La verdadera historia de Candy White

(Capitulo 11)

Escuela de monjas de Londres, Septiembre 1912.

Hoy es el primer día escolar, y los alumnos todavía se sienten entristecidos por habérsele terminado las vacaciones de verano, además del hecho de que al irse de Escocia y regresar a Inglaterra volvían a la rutina diaria de todos los días.

Candy está suspirando constantemente, pensando en lo aburrida que esta la clase y su vida actual, sin nada más que explorar ya que el internado era un sustituto parecido a la cárcel, con la diferencia que servían comidas nutritivas y las monjas eran amables, por lo general.

"Sera mejor que prestes atención a la clase Candy o sino empezaras muy mal el año escolar, que por cierto se pondrá más difícil que el anterior!" Le reta una de las monjas, que también ensenaba en la escuela secundaria.

"Lo siento, no volverá a pasar." Contesta la rubia pecosa, roja de vergüenza de haber sido objeto de atención.

"No pierda su tiempo con Candy hermana que es una muy mala alumna, y solo tiene interés en perseguir a los chicos!" Exclama Eliza lanzándole una sonrisa de satisfacción.

"Esto no es verdad, a mí me interesan mucho los estudios y a cualquiera le puede pasar estar en las nubes temporalmente!" Le grita la rubia pecosa agitada.

"Pues yo sugiero que no vuelvas a estar en las nubes temporalmente, o sino la próxima vez como castigo escribirás en la pizarra me la paso en las nubes 100 veces, me entendiste Candy?" Le advierte la hermana severamente.

"Si hermana, y le juro que no volverá a pasar." Le contesta la rubia pecosa bajando la cabeza, no sin antes ver las miradas de victoria de Eliza y Luisa.

Finalmente después de 3 horas de clases, suena la campana del recreo y los alumnos se dirigen excitados en dirección del jardín.

"En que estabas pensando todo este tiempo Candy? Acaso en Terry?" Le pregunta Annie curiosamente.

"Claro que no, pensaba más bien en lo triste y vacía que me siento con las vacaciones terminadas y de regreso a la rutina diaria." Le contesta la rubia pecosa lentamente.

"No te pongas así amiga, que también los estudios y la vida de todos los días pueden ser muy compensatorio, sobre todo si sacas buenas notas!" Exclama Patty pensando en todo lo que tenía que estudiar, a fin de sacar notas excelente y permanecer siendo la mejor alumna de la clase.

"Para ti si, pues eres una alumna brillante y te encanta estudiar, sin embargo yo prefiero más bien explorar todo lo que está a mi alrededor y conocer gentes." Le dice Candy exasperada de tener que siempre estudiar extra para no quedarse atrás.

"Pues yo estoy de acuerdo con las 2, y prometo estudiar más este ano y así ser el orgullo de Archie, sacando mejores notas!" Declara Annie guiñándoles del ojo.

"Muy bien dicho, y les prometo que les ayudare a las 2 con los estudios, para que así saquen notas apropiadas!" Exclama Patty mirando atentamente a Candy, pues sabía muy bien lo despistada y traviesa que era la rubia pecosa, y lo último que quería, es que ella se quedara atrás: 'Pasare tiempo extra con ella, y estoy segura de que así se sacara notas brillantes, y Eliza no tendrá más remedio que sentir envidia!'

Pasan los días, hasta que finalmente llega el fin de semana, día favorito de todo el mundo, y Candy ha decidido irse a pasear por su cuenta, pensando mucho en Terry y extrañándolo pues no lo había frecuentado desde su llegada a Inglaterra, y confiaba en que se toparía con él en cualquier momento.

Al oír la voz del chico de sus pensamientos, la rubia pecosa se pone a temblar en anticipación:

"Veo que te he hecho muchísima falta, tarsana con pecas, si te has venido hasta la colina para declararme tu amor!" Exclama Terry acercándose a ella lentamente.

"Que susto me diste y quien te dice que estaba pensando en ti? Ni que fueras el único hombre del planeta!" Le contesta Candy sonrojando.

"Mentirosa, y si piensas darme celos con Albert pierdes tu tiempo, ya que se lo noble que es el como individuo y nunca se atrevería a quitarme lo que más quiero!" Exclama Terry con pasión.

