|Noche I|

Esa noche el joven hunter estaba algo nervioso, no tenía idea de como saldría esto ni que esperar de aquel quien lo acompañaría en la noche. Al llegar no tuvo que esperar a su visita nocturna, él ya lo esperaba en el lugar de su primer encuentro parado en la copa de un árbol.

Al encontrarse cruzaron miradas, uno desde el piso mientras el otro por lo alto. El vampiro bajó hasta él rubio y aún así no se dirigieron palabra alguna.

Tweek porque jamás había experimentado tratar de hablar o tan siquera escuchar a una de esas bestias.

Craig porque por naturaleza era muy inepto para socializar en si.

Esto era muy raro, se sentía como esa primera vez que sales con una persona que no te cae horriblemente mal pero que aun así necesitas algo de él. Y es que ese era el punto exacto en el que se encontraban.

¿Cómo empezar una charla con tu enemigo?

¿Y... Como se es ser un Blood Hunter? —preguntó el chico bajo la capa con verdadera curiosidad.

Tweek se sentía raro, era una pregunta muy curiosa, pero aun así no se negó a constestarla, digo, era parte de su trato después de todo.

Incluso se sintió algo feliz de hablar sobre un tema que disfrutaba tanto explicando.

Le contó sobre su entrenamiento desde niños, de como era separarte de tus padres desde los cinco años para empezar con tus estudios junto a los que serán tus compañeros casi toda la vida. El rubio no podía evitar sonreír al recordar cosas cada vez que seguía contando.

Esa fue la pregunta que inicio la noche, aunque despacio, pudieron romper el hielo y empezar una charla algo fluida y entretenida. Aún así, ninguno de los dos bajó la guardia en ningún momento ni perdío de vista al otro, los dos eran más que conciente de como podrían terminar.

Pero, además de las charlas de cosas vagas, acordaron algunos puntos que seguir para hacer de esta semana realmente útil para los dos. El punto que más se destacó entre los mencionados fue el del; Nada de mentiras y solamente hablar con la verdad, y nada más que la verdad.

Por otro lado, en la noche el jóven pelirrojo le costaba dormir, se sentía raro cerrar los ojos aún con una gran herida habierta en su muslo. Tardaba horas y horas en sanar del todo.

Lo único que le quedaba era mensajear esa persona para entretenerse, aunque este a la noche tardaba mucho más en contestar que en el día por él trabajo, él era más que conciente de ello y lo entendía sin problema.

Kyle le mensajeaba solo desde su cama aguantando el dolor.

Clyde desde la cornisa de un edificio tratando de no distraerse mucho.

En cambio había alguien que desde lejos estaba vigilando su edificio. El azabache ya se había dado cuenta la ausencia del chico en la cafetería y en su vida, pero como siempre prefería estar a la distancia.

Aún no sabía si acercarse o dejarlo estar. Tal vez tenía sus motivos, o tal vez la estaba pasando mal.

Pero por mas que tenía esas dudas, solo elegía mirar desde afuera y protegerlo desde allí, como siempre hacía con todas las personas a las cuales salvava, no había necesidad alguna de acercarse de todas formas ¿No?

Eso podría ser peligroso.

|Noche II|

Esa noche el chico en capa accedío a seguir al hunter por todas las areas que tenía que vigilar, claro, con la condicion de que se escondería por si alguno de sus compañeros estaba cerca. Sería muy peligroso si se encontraran, aún se necesitaban vivos mutuammente.

Pero igualmente, lo que hacía parecía una puta locura sacada de esos sueños sin el mas minimo sentido. Ambos tenían motivos mas que justificados.

Tweek porque estaba buscando la forma de proteger a una criatura que toda su vida se dedico a matar.

Craig porque estaba acompañando a su enemigo a ir a dar cazar a su propia raza.

La noche estaba mas tranquila de lo habitual, el rubio le había explicando perfectamente como eran los ataques en ese lugar antes de abandonar la entrada al bosque. Pero las cosas se veían muy diferentes a lo antes dicho.

Se sentía mas ligero el ambiente de lo que nunca estuvo entre ellos, el silencio le daba ese pequeño toque de paz que, si no se tuvieran el uno al otro allí, les sería muy satisfactorío.

De pronto el rubio recordó un pequeño tema del que quería hablar con el chico junto a él, la situación se veía adecuada.

