FRENESI

Hola!

Queria pedir mil disculpas por la demora, han sido unos meses muy dificiles y sobrecargados. Por eso no habia actualizado. Quiero que sepan que he demorado pero no he abandonado en lo absoluto. Soy una fiel fan del GaaMatsu y no soy amiga de las historias abandonadas. Nada me hace mas infeliz que las historias inconclusas.

Regrese con un capitulo de larga duracion como compensacion por la demora en actualizar. Espero que les guste y si no les gusta espero me lo hagan saber.

Hago el correspondiente disclaimer y hurras a Kishimoto-Sama el Big-Boss y genio tras Naruto y sus personajes.


Las ultimas semanas previas al nacimiento de su camada, las hembras corren de aquí para allá ultimando los detalles para tener todo listo para recibir de la forma mas apropiada a sus cachorros. El nido debe ser lo mas cálido y acogedor, además de estar debidamente protegido de depredadores.

Esta conducta se reproduce en todas las especies con algunas variantes inclusive en los seres humanos, es lo que se conoce vulgarmente como el "síndrome del nido".

Y un macho desesperado, es siempre un individuo peligroso.


DIAS AGITADOS

Matsuri suspiro relajada, estaba semi recostada recibiendo un merecido masaje en sus ahora hinchados pies. Era el premio después de una ajetreada y loca semana. Todo había salido sencillamente perfecto, ya era oficialmente una toukubetsu jounin de sunagakure no sato. No había sido un paseo dominical, tuvo que apretar los dientes y soportar unos tacones altísimos y le saco provecho a su ahora generosa delantera usando mini vestidos algo sueltos, con escotes en v muy generosos que destacaban sus nuevos atributos, mas sus largas piernas. Todo ese esfuerzo para distraer la atención de su abultado vientre.

El examen para ascender no había sido nada fácil, el examen escrito no dejaba absolutamente nada al azar, era un interrogatorio minucioso y detallado para evaluar sus competencias. Era una maratón que duraba en total 6 hrs. Con una hora de receso en medio, tiempo que alcanzaba apenas para ir al baño y comer algo muy ligero. En el descanso todos se miraban como queriendo analizarse, solo se presentaron 5 candidatos para el ascenso y el examen escrito de entrada elimino a dos.

Al día siguiente continuaron con las rondas de interrogatorios que no solo median meros conocimientos técnicos, sino que también median el autocontrol, la capacidad de improvisar y adaptarse a un escenario adverso o poco convencional y medir su capacidad de tomar ventaja de escenarios favorables. Ella debía ser capaz de no solo tener voz de mando, sino de ejercer un verdadero liderazgo frente a su tropa. Y lo demostró y al cabo de tres días de interrogatorios basados en la resolución de problemas y planificación finalmente había conseguido el ascenso junto a otro jounin.

A partir de ese punto, había comenzado una celebración desatada junto con Sari, Temari y sus demás amistades, desembocando en la celebración de la despedida de soltera, baby shower y ascenso; así todo junto. Claro que había sido en la mas absoluta sobriedad ya que Sari estaba embarazada y Temari amantando (ella no contaba porque su bebe aun era un secreto) pero de todas formas prepararon exquisitos tragos sin alcohol y no faltaron los estríperes especialmente contratados por Matsuri para la ocasión (los tuvo que conseguir en la capital ya que en Suna nadie se atrevió a bailarle a la prometida de Kankuro por temor a terminar prisionero dentro de alguna marioneta) la decoración, recordó con diversión le quedo algo bizarra y muy perturbadora; la mando a hacer semanas antes también en la capital para no levantar sospechas en las festejadas; se basaba en bebes como cualquier baby shower pero con pitos enormes, los recuerdos eran chupetes con forma de pito, la torta era un pito grande, gordo y la infaltable piñata era también un bebe pervertido relleno con preservativos, botellitas miniaturas de lubricantes saborizados y juguetes para niñas malas como anillos vibradores y labiales obviamente que con forma de pito. Claro que todo casi se le va al caño a Matsuri cuando a la hora de entregar los regalos a ella le toco entregar el suyo a Sari en el lugar numero 7, eso significaba que ella seria la siguiente es ser madre. Sintió que explotaría de vergüenza, todas las miradas se concentraron en ella. Pasado el incidente había bailado y cantado como loca junto con sus amigas y parecía su bebe se lo había pasado en grande porque se había quedado bien quietito disfrutando de todo el jaleo. Todas las invitadas habían aullado como locas cuando aparecieron los estríperes quienes tenían bailes eróticos especialmente preparados para Sari y Temari, cortesía de Matsuri.

