La verdadera historia de Candy White
(capitulo 13)
Puerto de Southampton, finales de octubre 1912.
Al ver el barco alejarse del puerto de Southampton, a Candy se le hacen agua los ojos y piensa en toda la gente que dejo atrás: 'adiós Annie, Patty, Stear, Archie, hermana Gray y el famoso internado en donde pase los 10 meses más intenso de mi vida…. Adiós Terry, Albert y perdónenme por irme sin despedirme de ustedes, pero les juro a todos que seguiré por el buen camino y no los defraudare…
El ruido repentino que oye la distrae, y caminando rápidamente hacia la cabina, abre la puerta para investigar de donde proviene aquel sonido raro que escucho, y menuda sorpresa se lleva al ver a un chico pequeño salir de una de las maletas:
"Quien eres y que haces aquí, pequeño?" Le pregunta Candy alarmada.
"En primer lugar, no soy ningún pequeño: seré bajo de estatura pero voy a cumplir los 14 muy pronto!"
"Tienes la misma edad que yo, pero parecerías más bien mi hermanito menor!" Se ríe Candy a carcajadas.
Observándola con interés, el chico exclama de repente: "es la primera vez que veo a alguien con tantas pecas pero eres muy atractiva, y aunque seas más alta que yo, me gustaría que salieras conmigo, aceptarías ser mi novia?"
"Lo siento pero a mí solo me gustan los chicos altos, y además mayores!" Le contesta la rubia pecosa tirándole la lengua.
"Que lastima pero ni modo!" Y extendiéndole la mano, el chico continua alegremente: "me llamo Jimmy por cierto, y tú quién eres?"
"Mi nombre es Candy White, y me puedes explicar ahora que hacías escondido dentro de una maleta?"
"Soy polizonte, y te ruego que no me delates o sino nunca llegare a América! Mi sueño es convertirme en un marinero, y solo saliendo de este pequeño país lo podre, lo único malo es que llevo muy poco dinero y el pasaje es muy caro, así que opte por permanecer dentro de una maleta grande hasta mi llegada y casi lo logro, pero de repente sentí hambre, y decidí investigar lo que hay en la cocina, me acompañas?"
"Un momento! Lo que haces es ilegal, y podrían descubrirte, así que porque no lo dejas todo por mi cuenta y yo te traigo algo de comer, que dices?" Le contesta Candy guiñándole del ojo.
"Que buena eres, pero me traerás mucho de comer, verdad?" Exclama Jimmy entusiasmado.
"Tu déjalo por mi cuenta, y más vale que permanezcas escondido si no quieres que te deporten!" Y sin perder más tiempo, la rubia pecosa se va a la cocina a ver lo que hay.
Escuela de monjas, un par de horas más tarde.
La hermana Gray está sentada en su escritorio revisando unos papeles, de repente la puerta de su oficina se abre, y de ella ve entrar a la hermana María junto a Annie y Patty.
"Que es lo que pasa y es que acaso no saben que deben tocar la puerta antes de presentarse?!" Exclama la monja anciana, molesta de aquella interrupción.
"Lo sentimos mucho hermana Gray, pero es que Candy se ha escapado del internado y no sabemos dónde encontrarla!" Gritan las 3 al mismo tiempo.
Abriendo los ojos en grande, la monja mayor exclama incrédula: "dios mío, pero porque cuando las cosas ya se estaban arreglando, y además yo ya estaba de su lado!"
"Lo que pasa es que Candy se sentía muy culpable por lo de Terry, y a mi parecer habrá querido reunirse con él?" Contesta Patty mirando al suelo.
"Creo más bien que ella quería empezar una nueva vida en su propio hogar." Declara Annie, conociendo a su amiga de infancia a la perfección y sabiendo lo mucho que añoraba el 'Hogar de Pony'.
"Sea como sea, Candy es una alumna ejemplar y hay que recuperarla antes de que sea demasiado tarde!" Exclama la hermana María agitada.
"Desde el puerto de Southampton es donde sale la mayoría de los barcos!" Y agarrando su chaqueta, la hermana Gray continua: "marchémonos antes de que sea demasiado tarde!"
Y acto seguido, las 4 salen del edificio en busca de un taxi…..
