No sabía cómo ni el porqué pero los presentes en la habitación corrían detrás de Luke Skywalker quien había detenido su charla pues sintió la presencia de alguien, Finn corría un poco atrás mientras que los primeros mandos y manos derechas de Leia en la lucha por la libertad de la galaxia les seguían el paso. Luke atravesó las compuertas hacia el exterior donde un el dia yacía soleado con una ligera brisa… De los cielos podían ver como una nave TIE de la primera orden, Luke miró detenidamente a la nave descender, si bien estaba interesado en él como una nave enemiga pudo encontrar la base, la otra cosa que llama su atención era la presencia que venía en ella, los demás se alertaron uno dio un paso dando la orden de atacar más el jedi Skywalker detuvo la orden negando, este camino hacia la nave que acababa de aterrizar, se detuvo con calma mientras la compuerta se abría, de la nave salió una Leía seguida de la ayuda de los hombres del lugar.

Leia miró a su hermano con un brillo en los ojos, Luke la miró fijamente desde su lugar, sonrió levemente al mirarla sana y salva, la abrazó dándole la bienvenida, más está simplemente tomo sus brazos para verle, sin decir palabras asintió y caminaron ignorando el llamado de los presentes.

–Luke… lo vi… vi a Ben–decía con un deje de tristeza la generala de la resistencia a su hermano que entraban a la habitación de esta– esta ahi puedo sentirlo, lo vi a los ojos y vi luz en él– afirmaba moviendo sus manos.

–Leia...siento decirlo pero Ben se ha ido–hizo una pausa mirando a su hermana fijamente– el ahora es un Sith– le recordó tomando su hombro con su vieja mano, hizo una leve mueca para asentir a sus propios movimientos–Rey…está con él, ¿cierto?–a pesar de ser una pregunta sonaba más a una afirmación de su parte.

Como si hubiera recordado algo sus ojos se abrieron con sorpresa mirando a su hermano gemelo, afirmó con la cabeza una, dos, tres veces dando media vuelta– así es, se veía muy decidida a no irse– hizo una corta pausa– dijo que había dado su promesa… y le encomende una misión– encarando a su hermano con una mirada determinada prosiguió– su misión es que traiga a la luz a mi hijo– termino de decir para cruzar sus brazos.

Luke no se inmuto al escuchar tal acción por parte de Leia su hermana, al contrario estaba intrigado, empezó a caminar por la habitación meditando, pensando...si lo que habia encontrado mas lo que sus pensamientos salían a la luz...posiblemente habría una posibilidad. Se detuvo viendo por el ventanal soltando un suspiro– quizás… haya un milagro– susurro llamando la atención de la generala– la fuerza es misteriosa, existen vínculos...si lo que está pasando es verdad– hizo una pausa dando media vuelta, miró a Leia un momento para sonreír levemente– quizás Ben encuentre su redención… y vuelva a la luz– terminó de decir viendo como su gemela se sentaba conmocionada ante la noticia.

Mi vista estaba fija en aquel casco chamuscado puesto en aquel pedestal, lo observaba fijamente imaginando cómo debió ser cuando la persona aún vivía, pues había escuchado de su maestro que él mismo dio santa sepultura a su padre… se abrazó a su misma calmando el impulso de tomarlo en sus manos, miró de reojo la habitación y su cuerpo tembló ligeramente al escuchar la puerta deslizarse, contuvo la respiración para calmarse sin virar a su visitante.

–Cumpli con mi palabra… mujer de Jakku– decía la voz distorsionada para escuchar sus pasos acercándose a mi dirección– ahora cumple la tuya– demandó detrás de mi persona sintiendo su presencia fuerte y vibrante.

–Te dije que cumpliria mi palabra– le recorde sin girar a verle, mi vista se clavó en aquel viejo casco nuevamente, mi mirada estaba perdida en aquel objeto con significado para mi captor detrás mío...–Dime, ¿Porque tanto interés en ser alguien que no podrás ser jamás?–cuestioné sin pensar en las consecuencias, me acerque al casco y mis manos se guiaban a él dispuesta a tomarle.

–No te metas en mis asuntos– advirtió tomando mi mano, su fuerza se impregnaba en mi piel haciéndome vibrar, le mire fijamente queriendo atravesar esa coraza o más bien máscara, me soltó con rudeza viendo como este giraba a ver lo unico que tenia de recuerdo de su benevolente abuelo...Darth Vader o mejor dicho Anakin Skywalker.

