Disclaimer: Naruto solo pertenece a Kishimoto. La historia es mía ambientada en el universo ninja.
Capítulo 11: El País de los Ríos y el año perdido de Akiza
País de los Ríos, a 15 kilómetros de la frontera. 7 de Diciembre, 6:00 a.m.
Naruto se acababa de despertar recordando como cuando llegaron a la frontera los detuvieron, los bajaron a todos y los revisaron a todos a profundidad, excepto a Hiromi, a la cual solo le pidieron una identificación. Naruto recuerda pocas veces en su vida en el que se ha sentido así de humillado y avergonzado, pues no solo los obligaron a desvestirse, sino además lo sumergieron en un Genjutsu a él y a todos para inmovilizarlos y les revisaron todas las cavidades de su cuerpo, sintiéndolo todo pero sin que pudiera reaccionar, revisaron en su boca, en su ano, en sus orejas, ¡incluso debajo de sus parpados! Lo único bueno fue que no lo sometieron a interrogatorio, a ningún niño según observo. Por el símbolo raro en forma de casa que observo en las bandas de los sujetos Naruto dedujo que eran ninjas de Tanigakure. Afortunadamente a todos los dejaron ir sin ningún problema, sin embargo observo que Akiza estaba roja de ira y Asami se encontraba roja de vergüenza y llorando. Durante la noche acamparon en la frontera y Naruto no pudo comunicarse con nadie, pues Hiromi estuvo pidiéndole cosas toda la noche.
Había dormido solo un par de horas cuando Hiromi nuevamente lo despertó.
- ¡Levántate! ¡Tengo hambre!- grito Hiromi a su perezoso sirviente.
Naruto se levantó de malas, pero se contuvo y trato con respeto a Hiromi… de momento.
- ¿En dónde estamos?- pregunto Naruto observando como afuera se podían ver los primeros rayos de sol.
- En el País de los Ríos- dijo Hiromi mirando a su sirviente- en mi carruaje. ¡Y si no te levantas y vas por mi desayuno en este momento te voy a mandar… a mandar a… azotar!- dijo Hiromi alzando la cabeza y cerrando sus ojos, desviando la cara, dando la impresión de que estaba indignada.
Hiromi sin embargo estaba más triste de lo que jamás había estado en su vida, no tenía nada de hambre y si mandaba a su sirviente personal por su desayuno era para que él se fuera y pudiera llorar a gusto. A fin de cuentas le habían enseñado que una dama de su clase no debía de llorar por nimiedades.
Naruto, por otro lado, estaba sumamente feliz. Habían cruzado la frontera sin incidentes, bueno, sin incidentes importantes, no podía esperar a ver a sus amigos, tanto que cuando quiso ir a verlas le preguntaron la razón del por qué no estaba al lado de Hiromi, le regañaron por distraerse y lo mandaron con el desayuno para su ama.
Cuando llego al carruaje en el que viajaba Hiromi la encontró enjuagándose las lágrimas.
- Su desayuno Hiromi-hime- dijo Naruto con voz formal.
- Gra-gracias, déjalo ahí por favor- dijo ella en un susurro. Naruto la observo pero debido a las anteriores amenazas y advertencias no dijo nada para consolarla.
Naruto agarro su piedra color rojo ladrillo, cerro sus ojos e intento contactar a sus compañeros, nada. Abre los ojos frustrado. Naruto pensó en los puestos que le dieron a su "manada", a Akiza la pusieron como sirvienta de los guardias, específicamente del equipo humo 12, a Asami la asignaron como asistente de cocina y a Biōkami lo pusieron a cargar parte del equipaje "ligero" pero que es muy voluminoso y ocupa mucho espacio en los carruajes. Tan sumido estaba en sus pensamientos que cuando el carruaje paro lo agarro de sorpresa y casi se cae.
A la lejanía escuchaba mucho ajetreo.
- Voy a salir a ver- dijo Naruto curioso y preocupado.
- ¡No!- grito Hiromi- ¡Te ordeno que no me dejes sola!- dijo con verdadero terror reflejado en sus ojos.
Naruto asintió de mala gana, cerró los ojos e intento afinar el oído para ver si captaba algo.
Escuchaba el rugir de una pequeña multitud y los gritos de los guardias y otros sirvientes, oía frases incompletas, pero por lo que escucho dedujo que se estaban deshaciendo de la mayoría de los sirvientes.
Era uno de los escenarios que le planteo Biōkami que más temía que sucedieran, y a pesar de la garantía de las piedras especiales nada aseguraba que en ese breve periodo de separación les pasase algo malo o se perdieran. Aparentemente la situación no paso de los gritos de protesta de los "nuevos" sirvientes por ser abandonados en un país desconocido, pero Naruto ignoraba a quienes de sus compañeros abandonaron y a quienes conservaron.
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En otro lado dos niñas y un anciano se reunían, eran Akiza, Asami y Biōkami.
- Fue más escandaloso de lo que planee- dijo Biōkami con indiferencia.
- ¿Crees que vayan a estar bien las demás personas?- pregunto Asami a sus dos acompañantes.
- Tal vez- dijo Biōkami mientras detectaba varias personas con chakras pequeños y moderados alejándose- lo mejor será movernos.
- ¿Y qué hay de Naruto?- pregunto Akiza un poco preocupada.
- No te preocupes, de ustedes tres es el que menos me preocupa- dijo Biōkami comenzando a caminar- las dejare en un lugar seguro y saldré a buscarlo.
