Disclaimer: Naruto solo pertenece a Kishimoto. Este fic está inspirado en la película gladiador y la serie Spartacus. Esta historia contendrá temas fuertes de gore, violencia y lemon, abstenerse de leer personas sensibles.

Capítulo 5: ¡Soy un gladiador!

Naruto se encontraba sumamente cansado. Cuando ganó el torneo de los elementos sabía que su fama aumentaría bastante, lo que no se imagino fue que la gente que lo contratara pidiera ver ese "milagro" que hizo en el torneo en su último combate de este en persona. Y si bien no replicaron el mismo fenómeno que paso en el torneo, lo ponían en situaciones extremadamente difíciles. En resumen, la fama de Naruto iba en ascenso, pero sus batallas eran bastantes difíciles debido a que siempre lo colocaban en una posición desventajosa. Debía de esforzarse el doble o el triple para sobrevivir sus combates, y aunque era bueno ya había perdido en varias ocasiones en las cuales lo llevaron más allá de su límite.

—Otra vez herido. Comienzo a pensar que no eres tan fuerte como aparentas —dijo la acompañante de Naruto desde hace ya dos semanas. Naruto se impresiono que lo dejaran quedarse con la kunoichi, ya que según él solo los gladiadores de rang podían tener sirvientes, y eso incluía acompañantes femeninas permanentes.

—¿Podrías ayudarme cada que me ves herido? ¡No lo crees! —reclamo Naruto a la kunoichi, la cual se puso de pie, camino hacia él y lo comenzó a atender de una manera muy brusca.

—¡Duele! —se quejó Naruto después de que Kotone le coloco un paño con alcohol en su herida abierta sin ningún tipo de cuidado.

—¿Pensé que querías que te atendiera? —respondió Kotone con voz y expresión neutra.

—Sí, ¿pero no podrías hacerlo con más cariño y cuidado? —pregunto Naruto con el ceño fruncido.

—¿Qué se supone eras antes de convertirte en gladiador? —le preguntó la kunoichi viéndolo fijamente, pero sin demostrar ninguna emoción. La pregunta extraño durante un par de segundos a Naruto, todavía recordaba perfectamente cuando le dijo que no le importaba conocer su personalidad ni quien era.

—Era un shinobi de Konoha —le respondió Naruto con una sonrisa —vivía en la… —sin embargo en este punto fue interrumpida por la kunoichi. —¿Qué rango tenías? —volvió a preguntar la kunoichi.

—Era un Genin… —Naruto fue interrumpido una vez más por su compañera. —Eso explica porque te quejas tanto —dijo sin ninguna emoción —me sorprende que sigas en una sola pieza hasta este momento —termino de decir mientras se alejaba al rincón donde ella dormía y comía la mayor parte del tiempo.

—¡Tal vez era un Genin! —respondió Naruto irritado —Pero ostentaba el poder de un Jōnin —dijo esta última parte cabizbajo.

—Y aun así te capturaron y esclavizaron —dijo la kunoichi mientras se acostaba y se preparaba para dormir —eres débil mental y psicológicamente. Estoy seguro que todas esas cicatrices que tienes en todo tu cuerpo fueron hechas desde que eres gladiador, la mayoría se ven muy recientes.

—Ya había sido herido con anterioridad en entrenamientos y misiones, pero siempre tenía un ninja medico a mi lado para curarme y ayudarme a recuperarme, eso no me hace… —una vez más fue interrumpido.

—La verdad no me importa, si no quieres mi ayuda entonces cúrate tu solo —le respondió la kunoichi dándole la espalda a Naruto. —¡Para ser alguien que dice que soy débil por no tener cicatrices, tú no tienes ninguna! —le respondió Naruto frustrado y dándole la espalda.

La kunoichi se quedó despierta, oyendo a su acompañante quejarse de su propia e ineficiente curación. Kotone no había hablado con Naruto nada más para socializar, sino para obtener información acerca de él, de qué tipo de persona era y como veía el mundo. Ella esperaba que en algún momento en las últimas dos semanas Naruto se acercara a ella para satisfacer sus más bajos instintos, como kunoichi de alto rango ella podía averiguar mucho de la personalidad de un hombre en base a como tenía sexo, especialmente si ella se mostraba completamente sumisa e indiferente desde el principio. Sin embargo, él en ningún momento se acercó a ella a otra cosa que no fuera intentar hacerle platica para que se conocieran mejor. Kotone llego a la conclusión, o de que carecía de sentimientos y emociones, volviéndolo alguien sumamente frio y calculador, o que carecía de suficiente experiencia emocional, volviéndolo extremadamente crédulo e ingenuo. Basándose en su comportamiento y forma de actuar no le cupo dudas de que era perteneciente a este último grupo de personas, por lo que averiguar su forma de pensar, planes, personalidad y ganarse su confianza iba a requerir una estrategia diferente, y le sería mucho más fácil y rápido manipularlo y tenerlo bajo su control.