Candy lo mira atónita y no sabe que pensar, ya que hasta ahora el chico rebelde no ha hecho otra cosa que tratarla con brusquedad y complicarle la vida.

Como si leyera sus pensamientos, Terry le agarra la mano y se la lleva hasta el lago azul brillante de la colina, y sin perder el tiempo le dice:

"Debo confesarte algo Candy, sé que a veces soy brusco pero tú me gustas muchísimo, y aunque no compartas mi pasión por el teatro te admiro como a nadie, y estoy convencido de que encontraras tu camino, tarde o temprano."

Abriendo los ojos en grande, la rubia pecosa declara: "así que tu pasión es el teatro? Quien lo hubiera dicho con tu carácter tan complicado y rebelde! Ahora entiendo porque te gusta la soledad, tienes tu mundo privado al que nadie puede participar, y me imagino que de alguien lo tendrás, o?"

Aclarándose la garganta, el chico rebelde continua: "bueno, en realidad hay muchas cosas que no sabes de mí y es tiempo de que te cuente mi verdad….."

"Que verdad?" Interrumpe Candy intrigada.

"Mi nombre es Terry Graham Grandchester y mi madre es Eleonora Baker, la gran actriz Americana, mi padre es un duque Ingles y aunque yo allá nacido en Londres también soy Americano de sangre, y algún día quiero irme a vivir a los Estados Unidos… Sabes, Nueva York es la ciudad del teatro y los musicales y yo nací para ser parte de este mundo!"

Candy lo mira fascinada, y no quiere interrumpirle pues se da cuenta de que posiblemente esta sea la única vez, que aquel chico rebelde le delate lo que su corazón siente en estos instantes, finalmente ella comienza realmente a entenderlo y amarlo profundamente: 'sus ojos brillan cada vez que habla de los juegos en el teatro, y me siento tan halagada de que el comparta sus sueños conmigo…'

Perdido en sus propios pensamientos, Terry prosigue:

"Desgraciadamente mis padres se divorciaron cuando yo tenía 5 años, mi madre regreso a los Estados Unidos y yo me quede en Inglaterra con mi padre…"

"Y como se conocieron?" Interrumpe Candy con curiosidad.

"Mi padre hizo un viaje a América para asistir a una obra de teatro que daba mi madre, una principiante adolescente de 15 años en aquel entonces, que apenas empezaba, y al verla, aquel joven de 20 años de edad se enamoró perdidamente de ella, y así empezaron a frecuentarse; Unos años más tarde nací yo y aunque todo parecía color de rosas, los problemas comenzaron, hasta que finalmente decidieron separarse, excepto que mi padre fue cruel con mi madre y le quito lo que ella más quería en este mundo: Yo, y desde entonces comenzó la pesadilla!"

Y tratando de contener su rabia, Terry continua:

"Mi padre decidió casarse con una Inglesa de familia rica a quien él no amaba, olvidándose por completo del amor que estoy seguro todavía sentía por mi madre, y al separarme de ella, solo provoco que yo empezara a odiarlo; Pasaron unos anos y aquella mujer le dio 2 hijos, y yo pase a ocupar el segundo lugar.

Finalmente viendo lo mal que me llevaba yo con su nueva mujer, mi padre termino mandándome a diferentes internados donde no aguantaba ni un semestre, fugándome cada vez que podía y jurando que algún día viajaría a los Estados Unidos para reunirme con mi madre; Desgraciadamente tuve que esperar hasta entrar en la adolescencia, y recién el año pasado hice mi primer viaje en barco: recuerdo lo feliz que estaba de poder verla al fin, y poder contarle, que al igual que ella yo también sentía una pasión infinita por el teatro….Lamentablemente al llegar yo hacia el hogar donde ella vivía y tocarle la puerta, su reacción fue muy fría y distante, y en vez de cogerme en sus brazos y llenarme de besos me echo sin piedad, y esto nunca se lo perdonare!"

Y mirando a la rubia pecosa con lágrimas en los ojos, el chico rebelde prosigue: "era una helada mañana invernal del mes de enero y yo no iba muy bien abrigado, ya que en Londres los inviernos son menos fríos que en Nueva York, sin embargo esto no me preocupaba porque mi corazón estaba herido, y a partir de aquel momento jure convertirme en alguien con el alma de piedra, agarre el primer barco rumbo a Inglaterra, y ahí…."