Oye, chico de la capa, ¿Podrías explicarme un poco más de ese supuesto grupo que nos está atacando? —Le preguntó, sentandose cerca de él, bajó la mirada atenta de su contrario.

Este se vio en la necesidad de pensar como explicarselo, tenía que contrar la forma en la que no toque tanto lo politico. Sería largo, pero no podía negarse a algo así.

Empezó a explicar lo que pasaba con los llamados "rebeldes", aquellos que desde el primer momento en el que se dijo que el Clan Tucker tomaría el mando de toda su raza se opusieron rotundamente a todo. Antes su numero era muy bajo, apenas si unas mil personas estaban con ellos.

Pero con la noticia de que había un primogenito aún muy joven, anunciado justo al momento en el que el rey enfermara hizo que mas personas se alzaran y escaparan de las ciudadelas en busca del refugio de los rebeldes. El resto solo está a la espectativa de lo que ocurra.

Luego de aquella explicación Tweek quedó pensando friamente todo, mencionó en un momento también, mas como una pregunta, si tal vez la causa de aquella intolerancía al supuesto primogenito se debía a que él chico apareció de la nada, sin antes ser visto por nadie.

Craig quedó un momento en silencio, esa información se consideraba ultrasecreta en toda la Casa Tucker. Solo ellos sabían que él habia aparecido "De la nada", toda la comunidad vampirica lo veía como un hijo no presentado al mundo por su seguridad.

Eso era normal entre las familias de clase alta, incluso habían hecho eso con su hermana. Solo que a ella no la mantuvieron en el anonimato total, como siguen gaciendo con él.

Dejó la respuesta como un "Puede ser", luego se pondría a investigar mejor quien pudo darle esa información. Se daba cuenta que ahora hablar con ese hunter se había vuelto algo peligroso, bueno, más de lo que ya era.

|Noche III|

Su noche era como cualquier otra, no hacían mucho y ahora que el rubio tenía un compañero que lo vigilaba se hacía aún más arriesgado que los vean. Pero eso no impediría tener su momento a solas, no podían pasar mucho tiempo alejados desde la primera vez.

Aprovechaban ese pequeño rincón en un callejón oscuro para besarse y abrazarse todo lo que pudieran. Se querían tanto que se habían vuelto una necesidad mutuamente, aunque cada uno tenía su tipo de amor.

Leopold lo amaba con una locura retorcida, nacida por lo maravillado que estaba de la maldad de los vampiros.

Kenneth lo amaba con un amor posesivo, nacido por un capricho de querer tener a alguien de su raza enemiga suplicandole por placer.

Luego de unos minutos después tuvieron a alejarse, el pequeño tenía trabajo que hacer y el mayor tenía planeado algo para esa noche.

Hace mucho que no le traía algo de información útil a su chico, él estaba tan colaborativo que lo merecía. Tendría que abandonarlo antes.

Y volver a aquel castillo, tal vez hasta reencontrarse con viejos amigos.

Paralelamente a ello, esa noche al que le tocó esperar fue al vampiro, lo cual era malo porque odiaba con todas sus fuerzas esperar a los demás.

Pero de cierta forma, sintió que valió la pena después de todo, puesto que el rubio al llegar pudo darle algo más de información, por ejemplo; El como se organizaban para cuidar los lugares, en base a que mataban a los vampiros, como era su trabajo en equipo y por último y más importante.

Si alguna vez perdonaría la vida de un vampiro por más que haya roto una regla pero no haya matado a alguien. Lo cual él rubio respondió negativamente, pero eso lo ayudó a entender más como iban las cosas.

Craig estaba conforme con lo que pudo saber esa noche.

Tweek no estaba conforme por no haber conseguido nada de información relevante.

Solo supo que la criatura lo único que quería era que la enemistad entre Blood Hunters y vampiros acabará; Su noche no estaba siendo productiva, solo estaba consiguiendo información basura.

Incluso saber su nombre hubiera sido más constructivo para él.

¿Por qué nos atacan ese grupo? Ya sabes, rebeldes, o lo que sea. —dijo de manera algo brusca sin quererlo.

El chico de la capa no supo como responder a eso en primera instancia, puesto que no tenía ni la más mínima idea del porqué.

Solo explicó vagamente que esos ataques lo más probable es que fueran solo por hambre, ya que al no tener ningun suministro de las ciudadelas, o apoyo desde adentro que los puedan sustentar, no tenían donde más conseguir comida.

