La verdadera historia de Candy white
(Capitulo 8)
Mansión de los Leagans. Septiembre 1911
"ANTHONY!"
Candy despierta gritando, y mirando a su alrededor descubre a Stear y Archie vestidos de negro, observándola con lágrimas en sus ojos….
"Y Anthony donde esta chicos?" Les pregunta la rubia pecosa secándose las lágrimas.
Al ver los 2 hermanos sacudir la cabeza tristemente ella se da cuenta de lo inevitable: su tierno amor había muerto y sintiéndose más desamparada que nunca Candy se pone a sollozar fuertemente.
"Era un chico tan bueno y nadie se imagina la falta que me hará el único amigo que tuve jamás, y lo irremplazable que es!" Exclama Stear a llantos.
"Cálmate hermano que empeoraras la situación y Candy ya ha sufrido bastante." Le dice Archie abrazando al joven de cabello negro y anteojos que aun temblaba de dolor.
"Anthony está muerto y yo sin el no puedo vivir!" Grita Candy desmayándose al instante.
Candy está sonando y se encuentra en el hogar de Pony:
Es una linda mañana de primavera y ella acaba de recibir una carta de su mejor amiga Annie, quien ha sido adoptada por una familia rica. Al leer el primer parágrafo, la pequeña niña de 6 años de edad se da cuenta de la seriedad de las palabras de Annie a pesar de apenas haber aprendido a leer recientemente, y tirando el papel al aire se arroja al suelo llorando amargamente, pero al oír la dulce música mágica que despertara su primer amor, Candy se seca las lágrimas y mirando a su alrededor observa al adolescente más hermoso que jamás ha visto:
"Eres mucho más bella cuando ríes que cuando lloras…."
"Anthony has vuelto!" Grita ella corriendo hacia el chico rubio de dulces ojos azules.
"Yo no soy Anthony sino tu príncipe de la colina…." Le contesta el joven mirándola intensamente.
Candy despierta sobresaltada y al ver la habitación en plena oscuridad se duerme agotada.
En el segundo sueno ella acaba de cumplir sus 12 años y corriendo hacia el 'jardín de las rosas', después de una pelea con Eliza y Neil, la pequeña rubia se arroja al suelo a llorar amargamente:
"No llores niñita pecosa…"
Al oír aquellas palabras tan familiares, Candy se levanta y corriendo hacia su amor exclama:
"estas vivo Anthony y más nunca te dejare escapar!"
Pero al querer abrazarlo la imagen desvanece y la rubia pecosa se queda perpleja…..
Cuando Candy despierta es el amanecer, y estrujando los ojos en confusión siente su corazón vacío llenarse de dolor: "Porque me dejaste Anthony? Yo sin ti no puedo vivir y prefiero morirme que quedarme sola en este mundo inaguantable…"
La señora Elroy también sufre y en este mismo instante siente un odio intenso hacia la chica pecosa, que unos días atrás era lo más precioso de su existencia; Desgraciadamente la muerte de su nieto favorito ha cambiado las cosas, y sabe en su dolorido corazón que el amor que tenía por Candy había dejado de existir, pues a no ser por la intensa relación que aquella pareja de adolescentes había vivido intensamente, Anthony aun estaría vivo.
"Cómo pudiste dejarme Anthony y que dios tan cruel es capaz de quitarme lo más bello de este mundo?"
Sintiendo su corazón endurecérsele, la anciana decide que lo mejor de todo sería echar a la chica del 'Hogar de Pony' cuanto antes de la mansión: su presencia solo la perturbaría y le haría recordar a Anthony constantemente...
Candy se levanta lentamente de su cama, y dirigiéndose a su armario comienza a empaquetar su maleta decidida a partir al 'Hogar de Pony' cuanto antes:
'Es lo mejor y seguro que todos me odian ahora mismo, ya que en cierto modo yo fui responsable de la muerte de Anthony pues de no ser por galopear con él a su colina favorita aun estaría vivo…'
Duchándose rápidamente la rubia pecosa se viste con ropa de luto, y terminada con su maleta se prepara para salir de su habitación silenciosamente, pero al abrir la puerta de encuentra frente a frente con su peor enemiga:
"Eliza!" Exclama Candy en choque, pero al recibir la más fuerte bofetada de su vida cae al suelo al instante.