"Y ahí fue donde nos conocimos…" Termina Candy dulcemente, y con la voz llena de emoción continua: "nunca olvidare aquel encuentro Terry, que para mí se convertiría en el día más feliz desde la muerte de Anthony, y perdone que te lo mencione, pero es que al yo tratarte y discutir contigo, también sentía nacer en mí, la Candy rebelde que siempre fui, y creí haber perdido para siempre… A partir de este momento enterré en mi corazón, a la triste y desdichada Candy, para darle el espacio a una Candy más feliz y decidida a vivir de nuevo!"

"No sabes lo feliz que me hace oírte decir esto Candy pues yo también me sentí atraído en ti al instante, a pesar de tus pecas y tus interminables bucles!"

"Terry eres un grosero!" Le grita la rubia pecosa tirándose sobre él.

Al caerse los 2 al piso, el chico rebelde aprovecha la ocasión y le planta a Candy otro beso apasionado….

Al sentir sus labios apoderarse de ella la rubia pecosa se siente derretir en los brazos fuertes de Terry, y cerrando los ojos para poder gozar del momento permanece inmóvil durante mucho tiempo, hasta que la respiración acelerada de él la vuelve a la realidad, y tratando de componerse, Candy quiere levantarse pero Terry se lo impide:

"No te resistas Candy, que tu cuerpo me acaba de demostrar lo mucho que me deseas….."

"Cállate y no digas más, que sino estropearas la linda amistad que tenemos!" Le grita la rubia pecosa indignada de haberse dejado caer en tentación.

"No te engañes a ti misma, que aquella linda amistad de la cual hablas la tendrás tú con Albert, que es demasiado bondadoso para sentir una pasión intensa por ninguna mujer por más hermosa que sea, lo que no es tu caso, pues tu a mí me gustas por tu alma rebelde y porque se en lo más profundo de mi ser, que tú eres mi otra mitad."

"Te equivocas respecto a Albert, pues estoy segura de que él también puede ser un hombre apasionado y capaz de hacer feliz a cualquier mujer!" Exclama Candy, pensando en cómo se sentiría ella en los brazos de aquel joven adulto alto y buenmozo de cabellos rubio largo y mirada tierna.

"No trates de darme celos Candy que yo sé muy bien que para Albert tú no eres más que una niñita traviesa y nada más!"

La rubia pecosa le manda una mirada desafiante, y sintiendo unos celos repentinos, se encoje los hombros pensando: 'será verdad lo que dice Terry? Sin embargo lo he visto mirarme profundamente desde que vino cambiado de América y juraría que me ve con otros ojos... Pero bueno que es lo que me pasa a mí con Albert si yo ya tengo a Terry y los 2 nos amamos!'

Acercándose a ella, Terry le murmura dulcemente en el oído: "yo te amo de verdad Candy, y para mí nunca habrá otra mujer." Y sin esperar la respuesta de ella, se encamina de regreso al internado.

"Terry yo también te amo….." Murmura Candy, sintiendo una lagrima brotarle en la mejilla, y acto seguido se sube en el árbol favorito de su chico rebelde: 'de esta manera te sentiré siempre cerca...'

Zoológico de Londres, octubre 1912.

El comienzo del aire otoñal se siente ya en el aire, y ya la gente empieza a poner de lado la ropa de verano y a sacar sus abrigos de invierno, las hojas de los arboles ya se han ido cayendo al suelo y los días cada vez se hacen más cortos. Albert ha estado viviendo y trabajando en el zoológico más grande de Londres desde hace ya casi un año, y a pesar de extrañar América se siente muy a gusto en su nuevo hogar; Sus colegas de trabajo eran todos amables y generosos, e incluso unas cuantas mujeres jóvenes habían intentado conquistarlo sin lograrlo: 'Pensaran que soy gay, y si supieran que yo solo tengo ojos para Candy y que solo el tiempo decidirá si ella algún día me corresponderá….'

Una voz familiar interrumpe sus pensamientos, y volteándose con sorpresa, el joven musculoso de cabellos largos y mirada intensa exclama al ver a Terry:

"Que sorpresa tan grata verte amigo, y dime que te trae acá?!"

Aclarándose la garganta, el chico rebelde le contesta incomodo: "bueno en verdad vine a consultarle acerca de una chica."

