-Eeen… ¡Hola, buenos días!

Todos dirigimos la mirada hacia el sujeto que había salido de la habitación de la presidenta, todos estábamos extrañados al ver el extraño hombre.

PUNTO DE VISTA DE GOKU.

Me había dirigido hacia donde se encontraban las presencias que se encontraban después de la habitación en donde estaba, me lleve una gran sorpresa al ver que ese tipo de energía maligna le partencia a unos chicos tan jóvenes, este tipo de energía lo había sentido antes y según lo que pude escuchar de las dos chicas pues esto solo significaba algo.

La chica de cabello rojo, la cual era llamada presidenta, se había parado del escritorio en donde estaba.

-¡Buenos días! Ya te sientes mejor.

La primera en hablar fue la chica de cabello rojizo, lo pregunto con cierto tono de agrado.

-¡Si! Estoy mucho mejor ahora. Te doy las gracias por curarme, y traerme aquí para descansar, estaba muy lastimado.

Le respondí al igual que le di las gracias, algo que era característico de mí, era siempre sonreír y ponerme la mano en la nuca cuando agradecía a alguien.

-Es bueno que te sientas mejor, de verdad estabas fuertemente lastimado. Ahora podías tomar asiento por favor, quisiera hacerte unas cuantas preguntas.

Ella pregunto aun manteniendo esa sonrisa, sabía que me pediría eso, pero lo que yo me preguntaba era, cual tipo de pregunta quería realizarme.

-De acuerdo, después de todo no sería algo molesto.

-¡Gracia!, ahora si quieres puede tomar el asiento.

Me había ofrecido sentarme en uno de sus muebles, los cuales yo diría, parecen muy cómodos.

-¡Gracias!

Luego de agradecer por haberme ofrecido sentarme en sus muebles, dirigí la mirada hacia los dos chicos que estaban sentados en un mueble.

Un chico y una chica, era lo que estaba presenciando, su apariencia significaba eran muy jóvenes aun, de hecho, la chica parecía más a la edad de Trunks, mientras que el chico estaría cerca de tener algunos 16 años.

Ambos me miraban con curiosidad, los entendía a ambos ya que no me conocían, tenía planeado hablarles pero antes, pude ver como una bandeja que tenía una taza encima, se puso en mi frente.

-¿Quieres un poco de Té? Es bueno por la mañana después de un gran sueño.

Dirigí la mirada hacia la chica que me lo estaba ofreciendo, se trataba de la chica llamada Akeno o como fuese que la llamaba la que se hace llamar presidenta, en su rostro tenia marcada una adorable sonrisa pero mantenía sus ojos cerrados, lo que le hacía ver más adorable, para tener energía malvada, al parecer eran bastante buenos.

-¡Gracias!

Obviamente tuve que agradecer dicho gesto por parte de la chica, claro él Te era muy bueno por la mañana, había tomado él Te y luego di un ligero sorbo.

-Y… ¿Cómo esta, te gusto? Me había interrogado aun manteniendo ese gesto tan agradable.

-La verdad… es el mejor te que había probado en mi vida, si está muy bueno.

Tenía que ser sincero, antes había tomado Te que siempre me preparaba Milk, antes de que muriera, disfrutaba cada cosa que ella me preparaba, pero este Te, la verdad que estaba bastante bueno y tenía un aroma único.

-Me da mucho gusto que te haya agradado mi Te, me alegra mucho, disfrútalo.

Al parecer le agrado bastante que me haya gustado su Te, al parecer era el tipo de chica que no le gustaba que nada le saliera mal y que todo le saliera perfecto, la chica luego se había retirado y se había puesto al lado de la chica pelirroja, la cual ahora estaba sentada nuevamente en su escritorio.

-Muy bien, antes quisieras decirme… ¿quién eres?

Sospecho que diría eso así que estaba listo para responder.

-Mi nombre, es… Son Goku, pero pueden llamarme Goku.

-Muy bien Goku, mi nombre es, Rias Gremory, soy la heredera del clan Gremory.

Al fin sabía cuál era el nombre de la pelirroja, la verdad le queda muy bien, pero entonces quisiera saber ahora porque la chica llamada a Akeno, la llama presidenta.