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Naruto se encontraba impactado y Hiromi en shock y llorando sin control. Poco después de abandonar a la gran mayoría de los sirvientes la gran mayoría de los soldados cayo debido a varios malestares y fueron rematados por sus compañeros, incluso hubo peleas, al parecer no solo sobraban sirvientes, sino también soldados y shinobis. En un principio el convoy estaba compuesto por más de 8 carruajes, 20 carretas, 40 guerreros entre soldados y shinobis y más de 300 sirvientes y esclavos. Actualmente el convoy está compuesto por tres carruajes, 1 carreta, 15 guerreros y 17 sirvientes, él incluido. Naruto estaba asustado, si se habían desecho de los demás que le aseguraba que él no era el siguiente.
Aparentemente se habían desecho de los cadáveres y del resto de las cosas que no necesitaban por medio de un jutsu de fuego. Continuaron avanzando, en este punto a Hiromi no le importó todo lo que le enseñaron y se encontraba abrazando a su sirviente personal, mientras ocultaba su cara en el pecho de este y lloraba, para su buena suerte este último se encontraba abrazándola y diciendo que todo saldría bien.
Lamentablemente desde que Hiromi y compañía habían ingresado en el país un grupo de shinobis de 8 integrantes les seguía el paso, y sin que nadie lo supiera un anciano se encontraba observando todo desde la distancia, sin perder detalle de nada.
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- Vaya, de verdad quieren ocultarla- comento un tipo completamente vestido de negro.
- Es una lástima que todos sus esfuerzos hayan sido en vano- dijo otro con una sonrisa maliciosa en el rostro, este a diferencia del otro se encontraba vestido con pantalones y camisa de manga larga negra, encima llevaba un chaleco color azul claro.
- Al menos nos facilitaron el trabajo al deshacerse de la basura- dijo otro mortalmente serio, este se encontraba vestido con prendas exactamente iguales al anterior pero están eran de color azul claro con rayas negras verticales y un chaleco con hombreras de color gris.
- Lo mejor es atacar ahora, mataremos a todos, al fin y al cabo no nos conviene que se enteren que seguimos vivos- dijo un último sujeto que llevaba puesto un kimono con tonos azules y una banda ninja de Kirigakure en la frente, con un corte horizontal atravesándola.
- ¡Espera la señal!- dijo el ninja de chaleco gris. No paso ni diez segundos cuando a la lejanía se escuchó una explosión. En menos de un segundo los 4 sujetos que se encontraban hablando desaparecieron.
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Naruto había reaccionado casi por instinto, sin siquiera pensarlo Naruto se echó el menudo cuerpo de Hiromi al hombro, salió del carruaje y rápidamente busco internase en la espesura del bosque que los rodeaba, o más bien de la selva que los rodeaba. Naruto escuchaba los gritos, insultos y quejas de Hiromi al ser tan bruscamente tratada, por primera vez Naruto se percató de su largo cabello rojo, liso y suave, y lo molesto que era en una situación como esta, Naruto pensó que vista de espaldas y con el cabello suelto solo se le verían sus pies. Naruto se concentró en ignorar los débiles puñetazos de la niña que cargaba y de sus palabras y se concentró más en los ruidos de la batalla que se estaba llevando a cabo a tan solo unos metros de él. No se había alejado del campo de batalla por que Naruto estaba buscando a su sensei o a alguna de sus nuevas amigas, cerró los ojos intentando establecer algún contacto cuando oyó la voz de su sensei que decía:
- Todos estamos a salvo, sal de ahí
Naruto abrió los ojos y sin perder tiempo se echó a correr internándose más en la selva y con la niña a cuestas. Naruto sabía que debía alejarse de ahí lo más rápido posible, el olor a carne quemada y el humo casi habían camuflado el olor de la sangre fresca, esto sumado a lo que veía en el campo y a los gritos desesperados sugerían que la batalla se había vuelto cruenta.
- ¡Quieres callarte!- grito Naruto a Hiromi, la cual no se calló, dos segundos después Naruto metió parte de su ropa en la boca de Hiromi y con una tira de ropa improviso una mordaza. Naruto observo el terror en esos ojos purpuras que no paraban de derramar lágrimas- ¡Discúlpame, pero necesito que te calles si queremos escapar!- dijo Naruto mientras se la volvía a cargar en la espalda y seguía con su huida, Hiromi luchaba para sacar la mordaza de su boca sin ningún éxito.
Ya habían pasado más de 15 minutos desde que Naruto escapo de la batalla que había comenzado, pero no había aminorado el paso en ningún momento, ese era el motivo por el que él trabajo tanto en los entrenamientos que le impuso su sensei, Naruto no planeaba detenerse hasta que dejara de ver la luz del incendio que desato la batalla que se veía a la distancia.
Naruto había alterado el rumbo de su huida, yendo en diferentes direcciones con la intención de desconcertar a quienquiera que haya atacado el carruaje y pueda estar persiguiéndolos. Sin embargo todos los esfuerzos de Naruto fueron en vano.
- Vaya, te dije que era un ninja, pero no me imagine que fuera alguien tan joven- dijo alguien que apareció frente a Naruto de repente- dime pequeño, ¿Cómo conseguiste evitar que te detectara?- dijo mientras sacaba una katana, Naruto se dio cuenta que su atacante era una mujer aparentemente joven vestida con un kimono de color azul con rayas verticales negras.