"Se trata de Candy, o me equivoco?"

Observando a Albert, Terry se da cuenta de lo perceptivo que es aquel joven, y deseando más que nada confiarse en él continua: "así es, que perceptivo eres, y me alegra mucho poder contar contigo! Eres, y siempre serás para mí el hermano mayor que nunca tuve."

"Habla ya pequeño, recuerda que dije que podías siempre venir a verme cuando necesitaras de mis consejos." Le dice Albert dulcemente.

"Está bien, Candy es la chica más testaruda y orgullosa que conozco y por eso la amo como a nadie, así que quiero que me ayudes a conquistarla, pues por alguna razón absurda ella me quiere hacer creer de que tú también tienes sentimientos para ella, es eso acaso verdad?" Le pregunta Terry observándolo atentamente.

'Dios mío a que se debe el cuestionario? Acaso Candy le dijo algo?'

Fingiendo sorpresa, Albert le dice: "Candy y yo nos queremos como hermanos y esto nunca cambiara, de acuerdo?"

Escudriñándolo, el chico rebelde continua: "está bien te creo, pero solo porque vi con mis propios ojos lo mucho que te preocupas por ella, al igual que ella por ti, pero se en el más fondo de mi ser como le atraigo, y lo celosa que se pone ella cada vez que flirteo con Eliza."

Fulminándolo con la mirada, Albert exclama: "como te atreves a defraudar a Candy de esta manera?! Si de verdad la quisieras nunca hubieras hecho semejante cosa!"

Observándolo con cierta curiosidad, Terry le dice: "si no fuese porque se quién eres, pensaría que estas perdidamente enamorado de tarsana con pecas, así más bien vale que me ayudes o te arrepentirás!"

Sonrojando levemente, el joven rubio de cabellos largo y mirada penetrante continua: "no te preocupes que soy bastante mayor para atraer la atención de chicas adolescente, y además mi mayor deseo es ver a Candy feliz contigo, ya te dije que me caíste bien a primera vista y sé que eres el candidato ideal para ella!"

Ruborizándose en el acto, el chico rebelde le responde: "perdona si dude de ti amigo, lo que pasa es que se lo mucho que Candy te aprecia, y los celos me comen por dentro cuando me imagino que tú le podrías interesar, pero a la verdad es una ocurrencia tonta, ya que tú le llevas como 10 años de edad…"

"8, pero aun así son muchos años, y casi soy como un tío para ustedes 2."

"Y es por esta misma razón que vine a pedirte consejo amigo, estoy desesperado y no sé qué hacer para que ella vuelva a confiar en mi otra vez: la amo tanto y pensé que si tal vez hablarías con ella, te escucharía? Candy siempre hace lo que dices ya que eres la voz de su consciencia."

Acercándose al chico rebelde, Albert le dice mirándole en los ojos: "ha llegado la hora de comportarte como un hombre Terry, tu hablaras con Candy y le abrirás tu corazón, y ya verás que todo saldrá bien…. Confió plenamente en ti pequeño, y sé que no me defraudaras, pues a pesar de tu malcriadez eres bueno y valiente por dentro."

Abrazándolo tiernamente, Terry le dice a Albert con lágrimas en los ojos: "tú sí que me entiendes de verdad y mi mayor desgracia fue no tener nunca una persona admirable como tú, que me guiara."

"Pues que no se hable más del asunto, y a partir de ahora quiero que dejes de ser un niño y empieces a comportarte como un hombre, me lo prometes?"

Antes de que Terry pueda contestarle, la voz repentina lo sorprende en el acto, y su sorpresa es grande al encontrarse frente a frente a la rubia pecosa: "se puede saber qué diablos haces aquí Candy y que te traes?!"

Mirándolo atónita, la rubia pecosa exclama: "vine a ver a Albert y nunca imagine verte acá Terry!"

"No me digas que te escapaste tú también del internado, tarsana con pecas?!" Le pregunta el chico rebelde con admiración.

"Acaso se te olvido que hoy es domingo o qué?" Explota Candy con rabia.

"Vaya, que interesante! Tenemos los 2 adolescentes más rebeldes del internado, y me parece que los dejare solo para que hablen en paz!" Declara Albert guiñándoles del ojo, y sin esperar respuesta se aleja de lo más campante.

