La verdadera historia de Candy White
(capitulo 4)
Michigan, Mansión de 'los Leagan' 1910.
Anthony se siente inmediatamente atraído por la pequeña pecosa que le recuerda tanto a su difunta mama: tiene sus mismos ojos verdes intensos y sus cabellos rubios rizos, y su risa es como música para sus oídos. "Como es que no la he visto antes? Parece un angelito con su expresión jovial y es como si dios me la hubiera mandado del cielo….." De repente oye un ruido y ve a Eliza y a Neil caminar hacia el jardín, y en puro reflejo se agacha tratando de esconderse detrás de las rosas.
"Si supieras lo feliz que me siento Neil de por fin deshacerme de esa fea pecosa y que cara puso cuando mama la echo ja ja ja!"
"El que se siente súper feliz soy yo hermanita y cada vez que pienso en Candy me dan ganas de escupir!" Luego se marchan los dos riéndose a carcajadas sin darse cuenta siquiera que a unos metros detrás de ellos esta Candy escuchando todo y con lágrimas en los ojos se echa a correr en la dirección contraria.
"CANDY, así se llama la pequeña pecosa….." Anthony sonríe pensando en lo bien que le queda ese nombre a ella, y sueña con volver a verla pronto. Se levanta y camina lentamente hacia su casa con el corazón latiéndole a la fuerza.
Candy sigue corriendo hasta llegar a un lago enorme que no había visto hasta ahora y se seca las lágrimas enseguida mirando a su alrededor, y descubre de pronto un pequeño castillo muy parecido al de los cuentos de hadas. Curiosa se acerca para mirar mejor y ve salir de la puerta principal a un hombre rubio de cabellos largos y gafas oscuras y por la vestimenta humilde que lleva se pregunta si es un empleado para los 'Leagan'.
Albert la ve parada a unos metros de ella y siente su corazón latir con fuerza: "es Candy pero nunca pensé que la vería tan pronto…. ¡Qué bien!
"Disculpe la molestia señor, pero acaso trabaja usted para los 'Leagan'" Le pregunta la niña pecosa acercándose a él y mirándolo con curiosidad.
"Algo por el estilo y tu quien eres pequeña?"
"Mi nombre es Candy White y estoy viviendo con los 'Leagan' como acompañante de su hija Eliza pero…"
Albert nota como la niña pecosa baja la cabeza incomoda y se para delante de ella intrigado: ¿"pero qué?"
Candy levanta su cabeza y al notar la mirada suave del hombre rubio de gafas oscuras decide confesarle todo: "bueno en realidad es que me echaron hoy de la mansión y tendré que regresarme al 'Hogar de Pony', y yo no puedo irme ahora cuando finalmente volví a ver una persona muy importante para mí. Simplemente no lo puedo hacer o siento que nunca más lo volveré a ver!" Y la pequeña pecosa está a punto de estallar en lágrimas.
Albert le levanta la barbilla a Candy y secándole las lágrimas le dice con dulzura: "no te preocupes por nada niña que tengo la impresión que todo se resolverá al final, confía en mí."
Por alguna razón inexplicable la pequeña pecosa siente una gran confianza hacia aquel individuo desconocido y llenándose de valor se promete a si misma de pedirles disculpas a los 'Leagan' hoy mismo: "aunque tenga que humillarme ante ellos lo haré"…
"Muchas gracias por su apoyo señor..."
"Albert es mi nombre y no me llames señor por favor que no soy tan viejo."
"Muchas gracias Albert y no se imagina usted lo bien que me han hecho sus palabras, ¡adiós!" y la pequeña pecosa se va corriendo de regreso a la mansión de los 'Leagan'.
"Adiós mi pequeña Candy…"
Al llegar delante de la mansión de los 'Leagan', Candy respira profundamente preparándose para actuar con delicadeza delante de la señora Ruth Leagan. "Ojala que no me despidan antes de yo tener un chance de disculparme o sino perderé a mi príncipe de la colina para siempre y esto sería mi fin…" La pequeña pecosa siente las lágrimas correr por sus mejillas y decide armarse de valor. Abre la puerta de la entrada y oye las voces de Eliza y Neil riéndose a carcajadas:
"Mama entonces la echaras cuando regrese ¿verdad?"
"Pidámosle a Elena que le haga la maleta a Candy cuanto antes y así no las quitamos de encima mama!"
Candy corre al salón antes de que la señora Leagan continúe y arrodillándose ante los tres:
"les pido perdón por haber sido tan grosera con ustedes, y les prometo hacer todo lo que me pidan a cambio de que no me manden de vuelta al 'Hogar de Pony'."