Claro que era mentira, aquellos desgraciados le habian quitado todos los suministros de una ciudadela entera. Pero no se lo diría, no ahora y tal vez nunca. Pero es que era lo unico que podía darle de explicación, era lo mas creible ademas.

¿Eso no podía considerarse como mentira si él tampoco sabía la verdad? ¿No?

Por su parte, Tweek no quedó conforme con esa explicacion, había muchos cabos sueltos pero no se atrevía a preguntar. Prefirío dejarlo pasar y consideralo como verdad, tal vez otro día se lo explicaría mejor. Realmente esperaba eso.

Porque esa criatura no se atrevería a mentirle, ¿No?

|Noche IV|

Esa noche era más particular que las otras; Por primera vez empezaron a bromear entre ellos, eso era un gran avance. Antes habían hecho algunos comentarios con gracia, pero de eso a decir chistes o tomerse el pelo mutuamente era muy diferente.

¿Qué los llevó a ello? Fácil, pequeñas preguntas que los llevaron a darse cuenta que tenían cosas en común. Les gustaba pasar tiempos a solas, era ineptos socialmente, los reconocían como los chicos más inquietos.

O "Los que más joden", como decían otros. Aunque lo irónico es que en ambos casos siempre había sido lo contrario.

Pero había algo que los unía más que otra cosa, algo que compartían en común aunque ninguno de los dos lo había dicho concretamente esa noche.

Tweek y Craig querían ser mejores, para cerrarles las bocas a todos los que no creían en ellos. Por aquellos que aún desean verlos fracasar.

Pero más allá de eso, aquella noche pasó muy neutra para los dos, claro, no todos los días iban a ser lo mismo. Un día de ocio no les venía mal.

Solo hacían un estúpido juego de preguntas al azar, algunas del clima, otros del típico "¿Cómo estás?", cualquier cosa para entretenerse; Pero no tanto, después de todo, Tweek aún seguía trabajando.

Solo una pregunta resaltó de todas las demás, solo una tuvo verdadero valor.

Chico de capa, ¿Cómo consigues esa información? —preguntó Tweek, mirándolo con algo de curiosidad más personal.

Por un minuto quedó en blanco, no sabía que responder, se vió a si mismo encerrado sin saber que salida tomar. Había dos opciones, ambas eran igual de malas, claro, para el mismo.

Y después de unos minutos, decidió que esa vez, por última vez lo haría; Mintió.

Mintió como nunca antes, inventó una historia más elaborada de que era sirviente, que era de clase baja, que nunca en su vida había visto a un Blood Hunter y que hasta hace poco ni sabía lo que eran. Alargó la historia que había dicho hace unos días atrás, como un "copia y pega" hablado.

Tal vez, esa fue la única vez en su vida que mentiría de tal modo. Y era la peor ocasión.

Porque parte del trato que tenían, decía claramente que sea lo que sea que se digan sería verdad.

"Una sola mentira, equivaldría a desacreditar todo lo anterior dicho."

Respiró hondo después de ello, ¿Que tanto costaría mantener esa "verdad" por tres días más?

|Noche V|

Una vez más, al visitante nocturno en capa le tocó tener que acompañar al hunter rubio. No era su acción favorita, pero luego de la segunda noche se dio cuenta que podría ser algo relajante.

Creía que el chico solo exageraba, desde que lo vio la primera vez jamás lo habían atacado como siempre contaba.

Estaba fastidiado de ver todo el tiempo al chico tan en guardia, es muy molesto estar con alguien que parece buscar a matar a lo que sea, más aún hablando de su propia raza quienes quien ni siquiera estaban cerca. Pero eso era lo que mas perturbaba al rubio.

Tweek no bajaba la guardia al notar lo tranquilo que estabann las cosas, eso nunca presagia algo bueno.

Craig no podia entender esa adiccion por buscar matar a algun vampiro.

Estaba apunto de fingir un bostezo, cuando pudo ver desde su escondite cerca del rubio, dos criatura salir al mismo tiempo y tratar de atacar al rubio.

Ellos estaban en su etapa salvaje, con ojos negros de pesadillas, venas negras marcando su piel y ambos, dientes y uñas, crecidos para cortar la carne sin problemas. Se notaba que se estuvieron alimentando con escesos de carnes humanas naturales.