"Asesina! Tú causaste la muerte de Anthony y esto jamás te lo perdonare! A partir de ahora estamos en guerra y te juro que me las pagaras!" Grita Eliza con odio, y arrojándose hacia Candy le llena la cara de golpe.
Afortunadamente Stear y Archie llegan a tiempo para salvar la situación, y agarrando a la chica vanidosa de pelo castaño la apartan de Candy a la fuerza:
"Basta Eliza que Candy no tiene nada que ver en la muerte de Anthony! Fue un accidente y no eres la única que sufre! Nosotros también lo quisimos pero no podemos hacer nada para devolverle la vida!"
Llorando con amargura, la chica vanidosa que a pesar de ser malvada sentía verdadero amor por Anthony, se da cuenta de que él nunca la amo y sintiendo una envidia profunda por la única causante de su dolor: aquella chica pecosa del 'Hogar de Pony' que no había hecho más que causarle dolor, ella se promete de convertirse en su martirio para siempre: 'Lo juro que a partir de ahora te costara tenerme de enemiga Candy y aun ni te imaginas lo que te espera!'
Satisfecha con su plan, Eliza se calma y sonriéndole dulcemente a sus primos les dice:
"Suéltenme ya chicos que me lastiman, y yo solo quiero irme a mi habitación a llorar a solas la muerte de Anthony, entienden no?"
Mirándola algo sospechoso, los 2 hermanos la sueltan reluctantes y ella aprovecha la situación para echarse a correr hacia su habitación.
Sin perder un minuto Stear y Archie se acercan a la rubia pecosa preocupados: "Estas bien Candy?"
Y al descubrir la maleta en el suelo, los chicos exclaman asombrados:
"Que significa esto y es que acaso piensas marcharte?!"
Mirándoles a los ojos, la chica pecosa les dice suavemente:
"quiero que sepan lo mucho que les quiero pero debo marcharme por el bien de todos. Anthony ha muerto y quedarme aquí solo me causaría dolor así que les ruego que me entiendan y no me juzguen, como de seguro la tía abuela lo está haciendo ahora mismo."
Y sintiendo sus ojos llenándosele de lágrimas, Candy prosigue: "Siento en mi profundo ser que la señora Elroy me odia con toda su alma y en cierto modo la entiendo, pues fui causante de la muerte de su nieto favorito y de no ser por coger otro camino el aun estaría vivo….."
"No digas tonterías Candy que tu nada tienes que ver en las decisiones que tomo nuestro difunto primo: Anthony ya no era un niño pequeño y si hay culpa en esto es el destino, y por alguna razón trágica dios quiso llevárselo, quitándonos la felicidad más grande que teníamos compartiendo lindos momentos con aquel chico tan especial." Le contesta Archie al borde de las lágrimas. Y con voz emotiva continua: "Stear y yo entendemos que te quieras marchar, pero por favor prométenos recuperar tu dulce sonrisa y no dejarte nunca vencer. Te echaremos mucho de menos y pasara mucho tiempo hasta que recuperemos la felicidad perdida."
Acercándose a los chicos Candy les abraza fuertemente y les murmura al oído: "adiós Stear y Archie y ojala se crucen nuestro camino algún día. Los quiero siempre."
"Y nosotros a ti también!" Exclaman los 2 hermanos despidiéndose de ella para regresar a sus respectivas habitaciones y afrontar su dolor.
Mientras tanto Eliza y Neil se dirigen hacia la habitación de la señora Elroy y golpeándole la puerta a la fuerza oyen: "adelante!"
Sin perder ni un minuto, la chica vanidosa de cabello castaño claro corre hacia la anciana y abrazándola con lágrimas en los ojos exclama: "tía abuela usted tiene que echar a Candy de la casa que ella es la responsable de la muerte de Anthony y si ella permanece un minuto más, seré yo la que se marchara!"
Mirando a su nieta incrédula, la señora Elroy se da cuenta de lo cambiados que están sus 2 nietos menos queridos: Eliza y Neil habían perdido aquel aire vanidoso y mezquino que ella odiaba tanto, y en vez de esto en sus caras solo leía tristeza y depresión. 'A lo mejor el castigo que les administre, al mandarlos a la escuela de verano estos últimos meses los ha vuelto humildes?'
Devolviéndole el abrazo a Eliza y agarrándole la mano a Neil, la anciana les responde suavemente: "No se preocupen que Candy se marchara de esta mansión hoy mismo pues su mera presencia solo nos traerá desdicha."
