Debo decir que este capitulo es sin duda uno agridulce para mi a cuestion personal, pues es el PENULTIMO capitulo, el siguiente sera el cierre definitivo a este Reylo Fic. Estoy tambien muy agradecida por todas las lectoras y lectores que me han seguido desde el inicio. De verdad que lo aprecio por que sin ustedes esto no seria nada. Espero lo disfruten mucho y tratare de no hacerles esperar con el capitulo Final.
No sabia como describir todo lo que había pasado estos últimos meses, pero de algo de lo que se había estado pensando era en toda esta aventura que comenzó desde que mi vida cambio al salir de Jakku. Dejar todo atrás aun con la esperanza de volver y seguir esperando a algo que jamás regresaría, lo supe en mi camino…era algo inevitable. Mi mente vagaba cada día desde el momento en conocer a Finn, mi fiel amigo el primero que en verdad tuve. El recuerdo de Han Solo, un hombre al que conocí poco tiempo pero que llegué a apreciarle en verdad, en sentir una leve conexión con el. Sin saber que el era parte del destino que venia mas adelante.
Conforme los meses pasaban seguía pensando en el primer encuentro con Kylo Ren… aquel ser misterioso e intimidante, un hombre que encendía mis alarmas de peligro una y otra vez, pero... no podía negar el hecho de que lo encontraba fascinante, sin darme cuenta de que el siempre me había mostrado el camino. Cada noche acariciaba mi vientre hinchado, le contaba el hombre que era su padre, Ben Solo.
Kylo Ren siempre seria un parte de el, sin embargo… Ben Solo era la verdadera luz en el, el hombre bajo la mascara, el hombre con sentimientos, el que sabia amar, proteger e incluso matar. Kylo Ren y Ben Solo siempre serian un solo ser solamente que el no sabia como balancear su sentir. La calidez que el me mostro cuando nos veíamos, esa mirada perdida pero llena de esperanza, el sentimiento mutuo de la soledad y la añoranza. Ben Solo era un hombre que necesitaba de alguien al igual que yo.
Cada noche salía a contemplar el cielo estrellado pensando de alguna manera que Ben estuviera viendo el mismo cielo, cada día escuchaba algo nuevo, los logros de la Unión Galáctica hacia vibrar mi corazón, pero aun había enemigos afuera, sabia que yo era la debilidad de Ben… no quería que otros supieran y mas ahora que nuestro bebe venia en camino.
La perdida de Leia fue dura, pero algo ocurrió en estos meses, a los pocos días de mi llegada llego una hermosa mujer, era quizás un poco mas grande que Leia pero se conservaba, su sonrisa y su mirada era de un brillo lleno de vida. Recuerdo que, al momento de decirle mi nombre, su mirada se poso en mi fijamente, sonrió levemente y poso una de sus manos en mi hombro.
–Recuerdo que Han Solo había tenido un hijo– sonrió bajando la mirada para verme– no recuerdo que el me haya dicho sobre una hija– dijo segura de si a lo cual solo la mire con curiosidad.
Resulta que esa mujer quien ahora era la dueña de este lugar era una antigua vieja amiga de Han, me comento que mucho tiempo atrás fueron mas que amigos pero que se volvieron a encontrar mucho después, su historia de alguna forma me hacia recordar a Ben. También me comento que ella tuvo que hacer cosas que no quería por sobrevivir, pero después de un tiempo ella lidero su propia batalla saliendo victoriosa, Qi´Ra era su nombre, una mujer llena de vida y muy inteligente.
Con el tiempo me volví su amiga y me ayudo en estos meses de dificultades, ella era madre del doctor que me atendía en este proceso.
Había tenido solo una conexión en la fuerza con Ben desde la muerte de Leia no lo había vuelto a ver, sin embargo… como pude trate de disimular mi verdad, aun no era tiempo, mi corazón me lo decía, sabia que debía esperar un poco mas, la fuerza también me lo intuía…Sin embargo el maestro Luke contacto conmigo en mas de una ocasión, era el único que sabia lo que me pasaba y donde yo me encontraba.
La sensación de tener una vida creciendo dentro de mi era única y especial, dolía el hecho de que el no estuviera de mi lado, pero era por el bien de ambos y el futuro por igual.
Las dificultades y la adaptación a ese nuevo entorno no fueron difícil pues Qi´Ra me había ayudado en muchas cosas, decía que era un favor que debía saldar con el difunto Han. Nunca pregunto nada sobre mi vida privada, ¿Quién era el padre?... aunque estaba segura de que lo intuía, no era tonta. ¿De donde venia?, eso se lo conté yo misma, venia de un planeta desértico llamado Jakku, ella sonrió de lado como recordando una broma interna…Simplemente me dejo ser Rey…Solo.
Los meses se habían vuelto mas molestos pues el embarazo progresaba excelente, pero, aun así, no podía negar que no podía hacer muchas cosas, me ponía sentimental, malhumorada, pasaba por cosas que eran difíciles para mi, pero junto a las chicas que estaban cuidando de mi, el doctor y Qi´Ra era mucho mas llevadero, sin embargo, quería regresar a donde pertenecía… con Ben.