Como kunoichi de Otogakure al servicio de Orochimaru a ella en realidad le importa muy poco su propia supervivencia, su único propósito en la vida había sido ser fiel sirviente de su señor y velar por sus objetivos, con él muerto a ella solo le quedaba una razón para mantenerse viva, y esa razón no era lo suficientemente fuerte aun. Tras la muerte de Orochimaru la mayoría de sus subordinados no supo a ciencia cierta qué hacer con el resto de su vida, algunos hicieron los objetivos de Orochimaru suyos e intentaron seguir sus pasos, entrando en una serie de alianzas y peleas por obtener el dominio sobre la aldea oculta y los laboratorios dispersos en todo el continente elemental, algunos decidieron seguir a aquellos que hicieron los propósitos de Orochimaru como suyos, siguiendo la cadena de mando y su férrea disciplina, otros huyeron e intentaron forjar su propio camino, dirigiéndose a distintos países, algunos lograron huir, otros no, por ultimo quedaban aquellos que seguían obedeciendo órdenes de Orochimaru aun después de muerto o, como en su propio caso, esperaban instrucciones que nunca llegarían, apostados en las bases, cuarteles y escondites que debían de custodiar.

Ella pertenecía a un escuadrón que debía de proteger una de las rutas que conducían a su aldea oculta, sin embargo, cuando el enemigo ataco no paso por esa ruta, o al menos el grueso de sus pelotones no paso por donde vigilaba, cuando ella junto con sus compañeros vencieron a aquellos que quisieron entrar a su aldea por ese lugar, se enteraron de la destrucción y la dispersión de las fuerzas que había en Otogakure, fiel a las instrucciones de su amo se escondieron en una cueva cercana, levantando una barrera y esperando instrucciones que nunca llegarían. El protocolo dictaba que debían esperar instrucciones, ya sea que les enviaran una señal con coordenadas para que se movieran, ejecutar la orden de suicidio o pelear hasta la muerte para distraer al enemigo lo más posible.

Ella hubiera muerto de deshidratación o inanición si los shinobis enemigos no hubieran derribado la barrera y penetrado en su escondite, como no habían recibido instrucciones no opusieron ningún tipo de resistencia, la mayoría de sus compañeros fueron asesinados y solo algunos pocos, ella incluida, fueron capturados. Su resistencia para impedir cualquier tipo de fuga de información fue brutal, pero al final sin significado, pues obtuvieron toda la información que ella y sus compañeros capturados poseían.

Ella había quedado como un arma abandonada por su propietario, sola e indiferente ante su propio futuro, sin embargo, un evento comenzó a repetirse en su cabeza, uno que tenía que ver con un hecho significativo en su vida: su hijo. Hace ya aproximadamente 6 años ella quedo embarazada por uno de los soldados de mayor rango y con una personalidad más individualista que la que ella y sus compañeros tenían, no era la primera vez que le ocurría, generalmente al mes de gestación ella sufría abortos espontáneos y el asunto quedaba resuelto, pero en esta ocasión llego a los dos meses sin problemas. Como portadora del sello maldito se le hizo raro a sus superiores que el embarazo hubiera continuado a pesar de la escasa comida y los brutales entrenamientos a los que se veía sometida, se le dio la orden de dar a luz para que su hijo fuera evaluado y ver que provecho le podía sacar el señor Orochimaru a tan extraordinaria criatura. Ella obedeció igual que todas las demás ordenes que había recibido a lo largo de su vida, dio a luz a su hijo y continuo con su vida como si nada hubiera pasado, pero ella se dio cuenta de que se comportaba ligeramente diferente con el niño que trajo al mundo, incluso llego a tratarlo mejor que a otros niños reclutas en un par de ocasiones.

La única razón por la cual acariciaba la idea de escapar de ese lugar era para encontrarse con su hijo, ella sabía que a pesar de solo tener 5 años el niño se encontraba bien, era un guerrero entrenado desde que podía caminar y lo había enviado acompañado de un equipo a que lo dejaran en un punto fuera del área de conflicto, una granja abandonada en el País de los Campos de Arroz, ella sabía que esa granja era segura y que ahí podría encontrarlo en un futuro, ya que a la fecha recuerda partes de la granja en la que creció y vivió junto con su abuela hasta los 7 años de edad.