A lo largo del mar, mientras tanto…
Candy observa a su nuevo amigo comer con delicia, y sin saber porque, comienza a hablarle del 'Hogar de Pony': "yo soy huérfana, sin embargo crecí rodeada del amor de las 2 mujeres más fabulosas del mundo, la hermana María que siempre fue más estricta pero con un corazón excepcional, y la señorita Pony, más bien dulce pero la más sabia siendo la mayor de las 2…"
"Yo también soy huérfano, pero me escape de varios lugares pues no podía aguantar el maltrato que recibía en cada sitio en que aterrizaba, y es por esta misma razón que decidí viajar y convertirme algún día en un marinero…. Amo tanto el mar, pues para mi representa la libertad que siempre soné tener, y AMERICA es mi continente ideal!" Exclama Jimmy interrumpiéndola.
"Eres un aventurero como yo Jimmy, y creo que juntos realizaremos nuestros sueños!" Le dice Candy guiñándole del ojo.
"Sin embargo tienes dinero si pudiste pagarte un pasaje tan caro, así que me parece que tú y yo no pertenecemos a la misma categoría!" Exclama el chico dándole la espalda a la rubia pecosa.
"Deja que te explique, fui adoptada por un señor muy mayor y muy rico, pero al escaparme del internado, también rompí lazos con él y ahora vuelvo a ser la misma de antes: libre e independiente de todo compromiso, y aunque aún no se lo que deseo en la vida, sé que tarde o temprano, dios me iluminara y entonces todo resultara claro….."
"Deberías unirte a un convento!" Interrumpe Jimmy riéndose a carcajadas.
"Hablo en serio así que no te burles!" Le grita Candy enojada.
"Estoy bromeando, y dime algo: acaso no dejaste algún galante Ingles acá?" pregunta Jimmy curioso.
Sintiendo las lágrimas repentinas recorrer por sus mejillas, la rubia pecosa le dice amargamente: "su nombre es Terry Graham Grandchester y juro que nunca he amado a alguien tanto como a él, a pesar de su carácter rebelde y difícil…"
"Dijiste Terry Grandchester?! Este nombre es lo más sagrado que hay en el país y el padre de tu chico es un Lord muy respetable!
Abriendo los ojos en grande, la rubia pecosa exclama asombrada: "tú conoces a Terry?!"
"Bueno no personalmente, pero su apellido es el más famoso del país." Le dice Jimmy.
"Terry fue el chico que más ame, desgraciadamente yo no era la única y Eliza logro separarnos…" Exclama Candy deprimida.
"Así se llama tu rival, no?" Le pregunta Jimmy con curiosidad.
"Eliza es la chica más malvada que conozco y lamento tanto el día en que cruzo mi camino, pues desde entonces solo he vivido desdicha a su lado." Responde la rubia pecosa al borde de las lágrimas.
"Todos tenemos enemigos en este mundo así que no estás sola: lo importante es que logres demostrarle que eres más fuerte que ella, esto es todo!" Exclama Jimmy guiñándole del ojo.
"Tienes razón, y te prometo que cuando lleguemos a América, tú y yo haremos todo por siempre mantener el contacto, de acuerdo?" Le dice Candy sonriente.
"Si es que el capitán no nos pilla antes!" Le grita Jimmy escondiéndose detrás de una de las maletas en vano, pues al verlo el capitán: un hombre alto y apuesto de unos treinta y pico anos de edad, lo agarra con todas sus fuerzas y le administra una palmada de primera.
"Esto es para que dejes de comportarte como un niño y para que aprendas a respetar las reglas!"
Mirándolos atónita, la rubia pecosa exclama: "acaso tuvo que ser tan rudo con él?"
"Jimmy es el polizonte más testarudo que conozco, y por si no lo sabias: no es la primera vez que intenta escaparse de Inglaterra!" Exclama el capitán apuntándole del dedo.
"Cállese jefe y no diga más!" Grita Jimmy temblando de rabia por haber sido humillado delante de una chica.
"Te aseguro que si fueras mi hijo te habría sentado en mis piernas para administrarte una buena pela! Le grita el capitán avanzando hacia el amenazante.
"No creo que se atreva a hacer esto, pues ya entre en la adolescencia y no soy ninguna criatura!" Le grita Jimmy provocante.
"A mi poco me importa esto, pues mi única hija tiene 15 años y todavía recibe palizas mías, de vez en cuando…" Le contesta el capitán avanzando hacia el amenazante.
"Si me toca, me arrojare al mar!" Le grita Jimmy temblando de miedo, pues sabia de que de un momento al otro recibiría otra una paliza.
"Pues tírate ya y así nos liberamos ya de ti!" Ruge el capitán avanzando hacia él.
