Disclaimer: Naruto solo pertenece a Kishimoto. La historia es mía ambientada en el universo ninja.

Capítulo 8: El País del Fuego (parte 1)

Un adulto mayor, casi un anciano caminaba dos o tres pasos delante de un niño rubio y que tenía toda la pinta de ser alguien muy inquieto. El adulto portaba una capa negra que ocultaba todo su cuerpo, incluyendo parte de la cara, sus rasgos no se podían observar con mucha precisión, tenía una mirada intensa que no reflejaba nada, casi como si estuviera vacía, esos ojos negros intimidaban a cualquiera, se notaba que tenía unas botas y un mechón de cabello que salía de su capa de la parte superior de la cabeza, ambos de color negro, contrastaba con su piel casi blanca, que se podía apreciar de sus manos y parte de su cara, dando un aspecto sumamente aterrador. Por otro lado el niño tenía puesta una playera blanca de mangas cortas hecha de tela con el símbolo Aldea Oculta entre las Hojas tejido de color rojo en el frente de la playera, con un pantalón corto azul marino y unas sandalias, toda la vestimenta estaba sumamente desgastada y sucia, los cabellos rubios se encontraban con manchas de mugre, su piel se encontraba manchada con sudor, y restos de polvo y lodo, a pesar de su aspecto físico sus ojos azules mostraban un brillo que reflejaba la emoción y curiosidad que mostraría cualquier niño de su edad cuando se encontraba contento.

- ¡Oye Biōkami!- grito Naruto al tiempo que corría para ponerse a la altura del adulto, Naruto lo observó fijamente durante unos segundos y exclamo:

- Creo que esa vestimenta te hace ver aterrador, no creo que pases desapercibido, más bien todo lo contrario.

- Se podría decir lo mismo de tu vestimenta- respondió Biōkami con su ya clásico tono de voz que era carente de toda emoción.

- ¡Tal vez, pero yo no llamo tanto la atención, podríamos ir a Shukuba, he oído hablar de esa ciudad, creo que está cerca de aquí, po…- pero antes de terminar de hablar fue interrumpido por Biōkami.

- Si, pero es muy posible que shinobis de tu aldea estén patrullando esa zona y la utilicen como centro de mando, avanzada o algo parecido, no es buena idea aparecernos en un centro tan poblado por lo menos en algún tiempo.

Siguieron caminando por ese polvoriento camino un rato hasta que el pequeño Naruto volvió a hablar:

- Eto, ¿adónde vamos entonces?

- Sigamos adelante, tengo entendido que este camino lleva un pequeño pueblo al sur de aquí llamado Ko, esta como a tres días en caballo.

- ¿No crees que nos estén rastreando o algo parecido?- pregunto Naruto, pues habían estado tomando muchos caminos secundarios y poco conocidos para evitar toparse con mucha gente, shinobis o grandes poblaciones, afortunadamente solo habían visto dos equipos de shinobis, y por el aspecto que llevaba, no lo reconocieron, además no es que toda la aldea lo reconozca, lo conocen de lejos y saben que es él por las marcas en sus mejillas, las cuales en estos momentos se encuentran cubiertas por mugre, o por que alguno de los aldeanos y/o shinobis lo reconocía, con uno bastaba para que toda una multitud comenzara a tratarlo mal.

- Es posible, pero el territorio de este país es muy grande y es muy fácil esconderse, sin mencionar que te aplique un hechizo para modificar ligeramente tu olor, se quitara en tu próximo baño- le respondió Biōkami.

- ¿Solo has mencionado que me pueden encontrar a mí? ¿Qué no te están buscando a ti también?- pregunto Naruto confundido.

- Si, pero ellos no saben cómo soy yo, ni nada acerca de mi- respondió tranquilo Biōkami.

Naruto pensaba en lo dicho por su acompañante mientras seguía caminando, estaba tan perdido en sus pensamientos que no noto que detrás de ellos y delante de ellos salían personas con ropa muy harapienta, eran tres personas delante de ellos y dos detrás, sin mencionar tres persona más de ambos flancos, para cuando Naruto se dio cuenta ya estaban rodeados por los 11 sujetos, se veía que portaban armas de dudosa calidad y no en muy buen estado, pero parecían tener confianza al ver que solo eran un niño y un anciano.