La kunoichi pensó en otro aspecto que generalmente ignoraba, ¿Por qué le importaba a ella su hijo? ¿Qué iba a hacer con él si lo llegaba a encontrar? Como guerrera entrenada y despojada de sentimientos, que de vez en cuando le surgiera esa necesidad de estar cerca del niño, especialmente desde que murió Orochimaru, la desconcertaba. Tan sumergida estaba en sus recuerdos, pensamientos y reflexiones que no noto que Naruto se encontraba a centímetros de su cara, mirándola de frente.

Ella reacciono rápidamente, derribando al intruso de su espacio personal, colocándose encima de él mientras le inmovilizaba sus piernas enredando las suyas contra las de él y le sostenía la arteria carótida del cuello con un par de sus dedos. En eso entro la encargada de llevarles comida al gladiador y su acompañante, a pesar de estar vestidos ella malinterpreto la escena y salió de ahí con la cara colorada.

Kotone soltó a un inconsciente Naruto y se fue a dormir al lugar que él generalmente ocupaba para dormir, dejando a Naruto en el suelo. Pensó en preguntarle en el futuro acerca de su situación, no porque confiara en él, sino para ganarse su confianza para sus propios propósitos, que careciera de sentimientos no significaba que ella no los entendiera.

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Naruto se encontraba nervioso, había recibido el aviso de que participaría en un evento especial que involucraba a los prisioneros/experimentos que encontraron en Otogakure, en específico personas con la marca de maldición. Tenía que pasar primero un combate prueba en frente de un Jōnin de Kumogakure, la única opción que tenía para salir vivo de ahí era matar a su contrincante recibiendo el menor daño posible. Sinceramente esperaba que los sujetos que capturaron tuvieran algún tipo de restricción, de no ser así la batalla duraría pocos segundos, todavía recordaba lo fuerte que fue el escuadrón enviado a capturar a Sasuke para entregárselo a Orochimaru.

Naruto se percató de que Kotone lo miraba fijamente, como si estuviera planeando algo siniestro que lo involucraba, ella simplemente desvió la mirada de él y actuó como si nada hubiera pasado. Naruto sacudió la cabeza y se puso a hacer flexiones, necesitaba concentrarse si quería salir vivo de esa.

—La mayoría de los sujetos que recibe la marca de maldición se vuelven un poco locos, yo incluida —dijo de repente Kotone, pero sin mirarlo a él —nos dejamos llevar fácilmente por nuestra parte animal, aparece o se incrementa un inusual instinto asesino, razón por la cual los sujetos con marca de maldición son tan sanguinarios y despiadados a la hora de atacar, comiéndose parciamente a sus oponentes cuando tienen la oportunidad de hacerlo, usando muy poco la razón y el sentido común.

Naruto capto lo que Kotone quería decirle, los sujetos con marca de maldición se comportaban como animales rabiosos, incapaces de pensar en una estrategia o analizar la situación apropiadamente, lo que los hacia vulnerables a trampas y emboscadas, sin embargo…

—Pero entonces, ¿por qué Sasuke y algunos otros son tan listos? —le pregunto Naruto.

—Con un poco de entrenamiento hasta la bestia más sanguinaria se puede volver obediente y aprender muchos trucos, que nuestra inteligencia como personas se vuelva aletargada no significa que desaparezca totalmente, además eso depende también del tipo de persona que recibió la marca, algunos conservan todavía el uso de razón y pensamiento lógico, incluso en la segunda fase de su sello —agrego Kotone, en esta ocasión mirando a Naruto.

La puerta de su celda se abrió, entrando un ninja de Kumo, el cual le dijo que su prueba iba a ser en ese mismo momento. Naruto se puso nervioso una vez más, empezó a respirar profundamente mientras recordaba las características de los sujetos con marca de maldición: seres sumamente sádicos, con una fuerza física aumentada, pero una capacidad intelectual disminuida.

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Naruto se encontraba en una arena pequeña de no más de 25 metros de radio, sin ninguna otra cosa que una espada y su desgastada ropa de color gris oscuro. El salió a la arena de su lado sosteniendo con fuerza una espada corta de 25 centímetros y un kunai con la otra mano, que había tenido alguien en el público la amabilidad de arrojarle. Naruto observo que se encontraba en una pequeña arena pública y que una gran multitud se había reunido para ver el combate.