-Ahora quiero que me digas, ¿que eres tú? Puedo sentir que no eres un humano, Demonio, Ángel Caído o Ángel, por lo que quiero saber que eres realmente.

Esto era algo simple de responder.

-Bueno, pues yo soy un Saiyajin.

Mi respuesta, solo provoco que todos se pusieran curiosos.

-¿Sai-Saiyajin? Con confusión en su expresión fue lo que dijo el chico de cabellos rubio.

-Y… ¿Qué es exactamente un Saiyajin?

Bueno la verdad tenía que pensar esta pregunta, ya que solo tengo la información que me dio Radizt y Vegeta.

-Mmm, pues bueno. Los Saiyajins son una raza de guerreros, somos considerados la raza de guerreros más poderosa que existe en el universo. Éramos una raza que solíamos conquistar planetas y luego venderlos, o simplemente destruirlos, eso es lo que tengo entendido.

Mi respuesta había sido simple de explicar, pero al parecer a todos los dejo como en un estado de silencio absoluto, incluso la chica que estaba comiendo, dejo de comer lo que parecían dulces y se quedó a medio de morder uno al escuchar mi respuesta.

-¿De-De-Destruir planetas?

Rias parpadeo un par de veces, parecía sorprendida por que escucho como si fuera la gran cosa.

-¿Por qué la impresión, aquí nadie puede ser eso?

Estaba confuso al ver las reacciones de todos.

-Mmm bueno, creo que si pueden, pero eso es algo complicado, pero bueno, ¿Me puedes explicar exactamente quién eres y quienes son exactamente los Saiyajins?

Vaya, esta pregunta si que fue más vareada, por suerte no era muy olvidadizo y podía recordar ciertas cosas.

-Pues bueno. Yo fui un Saiyajins que fue criado en la tierra. Verán esta es la historia de los Saiyajins.

- Los Saiyajines, son la raza de guerreros más, poderosa que existe. Anteriormente nuestra raza, recibía órdenes de un tirano llamado Freezer, quien se encargaba de conquistar planetas para quedárselos o venderlos. Los Saiyajines hicieron negociaciones con él, a cambio de tecnología, nosotros ofreceríamos nuestros servicios como guerrero, conquistando planetas para él.

-Servimos a Freezer durante mucho tiempo, hasta que un día, escucho la leyenda del legendario Súper Saiyajin.

-Aquel legendario Súper Saiyajin, sería quien lo derrotara en un combate a muerte, y según lo que me dijeron, el temió a que aquel ser apareciera y lo derrotara y para evitar eso, decidió traicionarnos a nosotros los Saiyajines y matarnos.

-Freezer entonces destruyo nuestro planeta, pero antes de que este fuera destruido yo fui enviado a la tierra.

Les había contado todas mis aventuras, desde que era un niño, las grandes batallas que tuve a esta edad tan prematura… como la gran batalla de Piccolo Daimaku, el cual era un demonio que quería conquistar la tierra, claro mi gran batalla contra el ejército de la patrulla roja, un ejército que tenía los suficientes recursos como para conquistar el mundo, mis aventuras buscando las esferas del dragón, le conté toda mi vida a ellos, desde pelear contra Freezer, hasta mi última batalla contra Majin Buu.

-Tenía que hacer algo para evitar que Majin Buu destruyera nuestro mundo, la enorme bola de energía que había creado era como tener al mismo sol en frente de ti. Cuando contra reste el ataque con mis más poderosa técnica y mi máximo poder, nuestros poderes colisionaron fuertemente y la tierra no pudo resistir a pesar de que fuera una energía concentrada, pero al final creí que iba a morir junto con Majin Buu pero luego sentí como algo me atrajo, creo que fue una especie de agujero espacio tiempo o lo que yo llamaría, un agujero dimensional, luego caí aquí y pues aquí me tienen.

Había terminado de contarles toda la información acerca de mi vida, no lo consideraba algo privado, aunque no sabía porque pero no me importaba, pero ahora me pregunto, porque todos están mudos.

En especial ahora puede sentir que están asustados.

-Esta no sé cómo creérmela, a ver si entiendo. ¿Estás diciendo que tú resultaste ser aquel legendario Súper Saiyajin al que tanto temió, el pirata Galáctico llamada Freezer, y lograste derrotarlo?