La guinda del pastel había sido el ensayo de la boda y su consabida cena. Esa sin duda había sido su prueba de fuego; después de 6 largos meses había vuelto a ver la cara de Gaara, y había sido todo un golpe emocional para ella el tenerlo tan cerca en el mismo lugar después de tanto tiempo. Era mas fuerte que toda su racionalidad pero moría de ganas de saltar a sus brazos y perder su cordura, saborear sus labios y contarle de su bebe.

Pero sabia que ese no era el momento ni el lugar; era el momento y la fiesta de Sari y Kankuro, ella y su bebe deberían esperar un poco mas. Pero no podía evitar el quedarse mirándolo fijo y su bebe en su vientre no se había contenido y le pateaba sus costillas sin misericordia; parecía estaba empecinado en hacer notar su presencia como fuera lugar, sin dudas moría de ganas por conocer a su papá. No pudo evitar temblar cuando tuvo que tomarle del brazo para ensayar el salir de la iglesia como los padrinos que eran y cuando debieron bailar juntos ensayando el vals de los novios. Y por absurdo que pareciese el sentir sus cálidas manos sobre ella, su aroma tan varonil e inconfundible habían encendido en ella el deseo como nunca jamás lo había sentido hasta ese momento. El resto de la cena había sido una autentica tortura y como método para calmar su lujuria se obligo a recordar el manual de conducta de los ninjas de la aldea de la arena.

Embarazada como estaba, lo único que deseaba era lanzarse encima de el como una fiera en celo y satisfacer el deseo acumulado de meses. Debió recurrir a todo a su autocontrol para no cometer un desatino y mantener un semblante indiferente al igual que el, a quien parecía no afectarle en lo mas mínimo el volver a verla. El mantuvo en todo momento su semblante indiferente sin expresar absolutamente nada, como si solo fuesen conocidos y no como la pareja apasionada que habían sido hasta hace unos pocos meses atrás.

Finalmente esa semana agitada había pasado la cuenta y tuvo que hacer un viaje no programado a la capital porque al regresar al apartamento después de la cena se había sentido rara; sus caderas estaban sueltas como si fuesen de goma, no tenia estabilidad al caminar y sentía que podía caerse, ya no podía juntar las piernas, además de sentir una presión intensa entre sus piernas que las empujaba a separarlas y los movimientos de su bebe era mas intensos hasta casi dolorosos, parecía que su vientre le quedaba muy pequeño. Con temor de que su bebe se adelantase, compro un boleto y partió a primera hora del día siguiente, en el primer tren disponible. Con ese temor latente es que había ido a controlarse, le asustaba pensar que su bebe estuviese mal por haberle exigido demasiado durante toda la semana.

Afortunadamente solo había sido un susto, todo iba sobre ruedas, su obstetra después de escuchar con detalle sus síntomas le había examinado cuidadosamente y le había hecho una ecografía descartando de plano cualquier complicación; su bebe estaba muy saludable y ella también. No solo los dos habían alcanzado su peso, sino que además su bebe ya estaba encajado en su pelvis, en la posición apropiada para salir. Sin mayores aspavientos su bebe nacería durante esa semana, la 38 del embarazo algo pronto pero dentro de lo normal, el ya no podía esperar, estaba listo para salir y darse a conocer, todos sus síntomas estaban anunciando su pronta llegada. Su obstetra le dio un resumen de su embarazo para que lo presentara en Suna cuando llegara el momento y los ninjas médicos supiesen que hacer y esperar con ella y su bebe. También le dijo que ya era el momento de preparar el bolso con las cosas que usaría el bebe cuando naciera. Solo entonces reparo en que no solo no tenia listo el bolso, sino que no tenia nada preparado para recibirle a el. Ni siquiera tenían casa ya que la había destruido cuando partió de Suna y no había tenido tiempo de repararla y al parecer ya no tendría tiempo de hacerlo antes de que su bebe llegase; debería seguir recurriendo a Sari.

Matsuri estaba muy emocionada y agitada con tan importante noticia, faltaba muy poco para que su bebe llegase y quedaba tanto por hacer. Lo primero que hizo después de recibir la noticia que estaba casi a punto de terminar su embarazo, fue ir a ver a su preparadora de pre parto quien repaso junto a ella los síntomas para detectar el inicio del trabajo de parto, que hacer y cuando alarmarse y pedir ayuda. El resto del día se le fue en tomarse unas fotografías luciendo su panza, incluso se dio la licencia de pedir que le pintaran sobre ella un bebe mapache acurrucado durmiendo. Estaba feliz, alegre se sentía plena como pocas veces y nada empañaría su felicidad. De ahí salió a la peluquería donde se sometería un tratamiento completo, sabia que después de nacer su hijo pasaría mucho tiempo antes de disfrutar un momento solo para ella y deseaba estar radiante. En esos momentos ya nada mas le importaba solo su bebe. Y por el seguiría adelante y estaría con todo preparado para recibirlo.


