Disclaimer: El tío Mickey me prestó sus personajes para jugar un ratito, con la condición de que se los devolviera tal y como me los dejó. ¡Qué ratón tan simpático! :D

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Luego de caer en las aguas encantadas de un lago, Hans creyó que no había nada peor que resignarse a vivir con esa maldición que lo transformaba en mujer cada vez que se daba una ducha fría. Pero su traviesa novia no tardaría en hacerlo cambiar de opinión.

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Día 5

Prompt: Transformación hombre/mujer

Género: Humor/Romance

Palabras: 1000

Rating: M

Propuesta de: Aliniss


Adaptándose a los cambios


—¡NO OTRA VEZ! —Elsa se sobresaltó al escuchar el grito femenino proveniente del baño y levantó la mirada del libro que leía, recostada junto a Marshmallow en su habitación.

El felino clavó sus pupilas azules con astucia en la puerta, donde no tardó en aparecer una despampanante pelirroja envuelta en una toalla masculina y con el cabello húmedo, despidiendo chispas con la mirada.

—¡Elsa! ¡¿Cómo es que el calentador no funciona de nuevo?! ¡Sabes que no puedo bañarme con agua fría! ¡Joder, esto no puede seguir así!

La rubia suspiró mientras su gato agitaba la cola de manera burlona. Y pensar que ahora tendría que lidiar con aquella situación por el resto de su vida: no todos los días tu novio cambiaba de sexo de manera intermitente.

Todo había comenzado el verano anterior, durante ese viaje a China para el que habían ahorrado por meses. Se habían hospedado en la casa de campo de su amiga Fa Mulán, una profesora de artes marciales que vivía a pocos kilómetros de Beijing. La ancestral propiedad de su familia se encontraba cerca de una hermosa laguna que, de acuerdo con las leyendas locales, estaba maldita.

Cualquier cosa que cayera dentro sufriría una transformación irrevocable. Claro que ellos no eran supersticiosos y mucho menos se iban a creer que ese cuento chino era verdad, ¿o sí?

Tuvieron que cambiar de opinión tan pronto como Hans se cayó al agua por andar tonteando en el bote y salió convertido en una hermosa mujer.

—Les dije que no fueran a jugar a ese lago, idiotas —fue todo lo que Mulán o Ping, como se hacía llamar a veces, les había dicho "comprensivamente".

Ahora sabían que su afición al travestismo era más que eso. Y que el pobre Shang no estaba tan confundido con su orientación como pensaban.

La blonda cerró su libro con suavidad y se acercó a Hans para tranquilizarlo.

—No es para tanto —abrazó su delgada figura por detrás—. Podría ser peor.

—¿Podría ser peor? ¡Elsa, tengo una maldita vagina! —chilló la muchacha de manera aguda.

—Solo necesitamos un poco de agua caliente y volverás a ser tú. No es tan grave —Elsa la miró con atención. Debía admitir que Hans era una mujer muy bella, con su silueta atlética y proporcionada, de caderas redondas y pechos altos, su largo pelo rojo y esas pupilas esmeraldas que le quitaban el aliento— aunque tampoco es que esto me moleste demasiado.

—¿Cómo qué no te molesta? —le espetó la colorada.

—Pues no. Ya sabes que en lo que a mis gustos sexuales se refiere soy… flexible.

—Sí, eso me quedó muy claro aquella vez en la que te descubrí toqueteándote con Rapunzel —dijo Hans de mal talante.

—Hey, creí que te gustaría ver a dos chicas haciéndolo. Quería darte una sorpresa.

—Con esa hippie, ¿en serio? —inquirió la pelirroja desdeñosamente. No soportaba que nadie le pusiera las manos encima a Elsa, fuese hombre o mujer— Hasta yo estoy mejor que esa escuálida bruja.

—Bueno, en eso tienes razón —las manos níveas la desprendieron de la toalla para posarse sobre sus pechos desnudos, sobresaltándola.

—E-Elsa, ¡¿qué haces?! —nunca habían intimado mientras él estaba transformado.