Esa fue la interrogante de Rias, parecía algo nerviosa e inclusive, tuvo que secarse lo que parecía sudores ya que estaba sudando, lo cual era algo extraño, parece que se impresionaron demasiado.

-Pues claramente te dije que sí.

-¿Seres que pueden destruir planetas más grande que el sol, destruir sistemas solares dices, Galaxias y por ultimo universos?

-Pues bueno, el planeta Namekuseiyin, según me habían informado tenía 3 veces más masa que el sol, el sol tiene 332 mil veces la masa de la tierra, pero bueno destruir un planeta como Namekuseiyin no es la gran cosa que digamos.

-¡De verdad estás loco!

Rias como que se había molestado parándose duramente de su asiento y chocando ambas manos en su escritorio, al parecer no me creía.

-Esferas del dragón que pueden cumplir cualquier deseo incluso restaurar planetas destruidos y revivir personas, has muerto varias veces y ha regresado a la vida gracias a esas esferas.

-¿Caíste de un agujero verdad? De seguro te diste un fuerte golpe y por casualidad estas vivo, tal vez ese golpe que contaste que te diste de niño, es lo que te paso cuando caíste de ese agujero.

Esa fue la conclusión del chico rubio, todo era un engaño supuestamente, pero la verdad es que no sé porque no me creen, pues para empezar no soy un humano y ellos muy bien lo saben, podía ser tonto en varios sentidos pero para decir la verdad simplemente lo demostraba.

Me cruce de brazos ante esto, dio un ligero suspiro y cerré los ojos, luego los abrí ligeramente y dirigí la mirada hacia Rias.

-Mmm bueno. ¿Cuándo me encontraste viste que si caí del agujero, verdad?

Fue la pregunta que le hice a Rias.

-Pues… Sí, pero como eso puede explicar todo lo que acabas de decir.

Eso era algo simple de responder.

-¿Tu no crees en mi pasado, o en mi poder, verdad?

-En ambas cosas no creo.

Ya tenía una estrategia para ver que yo tenía razón.

-Cuando me encontraste, pude escuchar que dijiste que tenía un poder similar a un demonio de clase alta o como se le diga. Lo que quiere decir que son Demonios bastantes poderosos aquí, ¿verdad?

Había interrogado nuevamente.
-Bueno pues la verdad es…

Se había detenido porque al parecer ya se había dado cuenta.

-La verdad, es que sí. Para ser un demonio de clase alta se necesita pasar por un arduo proceso.

Ella había respondido con un tono más calmado esta vez.

-Demonio de clase alta, ¿está diciendo presidenta?

El chico de cabellos rubio, había interrogado muy sorprendido.

-Sabes que es lo que aún me da más la razón, Rias. Cuando sentiste mi poder, esa vez, estaba muy lastimado y había gastado todas mis energías. La otra cosa es… que ni si quiera has sentido ni lo que es el 1% de mi fuerza. Pero bueno, si no quieren creerme, pues son problemas de ustedes.

La verdad a mí no me importaba si me creían o no, aunque no me gustara que me tacharan como mentiroso, nunca había mentido a nadie y nunca lo aria porque… no tengo necesidad de hacer tal cosa.

Rias dio un ligero suspiro y luego se sentó en su escritorio. Ella solo miro hacia Akeno, quien la miraba con algo de seriedad. Luego dirigió la mirada hacia los otros chicos quienes también la miraron fijamente por unos instantes.

-Goku. La verdad es que aquí ni las deidades no son capaces de destruir galaxias o planetas más grandes que el sol que dices, apenas hay deidades que si pueden destruir este mundo con fuerza bruta, pero con algo de dificultad, por eso es difícil creerte, dices cosas que ni las personas más fuertes de este mundo no serían capaces de realizar y por eso es muy difícil creerte. Pero bueno, lo que dices tiene sentido y además no eres de este mundo ya que yo lo vi con mi propios ojos, así que te voy a creer.

Al parecer había admitido que yo tenía la razón, lo cual tenía que hacer así, ella lo había admitido de forma calmada.

