Disclaimer: El tío Mickey me prestó sus personajes para jugar un ratito, con la condición de que se los devolviera tal y como me los dejó. ¡Qué ratón tan simpático! :D

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Luego de capturar a la reina y llevarla de vuelta al pueblo, luego de contemplar su poder y verla en aquel vestido de hielo tan prohibido como revelador, Hans solo podía pensar en una única cosa: deseaba a Elsa de Arendelle más que a ninguna otra cosa en el mundo.

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Día 25

Prompt: Seducción en el calabozo

Género: Angst

Palabras: 999

Rating: M

Propuesta de: Aliniss


Atrapada


Desolada, Elsa miró por la ventana del calabozo y se quedó horrorizada ante la propia magnitud de sus poderes. El pueblo entero de Arendelle yacía completamente enterrado bajo la nieve y ni un alma vagaba ahora por las calles. La ventisca parecía haber arreciado con su solo despertar, azotando de manera inclemente a sus ciudadanos.

"¿Qué he hecho?"

Escuchó como la puerta se abría a sus espaldas y se dio la vuelta, sobresaltada. Un hombre joven y alto ingresó en la celda, sosteniendo una lamparilla en su mano. El príncipe de las Islas del Sur.

—¿Por qué me trajiste aquí? —le espetó Elsa.

—No podía dejar que la lastimaran.

—Pero soy un peligro para Arendelle —dijo la reina con desesperación—. Trae a Anna.

—Anna no ha regresado —anunció Hans y ella sintió como algo en su interior se derrumbaba— dudo que lo haga con esta tormenta. No durará mucho estando sola allá afuera —Elsa contuvo las lágrimas y agachó la cabeza—. Reina, por favor, deshaga el invierno. Devuélvanos el verano, ¿puede?

—¿No lo entiendes? —repuso— No sé hacerlo.

Los dos intercambiaron una mirada de derrota y ella se sintió más sola que nunca.

—¡Tienes que decirles que me liberen!

Hans clavó sus ojos en la delicada y temblorosa figura de la soberana, reprimiendo una sonrisa. Estaba tan hermosa en ese tentador vestido de hielo, tan desamparada y contrariada. Abandonada a su merced.

No había dejado de pensar en ella desde que regresaran de la montaña. Y ahora, era su oportunidad para tenerla como planeara desde el principio de su viaje.

—Yo no lo creo, Majestad, me parece que ha metido la pata hasta el fondo y hará bien en escuchar un consejo si planea seguir con vida durante las siguientes horas. Allá afuera hay un montón de personas que quieren su cabeza, mi reina —sin temor ni vergüenza alguna, Hans la obligó a tomar asiento en la fría banca de piedra del cadalso, antes de inclinarse hacia ella sujetándola por los hombros, de manera casi paternal y amenazante—. Me debes tu vida.

Elsa lo miró, consternada.

—Claro está que, soy en principio generoso. Y me precio de ser muy persuasivo con la gente contraria a mis intereses. A nuestros intereses —una de las manos del cobrizo sujetó con suavidad el extremo de la trenza de la muchacha, quien sintió como un escalofrío la recorría entera—, sería una lástima que una joven tan bella como tú tuviera que morir a manos de esos buitres. No quiero que nadie te haga daño, Elsa. Y nada malo tiene porque ocurrirte, ni a ti, ni a tu reino —el bermejo comenzó a quitarse lentamente uno de sus guantes—, puedo garantizarte mi protección si tan solo tú…

—¿Si yo qué? —musitó ella, observándolo con precaución.

La mano desnuda del príncipe fue a posarse sobre su muslo, a través de la abertura de su vestido de hielo, asustándola. Las pupilas esmeraldas de Hans estaban más oscuras que nunca, llenas de lujuria.

—Si sabes agradecer mis atenciones, desde luego.

Elsa se quedó paralizada. El placer y el desprecio inundaban su persona a partes iguales. La piel desnuda del joven enviaba un cosquilleo a sus terminales nerviosas que no podía evitar y su fragancia, una combinación de mar y madera, amenazaba con embotarle los sentidos.

Era la primera vez que estaba tan cerca de un hombre, especialmente de uno tan atractivo.

—Creí que amabas a Anna —replicó apretando los dientes.

