La verdadera historia de Candy White

(Capitulo 9)

Colegio de monjas, Londres Marzo 1912.

Ha pasado ya un mes desde que Candy vive en el internado más severo de Inglaterra, y a pesar de haberse convertido en la amiga inseparable de Patricia O' Brien, piensa mucho en su amiga de pequeña infancia Annie Brighton, a quien había visto por última vez solo un año atrás, cuando aún Anthony vivía… 'Daria todo porque estuviera vivo y aunque ya no sienta aquel dolor intenso y vacío nunca lo olvidare.'

"En que estás pensando Candy que te has quedado callada?" Le pregunta Patricia observándola.

"En nada especial Patty (nombre de apodo que le había puesto la rubia pecosa)…"

"Bueno pues apurémonos ya para asistir a la primera misa del domingo que si llegamos tarde nos retaran!" Contesta la chica tímida de anteojos gruesos.

"Relájate Patty que nadie se fijara si un par de chicas como nosotras llega tarde, confía en mí." Le dice la rubia pecosa guiñándole del ojo.

"De todas maneras yo soy una chica aplicada y que respecta las normas, así que por favor apurémonos!" Le grita Patty nerviosa.

"Está bien, vámonos ya!"

Al llegar delante de la iglesia, las 2 amigas oyen los murmureos de varios alumnos, y encaminándose hacia ellos descubren a una chica hermosa de cabellos largos y negros parada tímidamente.

Al ver a su amiga inolvidable del 'Hogar de Pony', Candy siente su corazón latir de alegría. 'Pero si es Annie y como ha crecido!'

En este mismo instante llegan Eliza y su grupito de amigas íntimas, y al ver a Annie, la chica vanidosa de cabellos castaños exclama sorprendida: "Cuanto tiempo ha pasado desde que nos vimos, Annie Brighton, y si me permites te presentare mi grupo de amigas y te prometo que te sentirás en casa en no tiempo!"

Y sin esperar la repuesta Eliza le coge del brazo a Annie murmurándole al oído: "Cuando mi hermanito se entere de que estas aquí se morirá de alegría!"

Temblando de rabia, Annie piensa en lo poco que le importa Neil pues su corazón aun late por Archibald Cornwell: 'Si tan solo te fijarías en mi Archie? Ha pasado solo un ano pero para mí nunca habrá otro chico y es una pena de que no te des cuenta de mis sentimientos…'

Para su desgracia ve a Candy rodeada de Stear y Archie que acaban de llegar también, y su envidia hacia la rubia pecosa crece: 'Es injusto que Candy siempre se salga con la suya! En el 'Hogar de Pony' ella era la favorita de la hermana María, la señorita Pony y los chiquillos y ahora me está quitando a mi chico! La odio aunque haya sido como una hermana para mí!'

Annie se seca las lágrimas que están por brotar, y decide convertirse en la aliada de Eliza que por lo menos demostraba genuina alegría en verla, y aclarando su voz exclama: "Que alegría tan grata verte Eliza y me siento muy halagada de que me permitas reunirte en tu grupito!"

Candy que ha estado observando toda la escena, se ha quedado boca abierta de la sorpresa y no sabe muy bien que pensar: 'habrá ya pasado tanto tiempo que ya ni Annie me reconoce?'

Patty que ha notado lo pálida que se ha puesto su amiga pregunta suavemente: "que te pasa Candy? Acaso te sientes mal?"

"No pasa nada Patty, no te preocupes…." Le contesta la rubia pecosa bajando la cabeza tristemente, pero al oír la voz picara de Terry, su corazón se pone a latir con fuerza:

"Buenos días a todos los chicos del internado y espero que recemos mucho hoy!"

Y acercándose a Candy, el joven le murmura en el oído: "te extrañe mucho niñita pecosa, y donde te habías metido?"

"Silencio Terry Graham Grandchester que hoy tenemos una nueva alumna muy especial que llego al colegio!" Interrumpe la señora Gray mirándole severamente.

Inclinándose lentamente, el chico de cabellos largos oscuros y ojos azules intensos replica con picardía: "le pido miles disculpa hermana Gray, y bienvenida al internado más severo de Londres a la nueva alumna!"

Candy tiene la cara roja de vergüenza, y ruborizándose piensa indignada: 'es el colmo que me sigua comportando como la ingenua niñita de 6 años que estaba loca de amor por el príncipe de la colina con los 14 que estoy por cumplir!'

Neil se siente en el quinto sueno al ver lo hermosa que se ha puesta la niña de sus ojos, y guiñándole del ojo a Annie decide conquistarla en el acto: 'esta vez no dejare que nadie me la quite pues ella me pertenece a mí y a nadie más!'