-No tendría por qué mentirle a ustedes, no ganaría nada mintiéndoles. Pero ahora bien, ya que saben todo sobre mí, y saben de lo que soy capaz, ahora quiero que ustedes también me expliquen ¿porque puedo sentir tantas energías diferentes?

La verdad es que ya quería explicaciones del lugar donde me encontraba, y la necesitaba para saber exactamente donde me encontraba.

-Bueno, ya que nos contaste sobre ti, ahora te voy a decir quiénes somos y porque puedes sentir tantas energías diferentes.

-Pues para empezar Goku. Existe lo que son, las tres facciones.

Las facciones están divididas entre los Ángeles, Ángeles Caídos y Demonios. En el pasado ambas facciones, se encontraban en una guerra hace mucho tiempo atrás en el pasado. Por el momento, no estamos en guerra, pero aun así un miembro de otra facción no se debe meter en territorios de otra facción, o si no eso podía desatar otra guerra de nuevo. Si es cierto que puedes sentir esas energías, ya sabrás de quienes se tratan, y por lo tanto ya debo saber, quienes somos nosotros.

Esa fue la explicación de Rias, al parecer me había quitado una gran duda, y que si sabía que era ellos, pues claro lo sabía perfectamente por su energía.

-Son Demonios, lose. Pero qué extraño, no son de la clase de demonios que conozco.

Las chicas se habían extrañado ante esto que acababa de decir.

-¿Cómo son los demonios que has visto, Goku?

Esa fue la interrogante de Rias, era algo simple de responder.

-Pues… la verdad es que los demonios que yo suelo conocer son muy feos y tienen cuernos. Al contrario de ustedes pues… digamos que son muy lindas para parecer Demonios.

Había respondido con una sonrisa algo nerviosa, poniéndome la mano en la nuca, algo característico que suele hacer.

PUNTA DE VISTA DE AKENO.

¡Me Sonroje por eso que dijo!

La presidenta me había mirado, y pude presenciar claramente que estaba algo sonrojada ante ese comentario, la verdad es que la forma en que le dijo, tuvo cierto tono de infante, y la verdad parecía muy inocente.

-Bueno… pues gracias por el dicho Goku.

La expresión de la presidenta, era algo extraña, igual como la de anoche, la verdad ya se había puesto nerviosa en dos ocasiones, cuando Goku le dice algo que provoca que se altere de esa manera.

-Bueno como sabes que somos demonios, pues quiero que se presenten chicos.

Esa fue la orden de la presidenta, el primero en pararse del mueble fue Kiba.

-Hola, disculpa por no presentarme antes. Mi nombre es, Yūto Kiba, y déjame decirte que es un placer en concerté a ti, Goku, puedes llamarme Yūto, o simplemente Kiba.

Kiba se había presentado de una manera respetuosa, la verdad era alguien muy amistoso en especial cuando conocía personas nuevas.

Luego siguió Koneko.

- Koneko Tōjō, esa soy yo, me puedes llamar Koneko también, es un placer en conocerte.

Koneko también se había presentado, como siempre no demostraba alguna expresión, lo hacía de una forma vacía, algo característico de ella.

-Ella no suele hablar mucho, discúlpala Goku.

La presidenta lo había dicho para que supiera que Koneko, es así.

-Jejeje, descuida, está bien.

Mmm, al parecer no tomo la presentación de Koneko como algo grosero, al parecer era muy amable, algo que me hacía sentir bien, pero yo me presentaría mejor.

-Ara, Ara… Y yo soy, Akeno Himejima, pero puedes llamarme Akeno. Es un placer en conocerte a ti Goku, espero que seamos buenos amigos.

Me había presentado con una gran sonrisa en mi expresión y una gran emoción, eso para que sintiera que de verdad quería ser su amiga.

-Goku quiero que sepas que ellos son miembros de mi nobleza.

-¿Nobleza dices?

Goku interrogo con curiosidad.

PUNTO DE VISTA DE RIAS.

-Ósea, ellos son parte de mi familia, te voy a explicar mejor.

-En los clanes que hay entre los demonios, existe lo que es una nobleza de aquel miembro de dicho clan. La nobleza se basa en el juego del ajedrez, por ejemplo.