Quedó sin habla al ver como el chico podía fácilmente atravesar sus cuellos con aquellas tan bellas y bien cuidadas dagas, se veía increiblemente facíl matar vampiros con él.

Cuando acabó con esos dos, pudo ver cómo el rubio le daba una sonrisa de lado, parecía muy satisfecho y confiado de lo que había logrado.

De pronto el azabache pudo ver cómo aparecían cinco más de otros lados, quiénes iban directo a atacar a Tweek sin piedad. De él solo pudo salir gritar un "¡Cuidado!" Y esperar a que el chico reaccionara a tiempo.

Pudo ver con sus propios ojos como este trataba de defenderse de todas las formas, aún teniando a todos esos vampiros sobre él. Por algún motivo quería ir a ayudarlo, pero solo quedó viendo todo, sentado detrás de las cajas que lo ocultaban por si aparecía un Hunter.

Antes de que pudiera darse cuenta, el rubio había tomado la ventaja en la pelea otra vez. Daba apuñaladas certeras en punto vitales, poco a poco los cinco atacantes fueron cayendo.

Una vez todos habían muerto, Tweek estaba tratando de retomar el aire después de dicho combate. Se vió así mismo y cayó en cuenta que estaba vez no fue tan limpió como siempre.

Craig por su parte observaba asombrado al chico manchado en sangre de su raza, pudo escuchar como el chico murmuraba una frase en latín hacia los cadáveres de los vampiros muertos.

No entendió como, pero su mente sabía el significado de esa frase automáticamente. Trató de recordar más, pero el mismo se asustó al darse cuenta que cada vez recordaba menos.

Trató de no pensar mucho en eso, ya vería en su casa un poco más de ese tema. Se acercó al rubio para ver cómo estaba, haciendo las típicas preguntas y buscando su afirmación.

Cruzó por su mente la idea, acababa de ver como solo un Hunter pudo defenderse de cinco vampiros a la vez; Si consiguiera más y atacarán a los rebeldes, todo se acabaría allí. No existirían personas en contra de los líderes y los causantes de los ataques estarían muertos.

Por lo tanto, la guerra no ocurriría.

—Oye, quiero preguntarte algo raro —empezó a hablar acercándose al chico— Si es un hipotético caso se desatará la guerra, pero se descubre que efectivamente los causantes de ella no son los líderes Tucker, ¿Ustedes los Blood Hunters estarían de acuerdo a unir fuerzas con los vampiros para derrotar a los verdaderos causantes de todo, o estarían por su lado?

La pregunta le cayó muy desprevenida a Tweek, no lo pensó mucho y solo contestó negativamente. Agregando además que jamás un Hunter accedería a trabajar con el enemigo.

Eso fue muy decepcionante para Craig, realmente estaba esperando otra respuesta. Pero no le tocó de otra que fingir que no le afectaba.

Tenía que buscar la forma de cambiar eso, o todo esto habría sido en vano.

Por otro lado; Esa noche el pelirrojo estaba cansado, esta vez sí había ido a trabajar pero solo quedó en la cocina y almacén de la cafetería, le tocó hacer trabajo pesado y sentía que moriría en cualquier momento.

Lo único bueno que salió de eso es que su nuevo amigo castaño se había encontrado con él y lo acompañó en la salida, hablar con él lo animaba a veces.

En un momento escuchó un golpeteo en la puerta, lo atendió con duda pero de llevó una gran sorpresa encontrándose con su salvador nocturno. Ambos al verse quedaron perdidos entre sus orbes, uno por no saber como empezar a explicar su presencia allí y otro por sentir como su corazón se enloquecía.

Kyle lo miraba maravillado desde el marco de la puerta, como si de su "príncipe azul" se tratara.

Stan lo miraba preocupado desde afuera, como si de una carga que cuidar se tratara.

El pelirrojo lo invitó a pasar y este aceptó, había traído comida para cenar juntos (Cosa que Kyle no podía disfrutar, pero fingió que sí).

Se la pasaron hablando un rato largo, el chico del departamento tuvo que idear una mentira tras otra para que el azabache no lo descubriera. Stan por su parte siempre fue así, nunca aprendió a leer a las personas así que de tragó todo lo que le dijo.

Lo único que notaba es que Kyle se veía algo más demacrado y palido que siempre, pero prefirió no comentarlo. No era nada importante a su parecer.

