11. Unleash the Creature

-¿Qué es lo que percibes?-

El ojiverde estaba en la parte más baja de la colina, el viento soplaba fuerte y era gélido como la brisa del invierno. Solamente observaba a la morena buscar por todo el establecido terreno que tenían frente a ellos, no sabía por qué, pero tenía un presentimiento muy raro. Continuaron subiendo por el sendero lleno de hojas y árboles, en la esperanza de encontrar el escondite de la castaña.

Continuaron caminando sin rumbo fijo, hasta que el crujir de las ramas debajo de sus zapatos ella se detuvo, sacando el cuadernillo que tenía los escritos del rubio.

-¿Qué sucede?- Ron la miraba impaciente, tratando de descifrar que era lo que sucedía. La angustia de no llegar a ver a la castaña era tan grande que le quemaba.

-Es aquí- Suspiró.

-"Aquí"… ¿Dónde?-

-Ahí.- Señaló con su entumido dedo hacia el horizonte.

Delante de ellos, cubierto por densas estelas de neblina, había una enorme casa con los arbustos y enredaderas sobre el enorme enrejado de hierro, los arbustos y matorrales desbordaban en toda salida posible, estaba rodeado de un pequeño lago con un puerto famélicamente construido y el deteriorado edificio amenazaba con caerse, comenzaron a descender sigilosamente por el borde de una zanja agachándose en el proceso. El cielo nublado solo hacía tenebroso el lugar y el viento gélido se arrebolaba detrás de las nucas sudorosas, las mejillas y las puntas de las narices se tornaban rojas. Voltearon hacia las ventanas y vieron el suave llameo de unas velas, Pansy tomó una piedra y la lanzó, haciendo que la piedra se hiciera polvo al instante.

-Bien. Este es el plan, correremos hasta el bote que tenemos frente a nosotros, nos situaremos dentro de él hasta pasar por el campo protector. Harry, saca el libro de hechicería antigua y busca Castorum.-

-¿Qué haremos cuando tengamos frente a frente a … Draco?-

-Él no es Draco…-

-Quien quiera que sea, no saldrá con vida de esto. Lo voy a hacer pagar…- el pelirrojo tenía la respiración agitada. Blaise sin despegar la mirada de la ventana, sonrió ladinamente.

-…Bien… Prepárense, que esto va a explotar.-

El graznido de los cuervos sonó como aviso de las últimas palabras de Blaise, el viento silbó sobre las ramas desnudas ante la expectante espera de la estrategia.

Iba a ser el comienzo del fin…

oOoOoOoOo

"…Meus erit,

Et est tantum in me,

Et eritis mihi in spiritu,

Sensus,

Tu mihi domum,

Sententiae meae,

Et proditione

Mortem

Exsolvas…"

-…Mía serás, solo a mi pertenecerás, serás mi aliento, mis sentidos, serás mi templo, mis deseos, y en la traición con la muerte tú pagarás...-

Volvió a repetir fervientemente mientras ponía el filo de una filosa daga a quemar en la furiosa flama de las velas, tenía todo preparado, las brasas bajo el caldero llameaban descontroladas, el agua bullía insaciable, y todos los ingredientes correspondientes estaban ahí.

"Comienza a agregar los corazones y remuévelos despacio"

-¿Cómo fue que conseguimos los otros cuatro? No lo recuerdo…-

"Tal vez tu no, pero nuestro maravilloso pene sí"

Draco se rió divertido, con esa sonrisa maquiavélica adornando su rostro, tomó los órganos restantes y los echó viendo como un color rojo oscuro se mezclaba en el líquido antes vertido.

- ¿Quieres revisar como esta nuestra invitada?-

"Será un placer"

Mientras dejaba reposar el caldero, el rubio examinó a Hermione detalladamente, acercó sus dedos hacia los orificios nasales comprobando que aun respiraba, desvió sus dedos hacia los montes de sus pechos aun bajando por la suave piel de su mallugado vientre, deteniéndose en su zona sur.

-¿Qué necesitas de ahí?-

"Simple… necesito que introduzcas los dedos y saques algo de su esencia"

-¿Es un pretexto solamente para manosearla? La lastimaste… y eso le va a doler-

"Jajajaja… como si metérsela entera la hubiese matado. No seas imbécil, déjate de sentimentalismos y métele los putos dedos dentro del coño ¡Ahora!"

-Maldito bastardo…- Gruñó. Suavemente, introdujo los dedos medio e índice dentro de ella para sacar los restos que habían quedado dentro de ella.

Vio como se removía incomoda sujeta de las amarraderas de sus brazos y pies. Suspiró al notar que ella se volvía a quedar quieta, llevándose los rastros de fluidos al caldero y echándolos dentro.

"Sigue repitiendo las palabras que estabas diciendo hace rato, después haremos algo divertido"

Continuó con el proceso de la elaboración de una poción y la dejó en hervor. Volvió a calentar el filo de la daga silbando despreocupadamente. El hermoso color plateado de sus ojos comenzó a dilatarse nuevamente, se sentó en una maltrecha silla de madera aguardando…

Esperando…

Cuando ella despertara el momento iba a ser único. Quería ver esos hermosos ojos miel de nuevo, suplicándole, rogándole. Si… tal vez podrá ser un enfermo, pero su enfermedad tiene un nombre y apellido.