- ¿A quién le importa cómo te evito? Matémoslo de una vez- dijo otro ninja que Naruto no había detectado y que apareció atrás de él. Cuando volteo vio con horror que no era uno, sino cinco ninjas más.
- ¿Mataste al infiltrado?- pregunto la mujer. El otro hizo un gesto afirmativo con la cabeza.
- Además el novato murió- dijo el ninja de manera desinteresada.
- Bueno, si no duro es porque no estaba hecho para la vida de fugitivo- dijo la mujer al tiempo que arrojaba dos cuchillos kunai a la cabeza de los infantes. Naruto no vio nada, al principio vio que estaba rodeado de enemigos y después visualizo un kunai a menos de un centímetro de su cabeza, aparentemente detenido por una anciana mano perteneciente a un sujeto vestido con una armadura de acero y una capa negra, tardo menos de un segundo en identificar a su sensei.
Todo paso demasiado rápido para él, de un momento a otro el aire se llenó de una espesa niebla en la cual se oían ruidos, se escucharon poco después explosiones, objetos tronando, choques de metal, Naruto observo que su sensei ya no estaba a su lado y no podía ver nada más allá de 30 centímetros de su nariz, agradeció internamente que haya sido entrenado en fijarse en su ambiente pues sabía perfectamente a que altura se hallaba y que cinco metros a su derecha en el suelo había una grieta en la que podían refugiarse.
Cargo con la niña hasta la grieta y la acomodo, esta estaba muerta de miedo y observo que tenía una gran mancha de sangre en la frente, Naruto hizo uso de todo su autocontrol para calmarse e intentar limpiar la herida con lo que tenía, poco después le entro el pánico porque supo que aunque limpiara exitosamente la herida no sabía que hacer a continuación para tratarla.
- Kuso- dijo Naruto apretando los dientes, lagrimas amenazaban por salir de sus ojos al comprender que tal vez no pudiera salvar a Hiromi y la vería morir, impotente por no poder hacer nada estaba por actuar impulsivamente cuando se dio cuenta de que la sangre no era de una herida de Hiromi, no pudo evitar preguntarse entonces de quien era. Recupero la compostura y, aun en guardia, procedió a mirar a los ojos de Hiromi.
- Escucha atentamente, te sacare la mordaza, pero necesito que te quedas callada. ¿Comprendes?- pregunto Naruto con voz baja. Observo que la mirada de Hiromi estaba perdida y que, o no había escuchado nada de lo que dijo o no le importaba.
Naruto le quito la mordaza y observo que no reaccionaba, Naruto estaba asustado y no sabía qué hacer, recostó a Hiromi en la fría y húmeda tierra y espero a que su sensei volviera por ellos. Pasaron cinco minutos antes de que la niebla pareciera disiparse desde que apareció.
- Sal de ahí Naruto- escucho que decían desde afuera, Naruto reconoció la voz de Biōkami.
Naruto salió con cautela y observo a su sensei, el cual llevaba cargando dos sujetos, un hombre y una mujer. El hombre tenía la ropa quemada, su uniforme había quedado despedazado, se notaba moretones en todo su cuerpo, sangre le salía de su boca y nariz y no podía abrir los ojos, o no los tenía, pues sangre también salía de sus parpados cerrados, de lo que quedaba de su ropa esta estaba ennegrecida, igual que gran parte de su piel, no sabía si estaba consciente o no, pero sabía que estaba vivo, veía su pecho moverse ligeramente, apenas unos milímetros. La mujer se veía intacta, pero despedía un olor a carne quemada y juraría que su piel se veía rara. Observo que manchas negras comenzaban a aparecer en la piel expuesta de la mujer.
- ¿Por qué?- pregunto Biōkami. Naruto parpadeo sin saber a qué se refería.
- ¿Por qué la salvaste?- pregunto con curiosidad Biōkami dejándole más clara su cuestión.
Naruto regreso la mirada a Hiromi sin saber a ciencia cierta que contestar, él la había salvado únicamente por que la vio en problemas, lo hizo sin pensarlo realmente.
Naruto le dio como respuesta una mirada confusa y un encogimiento de hombros. Biōkami suspiro.
- Lo mejor será retirarnos a nuestro escondite improvisado, ya es tarde y deberíamos volver- dijo Biōkami, que a continuación cerro los ojos, aunque su rostro permaneció impasible juraría que una mueca que no pudo identificar amenazo con asomarse de su rostro.
- Finalmente pude contactarlas- dijo Biōkami.
- ¿Paso algo?- pregunto Naruto preocupado.
- Recoge a la niña, te explicare en el camino- dijo Biōkami llevándose a los prisioneros en los hombros- te sugiero que te apresures y puede que lleguemos al atardecer.
Naruto se preguntó si Akiza y Asami estarían bien y que había pasado, Naruto se dio cuenta de que el sol amenazaba con ponerse y de que había perdido por completo la noción del tiempo.
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En una cueva en el País de los Ríos. 7 de Diciembre, 12:38 p.m.
Akiza se encontraba asustada, a pesar de que había jurado nunca estar asustada de nuevo estaba temblando sin control, respiro hondo tratando de tranquilizarse. Durante todo el último mes de su vida se la había pasado entrenando para precisamente este tipo de situaciones.
