"Muchas personas se dejan fascinar por los detalles y olvidan lo que buscan".
Camino entre las flores de colores aplastandolas a su paso, miro la pequeña posada al final, podía sentir su presencia, pasiva, brillante, lo irrito pero continuó su camino, subió las pequeñas escaleras abriendo la puerta de esta, la tenue luz iluminaba la habitación, su mirada recorre cada rincón, atravesó lo que parece la pequeña sala para entrar a otra sección, la vio ahí recostada sobre la cama, abrazándose a sí misma, tomó el mango de su sable caminando hacia ella, se detuvo frente a ella observándola lentamente, de sus labios salían murmullos incomprensibles, su curiosidad creció se acercó a ella un poco mas inclinando su cuerpo a su dirección, la vio temblar y sentarse sobresaltada, los ojos del lord se abrieron al ver su rostro muy cerca de los suyos, se enderecé en su lugar viendo su rostro de desconcierto con un deje de pánico para ver el cambio en su mirada, brinco a la cama saltando al otro lado en modo defensivo, no pudo más que reír ligeramente, saliendo mi casco una risa brutal y profunda.
Podía sentir como mi corazon corria en una carrera acalorada, mi respiración se tornó pesada y eso la desconcertó, muchas veces había sentido la fuerza, la presencia de otros mientras dormía...sin embargo esto fue muy diferente a las anteriores veces. Mi cuerpo estaba a modo de defensa, llame a mi sable que se encontraba en el otro extremo de la habitación, la luz azul resaltó en aquella habitación dándome el valor suficiente para enfrentarlo.
–No tengas miedo...chatarrera, puedo sentirlo–su voz rompió el incomodo silencio que se había formado– creo habertelo dicho– le mire ladear poco su cabeza a un costado para alzar la mano apagando mi sable de luz, mis ojos se abrieron ligeramente en sorpresa para controlarme.
–¿Que...que haces aqui?– cuestione un poco alterada pero con valentía tratando de demostrar el shock, sorpresa y desconcierto..
–Soy tu invitado...–dijo sin más con esa profunda, distorsionada voz pero que infringía temor, tomó su sable llevándolo a su lugar de reposo caminando por la habitación.
Mis ojos lo examinaban fijamente, no podía leer nada, ese maldito casco no me dejaba leer lo que tramaba, moje mis labios viéndole caminar hacia mi dirección, lentamente, tomando su tiempo, mire hacia la salida, preparada para salir corriendo del lugar, preferiría estar en un lugar abierto a uno tan cerrado como en el que estábamos...mi cuerpo no se movía, vire la vista y tenía una mano alzada hacia mi persona y recordé esa horrible sensacion de panico que me invadió en aquel primer encuentro en el bosque de Takodana. Cerre mis ojos llamando a la fuerza, no podia terminar asi, era una jedi no tenía que haber emoción… En mi mente repetía una y otra vez la principal regla Jedi del código Jedi...–No hay emoción, sólo existe paz– me repetía calmando mi ser frente al hombre oscuro frente a mi.
–La paz es una mentira...chatarrera– irrumpió mi oración dejándome sorprendida– te lo dije… yo también lo siento– dijo señalando su casco o en otras palabras su mente.–Sin rodeos Chatarrera de Jakku… Para que requieres mi presencia– exige fríamente.
Negué para verle y soltarme de su parálisis con mi fuerza, camine por su costado alejándome de él para verle con serenidad, mis labios temblaron, los moje con mi lengua para abrirlos sin decir nada… lo mire fijamente una vez más– Quiero hablar con la persona debajo del casco...no con el cascarón– dije señalando aquella fría máscara, aquella doble cara que mostraba al mundo.
Alzó su rostro haciéndose cada vez más imponente, más alto, le miraba esperando su movimiento, ya no tenía temor, ya estaba serena, estaba en paz, ya no me tomaron desprevenida...observe el como llevo sus manos al casco, este emitió un sonido y con ello la liberación de su verdadero ser, de su rostro, mordí mi labio al ver caer el casco sobre el suelo de madera, mi rostro miraba su pecho, su cuello, su mentón, subí la vista hasta encontrarme con aquella mirada ahora bañada en sangre y oro, contuve el aliento al ver aquella marca, una marca que había visto tiempo atrás, aquella que yo había hecho… por un momento llegué a sentirme incómoda y con culpa.