Eliza, que no ha perdido ningún detalle piensa en lo fácil que será juntar a la chica más hermosa del colegio con su hermano Neil, y acercándose a Annie le murmura suavemente en el oído: "no te imaginas lo loco que esta mi hermanito por ti amiga y nada me haría más feliz que verlos juntos."

Stear y Archie han estado observando la escena con interés, y al notar lo mucho que ha crecido Annie Brighton en solo un ano, el chico elegante de cabellos largo exclama con admiración: "que bella se ha puesto Annie hermanito y si no fuera porque Candy me gusta tanto creo que me sentiría atraído por ella!"

Mirándolo con curiosidad, el chico de anteojos y cabellos oscuros le responde: "pues mejor harías de fijarte en Annie pues Candy solo tiene ojos para Terry, o es que no te has dado cuenta como lo mira con ojos de adoración?"

"No digas tonterías Stear que no estoy para bromas!" Le contesta Archie con rabia, pues desde la muerte de su primo Anthony, el joven elegante no había descartado la idea, de que al fin la rubia pecosa se fijara en él.

El sonido del órgano musical de la iglesia los silencia a todos, y al oír las palabras sabias del cura, todos bajan la cabeza y comienzan con sus oraciones. Finalmente después de una hora termina la misa y la señora Gray reúne a todos los alumnos afuera.

"Chicos y chicas, quiero presentarles a una nueva alumna que a partir de hoy vivirá en el internado para completar su educación y convertirse en una señorita fina y honrada: Su nombre es Annie Brighton y viene de una familia muy noble y de buen apellido.

Y dirigiendo su mirada hacia la chica tímida de cabellos negro largo continua: "Bienvenida al internado de monjas más excelente de Londres y espero que muy pronto te sientas como en tu propia casa."

"Muchas gracias a todos." Replica Annie mirando al suelo con timidez.

"No se preocupe por Annie que yo me encargare de que nunca este sola, señora Gray." Interrumpe la chica vanidosa de cabellos castaños claro.

"Gracias Eliza." Le dice Annie mirándola con gratitud.

"Pues que no se hable más del asunto y estoy segura de que te todas te cuidaran bien!" Y acto seguido, la señora Gray se marcha de vuelta a su oficina dejando los chicos y chicas solos.

Candy se siente herida y decide esperar estar a solas con su antigua amiga para hablar en privado.

Archie se acerca lentamente a Annie y sonriéndole amablemente le dice: "bienvenida al internado y quiero que sepas que puedes contar con Stear y conmigo, de acuerdo?"

"Gracias Archie." Contesta la chica tímida sonrojando levemente.

Para su desgracia Eliza lo ha visto todo, y sin perder una oportunidad le murmura a Annie en el oído: "mejor harías de fijarte en mi hermano Neil, que Archie solo tiene ojos para Candy y la verdad es que yo no entiendo cómo es posible que tenga tan mal gusto! Después de todo, nosotras somos unas señoritas hermosas y ella tiene la cara llena de pecas y…."

Pero Annie ya ha dejado de prestar atención a las palabras crueles de Eliza, y temblando de rabia declara: "lo siento mucho Eliza pero no me siento bien y me gustaría retirarme a mi habitación."

Y sin esperar la repuesta de la chica vanidosa, se echa a caminar apresuradamente hasta desaparecer de vista de todos, y solo se detiene para echarse a llorar amargamente en un rincón.

"Que es lo que te pasa Annie que me estas ignorando desde tu llegada, y cómo es posible que te juntes con una chica tan malvada como Eliza?"

Al oír la voz tan familiar de su antigua amiga, la mirada de Annie se endurece y le grita con odio: "déjame sola Candy que lo único que has hecho hasta ahora es quitarme la felicidad!"

Atónita de oír su dulce amiga expresarse así, la rubia pecosa se acerca, y tomándole la mano tiernamente le dice: "cálmate Annie que yo solo quiero reanudar amistad contigo y ni te imaginas la falta que me has hecho todo este tiempo…"

"No me toques y si no sabes de lo que hablo te refrescare la memoria: en el 'Hogar de Pony' eras la favorita de todos, y ahora también quieres quitarme a Archie a quien am…"

Al darse cuenta de lo que ha revelado Annie baja la cabeza roja de vergüenza pero ya es demasiado tarde.

Mirándola con curiosidad Candy exclama:

"nunca sospeche de que te gustara Archie amiga, y perdóname si te cause daño sin querer, pero te prometo dejarte el camino libre, y créeme si te digo que la hermana María y la señorita Pony se preocupaban tanto por ti que me hicieron jurar siempre velar por tu felicidad y bienestar….."