Del lado contario de donde él había salido escucho claramente a una persona agitarse, en cuanto abrieron la reja salió una persona que parecía tener tatuajes y líneas vivientes en la mitad derecha de su cuerpo. La persona desconocida, al verlo tuvo toda la intención de abalanzarse sobre él, a Naruto le hubiera resultado muy fácil matarlo en ese momento, sin embargo dos ninjas de Kumo lo contuvieron y le inyectaron un líquido que hizo que se convulsionara y comenzara un violento proceso de transformación.

A pesar de que estaba seguro que él era un hombre su cara comenzó a adquirir rasgos femeninos, sin embargo, más que su cara era su cuerpo el que se estaba llevando la peor parte de la transformación. El cuerpo del sujeto aumento en volumen y masa muscular, le salió pelo y una cola de casi un metro de largo, adquirió características felinas, especialmente por la presencia de garras que no parecían ser retractiles. En la parte final de su transformación el sujeto parecía una especie de tigre muy grande de color marrón claro, con cara femenina y colmillos en lugar de dientes.

Naruto esperaba sinceramente que él no conservara pensamiento lógico o racional. Sin esperar ningún tipo de señal la criatura se abalanzo sobre él, Naruto salto hacia un lado y esquivo su embestida. Naruto blandió su espada y realizo un corte descendente que solo le hizo a la criatura una herida superficial y consiguió ponerla de peor humor.

Perfecto, pensó Naruto, su piel es más gruesa y dura que la de un felino normal de su tamaño.

Naruto continuo atacando y esquivando los ataques de la criatura, mientras buscaba cansarla y encontrarle algún punto débil. La criatura se sereno después de un rato, lo cual puso en alerta a Naruto, pues eso solo significaba que se había tranquilizado y estaba analizando la situación. Mientras el felino gigante con cara de humano le observaba esperando el momento idóneo para atacar, Naruto se encontraba pensando que sin chakra y solo con ese par de armas no lastimaría a la criatura, no había encontrado un punto débil y parecía que él se había cansado más que su oponente.

Naruto se encontraba desesperado, durante un segundo vio al público reunido y contemplo sus miradas de ansiedad, emoción y expectación, desvió su mirada a los shinobis de Kumo, los cuales tenían sonrisas maliciosas en la cara, algo le decía que los otros competidores no tenían tantas desventajas en sus pruebas. Naruto se prepara para un último ataque a lo que él consideraba y esperaba que fuera el punto débil de esa criatura, de no ser así estaba seguro que le esperaba una muerte lenta y dolorosa, pues a los sujetos con marca de maldición les gustaba jugar con la desesperación de sus víctimas, según le había dicho Kotone.

Ambos combatientes corrieron en dirección a sus oponentes, en esta ocasión Naruto no esquivo la embestida de la criatura, hizo la finta de que quería esquivar y termino chocando de frente con la cabeza de la bestia, se sostuvo del cuero cabelludo de la bestia mientras se recuperaba del golpe que le saco el aire, a una velocidad asombrosa para un combatiente sin chakra clavo el kunai en el ojo de la criatura. La bestia se agito e intento atrapar con sus zarpas a Naruto, el cual todavía se aferraba fuertemente al cuero cabelludo de la bestia, se alejó dándole una patada al kunai, enterrándolo aún más dentro de la cabeza de la bestia, mientras hacia un salto mortal hacia atrás esquivando uno de los zarpazos de la criatura de milagro. Naruto aterrizo de pie y relativamente intacto, mientras su oponente caía moribundo en la arena.

No solo los ninjas, si no el público en general, se encontraban muy impresionados, Naruto sostuvo su espada con toda la intención de rematarlo, pero no hizo falta, después de una respiración errática de la criatura, esta se detuvo y la criatura volvió a adquirir su aspecto humano. Naruto escucho los aplausos y los gritos de apoyo de la multitud que lo rodeaba.

Naruto alzo los brazos, aumentando los gritos de la gente. Los shinobis de Kumo lo retiraron para ponerlo en su celda, no sin antes decirle que había pasado la prueba y que se preparada, pues la próxima semana iniciaba el evento en el que participaría.

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Kotone se encontraba haciendo que su mente trabajara a mil por hora, aun no se notaba, pero ella ya sabía que estaba embarazada. No tenía más de tres semanas, ella esperaba que este producto también fuera rechazado por su cuerpo, pero siendo honesta consigo misma, ella ignora que tantos de los beneficios y maleficios de la marca de maldición bloquearon los shinobis de Kumo al momento de sellarla.