Ruth Leagan se queda mirando a Candy atónita antes de proseguir: "vaya, esto no me lo esperaba pero antes debo de consultarlo con mis hijos". Y dirigiéndose ellos continúa, "Eliza y Neil ¿Que piensan ustedes 2 sobre aquello?"
Los dos chicos malvados se vuelven a reír a carcajadas y guiñándose los ojos responden: "Pues en este caso quisiéramos que Candy se convierta en nuestra mucama privada y que nos atienda día y noche sin reposo ¡En este caso en nuestra esclava principal!"
La niña pecosa los mira resignada y bajando la mirada les contesta: "como ustedes deseen. Estoy a su disposición y comienzo hoy mismo."
Ruth Leagan, Eliza y Neil sonríen satisfechos y en este mismo momento entra Elena.
"Disculpe señora Leagan pero ¿Cuando quiere que sirva él te?" Les pregunta la mucama.
"Llegaste en el mejor momento Elena, pues quiero que a partir de hoy le ensenes a Candy todo lo que haces ya que ella será la mucama principal de Eliza y Neil." Le dice Ruth Leagan lanzándole una mirada aguda.
Elena se queda boca abierta pero agarrando la mano de la niña pecosa se la lleva con ella a la cocina donde trabaja el resto de los empleados.
Anthony sigue parado en el jardín de las rosas sonando despierto con la niña pecosa que acaba de conocer, y no se da cuenta de la presencia de Alistair y Archibald que lo miran divertidos:
"Que te pasa primito que tienes esta mirada tan alejada ¿o es acaso has visto un fantasma?"
"Stear y Archie ¡que susto me dieron!"
"Bueno vas a decirnos que secreto te guardas con esta cara de sorprendido pues quedamos en que nos iríamos de paseo por el lago, ¿te olvidaste?" Le contesta Archibald mirándolo curiosamente.
"Chicos no se lo van a creer pero hoy vi a una diosa rubia en el jardín de las rosas: era una pequeña pecosa de cabellos rubio rizado y ojos tan verdes como los de mi madre….." A Anthony le brillan los ojos de emoción mientras habla y los dos primos lo miran atónitos.
"Me parece que nuestro primito está enamorado de un fantasma Stear, pues yo aquí en la mansión no conozco a otra niña que no sea la malvada de Eliza."
"Su nombre es Candy y me parece que trabaja para los 'Leagan' pues escuche a Eliza y Neil decir que pensaban echarla de la mansión y me pregunto de donde es, exactamente."
"Qué raro, pensé que conocíamos a todos los empleados de los 'Leagan' pero mejor averigüemos si la niña de la que suena nuestro primo no es imaginación suya, no crees Stear?" Le pregunta Archibald a su hermano mayor.
"Está bien, no me crean si no quieren pero cuando vean lo hermosa que es se arrepentirán 'primitos'!" Les grita el chico rubio enojado y acto seguido se va en camino donde los 'Leagan'.
Elena decide sacar a Candy al jardín para charlar privadamente pues sigue sin entender como la niña pecosa se ha convertido en una mucama de un día al otro.
"Candy que es lo que paso entre tú y los 'Leagan'?"
"Bueno Elena la verdad es que yo ni lo sé exactamente: para decirte la verdad yo estuve a punto de marcharme al 'Hogar de Pony' pero me volví a encontrar con mi príncipe de la colina justo en el jardín de las rosas y…."
"Ya vistes al señorito Anthony?!"
"Vi a mi príncipe pero como no tengo ni idea como se llama decidí quedarme igual pues si me iba ahora sé que pasarían otros 6 años hasta verlo….."
"Candy sabes una cosa, me pregunto si Anthony es realmente tu príncipe pues hace 6 años el habría sido solo un niño y…"
El ruido de unos ladridos interrumpen la conversación entre las 2 niñas y de repente ven un perro grande correr hacia ellas. Elena reacciona asustada pero la rubia pecosa se acerca al animal encantada:
"cómo te llamas pequeño? Me imagino que estarías muy bien en el 'Hogar de Pony' eh?"
Candy ve alguien escondido detrás de un árbol y curiosa pregunta: "quien anda por ahí? Salga quien sea, que perro que ladra no muerde!"
Al ver a su príncipe de la colina levantarse de su escondite a la niña rubia se le para el corazón y Anthony aprovecha de su silencio para continuar: "eres tu otra vez pequeña pecosa! Mi nombre es Anthony y Oscar es mi perro pero me alegra mucho saber que te gustan los animales."
En este mismo instante llegan Archibald y Alistair y al ver a la hermosa rubia de ojos verdes brillantes silban al mismo tiempo encantados:
"Guao! Pero es verdad que usted es una señorita muy bonita!"
Candy enrojece enseguida y guiñándoles el ojo a los tres muchachos les contesta en voz juguetona: "gracias por el piropo y ustedes son señoritos muy lindos también!"