"Pues no te creo! Tengo ojos, y sé que tu espirito alegre y valiente hizo que todo el mundo se enamorara de ti y en el 'Hogar de Pony' y ahora aquí!" Le grita Annie llorando amargamente.

Desgraciadamente Eliza ha estado observando la escena, y al oír la última frase sale de su escondite sonriendo con triunfo, y apuntando del dedo a las 2 chicas exclama cruelmente: "conque tú también eres huérfana Annie? Nunca lo hubiera creído con estos aires de princesa que te das y cuando se entere Neil te escupirá la cara de asco!"

Annie se ha puesto blanca, y tapándose la boca menea la cabeza levente balbuceando: "yo….."

Afortunadamente Candy llega a su rescate, y apuntándole del dedo a su mayor enemiga la amenaza: "no te metas con Annie, Eliza, que te irá muy mal, y en cuanto a la basura que tienes de hermano, hay caballeros mucho más finos que él, y a mí me parece que haría mucho mejor pareja con Archie."

"Maldita sea Candy que te parto la cara ahora mismo!" Y la chica vanidosa de cabellos castaños claros está a punto de tirarse encima de su enemiga, pero unos brazos fuertes la detienen en el acto:

"Si le pegas a señorita pecosa rompo contigo, y como se enteren todos se dañara tu reputación, y me imagino que quieres que permanezca tu imagen de chica popular intacta no?" Oyen al chico atrevido de cabellos oscuros largo y ojos azules decirles en voz burlona.

"Terry!" Exclaman Candy y Eliza al mismo tiempo pero Annie solo lo mira con miedo e interés: 'quien será aquel chico tan insolente que se atreve a amenazar a Eliza?'

"Debo de confesar que me siento muy alagado de ser el objeto de interés de 3 damitas como ustedes, pero pierden el tiempo y será mejor que me olviden, chao!"

Y sin esperar la respuesta de ellas, se aleja rápidamente dejando una perpleja Candy mirarlo con la cara completamente roja de vergüenza: 'Terry me defendió de las garras de Eliza y ni siquiera fui capaz de darle las gracias…'

Mirando a su antigua amiga con un nuevo interés y olvidándose de la pelea por unos momentos, Annie se da cuenta de lo nerviosa que se ha puesto la rubia pecosa: 'me parece que a Candy le gusta aquel chico pero nunca lo revelaría…'

Temblando de humillación, Eliza apunta del dedo a su enemiga y le grita con odio: "te salvaste esta vez Candy, pero solo porque no quiero perder el amor de Terry y en cuanto a ti Annie, mas nunca me asociare contigo así que acá termina nuestra amistad!"

Observándola con desprecio la chica tímida se llena de valor y le responde: "ni yo tampoco Eliza, pues para tener amistades de interés prefiero estar sola!"

"Ustedes 2 me las pagaran huerfanitas se los juro!" Y sin perder tiempo Eliza se echa a correr para irse a contarle el último chisme a su grupito.

Después de unos minutos de silencio Candy habla: "no te preocupes por la víbora de Eliza, Annie que ella no puede controlar su lengua."

Mirando a su antigua amiga con rabia Annie le contesta: "solo te pido que me dejes en paz y no me robes a mi único amor Archie que tú ya tienes bastantes admiradores, entendido?"

"Te equivocas Annie, Archie es solo un amigo al igual que Stear, y todo el mundo sabe que yo siempre tuve ojos para Anthony…." Le contesta la rubia pecosa con lágrimas en los ojos al recordar a su antiguo novio.

Mortificada, Annie le pone la mano al hombro y le dice dulcemente: "perdona, no quise traerte malos recuerdos y supe lo de la muerte de Anthony Andry pero aun así, siento en mi corazón que Archie gusta de ti."

"Yo no lo creo y a decir verdad ustedes 2 harían muy bonita pareja!" Le contesta Candy guiñándole del ojo.

Poniéndose seria Annie prosigue: "solo prométeme nunca robármelo que Archie es lo más sagrado que tengo."

"Te lo prometo amiga y por cierto, sabes ya quien va a ser tu compañera de habitación?"

"Una chica llamada Luisa Garland."

"Por dios que mala suerte! Luisa es la mejor amiga de Eliza y ahora te hará la vida imposible!" Exclama la rubia pecosa frunciendo el seno.

"Pues no le tengo miedo y prefiero estar sola que mal acompañada." Le contesta Annie desafiante.

"Así se habla!"