Candy observa la escena con interés, y al ver Jimmy acercarse al borde del barco al punto de arrojarse al mar, lo agarra con todas sus fuerzas suplicándole:
"Por favor no te arrojes Jimmy o sino me veré obligada a arrojarme yo también!"
En este mismo instante, unos brazos fuertes los salvan del desastre, y al regresarlos al barco lo primero que hace el capitán es administrarle a Jimmy la bofetada más fuerte de su vida, y el impacto es tan grande que el chico cae al suelo casi inconsciente:
"Capitán! Es que acaso me quiere matar o qué?!" Exclama Jimmy ruborizado.
"Solo deseo que te comportes como un hombre y dejes de ser aquel niñito inútil que se la pasa complicándome la vida, entiendes?" Le dice el jefe severamente.
"Mi mayor deseo es ser un marinero, y no sabe usted cuánto lo admiro jefe!" Exclama Jimmy mirando al suelo, y continua: "esta es la única razón por la cual me la paso escondiéndome en todos los viajes, pues no tengo lo suficientemente dinero, como aquella señorita por ejemplo."
Mirando a la rubia pecosa con curiosidad, el capitán declara: "quien es usted, y como es que se ha atrevido a esconder aquel vagabundo en mi barco, señorita!"
Ruborizándose en el acto, Candy exclama: "yo solo quise ayudarlo, pues se lo difícil que es ser huérfano y estar dependiendo de uno mismo en este mundo… Yo tuve la suerte grandísima de ser adoptada por una familia millonaria en cambio Jimmy no, y yo prometí ayudarlo como sea, y yo nunca rompo con mi promesa, entiende?"!
"De acuerdo, lo hare por ti pero solo porque me recuerdas muchísimo a mi hija, que al igual que tu debe sentirse muy sola sin padres, ya que yo viajo mucho, y mi mujer murió cuando ella era solo un bebe….."
"Y con quien está su hija en su ausencia?" Le pregunta Candy curiosa.
"Pues con la servidumbre, ya que mi trabajo exige mucho de mi tiempo." Responde el capitán serio.
"Entiendo. De todas maneras su hija tiene mucha suerte de tener padres, pues yo ni madre tengo, y pase mi niñez en un orfanato, en donde afortunadamente tuve a 2 madres y muchas amistades."
"Me parece que eres una buena chica, y Jimmy tiene mucha suerte de tener un ángel guardián como tú!" Le contesta el capitán.
"Por favor, le ruego que no lo deporte y que le dé una oportunidad pues Jimmy es un buen chico y solo quiere convertirse en un marinero, entiéndalo por favor, que él no tiene a nadie en este mundo….." Le dice la chica pecosa.
"Está bien se la daré, pero solo porque tú me lo pides y espero que no me arrepienta de mi decisión." Le contesta el capitán dudoso.
"Sabía que usted me entendería capitán, y le ruego que me comprenda pues yo también soy una huérfana y se perfectamente cómo se siente Jimmy."
La voz desesperada de uno de los trabajadores los interrumpe: "capitán, acabo de ver una multitud de pájaros volar en grupo en el cielo y usted bien sabe lo que esto significa!"
Mirando a Jimmy intensamente, el capitán le pregunta repentinamente: "me imagino que tú también sabrás lo que significa esto, si es que en realidad quieres ser marinero, no?"
Poniéndose pálido, el chico exclama: "Dios mío... Va a estallar una tormenta!"
"Dijiste acaso tormenta Jimmy?" Le pregunta la rubia pecosa temblando de miedo.
"Así es Candy pero si las ratas siguen escondidas en el depósito de mercancías a lo mejor no es tan grave." Le dice el chico sonriéndole.
"Siento decirles esto, pero yo no vi más ratas abajo, y estos animales son los primeros en escaparse cuando un barco esta al punto de naufragar…" Les interrumpe el trabajador bajando la cabeza.
"Esto quiere decir que nos vamos a morir?!" Grita Candy alarmada, pero la voz firme del capitán la tranquiliza:
"No necesariamente, hemos tenido varios casos de tormentas violentas y hasta ahora hemos podido combatirlas; Claro está que siempre existe el riesgo de perder trabajadores o que el barco se hunda, pero esto hace parte de nuestro trabajo, y un buen marinero no debe acobardarse con los peligros, entiendes Jimmy?"
"Si jefe, gracias por sus palabras sabias y le prometo ayudarlo en lo que pueda y así demostrarle que mi futuro es ser un marinero y estar aquí con ustedes!"