"Nos llamó señoritos Archie!" Dice Alistair también sonrojando.
"Yo soy Archie y este es mi hermano Stear quien es bien tímido, pero estamos encantados de finalmente conocerte pues estábamos ya creyendo que tú eras una fantasía de nuestro primito Anthony."
La rubia pecosa mira a cada uno fijamente analizándolos: Archie es el elegante, Stear el tímido y Anthony su príncipe de la colina es el más apuesto de los tres decide ella. "Que bien pues me parece que me voy a divertir de verdad con tantos galantes y ya finalmente estoy empezando a vivir!"
En este mismo instante Candy oye la voz desagradable de Eliza y se estremece:
"Anthony pero que haces aquí mi amor?!"
"Esto mismo quería yo preguntarte Eliza y por cierto como es que no me hablaste de tu ultima mucama, si yo pensé que tú y yo no teníamos secretos?"
La rubia pecosa se da cuenta en este mismo instante de que su príncipe de la colina es el favorito de la vanidosa niña de pelo castaño y piensa en lo injusto que es el destino de darle esta desagradable sorpresa cuando ella lo único que anhela es tener a su chico de ojos azules a su lado.
"Anthony que bueno de que estés presente pues justamente quería decirte que el mes próximo la tía abuela Elroy dará una fiesta en su casa y ustedes tres están invitados por supuesto!" Dice Eliza en voz autoritaria mirando a cada uno de los primos fijamente. "Veo que los tres están como hipnotizados por la pecosa esta pero yo me encargare de distraerlos…."
"Dices que hay una fiesta? Entonces podemos invitar a quienes queramos verdad?" Exclama Archibald alegremente mientras piensa: "Yo iré con Candy por supuesto…"
"Tu serás mi pareja Anthony así que te esperare para que me escoltes, ¿te parece?" Le dice Eliza mirándolo amorosamente.
Anthony se da cuenta de lo desafortunado que es de ser el punto de interés de aquella niña vanidosa de pelo castaño y tratando de buscar una escapatoria contesta:
"Me imagino que Candy también ira no? Nosotros necesitamos la servidumbre a toda costa por si algo pasa así que te agradecería que la llevaras a la fiesta también, de acuerdo?"
Eliza decide seguirle la corriente a toda costa y asiente.
Los tres primos respiran aliviados y se preparan mentalmente para el gran día…
Un mes más tarde Candy se prepara para el gran día alegremente: "Tengo que ponerme bella para Anthony, aun cuando es el favorito de Eliza!"
Eliza la sorprende de repente cuando entrando al cuarto de la pecosa rubia le dice:
"Quiero que me acompañes a comprarme un vestido para seducir a Anthony Candy así que sígueme que nos vamos de compras con el chofer."
La rubia pecosa la mira fijamente, y aunque sospeche que se trate de una trampa de aquella niña estafadora asiente alegremente: "está bien Eliza, iré contigo pero con la condición de que me dejes asistir a la fiesta del fin de semana."
"Claro que iras pues te necesitamos ya que alguien debe servir la comida y bebida pero una cosa si te advierto, y es que ni se te ocurra acercarte a Anthony pues él me pertenece y se convertirá algún día en mi futuro esposo, está claro?" Le dice Eliza lanzándole una mirada llena de odio.
"Entendido señorita Eliza…" Le responde Candy bajando la cabeza con resignación.
Una hora más tarde frena el chofer justo delante de una boutique y abriendo la puerta, Eliza le ordena a Candy de ir a buscar un perfume llamado 'el sueño de una muñeca Francesa' mientras ella misma elije su vestido. Asintiendo, la rubia pecosa se aleja de ellos y entra a la boutique rápidamente, y acercándose al vendedor le pregunta:
"Disculpe señor pero tiene usted por si acaso el perfume 'el sueño de una muñeca Francesa' en su boutique?"
"El sueño de una muñeca Francesa….." El hombre se queda pensativo durante un momento y finalmente niega con la cabeza: "Lo siento pero nunca he oído hablar de este perfume señorita."
De repente Candy oye las carcajadas de Neil y Eliza y en este mismo instante el ruido del carro alejándose…
"Me imagine de que me tendrían una trampa!" Exclama la rubia pecosa y sin esperar un minuto más sale afuera y comienza a caminar suspirando: "me parece que a estas alturas estaré de regreso a la mansión a media noche…"
"Candy pero que haces aquí?!" Pregunta una voz masculina y virando la cabeza a su derecha la rubia pecosa ve a un chico de cabello negro y anteojos parado delante de un auto.
"Stear pero si eres tú! Que sorpresa tan grata de verte y que te traes por aquí?"