Ella se encuentra sopesando sus opciones, pues por un lado podría deshacerse de esa criatura sin ningún problema o remordimiento utilizando algún tipo de abortivo casero, pero también podría utilizarlo para ganarse el favor de Naruto. Siendo el tipo de persona que es Naruto, no dudaría en ayudarle a salir de ahí si le planteara que quiere escapar para garantizarle un futuro a su bebe aun no nacido, existían riesgos, como que no pudiera escapar antes que los ninjas de Kumo notaran su estado o sufriera algún aborto espontaneo antes de que Naruto le ayudara salir y él lo notara, retirándole su apoyo. Sin embargo, si no utilizaba todas las herramientas a su disposición podría serle casi imposible escapar de ese lugar, no es que le importara realmente quedarse ahí, pero sentía la necesidad de ir con su hijo una vez que ya había finalizado su utilidad como kunoichi. Ya lo había meditado en los últimos días, pero debía de tomar una decisión en estos mismos momentos. En eso entro Naruto con varios moretones nuevos, nuevas heridas y viejas heridas que se volvieron a abrir, pero con una expresión que nunca antes había visto en Naruto en las dos semanas con las que convivio con él. Ella conocía esa expresión, al parecer incluso él parecía estar cediendo un poco al lado oscuro de la vida de un gladiador, debía de apresurarse a obtener su ayuda antes de que su personalidad y su mente colapsaran.

—Hola Naruto —dijo Kotone con voz quebrada, voz baja y con una cara que daba la impresión de estar al borde de las lágrimas, su actuación funciono, pues Naruto se acercó con la preocupación presente en su rostro.

—¿Qué paso? —pregunto Naruto mientras buscaba alguna herida en el cuerpo de su compañera.

—No es nada —dijo intentando contener lagrimas falsas mientras se levantaba y ponía una sonrisa falsa en su cara —sobreviviste —agrego mostrando la misma expresión neutra de siempre, salvo que en esta ocasión se percibía algo de felicidad emanando de su rostro.

—¡Por supuesto que sí! ¡Te dije que soy el ninja número uno sorprendiendo a la gente! —dijo Naruto emocionado de que, aunque le haya tardado dos semanas de insistencia, pudiera tener una plática relativamente normal con la mujer con quien lo encerraron. —¿Por qué llorabas? —pregunto Naruto.

—No estaba llorando —respondió la kunoichi, sabiendo que su plan estaba saliendo a la perfección —deberías de concentrarte en el evento en el que participaras —dijo mientras Naruto quitaba su cara de preocupación y se ponía a analizar lo que sabía tanto del evento como de sus potenciales oponentes. —Kotone, ¿Qué más me puedes decir acerca de los sujetos con marca de maldición? ¿Me podrías dar más información?

—¿Cuánto tiempo tienes antes de enfrentarte a tu evento especial? —pregunto Kotone con curiosidad, debía de enseñarle a Naruto todo lo que supiera de los sujetos con marca de maldición, a fin de cuentas, el resto de su plan requería a Naruto vivo, entero y lo más sano posible —¿Y en qué condiciones vas a enfrentar a los experimentos del señor Orochimaru?

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Naruto se encontraba nervioso, por lo que decían se enfrentarían a los experimentos de Orochimaru en una arena hecha de tierra dura, una pequeña sección con árboles, y otra en donde había un cuerpo de agua no más grande que una piscina pública del País del Fuego, básicamente sin sitios para esconderse adecuadamente, y de paso eliminando la posibilidad de poner trampas y preparar emboscadas efectivas.

Igual que algunas veces anteriores, a Naruto le dieron libertad para escoger su armamento. Una armadura ligera de medio cuerpo, ropa de cuero resistente, un juego de shirikens y kunais, un tantō y un botiquín pequeño de primeros auxilios. Naruto noto varias cosas, para empezar la mayoría de los gladiadores que tenía como compañeros se encontraban en el rango C, esto quería decir que venían de una mazmorra de clase C y eran guerreros con mediana fama y bastante experimentados luchando como gladiadores. Otra de las cosas que noto era que la mayoría de ellos lo ignoraban, eso quería decir que el no encajaría en un equipo y no lo ayudarían si tenía problemas.

