La gran manta oscura se podía ver a través del gran ventanal, su mirada fija en las estrellas o pudiera quizá dentro de sus propios pensamientos, uno nunca sabría lo que aquel hombre de ropas oscuras estaría pensando pues aquel casco era una barrera para ver su verdadero ser. Su respiración lenta y profunda se escuchaba atemorizante haciendo erizar los vellos de tu piel...sus manos se cerraron en puños dando media vuelta, miró a algunos soldados caminar por la base de un lado para otro, alzó su rostro tras aquel brillante casco y camino fuera de esa gran habitación de mandos.
Tan solo tres dias atras habia podido capturar a esa mujer...aquella que una vez se hacía llamar Madre...tan solo tres dias atras habia amenazado a Luke en aquel mensaje y dejando visto la sentencia de esa mujer...ella pagaría, si… sin duda alguna tendría lo que se merecía.
Sus pesados pasos resonaban en los pasillos de la base, los soldados le miraban con temor bajo sus blancos cascos, otros preferían tomar un camino diferente o incluso esconderse, pues nunca sabían en qué modo de estar lo encontraría. Si… así era Kylo Ren, un hombre que tras aquella derrota contra la chatarrera en la base Starkiller se había dedicado a olvidar su pasado para siempre, a convertirse en un hombre poderoso, un hombre sin miedos, un lord Sith...pero aun así...no ha podido completar aquella misión...aquella que le conecta con su sangre...Darth Vader.
Se detuvo frente a la puerta metálica, la observó unos segundos y esta se deslizó dando el paso a la habitación, miró a la mujer de edad atada a aquella silla, ladeo levemente su cabeza para caminar poco a poco hacia ella, como un león a su presa, se detuvo a unos cuantos pasos sobre ella, acabada por los años, su castaño cabello ahora era decorado con una manta blanca de cabellos, alzó su rostro chocando su mirada con la suya, podía ver sufrimiento en ello, mas no sonrió, ni un gesto de su parte… se puso en cuclillas ante ella entrelazando sus dedos...su respiración era lo único que se escuchaba, miro ahora coraje y valor en su mirada, volvió a ladear su rostro.
–¿Sabes porqué estás aquí?–Su siniestra voz sobresaltó a Leia quien no pronunció palabra alguna–Si...lo sabes...– contestó por ella para levantarse y caminar por la habitación–¿Sabes que te pasara si no obtengo lo que quiero?…–volvió a cuestionar para detenerse dándole la espalda, alzo su cabeza mirando un punto fijo en el techo...respiro profundo sintiendo el temor y coraje de Leia en su mente.
–Detente Ben...solo te haces mas..–mas no termino pues se giró alzando una mano causándole dolor en su mente, escuchó el grito desgarrador de la que era su madre, mas no le importo..
–Jamas...vuelvas a nombrar ese nombre–dijo fríamente soltando la fuerza y dejando descansar la mente turbada de Leia quien ahora respiraba con dificultad tratando de obtener un poco de aire–Ben...¡Está muerto!–gritó colérico frente a ella atemorizando quitando todo el valor que tenía para luchar contra su hijo… su respiración irregular indicaba su nivel de furia… se detuvo y movió sus hombros en círculos y su cabeza de un lado a otro para escuchar el crujir de sus huesos...la miró una vez más bajo ese oscuro casco.
–Vamos a ver si tu hermano te ama como dice demostrar– dijo como ultimo para dar media vuelta y salir de aquella habitación, camino por los pasillos rumbo a sus aposentos, al entrar se quitó el casco tirándolo al suelo, gotas de sudor bajaban por su rostro, su mirada amarilla rojiza miraba a la nada y un grito de frustración salió de sus labios…
Mientras en una galaxia lejana el grupo de la rebelión se unía en un planeta exterior, un planeta llena de fauna, antiguamente Luke y su hermana tanto Han habían explorado aquel desolado planeta con solo anfibios y mamífero salvajes, sin embargo antes del exilio de Luke habían vivido por un tiempo en el… aquel planeta de nombre Auriga.
Me encontraba sentada en el suelo, abrazando mis piernas, desde que habíamos salidos de lo que quedaba en aquella base había pensando en las palabras de aquel mensaje...Leía..ella era como una madre para mi, ella no merecía sufrir por las maldades y atrocidades que Kylo Ren hacía...a fin de cuentas era su hijo...sin embargo mi mente pensaba en cómo aquel ser podía ser siniestro...decir aquellas palabras sobre Han frente a ella, era su madre… un sentimiento lleno mi corazón, deseaba poder ayudar, mas sin embargo mi maestro no decía nada más… sentía al mismo tiempo la frustración de no poder partir, de ir yo misma a salvarla, Luke mi maestro había dado órdenes de no dejarme ir… ¿Que acaso no quería salvar a su hermana?.
Un suspiro salió de mis labios color durazno, mire por la pequeña ventana hacia el cielo… sus colores rojizos mezclados con el color morado surcaban todo el cielo dándole la bienvenida a la noche, aún recuerdo haber discutido con mi maestro, pedirle que me dejara ir, que debíamos hacer algo; pero él simplemente callo mis palabras y siguió su camino.
Cerré mis ojos lentamente concentrándose, pensando en cómo poder llegar a Leia, respire profundamente para abrir los ojos rapidamente, una invasion a mi mente senti antes de ser tocada por la oscuridad, mire toda la habitación y me puse de pie, tome mi sable laser, mi bastón y camine rumbo a las afueras de la base… entre las sombras me escondí al divisar a Finn con Poe caminar hacia el hangar, les seguí con la mirada hasta perderlo de vista...sabía que cometía una locura y tal vez suicidio pero por mi cuenta corre que salvaría a Leia del dolor de ver a su hijo convertido en un monstruo. Sin más, tome la nave un Interceptor Rz–1 Ala A, me subí en ella perdiéndome en la oscuridad de la noche.