"Muy bien, pues empecemos a reunir todos los cubos que encontremos y así evitar que entre agua innecesaria! Yo alertare los demás barcos que están por los alrededores y desviare la ruta para ver si podemos evadir la tormenta aunque no lo creo, el cielo ya está cubierto de nubes y lloverá en cualquier momento….." Contesta el capitán frunciendo el ceño.
"Y yo, que puedo hacer?" Pregunta la rubia pecosa.
"Tu curaras a todos los heridos que se te crucen por el camino, poniéndoles vendajes donde los necesite, en fin cuidaras de mis trabajadores como lo hacen las mujeres con sus hombres en general." Le responde el capitán lentamente.
"Quiere que haga de enfermera? Pero si solo soy una chica!" Exclama Candy aturdida.
"El trabajo de enfermera no es nada del otro mundo Candy: toda madre cuida de su hijo o esposo y estoy seguro de que por más joven que seas, habrás cuidado alguien, en algún momento de tu vida, o me equivoco?"
"Es verdad! Hace algunos años cuando todavía vivía en el 'Hogar de Pony', un niño pequeño se cayó del árbol fracturándose la pierna, y yo lo cure!" Exclama la rubia pecosa guiñándole del ojo.
"Muy bien, pues manos a la obra todo el mundo!" Ordena el capitán.
Efectivamente, unos minutos más tarde caen las primeras gotas de agua….
Mientras tanto en el Puerto de Southampton…..
Annie, Patty y las 2 monjas salen corriendo del taxi pero ya es demasiado tarde: el puerto está completamente vacío y el único barco del día, ya se ha ido.
"Oh no, y ahora que hacemos?" Exclaman Annie y Patty lamentando no poder haberse siquiera despedido de su amiga.
"Candy ya se marchó sin saber el gran vacío que dejó atrás…." Contesta la hermana Gray con voz grave.
"Nunca te olvidaremos…" Dice la hermana María llorando silenciosamente.
La repentina lluvia inesperada las regresa a la realidad, y sin perder más tiempo, las 4 regresan al taxi que todavía las está esperando:
"De regreso al colegio de monjas, por favor!" Exclama la hermana Gray y acto seguido el carro demarra.
Mientras tanto, en altamar…
La lluvia se hace cada vez más fuerte y las olas se han elevado considerablemente, los trabajadores corren de arriba para abajo junto a Jimmy y Candy, mientras que el capitán maneja el barco con gran precaución gritando órdenes al mismo tiempo:
"Busquen más cubos y dense prisa en llenarlos de agua o sino el barco se hunde!"
"Si capitán!"
El repentino movimiento brusco del barco causa la caída de varios trabajadores e incluso Jimmy que intenta pararse, pero la pierna le está chorreando de sangre y Candy al verlo se alarma: "Deja que me ocupe de curarte amigo!" Y acto seguido, se va corriendo a buscar algo para parar el sangramiento.
Después de encontrar un par de palos de madera la rubia pecosa regresa, y agachándose hacia Jimmy le dice dulcemente: "aguanta el dolor por favor, y espero que mi técnica funcione."
Armándose de valor, Candy agarra la pierna de Jimmy, e instalándole las 2 maderas en conjunto, saca un pañuelo de su bolsillo y hace un vendaje para prevenir que sigua chorreando sangre.
Efectivamente al rato esto funciona, y sin perder más tiempo se dirige hacia el próximo herido: "Quien más necesita mi ayuda?"
Finalmente, después de 2 horas para la tormenta, y viendo lo bien curado que están todos los heridos, el capitán exclama: "felicitaciones Candy que has hecho un muy buen trabajo! Estas segura de que no quieres ejercitar la medicina en tu futuro?"
La pregunta toma la rubia pecosa por sorpresa, y de repente es como si una luz la hubiese iluminado: 'dios mío, como es que no me di cuenta antes? Mi futuro es convertirme en una enfermera y a decir verdad, no hay nada que me cause más placer que cuidar la gente, en general…'
Mirando al capitán atentamente, Candy le contesta:
"Pienso que usted ha acertado bien efectivamente, y cuando llegue a América mi objetivo es ingresarme en el primer colegio de medicina que me pueda ofrecer el país!"
"Lo sabía, y déjame decirte que estoy muy orgulloso de ti Candy, al igual que tu Jimmy, y espero que de verdad estés consciente de lo difícil y comprometedor que es, ser marinero muchacho!" Les dice el capitán con emoción.