LA VERDAD SALIENDO A LA LUZ

Estaba cómodamente disfrutando de los masajes cuando su teléfono sonó estridentemente. En el identificador vio a Sari y de pronto recordó que la boda seria el día de mañana y ella estaba aun en la capital. Con la noticia de la llegada de su bebe había olvidado por completo a Sari, la boda ¡todo!. Resignada a escuchar a una furibunda Sari contesto la llamada.

-¿Matsuri, donde diablos estas?. Te he llamado muchas veces y recién contestas. Recuerda que habías quedado de acompañarme a la prueba final de mi vestido y peinado, sabes que necesito de opinión, mañana debo verme perfecta. Afortunadamente Temari esta conmigo aquí y me ha ayudado. Necesito que vengas aquí ahora ¿Dónde estas?-Sari estaba realmente furiosa, además del estrés propio de todas las novias en las horas previas al matrimonio y que a la mayoría las convierte en monstruos a su madrina se le ocurría desaparecer, lo que la tenia totalmente sobrepasada.

Matsuri trago duro antes de contestar. En su propio frenesí preparto había olvidado la boda, todo. Ya no tenia excusa que inventar. Solo quedaba decir la verdad. Para colmo Sari estaba con su teléfono en alta voz y Temari estaba con ella escuchando la conversación.

-Estoy en la capital, tuve que viajar de emergencia- respondió Matsuri intentando mantener un tono de voz tranquilo esperando la descarga verbal de Sari que no se hizo esperar.

-¡Pero estas loca! ¡Como se te ocurre ir allá justo un día antes de la boda!¿que mierda tienes en la cabeza?¿en que estas pensando?¿como puedes ser tan irresponsable? ¿es acaso por ese hombre que te visitara pronto?¡como puedes ser así! ¿Qué acaso no hay machos que te satisfagan en Suna? -le grito furiosa Sari dando rienda suelta a su ira.

-Sari, perdóname pero era necesario venir a la capital, creo que estas malinterpretando las cosas. Estoy aquí por un hombre pero no de la clase que imaginas, el hombre por el que estoy aquí es uno pequeñito y delicado. ¿Cómo puedes pensar que olvidaría tu boda por un amorío? El hombre al que yo estoy esperando que llegue, ya es inútil seguir ocultándolo mas, dentro de unos días llegara a Suna y todos sabrán de su existencia. Deja que te envíe una foto de el y podrás entender todo, sabrás porque el es tan importante para mi- dicho esto, Matsuri busco en su móvil y le envió una imagen de la carita de su bebe, otra de ella con la panza pintada con el mapache. Del otro lado se escucharon agudos gritos de sorpresa de Temari y Sari. Matsuri las escucho en silencio sin interrumpirlas. Temari agarro furiosa el teléfono.

-Eres una irresponsable Matsuri, ¿Cuándo piensas decirle la verdad a Gaara? ¿Qué acaso quieres parir tu hijo allá lejos? Pero como pudiste rendir el examen para entrar al alto mando, dime ¿en que estabas pensando?- Temari no podía entender la irresponsabilidad de Matsuri. Al ver las fotografías claramente ella habia ocultado su embarazo deliberadamente, estando en una misión de alto riesgo, dando un examen muy exigente y excluyendo de esa etapa tan especial que es un embarazo a su hermano.

-No soy ninguna irresponsable Temari. Todo lo que he hecho es por mi hijo. Tu hermano me desecho, me hizo a un lado y me dejo a mi suerte. El consejo me envió lejos a un lugar peligroso y olvidado. ¿sabes lo que sucedería si se sabe de mi embarazo? ¿tu crees que tu hermano saldría corriendo y me pediría matrimonio? Pues eso jamás sucederá, el no me ama y el consejo jamás lo permitiría y si yo no me esforzaba y daba el examen el consejo no tendría ningún empacho en quitarme a mi bebe por no tener un rango adecuado y tu hermano por supuesto no haría nada por defendernos. He estado estos meses en la capital cuidando de mi bebito, lejos de miradas indiscretas y preguntas inoportunas. Después de la boda le diré a Gaara del bebe, no espero nada de el, porque se que el nada nos puede ofrecer y cuando el bebe este listo, partiremos lejos de Suna a alguna misión en un lugar apartado- dijo Matsuri sin poder evitar emocionarse y empañar sus ojos con lagrimas, pero era necesario aclarar bien las cosas, no estaba dispuesta a permitir que nada ni nadie dañase a su precioso hijito.

