Disclaimer: El tío Mickey me prestó sus personajes para jugar un ratito, con la condición de que se los devolviera tal y como me los dejó. ¡Qué ratón tan simpático! :D
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Mantener la seguridad en la ciudad nunca había sido algo fácil, mucho menos cuando se trataba de detener a una banda entera de traficantes de especies en peligro de extinción. Sin embargo, ellos no contaban con la astucia de dos imparables policías.
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Día 2
Prompt: Policías
Género: Acción/Humor
Palabras: 1000
Rating: T
Propuesta de: Belen Rivera La Fanficker
La ley y el orden
—No empeores tu situación, Ryder. Con tus antecedentes, los cargos por robo y allanamiento de morada pueden agravar una sentencia inofensiva —Hans miró arrogantemente al joven que frente a él, yacía detenido dentro de la sala de interrogatorios—, a menos claro, que decidas cooperar. Los dos sabemos que tarde o temprano terminarás hablando para salvar tu pellejo, conozco a los de tu calaña.
—No funciona, imbécil. No voy a decirte nada.
El pelirrojo arqueó una ceja. Tenía que admitir que para ser un ladrón de poca monta, ese rufián de Flynn Ryder estaba soportando bastante bien. Ya llevaban casi una hora ahí dentro.
—Voy a preguntarlo una última vez, ¿para quién maldita sea, robaste esos planos?
Flynn se limitó a mostrarle el dedo medio. La puerta se abrió intempestivamente y una silla fue arrojada en dirección al detenido, sobresaltándolo.
—¡Dinos para quien trabajas, idiota!
—¡Maldición, Elsa! ¡Este es mi interrogatorio!
Elsa entró en la habitación ignorándolo, sacó un aerosol en pimienta de su bolsillo y disparó hacia los ojos del delincuente, provocando que aullara de dolor.
—¡Lo siguiente va a ser tu rostro, patán!
—¡No! ¡Mi hermoso rostro!
—¡Habla, pedazo de basura!
—¡YA! ¡Facilier! ¡Fue Facilier quien me contrató! —Flynn rompió a llorar ridículamente mientras se frotaba los ojos— ¡Solo quería ganar dinero para pagar la operación del camaleón de mi novia! ¡La amo tanto!
—¡Voy a destruirte, perra!
Rodando los ojos, Hans salió de la estancia por un café. Para esa misma noche, él y su compañera se encontraban a las afueras de una bodega abandonada en el muelle, donde el Hombre Sombra y sus secuaces embarcarían a varias especies en peligro de extinción para traficar con ellas. No había sido difícil desentrañar sus planes luego de que Ryder confesara haber hurtado los planos del zoológico para él, de donde recientemente había desaparecido Marshmallow, el imponente león albino.
Ya los refuerzos habían cercado el lugar, pero debían ser extremadamente cautelosos si querían destruir aquella red de tráfico ilegal de una vez por todas.
Ahora se encontraban ocultos detrás de un cobertizo, listos para entrar en acción.
—¿Quieres dejar de asomarte de esa manera? ¡Lo vas a estropear todo!
—No puedo ver a Marshmallow, esos malditos deben haberlo sedado, ¡podrían matarlo! —Elsa volvió a buscar con la mirada al animal, la única razón por la que iba al zoológico cada fin de semana—. Iré a rescatarte, Marsh.
—Ese es tu problema, siempre te dejas llevar por tus emociones —Hans la miró con desdén—. Por una vez me gustaría que te esforzaras de verdad por controlarlas, nunca serás una policía de verdad con esa actitud.
—¿Disculpa? ¿Quién fue la que obtuvo la confesión de Ryder para llegar hasta aquí?
—¡Eso no cuenta para nada!
—¡Claro que cuenta! ¡Y no voy a quedarme aquí mientras esa majestuosa criatura está sufriendo, privada de su libertad! ¡Ese barco está a punto de partir! —la rubia desenfundó su pistola— Tendré que acercarme.
—¡Basta, Elsa! ¡Debemos esperar las órdenes del jefe!
—¡Hey! ¡¿Qué hacen ustedes allí?!
Un tipo disparó en su dirección al verlos y el bermejo se agachó sobre su pareja para protegerla.
El caos se había desatado.
La pareja de policías se arrastró para resguardarse detrás de unas cajas, al tiempo que otros maleantes se sumaban a los esfuerzos del primero por eliminarlos. Aprovechando la distracción, Elsa corrió hacia el barco donde estaban colocando a los animales bajo las órdenes de Facilier, quien le disparó apenas notó su presencia.