La mañana había sido una pesadilla, primero los separan de Naruto, que aunque no lo admitiera abiertamente lo consideraba su amigo y se preocupaba por él, después es abandonada junto con Asami en una cueva a 15 metros de altura de un muy peligroso acantilado en lo que Biōkami va por Naruto, como si no fuera suficiente estar en tan vergonzosa situación a Asami se le ocurre preparar algo más rico de comer con lo que tenemos y prende un fuego, uno cuyo humo revela nuestra posición, atrayendo a una banda de ladrones, o al menos así lo consideraba Akiza. Pues un montón de personas se habían aparecido exigiendo que bajaran todos y que sacaran todas sus pertenencias.
Ambas se habían negado, en consecuencia los ladrones (unos 6 sujetos de entre 15 y 27 años) habían intentado escalar y entrar en la cueva, para su buena suerte ninguno era un escalador hábil o experimentado, Akiza había conseguido mantenerlos a raya utilizando únicamente shurikens de cuatro puntas.
Sin embargo no se fueron, únicamente llamaron a un ninja, no tardó en aparecer un hombre de complexión mediana con uniforme de un color de una mezcla del azul y el marrón el cual les estaba dando una última oportunidad de ultimátum.
- Escuchen los de allá arriba, si bajan ahora olvidaremos que opusieron resistencia y solo nos llevaremos todo lo que hay de valor, si insisten en seguir oponiendo resistencia no me dejaran más opción que matarlos a todos.
- ¡No podemos bajar, estamos solas!- grito Asami antes de recibir un duro golpe en el estómago cortesía de Akiza.
- ¡Idiota!- grito Akiza con furia. No tuvo tiempo de seguir regañando a su compañera, inmediatamente después comenzó a arrojar shurikens al ninja, el cual los desvío con un kunai, en cuestión de segundos el ninja había llegado a la entrada de la cueva, Akiza actuó sin siquiera saber lo que hacía.
- Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego- dijo Akiza, haciendo las posiciones de manos en segundos, el ninja enemigo fue tomado por sorpresa, no se esperaba que una niña pequeña pudiera realizar esa técnica y aunque vio las posiciones de manos no se esperó la bola de fuego que lo engullo. El ninja enemigo recibió de lleno la técnica, en segundos su cuerpo se encontró cubierto de quemaduras de segundo grado. El ninja quedo tendido en el suelo, el resto de los ladrones huyeron dejándolo abandonado, Akiza casi de inmediato cayó de espaldas y cerró los ojos vencida por el cansancio.
Asami, completamente aterrada, agarro su piedra e intento hacer contacto con cualquiera de los demás miembros, pero no tuvo éxito. Resignada puso a Akiza en la posición más cómoda posible y espero a que esta despertara, apago el fuego que se había mantenido encendido y permaneció sentada al lado de su compañera, escuchando sus profundas respiraciones. De vez en cuando cerraba los ojos e intentaba hacer contacto o salía a la entrada de la cueva con la esperanza de ver a su amigo y su tutor llegar o con el temor de que los bandidos aparecieran con más refuerzos, sin embargo nadie aparecía. Asami se estremecía cada vez que se asomaba y veía tendido el cuerpo del sujeto que las ataco e intento hacerles daño.
Finalmente en uno de sus intentos por contactar a alguien más contacto a Biōkami, entre lágrimas le explico lo que había ocurrido, Biōkami le dijo que se tranquilizara y que en breve él y Naruto llegarían al escondite donde las había dejado. Asami por fin pudo respirar con tranquilidad, de repente se dio cuenta de que estaba atardeciendo y de que había perdido la noción del tiempo, Asami observo que en todo ese tiempo Akiza no había despertado y un hambre y sed enormes la asaltaron, cayendo en la cuenta que desde la mañana no daba bocado alguno ni bebía nada.
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Biōkami y Naruto llegaron al atardecer a la cueva, durante el trayecto Biōkami le contó a Naruto lo que Asami le había contado, aunque este último se mostrara confiado la verdad es que se moría de preocupación al grado de que ignoro olímpicamente los quejidos y berreos de Hiromi, la cual ya había salido del shock.
En cuanto llegaron Naruto noto un cuerpo humano ennegrecido tirado muy cerca del acantilado donde se encontraba la cueva, al acercarse a este un intenso olor a carne quemada inundo sus fosas nasales, contuvo las ganas de volver el estómago y se acercó a fijarse si respiraba, no lo hacía.
- Hace horas que está muerto- dijo Biōkami.
Naruto bajo a Hiromi y escalo con manos y piernas hasta la entrada de la cueva, cuando asomo la cabeza por la entrada de esta tuvo que bloquear una espada con un kunai que rápidamente desenfundo. La espada cayó al suelo y en su lugar fue abrazado por una alterada Asami, vio a una inconsciente Akiza y contuvo la respiración mientras se acercaba lentamente a ella.
- Sigue viva pero agotada- dijo Biōkami detrás de él, haciendo que Asami y Naruto pegaran un salto. Algún día sería lo suficientemente hábil para que su sensei dejara de darle tales sustos, dijo para sus adentros Naruto.
- ¿Qué ha pasado, Dattebayo?- pregunto Naruto ya arto de no obtener respuestas ni entender que paso.
- Tranquilízate, pronto sabrás que paso, mientras que te parece si dejas a tu nueva amiga con Asami y Akiza de momento- dijo Biōkami mirando a una temblorosa Hiromi- además hay algo que tengo que mostrarte- dijo Biōkami a Naruto, luego miro en dirección a las dos nerviosas niñas- estaremos en las cercanías, quédense aquí.
