Disclaimer: El tío Mickey me prestó sus personajes para jugar un ratito, con la condición de que se los devolviera tal y como me los dejó. ¡Qué ratón tan simpático! :D
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¿Había algo peor que extraviar la varita y llegar tarde a clase de Pociones, con la profesora que más odiabas en toda la maldita escuela? Al parecer sí y Elsa, una joven aprendiz de bruja, está a punto de descubrirlo junto a su muy odiado rival.
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Día 9
Prompt: Harry Potter AU
Género: Humor/Romance
Palabras: 1000
Rating: T
Propuesta de: C. G. G. T.
Aroma particular
—¡Voy tarde, voy tarde! —eludiendo a los múltiples alumnos con túnicas negras que se interponían en su camino, Elsa corría hacia el aula de Pociones Mágicas, donde la clase había comenzado hacía diez minutos.
Normalmente era una chica puntual y responsable, pero aquella mañana su travieso gato, Marshmallow, había insistido en ocultar su varita mágica debajo de la cama. Aquel no era su día.
Esta vez la profesora Gothel iba a envenenarla de verdad.
Sujetando el pesado tomo de pócimas entre sus brazos, la alumna de la casa de Ravenclaw se adentró en el área de las mazmorras y entró en su salón intempestivamente.
—Vaya, veo que ha decidido unírsenos esta mañana, señorita Sorensen —habló la profesora, una amargada mujer que parecía más interesada en preparar brebajes para disimular su vejez que enseñar a sus estudiantes—. Pero no sé de qué me sorprende, al parecer la reinita tiene cosas más importantes que atender que esta asignatura.
—¡Lo siento mucho, profesora! ¡Iba a venir a tiempo, pero yo…!
—Cállese —la cortó Gothel mirándola con frialdad—, más vale que no se repita. Vaya junto al señor Westergaard y abra su libro en la página setenta y uno.
Roja como un tomate, Elsa avanzó hasta el asiento indicado. Allí, un humeante caldero desprendía vapores de color perla, inundando la mazmorra de aromas.
¿Qué poción sería esa? No la reconocía.
—¿Se te pegaron las sábanas, sangre sucia? —la venenosa voz de Hans llegó hasta sus oídos no bien se hubo sentado.
—Sí, estaba soñando con el último partido de Quidditch. Cuando te tiré de la escoba y lloraste como una niñita.
—¡No lloré! ¡Esa estúpida de Anna me lanzó un hechizo para confundirme y me rompí la nariz! —Hans la fulminó con la mirada— Pasé toda la maldita noche en la enfermería.
—Como sea.
—Despídete de la Copa de Quidditch. He estado entrenando todo el maldito año para patearte el trasero como la sangre sucia que eres. Te voy a destruir, Elsa. Y cuando estés arrodillada en medio de la cancha, llorando como una zorra, voy a beberme tus lágrimas de humillación.
—Ahórrame los detalles de tus sueños imposibles, Westergaard. ¿Por qué no vas y se los cuentas a alguien a quien le interesen, como tus mil hermanos? Oh, espera, a ellos no les interesas. Tu vida es tan triste.
—¡Silencio! —Gothel acalló la furiosa respuesta que el joven estaba a punto de darle— Como les decía antes de la interrupción de su compañera, hoy estudiaremos la preparación de una de las pócimas más potentes que existen. ¿Alguien sabe que es la Amortentia?
En la parte trasera del salón, una muchacha de pelo castaño despegó la nariz de su libro y alzó la mano con velocidad. Bella Dupond era la definición perfecta de una auténtica comelibros. Todo el tiempo se la pasaba en la biblioteca; su más ferviente obsesión, aparte de pelearse verbalmente con ese tipo rudo de séptimo año al que apodaban "la Bestia", parecían ser los libros.
—¿Por qué no dejamos que alguien más conteste esta pregunta, señorita Dupond? Para variar un poco —Gothel puso sus ojos en blanco—. ¿Qué tal usted, señorita Sorensen? Ya que además de llegar tarde parece tan interesada en discutir con su compañero.
