La verdadera historia de Candy White
(capitulo 14)
Michigan, una fría mañana de noviembre 1912.
Candy está durmiendo en la cabina de un tren rumbo al 'Hogar de Pony', y aún no ha visto toda la nieve que ha caído durante la madrugada. Sintiendo un repentino frio abre los ojos lentamente mirando hacia la ventana, y al ver aquel paisaje blanco de afuera exclama excitada: "dios mío, pero si está nevando!"
Levantándose a toda prisa se pone a girar de alegría, pero al ver las miradas curiosas de algunos pasajeros les guiña del ojo: "lo siento pero es que hacía muchísimo tiempo que no veía la nieve!"
"Regresa usted a su hogar, señorita?" Le pregunta un señor mayor sonriéndole.
"Así es! Estuve casi un año en Londres y decidí instalarme de nuevo en Michigan, y usted?"
"Mi esposa acaba de morir y yo voy al entierro."
"Lo siento mucho señor. Tiene usted familia?"
"Solo un hijo, pero él vive en Nueva York con su esposa e hijos y no creo que tenga tiempo para un viejo como yo. Me quedare con una de mis hermanas que resida en un pueblo cercano." Le contesta el hombre tristemente.
"Que cruel es la vida a veces… Le arrebata a uno a los seres más queridos…. Yo también perdí a un chico muy cercano a mí: Anthony se cayó de un caballo hace más de un año, y todavía siento escalofríos cuando recuerdo aquella terrible escena….." Responde Candy al borde de las lágrimas.
"Lo siento señorita, no quise traerle tristes recuerdos. Por favor ríase alegremente como lo hizo unos instantes atrás, pues es tan joven y tiene toda una vida por delante." Le dice el hombre suavemente.
"Gracias por sus palabras alentadoras y tiene usted toda la razón. Fue un placer conocerle y le deseo mucha suerte en su nueva vida señor."
El repentino silbido del tren los hace sobresaltar, y al ver la estación de Michigan aproximarse, a Candy se le hace un nudo en la garganta: por fin había llegado a su dulce hogar, y la voz del conductor se lo confirma:
"SENORES Y SENORAS, HEMOS LLEGADO A MICHIGAN Y ESPERAMOS QUE LES HAYA GUSTADO EL VIAJE….ADIOS Y HASTA LA PROXIMA VEZ!"
Estrechándole la mano a su acompañante de viaje, la rubia pecosa le dice: "adiós señor, y mucha suerte en todo!" Y agarrando su maleta, sale del tren para respirar el aire invernal del mes de noviembre.
Después de 20 minutos de camino, Candy finalmente ve el famoso letrero familiar de siempre:
HOGAR DE PONY, ORFANATO PARA NINOS DE TODAS EDADES
Corriendo hacia su adorada colina, la rubia pecosa mira hacia abajo y ve salir del 'Hogar de Pony' a sus 2 mujeres favoritas, y sin perder más tiempo baja rápidamente de la colina para encaminarse apresuradamente hacia ellas:
"Señorita Pony! Hermana María cuanto las extrañe!"
Al oír la voz familiar de la rubia pecosa las 2 mujeres dejan sus quehaceres, y corren hacia ella con brazos abiertos: "Candy por fin nos visita y que felicidad tenerte otra vez acá!"
Abrazándolas fuertemente, la rubia pecosa se pone a llorar de alegría.
"Deja que te vea, has crecido mucho en estos 10 meses!" Exclama la hermana María acariciándole el cabello.
"Es verdad, y también estas más desarrollada!" Añade la señorita Pony notando los pechos amplios, y las curvas de su chica pecosa.
"Bueno, creo que engorde un poco pero me parece que es normal cuando uno entra en la adolescencia, no?" Les pregunta Candy sonrojando levemente.
"Por supuesto que si Candy, y además nos alegramos tanto pues fuiste siempre baja de estatura, y nosotras pensábamos que nunca ibas a crecer! Sin embargo estas casi tan alta como la señorita Pony, y si continuas así también me alcanzaras!" Le contesta la hermana María guiñándole del ojo.
"Regresaste Candy!" Grita Josh repentinamente, y tirándose al cuello de la rubia pecosa le murmura en el oído: "pero llegaste demasiado tarde y tu visita ya se fue!"
"De que visita estás hablando Josh si todavía Annie sigue en Londres, al igual que Stear y Archie y yo no conozco a nadie más?" Le pregunta Candy atónita.
Aclarándose la garganta, el niño pequeño continua: "Que raro, pues Terry Graham Grandchester dijo que te conocía y…."
A Candy se le congela el corazón al oír aquel nombre, y por unos minutos no puede articular…
Finalmente reponiéndose exclama: "Terry estuvo aquí?! Cuando y donde se fue?" Y sin esperar la respuesta se echa a correr hacia la colina de Pony, con el corazón latiéndole fuertemente.
"Espera Candy que queremos hablar contigo!" Gritan las 2 mujeres, pero ella ya no puede oírlas.
'Terry estuvo aquí y yo ni pude verlo! Habrá ido a la 'colina de Pony'?' Dios mío, porque no permitiste que nos viéramos aunque sea solo unos instantes?!'
Candy siente las lágrimas resbalarle por las mejillas y se queda inmóvil durante mucho tiempo, perdida en sus propios pensamientos. La firme voz de la hermana María, quien también había subido a alcanzarla, la regresa a la realidad:
"tú y yo tenemos que hablar seriamente Candy. La 1era reacción que tuvimos la señorita Pony y yo al verte fue una intensa alegría, y creíamos que venias de vacaciones pero no es así, verdad?"
Ruborizándose, la rubia pecosa sacude la cabeza y evita la mirada severa de la monja.
Acercándose a Candy, la hermana María le levanta la barbilla y le pregunta con dulzura: "que paso entre aquel joven y tú que te deja tan dolida?"
Llorando amargamente, la rubia pecosa le dice en voz entrecortada: "Terry era lo más precioso que yo tuve en Londres en estos 10 meses y éramos tan felices, hasta que Eliza se cruzó en nuestro camino…."
Para la monja aquellas palabras pronunciadas por Candy son como una revelación: su niña pecosa estaba perdidamente enamorada de aquel chico Ingles, y aunque los 2 fueran todavía unos críos, ella sentía en su corazón de madre que esto era mucho más serio de aquel amor infantil que tuvo alguna vez por Anthony; Terry en cambio era su primer amor juvenil, el que uno nunca olvida por más que pasen los años.
Tomando a su niña pecosa en sus brazos, la hermana María le murmura en el oído: "porque no me cuentas todo desde el principio?
Esta misma noche, la hermana María y la señorita Pony se han enterado de todos los acontecimientos de Candy, y después de mandarla a la cama a dormir, las 2 mujeres se ponen a reflexionar sobre el futuro de ella:
"parece tan feliz de haber regresado, y sin embargo me parece que su corazón está en otra parte." Dice la señorita Pony frunciendo el ceño.
"Candy ya no es una niña, y hay que ver cómo podemos ayudarla para encontrar el buen camino. Sera mejor que nos acostemos ya, y mañana hablaremos largamente con ella, le parece?" Le pregunta la hermana María bostezando del cansancio.
"Buenas noches querida amiga y hasta mañana!" Exclama la señorita Pony alegremente, pues a pesar de los 20años de diferencia entre ellas, para ella la monja era la única persona en la que podía confiar, y ya llevaban 25 años viviendo juntas.