En cuanto termino esa frase inmediatamente después desapareció con Naruto, dejando confundidas a ambas niñas.
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- ¡Ya basta!- grito Naruto ya sin ningún rastro de paciencia- ¡Este día ha sido una locura! ¡Primero me separo de mis amigas, nos atacan, tú te llevas a dos de ellos, venimos y descubrimos que a ellas también las han atacado, Akiza esta desmayada, hay un hombre muerto y no entiendo nada!
- ¿Terminaste?- pregunto Biōkami mientras veía la agitada respiración de Naruto.- Siendo así tú también tienes mucho que explicar al grupo, ese asunto lo trataremos más tarde, pero te he traído para enseñarte otra cosa, ¿no te has preguntado por qué han atacado a Hiromi?
Naruto se quedó pensativo. Biōkami continúo hablando:
- Tu nueva amiga es alguien muy importante socialmente en tu país, o lo era. Su eliminación fue un capricho más que nada. Te he traído aquí para mencionarte tres cosas y enseñarte el arte de la interrogación.
Naruto lo vio, pero en esta ocasión el rostro de Naruto estaba neutro, habían pasado demasiadas cosas y estaba cansado.
- Recuerdas que yo tengo algo llamado capacidad sensorial, pues bien, la principal razón por la que he aceptado como aprendices a las dos niñas que te has encontrado y aceptare a esta tercera es porque dentro de esta raza ellas son especiales. Akiza tiene algo que no logro identificar en sus ojos pero que apuesto puede resultar sumamente útil, Asami tiene un chakra especial y una capacidad de desarrollo muscular similar a la que tú tienes desarrollada, bien podría ser una prima lejana tuya. Mientras que esta Hiromi tiene una capacidad de desarrollo muscular aun mayor que Asami, sin mencionar que su chakra tiene algo raro que no logro identificar por su falta de desarrollo.
- ¿Ellas son especiales?- pregunto Naruto mientras pensaba y digería todo lo que Biōkami le acababa de decir, Naruto formulo media docena de preguntas en segundos.
- Lo segundo que te quiero decir es que el número de integrantes de una célula operacional militar estándar en mi mundo es de 6 miembros, de los cuales hay 5 si incluimos a Hiromi. Si planeas rescatar a alguien más será la última persona que se integré a la manada, solo tengo dos piedras más para comunicarnos, y no planeo darle nada a Hiromi hasta que demuestre que puede aguantar el estilo de vida de un guerrero- dijo Biōkami serio- es prudente recordarte que no soy "una buena persona" ni un salvador o algo por el estilo, solo soy un guerrero que quiere regresar a su hogar.
- Lo último que quiero comentar es para saber por qué salvaste a esa niña de la muerte, no me quejo por que podría llegar a ser útil, pero quiero saber por qué- Naruto bajo la mirada y se encogió de hombros.
Biōkami lo observo con intensidad.
- Fue casi instintivo- dijo Naruto levantando la mirada- no se explicarlo, solo actué por reflejo.
- ¿Qué es lo que buscas jugando a ser el héroe?- le pregunto Biōkami- ¿Buscas aceptación, reconocimiento, una especie de temprana adicción al peligro, reunir niñas e impresionarlas para eliminar la competencia en la búsqueda de pareja o parejas en un futuro?
Naruto solo se le quedo viendo pensando en el porqué de sus acciones para ayudar a los demás, especialmente cuando los veía en peligro o indefensos.
- C-Creo que en parte es reconocimiento y aceptación, pero también es porque los Hokages siempre han protegido a todos, y si ellos pueden porque yo no podría, al menos comenzar a intentarlo- dijo Naruto, titubeante al principio, pero más seguro conforme hablaba y con un tono más fuerte.
Biōkami solo negó con la cabeza antes de ponerse a reflexionar, era un niño y en esa dimensión maduraban con bastante lentitud, en parte por la raza, pero también por las condiciones sociales de la aldea, protegía a sus pupilos, tal vez los protegía demasiado. Además a Naruto nadie lo guiaba, probablemente el creía fervientemente en todas las historias y fabulas contadas alrededor de los héroes shinobis, sin reflexionar que no los salvaban a todos, que mataron a muchas personas que no eran tan diferente de a quienes protegían y que en muchas ocasiones sacrificaron varias de sus propias tropas para logar una victoria o para conseguir más poder.
- Es noble y estúpido de tu parte el intentar salvarlos a todos, pero desde ahora debes de comprender que por más fuerte que te vuelvas jamás podas protegerlos a todos, siempre abra algunos que por distintas razones no puedas proteger de todo peligro- dijo Biōkami- lo que te ensañare ahora será para que aprendas que el mundo de los guerreros no es como te lo han hecho creer, por lo que he observado en este mundo son incluso más despiadados que nosotros en el mío. Si de verdad quieres convertirte en un guerrero debes de ver que no todo es siempre ser buenas personas ayudando a otros en contra de malas personas, a veces tú debes de ser una mala persona con alguien para proteger a los tuyos- explico Biōkami utilizando términos simples para que Naruto lo entendiera.
Biōkami dio media vuelta y comenzó a caminar en dirección a los actuales prisioneros.