Hubo un tiempo en que la fuerza desapareció, tanto que temí no volver a sentir a Ben en la fuerza y no volverle a ver, pero eso cambio el día en que llego el momento… era un día de tormenta, rara vez había tormentas así en Chandrilla. Ese día mi mente abrió una puerta, dejando entrar de lleno a la fuerza que rodeaba todo lo vivo y lo muerto. Recuerdo haber visto a alguien, me pareció familiar, era una sensación de reconocimiento, el susurro de una voz femenina que decía con amor el nombre de Anakin… sabia que había escuchado ese nombre en boca de Leia, juraría también que era Ben, pero algo me decía que no lo era.
Había pasado un mes desde el nacimiento del pequeño Anakin, era hermoso, un pequeño de cabellos oscuros, piel trigueña como la mía, su piel suave y esa mirada que me recordaba a Ben, lo ame en el momento en que nuestros ojos se cruzaron y supe que ese día jamás dejaría que estuviera lejos de mi.
Pronto seria un año desde que toda esta travesía comenzara, pasaba rápido el tiempo lo sabia, pero creo que ya era tiempo de buscar a Ben, las cosas estaban mucho mejor ahora y podríamos estar juntos… a menos que el no hubiera esperado… o me hubiera dejado de amar. Con estos pensamientos habíamos salido a los jardines que se habían vuelto mi lugar favorito y en el cual podía meditar. Azara era la chica que había estado a mi lado desde el primer día que desperté, aquella morena sonriente y apasionada, se había vuelto mi confidente, mi amiga y adoraba a mi pequeño Anakin como si fuera de su propia familia.
Me quede de pie contemplando el horizonte, siempre pensando en una sola cosa… en el. La risa de mi pequeño se hizo presente haciéndome sonreír y verle sobre el regazo de Azara, los mire y volví a sonriera para esta vez reír al ver como Anakin movía sus bracitos con emoción al ver a Qi´Ra llegando a nuestro encuentro.
Y el silencio llego a mi como una briza cálida, mi corazón palpito rápidamente y supe que el momento había llegado. Ben estaba aquí, estaba cercas de mi. Sonreí en dirección a mi pequeño, Azara me observo y sonrió mientras Qi´Ra reía junto al pequeño, mi mirada se centro en Ben quien yacía sentado frente a ella con una pierna flexionada y su mentón sobre su muñeca, se veía tan despreocupado. Pero, su mirada, ese brillo decía mucho mas. Sonrió levemente para girar de nuevo a donde el grupo con el cual habíamos venido para ver a Kylo una vez mas.
Le vi ponerse de pie con tranquilidad tomándose su tiempo, caminando hacia mi. Le anhelaba no había duda de ello, estaba ansiosa de sentir el calor emanaba de su cuerpo. Verle ahí solo podía sentir el amor, el cariño, todas las emociones juntas que quería profesar para el. Pero, también me invadía la culpa, culpa de guardar este secreto no sabia como decirle, tenia miedo de hablar y que el me odiara.
–Rey…– su voz profunda resonaba en mi mente, era una sensación única escuchar mi nombre salir de sus labios, y escuchar un pequeño deje de desesperación en su voz, no había duda de que tenia las mismas ansias que yo a un encuentro, no podía moverme no ahora que había gente conmigo, pero como si hubiera pedido un milagro Qi´Ra se puso de pie.
–Es tarde, llevare a este pequeño dentro– me dijo con una leve sonrisa ayudando a Azara a tomar al pequeño Anakin entre sus brazos mientras Azara tomaba las mantas sobre la hierva.
–Ahora los alcanzo… me quedare un momento– Mi vista se quedo clavada en ellas alejándose poco a poco, al virar mi rostro mire a Ben tratando de averiguar el con quien me encontraba.
–Ben…–susurre su nombre con delicadeza, pose mi mano sobre su brazo tenso bajo la tela y presione un poco viendo como volvía a la realidad y clavaba su mirada en mi– lo siento… por no poder estar a tu lado en este tiempo…– me disculpe con el por haberle dejado solo, mi mano estrujo su brazo una vez mas con cuidado– estoy orgullosa de ti, por fin hay un cambio, aquel que de verdad necesitamos– sonreí levemente acercándome a el, deslizando mis manos por su cadera y abrazarle.
Mis ojos se cerraron al contacto, recargando mi cabeza sobre su pecho escuchando los latidos de su corazón, la seguridad de sus brazos rodeando mi cuerpo, podía sentir la calidez emanar de su cuerpo y con ello me sentí plena. Su mentón se recargo ligeramente sobre mi cabeza sintiendo como aspiro mi aroma y hasta pude saber que sonreía.
–¿Por qué ahora? – me cuestiono Ben alzando mi vista de vuelta sin saber que contestar– ¿Sabes por cuanto tiempo te he buscado? – vivió a cuestionarme, obviamente sabia que estuvo buscándome sin descanso, ahora su mirada demostraba un deje de frialdad y temía por lo peor, sintiendo como sus poderosas manos se deslizaban sobre la piel desnuda de mis brazos. A través de la fuerza podía sentir con claridad la frustración en su ser y sus labios temblaban ligeramente demostrándomelo.