- ¡Escuchen bien! Tienen que pagar una cuota por cruzar por aquí, dejen todo lo que tengan de valor en el suelo y no les haremos daño- dijo uno de ellos.

Naruto se encontraba muy asustado, al contrario de Biōkami que se encontraba tan impasible como siempre, él había detectado a esos sujetos desde que él y Naruto entraron en su rango de visión, estaba consciente de que su nivel de poder era ridículo y en realidad no le tomaría mucho tiempo derrotarlos, sin embargo conforme los fueron rodeando se le ocurrió una idea un tanto… despiadada.

- ¿Tu querías ser un guerrero no niño?- pregunto Biōkami con un tono de voz ligeramente diferente y que le dio escalofríos a Naruto.

- S-Si- respondió Naruto ahora también asustado por su acompañante.

Algunos de los ladrones estaban riéndose, pues intuían que el anciano quería que el niño lo defendiera. El que parecía el líder, que ya había perdido la paciencia, arremetió en contra del anciano con un cuchillo kunai de aparentemente mala calidad, Biōkami detuvo el brazo del sujeto y se lo rompió, atrapando el kunai en el aire, al tiempo que le daba una patada a este y salía volando, llevándose a uno de sus compañeros unos 7 metros hasta chocar con el tronco de un árbol, ninguno de los dos se levantó después del impacto. Al parecer entre los asaltantes había un par de shinobis de bajo rango que de inmediato se apartaron de tan letal personaje, mientras que el resto se preparaba para matarlos a ambos.

- Te dejare al más débil de ellos, yo me encargare del resto- fue lo único que dijo Biōkami al tiempo que le entregaba el cuchillo kunai y desaparecía del lado del niño.

Naruto se encontraba aterrado y apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando lo que parecía el filo de una naginata le pasó rozando la mejilla, el oponente de Naruto era un adolescente de aproximadamente 14 años que tenía problemas para manejar bien el arma, pues tenía una pierna más larga que otra y con cada arremetida perdía el equilibrio unos segundos. Naruto retrocedía, pero sin darle la espalda al enemigo mientras intentaba recordar lo que le habían enseñado los senseis en la academia.

"Maldito monstruo, espero te mueras pronto"

Bien, el primer recuerdo que le vino a la mente era realmente deprimente y no le servía ni le ayudaba en lo más mínimo. Ya había retrocedido como 100 metros y el muchacho ya se había cansado de lanzar arremetidas sin ningún resultado, años de estar evitando los objetos lanzados por aldeanos y uno que otro shinobi le habían conferido a Naruto unos reflejos bien desarrollados y una capacidad de reacción digno de cualquier buen aspirante a shinobi. El pobre adolescente no podía golpear a Naruto, no tenía ni la condición ni la resistencia ni el entrenamiento para poder golpear a un veloz y ágil Naruto. Sin embargo, Naruto era incapaz de realizar un buen contraataque, en ese aspecto su falta de entrenamiento y experiencia hacían que Naruto fuera lento y torpe a la hora de atacar; era muy bueno esquivando, pero pésimo atacando o bloqueando ataques.

Biōkami ya se había encargado de todos los ladrones, los que no estaban muertos lo estarían pronto o nunca volverían a estar en condiciones de poder luchar en lo que les restaba de vida. En cuanto termino con el último de ellos se escondió entre el follaje de los árboles y observo el desempeño de Naruto, si bien no estaba tan mal, tampoco era precisamente un buen guerrero, de hecho le faltaba pulir una gran cantidad de aspectos si quería que se convirtiera en alguien que en un futuro le ayudase en un campo de batalla.

El adolescente se encontraba muy agitado y resoplando, nunca había sido especialmente hábil con ninguna arma, ni con la actividad física en general, cuando asaltaban a las personas se aseguraban que fueran blancos fáciles, nunca atacaban a shinobis o personas escoltadas por shinobis, él en especial lo único que hacia eran arremetidas simples y no había matado a más de dos personas, generalmente los pobres diablos que tenían la mala suerte de toparse con ellos no oponían mucha resistencia, en el año que estuvo viviendo con esa banda de asaltantes nunca le había tocado luchar tanto tiempo solo, siempre venían personas más capaces del grupo si las cosas amenazaban con ponerse feas, era la primera vez que se encontraba en esa situación, afortunadamente era un niño, ¿no podía ser tan difícil matar a un niño? ¿O sí? Desafortunadamente ya no escuchaba ruidos, ni pasos, ni gritos de algún tipo, pero mientras no apareciera ese anciano significaba que todavía sus camaradas se encontraban luchando contra ese sujeto tan extraño.