-Kiba es mi caballero, por lo que es muy veloz y un ágil espadachín.

-Koneko, posee una gran fuerza física, al igual que se ocupa de las fuertes resistencias, por lo que es una torre.

-Akeno ocupa el rango de Reyna, y posee ciertas habilidades, también es conocida como la sacerdotisa del rayo, porque su poder se basa en el control de los rayos.

-Por último, yo soy el Rey, ahora entiendes un poco de que va todo esto.

Mi explicación fue clara y precisa, pero Goku aún seguía algo pensativo.

-Bueno, creo que entendí un poco, no se mucho sobre eso del ajedrez, solo lo he visto una vez, pero gracias por la explicación Rias.

Mmm, bueno no todos juegan al ajedrez, por lo que no es su culpa que no haya entendido muy bien, además él me dijo que era de una raza guerrera, así que se me ocurrió algo.

-Bueno chicas, les agradezco bastante que me hayan curado, pero ahora tengo que saber cómo regreso a mi mundo, no saben de alguien que me pueda ayudar.

Goku nos había interrogado, pero la verdad es que no lo podía dejar ir así de simple, esta ciudad era vigilada por mi clan, por lo que si Goku de repente se topaba con un miembro de otra facción, sucederían grandes problemas, ya que yo no soy la única que puede sentir su poder, por lo que tenía que ponerlo claro.

-Goku tú no te puedes ir, ahora que estas aquí eres mi responsabilidad y dejarte suelto, podía causar que cualquier ser de otra facción se tope contigo y suceda algo horrible, por lo que no puedo dejar que te vayas.

Me había parado del escritorio, para imponer más autoridad aunque si tengo entendido que es capaz de destruir el universo, no quiero imaginar lo que le aria a las facciones, aunque estas se juntasen no serían rival para él.

-Bueno, y que quieres que haga entonces, no tengo un lugar donde quedarme en este mundo.

-La verdad es que no creo que nadie pueda ayudarte a regresar a tu mundo, ya que al parecer eres de otra dimensión. Lo segundo y por último, te voy a proponer algo.

-Si te unes a mi nobleza, te daré un lugar en donde quedarte y todo lo que necesites, claro cuando siempre nos ayude y nos protejas cuando lo necesitemos, que te parece.

Tener a alguien como él, en mi clan sería de gran ayuda puesto a que su poder, nos ayudaría bastante en los Ratin Games, mi intención era hacer que fuera mi siervo, además de que fuera un demonio como yo.

-Mmm, es una oferta interesante, pero si unirme a tu nobleza implica convertirme en un demonio, pues no aceptare, no quiero convertirme en un demonio.

Me había entristecido un poco por dentro al escuchar eso, justamente tiene que convertirse en demonio para poder ser parte de mi nobleza, pero creo que no salió como quería y no podía obligarlo, pero por lo menos se me ocurrió algo.

-Está bien Goku, no te voy a convertir en demonio, pero prométeme que si nos protegerás y ayudaras cuando lo necesitemos.

-Pues entonces hay si acepto.

Me alegre al saber que nos protegería, estaba muy feliz al saber que estaría de nuestro lado, estaba muy emocionada, tanto así, que quise abrazarlo, pero no exageraría mi alegría.

-Me alegra mucho Goku que aceptaras. Entonces a partir de mañana, empezaras a ir a la academia con nosotros, ya estas inscrito.

PUNTO DE VISTA DE GOKU.

-¡Queeeee… estudiar! Eso no, yo no nací para esas cosas, de hecho no soy bueno en los estudios y no se me da eso de estudiar, eso más bien se le da a mi hijo Gohan, además estoy algo viejo para esas cosas.

Estudiar eso ¡jamás! De tan solo ver a Gohan estudiar cuando era un niño, me daba escalofrió ya me imagino lo que sería estar en una academia, por lo que claramente no aceptaría eso.

-¡Goku! Eso no era parte del trato, te dije que tenías que estar con nosotros para protegernos, además no se nota que estés muy viejo, ¿cuál es tu edad?

Rias parecía algo molesta al escuchar la decisión de no ir a la academia, pero lo de mi edad no era algo que solía tomar en cuenta.

-Mmm pues bueno, haber… no suelo tomar mucho en cuenta esas cosas, pero creo que son unos 38 años.