Al retirarse a dormir en su propia habitación, la hermana María piensa en lo afortunada que es, de haber podido conseguir un puesto tan bueno en el 'Hogar de Pony' todos estos años, siendo ella apenas una jovencita de 19 años, y todo se dio por la casualidad de un amor no correspondido: al enterarse sus padres de lo desdichada que estaba su única hija, a causa de un hombre que la había seducido para luego abandonarla, la obligaron a unirse al convento. Afortunadamente él cura vio lo desdichada que estaba aquella joven mujer, y decidió mandarla a ocuparse de niños huérfanos en él 'Hogar de Pony', y así fue como empezó todo…..Lo que nunca se imaginó sin embargo, es que un día un bebe abandonado en la colina le cambiara la vida, pues para ella fue todo una odisea, y aunque la niña en cuestión resultara ser más traviesa e inquieta que los demás niños, ella sabía lo mucho que la rubia pecosa la quería y admiraba, y confiaba que ella estaba lo suficientemente madura para decidir sobre su futuro.
Mansión de los Andry, finales de noviembre 1912.
Albert acaba de llegar a América, y a pesar de estar en su país, lo primero que siente, es la ausencia de Candy y al mismo tiempo un odio profundo hacia ella, por haber renunciado a los Leagans, y sobre todo a el:
'Cómo pudiste olvidarme tan pronto Candy, yo que siempre te amé y quise lo mejor para ti? Te juro que desapareceré de tu vida y nunca sabrás más de mí! Me marchare de este país, para nunca más volver, y solo George será testigo de mí! Adiós mi pasado y solo el presente cuenta!'
Una semana más tarde, el hombre rubio de cabellos largos desembarca hacia un nuevo continente llamado África, y a partir de este momento su mundo cambia…
HOGAR DE PONY, DICIEMBRE 1912.
Candy se siente muy feliz porque pronto será navidad, y con aquello la llegada de un nuevo año: 1913, y en primavera ella cumpliría 15 años de edad, era casi una mujer y a pesar de haberles hablado a la hermana María y a la señorita Pony de sus planes de convertirse en enfermera, no sabía si realmente era capaz. La única sombra en su vida sin embargo, era la ausencia de Terry y todavía sentía aquel dolor familiar, que tarde o temprano desaparecería, y quien sabe, pues a lo mejor sus caminos se cruzarían algún día.
Nochebuena, 1912.
Es una noche helada del mes de diciembre, y Candy está afuera mirando el cielo lleno de estrellas, pensando en que muy pronto empezaría un nuevo año, y al mismo tiempo una nueva década para ella: 15 años de edad era definitivamente la era en que uno dejaba de ser una niña, para convertirse en una mujer…
Sus 2 mujeres favoritas se acercan a ella y le dicen alegremente: "feliz navidad Candy, y lo que más deseamos la señorita Pony y yo, es que encuentres tu camino y siguas siendo la chica valiente de siempre!"
"Feliz navidad a ustedes 2, y próspero 1913!" Exclama la rubia pecosa abrazándolas.
Enero de 1913.
Con la navidad terminada, Candy se siente como renovada e impaciente por empezar una carrera como enfermera:
"Sé que mi futuro es cuidar de los menos afortunados, y es por esto que les ruego que me ayuden!"
Aclarándose la garganta, la señorita Pony le dice de repente: "mi mejor amiga de infancia está buscando una joven para su escuela de enfermera, lo único malo en esto, es que para este puesto debes haber cumplido los 16 años, y ni siquiera tienes 15 años de edad…."
"Porque no le sugiere que haga una excepción?" Le pregunta la hermana María con esperanza.
"Bueno, siendo ella mi mejor amiga de la época, a lo mejor funcione?" Le dice la señorita Pony, y acto seguido le escribe una carta.
Febrero, 1913.
Candy está cuidando de los niños una fría mañana de invierno, y también está impaciente por saber si hay alguna noticia de algún hospital que la necesite, y sin poder contener más su curiosidad le pregunta a la señorita Pony: "ha llegado alguna carta para mí?"
"Todavía no he recibido noticias de la señorita Merchen, se paciente Candy que presiento que muy pronto recibiremos noticias de ella." Le contesta la anciana con firmeza.
"Debo confesarle que tengo un poco de miedo y dudas en si realmente estoy hecha para ser enfermera, sin embargo cada vez que pienso en lo feliz que me sentía cuando curaba un herido en el barco, o aquí en el 'Hogar de Pony' cuando uno de los niños se lastimaba, sé que mi camino esta en cuidar de los seres."
"Escucha tu corazón y déjate guiar por el Candy, y ya verás que todo saldrá bien al final." Le contesta la anciana sabiamente.
Abril, 1913.
Finalmente una cálida mañana de primavera llega la carta tan esperada, y la señorita Pony corre a anunciarle: "no te lo vas a creer pero finalmente recibí una carta de mi amiga de infancia Merchen, y dice que aunque vayas a cumplir solo 15 años de edad puedes ser la excepción, y empezar más temprano que los demás; Sin embargo para ser admitida a la escuela de enfermeras tendrás que pasar un examen rígido, y para esto te aconsejo que aproveches del último mes que te queda con nosotras para estudiar y prepararte bien, pues debes ir a registrarte en mayo y para entonces, estar preparada."
"Dios mío ya llego el día tan esperado y me siento tan nerviosa y excitada al mismo tiempo!" Exclama la rubia pecosa alegremente.
"Se me ocurre una idea excelente, y es la de tu ejercer un mes de practica con nuestro médico del pueblo, además de estudiarte los libros de medicina que guardamos la hermana María y yo."
"No sabía que ustedes 2 tuviesen libros así, y porque razón?" Le pregunta Candy atónita.
"Y como piensas tu que nos ocupamos de la salud de los niños del hogar? Cualquier mujer que cuida sus hijos debe tener alguna idea de cómo funciona el cuerpo humano para saber cómo curarlos y darle el medicamento adecuado. De todas maneras, nuestro médico del pueblo tendrá libros más elaborados que el nuestro, y quiero que los estudies profundamente, y estar completamente preparada para cuando cumplas los 15 años de edad Candy." Le contesta la señorita Pony con seriedad.
"Por supuesto que lo hare, pero cree usted que el doctor Winston me acepte como su practicante?"
"Tu déjalo por mi cuenta que tengo muy buenas relaciones con él, y sé que le gustara la idea." Le dice la anciana guiñándole del ojo.
"Le debo tanto señorita Pony, a usted y a la hermana María, pues siempre se han preocupado por mi bienestar, y nunca me cansare de agradecerles….." Le contesta la rubia pecosa con emoción.
"Es nuestro deber, como madres postizas Candy." Le dice la anciana dulcemente.
"Llevo un par de meses aquí y me voy otra vez para empezar otra nueva vida!" Exclama Candy con emoción.
"Es lo bonito de la juventud: puedes empezar una cosa y cambiar a otra sin mayores alteraciones, en cambio ya cuando eres mayor y responsable las cosas son más difíciles, y por esto debes aprovechar todo lo que la vida te ofrezca Candy, y sin temor." Le dice la anciana poniéndole los brazos en el hombro.
"Le prometo hacerla orgullosa de mi, y muchas gracias por todos sus buenos consejos señorita Pony. Yo nunca los olvido, y sus palabras tan sabias siempre están presentes en mi mente."
"Pues que no se hable más del asunto, y mañana mismo empiezas como practicante del doctor Winston!" Declara la anciana alegremente.