"La fuerza de un ninja reside en muchos aspectos, esconderse y atacar desde las sombras es uno de los más fundamentales en la vida de un shinobi, uno no debe revelar su presencia o sus habilidades a menos que la situación lo amerite"

Naruto recordó una de las primeras cosas que su sensei llamado Iruka les enseño a él y su grupo, el próximo ataque que lanzo el muchacho no lo esquivo, en lugar de eso utilizo uno de los jutsus más básicos y de los pocos que él se sabía: Kawarimi no Jutsu (el jutsu de sustitución), el ataque del muchacho dio en un tronco, justo en el momento que el chico miraba confundido a todos lados un kunai salió disparado en dirección a su cabeza, afortunadamente para él, Naruto tenía una mala puntería, por lo que termino clavándose en el hombro del adolescente.

Naruto se encontraba frustrado, había fallado y en ese momento se encontraba desarmado, afortunadamente para él el otro chico tenía el filo de su arma atorado en el tronco y el hombro derecho herido, aprovechándose de esa situación Naruto salió de su escondite y realizo la técnica conocida como Bunshin no Jutsu (jutsu de clonación), sin embargo nunca fue muy bueno con este jutsu, y por ser una situación de vida o muerte no iba a cambiar ese aspecto, apareció un solo clon, si es que se le podía llamar clon a un Naruto que parecía sufrir de anemia y caía al suelo sin realizar ninguna acción. El adolescente siguió intentando sacar su arma del tronco antes de darse cuenta que Naruto saltaba y le comenzaba a lanzar puñetazos, si bien la fuerza de Naruto era superior a la fuerza de un niño común sin entrenamiento shinobi, en definitiva era todavía inferior al de un adulto o adolescente civil. El adolescente comenzó a responder con golpes, Naruto intentaba cubrirse para seguir golpeando a su enemigo, más sin embargo la diferencia de peso y tamaño jugo en contra del pequeño niño y quedo en amplia desventaja en contra del adolescente.

El adolescente, harto del niño y asustado de que ninguno de sus compañeros haya venido, procedió a desenterrar el kunai que tenía clavado en el hombro y procedió a apuñalar a Naruto con el arma, este aulló del dolor en cuanto sintió el kunai atravesar la carne de su estómago solo para ver como el adolescente desenterraba el kunai para volver a apuñalarlo, justo en ese momento un instinto asesino se despertó en Naruto, al cual le salieron garras de 5 centímetros, le salieron colmillos y sus ojos se pusieron rojos. El adolescente retrocedió aterrado, soltando el kunai, dándole la espalda a Naruto y corriendo a toda su velocidad en dirección contraria al del niño, sin embargo este fue alcanzado por él, lo último que vio antes de caer muerto fue la mano del infante, con garras y cubierta de sangre, atravesando su pecho.

Naruto volvió en si pocos segundos después de matar al adolescente, él no sabía muy bien que había pasado, recordaba que en un momento se encontraba siendo apuñalado, al siguiente él se encontraba apuñalando con su mano a su agresor, Naruto entro en shock y vomito todo lo que tenía en el estómago, poco después se desmayó. Por su parte Biōkami se encontraba entre sorprendido y desconcertado por lo que acaba de presenciar, al parecer Naruto utilizó un instinto casi animal cuando estuvo al borde de la muerte, nada raro en los humanos en esas circunstancias, lo que en verdad lo sorprendió fue que utilizo un chakra que no era suyo e incremento su instinto asesino de manera completamente anormal para un niño de su edad; lo que lo desconcertó fue que la reacción de Naruto era muy parecida a la que tenían los licántropos cuando eran jóvenes, su parte animal los dominaba y dirigía parcialmente durante inicios de su adolescencia, y cuando eran atacados y no podían huir mordían y rasguñaban a diestra y siniestra, Naruto al parecer tuvo un poco más de conciencia y ataco de una manera más inteligente y letal, justo al corazón.