"Lo estoy jefe, y es por esta misma razón que empezare a comportarme en un hombre, de ahora en adelante y dejar mi niñez atrás!" Contesta Jimmy con una nueva resolución.
"Muy bien, pues ahora a descansar todos, que en un par de días llegamos a América!" Declara el capitán.
Zoológico de Londres, a las 10 de la mañana.
Albert está alimentando a los animales, pero al ver George correr hacia el con una carta en la mano, sabe que algo importante ha pasado:
"George, que sorpresa tan grata verte y que es lo que te trae por acá?!"
"No creo que sea tan 'grata' la sorpresa cuando lea lo que dice esta carta." Contesta el mayordomo con seriedad.
Tomando el pedazo de papel que George tiene en la mano, Albert se pone a leerlo rápidamente, y el color de la cara se le va al darse cuenta de que Candy, su amor platónico se ha marchado del país para regresarse a su continente América, y sintiendo una rabia repentina, el joven de cabellos largo rubio exclama:
"Que chica tan tonta, y como ha podido traicionarme así?!"
Aclarándose la garganta, el mayordomo continua: "con todo su respeto, la señorita Candy White Andry no sabe quién es usted en realidad, ni tampoco cuanto la ama."
Mirando al suelo con pudor, Albert declara: "y nunca lo sabrá, pero lo que me preocupa es lo fácil que le fue a ella renunciar a la riqueza y comodidades de los Andry, pues me imagino que cualquier otra persona hubiera aprovechado aquella única oportunidad que se le presentase."
"Tal vez la señorita tenga su propio orgullo y también sea más independiente de lo que se imaginaba usted?"
Mirando a su mayordomo de confianza con respeto, el hombre de cabellos rubio largo contesta: "tienes toda la razón como siempre George, y es por esto que siempre he confiado en ti plenamente, gracias por ser tan fiel conmigo y permanecer a mi lado."
"El placer es mío Albert."
Frunciendo el ceño repentinamente, Albert declara: "si Candy ya no está, será mejor que nos marchemos ya de regreso a América."
"Si hacia lo desea, pues así será." Contesta el mayordomo suavemente.
"Dame un par de semanas, el tiempo necesario para darles mi renuncia y que empleen a otro. Puedes marcharte ya George, y gracias por la información."
"Sí señor."
Al ver al su mayordomo de confianza alejarse, a Albert se le hace un nudo en la garganta y piensa: 'George ha sido mi cómplice hace tantos años, y él es el único que me conoce de verdad…' Y sin perder más tiempo, el hombre de cabellos rubio largo retorna a su ocupación laboral.
Nueva York, una linda mañana soleada de principios de Noviembre.
Finalmente después de una semana en el océano, Candy, Jimmy y los demás están desbordando de alegría al ver la estatua de la libertad aproximarse:
"Ya llegamos dios mío y esto me parece un sueño!" Exclama la rubia pecosa saltando de alegría.
"Finalmente puedo ver América con mis propios ojos!" Grita Jimmy todo emocionado.
"Así es, y yo por fin podre pasar un tiempo con mi única hija." Declara el capitán alegremente.
Al desembarcar en el puerto lo primero que ven todos, es una adolescente de pelo rojizo correr hacia ellos:
"papa ya llegaste, y pensé que nunca más te vería! Si supieras cuanto te extrañe!"
"Lidia! Como has crecido en los últimos anos y mirándote de cerca me doy cuenta que te has convertido en toda una señorita!" Exclama el capitán abrazando a la joven tiernamente, y continúa en voz emotiva:
"Les presento a mi hija de 15 años Lidia, la que no he visto desde hace un par de años….."
"Han pasado 2 años desde la última vez, y en aquel entonces yo todavía era una niña!" Se ríe Lidia alegremente, pero al ver a Candy y Jimmy parados al lado de su padre, siente su corazón endurecérsele:
'porque será que papa siempre le dedica más tiempo a los polizontes que a mí su única hija? Yo lo admiro tanto y solo deseo un poco de afecto de su parte, pero el solo tiene ojos para los demás chicos!'
Lidia trata de controlar sus emociones, y acercándose a los 2 adolescentes parados delante de su padre, estira su mano: "encantada de conocerles y bienvenidos a América, el único país de oportunidades!"
Candy observa aquella chica con interés, y por alguna razón se da cuenta que su alegría es fingida: 'Lidia esta resentida de nuestra presencia, y me imagino que será por lo poco que ve a su padre…..'