-¿Cuánto tiempo tienes?- preguntó Sari con voz trémula.

-Tengo 38 semanas cumplidas. Vine a control con mi obstetra y me dijo que el bebe esta listo para salir, nacerá durante esta semana. Por eso me he sentido tan agotada. Y la verdad es que con tantas cosas habia olvidado comprar las cosas del bebe, salgo de aquí, hago unas ultimas compras y regreso a Suna. Sino mi hijo va a nacer y no va a tener con que vestirse- dijo Matsuri.

-¡Deja eso! Regresa aquí ahora. Al bebe de Sari le han regalado tanta ropa como para vestir a 5 niños. Aquí nos ocupamos de sus cosas-le dijo Temari preocupada, no solo por lo avanzado de su embarazo y el andar de compras sola, sino que era un gran riesgo ella embarazada de Gaara y sola, era un blanco perfecto. Por lo mismo debía regresar cuanto antes a Suna.

-Por favor Suri-Chan deja eso y ven aquí. No solo tengo ropa también tengo tres cunas, 4 cochecitos. Elige lo que necesites. Y por favor que no nazca antes que mi bebe- le dijo Sari quien ya estaba terminando la semana 40 y su hijo no daba señales de querer nacer.

-Esta bien chicas, pero no me presionen- dijo Matsuri con cansancio. El decirles la verdad le había agotado como si hubiese corrido una maratón.

-Y Matsuri tomate el tiempo que necesites en mi departamento hasta que este listo el tuyo. Solo te pido que si te enojas no te desquites con los muebles- le dijo Sari divertida.

Se pusieron de acuerdo en que Matsuri les avisaría en que tren regresaría y se despidieron alegremente. Temari quedo pensando en como le daría a Gaara la noticia que estaba próximo a ser padre. Ella no iba a poner en riesgo la vida y la seguridad de su sobrino. Sabia que su hermano amaba a Matsuri y estaría muy contento de tener un hijo con ella; el estaba viviendo un infierno lejos de ella y le parecía un castigo justo por alejarla. Pero no estaba de acuerdo que Matsuri se llevase lejos al bebe una vez que estuviese mas grandecito, eso no, de ninguna manera. El bebe necesitaba tener cerca a sus padres y esos tontos debían arreglar sus asuntos cuanto antes, si no lo hacían por las suyas ella se encargaría de darles una mano.


SUMIDO EN EL CAOS

El retorno de Matsuri a la aldea de la arena en lugar de traer calma a la atormentada alma de Gaara, lo tenia arriba de una montaña rusa emocional, algo completamente desconocido para el. Hasta unos pocos meses atrás antes de su romance con Matsuri, todos sus días eran iguales, estaba en total control de sus emociones. Ahora todo era diferente, el era solo una triste marioneta de sus sentimientos que lo tenían hecho trizas.

Ella había regresado poco mas de una semana, si bien no se había acercado a hablar con ella esperando que pasara el frenesí de su examen, la boda, no le había perdido pisada alguna. Por el contrario estaba pendiente de cada uno de sus movimientos. De sus llamadas telefónicas y mensajes. Sentía que su mundo pendía de un hilo y estaba perdiendo rápidamente la paciencia y en cualquier momento iría por ella, pasando por encima de quien se cruzara por su camino.

Ardía de rabia y los celos de solo pensar que otro ocupaba su lugar en su corazón y que tendría el desparpajo de instalarse a vivir junto a ella en sus narices. Incluso iba a ir junto a ella al matrimonio de Kankuro, una ofensa que el no estaba dispuesto a tolerar y en la primera oportunidad que tuviese lo eliminaría discretamente sin dejar rastro de el. Kankuro trataba inútilmente de hacerle razonar y que eliminar a su rival no era una buena idea; debía luchar por ganar el corazón de Matsuri no buscar eliminar al "otro", pero no estaba en su naturaleza perdonar la vida del ladrón que le estaba robando a su mujer. Esos pensamientos le atormentaban día y noche sin darle descanso, su humor estaba mas agrio que de costumbre.

Se sintió muy feliz por su ascenso, ella era una kunoichi excepcional, todo lo que había logrado era gracias a su esfuerzo personal, ella no era alguien adinerado o con un gran chakra o poseedora de un jutsu sucesorio. Nadie merecía mas que ella ese ascenso, ella era una mujer que no solo era inteligente sino que era perseverante como pocos y su perseverancia estaba dando frutos. Solo le inquietaba que quizás por su nuevo rango ella fuese destinada por el consejo fuera de Suna. Y no estaba dispuesto a tenerla lejos nunca mas, seis meses alejados habían sido y continuaban siendo un autentico infierno para el y contaba los día para que fuese la boda y poder hablar con ella y recuperar el control de ella, no deseaba que ella estuviese bajo el mando directo del consejo, la quería solo para el, en cada uno de los aspectos de su vida.