Puesto que Naruto no era un licántropo Biōkami se preguntaba que podía hacer que Naruto reaccionara de esa forma, formulo varias hipótesis, entre las cuales pensaba que su prisionero aportaba, por lo menos, el chakra extra, eso podía ser peligroso por varias razones, entre ellas no controlar bien su poder o que su cuerpo no resista ese poder, a los licántropos les tomo generaciones, o por lo menos así lo dice su historia, en dominar su poder y mantener un equilibrio entre la naturaleza humana y la naturaleza de lobo.

Biōkami únicamente suspiro mientras se echaba a Naruto al hombro como si fuera un costal de patatas, ese niño tenía más potencial de lo que se observaba a primera vista, y al mismo tiempo tenía más capacidad de atraer problemas de lo que se había imaginado en un principio.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Pueblo Ko. 3 de noviembre, 10:00 a.m.

Naruto se despertó de golpe y bastante alterado, girando la cabeza para todos lados y en total estado de alerta.

Se encontraba en un futón en una habitación pequeña de madera, salvo por una pequeña mesa en el centro y un par de muebles rectangulares no había más muebles en esa habitación; había también una puerta de madera y dos ventanas en las cuatro paredes que había en ese lugar, una de las ventanas se encontraba en la misma pared en la que se localizaba la puerta, la otra se encontraba en la pared contraria, Naruto pudo observar que el techo tenía una inclinación en forma de "V" invertida. También advirtió la presencia de una niña que parecía de su edad, llevaba un kimono de tipo yukata, de color negro, tenía también los ojos y el cabello del mismo color, y una tez clara sin embargo esta salió corriendo de la casa en cuanto lo vio despierto.

Naruto, todavía desconcertado, se levantó y vio que no le había pasado nada, también noto que no estaba sucio, que no veía a Biōkami por ningún lado, de repente recordó con lujo de detalles lo que paso antes de que se desmayara y volvió a alterarse y ponerse en alerta.

Justo en ese momento entro una señora que portaba un pantalón y encima una yukata, ambas prendas de color café y sucias con lo que parecía tierra negra. La tez de la señora era tostada, como la de él, su cabello y ojos eran de color negro.

- Buenos días- saludo la señora al niño rubio dándole una amable sonrisa.

- B-buenos días- dijo Naruto un tanto receloso, el recordaba que las pocas ocasiones en que personas desconocidas fueron amables con él al final le hicieron daño. Aunque su actual sensei y su primera amiga fueron la excepción a esta regla, tal vez estando fuera de Konoha no lo traten tan mal.

- ¿Tienes hambre?- pregunto la mujer con la misma voz amable- has estado durmiendo todo el día, y ayer que llegaron tu tutor dijo que habías estado durmiendo como medio día- finalizo su comentario la amable señora.

Naruto parpadeo confundido y realizo una de las preguntas más obvias que cualquier persona haría en esas condiciones:

- ¿Dónde estoy?

- Estas en mi casa, en el pueblo de Ko.

Naruto abrió los ojos bastante asustado, ¿Cuánto tiempo estuvo desmayado realmente? Ese pueblo quedaba a tres días a caballo, probablemente a siete al paso que iban. ¿Cómo llegaron tan rápido?

- ¿Dónde está mi amigo? ¿Quién es usted?- dijo Naruto ya sumamente asustado.

La mujer soltó una risita antes de responder.

- Tu tutor salió a cazar algo para comer y, según él, explorar los alrededores, volverá en poco tiempo- esas palabras parecieron tranquilizar al pequeño niño.

- Yo me llamo Nozomi y esta es mi hija Akiza- dijo la mujer presentándose y señalando a su hija para presentarla, esta solo se le quedo viendo.

- ¿Cómo llegue aquí? ¿Cuánto tiempo llevo dormido?- volvió a preguntar Naruto, la señora se le quedo viendo confusa.

- Llevas dormido más de 18 horas, si lo que dijo tu tutor es cierto- dijo la mujer mirando al niño de manera sospechosa- y, ¿a qué te refieres con la pregunta "cómo llegue aquí"?