–Lo se… pero debía hacerlo– finalmente conteste pensando bien mis palabras– cumplí la voluntad de tu madre...– el solo recordar la ultima charla con Leia y el roto Ben solo de Naboo me hacia tener la sensación de llorar, sin embargo, no podía ser débil frente el así que negué evitando quebrarme ante el…Ben sabia la conexión que hubo entre nosotras no había necesidad de hablar mas.
–¿Voluntad… ¿Que Voluntad? – el no pida negar la curiosidad de aquellas palabras, lo supe por que lo sentía a través de sus sentimientos encontrados, pues el quería respuestas, de mi motivo de huida, el porque no me había encontrado, respuesta en la que ni yo misma podía contestar en ocasiones, la fuerza era muy misteriosa…el desespero de su rostro se calmo al respirar profundamente cerrando sus ojos y así calmando aquellas ansias.
No pude mas que sonríele levemente, explicando la voluntad de Leia, tomé sus manos con delicadeza sintiendo el tacto tibio de estas, Kylo tenia la facilidad de romper la barrera de mi alma, descubrirla y desnudarla a pasos inimaginables. –El de un futuro mejor, uno donde tu te dieras cuenta del camino a tomar…– finalmente le había contestado– lo has hecho… y yo lo he hecho también– aquella respuesta había significado todo para mi, pues demostraba que a pesar de estar alejados, de liderar batallas internas habíamos pasado todo… que lo malo ya había pasado y que ahora era tiempo… tiempo de comenzar una nueva era donde no existieran Jedi, Sith, lado oscuro o luminoso en la fuerza, mis labios temblaron ligeramente ante la verdad descubierta, el siempre había tenido razón…– debía hacerlo, era la única forma de que no sucumbieras al lado oscuro…– mi voz era un susurro que estaba segura el había escuchado.
–Me abandonaste, supere las adversidades de la oscuridad…sin ti– había dolor en su voz…sin embargo, sonrió levemente para mi. –¿Dónde estas? – su ansiedad en su voz me hizo sonreír levemente sintiendo como sus manos presionaban levemente las mías– no puedo estar un minuto mas sin ti– confeso abiertamente sintiendo mi corazón comenzar una carrera sin retorno, lo mire fijamente y su cercanía era cada vez mas palpable.
Inconscientemente mi boca se sentía seca y tenia la necesidad de beber algo, pero no agua cualquiera, si no de sus labios… mi respiración se volvió pesada sintiendo la de Ben a solo escasos centímetros viéndome directamente a los ojos. Mis manos se deslizaron por la tela de sus brazos hasta llegar a sus hombros.
–Prometiste que vendríamos a este lugar…– solo pude contestar en un susurro sin dejar de ver sus cuencas brillosas, nuestros alientos chocaron una vez mas mezclándose entre si, cerré mis ojos preparándome para lo que venia y sin esperar mas nuestros labios se encontraron.
Un beso lento y tímido al principio como el primero que nos dimos. Pero, la necesidad de nuestros cuerpos, nuestras almas eran inevitable volviéndose cada vez mas ansioso, mas pasional, mas intimo. Desde el principio, desde el primer encuentro, al verle ahí frente mi tan intimidante, tan misterioso había cautivado mi atención… desde la primera vez que vi su rostro, su mirada y parte de su ser me di cuenta de que el había llegado a mi vida a cambiarla por completo. Lo necesitaba como el aire que respiro, era mi otra mitad la cual me hacia sentirme completa.
Sentirme atraída a el por sus brazos me hacia sentirme protegida, me aferre a el con fuerza haciendo mas profundo aquel beso, podía sentir el amor, el anhelo, la añoranza, el deseo por parte de Ben, no estaba solo en esto, pues yo estaba igual que el. La fuerza era intensa e intensa era nuestras sensaciones en este momento llevándolo a un nivel mas allá. El beso era real, lo sabíamos pues solo ambos existíamos en este mundo.
Pero todo tiene un limite y necesitaba del verdadero aire para respirar, me separe de el abriendo mis ojos lentamente tomándome con sus labios hinchados y sonrojados, su respiración era agitada… sonreí levemente mordiendo mi labio y roce su rostro solo rozando mis dedos con sus mejillas, fue una caricia leve pues al momento de tocarlo mis manos se encontraron con la nada. Me quedé ahí un momento mas repasando lo que habíamos hecho, reí levemente sonrojada llevando una de mis manos a mis labios, seguían húmedos.
Di media vuelta volviendo a casa. Sabia que el vendría, sabia que el llegaría pronto y eso era revelar nuestro pequeño secreto. Al entrar a casa Qi´Ra yacía sentada con Anakin en brazos, mi pequeño ángel dormía profundamente. Mire por la ventana viendo el cielo estrellado para sonreír una vez mas pensando en nuestro ansiado reencuentro.