Luego de un rato tuvo que volver al trabajo y dejó al de cabello rojizo solo otra vez.

Él estaba feliz en cierta forma, puesto que sin su visita de negro podría empezar a cenar de verdad.

Y así lo hizo, ya casi ni dolía para él, su cuerpo estaba tan acostumbrado a ser despedazado que daba miedo.

Pero esta vez, cuando comió de su carne algo le sorprendió.

Algo que no le dejaría dormir, otra vez.

|Noche VI|

Hace horas que llevaban comentando cosas sin sentido porque se empezaban a aburrir, esa noche nuevamente se mostraba tranquila, casi muerta.

Ambos se habían vuelto mas intimos ultimamente, pero nunca estuvieron tan de acuerdo con algo desde que se conocieron.

Tweek se empezaba a aburrir.

Craig ya estaba aburrido.

El rubio era conciente de que tenía su trabajo, tenía que estar firme. Eso fue lo que le llevó a ser el mejor, y eso es lo que algún día le ayudaría a deshacerse de esa asquerosa especie.

El azabache ya no sabía que preguntar, literalmente ya tenía toda la informacion que necesitaba, podría irse y dejar las cosas hasta allí, pero algo le impulsaba a quedarse en esa penultima noche.

Oye Tweek, ¿No? Bueno, ¿Por qué no te relajas un poco? —dijo palpando el lugar a su lado.

Tal vez si tenían una platica más cercana, quien sabe, tal vez y se repite la noche del jueves y mejor. Necesitaba entretenerse, o se dormiría en la noche por primmera vez en días.

El chico desistió mucho, pero no pudo evitar caer al tono tan animado con el que le hablaba. Quería ser fuerte, pero le era dificíl con la amabilidad que le presentaba esa criatura, cada vez el chico de capa se veía más como un futuro intento de amigo.

Por primera vez en seis días, ambos hablaron de manera verdaderamente amistosa, olvidandose un poco del trabajo que debía mantener el rubio.

Un ambiente muy familiar se formó entre ellos, se les hizo raro pero ambos lo dejaron pasar como si nada.

Se sentían como viejas chismosas, hablando y hablando sin parar, no entendían como sacaban tema tras tema, pero era entretenido.

Se sentían como verdaderos amigos, cuando claramente no lo eran.

En una ocasión, llegando casi al momento de la madrugada, Tweek dió una peticion especial; Quería que el vampiro le mostrara su cara, o marca de sirviente por lo menos.

Craig no quería negarse, pero debía, no tenía una marca de sirviente porque no lo era y no podía mostrar su cara porque su identidad debía mantenerse en anonimato hasta que tome oficialmente el mando como el líder vampiro.

Estaba mas que nervioso, pero cuando estaba pensando que decir, el rubio se le había adelantado y levantó las mangas de sus remeras en forma de broma amistosa. Pero grande fue la sorpresa al darse cuenta que no habia nada.

El azabache trató de taparse pero ya era tarde, Tweek ya había examinado todo su brazo sin hallar la marca de un sirviente; Aquella que sin falta debería tener si como el dice era un sirviente de una familia noble.

Murmuró un "me mentiste..." por lo bajo, estaba muy indignado de ello. Miles de ideas se cruzaron por sus cabezas, la base de el trato y la seudo amistad que habían construido era en base a la verdad, a darse informacion verídica mutuamente.

¿O solo fue él quien lo creía así?

Lo dejó allí, le dió la patada más fuerte que jamás creía que le habría dado y lo abandonó. Prefirió irse que matarlo en ese momento.

Sí, Tweek Tweak había preferido irse en vez de matar a un vampiro.

Sí, otra vez le había perdonado la vida. Pero esta vez ni el mismo hayaba el motivo.

Se sentía traicionado, otra vez. Recordó el primer punto que habían prometido, si él se atrevió a mentirle; Significaba que lo había mentido muchas veces antes.

De camino en South Park, se encontró con el jóven Leopold un poco alarmado, llamándole pues según él tenía información muy importante que darle.

Tweek estaba harto de oír mentiras, solo le quedaba confiar en el novato. Con solo mirarlo podía ver la pureza que no merecía ser perteneciente de ese mundo, era consciente que sea lo que sea que le diga sería verdad.

Se dió cuenta que en lo único que podía confiar era en los suyos.