Y cerrando los ojos unos minutos la señora Elroy oye la voz de su conciencia murmurarle en el oído: 'Es que acaso no te das cuenta de que Candy no es responsable de que tu nieto favorito se cayera del caballo? Fue un accidente trágico y el hecho de que ella se hallara al lado de él no la convierte en una asesina o?"
"Silencio!" Grita la anciana tapándose los oídos y los hermanos mezquinos la miran atónitos.
"Le pasa algo tía abuela?" Le pregunta Eliza asustada.
"Déjenme sola por favor que no me encuentro bien, creo que será mejor que hablen con sus padres y ellos echen a Candy pues a mí me faltan las fuerzas, lo siento." Responde la señora Elroy bajando la cabeza en resignación pues a pesar de todo aún seguía queriendo a la rubia pecosa.
Observándola en silencio Eliza se da cuenta de ello, y sintiendo un furor brutal hacia Candy, que aun habiendo sido la causante de la muerte de Anthony seguía siendo la favorita de la señora Elroy solo añade más odio y envidia en su corazón adolorido, y más determinada que nunca decide irse a buscar a su madre en el acto y echar de una vez por todas a la culpable de su desdicha.
Finalmente lista con su equipaje, Candy abre la puerta de su habitación lentamente, y al no ver a nadie en el pasillo aprovecha este momento para bajar las escaleras apresuradamente y marcharse ya. Respirando el aire puro de la mañana fría ella se encamina afuera, y al salir de la mansión echa una última mirada hacia el hogar que la hizo tan feliz durante un año entero…. 'Adiós dulces recuerdos, adiós Anthony y ojala me perdone algún día tía abuela que yo siempre la querré.'
Para cuando los Leagans han llegado delante de la habitación de Candy y descubren que esta ya se ha marchado es demasiado tarde, y esto aumenta la cólera de ellos: "la descarada se escapó!" Exclama Ruth Leagan temblando de rabia.
"Lo juro que esto no se quedara así mama y tarde o temprano ella recibirá su castigo merecido, ya lo veras!" Grita Eliza con furor de no haber podido darse el lujo de echarla a la calle a la fuerza.
"Dios se encargara de hacerla pagar pues después de todo es una asesina y si por mi fuera, ahora mismo estaría en una cárcel!" Responde Neil, añadiendo más fuego a la leña.
"Por favor olvídense ya de Candy y dejemos las cosas como están!" Les ruega Robert Leagan pensando en lo horrible que sería manchar el apellido de su familia si se llegarían a involucrar en semejante drama.
"No te preocupes querido que a mí me importa muy poco semejante basura de persona como una huérfana del 'Hogar de Pony' y tal como dijo Neil, dios le dará su castigo merecido." Le contesta Ruth Leagan.
'Candy se ha salvado por ahora pero yo no me doy por vencida tan fácilmente y encontrare el momento adecuado para vengar la muerte de mi único amor….' Piensa Eliza amargamente tratando de contener las lágrimas que ya brotaban lentamente de sus mejillas.
"Bueno pues que no se hable más del asunto!" Exclama Robert Leagan aliviado, y sin esperar ni un minuto más, se marcha rápidamente a sus asuntos pendientes.
"Típico del padre de ustedes en querer evitar confrontaciones!" Exclama Ruth Leagan observando a su marido con el ceño fruncido: 'Porque me habré casado con un hombre tan débil? Seguro que no por amor!'
Y mirando a sus 2 hijos continua: "yo también me voy a mi habitación y ustedes harían muy bien en estudiar un poco que ya pronto comenzara la escuela."
"Si mamita!" Contestan Eliza y Neil, y acto seguido suben las escaleras para dirigirse a sus respectivas habitaciones.
Candy ha estado caminando durante casi una hora cuando finalmente se acerca un carruaje hacia ella.
"Sería tan amable de llevarme hacia el orfanato llamado 'Hogar de Pony'?"
Asintiendo el conductor la ayuda con su maleta, y después de una hora de camino Candy finalmente llega a su precioso hogar de infancia.
"Muchas gracias señor y hasta luego!"
Caminando lentamente, la rubia pecosa siente su corazón llenársele de alegría y la hermana María, quien ha estado mirando su ventana abre la puerta principal, y corriendo hacia su chica favorita grita emocionada: "has vuelto Candy por fin!"
Abrazando a su ídolo con ternura, la rubia pecosa se pone a llorar amargamente: "Anthony está muerto y yo sin el permaneceré desdichada de por vida…."