"Pues como te imaginaras tengo problemas con mi auto y estoy tratando de ver que es lo que tiene y porque paro, y tú?"
Bajando la cabeza con resignación Candy le contesta: "Neil y Eliza me tendieron una trampa y ahora me toca irme caminando a la mansión de los Leagan…."
"Estos dos malvados de primitos que tengo no se cansan de estropearte la vida pero te lo juro que me las pagaran!" Exclama Stear con rabia, pues a pesar de su carácter suave y tímido sentía mucha pasión por la rubia pecosa de la que se estaba empezando a enamorar lentamente.
Candy lo mira asombrada y le dice atónita: "No es para tanto Stear y la verdad es que a mí no me interesan ellos pues ahora tengo a mi Anthony…" Y sonrojando levemente voltea la cabeza un tanto avergonzada de que aquel chico tan brillante de 15 años piense que es una romántica inconsolable.
Mirándola dulcemente Stear le contesta: "Sabes algo Candy? Debo confesarte de que Anthony y Archie no son los únicos que están interesados en ti, me gustaste desde aquel día en que te vi por primera vez en la mansión de los Leagan pero todavía no te has dado cuenta de mis sentimientos."
Sin saber que responder Candy lo mira silenciosamente pensando en lo difícil que debe de ser para un chico tan introvertido declarar su amor por alguien, y por alguna razón inexplicable otro rostro aparece en su cabeza: "Annie sería la chica ideal para él pues también es introvertida y dulce…"
De repente se le ocurre una idea y le pregunta alegremente: "Stear dime una cosa, en la fiesta del próximo fin de semana vendrá mucha gente verdad?"
"Claro que si Candy, porque lo preguntas?"
"Es que me interesaría saber si los Brighton también estarán presente y si no me equivoco tienen una hija de 12 años también no?"
"Y tu como lo sabes si apenas llevas un mes viviendo con los Leagan?" Le pregunta Stear sospechoso.
"Es que al poco de yo llegar vinieron a visitarlos y vi que traían una niña bellísima y tímida de cabello oscuro negro y pensé que ustedes dos harían buena pareja, esto es todo….." "Cuidado Candy que nadie debe saber que Annie viene del hogar de Pony y que siempre fue como una hermana para ti….".
Riéndose a carcajadas Stear le contesta: "Pero que tonterías dices si Annie es la niña más aburrida que he conocido y además a penas abre la boca y creo saber la razón. Ella fue adoptada por los Brighton al cumplir 6 años pues a lo que oí decir su propia madre (quien era la única hermana de la señora Brighton) falleció joven dejándola en cargo de su propia tía quien decidió convertirla en su propia hija ya que ella nunca pudo tener hijos. A mí me conviene mucho más alguien dinámico como tu Candy!"
"Así que este fue el cuento que se inventó la señora Brighton para que nadie sospechara del Hogar de Pony? Interesante….". Reflexiona Candy y le dice: "Y es por esta misma razón de que deberías darle un chance a aquella niña tan dulce Stear! La vi solo una vez pero a mi ella me pareció muy sola y buena gente y otra cosa: nunca te dejes engañar por las apariencias pues a lo mejor ella resulte ser más divertida de lo que te imaginas!" Le dice la rubia pecosa guiñándole el ojo.
Stear la mira detenidamente y le contesta alegremente: "Esta bien Candy, lo hare por ti para salir de las dudas, pero debes prometerme dedicarme un baile este fin de semana, de acuerdo?"
"Claro que si Stear y a Archie también!"
"Bueno súbete en mi automóvil que te llevo de regreso a la mansión!"
"Dime una cosa Stear, como es que con solo 15 años de edad tengas ya el permiso de conducir?"
Guiñándole el ojo el chico brillante de cabello negro y anteojos le contesta picardamente: "Es que soy el genio de la familia Candy!"
Mansión de los Leagan una semana más tarde.
Finalmente ya llego el gran día y la fiesta ha empezado en el gran salón de la mansión de los Leagan: Anthony, Stear y Archie parecen galantes de las novelas románticas, y al verlos tan elegantemente vestidos Candy sonroje de vergüenza: "Ellos tres con ropa fina y yo con mi traje de mucama…"
Los músicos ya han llegado y la orquesta empieza a tocar un 'Valse' romántico, inspirando a las parejas a reunirse a la pista de baile. Candy observa de reojo a Neil y Eliza sentados juntos a la señora Elroy y los Leagan y respira aliviada: "Al menos esta noche me dejaran en paz ya que estoy trabajando….."
"Me dedicas un baile Candy?"
La voz varonil de Anthony la hace sobresaltar y sonrojando levemente ella le contesta: "Pero si estoy trabajando y tu bien sabes que los Leagan no me sueltan de la vista esperando que cometa el primer error para despedirme…."