Pasan las semanas, y una noche que Candy está en su habitación estudiando, tocan la puerta, y al ver a la monja entrar, la rubia pecosa le pregunta sorprendida:
"Pasa algo hermana María?"
Aclarándose la garganta la monja le responde: "Ya eres toda una señorita Candy, y al entrar en la adolescencia las cosas cambian mucho para las mujeres; Muy pronto entraras en el mundo de los adultos, y mientras tú estabas en el internado de Londres yo no preocupaba en absoluto, pues sabía que todavía eras una niña rodeada de alumnos de tu edad y los profesores para protegerte. Sin embargo cuando te vayas a la escuela de enfermera encontraras toda clase de gentes, y probablemente una que otra vez, algún hombre se interesara en ti e intente seducirte, y quiero que estés preparada para cualquier tipo de tentación…."
"Pero si yo todavía no soy una mujer hermana María! Voy a cumplir apenas 15 años!" Exclama Candy sin comprender muy bien a que se debía la conversación.
"No me interrumpas y deja que prosiga. Sé que tan solo eres una adolescente, pero ha habido casos en que hombres adultos se fijaban en lolitas, y allá no siempre tendrás la protección de un adulto, y a pesar de tener a la señorita Merchen, la vida en un hospital es más difícil de lo que te imaginas, y muy diferente a la de un internado privado de niños ricos: en la escuela de enfermera deberás cuidar a todo paciente que se te presente, además de heridos, y a lo mejor incluso delincuentes, y es por esto que quiero que estés bien alerta y preparada, me entiendes?" Le dice la hermana María firmemente.
"La entiendo perfectamente pero no creo que nadie se vaya a fijar en una pecosa como yo!" Candy guiñándole del ojo.
"No estés tan segura." Y sentándose en la cama de Candy, la hermana María empieza a narrarle una historia:
"Erase una vez una jovencita de 15 años, ingenua como tú, que sonaba con el príncipe azul todo el tiempo; Ella era hija única, y educada estrictamente por sus padres católicos que la vestían con ropa oscura y la obligaban a ir a la iglesia todo el tiempo. Siempre anhelo tener hermanitos para poder desahogarse pues amigas tampoco tenía, ya que todas las chicas de su escuela la tenían fichada como rara y anticuada, así que se pasaba sus recreos sola en una colina abandonada, leyendo novelas románticas y sonando en que algún día, su príncipe azul se la llevaría lejos de su vida aburrida y solitaria.
Pasa un ano y la jovencita ya termino con la educación obligatoria y está buscando trabajo: sus padres, gente de la clase media desean que su hija ejercite un buen oficio y se case cuanto antes pero es muy difícil para el que no es de la alta sociedad; Sin embargo la joven no se da por vencida y ayuda a su madre en todas las tareas caseras del hogar, pensando en que tarde o temprano algo aparecerá.
Pasa otro año y precisamente una mañana que ella está en el jardín ayudando a su madre con las plantas, su padre se acerca a ellas y les grita excitado:
"Hija te tengo una sorpresa! Tengo el trabajo ideal para ti, pues resulta que mi buen amigo el señor Henry necesita una mucama para su hogar, ya que la que tenían antes quedo embarazada y se casara muy pronto, y justamente le hable de ti y de tus capacidades de muchacha bien trabajadora, así que haz tus maletas que mañana mismo te marchas a vivir a su mansión!"
"Ya tan pronto, cariño?" Le pregunta su esposa atónita.
"Yo le di mi palabra de que nuestra hija aceptaría, y espero que no me defrauda….." Le contesta el, mirando directamente a la joven en los ojos.
"Por supuesto que acepto papa, gracias." Le contesta ella pensando en aquella familia prestigiosa de la que muy poco sabia, aparte del hecho de que su padre los frecuentaba a menudo, pues no había nada que le agradaba más, que hacer parte de la alta sociedad, siendo ellos solo de clase media. Al que si recordaba ella sin embargo, era al hijo mayor de ellos, que a pesar de ser arrogante y vanidoso, también era buenmocísimo y tenía los ojos más azules que haya visto jamás; Sin embargo el paraba muy poco en la mansión, pues todavía estaba terminando los estudios.
"Bueno pues mejor será que hagas tus maletas cuanto antes hija y descanses un poco, que mañana te espera un día largo!" Exclama su madre repentinamente.
Asintiendo, la joven sube a su habitación, y después de terminar de empaquetar todas sus cosas se queda parada un momento, pensando en la nueva vida que la espera: 'como será mi futuro y me trataran bien en aquella mansión?'
El resto del día pasa de lo más tranquilo: su madre sigue en el jardín ocupándose de sus plantas y su padre leyendo el periódico en una hamaca, disfrutando del sol primaveral. A la hora de la cena todos comen en silencio y la joven se pregunta mirándolos, si es que alguna vez hubo alguna pasión o un poco de amor entre ellos pero lo dudaba, pues por más que tratara de recordarse, desde su pequeña infancia la relación entre ellos 2 había sido más bien fría y distante, incluso con ella, pero a pesar de todo sentía cierta tristeza por irse mañana del hogar, pues sus padres era la única familia que ella tenía.
Finalmente llega la hora de despedirse y a la joven se le hace un nudo en la garganta, y mirando a sus padres dice con voz emotiva: "adiós mama y papa y espero poder verlos de vez en cuando….."
"Por supuesto que nos veras, pues aunque no seamos vecinos de los Thompson, el señor Henry y yo nos frecuentamos muy a menudo!" Le contesta su padre guiñándole del ojo.
La reacción de su madre es mucho más afectuosa, y abrazando a su hija tiernamente le murmura en el oído: "haz tu trabajo bien y estaremos orgullosos de ti."
La joven camina lentamente hasta el carruaje de caballos que la espera, y subiéndose en el rápidamente, le ordena al chofer: "por favor lléveme hasta la 'mansión Thompson'."
"Va usted muy lejos señorita, así que acomódese en su asiento que tenemos unas 3 largas horas de camino!" Exclama el chofer.
"Lo sé, he ido una sola vez cuando era todavía una niña, y recuerdo lo largo que era el trayecto."
La joven observa el paisaje que se va volviendo más y más verde a medida que se aleja de su pueblo, y piensa en lo feliz que se siente de empezar una nueva vida, independiente y sin padres por primera vez…
Al salir del carruaje, unas horas más tarde, la joven se queda contemplando la enorme 'mansión Thompson' con admiración: "wow, pero si no la recordaba tan grande!" Exclama ella a voz alta, pero al oír unas carcajadas se voltea y descubre al joven más apuesto que haya visto en su vida, parado a unos metros de ella y observándola con cierta arrogancia.
"Eres la hija de los Dawson's, verdad? Has crecido muchísimo desde la última vez que te vi, y te has convertido en una hermosa mujer." Le dice el, con voz sensual.
Sonrojando levemente, la joven le pregunta: "Y usted quién es?"
"No me digas que ya te olvidaste de mí, pequeña? Y te exijo que elimines lo de usted pues no soy mucho mayor que tu: voy a cumplir 23 años de edad, y como termine los estudios en filosofía decidí regresar a la mansión por un tiempo, y tú que te traes por acá con todas estas maletas?"
Aquella arrogancia y animosidad solo podían pertenecer a una sola persona, y abriendo los ojos en grande la joven exclama: "eres el hijo mayor del señor Henry, y si no te reconocí al principio, es porque pasaron muchos años desde la única vez que nos vimos!"