Mirando a su pequeña pecosa con preocupación la hermana María se da cuenta de lo pálida y frágil que se ve, la normalmente robusta chica rubia y tomándola en sus brazos suavemente exclama: "estas temblando de frio Candy, y mejor será que te tomes una sopa y te acuestes. Mañana será otro día y podrás contarnos tranquilamente que es lo que paso y porque has adelgazado tanto."
La señorita Pony también ha llegado, y después de abrazar a Candy y darle un consomé la acuesta en su antigua habitación y espera a que su chica traviesa se duerma, y reuniéndose con la hermana María un poco más tarde le pregunta: "me puede explicar porque Candy esta tan pálida y ha perdido tanto peso?"
"Me parece que ocurrió algo terrible y que el chico que Candy estaba frecuentando ha fallecido a lo que entendí, no se mas pero mañana la interrogaremos.
Meneando la cabeza con tristeza la señorita Pony responde: "pobre Candy y que poco le duro su felicidad con los Andry… Es nuestro deber devolverle sus fuerzas y creo que será mejor que permanezca con nosotras hasta que se reponga, que opina usted hermana María?"
"Estoy de acuerdo con usted y solo dios nos guiara."
Pasan los días pero la alegría de Candy aun no regresa y después de un largo interrogatorio las 2 mujeres intuyen de que su chica traviesa está atravesando un momento duro de la adolescencia.
"Es mejor dejarla sola hasta que se recupere por completo pues no hay nada más doloroso que perder su primer amor." Dice la señorita Pony con lágrimas en los ojos.
Asintiendo levemente, la hermana María responde suavemente: "tiene usted la razón como siempre."
Michigan, mansión de los Leagans finales de Septiembre.
Hoy entierran a Anthony y es un día gris y lluvioso, y reunidos esta toda la familia, excepto Albert que está observando la ceremonia escondido detrás de un árbol: para él ha sido muy doloroso enterarse de la muerte de su sobrino, el hijo de su única hermana, y secándose las lágrimas al oír las amargas palabras del cura decide marcharse a su pequeño castillo cuanto antes, para llorar en paz. 'Candy tampoco pudo aguantar y se marchó sin saber lo mucho que la quiero, pero yo velare por ella de por vida y le devolveré la felicidad, sea como sea…' Piensa el rubio joven de cabellos largos y anteojos oscuros bajando la cabeza con resignación.
Hogar de Pony, finales de Enero 1912.
Candy finalmente se ha repuesto de la muerte de su querido Anthony y una mañana que está cuidando de los niños del 'Hogar de Pony' recibe la grata visita del mayordomo de los Leagans:
"George! Que sorpresa verle y que lo trae acá!" Exclama ella sorprendida.
Sonriéndole suavemente el mayordomo le contesta: "me alegra verla señorita White y la razón de mi visita es para comunicarle que el abuelo Williams ha decidido mandarla a Inglaterra a estudiar."
Perpleja de oír aquella noticia, Candy explota: "yo nunca más dejare el 'Hogar de Pony' así que olvídese del asunto George! Este es mi hogar y siempre lo será!"
Aclarándose la garganta, el mayordomo continua: "entiendo perfectamente cómo se siente señorita White, pero le ruego considerar la propuesta pues el abuelo Williams la quiere muchísimo y desea lo mejor para usted…"
"No lo hare y basta!" Grita la rubia pecosa.
Afortunadamente llegan la señorita Pony y la hermana María en este mismo instante, y sin perder un instante gritan: "no seas tonta Candy y aprovecha esta oportunidad de ir a estudiar en Europa! Recuerda que dios hace las cosas por alguna razón y si no aprovechas la situación te arrepentirás de por vida!"
Testaruda como nunca, la rubia pecosa sigue sacudiendo la cabeza pero al ver la mirada severa que le dirige la hermana María recapacita.
"Está bien, iré pero solo porque necesito respirar aire fresco y estoy curiosísima por ver EUROPA."
"Pues que no se hable más del asunto y tan pronto como pueda la llevare en barco, rumbo a Inglaterra." Replica George satisfecho: 'Al menos Albert estará contento de tener Candy a su lado…..'
"Acaso piensa llevársela hoy mismo?" Pregunta la hermana María alarmada.
"Así es, pero no se preocupe que estará en buenas manos, se lo aseguro!" Replica el mayordomo guiñándole del ojo.