"Tu déjalo por mi cuenta y baila solo esta pieza que es mi favorita, de acuerdo?"
Mirándolo con ternura la rubia pecosa acepta y al unir su cuerpo a él, siente latir su corazón con fuerza: "es un sueño hecho realidad pues al fin estoy en los brazos de mi príncipe!"
"Anthony me dedicas un baile a mí también?"
Candy estremece al oír la voz desagradable de Eliza, y apartándose rápidamente de su príncipe se aleja de ellos dirigiéndose a la cocina para buscar la bandeja de comida y bebida que le toca administrar a los invitados. Sus ojos advierten de repente una niña de cabello negro y largo y emocionada reconoce a su amiga de pequeña infancia: "Pero si es Annie y que hermosa se ha puesto!" Su primer impulso es ir a abrazar a su hermana del alma pero se retiene a tiempo, después de todo Annie ya pertenecía a su pasado y no tenía nada que ver con el Hogar de Pony!
Annie también ha visto a Candy y le late el corazón de la emoción: su mejor amiga de siempre estaba viviendo con los Leagan, y aunque se había enterado de que estaba contratada de 'mucama' personal de Neil y Eliza, no dejaba de asombrarse de lo poco cambiada que estaba la rubia pecosa….. "Ha crecido pero tiene el mismo carácter fuerte y travieso de siempre y sigue tan popular con todo el mundo!"Constata ella observando como Anthony, Stear y Archie la rodeaban deseando la atención completa de aquella niña alegre.
Neal observa desde algunos metros a aquella niña de cabellos negros vestida de princesa y sin despegar la mirada le pregunta a su hermana: "Quien es aquella niña tan hermosa de cabello oscuro Eliza? No la he visto antes y te ruego que me la presentes pues estoy loco por bailar con ella!"
Siguiendo la mirada de su hermano le contesta picardamente: "Pero si es Annie Brighton!"
Atónito este exclama: "No me digas que aquella hermosura es la pequeña a quien le hacíamos tantas maldades cada vez que venía a visitarnos?! Pero como es posible que el 'patito feo' se haya convertido en una 'princesa' en tan poco tiempo?"
"Han pasado 3 años desde la última vez que la vimos Neil y la gente cambia al crecer."
Sin esperar un minuto más, Neil camina hacia Annie y tocandole al hombro lentamente le dice con voz seductora: "Le gustaría bailar conmigo señorita?"
Al ver al chico que ha despreciado en los últimos 6 años Annie se estremece y se queda paralizada unos minutos.
"Me dedica este baile señorita?" Al oír la dulce voz de Stear, Annie le sonríe agradecida y le dice a Neil fríamente: "Luego bailamos señorito Leagan pues le prometí ya primero a este chico, hasta luego."
Neil tiembla de rabia al saberse perdedor y esto aumenta la infatuación que siente a partir de este momento por aquella niña a la que tanto atormento con sus travesuras años atrás….
"Gracias por salvarme de las garras de Neil, Stear y por cierto donde esta Archie?" Le pregunta Annie buscándolo con la mirada.
"Aquí estoy Annie y bienvenida a la fiesta! Quieres bailar conmigo también?"
Al ver a Archie frente a ella elegantemente vestido a Annie le late el corazón con fuerza y sonrojando levemente baja la cabeza avergonzada.
Stear observa la escena con interés y se da cuenta por vez primera de que aquella niña tímida de poco hablar está enamorada de su hermano menor: "Nunca me imaginé que dentro del corazón de Annie existiera tanta pasión escondida….. Mejor pues así no tengo que fingir y prefiero estar solo que mal acompañado."
"Aquí la tienes hermanito y la puedes tener toda la noche!" Le responde Stear alejándose de ellos para dejarles privacidad.
Tomando a Annie en sus brazos Archie le sonríe dulcemente y sus cuerpos se unen.
"Si supieras como he soñado en este día Archie! Te he amado desde el día en que te vi por primera vez 6 años atrás al convertirme en la hija de los Brighton pero tú nunca te distes cuenta de mis sentimientos…"
Viendo a su primo elegante bailar con la niña de su interés a Neil le comen los celos de la rabia y por vez primera se siente indefenso. Eliza lo ha visto todo y exclama con solidaridad:
"Lo siento muchísimo hermanito pero no te desanimes que yo te puedo presentar a alguna de mis amigas si quieres?"
"No me interesan ningunas de tus presumidas amistades y yo a la única que deseo es a Annie, me entendiste?!" Le grita este exasperado.
"Está bien no te enojes que solo quería ayudarte."
De repente para la música, y apartándose de Annie, Archie le dice antes de alejarse: "Quiero ir a ver dónde están Anthony y Stear así que gracias por dedicarme un baile y hasta luego!"
