INSTINTOS DESATADOS
Regrese con el segundo capitulo de este fic que no sera muy largo. Como ya saben solo soy su transcriptora su autor es mi partner, editor pornografico, cocinero, etc. lemon y más lemon asi que si eres una delicada e inocente doncella que no quieres contaminar tus sentido por favor no lo leas (el no se quiere hacer cargo si alguien se corrompe por sus escritos), en fin si quieren sufrir una hemorragia nasal con riesgo de convulsionar es bajo su irresponsabilidad.
Por ultimo no olviden que Kishimoto- Sama es el autor y dueño de Naruto y sus personajes. Espero les guste.
No supo cuanto rato estuvo dormido, pero comenzó a despertar cuando sintió el suave roce de unos dedos finos que le recorrían su vientre, dibujando con delicadeza cada uno de los recovecos de los músculos marcados en el y que lentamente iba bajando sin prisa, tortuosamente lento hacia su zona intima, deteniéndose en su bosque enmarañados de vellos pelirrojos, acariciándolos y peinándolos con esmero. Entre la modorra y el placer, el solo atino a separar mejor sus piernas para darle mejor acceso a esos dedos intrusos a los que su arena no habían detectado como agresivos y peligrosos, sino por el contrario toda su defensa se encontraba desperdigada alrededor de el, dejando su piel desnuda y expuesta permitiéndole un goce aun mas intenso de las caricias que estaba recibiendo. Los dedos curiosos habían continuado su viaje hacia el sur, ahora se encontraban en sus testículos acariciándolos con suavidad y delicadeza, reconociéndolos, sopesándolos, masajeándolos con cuidado lo que estaba provocando una violenta erección y unos renovados deseos de poseer a la dueña de esos deliciosos y placenteros dedos. Una de sus manos abandono sus testículos y comenzó a acariciar a su miembro pasando los dedos alrededor de el, moviendo su piel de arriba hacia abajo mientras que con la otra seguía acariciando con ternura a sus gemelos. No duraría mucho rato recibiendo tanto placer, mas cuando sintió el tacto de su lengua traviesa pasar a lo largo de toda su longitud, para después ser tomado su miembro con firmeza, puesto en posición vertical y de pronto sentir como se hundía de lleno dentro de ella siendo abrazado por su apretada y húmeda intimidad, ella se había auto empalado en su miembro y no contenta estaba cabalgándolo cual amazona salvaje con un tortuoso y lento vaivén; ya no pudo mantener por mas tiempo sus ojos cerrados, necesitaba verla con desesperación.
Tenia sobre el a la mas ardiente y lujuriosa amazona, quien lo miraba con ojos febriles; lo estaba montando con frenesí y dejando que sus hermosos pechos se bamboleasen a libertad al alcance de sus manos, no perdió tiempo y los comenzó a rozar primeramente hasta comenzar a amasarlos, para después atraerla hacia el y comenzar a brindarles suaves mordiscos a sus pezones endurecidos. Ella respondió a sus caricias deslizándose cada vez mas rápido y frenética sobre su miembro hasta inclinarse hacia su rostro reclamando con ansiedad su boca, donde fue alegremente recibida por el y enrosco su lengua en la de ella, sin dejar de pellizcar sus pezones endurecidos, ella estaba ahora con los ojos cerrados recibiendo el placer que el le brindaba con generosidad, cuando el placer se acumulo al máximo en su interior, ella abrió sus parpados dejando ver sus ojos lánguidos y brillantes de lujuria y gimió con fuerza su éxtasis, mientras las paredes de su vagina se contraían en dulces espasmos que lo comprimieron con fuerza, desencadenando en el también el alcanzar el orgasmo mientras la sostenía por la cintura intensificando sus penetraciones y derramándose por completo dentro de ella.