"Estaré lista en 20 minutos!" Exclama Candy excitada, pues pensándolo bien, para ella dejar la tristeza de AMERICA para irse a EUROPA era lo que ella necesitaba.
"Te ayudare Candy!" Declara la hermana María encaminándose a la habitación se su chica favorita, y después de una hora ha llegado la hora de la despedida:
"Se feliz y te extrañaremos!" Declaran las 2 mujeres al mismo tiempo.
"Muchísimas gracias por todo hermana María y señorita Pony y siempre las tendré pendiente en mi corazón!"
Puerto de New York, rumbo a Southampton INGLATERRA…
Candy está instalada en el barco rumbo a Europa y decide irse a coger aire fresco: 'como quisiera que estuvieras conmigo Anthony! Ni te imaginas la falta que me haces y daría todo por devolverte la vida!"
De repente escucha unas carcajadas y levantando los ojos se encuentra frente a frente a un joven hermoso de cabellos oscuros largos y ojos intensos observándola con curiosidad:
"Quien es usted y porque se burla de mí?" Pregunta ella con curiosidad.
"Eres la chica más pecosa que ha cruzado mi camino y aunque seas bien fea me atraes, cómo te llamas?" Pregunta el adolescente con acento Británico.
"Ha usted no le importa y quiero que sepa que lo encuentro bien antipático y muy feo también!" Grita Candy temblando de rabia de aquel insulto.
"Siento haber herido tus sentimientos pequeña pecosa, pero tu temperamento fuerte me gusta! Cuántos años tienes?" Le pregunta el joven de mirada picara.
"13 y medio y usted?"
"Muy pronto cumpliré los 16 así que me parece que eres demasiado joven para mí, que pena pues quería divertirme antes de encerrarme en el colegio de Londres!"
Observando al adolescente más buenmozo que haya visto jamás, después de Anthony, Candy sonroje levemente y continua: "cómo te llamas?"
"Mi nombre es Terry Graham Grandchester y mi cumpleaños es en Abril y el tuyo?"
"A finales de Mayo así que soy Géminis y tu Aries me imagino o?"
"Así es pero no pierdas el tiempo conmigo que a mi más bien me gustan las chicas mayores y morenas!" Le contesta el joven guiñándole del ojo.
"Insolente! No te preocupes que tú a mí no me gustas en absoluto y yo ya tengo un novio!" Le grita Candy temblando de rabia, por aquel impertinente que no se dejaba de insultarla.
Riéndose a carcajadas el joven le contesta con arrogancia: "estás loca de amor por mí y a lo mejor en un par de años te haga caso pequeña pecosa!"
"Pues te equivocas pues nadie podrá nunca competir con Anthony y solo a el amo!" Le grita la chica rubia con pasión.
Por alguna razón desconocida el joven observa a aquella chica pecosa, que a pesar de ser bien fea en sus ojos la atrae como nunca nadie lo había logrado antes, y sin pensarlo 2 veces decide conquistarla, sea como sea: 'es una descarada pero su espirito rebelde es lo que necesito…'
Candy por el otro lado siente un odio intenso por aquel chico insolente y al mismo tiempo una curiosidad: 'es guapísimo pero tiene muy malos modales! Acaso serán así todos Ingleses pues pude detectar que es británico por su acento tan diferente al nuestro…"
Inclinándose delante de Candy, Terry le agarra la mano y le dice: "encantada de conocerle señorita pecosa y ojala nuestros caminos se crucen!"
"Pues si fuera por mí, ojala que no!" Le grita Candy con rabia.
George, que ha estado observando la escena con interés espera a que el joven se marche y luego le pregunta a Candy:
Se encuentra usted bien, señorita White?"
"Súper bien gracias, y aunque la parezca raro por un momento le vi a aquel individuo un parecido a Anthony."
"Al señorito Andry?" Le pregunta el mayordomo incrédulo.
"Pues pensándolo mejor Anthony es mil veces más atractivo y su carácter aún más!" Exclama la rubia pecosa con determinación, pues aquel ser le parecía lo más odioso que nunca.
"Entiendo." Le contesta el mayordomo frunciendo el ceño con confusión pues la joven pecosa seguía siendo un enigma para el: 'Sé que Albert la ama pero me parece que él está perdiendo el tiempo con una criatura tan joven como ella, y como me gustaría que él se fijara en una mujer de su edad en vez de una chiquilla de 13 anos…'
Candy por su lado esta tan fascinada por aquel adolescente Ingles tan perverso y por primera vez siente su corazón latir con fuerza: 'que es lo que me pasa y como puedo yo olvidar a Anthony tan fácilmente con aquel chico tan insolente?!'