- Sí, dattebayo- dijo sin prestar atención a la atenta mirada de la madre y la hija- nos dirigíamos a este pueblo, pero estábamos a una semana de camino, pues no tenemos ningún medio de transporte- Naruto se rasco la cabeza y esbozo una sonrisa- al parecer mi sensei es más rápido de lo que pensaba.

- ¿U-Ustedes si son ninjas?- pregunto la madre completamente aterrada mientras colocaba a su hija detrás suyo.

Naruto estaba confundido, actuaba como si le tuvieran miedo, no entendía que pasaba, así que solo respondió a la pregunta manteniendo la guardia alta.

- No, yo soy… o era… o sigo siendo- Naruto en este punto no supo que pensar, ¿era aprendiz de ninja si era entrenado por un sujeto proveniente de otra dimensión?, no lo sabía, no lo había pensado hasta ese momento, Naruto noto que ambas mujeres lo miraban con miedo y expectación así que decidió terminar su monologo.

- Soy un aprendiz de guerrero, mi sensei es un guerrero, pero no es un ninja propiamente dicho- finalizo Naruto con voz seria, dándose cuenta de lo tensa de la situación.

La madre abrió los ojos horrorizada mientras su hija se abrazaba con fuerza sus piernas.

- ¡Mátenme a mí!- grito asustando a ambos infantes- ¡Háganme lo que quieran a mí, pero no dañen a mi hija!- dijo comenzando un llanto que transmitía mucha desesperación.

Naruto se levantó y retrocedió, al tiempo que decía:

- ¡No voy a matar a nadie! ¡Ni yo ni mi sensei las mataríamos! ¿Por qué lo haríamos?- grito desesperado Naruto.

Todo el ambiente se relajó en cuanto Naruto termino de decir esas palabras. Ninguno de los presentes se animó a hablar en varios minutos.

- Quiero que ustedes se vayan de mi casa y no vuelvan- dijo la mujer llamada Nozomi al tiempo que ella y su hija salían de la pequeña casa.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Naruto se encontraba fuera de la casa con un pequeño morralito de sus cosas y bastante confundido. ¿Qué es lo que había pasado? Naruto no sabía porque de repente se habían asustado tanto, para matar el tiempo se acercó a la niña para hablar.

- Hola- dijo Naruto intentando iniciar una conversación.

Esta solo lo miro y lo ignoro olímpicamente.

- Solo me quería disculpar por las molestias que les haya causado- dijo Naruto haciendo que la niña lo mirase- no sé lo que paso, pero sea lo que haya hecho lo siento- termino de decir Naruto bastante deprimido.

Cuando era más pequeño siempre utilizo las mismas palabras que había dicho con la intención de que lo perdonasen de lo que sea que haya hecho y que no lo trataran tan mal. Nunca funciono pero fue de las primeras cosas que intento para que no lo trataran mal.

- No hay problema… solo váyanse de aquí- dijo la niña de nombre Akiza al tiempo que se metía en la casa y cerraba la puerta.

Naruto solo se quedó esperando a que viniera su sensei, con sed y con hambre.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Naruto y Biōkami caminaban por los límites entre el pueblo y el bosque, puesto que estaba atardeciendo la temperatura comenzaba a bajar de manera abrupta. Desde que se habían encontrado lo único que había dicho Biōkami era que así era mejor y que para evitar inconvenientes era mejor salir de ese poblado.

- Oye- dijo Naruto llamando la atención sobre su sensei.

- Si- le respondió el con su tono de voz de siempre.

- ¿A que te referías cuando dijiste que era mejor salir del poblado? ¿Qué se supone pasa en ese lugar?- pregunto Naruto curioso.

Durante un momento nadie dijo nada, hasta que Biōkami comenzó a explicar la situación:

- Al parecer este poblado fue usado hace poco tiempo como base de operaciones de un grupo rebelde que se opone al gobierno de este país, el pueblo fue tomado por la fuerza y amenazado, cuando los rebeldes se fueron los pobladores pidieron ayuda y explicaron su situación, se les acuso de alta traición y desde entonces están muy tensos- Biōkami guardo silencio ante la expectación de Naruto.

- Al parecer temen una represalia de las tropas del ejército del país- término diciendo ante un Naruto que comenzó a lanzar reclamos de todo tipo.

Reclamos acerca de que era injusto, de que su país no hacia esas cosas a víctimas inocentes, de que no podían defenderse de ningún modo ante los rebeldes, etc.

