Tras quedarme sola en aquella habitación me abrace a mí misma caminando por este, sus tonalidades negras con rojo y un deje de blanco me hacía pensar en que quedaba muy bien con la personalidad de su dueño, suspiré sentándome en la cama, mismo lugar donde Kylo Ren se había sentado momentos atrás, me quedé en silencio pensando en como cumpliria con mi mision, en como traerlo de regreso, me deje caer de espaldas en el colchón viendo el techo brillante, cerré mis ojos y así como los cerré los volví abrir pues una respiración pesada se dejó escuchar, me senté nuevamente buscando al sith en cuestión, mas no había nadie más en la habitación.

Me puse de pie caminando hacia ese pequeño lugar donde sentía un deje de fuerza parpadeando, me detuve frente al viejo casco el cual yacía polvoso frente a mí, mordí mi labio mirando a los lados para tomarlo en mis manos, lo observe y este dejó sentir su fuerza en el y una respiración detrás de mí… al girar mire la imagen de un hombre alto vestido de negro con este casco puesto, mis cejas se alzaron en asombro dejando caer el casco mas este se detuvo en el aire.

El entorno empezó a dar vueltas y lo último que escucho es la respiracion de Darth Vader, al despertar puedo ver a un joven llorando con una mujer en manos, parecía desesperado, había sufrimiento en su rostro… me acerque a este poco a poco y la visión cambió al mismo joven matando a todos en aquel lugar, me quedé sorprendida pues había masacrado a toda una villa, tomó el cuerpo inerte de aquella mujer y se marchó del lugar… mi cabeza dolió un poco y sentía la presencia de aquel joven palpitando en ira.

–¿Porque ha tenido que morir?, ¿Porque no he podido salvarla?, se que pude haber sido capaz–se lamentaba el joven quien veía piezas de chatarra frente a él mientras lloraba.

–A Veces hay cosas que nadie puede arreglar, no eres todopoderoso...Ani– una hermosa mujer se acercaba a él con dolor en su rostro, queriendo consolar su agonía...mas esta no se inmuto ante el rostro lleno de ira, tristeza y venganza.

–Pues tendría que serlo!, Algun dia lo sere. me convertiré en el Jedi más poderoso que haya existido! Te lo prometo… Y aprenderé a evitar que las personas mueran!– alzaba la voz dándole la espalda a la hermosa mujer de cabello rizado quien solo se quedo ahí viendo sufría nombrando su nombre en un susurro {Anakin}... –Toda la culpa es de Obi-Wan!, Tiene celos!...No me deja avanzar!.– gritaba enojado tomando su cabeza.

–Anakin… ¿Que pasa?– cuestiono caminando hacia él, el cual se detuvo para llorar confundido– Los mate… si a todos… los mate….– dijo un anakin perdido.

Mi corazón martillaba mi pecho fuertemente al escuchar aquel hecho, camino uno, dos, tres pasos hacia atrás cayendo al vacío… mi cabeza dolía cayendo de lleno al suelo. Imágenes de una vida que no pertenecía aparecían una tras otra la mayoría acompañada con aquella hermano mujer… "Me estas pidiendo que sea racional… y se bien que es algo que no puedo hacer...Creeme que me encantaría poder...más olvidar mis sentimientos, es algo que no puedo", voces de un joven se escuchaban en todo el lugar mientras veía como la vida del que suponía era Anakin Skywalker avanzaba dentro de mi... "El apego está prohibido, la posesión está prohibida...la compasión Senadora Padme, que para mi es mi definición del amor incondicional, es el centro en la vida de un Jedi, Asi que podria decirse que se nos alienta a amar". Con la fuerza fui impulsada a un oscuro escenario, podía ver a un Anakin mucho más maduro, llevaba una cicatriz en su rostro, cabello mas largo y sus vestimentas mas oscuras… se veía diferente, estaba frente a una Padme embarazada, contuve el aliento escuchando lo que se decían…

Padme corrió al encuentro de Anakin el cual abrazó con desespero, lo miro a los ojos escuchando su pregunta a lo cual ella simplemente negaba no creyendo lo que su corazón le dictaba.

–Estaba preocupada por ti...Obi-Wan me ha dicho terribles cosas de ti– decía negando la realidad que no deseaba ver– me dijo que te habías unido al lado oscuro y… y que habían asesinado a niños– termino de decir para empezar a llorar viendo a un Anakin acomplejado, su mirada oscura se posó en ella tomándola de los brazos.

–Obi-Wan quiere que estés en contra mía...– le dijo en voz profunda y contenida– se preocupa por nosotros– contestó Padme asegurando aquella realidad– ¿Nosotros?...– cuestiono un confundido Anakin vendo como Padme asentia– Se enteró… pretende apoyarnos, Ani...– dijo haciendo referencia a su embarazo. Se contemplaron por un tiempo fijamente en busca de ese algo que los protegiera de todo esto...–Anakin...Solo quiero tu amor– había dicho con triste mirada y voz esperanzada a lo cual el Skywalker negó levemente– El amor no te salvará Padme, mis nuevos poderes lo harán...– termino de decir Anakin– ¿Aque precio?... eres una buena persona Anakin, no lo hagas– dijo en suplica al hombre que amaba.