Ruborizándose, la rubia pecosa siente su corazón latir apresuradamente y decide que lo más probable es que el haber pasado tanto tiempo en el 'Hogar de Pony' haya contribuido a hacerla indefensa a cualquier contacto varonil: 'si Anthony estuviera vivo me entendería pero es inútil exigir esto de cualquier hombre.'
Terry Grandchester ha recuperado su sonrisa y sabe que todo lo debe a aquella pecosa fea: 'es tan solo una niña pero que temperamento! Ojala vaya al mismo colegio que yo pues así no me aburriré! Sé que debe pensar lo peor de mí, pero para mí ella es un desafío y no pienso perder aquella oportunidad.'
Finalmente después de una semana, el barco llega al puerto de Southampton, y al ver a sus 2 amigos favoritos Stear y Archie esperándola,Candy baja del barco corriendo a abrazarlos: "Chicos que sorpresa tan grata de verlos y exijo una explicación!"
"La única explicación que te podemos dar, es que la tía abuela ha decidido mandarnos todos al internado más severo de Londres y menos mal que tu estas aquí para consolarlos y hacer nuestras existencias soportable!" Exclama Stear abrazando a Candy fuertemente.
"Como los extrañe y por lo menos no me aburriré con galantes tan dulces como ustedes 2!" Exclama Candy sonrojando levemente, pues a pesar de todo no podía olvidarse de aquel individuo insolente que había conocido en el barco.
Terry Grandchester también ha salido del barco y guiñándole a Candy se encamina rápidamente hacia un auto negro estacionado cerca.
Frunciendo el ceño Archie le pregunta a Candy algo sorprendido: "quien es aquel individuo que te guiño el ojo?"
"Un chico insoportable que conocí durante el viaje, eso es todo." Contesta la rubia pecosa ruborizando levemente.
"Hola George y que tal se encuentra después de un viaje tan largo?" Les interrumpe Stear, dirigiendo su atención al mayordomo.
"Largo en efecto pero si me permiten nos espera un carro para llevarnos al internado lo antes posible."
"Bienvenida a la cárcel Candy!" Exclaman Stear y Archie al mismo tiempo.
Después de una hora conduciendo Terry ha llegado al colegio de monjas, y a pesar de odiarlo tanto le debía el respeto a su padre, que a pesar de haber divorciado a su madre quería solo quería lo mejor para el: 'si tan solo estuvieras aquí mama y pudieras verme, esto me haría muy feliz! A mí solo me interesa el teatro y nada más…..'
Y tomando su actitud arrogante de siempre camina apresuradamente hacia el internado hasta llegar delante de la hermana Gray, jefa principal y le dice descaradamente: "aquí me tiene hermana así que esperare pacientemente a que me dé la lista de todas las normas inútiles de la escuela!"
Mirando al joven intensamente la jefa del internado, que a pesar de tener fama de ser estricta con los alumnos y castigarlos sin piedad se queda atónita durante unos minutos, pero finalmente le responde: "Terry Graham Grandchester! Te perdonare por esta vez y espero que recapacites y te comportes como el joven respetable que desea tu padre que pago muy caro por este colegio!"
Riéndose a carcajadas, el adolescente descarado replica: "no se preocupe por la mensualidad que le paga mi padre por mantener el internado impecable hermana, que tarde o temprano mis hermanitos también atenderán la escuela y le aseguro de que serán mucho más dóciles y obedientes que yo."
"Terry Graham Grandchester! Le perdonare por esta vez por ser tan descarado y le exijo que se retire a su habitación inmediatamente!" Explota la hermana Green con la cara roja de la rabia, pues nunca en su vida había tenido un alumno tan complicado como lo era aquel chico millonario caprichoso, hijo de uno de los Lord más famosos del país.
"Como diga usted, señora!" Responde el joven inclinándose elegantemente.
Candy, Stear y Archie han decidido explorar la cuidad, a pesar de las negaciones del mayordomo George que solo quiere evitarse problemas con las hermanas del stricto internado Británico de monjas, y trata en vano de razonar con ellos:
"por favor señoritos, vengan conmigo ya, y olvídense de placeres turísticos que si alguien se entera de que yo los lleve a la cuidad mis días estarán contados…."