"Hacemos las paces Candy? No quiero perder tu amistad otra vez pues has estado muy presente en mi mente y alma todos estos años." Murmura la chica tímida bajando la cabeza.

"No sabes cuánto me alegra oírte decir esto amiga pues yo nunca te olvide y prometo ayudarte a conquistar a Archie, sea como sea!" 'Me parece que Patty tendrá que conformarse con Stear que por cierto tampoco tiene a nadie…'

"Gracias Candy, tú también puedes contar conmigo para lo que sea."

Y nuevamente amigas, las 2 chicas se encaminan cada una a su respectiva habitación.

Al día siguiente estalla la bomba en el internado: Eliza le ha avisado a todo el mundo el gran secreto de Annie y todos murmuran intrigados.

Luisa Garland decide echarle más leña al fuego: "Si supieran que vergüenza es para mí tener que compartir mi habitación con una huérfana, yo siendo una chica tan refinada!"

"Y cómo es esto que un internado tan estricto haya dejado entrar una huérfana si todos los alumnos acá vienen de familias prestigiosas?" Pregunta alguien con curiosidad.

"Lo que pasa es que Annie Brighton fue adoptada por una familia rica hace muchos años pues ellos no podían tener hijos….."

'Muy bien así se habla Luisa!' Piensa la malvada de Eliza satisfecha de presenciar la humillación de una huérfana, y con el corazón más endurecido que nunca sigue pensando: 'Odio todo lo que tiene que ver con Candy y su maldito 'Hogar de Pony' y juro hacerles a las 2 la vida imposible!'

Al ver todas las miradas dirigidas a ella, Annie enrojece de vergüenza deseando con todas sus fuerzas que la tierra se la trague y Candy, no pudiendo aguantar más explota: "Como se atreven ustedes a hablarle así a una señorita?!"

"Acá las únicas señoritas son las que llevan la sangre y apellidos de sus padres y que yo sepa una huerfanita, por más hermosa que seano tiene nada que buscar entre gente de clase como nosotros, y si ustedes 2 están en este internado es por caridad." Interviene Neil, que no ha perdido ni una palabra de la conversación.

"Retira lo que dijiste o me veré obligada a pegarte Neil y tu bien sabes lo fuerte que soy!" Le grita Candy temblando de rabia.

"Atrévete y te echaran en el acto!" Y sonriéndole con maldad, el chico vanidoso continua con crueldad: "pensándolo bien, nada más me daría más placer que verte en la calle rogándoles a las monjas de que perdonen y te dejen volver ja ja ja!"

"Me las pagaras ahora mismo!" Grita la rubia pecosa dispuesta a arrojarse sobre Neil pero al oír la voz suplicante de Annie se detiene en el acto.

"Por favor contrólate amiga que una basura como el no merece tanta atención, y a mí me dolería mucho si por mi culpa te echan del internado pues a mí no me importa que todos sepan de una vez por todas que somos huérfanas: estoy orgullosísima de haber crecido en un orfanato tan cálido como lo fue siempre el 'Hogar de Pony'.

Finalmente después de un largo silencio se oye:

"Muy bien Annie, así se habla!"

Y al oír la voz cálida de Archie aplaudiendo con entusiasmo, la chica tímida de cabellos negros largos siente su corazón latirle con fuerza: 'Archie ha estado escuchándolo todo dios mío!'

Acercándose a Annie, Archie continua: "quiero que sepas que estoy muy orgulloso de ti y te pido perdón por haberte juzgado tan mal, yo siempre pensé que eras frívola y aburrida pero en realidad eres una chica admirable."

Secándose las lágrimas que están recorriendo en sus mejillas, Annie le contesta con emoción: "gracias Archie y me avergüenza mucho haber ocultado mi identidad durante tantos años, pero es que la señora Brighton me lo había pedido y siento haber roto la promesa."

Mirándola con un nuevo interés, Archie se da cuenta de lo mucho que le atrae aquella chica tímida de cabellos negro largo, y para él es como una revelación: 'como es que nunca me di cuenta de lo mucho que me gusta Annie, y pensándolo bien tenemos tanto en común.'

"Qué bonita historia de amor, y me parece que tengo que aclararte algo primito, pues por si no lo sabias, Annie la huerfanita, está enamorada de ti desde hace mucho tiempo!" Interrumpe Eliza llena de envidia.

Al oír semejantes palabras, el chico elegante de cabellos castaños claro mira a Annie atentadamente y se da cuenta de que Eliza tiene razón, no obstante le replica con un nuevo orgullo: "y si así fuera qué? La señorita Annie Brighton es lo más precioso que he visto en mi vida y su bondad me toca el alma, como nunca nadie lo ha hecho."