La dinámica del evento era simple, un grupo de 37 gladiadores sería puesto en mitad de la arena, experimentos de Orochimaru con la marca de maldición serían liberados, 37 sujetos, para ser precisos. Los gladiadores y los sujetos con marca de maldición serían obligados a combatir hasta que solo quedara uno o más guerreros de pie, pero únicamente de uno de los dos bandos.

Naruto respiro para tranquilizarse mientras veía como en la circunferencia de la arena principal de Kumogakure (donde había ocurrido la representación de la batalla y el torneo de los elementos) se liberaban sujetos que se comenzaban a transformar en criaturas que apenas podían ser reconocidas como humanas. Observo como se habían formado tres grupos grandes y se estaban organizando para enfrentar a las bestias, los únicos peleadores individuales en la arena eran él, un gladiador de una mazmorra de clase E y otro gladiador de una mazmorra de clase A.

Naruto pensó su estrategia, ayudaría a los individuos a pelear y ganar contra los sujetos exponiéndose lo menos posible, si lograba llamar la atención de uno de los grupos, pertenecer a alguno de los equipos y ser escuchado por los miembros de este, podría comunicar las debilidades de los sujetos con marcas de maldición. Pues algo que los shinobis de Kumo parecían ignorar era que Orochiamru mantenía encerrados y aislados a 7 de cada 10 individuos con marca de maldición por muy buenas razones.

Naruto observo como las bestias que antes eran seres humanos se acercaban por todas direcciones para atacarlo, careciendo de cualquier tipo de organización o coordinación. Algunas emprendieron el vuelo, ya sea de manera torpe o con gracia y agilidad, otros se pusieron a cavar, pero la mayoría se puso a caminar de manera lenta. Naruto observo que su primer oponente sería una criatura de casi dos metros de estatura, con forma humanoide, un gran ojo en donde debería de estar la cara y ojos más pequeños en los brazos, piernas, torso y espalda alta. Aunque la musculatura se viera deficiente parecía tener gran agilidad y velocidad. Su piel era de color marrón claro, aunque ignoraba si tenía otra propiedad diferente, y en lugar de uñas, parecía tener garras rectas cono puñales de más de 15 centímetros de largo.

Naruto se percató de que otros gladiadores ya habían iniciado sus ataques o maniobras defensivas. Naruto apenas tuvo tiempo de esquivar cuando la criatura movió con rapidez uno de sus brazos y casi lo degolla, en respuesta arrojo una tanda de shurikens hacia sus ojos, a los cuales había catalogado como puntos débiles. La criatura los esquivo con facilidad mientras volvía a arremeter contar él, intentando apuñalarlo con sus garras, Naruto esquivo y blandió su tantō intentando apuñalar a la criatura. La batalla continuo de esa manera durante unos minutos, pero al ver que estaban parejos decidió probar una nueva táctica, cerca de donde el combatía había una criatura que parecía expulsar alguna clase de humo sumamente irritante para los ojos y la piel.

Naruto puso cara de una persona aterrada y sumamente cansada, si bien estaba cansado todavía no lo estaba tanto. A Naruto casi le pareció haber visto que la criatura estaba disfrutando de su terror y comenzó a perseguirlo con la intención de terminar con él. Naruto entro a los restos del humo toxico con los ojos cerrados y centrándose únicamente en afinar su oído lo más posible, ignorando los ruidos de la batalla, los gritos de dolor o de advertencia que le lanzaban algunos gladiadores cercanos. Naruto había observado que la criatura carecía de parpados, y esperaba que eso fuera verdad, pues tendría una defensa nula en contra de ese ataque.

Naruto sintió como toda su piel se irritaba, comenzando a darle un ardor y una comezón casi insoportables por todo su cuerpo, pero haciendo acopio de su legendaria fuerza de voluntad decidió ignorarlo en lo posible mientras escuchaba como alguien se movía de manera muy errática cerca de él, dentro del humo toxico. Naruto, sin abrir los ojos, lanzo una tanda de shurikens, sin producir ningún sonido un cuerpo cayó cerca de él y se retorció ruidosamente unos segundos antes de dejar de moverse y producir sonido, Naruto avanzo hasta que considero haber salido de esa nube toxica y abrió los ojos. Observo como ya había una gran cantidad de muertos, Naruto distinguió a los gladiadores de lo sujetos con marcas de maldición porque los primeros venían vestidos y con armamento, mientras los últimos estaban desnudos. Cuando Naruto volteo hacia atrás observo como la criatura que había combatido comenzaba a transformarse nuevamente en una persona.