Mi cabeza dolió un poco haciéndome quejar cerrando los ojos, sentí la presencia familiar de alguien al abrirlos pude ver a un hombre en la compuerta de la nave viendo el encuentro de Padmé y Anakin.

–TRAIDORA!– el grito de Anakin retumbó en todo el lugar, su mano se alzó haciéndome recordar a Kylo Ren, mi cuerpo tembló y mire con impotencia como este le robaba la vida a la que juraba amar, mi vista se volvió borrosa viendo como el cuerpo caía al suelo, seguido de una pelea… sables láser moviéndose con agilidad, mi aire se contuvo y vio lo que sería el final del Skywalker…

–Tu eras el elegido...debes derrotar a los Sith...no unirte a su fuerza– gritaba aquel hombre que se me hacia familiar, aquel que era mi sangre, podía sentir la tristeza en él, la mirada de él era desesperada, mordí mi labio mirando mi vista al mutilado Anakin quien poseía odio en su mirada– tenías que dar equilibrio a la fuerza, no dejarla en la oscuridad!– TE ODIO!– gritó un Anakin lleno de ira, dolor, desprecio, agonía...arrastrándose por el suelo, Obi–Wan lo vio desde arriba culpandose por el resultado, mire a ambos sin poder hacer nada y no pude más que llorar en silencio– Eras mi hermano Anakin...yo te quería– dijo mi vista se posó en Anakin el cual pareció que me veía fijamente, mi cuerpo tembló y me desmaye…

Abrí mis ojos lentamente, yacía en el frío suelo, me levanté poco a poco pensando que había vuelto en la realidad, me detuve al dar el primer paso pues la misma respiración pesada se dejaba escuchar, con mi vista busque al dueño encontrandole imponente frente al ventanal, la habitación era diferente, así que me di cuenta que aun no volvía a mi realidad, una voz mecánica se escuchó cansada, triste y con culpa.

–Si...Te maté...yo maté al niño que llevabas… mate a nuestro hijo. Y me odio por todo lo que he hecho– decía un Darth Vader mirando a la nada, me puse de pie a su lado viendo las estrellas, mordí mi labio para verle.

–Le prometo...que haré que su nieto vuelva a la luz– me atreví a tomar su brazo, el virus a mi dirección mas no pude terminar de ver su acción pues caí en un profundo sueño.

Unos brazos me alzaban y me posaban en la cama, mis ojos se empezaban a abrir poco a poco viendo a Kylo Ren borrosamente, su cicatriz surcaba su rostro y tenía el cabello húmedo, me quejé un poco y el vino a verme, el toque de mi mano se contrarrestaban con su piel caliente, el solo me observo y nuevamente la oscuridad me abrazo.

Kylo Ren, Lord Sith y líder de los caballeros de Ren entrenaba en una sala privada, esa mujer le hacía hervir la sangre, la odiaba...la odiaba por parecer más fuerte que el, aun siendo Sith tenía dudas, debía hacerla sentir menos, debía hacerlo… corto la cabeza de un soldado de la rebelión y la simulación terminó, su sable se apago y camino hacia la salida...Ahora más tranquilo se encontraba caminando hacia sus aposentos, podría tolerar a la chatarrera cuando estuviera en la misma habitación así como lo hizo en el planeta Levana...Giro en dirección a su pasillo el cual tenía grandes ventanales y en el fondo estaba sus aposentos, pasó de largo al general Hux sin siquiera escucharle, la puerta se deslizó entrando a su habitación, la observó de un lado a otro adentrándose unos pasos más, se detuvo al sentir una fuerza fuerte y vibrante...miro a Rey tirada en el suelo, lloraba y temblaba, tan solo un momento se preocupo por ella, se inco tomando el casco de su difunto abuelo y lo puso en su lugar, hasta entonces Rey se fue calmando poco a poco.

La alzo en brazos sintiendo su cuerpo aun temblando, su respiración estaba más calmada, la puso sobre su cama, la cual no estaba muy lejos, la depositó sobre ella acomodando lentamente, la escucho quejarse, giro su rostro para verle sus ojos avellana se abrían lentamente, ladeo levemente su rostro el cual abrió sus ojos con sorpresa al sentir el tacto frío de la Jedi.

–Lo siento tanto...Anakin… prometo...traerlo de vuelta– susurra acariciando su rostro, está conmocionado ante lo que escuchaba tomó la mano de Rey sentándose a su costado, la miro dormir y este quedo velando sus sueños...aún preguntándose que había sido todo eso.