Cuando finalmente están solos la rubia pecosa se acerca hacia el chico rebelde, y le dice con rabia: "Terry Graham Grandchester! Quiero que dejes de jugar conmigo y que no frecuentes más a Eliza, o sino terminare de una vez por todas contigo!"

Riéndose a carcajadas, el chico rebelde le responde: "estas empezando a parecértele a la hermana Gray!"

"Hablo en serio, y si no me haces caso me iré con otro chico!" Le advierte Candy con determinación.

Agarrándola con fuerza, el chico rebelde le dice amenazante: "esto nunca Candy me oíste? Serás mía aunque sea a la fuerza pues me perteneces hasta la eternidad!"

"Suéltame Terry que me haces daño!" Grita Candy tratando en vano de despegarse de aquella fiera, pero el amor que siente aquel chico rebelde por la rubia pecosa es demasiado intenso para parar, y sin perder más tiempo Terry la besa como si fuese la última vez, y Candy, temblando de emoción le corresponde, y los 2 quedan abrazados durante un largo momento…

Eliza y Luisa acaban de presenciar aquel acto de pecado, y alarmadas exclaman: "dios mío si la hermana Gray se llega a enterar de esto los expulsara!"

De repente se le ocurre una idea mejor a la chica mezquina, y sonriéndole a su amiga con picardía le dice: "tengo un plan que de seguro funcionara!"

Abriendo los ojos en grande, Luisa exclama: "y que diablos puede resultar mejor que irnos corriendo a contárselo a la hermana Gray, si después de todo esta es nuestra oportunidad para finalmente deshacernos de la pecosa esta!"

'Luisa la odia aún más que yo: que bien pues esto facilitara mi plan para que de una vez por todas expulsen a Candy!' Piensa Eliza satisfecha, y tratando de calmar a su amiga continua: "déjame que te cuente para tu sacar tus conclusiones Luisa, quieres?"

"Pues más te vale que sea un buen plan, que ya no veo la hora de que la echen a la fuerza!" Grita Luisa temblando de rabia, pues en su vida había visto un ser tan irritable como Candy.

"Cállate y escúchame ya! Mi plan es el siguiente: le escribirás una carta a Terry de parte de Candy citándolo una de estas noches en el establo, puesto que ellos conocen mi escritura y sería muy arriesgado hacerlo yo; Mientras tanto tu y yo nos iremos a buscar a la hermana Gray para contarle que los descubrimos besándose a escondidas, y el resto es historia! Que te parece todo?"

"Esto es muchísimo mejor de lo que te creí capaz, así que déjame felicitarte amiga!" Grita Luisa abrazando a Eliza con fervor.

"Felicítame cuando terminemos con todo, que entonces tu y yo tendremos mucho que celebrar, junto a Neil por supuesto, ya que mis pobres primitos estarán en llantos….. Ay que tragedia dios mío!" Exclama Eliza fingiendo lastima, y endureciéndose continua: "nunca le perdonare a Candy por haberme quitado mis 2 amores Anthony y Terry, y juro que ella me las pagara, como que me llamo Eliza!"

"Así se habla amiga, y ya verás que la justicia estará de nuestro lado!" Exclama Luisa poniéndole un brazo alrededor del cuello a Eliza, y sin perder el tiempo le murmura en el oído: "por cierto, he estado observando a Neil últimamente, y déjame decirte que se está poniendo muy atractivo, porque no me lo presentas?"

"Pero si tú ya conoces a mi hermano Luisa!"

"Bueno si, pero me refiero a presentármelo exclusivamente para que empecemos a salir juntos oficialmente, me entiendes no?" Le dice Luisa guiñándole del ojo.

"Veré lo que puedo hacer, pero quiero que escribas esta carta lo más pronto posible que necesito tu cooperación, estamos claro?" Exclama Eliza impaciente.

"Tu mandas jefa!" Le contesta Luisa rodando los ojos.

Candy y Terry están tan sumergidos con ellos mismos, pero de repente la voz autoritaria de la hermana Gray los vuelve a la realidad:

"Ya es hora de que regresemos al internados chicos y chicas, así que a reunirse todos en fila!"