Pero lejos el infierno para Gaara (y también para Kankuro) fue la despedida de soltera y baby shower. Ese día pensó que enloquecería de los celos, previo a la fiesta Kankuro lleno el salón donde seria la celebración de micrófonos y de cámaras. Ambos hermanos se sentaron en la sala de su apartamento para ver con lujo de detalles la celebración. Estaban ya instalados para ver lo que sucedía cuando fueron interrumpidos por el Nara y su bebe. El vago apareció en su casa con total descaro, anunciando que venia a ver la celebración de las chicas, dando por obvio lo que los hermanos suponían era su secreto y habían preparado con tanto esmero, el muy caradura les dijo que era mas que obvio que algo habían preparado para espiarlas, de lo contrario jamás esa fiesta se hubiese llevado a cabo, les dijo con toda parsimonia en su cara que "eran muy predecibles".

Se instalaron los tres junto a Shikadai a ver la celebración de las mujeres. Ninguno estaba preparado para ver lo que sucedía. Sencillamente quedaron con la boca abierta al ver la decoración del lugar, parecía que todo giraba en torno al pene, era como si fuese una religión en torno a el y ellas sus devotas mas fieles. Gaara sudo frio cuando se dio cuenta que la fiestita y su decoración había sido íntegramente preparada por Matsuri quien además oficiaba de maestra de ceremonias ataviada con un descarado vestido muy corto de color negro con un escote muy profundo que lucia a la perfección su nueva delantera que sencillamente lo tenia enloquecido por tocarla y sus piernas tan descubiertas lo tenían loco por acariciarlas, al menos se encontraba suelto en su abdomen, ya que si hubiese visto marcada su pequeña cintura no hubiese podido soportar mucho rato sin ir a buscarla, arrastrarla al primer escondite que encontrase y poseerla como la bestia que era.

Los tres machos estaban sorprendidos. Sus mujeres se comportaban como unas pervertidas sin remedio muy lejos de la imagen de mujeres serias que habitualmente proyectaban en publico; no solo era la decoración, también eran comentarios descarados acerca de sus preferencias sexuales, juegos descarados que demostraban sus habilidades amatorias; Temari se empino una banana completa por la boca sin respirar ni hacer arcadas, también dio una demostración de como poner un preservativo sin usar las manos…Nara sudaba frio sintiendo las miradas furibundas de sus cuñados que hasta hace pocos minutos aun veían a su hermana como una niña cándida e inocente…

Al poco rato Kankuro también salió seriamente avergonzado cuando Sari hizo una demostración practica de como se hacia un "dragón"; tomo un trago generoso de jugo y después lo elimino ruidosamente por la nariz, causando risas y toda clases de comentarios jocosos acerca de la "madre dragón" y que su bebe nacería con dolor de cabeza por ser continuamente "golpeado" en ella por la masculinidad de su padre, lo que le causo a Sari que casi se ahogase de la risa, peor aun cuando Matsuri hizo una detallada imitación de los jadeos y gemidos de Kankuro además que se despacho una imitación de Sari comentando el "gran instrumento de Kankuro", recuerdos del lejano tiempo que vivían juntas y que terminaron gracias a la lujuria del par de desvergonzados. Kankuro quería hundirse en su sillón, mientras sentía las miradas burlonas de Gaara y el Nara.

Hasta ese punto de la fiesta, Matsuri había salido bien librada al ser ella la organizadora. Pero de todas formas igual Gaara salió bastante trasquilado al llegar el Karaoke y comenzar las canciones las cuales les cambiaban las letras deliberadamente dándoles "doble sentido" Matsuri eligio "hacer el amor con otro" una cancion viejisima como el mundo pero un clasico de los karaokes femeninos, fue salvajemente coreada por todas las chicas, incluso algunas partes fueron prácticamente aulladas por todas. Mientras escuchaba la letra, Gaara sentía que se hundía en el sillón y la rabia le destilaba por cada poro, mas cuando en el coro en lugar de decir "no es la misma cosa" ella cantaba a rabear "si, si, siiii. Si es la misma cosa, solo cambia la "otra" cosa" mientras todas hacían gestos obscenos con las manos, se sentía traicionado; Temari sabia de su sufrimiento y dolor pero en lugar de enojarse estaba muerta de la risa y celebraba a rabear la intervención de Matsuri. Era tanto su enojo y estado de descontrol que tomo conciencia cuando Kankuro le hablo; alrededor suyo la arena estaba girando en una peligrosa espiral.