-Pero si tú pareces un joven de 23 años Goku, no mientas.

-No engañes a un libro por su portada, la verdad es que luzco algo joven porque la juventud de mi raza dura más que la de un humano normal, esto para poder pelear por un largo tiempo, tal vez por eso creas que tengo cierta edad, pero como te dije no voy a ir a la academia, no te preocupes que yo siempre cumplo mis promesas, los voy a proteger chicos.

Luego de decir lo último, había levantado el pulgar en alto con una gran sonrisa, para que tuvieran confianza en mis palabras, ya que si ellos no o nadie aquí podía ayudarme a regresar a mi dimensión, pues yo tampoco sabría cómo hacerlo por lo que me quedaría aquí el resto de mi vida.

Eso pareció calmarla, no solo a ella sino a todos los chicos su expresión era de asombro al principio, pero luego paso ese rostro, al parecer ya tenía cierta confianza en mí.

-Está bien Goku, entonces no iras a la academia, pero espero que mantengas tu promesa. Por cierto Goku, quería preguntarte algo.

-¿Qué cosa?

De verdad sí que era algo interrogativa, porque sinceramente ya habían sido demasiadas preguntas las que había realizado.

-Veo que necesitas cierto cambio de ropa. Pero quiero preguntarte realmente, ¿cómo puedes soportar tanto peso?, para desvestirte ayer tuvimos que usar toda nuestra fuerza física.

-Mmm, veamos. La verdad es que es muy ligera para mí, pero para ustedes sería una carga fatal. Pues bueno, cada prenda de mi ropa pesa una tonelada.

Al escuchar eso, la pequeña chica llamada Koneko se había levantado, dirigiéndose hacia a mí, con una mirada seria, sus amigos la miraron con curiosidad, pues porque se dirigía hacia a mí, de seguro ustedes se preguntaran.

Se había parado justamente en frente de mí, ella me miraba con esos ojos de color avellana, los cuales eran bastante hermosos y había que admitirlo.

-Usted, ¿usa el Ki verdad?

Esa fue la interrogante de Koneko, estaba algo sorprendido al ver que ella sabía sobre el Ki, ya que solo podía sentir que las chicas podían usar la magia que no suele ser una energía muy destructiva.

-Pues… si, lo controlo desde mi niñez pequeña. Me sorprende que tú seas la única que usa el Ki, por eso es que posees una gran resistencia y fuerza física.

-Si… yo también uso el Ki. Ahora quisiera que me pasaras una prendas de esas haber si es cierto que pesan tantos.

Al parecer quería comprobar si es verdad que pesaban tanto.

-Está bien.

Luego de haber dicho eso, me había quitado una de mis sudaderas, ella había juntado sus dos manos para que se la pasara.

-Te cuidado, Koneko.

Luego de haberle advertido, le había pasado mi sudadera, se la tuve que poner yo mismo para no arrojársela y que cayera como una bala.

Sorprendentemente, todos miraron con asombro a Koneko, ya que al parecer había logrado mantener mi sudadera sujetada con ambas manos.

-Mmm… si justamente pesan más que un auto, tenga.

Koneko luego de comprender que el peso de mi sudadera no era ordinario, me lo había devuelto.

-Viste que tiene un gran peso, Koneko.

-La verdad es que sí, yo no resistiría con ambas sudaderas puestas en mis muñecas por mucho tiempo. Es increíble que pueda tener esa carga tan pesada como si fuera una ropa normal y corriente, Goku-sempai.

Me extrañe un poco al ver que Koneko, me llamo Goku-sempai, pues supuestamente no es el tipo de chica que suele hablar mucho según lo que me dijo Rias, además no se me da bien eso de maestro para que me diga sempai, luego de que Koneko dijera eso volvió donde estaba sentada a terminar de comer sus dulces.