Al verse derrumbada de tal manera, Eliza se pone roja de rabia y apuntando de dedo hacia el exclama: "no cantes victoria primito que esto me lo pagaras y juro que me vengare del mal rato que me han hecho pasar, sea como sea!"

"Palabras inútiles!" Añade Stear aplaudiendo, y al ver las miradas de consternación de los alumnos presumidos, el joven tímido de anteojos gruesos se encoje los hombros con resignación.

"Estoy totalmente de acuerdo contigo Stear!" Interrumpe Patty repentinamente.

Quitándose sus anteojos y mirándola con interés, Stear le pregunta: "Eres la amiga de internado de Candy, verdad?"

"Mi nombre es Patricia O'Brien y Candy es la única amiga que tengo."

"Pues encantado de conocerte Patty, y es un orgullo para mi finalmente conocer una alma tan brillante como la mía! Candy me ha contado tantas cosas de ti, y me siento muy honorado de poder charlar contigo y espero poder compartir muchas ideas contigo!"

Sonrojando levemente, la chica tímida de anteojos gruesos baja la cabeza avergonzada y le contesta suavemente: "el honor es mío y yo también me siento muy halagada de finalmente poder conocerte."

"Por dios es esto es peor una telenovela!" Grita Eliza exasperada y encogiéndose de los hombros decide abandonar el salón de recreo.

"Espéranos amigas que estamos contigo!" Grita Luisa uniéndose a la chica vanidosa.

"Nosotras también!" Gritan 3 chicas encaminándose hacia ellas.

Lanzándoles una mirada de rencor a la multitud, Eliza se encoje de los hombros y se aleja apresuradamente de todos.

Terry Grandchester, que ha estado observando todo sin decir palabra se pone a lanzar un silbido agudo y al obtener la atención de Candy sonríe satisfecho: 'así me gusta, pequeña pecosa y espero que a partir de ahora controles más tus emociones…..'

Candy también lo ha visto y se pone a temblar de emoción: 'Terry está aquí pero no ha dicho una sola palabra! Porque?!'

Aclarándose la garganta, el chico buenmozo de cabellos oscuros largos se ríe a carcajadas y guiñándole del ojo a Candy replica: "estoy orgullosísimo de ti y tu amiguitos, pequeña pecosa y pienso romper con la presumida de Eliza y empezar a salir contigo, que crees?"

"Yo nunca saldría con alguien como tu así que metete en la cabeza una vez por todas que estás perdiendo tu tiempo conmigo pues tengo mejor gusto del que piensas!" Grita Candy sonrojando.

"Que mentirosa eres y esto confirma lo mucho que te atraigo, pequeña pecosa!"

"Deja de llamarme así que mi nombre es Candy White!"

"Pues estoy de acuerdo contigo y pensándolo bien, tu nuevo nombre será tarsana con pecas!"

"De que estás hablando?!" Le pregunta Candy atónita.

"Te he visto trepar en arboles como monos y gato y es realmente la primera vez que veo una chica hacer algo así, sabes."

Abriendo los ojos grandes de sorpresa, la rubia pecosa grita alarmada: "deja de especular cosas y de todos modos a ti no te importa lo que haga!"

"Como usted diga, señorita White y no te preocupes que llevare el secreto a mi tumba!"

Y guiñándole del ojo a Candy, Terry se encamina rápidamente.

"Que chico tan impertinente!" Exclama Archie con ardor, pues en su vida había visto alguien tan grosero.

"No le hagan caso!" Replica Candy encogiéndose los hombros, pues a pesar de todo su corazón latía con fuerza al pensar en Terry.

Colegio de monjas, finales de mayo 1912.

Hoy es el cumpleaños de Candy y Annie, y al cumplir 14 años de edad, las 2 chicas saben sin duda que han entrado en la adolescencia; Tanto ha pasado desde que han llegado al internado y a pesar de sus diferencias notan lo mucho que han crecido, pues en este mes especial, solo las chicas nacidas durante el mes de mayo han sido elegidas para participar a 'la fiesta anual de mayo' y las demás deben resignarse a esperar su turno.

"Debo inventarme algo para estropearles la fiesta a las 2 huerfanitas!" Exclama Eliza temblando de envidia.

"No te preocupes amiga, que tarde o temprano dios se encargara en castigar estas intrusas!" Grita Luisa con ardor, pues no aguantaba ver lo feliz que eran Candy y Annie. 'Estas huerfanitas no deberían estar acá en 1er lugar, y si las hermanas han decidido ser bondadosas con ellas yo no lo sere!'