Matsuri colapso sobre su pecho donde podía escuchar su corazón latiendo desbocado y el la abrazo atrayéndola hacia si. No solo la deseaba de una manera desbocada e inagotable, dentro de si estaba germinando un sentimiento para el que no tenia un nombre, pero que había crecido desde hacia algún tiempo, lentamente casi desde el mismo día que la tomo como alumna, haciéndole necesitar continuamente de su compañía, sus charlas interminables a las que el contestaba con monosílabos, pero sin embargo estaba al pendiente de cada una de sus palabras, incluso le había llevado en mas de una oportunidad a poner su vida en riesgo por protegerla a ella, esa necesidad de tenerla a su lado era tan intensa al punto de contrariar al consejo (que veía con malos ojos su estrecha cercanía) rechazando de plano su asignación a un escuadrón apostado lejos de Suna por un año, con la excusa de que nadie estaba preparado para reemplazarla como su asistente, esa necesidad de ella era tan imperiosa al punto de preferir tenerla a su lado de domingo a lunes llena de trabajo, que permitirle tomar días libres lejos suyo, había llegado a un estado de tal dependencia que si comía otros alimentos que no fuesen preparados por ella terminaba irremediablemente enfermo, por lo que debía llevarla consigo a donde fuese que tuviese que viajar y ella debía de atenderle cada uno de sus caprichos alimenticios a la hora que el la requiriese.
Ese sentimiento aun sin nombre, lo había transformado en unas pocas horas atrás en un simio agresivo, celoso e hiperhormonado y la había reclamado como suya delante de todo aquel estuviese cerca y después lo había hecho reclamarla en privado como a su hembra y desencadenar en el una nueva necesidad, al punto de solo estar satisfecho cuando se metía dentro de su deliciosa piel y toda ella se le hacia embriagantemente e intoxicantemente codiciable y deseable.
Ella lo miraba expectante, estaba en las nubes. Al fin su mayor y mas escondido sueño de niña se hacia hecho realidad, el hombre al que ella tanto amaba y que hasta hace unas pocas horas parecía ser inalcanzable, al que se conformaba con amar en silencio y estar a su alcance a la hora que fuese necesario sin importar los sacrificios que implicara, su amor secreto la había reclamado frente a todos sus pretendientes, la tomado entre sus brazos y la había hecho mujer. Se sentía tocando el cielo con las manos, tan confiada que le había confesado al fin sus sentimientos mas guardados, nunca pensó que seria algún día capaz de decirle que lo amaba, pero ese día había llegado en el momento mas inesperado y ahora que estaba abrazada a el, no iba a desperdiciar oportunidad de decirle cuanto lo amaba, si era preciso hasta quedar disfónica.
-Te amo, desde siempre y estoy muy feliz de ser tuya-le dijo Matsuri con dulzura, tomándolo por la cara, acariciando sus mejillas y besando con dulzura el su kanji en su sien izquierda.
-Yo, no tengo nombre para lo que siento por ti, pero quiero que sepas que soy tuyo en cuerpo y alma. Y tu me perteneces, no tienes derecho a abandonarme nunca- le respondió Gaara reclamando sus labios con suavidad, en un beso que tenia mas amor que lujuria.
-Para mi es mas que suficiente Gaara-Sensei- dijo Matsuri acomodándose abrazada a su lado y dejando escapar un bostezo.
-Deberías olvidar el honorifico, Suri. Con mi nombre es mas que suficiente- Le respondió el dándole un beso en sus castaños mechones y llamándola por primera vez con ese apelativo cariñoso que habitualmente empleaban sus amigos.
-Como tu digas Gaara, mi amor- respondió Matsuri somnolienta. Se sentía muy agotada además del ejercicio, habían sido muchas emociones y le estaban pasando la cuenta. Y pronto se quedo profundamente dormida abrazada al hombre de su vida.