—Y yo creí que ella sería una opción aceptable, hasta que te vi en ese palacio de hielo —la mano se movió peligrosamente hacia el interior de sus muslos y Elsa maldijo las cadenas que la sujetaban, impidiendo que pusiera distancia entre ella y ese pérfido tipo—. No me malinterpretes, mi reina, no es que mis intenciones fueran malas. Uno siempre tiene que buscar la manera de ascender en la vida. Mi deseo inicial era estar a tu lado, pero eras tan esquiva Elsa, tan fría y distante. Nadie había logrado traspasar esa barrera que impusiste ante el mundo… eso me sacaba de mis casillas —los dedos de Hans apretaron su piel blanca y ella tragó saliva cuando lo sintió inclinarse hacia ella, para aspirar el aroma de su pelo—. No sabes cuanto soñaba con tenerte así.

—Apártate —siseó ella— o lo lamentarás.

Lejos de escuchar su amenaza, Hans presionó su boca contra la de ella de manera violenta, introduciendo su lengua a la fuerza y enredando la mano enguantada entre sus cabellos. Elsa trató de resistirse, más él era demasiado fuerte y ella estaba tan indefensa con esas esposas que aprisionaban sus manos. La mano masculina apretó el rincón entre sus piernas, sintiendo una instantánea humedad abrirse paso a través de la ropa interior.

De nuevo sintió ese cosquilleo traicionándola en sus partes más íntimas y se odió por ser tan débil. Por quererse abandonar a la cálida sensación de los labios de Hans que la tomaban sin clemencia.

—Es inútil tratar de negar la atracción que hay entre nosotros —le dijo él, separándose con la respiración entrecortada—. Sé mía, Elsa. Sé mía y te juro que nadie te hará daño. Encontraremos la forma de revertir esto, juntos. Podemos gobernar sobre Arendelle y quizá más allá…

—Nunca me entregaría a un ser tan bajo como tú —le dijo ella con desdén—, prefiero pasar el resto de mis días aquí mismo y morir como una miserable, a dejar que vuelvas a ponerme una mano encima.

La mirada de Hans volvió a oscurecerse, esta vez llena de resentimiento.

—No hace falta que espere por el resto de su vida, Majestad. Eso puede arreglarse antes del amanecer.

—¡Canalla!

—Si de verdad es lo que deseas —dijo él retirándose con tranquilidad, aunque por dentro estaba furioso—, no seré yo quien lo impida.

Esa chiquilla estaba jugando con fuego al rechazarlo, pero ya le mostraría. Al final, terminaría suplicándole que la sacara de ahí y la tendría en cuerpo y alma.


Nota de autor:

Hans es un chico muy malo calabacitas, muy malo y lujurioso. D:

Admito que la escena del calabozo en la película siempre me ha hecho fantasear, las condiciones de ese momento son perfectas para que algo interesante suceda entre nuestros hermosos Helsa, el aislamiento, la conversación, la tensión entre ellos... 7u7 Obviamente Ali es aún más depravada que yo, así que no dudó en proponerme un intento de seducción por parte de nuestro villano favorito para con su indefenso copo de nieve. Si lo pensamos bien esto podría considerarse como una historia previa al Día 16 propuesto por Ydna., ya saben, donde Elsa está embarazada. Me habría encantado que Frozen concluyera así. u.u

Guest: I hate camping, so the reaction I wrote about Elsa in the previous vignette is genuine. xD But as always and despite how much they argued, my children managed to agree to survive in nature and Hans got away with hugging her. 7u7 And yes, I agreed that Elsa would lash out to him if he had woken her up, (but she would have liked it), hahaha.

VoodyHappy: ¡Hola! Qué alegría leerte de nuevo, jajajaja. Vi tu último review en Iceburns Oneshots y fue muy lindo, es genial sentirse apreciada. :') Bueno panecilla, llegaste tarde pero no lo suficiente como para no acompañarnos durante el resto de esta travesía. Y creo que fuiste la única a la que le encantó la historia de la SGM, porque todas acabamos deprimidas, (gracias tía Ydna. por trollearnos con ese prompt, como si no fuera suficiente con privarnos de las actualizaciones de tu maravilloso fic). Respecto a tus propuestas, en realidad ya tengo todos los días escritos, contacté a unas cuantas personitas por MP para que me dieran ideas, jejeje. Sin embargo, voy a guardarme la última a ver si me inspiro para escribir un OS, con la primera no puedo prometerte nada porque nunca he visto The Walking Dead, así que no tengo ni idea. u.u Chiquilla, estoy muy contenta de verte de nuevo por aquí, gracias por comentar y estar al tanto. :D

¡Espero que pasen un sábado estupendo, hasta mañana! :)