- Ambas personas están muy malheridas y no sobrevivirán la noche- dijo Biōkami a un serio y un tanto traumado Naruto- ¿Qué harías tu para sacarles información a tus prisioneros?
Naruto se quedó mudo, en la academia le decían como se debía de llevar a cabo un interrogatorio e incluso le daban libros y hacían simulacros. Por supuesto el nunca presto mucha atención a la teoría de los interrogatorios y en la práctica nunca le parecieron justos los ejercicios debido a que a él lo golpeaban, insultaban e incluso le ejercían leve tortura cuando le tocaba ser interrogado mientras lo regañaban y castigaban si le ponía una mano encima a sus interrogados.
- Yo… empezaría por preguntarles- dijo Naruto mientras Biōkami señalaba a la mujer.
- Comienza por ella, es la que está más cerca de morir- dijo mientras observaba como un Naruto bastante impresionado se acercaba dudoso a la mujer, la cual olía a carne a medio cocer.
- ¿Qué es lo que quieres saber? Debes de organizar bien las preguntas- señalo su sensei, Naruto solo se había quedado parado frente a la mujer sin decir nada. Naruto pregunto lo primero que le vino a la mente:
- ¿Por qué querían asesinar a Hiromi?
En respuesta Naruto recibió un escupitajo en su cara.
- Tienes que hacer que hable, ¿Qué te enseñaron a hacer si los interrogados no quieren contestar?- le pregunto Biōkami guiando a Naruto en su interrogatorio paso a paso. Naruto recordó que una primera opción era la manipulación, ya sea mediante el engaño o el uso de Ninjutsu o/y Genjutsu., pero era pésimo manipulando personas y no conocía ningún jutsu para manipular personas. Otra opción eran los tratos y la negociación, pero él tampoco era bueno en eso, lo que le dejaba únicamente la última opción que sabía, la aplicación de tortura para extraer información, el único gran problema que Naruto tenía, aparte de sus clases saboteadas, era que en si era una persona muy amable y demasiado empática. A él le gustaba aprender de su enemigo observándolo en el campo de batalla, no en un cuarto de interrogación.
- Estoy esperando- dijo Biōkami presionándolo. Debía de comenzar a enseñarle que ser un guerrero no era nada fácil, y no solo por el gran esfuerzo físico que un guerrero tenía que realizar para fortalecer su cuerpo, sino también porque tenía que tener una mente lo bastante resistente para soportar todo el daño psicológico que dejaba un combate y la suficiente disciplina y confianza en los suyos para obedecer órdenes que bien podrían llevarte a una muerte segura, o el tener que confiar en terceros para completar una misión y salir con vida.
Naruto comenzó a golpear a la kunoichi en la cara, comenzó a dudar cuando la kunoichi comenzó a gemir de dolor, pues aunque los golpes de Naruto no eran tan fuertes el cuerpo de la ninja se encontraba sumamente lastimado.
- ¡No te detengas!- le grito Biōkami al observar que Naruto comenzaba a flaquear.
La kunoichi dejo de quejarse y se comenzó a reír.
- ¿En-enserio a esto…- la kunoichi recupera el aliento- le llamas… interrogatorio?
- Está aprendiendo- responde secamente Biōkami.
- Y-Yo a a su edad ya sabía cómo quebrar a un civil, él- dijo la kunoichi señalando a un tembloroso y lloroso Naruto- no es-está ni cerca de- la kunoichi no pudo continuar pues el dolor en su cuerpo era demasiado, los daños comenzaron a hacer estragos y comenzó a convulsionarse, mordiéndose la lengua y tragándosela, quedándose esta atorada en su tráquea.
Naruto contemplo como la kunoichi simplemente comenzó a ahogarse y a ponerse morada, mientras esta se seguía retorciendo, haciendo esfuerzos inconscientemente para respirar.
- Tampoco sabes cómo evitar que una persona se ahogue, ¿o sí?- pregunto Biōkami a Naruto mientras este lo miraba. En su cara se veía toda la desesperación de la situación, Biōkami dedujo que él se encontraba en el límite de su autocontrol, otro aspecto a tratar si quería que Naruto se convirtiera en un guerrero fuerte y útil, la fuerza sin disciplina pierde efectividad y puede llegar a ser incluso contraproducente en cualquier tipo de operación que requiera sus habilidades de combate.
- De todos modos no podías hacer nada para salvarla, ni siquiera yo podría, te llevare con tus compañeras, yo continuare el interrogatorio con el otro sujeto, descansa un rato, hay algo que ustedes tienen que saber- dijo Biōkami a Naruto mientras volvían de regreso a su escondite temporal.
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En una cueva en el País de los Ríos. 8 de Diciembre, 6:16 a.m.
En una cueva Naruto y tres niñas se habían quedado a dormir, incluso la nueva integrante del equipo, Hiromi, se encontraba profundamente dormida, aunque bastante incomoda, o al menos a Naruto le parecía que así se encontraba por la cantidad de veces que se movió en la noche. Biōkami había llegado en la madrugada, pero se había mantenido afuera de la cueva, una buena noticia considerando que apestaba y se encontraba cubierto de sangre y lo que parecía ser vomito.
No se podía decir que Naruto se mantuvo despierto toda la noche por que sería una mentira, pero tuvo dificultades no solo para dormir, sino para mantenerse alerta, su inocente mente de niño se vio forzada a pensar por vez primera vez en su situación, pero ahora bajo un contexto muy diferente.