"Por supuesto, tu tendrías unos 10 años y yo 16: recuerdo bien aquel día, pues tú todavía jugabas con las muñecas y yo acababa de terminar la escuela obligatoria, y aun no sabía que quería estudiar. Me pase un año entero ayudando a mi padre en sus negocios, y finalmente opte por la filosofía y me fui a vivir a la universidad por 5 años, y llevo ya un mes en la mansión."
"Qué raro que tu padre no le dijera nada al mío de tu regreso, ni tampoco que me habían contratado como mucama para ustedes?" Le pregunta la joven atónita.
"Así que vas a ser la mucama de la mansión? Que interesante y me parece que me voy a divertir mucho contigo!" Exclama el joven, riéndose a carcajadas.
"Yo solo estoy aquí porque acabo de terminar con la escuela obligatoria y necesito ganarme la vida en algo, hasta que encuentre un buen marido, esto es solo temporal." Declara la joven desafiándolo.
Acercándose a ella, el joven le murmura en el oído suavemente: "te gustaría ser esposa mía, pequeña?"
"No soy ninguna pequeña, y además usted es el señorito de la mansión!" Le grita ella alejándose de él.
La voz ronca del señor Henry los interrumpe, y mirando hacia la entrada lo ven parado con una pipa en la boca, y caminando hacia ellos exclama con alegría: "ya llegaste jovencita y deja que te ayude con tu maleta pesada!"
"Buenas tardes señor Henry, y muchas gracias por darme la oportunidad de ejercer una profesión en la mansión." Le dice la joven respetuosamente.
"Yo llevare la maleta de la señorita papa!" Exclama el joven agarrando la valija pesada.
Los 3 entran en la mansión y a partir de este momento, aquella casa gigantesca se convierte en un dulce hogar para la joven… Pasan los días, y muy pronto ella se ha convertido en la mucama más aplicada del personal: es muy trabajadora y dedicada a su oficio, tanto así que un mes más tarde le suben el salario y se siente en éxtasis! Sin embargo la servidumbre se aleja cada vez más de ella pero no importa, está acostumbrada a la soledad y lo único que importa es ahorrar lo máximo del salario y valerse de sí misma; Por otro lado los Thompson resultaron ser muy afables con ella y la tratan casi como si fuera uno de ellos, y el hijo mayor ha incluso intentado coquetear con ella, pero para su disgusto la joven ni caso le hace, sino que más bien se pasa el tiempo libre ocupándose de los hermanos menores de él {que tenían entre 8 y 14 años de edad} y todavía necesitaban de la atención personal de una mucama.
Pasan 3 meses y una mañana de otoño, la joven sale al jardín a pasear, respirando el aire fresco, y cierra los ojos por unos instantes… Al sentir unos labios posarse sobre los de ella, abre los ojos con sorpresa y al descubrir que pertenecen al joven de la mansión, grita escandalizada: "Patrick! Como te atreviste a besarme?!"
"Solo quería comprobar si todavía eres virgen, y me parece que acerté!" Declara el, con frescura.
"No tengo porque darte explicaciones sobre mi vida y me caes demasiado mal para confiar en ti, y para mí no eres más que el hijo mayor arrogante y malcriado que conozco, así que pierdes tu tiempo conmigo!" Le grita la joven apuntándole con el dedo y acto seguido regresa a la casa con la cara roja de cólera: 'jamás en mi vida había conocido un ser tan despreciable!'
Pasa un ano y la joven acaba de cumplir los 18, en aquel día cálido de Agosto: para la ocasión, sus padres han venido a visitarla y ella se siente feliz como nunca, ya que para ella los Thompson resultaron ser los padres cálidos que ella siempre sonó tener, los hijos menores de ellos eran como sus hermanitos, y a pesar de la relación distante y fría que tenía con él hijo mayor, por lo menos se toleraban, y Patrick más nunca intento acercarse a ella, como lo hizo aquella tarde fría de otoño, en la que se atrevió a depositarle un beso…..
Acercándose a la joven en cuestión, los Dawson's le dicen a su única hija con orgullo: "estamos muy felices de lo mucho que has progresado, y ahora solo falta que encuentres en buen esposo y nos des los nietos que tanto añoramos tener….."
Por alguna razón inexplicable pasa por la mente de la joven la imagen de Patrick, y temblando de pudor piensa: 'pero que pensamientos son aquellos?'
Abrazando a sus padres, ella les murmura suavemente: "no se preocupen que les hare feliz y prometo nunca defraudarles….."
Esta misma noche los Thompson organizan una banda para festejar en grande el cumpleaños de la joven, y para su sorpresa, el primero que la saca a bailar no es ni más ni menos que Patrick, y al sentir su suave contacto de su piel en la de ella, cree marearse y se agarra fuertemente para no caerse.
"porque tiemblas cuando te toco pequeña, o es que acaso es la primera vez que bailas?" Le murmura el joven apuesto en sus oídos.
"Bueno a la verdad si, y me siento bastante torpe pues no tengo ni idea como moverme….." Contesta la joven mirando al suelo.
Patrick le levanta la barbilla, y mirándola con dulzura le dice: "deja que te ensene y muévete al ritmo de la música, y piensa también en algo lindo, quieres?"
'En lo único que puedo pensar yo ahora, es en lo hermoso que son tus ojos azules…..'
Ruborizándose en el acto por aquellos pensamientos pecadores, la joven menea la cabeza y se deja llevar por la música. A partir de este momento las cosas cambian entre ellos: Patrick se ha convertido en un hombre dulce y apasionado de un día al otro, y los sentimientos de la joven hacia él se han convertido en amor…Los 2 pasan todos sus momentos libres juntos, paseando por los jardines, haciendo picnics e incluso bailando valses imaginarios de vez en cuando.
Finalmente el último día de verano, Patrick le agarra de las manos a la joven por primera vez, y acercándola hacia él, la besa con una pasión feroz: "no sabes cuánto tiempo espere para poder besarte pequeña….."
"Yo también lo desee tanto y ya no puedo fingir más: te amo con todas mis fuerzas y quiero ser esposa tuya algún día…" Y mirándole con ojos llenos de lágrimas, la joven continua: "te casarías conmigo, a pesar de ser de una clase más baja que la tuya?"
"Sabes muy bien que a mi estas cosas no me importan, pero porque apresurar las cosas si todavía somos muy jóvenes?" Le dice Patrick depositándole otro beso en la boca.
"Soy mayor de edad y tú ya cumpliste los 24, me parece que es tiempo no crees?"
"De acuerdo tu ganas y te prometo hablar con mis padres pronto, pero ahora porque no nos ponemos cómodos y nos vamos a un sitio un poco más privado para seguir besándonos?" Le sugiere Patrick tomándole de la mano, y alejándola de la mansión se la lleva hacia el bosque.
"Quiero que me demuestres todo tu amor y que siempre recordemos aquel día tan especial pequeña…." Murmura Patrick tomando a la joven en sus brazos, y en aquel momento todo va a cámara lenta: los 2 se quitan la ropa apresuradamente, y al sentir el contacto del cuerpo desnudo hacen el amor salvajemente como si el mundo se les derrumbara, y cuando finalmente termina todo, el joven se levanta abruptamente de la hierba y le dice fríamente a la joven: "ahora estamos empatados así que levántate y vístete, que ya pronto oscurecerá y no quiero que nadie sospeche nuestra ausencia."
"Que quieres decir con esto de que estamos empatados y porque te has vuelto tan frio conmigo, cuanto hace unos momentos atrás estabas tan dulce y tierno?" Le pregunta la joven perpleja.