El la observaba dormida apoyada en su pecho, sencillamente era perfecta; sus senos eran firmes, respingones con sus pezones rosaditos del tamaño preciso, cada uno le cabía en una de sus manos, eran absolutamente codiciables. Siguió haciendo su inventario con ella dormida sobre el, estaba extasiado con la menuda mujer que descansaba en sus brazos:
Su cintura muy fina, y su vientre muy trabajado y musculado, por delante se proyectaban unas caderas muy apetecibles y que eran rematadas por su monte coronado por unos escasos rizos castaños, por detrás tenia un trasero firme, que lo traía de cabeza, especialmente ese día cuando la vio con sus nalgas desnudas, era un crimen que ella apareciese vestida así. Y sus piernas sencillamente lo tenían loco desde hacia años: largas, perfectas, totalmente acariciables, y esa hermosa mujer era toda suya.
Estaba perdido en esas reflexiones y haciendo un detallado inventario de Matsuri que dormía placida abrazada a el, cuando tocaron suavemente a la puerta y entonces escucho la voz de Kankuro que le llamaba bajito.
-Gaara, Gaara. Se que estas ahí con Matsuri. Salgan rápido con discreción, antes que Temari se de cuenta y arme un escándalo- dijo el marionetista con preocupación.
-¿Nos estuviste espiando?- dijo Gaara en voz baja con molestia, mientras las arena comenzaba a arremolinarse en torno a el.
-¿Espiarte? ¡si no han tenido un mínimo de consideración! Han gemido como animales en celo, sus aullidos se escuchan con total claridad desde varios metros fuera del vestidor. Es imposible no saber que se encuentran dentro y con sus gemidos y jadeos no dejan dudas acerca de la naturaleza de su encuentro. Afortunadamente Temari esta entretenida con Nara, y no se dio cuenta de nada, pero viene dentro de poco para almorzar. Háganse un favor y salgan rápido de ahí-le dijo Kankuro con preocupación. Entendía la necesidad y la urgencia de su hermano por tener intimidad con Matsuri, solo que ese no era el lugar ni el momento mas apropiado.
Matsuri al escucharles hablar, había despertado. Al escuchar a Kankuro, había sufrido un violento sonrojo, el enterarse que su encuentro intimo con Gaara fuese de dominio publico (Sari debía estar más que enterada de lo sucedido) le causaba una vergüenza enorme.
Forzosamente tuvieron que ducharse y vestirse sin muchos deseos de salir a almorzar. Afortunadamente la comida la habían preparado Sari y Kankuro, que a juicio de Gaara estaba bastante buena, aunque nunca como le quedaría a Matsuri.
Tener a Matsuri a solo unos metros suyo, ayudándole a servir la comida a Sari le hacia sentir solo y abandonado. A duras penas soportaba la lejanía de ella, estaba desesperado por terminar de comer e irse pronto de ahí junto a ella.
Después de soportar estoico la alegre perorata de Temari, quien se alegro mucho de encontrar a su hermanito menor en compañía de Matsuri (así no sentía tanta culpa por hacerle ir a un supuesto paseo familiar y dejarlo solo), las indirectas de Kankuro quien no perdía oportunidad de incomodarle y los saludos de rigor de parte de los pocos que repararon en su presencia en el lugar. Al fin pudo quedar a solas con ella y largarse rápido de ahí bajo la excusa de acompañarle a su casa.
Una vez a solas en el apartamento de Matsuri, apenas cerraron la puerta busco con ansiedad sus labios para tomar posesión de ellos siendo cálidamente recibido por ella. Ni corta ni perezosa, ella le despojo ansiosamente de sus prendas para comenzar a recorrerlo con sus manos y reclamarlo como suyo. Pronto estaban nuevamente entregándose de lleno al amor recién descubierto y que parecía jamás seria suficiente para satisfacer la necesidad que sentían del otro.
Después de concluido su encuentro, se quedaron profundamente dormidos en los brazos del otro hasta la mañana siguiente.
Hasta aqui la entrega de hoy, ojala les haya agradado.
Muchas gracias a las 3 chicas que me dejaron un review, se agradece el apoyo.
Besos y nos leemos