En el pasado Naruto había pensado el porqué del comportamiento de la mayoría de la gente hacia él, durante un tiempo incluso se portó muy bien y tuvo más avances que Sasuke en su entrenamiento ninja, aunque no se vio reflejado por el pésimo comportamiento de los maestros e incluso de la mayoría de sus compañeros. Naruto llego a la conclusión de que lo trataban mal sin importar lo que hiciera, así comenzó su fase como el niño bromista de Konoha más odiado del pueblo, protegido por el Hokage de severísimos castigos que maestros y aldeanos exigían por igual. Naruto nunca comprendió la razón por la cual casi todo el mundo lo trataba mal. Y todo habría seguido igual de no ser porque se encontró con Biōkami. Aquel salvador que lo saco de su infierno y le permitió experimentar emociones y experiencias que en su vida se habría imaginado vivir en carne propia. Experiencias positivas, tales como las de ser tratado como un niño normal, esto quería decir que si se portaba bien en general lo trataban bien, obtuvo amigos, obtuvo alguien que lo reconoce y reconoce su potencial, que lo entrena correctamente, y para bien o para mal le presta toda la atención del mundo a sus entrenamientos y a sus avances. Él está seguro que en los meses que lleva viajando con Biōkami y compañía ha aprendido más que en sus años dentro de la academia ninja. Pero también ha tenido experiencias negativas, ha utilizado esas habilidades que en la academia le inculcaron que servirían para proteger al pueblo para asesinar personas, en general lo que él considera son malas personas, ha visto como la gran mayoría de las personas que viven fuera de Konoha tiene una calidad de vida inferior y viven peor incluso que la gente más pobre de la aldea, con los que ha convivido durante gran parte de su vida, ha visto a sus nuevas amigas sufrir y llorar sin que él pueda hacer algo que realmente pueda ayudarlas, ha visto a personas abusar de otras más débiles sin que nadie diga nada, ha visto que el mundo fuera de la aldea puede ser más oscuro de lo que había maginado y cabía la posibilidad de que podría ser incluso peor tratado que como lo fue en la aldea.
Naruto simplemente se carcomía la cabeza con problemas que no podría resolver, y por primera vez pensó que ser un ninja no era necesariamente ser un héroe y una buena persona, y eso lo frustraba. Otra cosa que le preocupaba era lo que se supone ellos debían de saber.
- Levántense, es hora de reanudar el entrenamiento- dijo Biōkami viendo a los 4 infantes- excepto Hiromi y Akiza.
- Pero no dormí bien- dijo Naruto.
- Eso es tu culpa no mía, ahora levántate- respondió Biōkami.
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En una cueva en el País de los Ríos. 8 de Diciembre, 10:10 p.m.
Naruto se encontraba tan agotado que lo único que lo mantuvo despierto era que quería asegurarse de que Akiza y Hiromi estuvieran bien. Sin embargo bien era un término relativo teniendo en cuenta la situación, Akiza estaba más callada y seria que de costumbre, ella adivino, aunque nadie se lo dijo, que había matado a una persona, ella ya se había hecho a la idea de que asesinaría a personas algún día, vengando a su madre, pero nunca imagino comenzar tan pronto, ni que eso se sentiría tan mal. Hiromi por otro lado se encontraba despierta pero estaba en trance, no había bebido ni comido nada y apenas reaccionaba a cualquier tipo de estímulo externo.
- Si para mañana no reacciona y sigue como hoy me veré obligado a tomar medidas- dijo Biōkami a todos en general.
- Bien cachorros, es necesario que sepan algo acerca de Akiza que detecte pero no comente hasta ahora- dijo Biōkami mientras los niños le observaban con atención.
- La primera vez que la vi detecte algo en su mente, un sello hecho con chakra, cuando comenzaste a acompañarnos detecte que ese sello se había roto, y ha continuado rompiéndose desde entonces, aún no está completamente roto y tengo la sospecha de que es un sello avanzado que interfiere con la memoria. Mi hipótesis no se basa únicamente en mi conocimiento sobre sellos de chakra, sino también por mi capacidad sensorial.
- ¿Qué es eso?- pregunto Asami mientras Biōkami miraba a Naruto.
- ¿Nunca les has comentado?
- Pensé que era secreto- dijo Naruto encogiéndose de hombros.
- La capacidad de detectar a seres vivos pluricelulares que hay a mí alrededor, características de su morfología, su metabolismo y su fuerza, al menos hasta cierto punto- respondió Biōkami a la pregunta de Asami.
- ¿Y qué tiene que ver eso conmigo?- pregunto Akiza, queriendo retomar el punto inicial de la discusión.
- Tienes 8 años de edad, casi 9, no 7- respondió Biōkami mientras todos se le quedaban viendo a Akiza.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro?- pregunto Akiza consternada, su madre le había dicho que tenía 7 años de edad, los cumplió el 26 de Diciembre pasado, y ella sabe que su madre no le mentiría.
- Eres especial chica- dijo Biōkami, pero no lo dijo como un padre a su hija, sino como un soldado a un recluta- tienes unos ojos con un raro poder que no entiendo y que aparentemente nadie conoce. Tienes unos conductos de chakra más desarrollados que los niños civiles normales, lo que indica que en algún momento de tu vida tuviste un entrenamiento similar al actual, aunque menos severo. Eres capaz de realizar un Jutsu que nadie te enseño, no solo has avanzado tan rápido por ser inteligente, sino porque ya habías entrenado para ser una shinobi, con la rotura de tu sello has comenzado a acceder a tus memorias perdidas, aunque inconscientemente. No me sorprendería si un día te das cuenta de que recuerdas cosas que antes no estaban ahí dentro- dijo señalando la cabeza de la niña con la última frase dicha.