"Deje de preocuparse tanto George, que es solo nuestro primer día y nadie nos extrañara!" Le dice Candy guiñándole del ojo.
Mirando su reloj el mayordomo les contesta: "marchémonos ya que si no se preguntaran que paso con ustedes."
Finalmente logran convencerlo, y después de 2 horas los 3 adolescentes llegan al internado más severo de monjas de Londres, y al encaminarse lentamente hacia el portal Stear exclama en voz baja: "ya llegamos a la cárcel de Inglaterra Candy, así que se fuerte y no te desanimes….."
Guiñándole del ojo la rubia pecosa le contesta: "no exageres tanto Stear que seguro que esto resultara más divertido de lo que se imaginan!"
De repente se abre el portal principal, y al ver la figura dura y severa de una señora mayor Candy comprende que se encuentra frente a frente a la jefa de las monjas, y aclarándose la garganta le dice forzando una sonrisa: "muy bien día hermana, y me alegra muchísimo poder estudiar en este internado tan sofisticado."
Observando a la joven pecosa atentamente, la anciana le contesta fríamente: "bienvenida al internado más prestigioso de Londres y espero que sepa respetar los reglamentos!"
Y dirigiéndose a los 2 hermanos continua: "y ustedes en vez de coquetear con una chica deberían dirigirse a sus dormitorios, entendido?!"
"Si señora Gray!" contestan Stear y Archie temblando de miedo, y acto seguido corren a refugiarse a sus dormitorios.
Señalando a Candy del dedo la señora Gray exclama: "sígame señorita que ya le ensenare su dormitorio y su futura compañera de cuarto!"
Bajando la cabeza en resignación, la rubia pecosa la sigue, y al llegar delante de la habitación más alejada del pasillo se encuentra frente a la muchacha más tímida y pálida que haya visto jamás: 'es introvertida como Annie pero no tan bonita…. A lo mejor si no tuviera gafas tan gruesas se les vería los ojos y si rebajara un poco seria más atractiva…."
Aclarándose la garganta, la hermana Gray exclama: Patricia O' Brien, le presento a su nueva compañera del internado, Candy White Andry, así que espero que las 2 se lleven bien y siendo usted la alumna más aplicada de la clase le ensene a estudiar bien y a sacar notas tan buenas como la suya!"
"Si hermana Gray!" Contesta la joven pálida de anteojos gruesos.
"Encantada de conocerte Patricia y espero que seamos buenas amigas!" Exclama Candy con entusiasmo.
Ignorando a su nueva compañera la chica tímida baja la cabeza, y abriendo la puerta de su habitación le dice fríamente: "adelante y ahí tienes tu cama."
Satisfecha de que todo haya salido bien, la hermana Gray las deja solas y se encamina a su propia habitación.
Sin darse por vencida Candy se acerca lentamente a Patricia y le dice dulcemente: "eres tímida como mi mejor amiga del 'Hogar de Pony' y por esta misma razón me caes bien, quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que sea, de acuerdo?"
Patricia, acostumbrada a estar sola, y que nunca ha tenido una amiga hasta ahora le contesta fríamente: "gracias por tus palabras pero yo no necesito a nadie y a mí solo me interesan los estudios y ser la numero uno en mi clase, entendido?"
Mirando a su compañera con curiosidad Candy continua tentativamente: "me parece que seremos compañeras inseparables pues yo soy más bien una mala alumna y necesito a alguien como tú para guiarme, me ayudaras?"
Sonriendo por primera vez, Patricia le tiende la mano a Candy y le dice timidamente: "me gusta mucho tu franqueza y será un placer muy grande ayudarte con una sola condición!" Y guiñándole del ojo continua: "eres una chica muy atractiva y si me consigues una pareja para el baile del verano, tu y yo nos convertiremos en las mejores amigas, trato hecho?"
Guiñándole del ojo de vuelta la rubia pecosa le contesta: "trato hecho y tu podrás elegir entre Stear y Archie!"
"Pasa adelante y bienvenida al internado más estricto de Londres!"
Al día siguiente Candy se despierta, y mirando a su alrededor se da cuenta de que esta sola en la habitación que comparte con Patricia Bridge.
"Donde estará y es que acaso me habré quedado dormida?"