"Es la primera vez que veo América, y tan pronto me recupere de mi fractura explorare el país!" Exclama Jimmy todo excitado.
"Ten cuidado muchacho que te puedes lastimar!" Declara el capitán acercándose lentamente a Jimmy, y cargándolo, le dice a su hija:
"debo llevarlo inmediatamente a un hospital pues su herida es seria y si no fuera por Candy, Jimmy ahora estaría mucho más grave… Perdóname hijita, y tan pronto pueda, regresare."
Al ver al capitán marcharse con Jimmy en sus brazos, Lidia siente unos celos repentinos, pero trata de esconderlos: "típico! Mi padre todavía cree que soy una niña pequeña cuando en realidad tengo 15 años de edad!"
El repentino silbido de afuera la saca de sus pensamientos, y lanzándole una mirada de triunfo a Candy, Lidia exclama con orgullo: "me parece que estas metida en una grave lio pues pertenezco a una banda juvenil de delincuentes, y si me da las ganas ellos pueden hacer contigo lo que sea!"
Alarmándose en el acto, la rubia pecosa grita: "que piensas hacer conmigo Lidia? Sé que no te caigo bien y que además sientes unos celos tremendos de toda la atención que tu padre le ha dedicado a Jimmy y no te culpo….."
"Celos yo?! Debes estar delirando pues tengo lo suficientemente amigos para no sentirme sola!" Declara Lidia con rabia, pues Candy la había desenmascarado.
Al ver al grupo de delincuentes acercarse a ellos, la rubia pecosa se pone a temblar de aprehensión, al contrario de Lidia que corre hacia el jefe de la banda para abrazarlo.
"Stewart! Que sorpresa tan grata y me parece que hoy es tu día, pues tenemos a una intrusa y quiero que te deshagas de ella!"
"Otra polizonte acaso?" Exclama el jefe de la banda avanzando hacia Candy amenazada mente.
"Si me toca, grito!" Exclama Candy asustada.
"Grita todo lo que quieras que nadie te escuchara, y además yo llevo un cuchillo conmigo pecosa horrible!" Ruge Stewart, sacando su arma.
Candy se echa a correr sin perder ni un minuto, y escondiéndose detrás de todos los autos que se cruzan en su camino, piensa en el tremendo lio en que se ha metido: 'dios mío, es que acaso saldré de esto viva, yo que soné en convertirme en una enfermera y llegar sana y salva al 'Hogar de Pony'!'
"Sal de tu escondite Candy, que si cooperas con nosotros, a lo mejor Stewart te deja vivir!" Se burla Lidia riéndose a carcajadas.
"Ya oíste a mi novia, pecosa fea, así que obedécenos o te ira muy mal!" Le grita el leader de la banda.
Armándose de valor, la rubia pecosa sale de su escondite e intenta razonar con Lidia: "no es posible que tengas tan mal gusto y te juntes con semejante gente, acaso lo sabe tu padre?"
"A papa hace mucho que dejo de importarle mi vida, y tu harías muy bien en cooperar con nosotros pues no tienes otra alternativa!" Le grita Lidia temblando de rabia.
"Y que es lo que quieren que haga yo?" Pregunta Candy inquieta.
"Vendrás con nosotros al bar del pueblo, y beberás todo lo que te sirvamos hasta quedar completamente borracha….." Exclama Stewart apuntándole con el cuchillo.
"Acaso van a servirme alcohol?!" Exclama Candy estupefacta.
El grupo entero se ríe a carcajadas, y aclarándose la garganta Stewart continua: "que graciosa resulto ser la pecosa, además de fea!"
Lanzándole una mirada suplicante a la pelirroja, Candy trata de razonar con ella una última vez: "como es que has podido caer tan bajo Lidia? Si tu padre se entera de todo lo que haces a sus espaldas estoy segura de que sufrirá mucho y se sentirá muy decepcionado…Como es posible que pienses solo en ti? Sabes muy bien la vida que llevan los marineros, y además él es un capitán muy respectado y ni te imaginas todas las vidas que ha salvado!"
"Cállate estúpida!" Ruge Lidia abofeteando a Candy.
"Pégame si esto te hace feliz, pero es la verdad: tu padre se la paso hablando de ti con gran orgullo durante casi todo el viaje, y tú en cambio te la pasas desperdiciando tu vida con perdedores en vez de progresar….. Me has decepcionado a mí también y apenas nos conocemos."