- ¿Por qué? ¿Cómo?- un montón de preguntas que no podía formular pasaban por la cabeza de Akiza.
- No sé, soy un poderoso y capaz guerrero, pero tengo mis límites- dijo Biōkami.
- ¿Qué lo rompió? ¿Por qué ahora? ¿Fue el entrenamiento? ¿Mi madre lo sabía?- esas y un montón de preguntas más comenzó a decir Akiza, Naruto y Asami únicamente se le quedaron viendo sorprendida, no solo de su reacción tan controlada, sino además de su capacidad de razonar y hacer preguntas en tan corto tiempo y a tanta velocidad, ellos se imaginaron estar en su lugar y pensaron que seguirían en shock y procesando la noticia. Naruto recordó que cuando Biōkami le dijo de la extraña entidad de chakra que había dentro de él se había comportado muy diferente a Akiza, a él no le gustaba pensar mucho en esa extraña entidad dentro de él.
Akiza se fue inmediatamente a dormir a pesar de que había descansado todo el día, Asami la siguió en poco tiempo, se encontraba muy cansada. Naruto se mantuvo despierto y se despidió de Hinata utilizando su conexión mental y le dijo que hablarían mañana, cuando no estuviera tan cansado. Biōkami espero a que Hiromi cerrara los ojos y el también se puso a descansar.
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En la mansión de la casa principal del Clan Hyūga. 8 de Diciembre, 10:30 p.m.
Hinata se encontraba muy preocupada, había estado en contacto con su amigo Naruto. Algo en los pensamientos de Naruto le preocupaba, no era propio de él decir que estaba muy cansado y decirle que le contaría todo al día siguiente. Ella sabía que Naruto y compañía intentarían salir del País del Fuego, algo que, teniendo en cuenta la situación actual era muy arriesgado. Quizá algo no salió del todo bien, pero al menos sabía que estaban a salvo, no sabía en dónde o en qué condiciones se encontraban los otros, pero al menos su Naruto-kun estaba a salvo. Con ese pensamiento en mente se fue a la cama adormir con una sonrisa en el rostro.
Sin que Hinata lo supiera su padre le observaba con el Byakugan activado, Hiashi no era tonto, sabía que por alguna razón su hija había cambiado y se había comenzado a convertir en la heredera que siempre quiso. Pero al mismo tiempo sabía que algo le afectaba profundamente, algo que él no sabía ni había deducido aun. Por ejemplo, en estos últimos días ella ha estado entrenando con tal esfuerzo y dedicación que mejoro lo mismo que se hubiera esperado de ella en dos semanas de entrenamiento, se esforzó al grado que tuvo que ir al hospital a que la atendieran y tuvieron que decirle que debía guardar reposo algunos días.
Hiashi sabía que Hinata tenía un secreto, que dicho secreto la inspiraba y aunque no quisiera revelar que era, no importaba, él o alguno de sus subordinados averiguarían tarde o temprano lo que escondía Hinata, y tal vez podría manipular la situación y sus secreto para que Hinata mejorara a un ritmo estable de manera constante y no de una manera tan errática como actualmente lo hacía.
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En otro lado de Konoha el Hokage seguía sin poder creer que Naruto le envió una carta que a la fecha ninguna de sus fuerzas ha podido rastrear, ni siquiera su alumno, Jiraiya, uno de los mejores espías del continente ha podido dar con el lugar exacto donde se originó, o al menos saber quién tenía al niño y hacia donde se dirigían. Aunque a juzgar por la zona aproximada de la que se envió la carta ha de suponer que están en la frontera del país o fuera de este pero no demasiado lejos de sus fronteras. Sea como sea debía de encontrarlo y traerlo de vuelta, la situación sin su Jinchūriki se podía clasificar como critica. Por lo menos sabía que estaba salvo, sin embargo le preocupaba su acompañante, aquel que según la carta lo estaba entrenando para ser un guerrero junto con otros niños, su manada, como les decía en la carta tenía como propósito principal ayudar al "Alfa" a volver a casa. La carta no decía mucho ni explicaba la situación a detalle, pero Sarutobi no necesitaba saber mucho de la situación para deducir que Naruto fue secuestrado y estaba siendo adoctrinado por alguien fuera de la aldea para propósitos completamente desconocidos. Suspiro, debía de recuperar a Naruto lo más rápido posible y averiguar que tanto daño le causo el adoctrinamiento.
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Respuesta a reviews
Zafir09: Konoha no es del todo inocente, pero no es el mayor culpable. Hiromi cambiara conforme avance el tiempo.
diego uzumaki uchiha: Naruto será diferente, pero proteger su aldea siempre será una prioridad para él. De momento no va a hablar con Kurama.
Nara me cae bien: he aquí su primera aventura, o desventura.
ShuMaGoKurama: Respuestas a tus preguntas: será Harem, pero para llegar a ese punto falta mucho tiempo y tal vez en este fic solo se vislumbre la relación. Akiza va a ser una vengadora, pero no como Sasuke.
cefiro101: con que sigas leyendo la historia me doy por satisfecho.