Parándose a toda prisa, los 2 enamorados se ajustan la ropa, y antes de salir de su escondite Terry le murmura a Candy en el oído: "debemos de tener mucho cuidado a partir de ahora que la hermana Gray no es ninguna tonta, y los demás alumnos sospecharan de que últimamente nos hemos estado frecuentando mucho."

Y sin perder más tiempo, Candy y Terry se reúnen con los demás.

Albert los ha visto besarse y siente su corazón arder de dolor: 'adiós mi pequeña Candy, pero por lo menos sé que te dejo en buenas manos pues Terry te cuidara, como lo hice yo hasta ahora…' Y acto seguido regresa a sus actividades laborales, tratando de borrar de su mente la imagen de aquella pareja juvenil enamorada y bien lejos de su alcance.

De regreso en el internado, lo primero que hacen Patty y Annie es llevarse a Candy fuera del alcance de todos y cuestionarla en el acto: "estuviste con Terry verdad? Acaso se besaron ya?"

Ruborizándose, la rubia pecosa les contesta: "bueno en realidad mi intención era aprovechar nuestra salida de zoológico para ir a ver a Albert, pero cuando llegue hasta su puesto de trabajo lo vi en plena conversación con Terry, y antes de que me diera cuenta de lo que me estaba ocurriendo terminamos besándonos con pasión, hasta que finalmente la voz de la hermana Gray nos devolvió a la realidad y el encanto se terminó….."

"Que noticia más buena! Esto quiere decir que ya son una pareja oficial, o?" Exclama Patty excitada.

"Bueno creo que sí pues él se me declaro, pero también me advirtió de que tuviéramos mucho cuidado, pues si a ustedes se les olvido: la hermana Gray nos avisó que nos mantendría bien vigilados a Archie y a mí, después de aquella pelea en Escocia."

Y con una mirada lejana, Candy continua: "para mí aquellas vacaciones de verano se convirtieron en la mejor de mi vida y siempre guardare en mi corazón, aquel primer beso que Terry me dio en la 'fiesta blanca'…"

"Yo sabía que algo grande había ocurrido entre Terry y tu cuando regresaste a la fiesta, roja de rabia aquel día, pero lo que no entiendo es como él te pudo engañar con la zorra esade Eliza!" Exclama Annie frunciendo el ceño.

Luisa y Eliza han estado escuchando toda la conversación desde su escondite, pues tenían la intención de poner su plan en acción esta misma noche, y al oír su nombre, la malvada chica explota: "has oído lo que han dicho de mi estas 2 mosquita muertas? Lo juro que me las pagaran y cuando vean como pierden a su preciosa amiguita se arrepentirán!"

"Cálmate ya amiga que Annie y Patty valen muy poca cosa!" Le dice Luisa pensando efectivamente lo insignificante que eran aquellas 2 chicas: una parecía un ratoncito y la otra, a pesar de ser bella era vacía.

"Pues nadie se burla de mí, y juro por dios que las 3 se arrepentirán de haber nacido!" Grita Eliza temblando de rabia.

"Como tú digas, pero ya no le des más vuelta al asunto y dime mejor que quieres que escriba en la carta que atrapara a Terry y Candy?" Le pregunta Luisa impaciente.

"Muy bien, escribirás lo siguiente…." Y sin perder más tiempo, Eliza se pone a redactar la carta que le quitara la felicidad a Candy, aunque aún no lo sepa.

"Terry solo quiso darme celos con Eliza y yo trate de dárselo con Albert, esto es todo!" Exclama la rubia pecosa exasperada.

"Esto que nos dices es terrible Candy! Acaso Albert no es amigo tuyo para aprovecharte del?!" Grita Annie incrédula.

Bajando la cabeza avergonzada, la rubia pecosa declara con lágrimas en los ojos: "yo no quise decir esto exactamente, y además a Albert muy poco tiene que importarle lo que una adolescente de 14 años haga, pues estoy segura de que el saldrá con muchas mujeres de su edad, y seguro nunca piensa en mí."

"De todas maneras has caído muy bajo amiga, y mejor será que tengas cuidado con Terry a partir de ahora, sé que te sientes muy atraída a él por su carácter tan independiente y rebelde como el tuyo, pero para serte franca a mí Anthony me caía mucho mejor, y pienso que un chico dulce como él te correspondería mucho más." Le dice Annie seriamente.