Biōkami solo lo callo cuando dijo:

- Hay ninjas de tu aldea tomando posiciones dentro y fuera del pueblo, y por lo que averigüe se preparan para atacarlo- no había terminado de decir esto cuando Naruto salió disparado en dirección al pueblo, el licántropo únicamente suspiro al tiempo que se disponía a seguir al niño, llevaba poco de conocerlo, pero no necesitaba de su capacidad empática para saber a dónde se dirigía.

- Se supone que la interacción con esas personas fue mínima, no debería preocuparle lo que pase con ellas- dijo Biōkami para sí mismo. Al parecer Naruto no atacaría a su aldea, pero si estaba dispuesto a enfrentarse a ninjas de su aldea fuera de esta… para proteger a un par de desconocidos de una injusticia.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Naruto corría a toda velocidad a través de las calles del pueblo, a pesar de todo Nozomi y Akiza eran buenas personas, gente amable y que si había ayudado a esos rebeldes había sido por que no habían tenido otra opción, o al menos eso quería creer Naruto. Pero aun si no fuera cierto no merecían morir, ¿de verdad el Hokage permitiría ese tipo de acciones? Él quería creer que era solo por su paranoia acerca de los ninjas de la aldea, la mayoría de ellos siempre lo ignoraron o trataron mal, así que tiene motivos de sobra para desconfiar de sus acciones, tal vez era su paranoia combinada con la de la madre y su hija.

En ese tipo de pensamientos se encontraba sumergido cuando escucho el primer grito, Naruto se detuvo en seco y miro a su alrededor, la poca gente que había en la calle hizo lo mismo para inmediatamente aumentar la velocidad de su andar. Naruto siguió corriendo cuando de repente su sensei apareció a su lado, Naruto salto del susto, y le hubiera reclamado de no ser porque sobre su hombro derecho tenía a un sujeto con gabardina negra y mascara blanca con forma de jabalí.

- Es igual al que me intento secuestrar- dijo Naruto recordando esa noche- ¡nos encontraron!- dijo Naruto alarmado.

- Ellos no están aquí por nosotros dos, Naruto- dijo Biōkami cuando Naruto se percató de que eran los únicos en esa cuadra, de repente noto lo oscuro que estaba todo y varios bultos tirados en la calle, no tardo en reconocer el característico olor hierro de la sangre.

- Deberíamos de…- Biōkami no pudo terminar cuando Naruto restableció su andar.

Naruto apresuro sus pasos en dirección a la casa de Akiza y Nozomi.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Akiza generalmente era una niña fuerte y, a diferencia de la mayoría de las demás niñas que conocía, no lloraba ni se quejaba fácilmente, pero en esta ocasión estaba muy asustada y desesperada, no sabía qué hacer, se sentía impotente, corrió buscando a los vecinos, intentando que salieran y pedirles ayuda… lo que ella no sabía era que ellos ya estaban muertos.

Hace tan solo unos minutos un hombre derribo su puerta y entro por esta, su mama le suplico de rodillas que no le hiciera nada a ella, este sujeto agarro a su madre y la saco a ella de la casa, desde entonces su madre no había dejado de gritar, gritos desgarradores que con tan solo escucharlos hacía que el corazón de Akiza se estrujara.

Se sentó en el suelo, cerro sus ojos por donde lagrimas corrían y se tapó sus orejas, aun así no funcionaba, seguía escuchando los gritos de su madre.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

En los tejados un shinobi ANBU estaba también escuchando los gritos de la pobre mujer, su compañero, una vez un hombre tan normal como cualquiera termino por enloquecer, todos aquellos que conocen y viven en el mundo shinobi enloquecen de a poco o de golpe, tarde o temprano, y hasta cierto punto, pues hay distintos grados de "locura", la mayoría consigue sobrellevarlo e intentar mantenerlo a raya, pero desde que su compañero perdió a su hijo, un genin apenas, cambió radicalmente.

Se volvió sádico y sumamente desequilibrado, tanto que le dieron dos opciones, ser un ANBU sin poder regresar nunca a Konoha o ser ejecutado por motivos de seguridad interna de la aldea. Eligio la primera y ahora a él le toca vigilarlo, es nuevo en el puesto y al parecer se indisciplino, pues en cada misión que asiste tortura de manera innecesaria a distintos objetivos de maneras sumamente crueles, aun cuando no formaba parte de su misión o ya obtuvieron la información que buscaban del objetivo.