Al minuto de marcharse Archie, aparece Neil repentinamente e intenta otra vez su suerte con Annie:
"Me dedica este baile señorita?"
Al oír la voz repugnante de Neil, Annie tiembla un poco pero fingiendo una sonrisa afirma con la cabeza y este se la lleva a la pista sin esperar ni un minuto más.
"No puedo creer como has crecido Annie y no eres ni la sombra de aquella pequeña miedosa que no se atrevía ni a subir a un caballo….."
"Han pasado 3 años desde la última vez que nos vimos Neil y como olvidarme que Eliza y tu fueron los responsables de que me cayera de aquel caballo después de que ustedes lo provocaran….." Le contesta Annie temblando de rabia: desde el primer momento en que estos dos malvados conocieron a aquella niñita introvertida de 6 años recién adoptada por los Brighton, decidieron atormentarla sin piedad y esto no se los perdonaría ella nunca. En cambio conocer a Archie fue para ella su salvación interna pues fue amor a primera vista y el hecho de que él nunca había tenido novia le daba esperanza alguna.
"Vamos Annie no me guardes rencor que yo solo era un niño y ya he madurado lo suficiente para saber cómo tratar a las niñas de clase." Le contesta Neil con arrogancia, pero ella ya ni lo escucha pues sus ojos han descubierto el objeto de interés de Archie: Candy estaba riéndose a carcajadas rodeada de los 3 galantes, y no pudiendo aguantar un momento más Annie se aparta de aquel chico inaguantable con una leve escusa.
"Gracias por el baile Neil pero necesito ir al baño a refrescarme." Y sin esperar un momento esta se aleja rápidamente.
Al entrar al baño Annie se moja la cara con una toalla tratando de olvidar la escena de Candy rodeada de Anthony, Stear y Archie y llenándose de valor regresa al salón de baile.
Para su desgracia ve a Candy bailar con Archie y al parar la música espera pacientemente a que esta esté sola para acercársele.
Candy y Annie se miran fijamente después de 6 años de separación y una multitud de emociones pasan por sus cabezas y corazones.
Finalmente es Candy quien rompe el silencio: "Nunca pensé que te volvería a ver querida Annie y no sabes lo feliz y orgullosa que me siento de verte!"
La mirada fría que le lanza su amiga inseparable de infancia le deja a Candy atónita, y por un momento le faltan las palabras pero es Annie quien habla esta vez:
"Solo te pido una cosa Candy y es que dejes a Archie en paz, olvídate de él que yo lo vi primero y lo tengo en mi corazón desde siempre!"
Candy esta tan asombrada que no sabe que decir: "Así que a Annie el que le gusta es el elegante Archie y no el brillante Stear..." Qué bien pues pensándolo bien hacen muy linda pareja!
Sonriendo aliviada la rubia pecosa le contesta: "Que feliz me siento por ti Annie pues Archie necesita a una chica dulce y tierna como tú!"
"Entonces a ti no te interesa ni un poco?" Le pregunta Annie asombrada.
"Claro que no, yo solo tengo ojos para Anthony y para mí nunca habrá otro chico." Le contesta Candy sonrojando levemente.
"No sabes cómo me alegra oírte decir esto Candy y la verdad es que ustedes 2 pegan bien pues son alegres y traviesos, pero debes de tener mucho cuidado con Eliza pues ella esta enamoradísima del y te hará la vida imposible si se entera." Le advierte Annie preocupada.
"Pues a mí Eliza no me importa pues estoy convencida de que es a mí que Anthony quiere y esto me convierte en la chica más dichosa del mundo!"
Armándose de valor Annie continua: He venido a pedirte una disculpa por la desdichada carta que te mande 6 años atrás Candy, debes haber sufrido muchísimo al leer mi rechazo y a la verdad me arrepentí demasiado tarde de mi error, lo siento….."
"No te preocupes Annie que ha pasado mucho tiempo de esto y yo ya crecí y mi vida cambio a mejor!" Le contesta Candy guiñándole el ojo como lo hacía tantas veces cuando todavía Vivian en el 'Hogar de Pony'.
"Me prometes reanudar la amistad conmigo entonces?" Le pregunta la niña morena un poco afligida.
"Claro que si Annie! Seremos siempre hermanas de alma y yo nunca te olvide!" Le contesta la niña pecosa cogiéndole la mano dulcemente. "No has cambiado nada mi querida Annie y sigues teniendo el alma tierna y temperamento suave…"
Mientras tanto Anthony, Stear y Archie están parados charlando alegremente cuando de repente se les ocurre una idea: "Y si les hacemos un vestido a Candy para que quede como la princesa del baile?!"