—Mmm… no es justo, tus senos son más grandes que los míos —dijo la platinada frunciendo los labios. Aun en su forma femenina su pareja le sacaba una cabeza de altura, era más fuerte y poseía unos atributos estupendos—, a estas alturas voy a considerar hacerme un implante.

—Están perfectos como son, créeme —Hans se dio la vuelta para mirarla, repentinamente excitado—, toda tú eres perfecta.

Ambas se observaron profundamente y entonces presionaron sus labios con fuerza, devorando la boca de la otra. Elsa sintió como las manos ajenas tiraban de su vestido desesperadamente, arrancándoselo hasta dejarla únicamente con su ropa interior de encaje.

—Oh, gatita —los ojos hambrientos de la colorada vagaron por su cuerpo, ansiosos—, realmente eres preciosa.

Dejó que la despojara de su sostén, revelando dos cimas blancas y menos prominentes que las suyas, aunque igualmente hermosas a sus ojos. A diferencia de los hombres que buscaban a mujeres exuberantes, a él le gustaban las chicas esbeltas y delicadas, justo como su reina de hielo. Elsa la empujó a la cama y se sentó a horcajadas sobre su cintura.

—¿Sabes qué es lo que me gusta de tu nueva condición? —lo miró perversamente— Ahora vamos a ser realmente iguales en la cama. Puede que incluso te domine un poco…

Justo cuando la rubia comenzaba a acariciar el valle entre sus senos, la otra se dio la vuelta con habilidad y de un instante a otro, ella quedó atrapada bajo su cuerpo, sintiendo como sus delgadas muñecas eran apresadas por una de sus manos e inmovilizadas sobre su cabeza.

—Hombre o no, yo soy quien sigue mandando en la cama —la albina le miró indignada y forcejeó en vano, a la vez que le dirigía una mirada asesina—, que te quede claro, copo de nieve.

—¡Eres una…! —su protesta se vio interrumpida por la boca de su captora, quien recorrió con la lengua su paladar, haciéndola estremecer.

Su mano libre se introdujo con propiedad en sus braguitas, presionando su intimidad sin compasión y haciendo que se arqueara, gimiendo. Ya no podía más, aquellos dedos invasores en contraste con su propia inmovilidad y la boca femenina que ahora jugaba con sus pechos, y los senos de la colorada que se oprimían contra su piel…

Abandonada al placer, Elsa liberó un profundo gemido.

Una hora más tarde, Hans suspiró entre el agua caliente de la bañera, ya convertido en un hombre otra vez y con el frágil cuerpo de su novia entre sus brazos.

—Te extrañé, viejo amigo —musitó, mirando entre sus piernas.

—Por favor, solo se fue por un rato. Además no negarás que fue el mejor sexo que hemos tenido en meses.

En eso la muchacha no se equivocaba. Tal vez no fuera tan malo ser una chica de vez en cuando.


Nota de autor:

Hoy me pasé a dejarles esto más temprano, pues la tía Frozen tendrá un día ocupado, criaturas. Y espero que lo hayan disfrutado tanto como yo hice al escribirlo, ¡mi primer yuri! 7u7

Sí, debo decir que cuando Ali me propuso esta viñeta me acordé inmediatamente de Ranma 1/2, uno de los pocos animes que he visto en mi vida, ¡como me gustaba! Seguro que ustedes también lo veían, ¿no? :3 Lo cierto es que si Hans fuera mujer tendría que ser una tan sexy como Elsa. Y como escribir sobre otras sexualidades no es algo que me disguste, me dije a mí misma, ¿por qué no?

Guest: I know, seeing the confrontations between Hans and Elsa is the very essence of this ship. xD And I admit that I love writing Rapunzel, for some reason I always come up with the craziest comments for her, haha. Do not tell me about the last cartoon! The temptation to make a longer fic is too much, both for the time and for the characters. But if you or someone from the fandom in English has some inspiration, here is the idea for you to take it. ;)

Ojalá este pequeño lime no las haya asustado chiquillas, jajaja, (que digo, ¡si no hay nadie más pervertido que ustedes! Hasta podrían sentar cátedra sobre como escribir las más depravadas escenas Iceburns y hacerme ver como una inocente amateur).

¡Devuelvo reviews en la noche!