Mirándola duramente, Patrick le contesta con crueldad: "acaso no te has dado cuenta de que he estado jugando contigo todo este tiempo?"
"Pero porque?" Le pregunta la joven atónita, y la repuesta del joven la paraliza:
"Porque nadie se burla de mí, o es que acaso se te olvido aquel día en que me humillaste rechazando mis besos y tratándome de arrogante y malcriado? Desde el primer momento en que me viste te la pasaste ignorándome, y por esto jure seducirte hasta hacerte mía, y que no descansaría hasta conseguirlo y lo logre: aquí tengo la prueba pues sigues desnuda al lado mío."
La joven siente que el mundo se le derrumba pero el odio es más fuerte: "eres el ser más bajo que se ha cruzado por mi camino y te juro que esto no se quedara así!"
"Si piensas ir a correr a contárselo a mis padres pierdes el tiempo: eres tan solo una mucama y cuando yo les cuente mi versión, a quien piensas que les creerán?"
La joven esta ahora al borde de las lágrimas pues se da cuenta de que ha cometido un grave error del que se tendría ella que salir sola, como siempre. Sin embargo le lanza una mirada desafiante a su adversario y contesta: "está bien no diré nada, pero no te atrevas a tocarme nunca más en tu vida!"
"No te preocupes que no lo hare: estamos empatados y aquí mismo se acaba nuestro romance….." Y con la última palabra en la boca, el joven se encamina rápidamente hacia la mansión.
A partir de este momento las cosas vuelven a cambiar entre ellos y la frialdad que resentían el uno por el otro se acentúa; Sin embargo la joven sigue trabajando y ocupándose de los niños, y aunque le duela aquel engaño de Patrick, a quien había llegado a amar con pasión, ella trata de olvidarlo y concentrarse en sus deberes hasta caer rendida en su cama cada noche.
Una mañana sin embargo, la joven se levanta con náuseas y piensa que a lo mejor la cena de anoche le habrá caído mal. Trata de vestirse pero se siente muy débil, y al sentir unos mareos corre al baño a vomitar… luego decide que un baño rápido con agua fría le devolverá el color a sus mejillas y después de limpiarse bien, se pone una ropa adecuada para su trabajo y baja las escaleras lentamente: 'que me pasara que me siento tan débil si soy más bien de constitución fuerte?'
La señora Thompson ha estado observándola con curiosidad, sentada en su sofá favorito en donde se pasaba las mañanas mirando revistas de moda mientras bebía te.
"Que te pasa chiquilla que caminas tan raro y te ves muy pálida? Acaso estas enferma?"
"Bueno, la verdad es que no me siento nada bien pero ya me repondré pronto no se preocupe."
"Porque no te tomas el día y descansas en tu habitación? Eres una buena trabajadora y no te haría mal tomarte unos días de reposo."
"De acuerdo lo hare pues no me siento nada bien, permiso y gracias." La joven sube rápidamente las escaleras hacia su habitación y se acuesta en la cama a dormir, sin darle más importancia a su malestar.
Pasan los días, y aunque los síntomas se hayan mejorado un poco la joven sigue sintiendo náuseas, y una que otra vez tiene que irse corriendo al baño a vomitar. Mirándose en el espejo se da cuenta de que su aspecto ha cambiado mucho y que ha perdido considerablemente peso: 'dios mío, acaso me estaré muriendo de alguna enfermedad contagiosa?'
A la señora Thompson tampoco se le ha escapado ningún detalle, y una noche después de la cena le dice a su esposo: "te has fijado lo pálida y enfermiza que se ve la señorita Dawson, cariño?"
"Esta chiquilla todavía está creciendo y su cuerpo desarrollándose, así que no te preocupes." Le contesta su marido leyendo el periódico y fumando su pipa al mismo tiempo.
"Ojala tengas razón." Sin embargo la duda no se le quita de la cabeza: 'estos síntomas solo significan una cosa….Estará embarazada?'
Una mañana que la joven está limpiando el salón los dolores estomacales se vuelven inaguantables, y doblándose del dolor se sienta en uno de los sofás a tomar aliento.
"Me lo imagine! Estas embarazada verdad?"
Al oír la voz de la dueña de la mansión, la joven se queda paralizada en su asiento y aclarándose la garganta le contesta: "Porque me pregunta esto si ve bien que lo que me pasa es que seguramente tengo una enfermedad incurable?"
"Los síntomas que tienes son muy comunes para las que caen encinta por primera vez, y ahora mismo quiero que me digas con quien te acostaste para quedar en este estado?" Continúa la señora Thompson con firmeza.
Poniéndose pálida como el papel, la joven exclama: "me pregunto acaso con quien me acosté?" Y al recordar aquella noche en que hizo el amor con su hijo, se le va el color de la cara y empieza a temblar de miedo: 'dios mío pero será posible que haya caído encinta por solo acostarme con Patrick una sola vez?'
"Me escuchaste perfectamente bien, y exijo que me digas quien es el hombre que te sedujo!" Exclama la señora Thompson con agresividad.
Observando a la dueña de la mansión, la joven se da cuenta de que nunca le creería si le dijera que el responsable de su estado, no era ni más ni menos que su hijo mayor, y de todos modos de nada serviría confesárselo, ya que ella sería la perjudicada.
Agarrándole los hombros, la señora Thompson no se da por vencida y le grita: "o me dices quien es el culpable, o te hecho de la mansión a la fuerza pues no quiero tener a una pecadora bajo mi techo me entendiste, así que habla ya o te vas directamente a la calle!"
"Suélteme que me hace daño señora!"
Ignorando los llantos de la joven, la dueña de la mansión la sacude con fuerza, y no pudiendo aguantar más aquel martirio la chica grita salvajemente: "fue su hijo mayor! Patrick me hizo suya para después abandonarme pero solo nos acostamos una vez, y yo no sabía que uno podía caer embarazada con solo haberlo hecho una vez!"
Sacudiéndola con más fuerza, la señora Thompson abofetea la joven fuertemente y le grita enfurecida: "mientes! Como te atreves a acusar a mi hijo mayor de tus calamidades?! Patrick es el joven más noble y educado de nuestra sociedad, y nunca se atrevería a ponerte una mano encima!"
"Pues me la puso y sabe porque? Por venganza, pues no podía soportar que una chica como yo ignorara sus avances pero lo hice, hasta que un día caí en su propia trampa y me enamore del!" Exclama la joven al borde de las lágrimas.
"Que pasa en esta casa que solo oigo gritos?" Pregunta Henry Thompson, entrando en el salón con su pipa en la mano.
"Pasa que nuestra mucama ha traicionado la confianza nuestra, acusando a nuestro hijo mayor de haberla hecho caer encinta, cariño." Le contesta su esposa tratando de contener su rabia.
Al oír aquellas acusaciones, Henry abre los ojos en grande, y acercándose a la joven la mira directamente a los ojos y le pregunta incrédulo: "quiero que me digas la verdad chiquilla que esto que estoy escuchando es muy grave."
Sollozando inconsolablemente, la joven responde: "es la verdad y créame que quisiera que no fuera así, pues yo les tengo mucho respeto y afecto a todos ustedes….."
"Buscare a Patrick ahora mismo, y quiero que repitas lo que me acabas de decir delante del, de acuerdo?" Le dice Henry, y sin esperar la respuesta de la joven, se encamina hacia arriba.