Candy regresa a la cocina después de su encuentro con Annie, y Eliza, quien ha estado pensando toda las noche como alejar a la rubia pecosa de la fiesta, aprovecha de este mismo instante para tenderle una trampa: "Se me ocurre una estupenda idea de cómo deshacernos de Candy hermanito así ven conmigo y ayúdame!"
"Que estas tramando hermanita?" Le pregunta este curioso.
"Vamos a la cocina y ya verás!"
Candy está en la cocina rellenando los vasos de bebidas, y agarrando la bandeja se prepara a salir de ella, cuando de repente oye la voz desagradable de Eliza:
"Tengo mucho dolor de cabeza Candy, podrías prepararme una cama para descansar?"
"La más alejada si es posible!" Insiste Neil nervioso.
"Claro que sí, vengan conmigo que les ayudare a buscar una habitación vacía."
"La mejor se encuentra en el cuarto piso así que no perdamos tiempo y llevémosla!" Exclama Neil un tanto agitado.
Los tres suben las escaleras rápidamente y, finalmente al llegar al último piso se dirigen a la habitación más alejada de la mansión.
Candy avanza primero, pensando en lo oscuro y tenebroso que era el último piso, y al abrir la puerta se siente empujada adentro a la fuerza pero al oír las carcajadas de Neil y Eliza se le congela el corazón y en este mismo instante se cierra la puerta tras ella.
"Esto te servirá de lección por presumir de princesa!" Le grita Neil con crueldad.
"Anthony nunca te encontrara!" Añade Eliza riéndose a carcajadas.
"Déjenme salir se los ruego que tengo mucho trabajo que hacer en la cocina! " Les suplica Candy tratando de razonar con ellos pero es todo en vano pues ya se han ido.
"Y yo que soné tanto con aquel día en que tú y yo bailaríamos Anthony…". Candy llora silenciosamente pensando en lo cruel que era el destino de robarle su única felicidad.
Al bajar las escaleras Neil y Eliza se ven interrogados por los 3 galantes.
"Acaso han visto a Candy?" Les pregunta Anthony, Stear y Archie al mismo tiempo.
Fingiendo sorpresa estos 2 encojen los hombros y Eliza se acerca a Anthony diciéndole con dulzura: "Baila conmigo cariño que esta es mi canción favorita!"
"En otro momento será pues yo ahora necesito encontrar a Candy!" Le grita Anthony exasperado y dirigiéndose a sus primos continua: "Ayúdenme a buscarla chicos antes de que termine el baile!"
"Si!" Contestan los 2 hermanos al mismo tiempo y unos minutos más tardes se alejan.
"Búsquenla todo lo que quieran que nunca la encontraran!" Les grita Eliza con rabia y agarrando a su hermano del hombro le dice: "Vamos a divertirnos Neil que ya hemos hecho suficiente maldades por hoy!"
"Stear, ve al segundo piso y tu Archie al tercero que yo mirare el cuarto por si acaso Candy se perdió en alguna habitación." Les ordena Anthony a los 2 hermanos.
"Si!" Gritan ellos subiendo las escaleras a toda prisa.
Candy se ha quedado dormida después de tanto llorar pero la dulce voz de Anthony la despierta, y sobresaltada golpea la puerta con todas sus fuerzas gritando: "Estoy aquí encerrada en el último piso y la puerta no abre, ayúdame!"
"Ya vengo Candy pues me parece que estas en la habitación más alejada de este piso!" Y corriendo hacia el final del pasillo Anthony se tira sobre la puerta hasta tumbarla por completo.
"Anthony!" Grita la rubia pecosa tirándose en los brazos de su príncipe quien la carga en sus brazos tiernamente y llenándole la cara de besos este le murmura en el oído: "Estuve muy preocupado por ti Candy y nunca más te soltare, eres mi princesa de la noche y yo tu galán….."
En este mismo instante aparecen los 2 hermanos quien al ver la pareja exclaman alegremente: "Que bien! Anthony ya encontró a Candy!"
"Efectivamente la encontré encerrada en una de las habitaciones chicos pero mejor apuremos no y vayamos a ensenarle la sorpresa que le tenemos, de acuerdo?"
"Excelente idea!" Gritan Stear y Archie alegremente y los 4 bajan las escaleras hasta llegar al primer piso en la habitación del medio.
"Que es lo que me quieren ensenar?" Les pregunta la rubia pecosa con curiosidad.
Abriendo lentamente la puerta los 3 galanes la hacen pasar y al ver un vestido rojo colgado en la cama Candy abre los ojos con asombro: "Acaso esto es para yo ponérmelo chicos?"
"Es un regalo de parte de los 3 y en el serás la niña más hermosa del baile Candy." Le dice Anthony con dulzura.