"Lo que pasa es que nadie entiende, ni conoce a Terry como yo! Es un chico dulce y talentoso que creció sin su madre..."

Y mirando al suelo la rubia pecosa continua: "él es huérfano al igual que yo, y por esto nos complementamos tan bien."

"Te entendemos perfectamente, pero nos preocupas y solo queremos verte feliz." Le dice Patty dulcemente, y aclarándose la garganta prosigue: "nunca conocí a Anthony, pero a mi Terry me da un poco de miedo por su temperamento violento, y siempre está rompiendo los reglamentos del internado."

"Si supieran lo dulce y tierno que puede ser Terry cuando se lo propone, y como dice el refrán: "hay más de lo que parece" así que mejor harían de darle un chance si de verdad son amigas mías…" Responde Candy con voz emotiva.

"Está bien, queremos verte feliz y por esto confiamos en tu decisión, pero por favor ten mucho cuidado con Eliza y la hermana Gray, pues tengo la sensación de que estas 2 te están vigilando sin que lo sepas." Le advierte Annie suavemente.

"Gracias por ser tan buenas conmigo chicas, y quiero decirles que ustedes 2 siempre serán mis amigas del alma sea donde este!" Exclama Candy abrazándolas con fuerza.

Al sentir las primeras gotas de agua, las 3 chicas se van corriendo a sus habitaciones, y después de desearles las buenas noches a Annie, Candy y Patty se encaminan a su respectivo dormitorio.

Lo primero que ve Candy al abrir la puerta de la habitación es un sobre con su nombre imprimido en él, y al abrirlo y leer el contenido de la carta, su corazón se pone a latir con fuerza.

"Que pasa que te has puesto pálida amiga?" Le pregunta Patty sorprendida.

"Es una carta de Terry y quiere verme en el establo esta misma noche!" Exclama la rubia pecosa brincando de alegría.

Suspicaz, Patty le quita la carta a su amiga y se pone a leer en voz alta:

"Querida Candy,

Quiero que nos encontremos esta noche a las 10pm en el establo porque tengo un secreto que confesarte que explicara muchas cosas sobre mi pasado.

Por favor acepta este encuentro conmigo como un inicio de nuestra relación, y espero que de ahora en adelante lleguemos a compartir muchas cosas más.

Te quiero eternamente, y para mí siempre serás el amor de mi vida….

Se despide de ti, con un beso apasionado

Terry Graham Grandchester.

Patty observa a su amiga atónita y exclama con certitud: "esto es una trampa Candy, y te ruego de que no salgas de esta habitación hoy, por el amor de dios!"

"Pero que cosas dices Patty si Terry está loco de amor por mí, y esta misma noche me lo demostrara!" Exclama Candy éxtasis.

"Pues yo te repito que la persona que escribió esta carta no es Terry, y si aún fuese así: no pienso que el sería tan tonto como para arriesgar su suerte y que los pillen!" Le grita Patty exasperada.

"Lo que pasa es que tu relación con Stear es tan tranquila en comparación a la mía, y por eso nunca entenderás la pasión que nos une a Terry y a mi….." Continua la rubia pecosa, sonando con el momento en que finalmente estará en los brazos de su chico rebelde.

"Lo que Stear y yo tenemos es muy sagrado y especial, y aunque seamos tímidos, también podemos ser apasionados!" Le reprocha Patty en llanto.

"No quise ofenderte amiga, perdóname por favor." Le dice Candy abrazándola tiernamente.

Secándose las lágrimas, la chica tímida le suplica una última vez: "prométeme que no saldrás de tu habitación esta noche Candy, que mi 6to sentido me dice que aquel encuentro terminara muy mal y yo nunca me equivoco."

Viendo lo afligida que esta su amiga, Candy decide mentirle: "no te preocupes que hoy me acostare temprano."

'Esperare a que Patty se duerma porque nadie me impedirá de volver a estar en los brazos de Terry….'

Finalmente a las 9h50pm Patty está profundamente dormida y Candy aprovecha la ocasión para quitarse el pijama, y ponerse rápidamente la ropa más caliente que encuentra, pues ya con el mes de Octubre empezado las noches resultaban ser bastante frescas, y abriendo la puerta suavemente, sale de la habitación, encaminándose por el pasillo sin hacer el menor ruido.