—¡Malditos policías!
La blonda sintió como una bala le rozaba el hombro y rodó por el suelo, herida.
—¡ELSA! —tuvo que ignorar el grito aterrado de su compañero para volver a apretar su arma y reducir al criminal, quién cayó abatido. El sonido de múltiples sirenas policíacas llegando al lugar le brindó un instantáneo alivio.
Ahora los animales se encontraban a salvo.
—Tiene derecho a guardar silencio, todo lo que diga será usado en su contra —Hans le sostuvo la mirada a un furioso Facilier, quien con una mano esposada a la camilla médica que lo transportaba, no tuvo más remedio que aceptar su derrota.
Detrás de él, sus secuaces corrían la misma suerte y otra ambulancia le brindaba atención médica a esa entrometida rubia que había truncado sus planes.
—¡Ay! —Elsa se quejó levemente cuando una enfermera limpió y vendó su antebrazo lastimado.
Afortunadamente no había sido más que una lesión superficial.
—Demasiado emocional —murmuró una voz conocida a su lado y cuando volteó, se topó con la verde mirada de su compañero contemplándola turbado—. Será mejor que no vuelvas a asustarme así.
—Oh Hans, ¿te preocupas por mí? —la muchacha batió sus pestañas con coquetería, emitiendo una sonrisa burlona.
—Por supuesto que no. Pusiste en riesgo toda la misión, ¿sabes?
—Bien, una vez más lograron desmantelar un crimen; aun con los heridos de por medio y la destrucción de la mitad del muelle —Kristoff Bjorgman, su superior inmediato apareció ante ellos y los miró con severidad—. No voy a decir que esté de acuerdo con sus métodos, pero admito que estoy satisfecho, y ahora Marshmallow y los otros animales regresarán a donde pertenecen. Buen trabajo, inútiles. Pueden tomarse el día de mañana.
—Muchas gracias, jefe —Elsa le sonrió de forma radiante.
Hans suspiró en cuanto Bjorgman se hubo alejado. Alzó el vaso de café que sostenía en una mano y se la ofreció a su pareja.
—Un día libre. Nada mal después de una noche repleta de acción, ¿cierto? —la albina bebió un sorbo del café mirando a Hans de reojo.
—No vuelvas a asustarme así. Estoy hablando muy en serio, Elsa.
—Lo intentaré, aunque no prometo mucho —la chica se puso de pie y besó su mejilla de forma repentina, haciendo que se ruborizara sin remedio—. Por lo pronto, sé que podemos hacer para relajarnos después de esta misión. ¿Qué tal si vamos al zoológico mañana?
Odiando la sensación de perderse en esos grandes ojos azules, Hans gruñó. No podía negarle nada cuando lo miraba así.
Nota de autor:
¡Arrancamos el segundo día con algo de acción policial! Quisiera darle gracias a las personitas que han comentado hasta ahora, esperemos que conforme avance el mes sean más para disfrutar juntos de los magia del Helsa, el bello y maravilloso Helsa. *-*
Ahora le tocó a una idea de Belencita, que de seguro estaba pensando en Zootopia cuando me propuso esto. Sé que ama tanto a ese zorro y a esa coneja como lo hace con Hans y Elsa. x3 Me encantó la idea de jugar con ellos como defensores de la ley; pienso que en un mundo normal, sin sus poderes, Elsa podría haber crecido con menos complejos y dejándose llevar más a menudo por sus emociones, pues todos sabemos que en el fondo es súper emocional. De ahí el ligero OOC, quiero alejarme un poco de su faceta fría y explorar la chica divertida que lleva por dentro. 7w7 Y Hans, bueno, todos sabemos que por más simpático que aparente ser, es más frío y calculador, jojojo.
Seguro que también notaron la mezcolanza de personajes Disney aquí, espero que no les importe que recurra más al crossover en este volumen de viñetas, a diferencia de los 30 días anteriores. (Además de que amo ver a Flynn como "chico malo").
Guest: ¡No llores! Aun no llegamos a la viñeta dramática. xD Nuestra parejita tiene muchas facetas que ofrecer, jajaja.
Guest 2: Aww, thank you so much for your words! I love to bring joy to some shippers from English fandom, and to show Hans and Elsa in different roles (and other characters as well). :3 I know, I know, Weselton as reverend sounds so funny but it makes sense in a way, if you think of it. xD
¡Hasta mañana! No se olviden de comentar, que esto apenas empieza. ;)