Hermione Granger.

oOoOoOoOo

Se dejaron bajar corriendo apresuradamente, rodaron hasta llegar al puente despedazado aventándose al bote, el hechizo protector dejó paso a revelarles la opulencia del lugar, una lujosa mansión abandonada en la mitad de un bosque maldito, iluminado con débiles y sucios quinqués de hierro forjado y vidrios amarillentos. En las orillas de los alrededores había cuatro cuerpos de doncellas putrefactos, todos y cada uno con un enorme hueco en la zona central del pecho, la impresión fue mayor, haciendo vomitar a Pansy. Remaron hasta llegar a un enorme escalón, dejándose aturdir un momento por el agua podrida del lago, su olor era insoportable, Harry con ayuda de Blaise, hicieron hacia un lado las rejas negras que protegían el lugar.

Todos los escalones estaban pegados con velas negras por todo el carísimo suelo, empuñando sus varitas, decidieron ingresar por una ventana abierta. La opulencia del lugar dejaba estupefactos a quien llegaran, pero nada más se trataban de trampas. La cara mueblería solamente era una trampa de lo que en realidad era ese lugar. Una prisión de oro para quien viviese ahí. Se quedaron viendo alrededor del gran recibidor, en donde estaba delicadamente decorado con flores marchitas y telas rasgadas, debía ser una recepción importante, frente a ellos, unas escaleras imperiales descendían hacia ellos mostrándoles que tenían un segundo piso, las enormes cortinas de terciopelo rojo seducían las enormes ventanas del lugar, todo era tan efímeramente lujoso que tenían miedo de que con solo respirar la cristalería de las lámparas se reventara, sin pensarlo más, comenzaron a caminar hacia los enormes escalones rápidamente.

-¿Y ahora donde nos movemos?-

-Primero, tenemos que…-

-¡Vaya! ¡Pero qué sorpresa más agradable!…-

Aterrorizados, voltearon a ver de quien salían esas palabras.

Y frente a ellos, estaba él.

Su rostro desfigurado en una macabra sonrisa, con los ojos dilatados y su cuerpo pálido como un muerto. Tenía una fina camisa de época victoriana, manchada de sangre seca y restos de carne adherida en ella, el sudor que emanaba se le pegaba viscoso y daba un aspecto espantoso.

Comenzó a caminar hacia ellos muy lentamente, casi devorando todas sus expresiones, Blaise tragó pesadamente mirándolo sorprendido, impactado por el cambio.

-Draco… ¿Dónde-

-No,no,no… Ya no más Draco. Él está perdido, se fue.- Comenzó a reírse- Desapareció.-Sus risas se transformaron en carcajadas, helándoles la piel.- O…- se detuvo frenéticamente- ¿Tal vez si lo soy?- Sonrió

-Draco… Porfavor…- Suplicó la pelinegra. El volteó la cara dándole su más radiante sonrisa.

-Hermosa Pansy… mi fiel compañera de nuevos descubrimientos. ¿Cómo has estado?-

-Por favor…- Sollozó- Dime donde la tienes.-

-¡NO!- Gritó colérico resaltando las venas de su cuello y sienes, rojo de furia- ¡ELLA ES MÍA! ¡Y NO VENDRAN A QUITARMELA!-

El terror y la tensión en ese momento era tangible, Harry y Ron comenzaron a retroceder sigilosamente, para emprender la carrera hacia los escalones. Mientras Blaise y Pansy estaban mirándolo con cautela, en cuestión de minutos, todo comenzó.

-¡Ahora Harry! ¡CORRAN!-

Salieron corriendo hacia los escalones, mientras Blaise lanzaba un Incarcerous. Harry y Ron corrieron hasta dar con una puerta, Pansy y Blaise venían detrás de ellos, sabían que las cuerdas no iban a durar, mientras corrían, vislumbraron una puerta de madera, y escuchando un grito desgarrador, patearon la puerta rompiendo una de las bisagras, bajando por los peldaños irregulares de piedra. Sofocados por la sensación del frio aire llenándoles los pulmones, los pies congelados y el pegajoso sudor deslizárseles por la espalda no fue nada comparado con lo que venía a continuación.

Delante de ellos estaba la castaña acostada, con las piernas bañadas en sangre, sus ojos hinchados de tanto llorar y las lágrimas frescas surcaban sus mejillas, atada cada extremidad en unos herrajes, exhausta, derrumbada. Se acercaron hacia ella liberándola.

-Hermione…- Ron se acercó a ella apresurado- Mi amor...Pero…-sollozó al verla así, tragándose el fuerte nudo de la garganta- Tranquila… Tranquila, te sacaremos de aquí…solo-

-…No…- La gutural voz hizo voltear a los presentes.- Hermione es mía…Y nunca será tuya de nuevo…-

NUNCA…

.

.

.

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oOo_oOo

"La Guerra se ha declarado

Ambos adversarios se enfrentarán cara a cara

La Dulce Princesa está rota

No tiene sus alas

Se las han arrancado

¿Cuándo va a volver a volar?

Dulce Princesa…"

.

Muy pronto… Te liberarás…


Sé que escribo tan lento como un caracol, pero de verdad no tengo tiempo y aprovecho el que tengo (EN EL TRABAJO, QUE NO DEBERIA SI SE ENTERAN ME CORREN X) ) pero me va gustando como va quedando y así los tengo picaditos C;

Bueno criaturas hermosas, esta mortifaga se va. Tiene que ganar dinero muggle porque su minita de galeons se ha acabado.

Nos vemos!

VBlackheart ;*