Para la joven, aquellos momentos de silencio entre la señora Thompson y ella se vuelven inaguantables, afortunadamente llegan padre e hijo, y al ver a Patrick caminar hacia ellas, su corazón se le congela por unos segundos…
Aclarándose la garganta, Henry declara: "la señorita Dawson tiene una grave acusación hacia ti hijo, y ojala sea solo una equivocación."
Mirándola directamente a los ojos, Patrick le pregunta a la joven con su voz más seductora: "de que me acusas ahora pequeña?"
Lanzándole una mirada llena de odio, la joven responde desafiante: "porque no te comportas como el hombre que eres y le confiesas a tus padres lo bajo que has caído, al seducir una menor de edad como yo, ten valor y confiésate cobarde!"
"Te exijo que le hables con respeto a mi hijo, o te saco ahora mismo de la mansión!" Ruge la señora Thompson temblando de rabia.
"No se preocupe que la que se ira hoy mismo soy yo, pero primero quiero que me escuchen todos: Patrick me sedujo y me hizo suya para después botarme como un trapo viejo, y esto no se lo perdonare nunca, y aunque tenga la culpa en parte por ingenua, el hecho de que me dejara encinta y ni le importe el futuro de su hijo es un pecado que él cargara con él, para el resto de su vida."
Y lanzándole una mirada profunda al joven de la mansión, la joven continua: "adiós para siempre Patrick, y espero que ahora estés satisfechos de tus actos!"
La joven se encamina rápidamente hacia su habitación, y después de empaquetar su maleta baja las escaleras a toda prisa, pero la voz de Henry la para en el acto: "no quiero que te vayas sin tu sueldo chiquilla!"
Volteándose hacia él, la joven le contesta desafiante: "no quiero su dinero gracias!"
Acercándose hacia ella, Henry le dice suavemente: "perdóname, por no obligar a que mi hijo asume sus actos y se case contigo pero debes comprender que el apellido nuestro se mancharía y esto es lo último que necesita mi esposa, por esto quiero que aceptes una cantidad grande del dinero que te mereces, y además debes pensar en el bienestar de tu bebe, no crees?"
Bajando la cabeza en derrota, la joven le contesta: "está bien acepto, pero solo porque no quiero que mi bebe pase nunca hambre, y le juro que le daré todo el amor y protección que a mí me falto toda la vida…"
"Pero que dices chiquilla si solo estas empezando a vivir, y tarde o temprano encontraras a un buen hombre que se ocupara de ti y de la criatura, y ya verás que serán muy felices!"
Tendiéndole la mano, la joven le dice tristemente: "ojala tenga usted razón señor Thompson, y gracias por todo."
El camino de regreso a su casa se hace muy largo, pero cuando finalmente llega, la joven sale del carruaje rápidamente, y encaminándose a su casa toma aliento antes de tocar la puerta.
"Hija pero que sorpresa tan grata!" Exclaman sus padres al verla parada delante de la entrada, y ayudándola con el equipaje, los 3 entran a la casa.
"Que te trae por aquí, o es que los Thompson te dieron vacaciones?" Le pregunta su padre frunciendo el ceño.
"Madre quisiera hablar contigo a solas, por favor." Le dice la joven, ignorando la pregunta de su padre.
Lanzándole una mirada de preocupación, la madre le contesta: "está bien, vámonos al jardín que ahí tendremos más privacidad."
Hija y madre se encaminan hacia el jardín que ahora está completamente verde y lleno de flores: "que bien cuidas de tus plantas mama!" Exclama la joven con delicia, pues el olor familiar de su hogar le había hecho mucha falta.
"Que es lo que tienes que hablar conmigo hijita? Mi intuición de madre me dice que es algo grave, y debo de confesar que tengo un poco de miedo.
Aclarándose la garganta, la joven responde: "estoy embarazada mama, y aunque ustedes deseaban tanto ser abuelos no creo que la noticia te vaya a agradar cuando te cuente las circunstancias en la que caí encinta….."
Al oír la palabra embarazada a la madre se le cae la cara de vergüenza y exclama incrédula: "pero cómo es posible que a ti te pasara una cosa semejante, si no eres una cualquiera ni ninguna chica fácil de las que se ganan la vida de cabaretera?!"
"Por favor deja que te explique mama que yo no tengo la culpa….."
"Dios mío que pasara cuando tu padre se entere!" La interrumpe la mujer agitada.
Desgraciadamente la joven no tiene tiempo de defenderse, pues en aquel mismo instante ven al padre correr hacia ellas con la cara roja de cólera: "acabo de recibir una llamada de la señora Thompson, quien me acaba de confesar de que nuestra hija se pasó el ano entero seduciendo al joven mayor de la mansión, y como si fuera poco está esperando un hijo del!"
"Papa, por favor deja que te explique que las cosas no fueron así..." La bofetada que le administra su padre la tumba al suelo, y llorando silenciosamente la joven le suplica una vez más: "por favor escúchame papa…"
"No quiero oír nada que salga de tu boca, y mañana mismo te marchas para un convento de monjas en donde te pasaras el resto de tu vida dedicándote a dios, y a confesar tu pecado, y a lo mejor solo con el tiempo el señor te perdonara!" Ruge el señor Dawson temblando de rabia.
"Y que pasara con la criatura que está esperando?" Pregunta su esposa preocupada.
"La criatura nacerá y será entregada a un orfanato hasta conseguir alguien que la adopte." Contesta el señor Thompson con firmeza.
La joven cae de rodillas ante su padre y le suplica en llantos: "por lo que más quiero, le suplico que no me separe de mi bebe… Sé que actué mal pero le suplico que me perdone, y me deje guardarlo…. Le prometo ser una hija ejemplar, y dedicar a ser una monja, y pasar el resto de mi vida en un convento, pero a mi bebe no me lo quita nadie!"
Permaneciendo impasible, el señor Thompson le ordena a su esposa: "levanta a nuestra hija del suelo, y llévatela a su habitación que tengo que hacer una llamada al convento más alejado de nuestro pueblo cuanto antes, para que se marche mañana mismo a primera hora!"
"Por supuesto, pero que vergüenza pasaremos si se enteran los vecinos!" Exclama la señora Thompson sacudiendo la cabeza.
"Nadie tiene porque enterarse si actuamos con precaución, y por esto mismo tenemos que poner nuestro plan en acción y alejarla lo más pronto posible del pueblo….." Declara su esposo con una frialdad calculada.
Caminando hacia su hija, la señora Thompson la levanta del suelo y se la lleva a su habitación rápidamente.
Lo primero que hace la joven al entrar en su habitación es arrojarse a su cama a llorar amargamente. Estaba sola como siempre, ya que su propia madre se había aliado a su padre, y secándose las lágrimas declara con voz apagada: "que será de mi vida, convertida de monja y viviendo en un convento?"
"No es tan grave como suena hijita, y lo más importante ahora es confiar en que todo saldrá bien, y que nadie se entere de aquel pecado tan grave que has cometido… Lo que si me entristece sin embargo, es el hecho de perder al único nieto que serás capaz de darme, pues ya no habrá vida matrimonial para ti: debes pagar por aquel pecado y rogarle todos los días a dios que te perdone."
"Y qué pasa con el pecado de Patrick o es que acaso él no tiene que pagar también?!" Exclama la joven con rabia.
"Los hombres no son los que pagan sino las mujeres, y además el joven viene de una familia rica que hará todo por no manchar su apellido." Le contesta su madre sumisa.
"Está bien acepto." Declara la joven lentamente, mientras un plan se forma en su cabeza: 'cuando nazca mi bebe simplemente me escapare…..'