Y estrujándose los ojos, la rubia pecosa se levanta precipitadamente de la cama, y después de una ducha rápida abre la puerta de su habitación, y encaminándose rápidamente hacia las escaleras corre frenéticamente hacia abajo en busca de los alumnos de la escuela pero al oír la voz burlona que ha estado extrañando desde su llegada hacia un nuevo país, su corazón se pone a latir con fuerza y se queda hipnotizada sin poder respirar:
"Pero si no es más que la pecosa del barco y que sorpresa tan grata para mí!"
Levantando la cabeza lentamente, Candy se encuentra frente a frente con el chico odioso del barco y sonrojando levemente exclama: "que hace usted aquí joven insolente y porque me persigue?"
Riéndose a carcajadas, el joven atractivo de cabello oscuro y ojos azules intensos se acerca de Candy y le murmura en el oído: "sé que te gusto, pequeña pecosa pero tu conmigo no tienes ningún chance pues a mí solo me gustan las chicas altas y morenas….."
"No me toques atrevido y no seas tan presumido que a mí solo me gustan los chicos rubios de cabello corto, y además yo ya tengo novio!" Le grita Candy roja de rabia, pues en su vida nunca se había encontrado con alguien tan irritante como aquel individuo.
"Que alivio es oír esto pues justamente estoy saliendo con la chica más popular de la escuela, y aunque sea presumida y vanidosa es muy bonita: su nombre es…."
En este mismo instante Candy oye la voz más odiosa y su corazón se congela:
"Terry Grandchester! Justamente te estaba buscando mi amor y con quien estabas coqueteando?"
Eliza Leagan abre los ojos en grande al verse frente a frente con su peor enemiga, y apuntando a Candy del dedo le grita con rabia: "Que hace aquí en este internado la asesina de Anthony Andry y cómo es posible que te dejaran entrar aquí Candy White Andry?!"
Terry observa el intercambio con curiosidad y piensa alegremente: 'me parece que este será un año muy divertido para mi entre pecosa y vanidosa y que bien me lo pasare!'
Acercándose a las 2 chicas, Terry se inclina hacia ellas y guiñándole del ojo a Candy, quien ruboriza al instante el chico se aleja lentamente dejando a las enemigas juntas.
"Que significa esto Candy y como te has atrevido a cruzarte en mi vida otra vez, después de haber asesinado a Anthony?!"
Temblando de rabia la chica pecosa le grita a Eliza: "como te atreves a hablarme así cuando tu bien sabes que fue un accidente?!"
Ignorando a Candy, la chica vanidosa de cabellos castaños claro continua: "me parece que te estas enamorando de Terry Grand Chester pero te advierto que él es mi chico y esta vez no me lo robaras, tal como hiciste con Anthony entendiste?!"
'Así que aquel chico tan grosero es el que le gusta a Eliza?!' Piensa Candy con interés y encogiéndose de los hombros prosigue: "pues te lo regalo pues a mí no me gusta en absoluto!"
"Mentirosa!" Grita Eliza y sin poderse contener ni un minuto más se tira sobre su peor enemiga preparándose a llenarle la cara de golpes pero el silbido de Terry la para:
"nunca pensé que 2 chicas se pelearían por mí! Que halagado me siento!"
"Suéltame Eliza!"
Y Acercándose hacia el atractivo adolescente de cabellos largos y ojos azules intensos Candy sonroja levemente pues se siente atraída tremendamente hacia él, y no sabe cómo comportarse: 'es tan odioso pero me gusta muchísimo….'
Terry la ve sonrojar y aprovecha la ocasión para burlarse: "no me digas que te estas enamorando de mí, pequeña pecosa pues tu para mi eres invisible a mi más bien me gustan las chicas castañas como Eliza!"
"No seas tan presumido que tú no eres mi tipo y ya te dije que a mí me gustan los rubios así que déjame en paz, quieres!"
"De acuerdo lo hare, ven conmigo Eliza que tu si eres la chica de mis sueños….."
Y sin esperar la invitación, la chica presumida de cabellos castaños claro le pone el brazo encima a Terry, y sonriéndole a Candy con triunfo se aleja del pasillo dejando a la pecosa rubia mirándolos con envidia.
'A mi poco me importan ellos pues yo aún sigo amando a Anthony…' Piensa Candy, tratando en vano de convencerse de ello, pero para su desgracia se da cuenta de que poco a poco se está olvidando de su amor de infancia….
Otro capítulo terminado y Candy está entrando en la adolescencia y dejando atrás su primer amor de infancia ANTHONY….