Era su cuarta misión como ANBU y al parecer iban a pasar muchas más antes de que se le quitara esa maña, incluso apuesta a que dejo a la niña viva adrede solo para observar su expresión de horror cuando le muestre lo que sea que quede del cuerpo de su madre. Soltó un suspiro.

Conociéndolo de sus misiones anteriores primero violo a la mujer, en estos momentos se encuentra torturándola aunque no quiere imaginarse de que manera, probablemente terminara en una hora, cuando la mujer este muerta, saldrá a buscar a la niña y le mostrara el cuerpo de su madre, se regocijara con la cara que ponga, violara a la niña sobre el cuerpo de su madre y finalmente le cortara el cuello a la niña.

Si bien falta de tiempo no tenían no estaba dispuesto a contemplar ese espectáculo otra vez, cada vez se volvía más… inhumano, si no controlaba su comportamiento no dudaría mucho tiempo, o peor aún, causaría que fracasara una misión.

Como su superior ANBU iba a detenerlo, comenzaría con terminar con el sufrimiento de la niña y de la madre, estaba por pedir refuerzos a sus compañeros para retener al nuevo cuando apareció un niño en su campo visual, se quedó estático por una buena razón, el chakra que desprendía ese infante era el mismo que el del Kyūbi, antes de que pudiera siquiera terminar de procesar la escena su visión se volvió borrosa y perdió la consciencia.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Akiza se encontraba acurrucada en el suelo, llorando y sin saber qué hacer y porque nadie salía a ayudarla. De repente sintió un tirón y cuando levanto la vista se encontró con ese niño que habían hospedado, aunque se veía algo diferente.

- ¿Estas bien?- pregunto Naruto dándose un golpe mental, era obvio que no estaba bien si se encontraba llorando en plena calle a la mitad de la noche.

- M-Mi mama- fue lo que pronuncio Akiza entre llantos y balbuceos.

Naruto volteo la vista a la casa y vio la puerta abierta.

Cuando se acercó noto que por más que intentaba cruzar el umbral de la puerta no podía, retrocedió una considerable distancia y pego carrera con la intención de envestir la barrera invisible que le cortaba el paso.

Algo que en poco tiempo deseo jamás haber hecho.

La barrera se vino para abajo, pues en la embestida Naruto soltó más chakra del Kyūbi, en cuanto entro contemplo como un sorprendido ANBU se ponía en posición de ataque, sin embargo la vista de Naruto se desvió a una mujer que tenía una cara de sufrimiento nunca vista por él, sin mencionar que estaba desnuda, bañada en sangre y con la piel del brazo derecho y la pierna izquierda literalmente colgando del resto de su cuerpo.

Tan impactado estaba que no noto ni siquiera que el ANBU, ahora tirado en el piso e inconsciente, no lo había atacado y que su sensei se encontraba enfrente de él mirándolo fijamente. No salió de su estado de shock hasta que escucho un grito desgarrador que provenía de su lado, al parecer Biōkami no había sido el único en entrar.

Akiza se metió en cuanto vio al niño rubio meterse a la casa, le costó trabajo procesar que esa masa de sangre coagulada era su madre, el dolor que había sentido anteriormente no era nada en comparación con el que comenzaba a sentir, mezclado con odio e impotencia. Se abalanzo corriendo en dirección de su madre y sin importar su estado o que se manchara de sangre, la abrazo, Nozomi no hizo nada para detenerla, sabía que iba a morir a menos que ocurriera un milagro. La niña sollozaba inconsolable sobre su madre.

- Hija, tienes… ti-e…. - Nozomi sabía que no faltaba mucho para que muriera- tienes que ser fuerte cuando me haya ido.

- ¡No!- negó la niña.

La señora dirigió su mirada entonces a sus anteriores inquilinos al tiempo que pronunciaba:

- ¡Por favor, cuídenla!- suplico antes de volver su mirada a su hija.

- ¡Te amo…Akiza!- dijo mientras comenzaba a perder la conciencia.

- ¡¿No puedes hacer nada?!- pregunto Naruto con un hueco en el estómago por todo lo que estaba presenciando.