Temprano a la mañana del día siguiente, la joven sale preparada y dispuesta a comenzar su nueva vida como monja, y mirando su hogar por última vez abrasa a su madre fuertemente, y le pregunta súbitamente: "y papa, acaso no viene a despedirme?"
Evitando su mirada, su madre le contesta: "tu padre se siente demasiado avergonzado, y es mejor que no lo veas por mucho tiempo pues no creo que se reponga nunca de aquel escándalo que nos causaste. Adiós hija y se feliz…"
"Te veré alguna vez aunque sea a ti, mama?" Le pregunta la joven tristemente.
"No lo sé hijita y solo dios decidirá."
Al oír aquellas palabras pronunciadas por su madre, la joven se da cuenta, de que a pesar de la frialdad con la cual su padre trataba a su esposa, aquella mujer débil y sumisa de carácter sentía un profundo amor y respeto hacia aquel hombre, y las cosas nunca cambiarían, pues al corazón no se le mandaba.
La llegada al convento es bastante dramática, pues a partir de este momento para la joven comienzan los dolores fuertes del embarazo: ahora ella se pasa la mayoría del tiempo acostada, mirando las paredes del techo y deseando morirse, pues para ella la vida ya no tiene sentido.
Una mañana soleada de abril recibe la visita de un sacerdote, quien se apiade de la joven al ver su tez pálida, y la mirada triste y vacía con la que lo mira….
'dios mío si no hago algo cuanto antes, la muchacha se volverá loca….'
Aclarándose la garganta el sacerdote le dice con dulzura: "Sé que no eres feliz viviendo aquí mi niña, y por eso vengo a hacerte una propuesta que estoy seguro te agradara."
Al oír la palabra propuesta, la joven se sienta en la cama con esfuerzo, ya que tenía más de medio año de embarazo, y le pregunta al sacerdote: "de que propuesta me está hablando, padre?"
"Hay un orfanato para niños abandonados, y precisamente necesitan una monja, ya que la única señora que se ocupa de ellos: una noble mujer, dulce de carácter de unos 40ta anos de edad, se encarga en educarlos pues ella nunca pudo tener hijos propios, y su mayor ambición ha sido siempre el de ser madre, y a pesar de quererlos todos por igual son demasiados, por eso ella me pidió que le trajera una ayudante y así poder compartir el trabajo en conjunto."
"Y porque yo?" Pregunta la joven asombrada.
"Porque estoy seguro de que en aquella montana alejada de la civilización, serás mucho más feliz que si permaneces en un convento." Le contesta el sacerdote con firmeza.
"Y que pasara con el hijo que espero? Podre llevármelo también para educarlo con los demás niños?" Le pregunta la joven suplicante.
Meneando la cabeza tristemente, el sacerdote le dice: "lo siento hija pero si tus padres te mandaron a un convento es para que des a luz a escondidas, sin que nadie se entere nunca, entiendes?"
La joven se seca las lágrimas que están recorriendo por sus mejillas y exclama en llanto: "no es justo que yo tenga que pagar por un pecado que cometió aquel canalla que me dejo encinta, para que luego me lo arrebaten!"
"La vida no siempre es justa, y por esto quiero darte una oportunidad para que seas feliz, y créeme cuando te digo que el aire fresco de la montaña es lo que necesita una muchacha tan joven como tú."
Sonriendo por primera vez después de tanto tiempo, la joven le dice: "voy a cumplir 19 años muy pronto, y aunque sea ya mayor de edad no me siento preparada para educar una multitud de chiquillos, pero me gusta muchísimo la idea de poder respirar el aire puro de una montaña…."
"Pues que no se hable más del asunto, y después que nazca tu bebe vendré a buscarte para llevarte al lugar más hermoso de Michigan!"
"Gracias padre, pero dígame una cosa: volveré a ver a mi hijo alguna vez, después de que nazca?"
Mirando a la joven con mucha tristeza, el sacerdote le contesta suavemente: "no lo sé hija, pero lo que si te puedo prometer, es que siempre velare por aquella criatura."
La joven se recuesta en la cama y se echa a llorar silenciosamente, pensando en lo cruel que es la vida a veces de arrebatarle a uno la única felicidad que le quedaba.
El sacerdote se queda contemplando a la joven largamente, y sabe sin ninguna duda que ha actuado bien: mientras más pronto se marchara del convento, más pronto se recuperaría de su pérdida.
Dos meses más tarde nace la criatura: es un niño de ojos azules profundos y cabellos oscuros, y al verlo en tan buen estado a la joven se le hace un nudo en la garganta, ya que probablemente esta sería la única vez que lo cargaría.
Depositándole un beso en sus mejillas rosadas le murmura suavemente: "soy tu mama, y quiero que te lleves contigo todo el amor que nunca podre darte….."
Se abre la puerta repentinamente, y al ver al sacerdote entrar, la joven le lanza una sonrisa de agradecimiento.
"Vengo a cumplir con mi promesa y a llevarte a tu nuevo hogar."
"Mire lo hermoso que es mi niño padre!" Exclama la joven, asombrada de que aquel ser tan pequeño hubiese podido sobrevivir en su barriga durante 9 meses.
"Te dije que no te ataras mucho a la criatura hija, que sino la separación será más difícil." Le reprime el sacerdote suavemente.
Bajando la cabeza, la joven contesta avergonzada: "lo siento pero es que nunca imagine lo hermoso que es tener un bebe entre los brazos de uno, y yo ya lo quiero tanto…" Y sin poder contener sus llantos, se echa a llorar silenciosamente.
En este mismo instante se abre la puerta y entra una monja, y al verla la joven aprieta al bebe más contra su pecho:
"He venido a llevarme a la criatura, tal como me lo había pedido padre."
Lanzándole una mirada de espanto, la joven exclama: "ya tan pronto me quieren arrebatar a mi bebe, cuando apenas lo estoy empezando a conocer?"
"Ya te dije que no te ataras a la criatura hija, así que se buena chica y entrégaselo a la hermana, quieres?" Le exige el sacerdote con firmeza.
Llenando de besos a su bebe la joven finalmente se lo entrega a la monja, y al ver que se lo llevan fuera de la habitación a toda prisa, se echa a la cama para derramar más lágrimas.
El sacerdote se acerca a la joven, y levantándole la barbilla le dice dulcemente: "sécate ya estas lagrimas hija y tomate un baño frio, que hoy mismo nos marchamos y tienes que verte presentable para empezar tu nueva vida en la montaña. Asintiendo, la joven obedece, y una hora más tarde se montan en el carruaje que las llevaría rumbo a un nuevo destino…
El viaje es bastante largo, pero finalmente después de 2 horas de camino el carruaje se detiene frente a una casa grande, y de ahí la joven ve salir a una señora gorda de anteojos gruesos, y rodeada de niños de todas edades.
Al ver a aquella muchacha joven, de aspecto pálido salir del carruaje a la mujer se le enternece el corazón, y acercándose a ella la toma entre sus brazos, y sonriéndole dulcemente le dice: "bienvenida, que a partir de ahora esta es tu casa muchacha!"
Para la joven de 19 años y la mujer madura de 40ta es amor a primera vista, y las 2 saben con certitud, que a partir de hoy serán grandes amigas y confidentes, y el resto de la historia la conoces…
Al oír aquella historia tan dramática, la rubia pecosa abre los ojos en grande y exclama: "dios mío, pero si la joven de la que me hablo es usted hermana María y nunca imagine que tuviera un pasado tan trágico!"