Naruto noto alarmado dos cosas, que su piel estaba completamente enrojecida debido a la irritación, al grado que se le estaba desprendiendo parte del pellejo en algunas zonas del cuerpo y que había más gladiadores muertos que sujetos con marcas de maldición. Naruto observo a uno de los grupos que se habían formado y como estaban siendo acosados por varios sujetos con marca de maldición que podían manejar, sin embargo estaban un tanto dispersos debido a los ataques aéreos de un sujeto que tenía grandes alas, que estaba cubierto con plumas y que parecía que los huesos del antebrazo le habían crecido y le salían cual si fueran espadas cortas por ambos lados, afortunadamente sus pies parecían normales, salvo por las plumas que lo cubrían.

Naruto comenzaba a comprender porque el grupo de gladiadores tenía tantos problemas con su oponente emplumado, su velocidad y agilidad en el vuelo eran impresionantes, y cada ataque que realizaba lo hacía con tal letalidad y eficacia que sus arremetidas siempre causaban algún tipo de daño. Naruto decidió acercarse y prestar apoyo al grupo de 8 gladiadores.

Tal vez es porque él había sido ninja o porque no tenía que estarse cuidando de un sujeto con marca de maldición volador y uno terrestre, pero noto un patrón cada vez que este iba a realizar un ataque.

—¡Cuidado arriba! —les grito Naruto a un grupo de 3 gladiadores, los cuales cesaron momentáneamente su batalla contra un herido monstruo para observar el ataque de la criatura y esquivarla oportunamente.

—¡Descubrí un patrón de ataque! —grito Naruto manteniendo la guardia alta no solo frente a los sujetos con marcas de maldición, sino también frente a los demás gladiadores, que lo miraban con desconfianza.

—¡Y nosotros que una vez que cae en picada no puede cambiar su dirección! ¡No te necesitamos para descubrir los puntos débiles de nuestros oponentes! ¡Vete! —dijo uno de los gladiadores, mientras escuchaba abucheos e insultos de los demás gladiadores de ese grupo. Naruto aprovecho una nube de polvo que se levantó cuando una de las criaturas cayó muerta para escapar sin correr el riesgo de que lo apuñalen en la espalda.

Naruto comenzaba a desesperarse, había calculado que la mitad de los gladiadores ya estaban muertos, y cerca de dos terceras partes de los sujetos con marcas de maldición seguían con vida. Naruto oyó un silbido y en automático se agacho, evitando lo que parecía ser un boomerang de hueso, al voltear para saber de dónde había salido y quien lo había arrojado se encontró con una criatura que parecía una especie de bovino color café con el cráneo desprovisto de piel y con su brazo derecho flácido. La criatura atrapo con su brazo izquierdo el boomerang y lo miro a él fijamente.

Naruto se dio media vuelta para empezar a correr y observo una sombra que pasaba rápidamente sobre él, sin perder tiempo realizo un salto de tigre, evitando el ataque del anterior sujeto con marca de maldición volador, para su buena suerte el boomerang ya había sido lanzado y le impacto una de las alas de su atacante, la bestia, incapacitada de volar, se fue corriendo y chillando, arrastrando su ala lastimada y plegando la sana.

Naruto no se detuvo a ver si alguien había rematado a la amenaza ex-voladora, siguió corriendo topándose en ese momento con una especie de lagartija antropomórfica de color gris y con piel bastante brillante. Cuando Naruto arrojo varios kunai estas rebotaron contra su piel como si hubieran chocado contra metal.

—¡Mierda! —dijo Naruto, al cual nada le había salido precisamente bien, no tenía ningún compañero y nadie quería escucharlo, solo había matado a una de esas criaturas antes de salir bastante lastimado, y ahora se encontraba acorralado por dos de esas bestias. Echando mano a los conocimientos acerca de esos sujetos con marca de maldición, Naruto recurrió a un plan que podría funcionar con estos dos sujetos. La mayoría de estos sujetos tendían a comportarse como perros rabiosos si permanecían mucho tiempo en la fase dos del sello, al grado que podían atacar a sus aliados fácilmente.

—Esperaba tener a estas alturas un equipo, pero si solo tienes fideos… —susurro Naruto hacia nadie en especial. Naruto se burló de uno de los sujetos y se mostró muy adolorido con el otro. La lagartija humana blindada enfureció, mientras que la bestia cráneo de vaca se acercó de manera muy lenta hacia él.