Al abrir la puerta principal, la rubia pecosa tiembla al sentir el aire otoñal de la noche, y cerrándola con cuidado se dirige hacia el establo sin perder tiempo…

Terry se siente muy confundido después de haber leído la carta escrita por Candy citándolo en el establo: 'qué diablos se traerá conmigo ahora, tarsana con pecas? Lo juro que si esto es una trampa de ella, me las pagara a besos forcados…..'

Abriendo la puerta del establo, Terry entra a toda prisa y cerrando la puerta tras él, enciende la linterna que trae con él, iluminando el rostro de la rubia pecosa:

"Buenas noches Candy, y se puede saber porque diablos querías verme con tanta urgencia?"

"Terry eres tú!" Exclama la rubia pecosa abrazándolo con fuerza, y antes de que el chico rebelde le pueda contestar, se abre la puerta violentamente, y apagando su linterna en el acto, los 2 se quedan inmóvil en la oscuridad.

"Quien anda ahí?" Oyen a la hermana Gray rugir, y acto seguido, la inconfundible voz de Eliza les hiele el corazón:

"Porque no enciende usted su propia linterna hermana Gray? Luisa y yo escuchamos ruidos y algo me dice que alguien está escondido en el establo haciendo algo que no debería, verdad amiga?"

"Así es, y espero que los culpables salgan ya de su escondite y admitan su pecado!" Exclama Luisa con victoria.

La monja mayor ilumina el establo, rincón por rincón y al descubrir a Terry con los brazos alrededor de Candy, su sorpresa es tan grande que se queda muda por un instante.

Eliza aprovecha de la ocasión para intervenir: "hay que decir que en este internado se deja demasiado libertad y que esto tiene que acabar! No hay de extrañarse en absoluto de ver a una huérfana seducir un lord, y yo no quiero ni imaginarme lo que dirá el señor Grandchester, cuando se entere de que su hijo mayor está cortejando una pobre como tu Candy!"

"Cállate Eliza o te parto la cara!" Ruge Terry temblando de rabia, y finalmente reponiéndose la hermana Gray ruge:

"El que se debe callar eres tu Terry Graham Grandchester ,y déjame decirte que para esta clase de comportamiento el castigo es grande!"

Y aclarándose la garganta, la monja mayor continua:

"Claro que siendo el hijo de un lord tu castigo será mínimo, así que pasaras una semana encerrado en tu habitación! Y apuntando del dedo a Candy exclama:

"En cambio, la señorita Candy White Andry será expulsada del internado y deportada a América mañana mismo!"

Al oír aquellas terribles palabras, la rubia pecosa se arrodilla delante de la monja mayor y le dice: "por favor le ruego que me perdone y reconsidere la situación pues creo que todo fue un mal entendido, alguien nos citó a los 2 en el establo, al principio yo creí que era Terry, pero al ver su mirada asombrada me di cuenta de que se trataba de una trampa!"

"Hay que ver que buena actriz es Candy tratando de convencer que es una inocentona, cuando todo el mundo sabe lo que una recogida del 'hogar de Pony' es capaz!" Exclama Luisa con satisfacción, pues por fin se liberaría de la chica más irritante del planeta.

"Lo que dices es mentira Luisa y tu ni me conoces para juzgarme!" Le grita Candy con lágrimas en los ojos.

"Dios mío como no me di cuenta antes! Tú organizaste todo esto Eliza, y juro que pagaras por todo el daño que estas causando: debí de tener más cuidado contigo y no sé cómo diablos puse mis ojos en una zorra como tú! Eres el demonio puro, y deseo que te pudras en el infierno!" Exclama Terry con rabia.

"Silencio Terry Graham Grandchester, y exijo que te quedes en tu habitación castigado por una semana, saliendo solo para recibir clases, y en cuanto a Candy White Andry: "no te quiero volver a ver más nunca ver en mi vida, y te ordeno que haga sus maletas, y pensándolo mejor, permanecerá en la 'torre del castigo' hasta que llegue la hora de marcharte rumbo a los Estados Unidos!"

Al oír aquel ultimátum tan rígido, la rubia pecosa siente que el mundo está derrumbándose y se desmaya en el acto….

Aquí se termina un capítulo más, y la etapa de CANDY vs TERRY también, ya que la expulsaran!