-Muy bien Goku, puedes quedarte en la habitación que está más arriba de este edificio, bueno luego te lo mostrare porque ya es la hora de que vayamos a clases. Si quieres puedes explorar este mundo, pero recuerda siempre estas sugerencias que te daré

-Por favor por más que te guste pelear, no desafíes a los ángeles o ángeles caídos, esto para evitar problemas porque como te dije eres mi responsabilidad y por favor, mucho menos los mates, para que no te metas con uno actúa como alguien normal, siempre mantén tu energía muy baja. Los ángeles caídos son los que suelen estar en la tierra y muy pocos ángeles están aquí, ya que algunos ángeles están porque están en una misión, pero solo te digo para que no vayas a ninguna de las facciones por el momento. ¿Quedo claro Goku?

La verdad es que quería encontrar a alguien con que pelear, y por lo que me dijeron sería algo malo que se volvieran a matar entre sí.

-Mmm… bueno, te voy a dejar algo claro, y es que no me gustan que me den órdenes, eso lo detesto, pero descuida, no tengo en interés en enfrentar a nadie por el momento, hasta ahora no he podido sentir a alguien que me haga sacar ni el 10% de mi fuerza.

Podían pensar que era un presumido, ya que lo dije como si fuera lo más aburrido del mundo, pero en cierta parte tenía razón, pues pelear con sujetos que tenían el nivel de pelea del integrante de piel roja de las fuerzas especiales Ginyu era como un chiste de humor negro.

-No es una orden Goku, solo es una sugerencia y es muy necesario que lo tomes en cuenta.

PUNTO DE VISTA DE RIAS.

La verdad me sentí algo ofendida por haber dicho eso, teníamos claro que era un ser de poder inmenso, que nadie aquí le puede hacer frente, pero no era para presumir, aunque la verdad pensándolo bien, él tenía razón así como dijo que no gana nada mintiéndonos y era una realidad, pero lo que me sorprendía era que a pesar de contar con tal fuerza, era muy amable o algo inocente por no entender ciertas cosas, pero la verdad es que con un poder así cualquier miembro de una facción si dependiera con un poder como ese, pues claramente no se dejaría guiar ni por su líder, lo usaría para sus propios beneficios pero Goku, era muy diferente, por lo que me sorprendí bastante que se llevara de mis consejos, claro no lo usaría para cumplir mis propios propósitos ya que al no ser un demonio no podía participar en los Ratin Games.

PUNTO DE VISTA DE GOKU.

-Te entiendo Rias, pero no tienes por qué preocuparte.

-Entonces Goku, si quieres me puedes esperar para que te enseñe tu habitación o si no puedes ir a verla por ti mismo, cuando llegue te voy a conseguir algo de ropa, ya que al parecer la tuya esta algo dañada.

-¿Puede ser una ropa que tenga el mismo peso que tiene esta? porque la verdad es que este peso es necesario para mis calentamientos y entrenamientos y por favor que sea un traje como este.

-Mmm… dudo que pueda hacerte algo así de pesado, digo que clase de materia hace que una ¿tela pese tanto? Eso ni con magia lo podía hacer.

-Pues la verdad no sé.

Mi respuesta fue algo simple, puesto a que esta ropa con cierto tipo de peso, me la solía dar Kamisama o Kaiosama.

-Bueno, ya luego veremos qué podemos hacer, Goku, bueno ya nos vamos, recuerda no meterte en problemas.

- Nos vemos luego… ¡Goku-kun! Ufufufuffff.

Eeeehh… …

Esa expresión de Akeno sí que fue algo extraña, sobre todo tenía lo que parecía una sonrisa juguetona.

-Nos vemos luego… Goku-kun.

Ese fue Kiba quien se despidió con un amable gesto.

-Adiós… Goku-sempai.

Esa fue Koneko quien también se había despedido, sin mantener alguna clase de emoción.

-Luego nos vemos Goku-San.

Esa fue Rias quien se despidió con un adorable gesto por su parte, aunque me encontraba raro que me llamaron por Kun y Sempai, la que me suele llamar con el honorifico San es Milk, el mismo con el que me llamo Rias.

Luego de haberse ello despedido, me habían dejado solo en la sala.

-Mmm… bueno, ahora es hora de empezar a explorar este nuevo mundo, mejor esperare a que Rias me muestre la habitación, por el momento quería explorar, ya que también tengo cierta curiosidad sobre este mundo, algo que me dice que tengo que verlo de arriba hacia abajo.

LIFE 2

UN PERVERTIDO Y UNA MONJA