Pero aun la humillante fiesta no había terminado, no para los tres intrusos que estaban viendo lo que no debían. Lo peor sin duda fue el momento cuando llegaron los vedetos, regalo de Matsuri para deleite de las festejadas y de las invitadas en general. Llegaron dos guapos muchachos elegidos con pinzas, uno estaba vestido de sacerdote e invitaba a Temari a arrepentirse de sus pecados y que se "arrodillase" y el otro era un enfermero sexy que venia a examinar a Sari. Todas las muchachas estaban enloquecidas y muertas de la risa no dejaban de toquetear y bailar con ellos. Matsuri divertida cuando los presento a la enardecida audiencia femenina, les dio a cada uno de ellos un gran pellizco en el trasero y los nalgueo descaradamente señalandolos como "filete de primera". Gaara nuevamente estaba que explotaba, pero para el aun no había llegado lo peor; después que termino el descarado numero de los bailarines, Temari y Sari dieron las gracias a Matsuri por las encantadoras sorpresas y señalaron que ellas también le tenían un regalo a ella, un gran regalo por su ascenso al alto mando. En ese momento a Gaara se le corto la respiración y a sus acompañantes también. Las chicas le trajeron de regalo un bailarín pelirrojo igual que el, quien comenzó a hacerle un baile muy sensual solo para ella, quien lo miraba sin mover un solo musculo sonrojada de pies a cabeza, mientras el se apretujaba contra su cuerpo y ella no hacia ningun gesto por alejarlo.

Gaara estaba hirviendo de rabia, los celos le impedían pensar con claridad. Tanto que salió de ahí dando un fuerte portazo. Kankuro y el Nara lo miraron asustados temerosos que cometiese algún desatino y asesinase al desafortunado bailarin, pero en realidad solo salió de la sala, ya había visto suficiente y necesitaba estar solo y despejarse. Se retiro a solas en una duna, necesitaba pensar muy bien lo que iba a hacer.

Había sido un tonto sin remedio, había dado por seguro el amor de Matsuri, tanto que no previo que ella pudiese seguir su vida sin el cuando la dejo. A el su reloj se le había detenido, todo su mundo lastimosamente giraba en torno a ella y cuando ella se fue, el había quedado vacío y dando por descontado que ella regresaría, el pediría perdón y todo seria como antes. Pero todo había salido horriblemente mal; ella se había hecho fuerte e independiente y peor aun había otro en su vida, quien ocupaba el lugar que era suyo por derecho y por mas que había investigado cuidadosamente a cada uno de los miembros del escuadrón de desminado no había podido encontrar algún sospechoso o algún rastro de su "enamorado". No pudo evitar llorar amargamente a solas.

Se sentía perdido y confuso, pero por el amor que le tenia a su hermano soporto estoicamente el ensayo del matrimonio y la cena que fueron al día siguiente, estar al lado de ella y no poder tocarla, abrazarla le eran una tortura casi insoportable, le era preferible en esos momentos estar en un combate rodeado de enemigos, que sufrir la tortura de tenerla lejos pero a la vez tan cerca. Ella se veía tan linda, tan mujer. Parecía que había florecido en esos meses lejos de el, se veía sencillamente hermosa, toda una mujer con sus curvas mas definidas y una generosa delantera que moría por acariciar. Mientras bailaba con ella en el ensayo moría por estrujarla y apretar su trasero firme y arrastrarla a la cama o donde fuese. Pero ella ya no le pertenecía, por su propia elección, por su estupidez. Pero de todas maneras el después de la boda hablaría con ella. Aunque ella ya no le correspondiese, el necesitaba sincerarse con ella y decirle cuanto la amaba.

Su desazón aumento aun mas cuando al día siguiente cuando descubrió que ella había salido a primera hora de Suna en tren rumbo a la capital. Con dolor tuvo que reconocer que la había perdido, sin duda ella había ido a juntarse con su novio y lo llevaría a Suna. Tendría que recurrir a su entrenamiento para no expresar emoción alguna aunque por dentro estuviese hecho pedazos.

Estaba en su habitación en su cama, hundido por completo en su depresión (no había ido a la torre bajo la excusa de ayudar en los últimos preparativos de la boda) cuando Kankuro entro corriendo sin tocar y le puso el celular en altavoz. Ahí discutían acaloradamente Sari y Matsuri acerca del viaje tan repentino. Matsuri le dijo a Sari que le contaría la verdad. Gaara se preparo mentalmente para escuchar la mas horrible de las noticias, que amaba a otro. Jamás ni en sus sueños mas delirantes se le habría pasado por la cabeza la revelación que Matsuri le hizo a Sari y Temari quien estaba con ella en ese momento.