Al oír las palabras tan verídicas de Candy, a Lidia se le cae la cara de la vergüenza y mira al suelo apenada; Stewart aprovecha la ocasión y se dirige hacia la rubia pecosa, dispuesto a atacarla pero la pelirroja lo detiene a tiempo:
"no te atrevas a tocarla o sino rompo contigo definitivamente!"
Guardando su cuchillo en el bolsillo del pantalón, el leader de la banda le dice a Candy a regañadientes: "te salvaste por ahora pecosa fea, pero vendrás con nosotros al bar a beber aunque tenga que arrastrarte!" Y sin perder tiempo la agarra del brazo para llevarla a la fuerza.
"Me salvaste la vida Lidia, gracias!" Exclama Candy lanzándole una mirada de agradecimiento a la pelirroja.
"Preferí no tener tu muerte en mi consciencia, pero será mejor que obedezcas a Stewart a partir de ahora, pues yo ya no me hago más responsable de tus actos." Le dice Lidia evitando su mirada, y el grupo entero se dirige hacia un bar de mala muerte llamado 'Bamboo dancing bar'…
HOGAR DE PONY, ORFANATO PARA NINOS DE TODAS EDADES.
El viento está soplando fuertemente en aquella linda tarde soleada de noviembre y a pesar del frio, la señorita Pony y la hermana María están afuera con los niños, respirando el aire fresco casi invernal, sin sospechar siquiera, que desde arriba de la colina, un adolescente elegante de cabellos oscuros largo los está observando fascinado: 'finalmente puedo ver con mis propios ojos, el hogar donde creció tarsana con pecas…'
Terry se ha quedado como hipnotizado ante aquella vista y se siente en paz con sí mismo y solo desea poder compartir aquel hermoso paisaje con Candy pero sabe que esto es imposible, pues un continente inmenso los separa, pero la voz infantil repentina lo saca de sus pensamientos:
"quien anda por ahí?!" Grita Josh apuntando del dedo hacia Terry.
Todas las miradas se voltean hacia arriba, y al ver al joven parado encima de la colina, la hermana María y la señorita Pony exclaman estupefactas: "quien es usted y a que ha venido?!"
Bajando la colina a toda prisa, el adolescente de cabellos oscuros largo avanza hacia las 2 mujeres asustadas, y tendiéndole la mano les dice suavemente: "perdonen mi intrusión y permítanme presentarme, mi nombre es Terry Graham Grandchester y conocí a Candy en el internado de Londres, nos hicimos muy amigos y como ella siempre me hablo del 'Hogar de Pony', decidí verlo con mis propios ojos."
Mirando al joven elegante con curiosidad, la señorita Pony le pregunta: "usted es Ingles verdad? Lo noto en su manera tan formal de hablar y porque no vino Candy con usted?"
"Candy sigue estudiando y le va muy bien, en cambio yo elegí otro camino y siempre soné con venir a América….."
La hermana María observa a Terry con gran interés y se da cuenta de un detalle muy importante que no se le ha escapado: aquel joven Ingles tan apuesto estaba perdidamente enamorado de Candy, lo estaría ella también del?
Mientras tanto en el 'Bamboo Dancing Bar'….
"Yo nunca en mi vida he bebido alcohol y no pienso hacerlo nunca!" Exclama Candy alarmada.
"Bébete lo que hay en el vaso o te parto la cara, maldita pecosa!" Ruge Stewart sacando el cuchillo de su bolsillo.
"Está bien, probare algo." Responde la rubia pecosa asustada.
"Porque no bailamos mi amor? Estas demasiado tenso, y si te mueves al ritmo de la música te relajaras…" Le murmura Lidia en el oído amorosamente.
"Es una muy buena idea princesa…. Porque no me diriges a la pista de baile?" Le contesta Stewart abrazándola, pero la voz masculina de un hombre de cierta edad lo para en el acto:
"Si le pones la mano encima a mi hija, te mandare directamente a un 'reformatorio de menores' y ahí te disciplinaran te lo aseguro!"
"Papa!" Grita Lidia estupefacta al encontrarse frente a frente al capitán, quien si perder tiempo le administra la única bofetada jamás recibida en su vida.
La pelirroja cae al suelo por el impacto, y reponiéndose en el acto le reprocha: "porque viniste, y que es lo que buscas acá si yo nunca te importe! Ahora tengo un novio y ni tú, ni nadie me lo impedirá, y además Stewart es el único que me quiere!"
"Menuda basura de chico te has buscado, y si sigues con él, te iras tú también derechito al 'reformatorio de menores'!" Ruge el capitán apuntándole del dedo.