Unas risas resonaron discretamente entre el resto de la clase.
—La Amortentia es un poderoso elixir que provoca en quien lo bebe una obsesión desmedida, a menudo confundida con el amor.
—Bien, veo que hizo su tarea —masculló Gothel, obviamente insatisfecha al ver que fallaba en avergonzarla—. La Amortentia queridos míos, es muy peligrosa. Puede reconocerse por el peculiar aroma que desprende, una fragancia que hace que la persona afectada recuerde el olor de las cosas que ama, o el de la persona de quien realmente está enamorada, incluso si no lo sabe.
Elsa arrugó la nariz y miró por el rabillo del ojo a Hans. Parecía que el maldito se había echado encima la botella de colonia completa. En realidad no le molestaba tanto, su olor a menta, madera y cítricos le recordaba un poco el invierno. También percibía una ligera fragancia a cerdas de escoba y tarta de calabaza, lo que hizo rugir ligeramente su estómago.
Maldita sea, ni siquiera había desayunado y ahora estaba ahí, sentada con ese idiota en una clase que odiaba.
No era más que un presumido, como todos los Slytherin. Lo odiaba tanto.
—Ahora, una pequeña demostración práctica. Acérquese al caldero, señor Westergaard, y díganos que huele.
Sobresaltado por la petición de su profesora, Hans obedeció y aspiró profundamente el delicioso y familiar aroma que lo había acompañado desde el principio de la clase. Había olido algo muy similar antes… ¿pero dónde?
—Huelo vainilla… chocolate caliente y pergaminos nuevos. Lilas y —el muchacho dudó—… no sé… ¿pelo de gato?
Elsa arrugó el ceño y lo observó sospechosamente.
—Sí, creo que es pelo de gato. Supongo… un momento, ¿qué demonios…? —Hans se detuvo con la cara a centímetros del vapor del caldero.
Una expresión de horror se había apoderado de sus facciones. Miró lentamente a Elsa y vio que ella lo contemplaba con un tic nervioso en el ojo.
No era posible…
—Muy bien, creo que ya vimos suficiente. Vayan en orden a tomar los ingredientes mencionados en la página de sus libros y comenzaremos con la preparación…
Mientras los otros alumnos se paraban a su alrededor, Elsa intentó no mirar al bermejo, que se había quedado como estático. Su corazón latía a mil por hora y su estómago se había contraído, pero no por el hambre.
Ni siquiera quería prestar atención a la absurda posibilidad que se abría paso en su mente, una tan terrible, que no se creía capaz de volver a mirar a Hans a la cara. Él la observó de reojo y cuando sus miradas se encontraron, fruncieron el ceño y voltearon las caras, ruborizados. Tenía que ser una maldita broma.
Ninguno de los dos volvió a murmurar comentarios desagradables hacia el otro, durante el resto de la clase.
Nota de autor:
Ansiaba mucho, mucho llegar hasta este prompt. ¡Mil gracias a C.C.G.T. por sugerirlo! Ay chiquilla, con lo que me encanta escribir la confrontación entre estos dos caramelitos. ¿Cómo lo hice? :3
Admito que sería fascinante escribir un Helsa en el ambiente de Harry Potter. En este AU, Elsa es la talentosa hija de una pareja de no magos, que por supuesto quedó en Ravenclaw por ser inteligente. 7u7 Y Hans por supuesto en Slytherin, pues él no solo es sexy sino también malvado, y ama molestar a copo de nieve. D: Sin embargo ya ven que por más que quieran disimular, es imposible negar sus sentimientos. ¡Un par de pillos, eso es lo que son! Mención aparte merecía Bella, mi princesa favorita después de la Reina de las Nieves. A ella la visualizo como una versión muy digna de Hermione Granger en este universo. xD
Guest: Hans confusion is so fun and sexy. 7w7 He could do a nice couple with a young and male version of Elsa, hahaha. I know, it would be interesting to see her reaction and the deal between both after the revelation. But all of it stays in your imagination! ;)
¡Hasta mañana, pequeñuelas! ¡Ya va a ser viernes! :D