–Aun tienes miedo de no ser como el– solte sobando mi muñeca derecha para alejarse unos pasos–La gente no se puede parecer a alguien que vivió su vida– continúe diciendo, observando como Kylo Ren cerraba sus manos en puños...indicio de que su ira subía poco a poco.

Sin preámbulos caminó a zancadas grandes haciéndome caer sobre el sofá, este apoyo su mano en el respaldo inclinando su cuerpo hacia el mío, su casco y máscara fría estaba a milímetros de mi rostro, su voz distorsionada me hizo callar pues tenía que admitir que lo había provocado.

–Será mejor que no indagues más… obedeceras en lo que diga...serás mi alumna...mi esclava si es necesario– su voz sonaba mortal, jadee molesta ante sus palabras mas no me dejó hablar– porque si no cumples tu palabra yo mismo, matare a la que una vez fue mi madre…– dijo alejandose de mi para caminar nuevamente ante el casco dañado de Vader.

Me quedé en silencio, la miré fijamente con una mezcla de coraje, tristeza y valentía… aun me cuestionaba internamente el por qué accedí a todo esto y la verdad es que no podía quedarme sin hacer nada, no en mi naturaleza era ser impulsiva, hacer las cosas que creía que eran correctas. Mordí mi labio levantándome de aquel mullido sofá, camine hacia Kylo Ren quien me daba la espalda, me tente a tocar su espalda, sin embargo preferí entrelazar mis dedos tras mi espalda.

–¿Ahora que haremos?–le cuestione sin dejar de ver su ancha espalda que respiraba profundamente como si quisiera calmar a sus demonios dentro–todos han visto que me tomaste como prisionera– seguía hablando posando a su lado, viendo el punto donde el veía, el casco...suspire para girar a verle.

–Serás mi aprendiz… viviras aqui, me seguirás a donde vaya– empezó a hablar más calmado, se giró caminando hacia la gran cama sentándose en la orilla– tengo mis razones chatarrera, cuando te ganes mi confianza te las haré saber.– dicho esto se levantó con un impulso fuera de sí y salió de la habitación dejándome sola en aquel lugar.

Leia conmocionada de escuchar esas palabras de su hermano lo miró interrogante a lo que su hermano solo le sonrió levemente caminando hacia ella, tomó asiento junto a ella, tomo su mano con su mano mecánica, volvió a sonreír afirmando a sus pensamientos.

–Encontre algo… mas bien desde que Rey estaba conmigo sentía algo diferente en la fuerza, digamos que tenía un presentimiento más no estaba seguro de que era– decía sus pensamiento a Leia quien estaba atenta a lo que escuchaba en boca de su gemelo–Ben siempre fue un chico con talento, con más fuerza de la que yo tuve cuando joven, su equilibrio en la fuerza era lo que llamaba mi atención, eso mismo hizo que me enfocara en él...sin embargo pusimos mucha carga en sus hombros entre otras cosas que hicimos mal con él– dijo viendo como su hermana afirmaba ese hecho– pero desde que Rey despertó en la fuerza… pude sentir en mi exilio dos fuerzas mezclarse...que estaban predestinadas a estar juntas.– termino de decir sonriendo.

–Me estas tratando de decir, que Ben y Rey son uno con la fuerza– decía entre incrédula y esperanzada– que mi Ben podrá regresar con ayuda de Rey– continuaba apretando ligeramente la mano mecánica de Luke.

–Es una posibilidad...–hizo un pausa– encontré un pergamino, uno que hablaba de profecías… destinos encontrados– miro hacia el gran ventanal de la habitación de Leia quedándose callado un momento– ese pergamino data de la era de la antigua república– suspiro– hubo un jedi, uno poderoso en su era como lo fue Anakin nuestro padre en la suya– miró a Leia y se puso de pie caminando hacia el ventanal– su nombre era Revan… un prodigio padawan, un maestro Jedi, el mejor de todos...sucumbio a la oscuridad, fue uno de los más temidos villanos… pero salió de la oscuridad tras encontrar amor...– hizo una pausa nuevamente alzando los hombros– lo salvó de la oscuridad, el nombre de aquella mujer era Bastila, una maestra Jedi– miro el reflejo de Leia sobre el cristal– estoy seguro que Rey es esa luz que Ben necesita… estoy seguro que si Bien es listo sabrá el significado de nuestro padre– Terminó de relatar para caminar hacia la salida– solo hay que prepararnos, estar listos y esperar por el resultado del destino– sin más salió de la habitación dejando a una Leía esperanzada en la redención de su único hijo.