"Anthony, Stear y Archie muchísimas gracias por ser siempre tan buenos conmigo y me lo pondré enseguida." Les contesta Candy emocionada.
"Son unos caballeros apuestos y los quiero tanto a los 3!"
"Te esperaremos afuera." Le dice Anthony llevándose a los 2 hermanos por los brazos cerrando la puerta suavemente.
Candy se pone rápidamente el vestido rojo y al observarse en el espejo no puede creer la transformación: La ceda del material acentuaba sus curvas ligeramente formadas ya que aún estaba creciendo, su pelo largo rizado brillaba y al sonrojar levemente esto le daba un poco de color en su rostro infantil que dentro de poco cambiaria al llegar a la adolescencia.
Los 3 chicos al verla se quedan estupefacto y solo llegan a murmurar: "wau que hermosa princesa tenemos delante!"
Candy se acerca lentamente a Anthony y tomándole del brazo le dice: "Me dedica usted un baile mi príncipe?"
"He nosotros también queremos bailar con ella primito!" Exclaman Stear y Archie a la misma vez.
Candy les guiña del ojo y les contesta suavemente: "Pues tendrán que esperar su turno chicos!"
Los invitados e incluso los músicos se quedan atónitos al ver a aquella niña de cabellos rubio largo vestida de princesa bajar las escaleras colgando de Anthony, y Eliza no puede creer lo que ven sus ojos: "Es Candy y su vestido es más hermoso que el mío y cómo diablos hizo para escaparse?!"
"Esto es lo último que nos ha podido hacer nuestra mucama Candy querido, y esto no lo puedo permitir! Tienes que hacer algo para ponerla en su lugar!" Exclama Ruth Leagan temblando de rabia.
"Entiendo querida y ya veremos lo que haremos mañana pero por hoy hay que fingir apariencia pues la señora Elroy ha organizado esta fiesta y no podemos estropeársela." Le contesta Robert Leagan pensativo.
La señora Elroy observa la escena como fascinada desde su lugar y admite interiormente en lo lindo que hacen de pareja su nieto favorito y la nueva mucama, que a pesar de haber crecido en un orfanato se mueve con gracia y tiene muy buen aspecto: "Es una lástima que no lleve apellido pues en nuestra sociedad es lo más importante que hay".
Los músicos esperan que Anthony y Candy lleguen a la pista de baile para continuar tocando, y sonríen satisfechos al ver la pareja moverse tan bien al ritmo de la música romántica.
"Recuerdas la primera vez que me conociste Anthony? Era en el 'Hogar de Pony' hace exactamente 6 años y tu ibas vestido con traje Escoces y además tocabas con la gaita."
Anthony suelta a Candy de repente y le dice: "Pero que cosas dices si tu bien sabes que la primera vez que nos vimos fue en el jardín de las rosas un mes atrás…Tu llorabas y al ver tu rostro lleno de pecas estalle a carcajadas pero aun así yo pensé que eras la niña más hermosa del mundo…."
"No es verdad Anthony." Contesta Candy agarrándole de la mano y luego continua con la voz llena de emoción: "Como has podido olvidarte de la 'colina de Pony' cuando es el único grato recuerdo que he guardado durante todos estos años? Yo lloraba en un día lluvioso y al salir el sol tú viniste a consolarme. En cambio en el jardín de las rosas nos vimos por segunda vez y efectivamente ahí también me viste llorar pero por diferentes razones."
"Cuál de los Andry habrá capturado el corazón de Candy?" Piensa Anthony sintiendo repentino celos por el chico invisible del que la rubia pecosa hablaba con tanto fervor.
"Si dices que hace unos 6 años yo apenas tendría unos 8 años de edad y además nunca en mi vida he tocado la gaita pero estoy aprendiendo, y mi traje Escoces a penas me lo entregaron el año pasado al cumplir los trece: A lo mejor se trata de un chico que se parece a mí pues no tengo ningún hermano."
"Tienes razón y como quisiera que lo fueras pero pensándolo bien esto es imposible pues en aquel entonces, yo tenía solo seis anitos y aquel chico rubio de ojos azules y cabello rubio como el tuyo era un adolescente de catorce años…. En realidad a mí ya no me importa mucho pues finalmente te encontré a ti y tus eres y siempre serás mi príncipe de la colina mi querido Anthony."
"No sabes lo feliz que me hace oír decirte esto Candy pues tú me gustas muchísimo!"
La rubia pecosa le guiña el ojo y apoyando su cabeza en el hombro de su príncipe piensa sombríamente: "A mí también me gustas Anthony pero me pregunto entonces que habrá sido del 'príncipe de la colina de Pony' y donde se habrá metido todos estos años…"
Finalmente termine con el capítul medida que van creciendo Candy y sus amigos, más interesante se pondrá la historia a medida que avanza.