"Terry Grandchester está también ciego en lo que se refiere a la pecosa esa, y esto no lo aguantare por mucho tiempo!" Ruge Eliza con odio.

"No te preocupes amiga, que el que ríe de último, ríe mejor!"

"A lo mejor tienes razón y tenerte de aliada es lo mejor que me pudo pasar!" Exclama Eliza con una sonrisa misteriosa.

"Se puede saber qué es lo que tienes en mente, amiguita del alma?"

"Ya lo veras en el tiempo debido!" Le contesta Eliza guiñándole del ojo.

Grand Hotel de Londres.

Albert ha estado hospedado en el hotel más prestigioso de Inglaterra y a pesar de seguir cuidando a Candy en secreto su corazón aun late por ella: 'si tan solo fuera un adolescente de 14 años como tú, desgraciadamente ya cumplí los 22, y esto me hace mayor de edad…. Estoy tan fuerte de tu alcance y desgraciadamente te amo como a nadie!'

Respirando fuertemente, el hombre de anteojos y cabellos rubio largo piensa resignadamente: 'nunca sabrás quien soy yo, Candy White Andry y nunca habrá otra mujer para mí!

Colegio de monjas, 'fiesta anual de mayo'.

Candy esta parada observando a sus amistades bailar, cada uno con su nueva pareja: Stear y Patty, Archie y Annie y sonríe satisfecha de verles tan felices, pero al mismo tiempo se siente un poco sola. De repente pasa por su mente la imagen de Terry y sacudiendo la cabeza con disgusto piensa: 'Que tonterías se me ocurren, además es un chico tan insolente y no se le parece en nada a mi dulce Anthony….'

"Me dedica usted este baile, señorita White?"

Oye la voz inconfundible de Terry, Candy sonroja levemente y le contesta:

"Está bien, pero solo porque es mi cumpleaños y no tengo pareja."

Satisfecho con la repuesta, el chico atractivo de cabellos largos oscuros, y ojos azules brillantes agarra a Candy del brazo y se echa a correr con ella rápidamente hasta estar fuera del alcance de todos, y subiendo con ella arriba de la colina del internado se la lleva a un lugar un poco apartado.

"Que significa esto Terry, y porque me traes hasta acá?"

Guiñándole del ojo este le contesta: "te tengo una sorpresa de cumpleaños y no quería dártela delante de todos."

"Que es?" Pregunta la rubia pecosa intrigada y sus ojos se abren en grande al descubrir a un caballo amarrado en un árbol esperándoles.

Al ver la reacción de espanto de Candy, Terry se acerca a ella y le pregunta: "es que acaso no te gusta el regalo que te hice?"

Pálida como el papel, esta se pone a gritar espantada: "este caballo no! Anthony! Ayúdenlo que se va a caer del caballo y morirá! Anthony!" Y desmayándose en el acto se cae al suelo antes de que Terry pueda agarrarla.

Al oír los gritos, Stear, Archie, Annie y Patty corren hasta llegar hasta arriba de la colina y al ver a Candy desmayada en el suelo en los brazos de Terry exclaman al mismo tiempo:

"Que significa esto y que le hiciste a nuestra amiga?!"

"Yo no hice nada sino regalarle este caballo pero ella se puso histérica y menciono a un tal Anthony….." Responde Terry frunciendo el ceño.

Al ver el caballo amarrado al árbol, Stear menea la cabeza con tristeza y dice suavemente: "pobre Candy, aún no ha podido olvidarse de la muerte de Anthony después tanto tiempo….."

"Se puede saber quién diablos es este Anthony que ella menciono, y que me están ocultando ustedes?" Interrumpe Terry impaciente.

Aclarándose la garganta, el joven de anteojos gruesos y cabellos negros continua: "Anthony era nuestro primo, Candy y el eran inseparables, y cuando el perdió la vida al caerse de un caballo nuestro mundo se derrumbó…. Era un chico tan bueno y alegre, y aquel accidente nos dejó a todos muy afligidos, y es por esto que Candy le ha cogido tanto terror a los caballos….. Y pensar que tan solo un año atrás los 2 cabalgaban sin parar….."

Atónito al oír semejante historia Terry piensa: 'Ahora entiendo porque Candy siempre me mencionaba a un chico rubio de cabellos cortos e incluso lo nombro una vez pero jamás soné que tendría un pasado tan trágico…..' Siente unos celos repentinos y mirando a la rubia pecosa que sigue desmayada en sus brazos decide plantarle un beso en los labios.