–¿Y bien?...–su voz no era como antes, su voz ahora era mas madura, mas seria, fria...mas neutral, no era temblorosa, no era dudosa...–Mi paciencia tiene su límite chatarrera– dijo caminando hacia mí tomándome del brazo, le mire detenidamente observando la cicatriz sobre su rostro, no se por que… simplemente mi cuerpo se movió por sí solo, mis dedos rozaron aquella tonalidad rosada que cruzaba su rostro, mire el desconcierto en su mirada, sus mirada rojiza con dorado brillaba mientras arrugaba su frente.
–Rey… mi nombre es Rey– conteste pasmosamente, sintiendo el agarre fuerte en mi mano, era la de el tomando mi muñeca, volví a ver su rostro soltando un suspiro–quiero...quiero que dejes ir a tu madre, dejala volver a casa– decía decididamente...pude ver una leve mueca en su rostro, me pareció que era una sonrisa, pero no me dejo continuar leyendo su rostro pues caí sobre la cama.
–¿Y si obtienes lo que quieres?, ¿Que obtendría yo?...Rey – cuestionó mortalmente con aquella voz lejana, su cuerpo se inclinó hacia el mío posando sus manos a mis costados teniendo como su prisionera, su cercanía me abrumaba, tragué fuertemente mojando mis labios, temblando al escuchar mi nombre de sus labios.
Hojas tras hojas eran leídas en aquel aposento, Luke Skywalker y Finn leían libros sobre la historia de los tiempos entre jedis y Siths… los ojos cansados pero brillantes de Luke repasaba las letras escritas en puño y letra, mientras que Finn, buscaba algo relacionado entre la fuerza luminosa y oscura...
–Recuérdeme, ¿Porque hacemos esto?–decía el chico cambiando de página para sentarse sobre el suelo junto a una pila de libros y pergaminos.
–Recuerdo haber escuchado a mi maestro hablar sobre vínculos… entre el bien y el mal...entre el lado luminoso de la fuerza con el lado oscuro– decía el hombre mayor repasando nuevamente una de las líneas de aquel pergamino viejo y amarillento.
–Y..¿en que nos ayuda eso?–decía un curioso Finn observando al maestro Jedi sentado sobre la silla, de la cual se levantó rápidamente, se asombro dejando el libro y poniéndose a su lado–¿Encontraste algo?– decía emocionado..
–La historia se vuelve a repetir–susurró Luke para ver a su acompañante– en tiempos antiguos dos seres luminoso como oscuro eran uno solo...una misma persona, diferentes, pero al mismo tiempo iguales…–decía pensativo– se llamaban entre sí...y así existió paz por muchos siglos hasta el despertar de los siths...– le relató la información que él sabía, pero que no había probado hasta ahora.
Finn vio a Luke fijamente procesando la información, movió sus manos como pidiendo más información para abrir sus labios y después cerrarlos– Y eso nos dice...– miraba expectante a Luke quien veía a un punto fijo.
–Que el lado luminoso está siendo llamado por la oscuridad...y viceversa– miro a Finn para tomar su hombro– y que esas dos personas...Rey y Kylo Ren–hizo una pausa para soltar a Finn y caminar hacia la salida dejando el pergamino sobre la mesa–Son uno mismo..– termino de decir dejando a un Finn en shock.
Sobre el papel amarillento las palabras escritas en una vieja lengua extinta decia asi…
"Desde tiempos remotos, la luz y oscuridad han estado ligados...dos almas en distintos lados serán llamados entre sí, el bien y el mal...la fuerza los liga con su destino, pues son como el yin–yang… aquellos que renacen como opuestos pero iguales...tendrán una gran responsabilidad… traer al equilibrio y la paz…".