Matsuri jamás había estado enamorada de otro hombre, el hombre de quien ella había hablado todo ese tiempo, ese hombre desconocido, que no era un shinobi, tampoco era de Suna y que era muy frágil y no sabia defenderse, ese hombre del que había estado tan celoso, ese hombre era su hijo. Un hijo producto del amor intenso que ambos había compartido desaforadamente durante tres meses. Ella llevaba en su vientre al hijo del amor de los dos. Se apretó la cabeza con sus dos manos muy nervioso con la revelación.

Sintió escalofríos cuando Sari le pregunto por cuanto tiempo tenia de embarazo. No estaba preparado para escuchar su respuesta. Ella tenia 38 semanas y podía parir en cualquier momento según dijo. Y estaba lejos, sola sin protección y según escucho ocupada en el examen y miles de otras cosas no tenia nada preparado para su bebe. Pero lo que termino por derrumbar sus barreras fue el escuchar que ella deseaba irse lejos con su bebe por temor al consejo que podría intentar quitárselo. Claramente ella había perdido la confianza en el y era todo su culpa. Por no dar la pelea al consejo cuando los separaron, por mandarla lejos, por no haber ido hasta allá y pedirle perdón. Ella se había visto sola con su embarazo y como no confiaba en el, lo había evitado por meses y había tomado decisiones drásticas y peligrosas como dar el examen estando embarazada.

Se sintió muy angustiado, ella estaba sola y corría peligro; si algún enemigo de la aldea se enteraba de su estado ella y su bebe serian un blanco fácil. Estaba en franca desesperación, necesitaba encontrarla pronto y cuidarlos. Asegurarse que ella y el bebe se encontraban bien y que no correrían peligro.

Estuvo mucho rato en silencio, impactado por la noticia. Recién tuvo noción de la realidad cuando sintió un cálido abrazo de su hermano y que le revolvía cariñosamente el pelo.

-Felicitaciones hermanito, vas a tener un hijo con la mujer que amas-le dijo Kankuro intentando captar su atención y sacarlo de su ensimismamiento.

-Ella ya no me ama, no confía en mi. Pero no la quiero perder a ella y a mi hijo, no quiero que crezca solo, los quiero junto a mi- le dijo con tristeza Gaara.

-Si que la has cagado hermanito, pero yo creo que ella aun te ama, además ahora tienen un hijo, ya no es cosa de tomar cada uno su camino, ahora todo debe ser por el pequeñito. Ahora son una familia y deben aprender a funcionar como tal- le dijo Kankuro animándolo a dar la pelea por Matsuri y su hijo.

-Y según tu ¿que debería hacer? ¿tienes algún plan? Yo no se nada de niños, solo he tomado en brazos a bebe Shika-le respondió Gaara.

-Lo primero es preocuparnos de tu hijo. Ya escuchaste a Matsuri, tu hijo no tiene con que vestirse, no tiene una cuna, etc. Hagamos lo que dijo Temari, vamos a elegir sus cosas y después buscaremos las tuyas para que te mudes con ellos- le dijo Kankuro buscando tenerlo ocupado y que no siguiese hundiéndose en el pozo de la amargura.

-¿Mudarme con ellos?-pregunto confuso Gaara.

-Es obvio hermanito, debes estar junto a ellos, Matsuri va a necesitar de toda tu ayuda y tu bebe necesita crecer contigo a su lado. Ya tendrás tiempo para hablar con Matsuri, ahora debemos apurarnos en encontrar un lugar apropiado para Uds. Tres. Al apartamento al que te ibas a mudar es demasiado pequeño y el de Sari no cumple con los estándares de seguridad para el Kazakage y su familia- dijo Kankuro comenzando a "mover los hilos". Había muy poco tiempo y mucho que planificar y hacer, dentro de pocas horas seria su matrimonio y debía dejar a su hermano encaminado.

-¿Y que propones entonces?- dijo Gaara, encontrándole razón a Kankuro. El había sido descuidado el tiempo que vivió junto a Matsuri en su apartamento, pero ahora con un bebe las cosas eran bien diferentes. No podía exponerlo a el o a Matsuri, debían buscar con urgencia un lugar seguro donde vivir.

-Claro que ya tengo en mente un lugar, pero quiero que lo veas con altura de miras. Se que no te gustara, pero es el lugar mas seguro donde puede vivir la familia del Kazekage. Vamos al apartamento de nuestros padres- le dijo suavemente Kankuro.