Al sentir unos labios dulces en su boca, Candy abre sus ojos lentamente y al ver quién es el que le robo un beso se levanta al instante exclamando: "como te atreviste Terry!"

"No pude resistirme al verte tan desamparada en mis brazos, tarsana con pecas."

"Eres imposible Terry y ustedes que hacen aquí parados?" Les pregunta Candy al ver sus 4 amigos parados observándoles.

"Al oír tus gritos repentinos nos vinimos corriendo." Replica Stear consternado.

"El caballo…. Anthony….." Balbucea Candy acordándose de repente de la escena, y mirando al suelo avergonzada continua: "siento tanto haberles causado este susto, pero es que al ver aquel caballo amarrado en el árbol me volvieron todos los recuerdos de aquel día tan terrible….."

Acercándose a la rubia pecosa, Terry le murmura dulcemente en el oído: "perdóname Candy que mi intención era llevarte a montar caballo conmigo y ensenarte otros lugares, era mi regalo de cumpleaños y quería que este día fuese inolvidable para los 2 pero ya veo que tu corazón aun late por otro, así que no te preocupes que más nunca te molestare, adiós que será mejor que me vaya." Y sin esperar la repuesta de ella, el chico de cabellos oscuros largos y ojos azules brillante se encamina rápidamente dejando a Candy aún más desamparada.

'No te vayas Terry que es a ti quien amo…. Perdóname Anthony pero tú haces parte de mi pasado mientras que él es mi presente'. Y sonrojando levemente de aquella revelación, la rubia pecosa siente su corazón llenársele de una ternura fresca: 'es verdad, yo me enamore de Terry en el barco pero sentí mucho miedo de aquella atracción pues era tan diferente a Anthony... Dios mío, fui una tonta y ahora el ya no quiere saber nada de mí!'

Observando a la rubia pecosa curiosamente, Archie interrumpe sus pensamientos:

"Que te pasa Candy que te has puesto roja como un tomate?"

"Déjala en paz Archie que ella ya ha pasado por un susto tan grande con lo del caballo, y por cierto Terry se ha olvidado de llevárselo!" Exclama Annie consternada.

"No se preocupen que yo me encargare de entregárselo a su dueño!" Exclama Candy guiñándoles del ojo.

"Y que paso con tu miedo a los caballos entonces?" Pregunta Patty alarmada del cambio de humor de su amiga.

'Lo que pasa es que estoy enamorada y siento mi corazón explotar de felicidad!' Piensa Candy, y aclarándose la garganta les dice a todos: "estoy cansada de vivir en el pasado y ya es tiempo de que enfrente mi miedo, después de todo a Anthony no le gustaría verme así!"

"Te entendemos perfectamente amiga y estamos todos contigo." Replica Stear con emoción pues el tampoco nunca olvidaría a su mejor amigo.

Acercándose al caballo amarrado, la rubia pecosa lo toma de las riendas y hablándole suavemente le murmura: "ven conmigo pequeña que te llevare hacia tu dueño."

Y mirando a sus amigos, Candy les ordena: "regresen a la fiesta que yo los alcanzare luego!"

"De acuerdo pero no te demores que hoy es tu cumpleaños y queremos también compartirlo contigo!" Exclaman los 4 alejándose lentamente.

Candy está caminando por el bosque, buscando de los ojos a Terry y al no verlo por ninguna parte se da cuenta de que el seguramente ya habrá regresado a la fiesta. Bajando la cabeza en resignación no sabe muy bien que hacer y al oír una voz familiar se detiene congelada:

"Hola Candy, te acuerdas de mí?"

Al ver a un joven de cabellos largo rubio y los ojos más verdes que haya visto jamás, la rubia pecosa se queda paralizada unos minutos: "lamento decirle que no lo reconozco y como es que usted sabe mi nombre, señor?"

Riéndose a carcajadas el hombre se acerca lentamente a la chica, y al verlo delante de ella, Candy exclama asombrada: "estos cabellos largos y esta risa tan dulce los conozco tan bien…. Tu eres Albert!" Y observándolo atónita, la rubia pecosa continua: "finalmente puedo verle los ojos y sin sus gruesos anteojos se le ve mucho más joven de lo que le creí!"

Y estallante de alegría, Candy se tira en los brazos del joven apuesto llorando de felicidad: "Albert lo extrañe tanto después de la muerte de Anthony y tenía mucho tiempo sin verlo y déjeme decirle que se ve muy atractivo!"

Sonriéndole con ternura, el joven replica: "gracias Candy y tú también has crecido mucho y te has convertido en una hermosa señorita!"