"Esto nunca! Primero muerta!" Le desafía la pelirroja temblando de rabia.
"Esto no pasara nunca princesa, pues matare a tu padre antes de que el haga más daño!"
Stewart saca su cuchillo del bolsillo dispuesto a atacar, y al ver al ser más adorado de su vida correr peligro, Lidia se tira sobre el leader de la banda hasta tumbarlo al suelo, y arrebatándole el cuchillo le grita con pasión: "no te atrevas a tocar a mi papa o sino la que te matara soy yo!"
"Maldita perra! Es que acaso no te acuerdas que yo siempre ando con más cuchillos?!"
Los ojos de la pelirroja se le salen del orbito al ver al leader de la banda avanzar lentamente hacia el capitán, quien sin quitarle los ojos de encima al joven delincuente le dice con voz firme: "mátame ya y terminemos de una vez por todas con esto!"
Todos en el bar contienen la respiración: de repente Stewart se acobarda y se le aflojan las rodillas… El capitán aprovecha de la debilidad del joven delincuente, y arrebatándole el segundo cuchillo le sostiene los brazos detrás de la espalda, y sacando una cuerda de su chaqueta lo amarra fuertemente. Luego se levanta apresuradamente, y caminando lentamente hacia su hija le dice con ternura: "gracias por salvarme la vida cariño…."
Lidia siente las lágrimas recorrer por sus mejillas y sin poder aguantar más, corre hacia el capitán, y abrazándole fuertemente se pone a llorar de alegría: "perdóname papa! Yo te quiero tanto y si algo te pasaba yo también me moría!"
Acariciándole sus cabellos rojizos, el capitán le murmura dulcemente en el oído: "eres lo que más amo en este mundo hija y esto nunca cambiara…."
Candy mira la escena enternecida y algo envidiosa: 'yo también añoro tener un papa y una mama…' De repente pasa por su mente la imagen de la señorita Pony y la hermana María, y esto es como una revelación para ella, partiría esta misma noche con el último tren, rumbo a Michigan.
HOGAR DE PONY, ORFANATO PARA NINOS DE TODAS EDADES
Son las 8 de la noche y Terry está a punto de marcharse del 'Hogar de Pony': para él, conocer a las 2 madres de Candy ha sido una experiencia inolvidable, y es como si se le hubiese abierto una puerta hacia el corazón de la rubia pecosa.
Para la hermana María, conocer a aquel joven tan elegante ha sido muy ventajoso y ya no cabe duda en su corazón de madre, que su chica favorita y Terry eran muy cercanos y se querían con una inmensa pasión; Lo que le preocupaba sin embargo, es que él no le hubiese dicho toda la verdad acerca de su relación, y presentía que Candy estaba en problemas: 'ojala me equivoque yo, pero mi sexto sentido nunca me falla…..'
La señorita Pony está encantada con aquel británico de tan buenos modales y decide que Candy y el harían un matrimonio ideal, además estaba segura de que se querían, pues se le vea en los ojos a aquel joven cada vez que mencionaba a la chica pecosa, su mirada se iluminaba y si esto no era amor, entonces qué?
"Les agradezco muchísimo haberme permitido conocer el hogar de Candy y ahora comprendo porque lo ama tanto: es el lugar más hermoso que he visto en mi vida, y en Londres también teníamos una 'colina de Pony', pero la llamábamos 'la segunda colina de Pony'…."
"Me siento tan halagada de que mi niña pecosa le pusiera mi nombre a una colina…." Exclama la señorita Pony alegremente.
"Para Candy, ustedes 2 son la madre que ella nunca tuvo, y siempre ocuparan un lugar importante en su corazón….." Declara Terry con firmeza.
Las 2 mujeres sonríen dulcemente, y tendiéndole las manos al joven Ingles le dicen: "fue un gran placer conocerte Terry, y por favor visítanos con más frecuencia."
"Sera un placer para mí gracias, y ahora si me permiten, tengo que marcharme que tengo muchas cosas que hacer." Y acto seguido se marcha con pasos apresurados.
Mientras tanto, en un tren rumbo a Michigan…
Son las 9 de la noche y Candy esta finalmente viajando en el último tren de la noche rumbo a Michigan, sin sospechar siquiera de que Terry está muy cerca de ella y en el mismo continente…..
Otro final inconcluso y muy pronto empezara para nuestra protagonista otra etapa interesante de su vida y esta vez de vuelta en su hogar…