- Se primeros auxilios, pero nada de lo que se sobre medicina me permitiría tratar ese tipo de heridas- respondió Biōkami sin una reacción aparente ante los hechos que se desarrollaban frente a sus ojos.

Nozomi había dejado de respirar mientras su hija le suplicaba que se quedara con ella, que no la abandonara.

- ¡AHHHH!- fue el grito de Akiza a todo pulmón, inmediatamente corrió hacia el ninja que se encontraba inconsciente en la casa, saco uno de sus cuchillos kunai del porta-kunais del ninja y lo comenzó a apuñalar en el cuello una y otra vez ante la impresionada mirada de Naruto y la indiferente de Biōkami.

Algo que notaron ambos es que los ojos de Akiza ahora tenían un color rojo y sus pupilas tenían forma de comas, Naruto creyó que era su imaginación, pero Biōkami supo que "algo" había pasado con esa niña, como si despertara una habilidad que tenía dormida, la niña de repente perdió la conciencia al tiempo que caía, para ahorrarse más problemas Biōkami desmayo al niño y se llevó a ambos de esa casa antes que vinieran más ninjas.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

País del fuego. 4 de noviembre, 10:15 p.m.

Tres personas se encontraban en un improvisado campamento, una de ellas se encontraba en un estado de shock tan profundo que desde que despertó no se había movido ni hablado.

Akiza estaba sumamente impactada por todo lo que había ocurrido en los últimos meses, primero un grupo de sujetos armados tomaron el pueblo, se llevaron a la fuerza a todos los adolescentes masculinos, varias mujeres de distintas edades (incluyendo una amiga suya de 14 años), toda la comida de reserva, todo el dinero del pueblo (incluido los ahorros de toda la vida de su madre) y todo lo que tenían en su huerto en su momento. Después vinieron soldados del país que en vez de ayudarlos los acusaron de traición y los amenazaron, finalmente le quitaron lo único que todavía tenía, su hogar y su madre, ya no tenía nada y estaba a merced de dos desconocidos. ¿Por qué seguir viviendo? Para una niña de 7 años, casi 8 de edad ese pensamiento era muy deprimente, pero ya no tenía nada en ese mundo no sabía que iba a ser de ella, su sueño era ser una vendedora de verduras que podría ayudar a su madre a vivir mejor. Su madre había muerto, al parecer de una forma horrible, siempre fue una niña lista e inteligente, sabía que no la volvería a ver.

Akiza movió ligeramente la cabeza para observar a esos dos desconocidos, uno de ellos era un niño como de su edad, el otro era un anciano, cuando llegaron pagaron bien y el anciano dio algo de alimento, que fue lo único que comieron ella y su madre ese día.

Al parecer el anciano se percató que se movió, pero el niño siguió platicando con este contándole cosas que si bien oía no prestaba atención. El niño se dio cuenta de que ella se había movido y los estaba observando, este se acercó y le sonrió al tiempo que decía:

- Buenas noches, soy Naruto Uzumaki- se presentó ante la niña, la cual lo observo con una mirada muerta y sin decir nada- ¿tienes hambre?- pregunto Naruto ofreciéndole un trozo de carne asada.

Ella simplemente paso de él y pregunto:

- ¿D-Dónde estoy?

- En un bosque a 20 kilómetros al sur del pueblo- respondió el anciano con voz neutra.

- ¿M-Mi m-mama-a?- pregunto Akiza, pero antes de que pudiera agregar algo le respondió el anciano.

- ¿No te acuerdas de que la viste muerta?

Eso fue suficiente para que ella volviera a romper en llanto. Naruto intentó tranquilizarla, pero la niña solo se aferró a él y lloro hasta quedar dormida.

- ¿Qué haremos con ella entonces?- pregunto Naruto al único adulto que estaba en la escena- no podemos abandonarla a su suerte en su estado actual- dijo Naruto con tono de voz afligido.

- Si quieres que viaje con nosotros tú te harás responsable de ella, no yo- fue lo que dijo Biōkami.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Nota del autor

Una disculpa a todos los lectores por tardarme tanto tiempo en actualizar, estuve un poco ocupado, pero hare lo posible para que esto de no actualizar por tanto tiempo no vuelva a ocurrir.