-Entiendo el punto y no tenemos tiempo para buscar otro lugar. Vamos al apartamento y revisémoslo- dijo Gaara resignado. Quedaba muy poco tiempo y todo debía estar listo dentro de pocas horas para recibir a Matsuri y esperar la llegada de su bebe.

Fueron al apartamento los dos hermanos con sentimientos encontrados. Para Kankuro era rememorar su infancia, para Gaara era recordar innumerables momentos de rechazo y dolor. Pero era el lugar preciso donde vivir junto a Matsuri y su hijo. El lugar sin duda alguna, era el mas seguro de todo Suna. Después de recorrerlo, dieron orden de trasladar hasta allá las cosas de Gaara que ya habían sido trasladadas a otro apartamento, se pusieron a preparar la cuna, eligieron las ropitas del bebe y con las instrucciones también prepararon los bolsos para el momento que el bebe estuviese listo para nacer.

Los shinobis que estaban de servicio en la torre corrieron de un lado a otro esa noche, moviendo cosas de un lado a otro reorganizando no solo el apartamento, sino que desarmando a otros dos. Todos estaban extrañados y murmuraban que era lo que se traían los hermanos Sabaku no. Si se suponía que Kankuro viviría en el apartamento principal junto con su mujer y su bebe que estaba por nacer, pero ahora estaban trasladando las cosas del Kazekage al apartamento de Yondaime que llevaba lustros cerrado y no solo eso, además estaban preparando todo para recibir a un ¿bebe? Y estaban sacando cosas del apartamento de Sari (la mujer de Kankuro) y las llevaron al apartamento. Todo estaba muy confuso.

La confusión y los rumores aumentaron aun mas cuando el Kazekage y su hermano citaron a todos los ninjas médicos del área obstétrica para una reunión extraordinaria durante la noche. Querían repasar todas las medidas de seguridad para el próximo nacimiento, dijeron. Pero la verdad es que la reunión celebrada a puerta cerrada y bajo estrictas normas de confidencialidad era para informarles que debían organizar todo para el nacimiento dentro de la semana del hijo del jefe de la aldea, que nada debía ser dejado al azar y que todo debía manejarse bajo el mas estricto de los secretos. Ellos estaban pasmados, dos nacimientos tan importantes y tan próximos no eran para tomarse a la ligera, tendrían mucho trabajo por hacer, debían reorganizar los equipos de trabajo y acondicionar otra habitación con todas las medidas de seguridad, era altamente probable que los dos nacimientos ocurriesen al mismo tiempo.

Y no termino ahí, lo siguiente fue juntarse con el ambu. Tuvieron que hacer una reunión extraordinaria para repasar la seguridad de la aldea por la boda, los invitados ya estaban llegando y se les informo que debían proteger a Kojama-Matsuri, quien estaba embarazada del jefe de la aldea y a solo días de parir, se les entrego un estricto plan a seguir. Los miembros del ambu quedaron en shock, muchos de ellos conocían a Matsuri y pocos días atrás ella celebraba el aprobar el examen de ascenso. Sencillamente era una locura por donde se la mirase.

Organizadas las cosas mas urgentes, ya de madrugada casi amaneciendo Kankuro y Gaara se sentaron en su sala a tomar unas cervezas bien frías. Estaban tranquilos disfrutando de sus ultimas horas de soltería y de tranquilidad, dentro de poco comenzaría el frenesí nupcial. Kankuro observaba en silencio a su hermanito a quien la vida se le había puesto patas arriba en un par de horas. El sabia que su hermano estaba pensando en algo que no se atrevía a decir. Después de largo rato en silencio Gaara se animo a hablar.

-¿Y como voy a evitar que ella se vaya con mi hijo?- dijo Gaara preocupado.

-Ya tengo el plan perfecto. Ya lo veras- le respondió Kankuro con una sonrisa.

Se quedaron tranquilos bebiendo en silencio. Pasara lo que pasara sabían que siempre podrían contar con el otro.


Gracias por leer mis locos desvarios! de corazon agradezco infinitamente su paciencia.

Disculpen las faltas de ortografia y demoras. Espero poder actualizar con mas fluidez y no hacerles esperar tanto. El proximo capitulo se llama "Boda" y en el se resolveran muchas interrogantes, pero no es el fina muajajajaaa.

Gracias infinitas a todas las que dejan review, agregan a seguidos o favoritos. Un gran abrazo de oso, de veritas.

Por ultimo me despido con mi formula, "TODO NOS IMPULSA HACIA ADELANTE, INCLUSO UNA PATADA EN EL CULO"