"Albert, no me haga sonrojar!" Exclama la rubia pecosa bajando la cabeza avergonzada, pues a pesar de su amor por Terry se sentía muy atraída hacia aquel hombre rubio que resultaba ser mucho más joven del Albert de los anteojos gruesos que recordaba, y guiñándole del ojo continua: "y yo que pensaba que usted tenía por lo menos 30 años pero mirándolo bien me parece que no pasa de los 20 años de edad o me equivoco?"

"Tengo los 22 cumplidos, y como no te llevo tantos años creo que a partir de hoy me puedes llamar Albert y dejar lo del señorAlbert, te parece bien?"

"Claro que sí y por cierto Albert, que haces aquí y cuando te viniste de América?"

Aclarándose la garganta, el joven rubio apuesto le contesta: "bueno, en realidad llevo un par de meses trabajando en el zoológico de Londres."

"En el zoológico?" Le pregunta la rubia pecosa asombrada.

"Mande mi currículo el año pasado pensando en lo mucho que me gustan los animales, y nunca imagine conseguir un puesto tan bueno y en el zoológico más grande del país, en verdad tuve mucha suerte."

Mirándolo con admiración Candy sonroja levemente pensando en lo atractivo que es, aquel hombre alto parado tan cerca de ella: 'dios mío, como es que me puedo sentir tan atraída de Albert, si unos momentos atrás estaba loca de amor por Terry? Que es lo que me está pasando?'

'Que hermosa te has puesto mi pequeña Candy y te has convertido en una mujercita de verdad! Y aunque ya seas una adolescente, yo soy demasiado hombre para ti, y mejor harías de buscarte un adolescente de tu misma edad….' Y bajando la cabeza para esconder sus emociones Albert declara en voz grave: "mejor será que me vaya Candy, pero antes quiero felicitarte por tu cumpleaños y darte este regalito." Y sacando un sobre de su bolsillo, el joven rubio de cabellos largos e mirada intensa le entrega el regalo a la rubia pecosa esperando su reacción.

"Albert como es que supiste de mi cumpleaños si nunca te lo he dicho?"

"Bueno es que como anunciaron lo de la fiesta de mayo, vi tu nombre en los periódicos, esto es todo". Le contesta Albert incomodo: 'debo de tener más cuidado en el futuro o sino Candy se dará cuenta que se demasiado de su vida…..'

Subido en un árbol, Terry Grandchester ha estado observando toda la escena, e intrigado no se ha movido para no perder ningún detalle de esta conversación: 'quien es Candy en realidad y que secretos de su pasado estará ocultando?' Sin poder contener más su curiosidad, el chico de cabellos largo oscuros salta del árbol aterrizando frente a ellos y Candy grita asaltada:

"Terry me haz pegado un susto y donde te encontrabas que te estuve buscando como loca?!"

"Siento interrumpir su dialogo amoroso pero la curiosidad fue más fuerte y no aguante más, así que te pregunto ahora con toda franqueza, quien eres en verdad Candy y que te traes entre manos?"

Mirándolo con la boca abierta, la rubia pecosa finalmente explota: "eres increíble Terry! Primero me dejas plantada con un caballo y ahora vienes a exigirme explicaciones! Como te atreves después de tratarme así!"

Albert que ha estado observándolos, se da cuenta de lo mucho que los 2 adolescentes se quieren y decide marcharse en silencio para dejar los enamorados solos: 'primero te perdí por Anthony y ahora por este joven Ingles apuesto. Adiós mi amor y ojala la felicidad te dure esta vez….

"Albert es mi mejor amigo y como un hermano para mí, y cuando te lo presente te arrepentirás de haber sentido celos por el!"

"Yo, celoso? Te crees tan importante para mi acaso, tarsana con pecas y es que acaso se te olvido que a mí me gustan las morenas?"

"No quiero discutir más contigo pues Albert es mi invitado, y es el hombre más bondadoso y honorable que haya conocido, ya lo veras cuando te lo presente…." Al voltearse, Candy se da cuenta de que su amigo se ha marchado sin despedirse, y mirando el sobre que aún tiene en sus manos decide abrirlo.

"Que es esto que llevas en las manos?" Le pregunta Terry intrigado.

Al ver un retrato de ella y Albert rodeado de animales a Candy se le hace agua los ojos y aclarándose la garganta le contesta a Terry: "es una pintura de un pasado muy feliz para mí que más nunca volverá…." 'Albert porque me dejaste otra vez cuando tenerte a mi lado me hacía tan feliz y porque te marchas siempre que te necesito?'

Otro capítulo terminado y Candy vivirá muchas aventuras, rodeada de admiradores apuestos…