Hermione, haciendo que ella se removiera inquieta, su libido creció comenzando a besarle el cuello y darle ligeros mordiscos sin dejar de acariciarle el monte Venus. Se tranquilizó al recordar cómo gritaba y le suplicaba que se detuviera y dejó sus manos sobre su vientre.
"¿Te imaginas que esta estúpida esté preñada? Haría que abortara la muy imbécil para poder introducirme dentro hasta que no se pudiera ni sentar…"
-He eyaculado tantas veces dentro de ella que no me molestaría en preguntar si pasará. Y si lo está en hora buena.-
"¿Eres pendejo, o te haces? Dentro de cuarenta días no podrás cogértela solo porque a la dama le duele el trasero de haber tenido un hijo… Esa mierda es fastidiosa"
-Ese es mi problema, si quiero cogérmela o no ese también es mi problema.-
"Entonces si es tu problema… ¿Por qué cuando te suplica que te detengas no lo haces? ¿Acaso tu pervertida mente se excita al ver su sangre mezclarse con lo que evacuas? ¿O por oírla gritar tu nombre entre suplicas imaginas que ella lo canturrea con amor y placer? ¡jajajaja! ¿Es eso, Malfoy?"
-…Cállate… No tienes ni puta idea de lo que hablas…-
Siguió acostado, disfrutando del calor que ella le proporcionaba, aunque fuera un calor arrebatado. Ella empezó a removerse intranquila, abrió los ojos y se encontró con el delicado rostro del Slytherin observándola detenidamente.
En la reacción de levantarse de golpe, simplemente se quedó tranquila, en alerta de lo que pudiese ocurrir, muerta de miedo, decidió permanecer así hasta que él hiciera lo contrario.
-Buenos días hermosa…- él depositó un beso en el hueco de su cuello. Hermione tragó saliva- ¿Descansaste? Espero que sí ya que hoy tendremos un día muy largo.-
-…- Ella no dijo nada.
-¡Oh bien!... La Señorita piensa hacerme la ley del hielo… -
-N-no… solo quiero…-
-¿Qué quieres?... ¿Estar nuevamente conmigo?- Él la fue recostando poco a poco sobre el colchón haciendo temblar a la castaña y arrancarle lágrimas. -…Shh…No llores mi amor, vamos Princesa por favor… Hoy será un día especial…- Le comenzó a besar el cuello.
-N-no quiero…- Dijo con voz quebrada-…D-Draco no…-
-Tranquila.-
Él la vio con un semblante serio y la mandíbula cuadrada, se había puesto furioso de la nada y se quito de ella. Desnudo, se apresuró a buscar en los cajones de esa opulenta habitación dejándole sobre la cama una larga y hermosa túnica blanca, con cintas de lino que le cubrirían la mayor parte de las partes íntimas de su cuerpo. Sus dilatadas pupilas seguían ahí sin dejar de mirarla, tomándola del brazo con fuerza la llevó a la enorme habitación de baño, llenó la bañera con agua y la sumergió dentro. Dejando que el agua se llevase los rastros de semen y sangre, la enjuago llevándola de vuelta a su habitación. Con brusquedad la obligo a ponerse el atuendo seleccionado por el y la arrastró a unas escaleras de piedra, lastimándole los pies en el proceso.
"Si ella resultara a estar preñada ten por seguro que todo lo que hicimos se irá a la mierda"
-No lo estará… Para cuando lo esté será porque ella no dejara de brincar sobre mí exigiéndome más…-
-..¿Con qu..?-
-Eso te importa una mierda Granger, cállate y camina…- rugió encolerizado.
"Que grosero… Ella solamente quería saber"
"Le importará una mierda así como a ti. Cállate ya y ayúdame a continuar con el maldito ritual"
Siguieron bajando las escaleras hasta dar con una puerta pesada de madera, el rubio pateo con fuerza dejándose ver una mazmorra improvisada. Tenía una mesa de piedra y un gran nicho de piedra el cual contenía muchas piezas afiladas. Hermione comenzó a temblar sin razón, haciendo que Draco la observara con una sonrisa traviesa en su rostro.
-¿Tienes frio, preciosa? ¿O te dio miedo ver todas estas maravillas?- la tomó de las caderas por detrás mientras caminaban hacia el lugar- Con estos hermosos juguetes, seleccioné la joyería que tu antes rechazaste, pero como sé que tu amor por mi es enorme decidiste estrenarlos para mí.- Escucho su sedosa risa detrás de su oreja- Eres un encanto Hermione.-
Hermione le rogaba al cielo por que tuviera una salida. Una escapatoria de cualquiera de los infiernos en el cual su sangre le habría dado problemas.
-Ahora… sé una buena niña y déjame terminar a lo que hemos venido.-
Un golpe seco se escucho.
Los rizos castaños regados por el suelo…
Unos ojos grises fuera de sus orbitas…
Solamente quedaba esperar.
HOOOOOOLA
1° Aun no tengo computadora
2° Sí pienso terminar la historia
3° TENGO MUCHO TRABAJO
4° SUGERENCIAS y MP son bienvenidos :D
De verdad los he extrañado mucho, quiero terminar esto en cuanto sea posible para que ustedes puedan disfrutar de mi escritura. Me esta costando como no tienen idea y aunque este chap. no fue lo bastante oscuro, me gustó para lo que se viene a continuación.
De verdad, se aceptan ideas y mensajes.
Los extraño de verdad y jamás me he olvidado de mis creaciones.
Gracias por estar ahí y apoyarme.
Besos desde México con todo mi cariño
Veronika BlackHeart
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¿Review? :)