"Esta es la historia de mi vida Candy y si te la conté, es para que entendieras porque me preocupo tanto por tu bienestar y tu futuro ahora que te has desarrollado y prácticamente tienes el cuerpo de una mujer, se de lo que te hablo créeme, y el hombre siempre es humano y cuando ve la carne peca."
"La entiendo perfectamente hermana María y nunca imagine lo mucho que había sufrido, pero dígame una cosa: aquel bebe que tuvo donde esta?"
"No lo sé Candy. Los primeros años el sacerdote me visitaba con frecuencia, y siempre me decía que mi niño estaba creciendo sanamente, y que seguro muy pronto seria adoptado por una buena familia; Desgraciadamente una mañana que estaba ensenando a uno de los nuevos niños a leer, recibimos una carta en donde nos daban la triste noticia, diciéndonos que el sacerdote acababa de fallecer: recuerdo muy bien aquel día gris de otoño y lo mucho que llore, pues aquel hombre fue el único ser que me había ayudado a restablecerme, y gracias a él, es que aterrice en el 'Hogar de Pony', el único hogar he sido feliz hasta el día de hoy." Responde la monja al borde de las lágrimas.
"Lo siento hermana María, mi intención no era traerle malos recuerdos, lo que si me entristece el alma, es saber que tiene un hijo, ya adulto y ni siquiera sabe dónde vive, ni lo que hace."
"Y es por esta misma razón que el día en que te vi por primera vez, supe que dios me había perdonado, y que me daba una segunda oportunidad Candy. Jure siempre cuidarte, y darte todo el amor que me habían negado mis padres, y al cual nunca le pude brindar a mi bebe, por esto me preocupas tanto, y quiero que me prometas ser vigilante cuando te marches al hospital de enfermera, pues ya no eres una niña y allá nadie te cuidara, como lo haría yo aquí en el hogar." Declara la monja, tratando de contener sus lágrimas.
Abrazando fuertemente a la hermana María, la rubia pecosa le pregunta súbitamente: "y que paso con aquel hombre que la dejo embarazada? Y sus padres?"
"Lo único que supe de Patrick, es que se casó con una mujer de su sociedad, y de mis padres, que por mi culpa perdieron la amistad con los Thompson, y un día recibí una carta de mi madre, en la que escribía que mi padre, no pudiendo aguantar más la vergüenza y el deshonoro del pueblo la abandono; Luego oí decir que se emborrachaba en los bares todas las noches en brazos de diferentes mujeres. Unos años más tarde, recibí otra carta de mi madre en la me anunciaba la muerte de mi padre: 'intoxicación alcohólica' era la diagnosis."
"Me imagino que la señorita Pony sabe todo lo que me conto, no?"
Sonriendo tiernamente, la monja continua: "desde el primer día en que nos conocimos, aquella mujer tan noble fue la única persona que pude llamar amiga, y desde entonces hemos sido inseparables…."
"Gracias por confiarme todo sobre su pasado hermana María y le prometo, que a partir de ahora, seré mucho más vigilante."
Mayo 1913.
Finalmente ha llegado el día de la partida y Candy tiene todo empaquetado, lista para marcharse hacia nuevos horizontes; Como de costumbre, la señorita Pony y la hermana María la acompañan hasta la estación de tren, junto con los niños que brincan todos excitados, de salir aunque sea por un momento del 'Hogar de Pony'.
Mirando a sus 2 mujeres favoritas, la rubia pecosa las ve con ojos distintos desde la confesión de la monja, y no se le escapa el detalle de la gran amistad que existe entre ellas: 'son tal para cual, y permanecerán unidas para siempre….'
Candy se sube al tren rápidamente, y mandándoles besos con la mano a todos, se queda mirándolos por la ventana hasta verlos desparecer, y entonces busca un asiento vacío para sentarse, pensando en la nueva vida que le espera en Chicago.
África, Congo, mayo 1913.
Albert se siente como en su hogar, en aquel continente tan cálido y salvaje en donde ha estado ejercitando todo tipo de trabajos voluntarios entre otros, y a pesar de haber vivido en aquel país por solo 6 meses, su intención era quedarse para siempre y olvidar su pasado en América. Una tarde sin embargo, mientras está curando un herido Europeo, el cual había sido atacado por un león, mientras estaba en un safari, el hombre lo mira con curiosidad y le pregunta: "no extraña usted su patria de vez en cuando?"
"Pues a la verdad no, y usted?" Le pregunta Albert con interés.
"Muchísimo, y ahora más que nunca pues en Europa todos hablan de una posible guerra mundial, y si esto llegara a pasar, la vida de mi familia se vería en riesgo."
Abriendo los ojos grandes del asombro, Albert le pregunta incrédulo: "dijo acaso guerra mundial?"
"Es solo un rumor del que habla la gente hoy en día, pero si resultara ser verdad, el planeta entero estaría afectado…" Le responde el hombre sombríamente.
"Dios mío, pero si lo que me dice es verdad, los Estados Unidos también se verá afectado!" Exclama Albert, y la primera persona que se le cruza a la mente es la rubia pecosa: 'la vida de Candy puede correr peligro, y yo estoy demasiado lejos de ella para poder protegerla!'
Inglaterra, Londres, mayo 1913.
Stear, Archie, Annie y Patty están sentados en la colina del internado de Londres disfrutando de los primeros rayos de sol del verano, y al ver el periódico tirado en la grama lo toman automáticamente para leer el titular de la página principal: estalla la posibilidad de una guerra mundial y la mayoría de los países Europeos se verían afectados si esto llegara a pasar…
Abriendo los ojos en grande Patty agarra a Stear del brazo y grita asustada: "una guerra?! Dios mío pero si nosotros estamos en Europa ahora mismo y que pasara?!"
"Es solo un rumor Patty, y además una guerra, por más pequeña que sea, no estalla de un día al otro." Le contesta el joven de anteojos, depositándole un beso en la mejilla para tranquilizarla.
'Ojala tenga mi hermano razón y no sea nada más que un rumor…..' Piensa Archie preocupado, y depositándole un beso en la mejilla a Annie le murmura en el oído: "no te preocupes por Candy, que tu amiga estará muy protegida en América.
"Claro que no me preocupo, pues estoy segura que no es más que un rumor." Le responde Annie dulcemente. Sin embargo la duda le invade el corazón y se pregunta si no sería mejor regresar a América cuanto antes: echaba mucho de menos su país y tenía la intención de visitar el 'Hogar de Pony' tan pronto como llegara allá.
Nueva York, mayo 1913.
Terry tiene ya 8 meses viviendo en Nueva York y se ha convertido en el actor de teatro más famoso de Broadway: su éxito se debía a todos los esfuerzos que había puesto para permanecer siendo el número 1, después de todo él tenía el talento en la sangre siendo su madre la actriz más exitosa del país, y por esta misma razón debía demostrarles a todos, que el hecho de que su madre fuese Eleonora Baker no le daba más derechos, contrariamente a lo que pensaran algunos de sus colegas del teatro que le tenían una envidia profunda. Agarrando el periódico de todas las mañanas, sus ojos se agrandan al leer el titular de la primera página:
"Se rumora que Europa está preparándose para una guerra mundial de un momento a otro….."
Gracias a todos los que leen mis capítulos y un agradecimiento especial a JOSIE (guest) que ha seguido mis historias con fidelidad… PS: sé que me demore mucho con la biografía de la hermana María pero era importante para aquel capitulo.