Naruto se colocó a espaldas del sujeto de marca de maldición con cabeza de cráneo de bovino, mientras le mostraba la cara la mayor parte del tiempo a la lagartija. Naruto retrocedió incrementando el espacio entre la lagartija dando pequeños saltos agiles que la lagartija percibía perfectamente y Naruto lo miraba con burla, mientras al mismo tiempo acortaba la distancia hacia el sujeto con marca de maldición con cráneo de vaca y hacia que pareciera una retirada desesperada vista desde atrás, y miraba con una cara de angustia a este último.

La reacción por parte del ofendido no se hizo esperar y a una velocidad inhumana para una criatura carente de chakra realizo una brutal embestida la cual Naruto esquivo dando un salto hacia arriba con todas sus fuerzas y doblando sus piernas lo más que pudo. Cuando Naruto cayó al suelo y miro hacia atrás vio que el hombre lagartija embistió al otro sujeto con marca de maldición, este respondió y ahora ambos estaban enfrascados en una lucha la cual no terminaría hasta que alguien los interrumpiera o uno de los dos muriera.

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El Raikage, o más bien un clon solido de electricidad, miraba el espectáculo que se desarrollaba en la arena. Esas criaturas semi-humanas, sujetos con marcas de maldición con su sello en la segunda fase, eran criaturas perfectas para los juegos de gladiadores, o al menos esa era la primera impresión que daban. Eran fuertes, resistentes, salvajes y despiadados, requerían poco entrenamiento de cualquier tipo cuando se transformaban, el único problema que había era que eran bastantes difíciles de controlar, y eso que la cantidad de chakra de la que disponían era nula. Había que admitir que sus ninjas selladores de alto rango se lucieron, que pudieran usar únicamente chakra para su transformación sin que ellos pudieran siquiera controlar este aspecto.

El Raikage observaba el desempeño de gladiadores bastante experimentados en contra de lo que sabía pronto serían el fenómeno de las batallas de gladiadores. En cuanto refinaran el proceso para hacer sujetos con marca de maldición no tendrían que preocuparse mucho por administrar la cantidad de prisioneros de Otogakure y los experimentos de Orochimaru hechos en personas capturadas. Ya habían estado promocionando a estos nuevos participantes en los eventos de gladiadores, las pruebas piloto fueron precisamente eso, y ahora se estaba presentando el evento central.

El desarrollo de las peleas estaba dentro de los escenarios esperados, la división en grupos y el trabajo en equipo de casi todos los gladiadores, la ejecución de uno de los gladiadores más molestos de las mazmorras de clase E, que uno de los mejores, más famosos y experimentados de los gladiadores de las mazmorras A se estuviera luciendo en contra de tan peligrosos oponentes, y sin perder la gracia al momento de la batalla que lo caracterizaba tanto. La única piedrita en el zapato sería Naruto, ese ninja de Konoha capturado cuando la guerra estaba acabando, uno de los alumnos del actual Hokage, incluso le había sido de utilidad hace casi medio mes, pero no era su objetivo que se mantuviera vivo tanto tiempo ni que se hiciera un nombre, su objetivo principal era hacerlo sufrir y matar toda esperanza que albergue de salir vivo de ahí y regresar a su antiguo hogar. El Raikage sonrió siniestramente, si sobrevivía a esa pelea ya sabía qué hacer para asegurarse de que su estancia en ese lugar fuera el preludio al infierno que le esperaba a tan detestable shinobi cuando pereciera divirtiendo a su pueblo.

El Raikage había seguido observando el desempeño de los gladiadores, el intento de Naruto de integrarse a un grupo, la muerte del gladiador más famoso y fuerte del campo, y el inicio de la desintegración de los equipos que quedaban. Observo la estrategia de Naruto de hacer que los sujetos se atacaran entre si, misma estrategia que los desesperados sobrevivientes comenzaron a adoptar. No lo podía creer, al final solo 7 gladiadores habían sobrevivido, en mayor medida adoptando la estrategia de hacerlos pelear entre sí. El público estaba eufórico, especialmente porque se dieron cuenta de quién fue el primer gladiador en usar la táctica que les permitió a los sobrevivientes surgir victoriosos.

—¡Spectra! ¡Spectra! ¡Spectra! —coreaban la gran mayoría de los espectadores, el aludido levanto los brazos para saludarlos, todos aumentaron la intensidad de sus gritos. "Disfrútalo mientras puedas", pensó el Raikage para sí.

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Kotone se encontraba un poco preocupada mientras pensaba en algún plan alterno por si Naruto había muerto, en eso se abre la puerta y entra un cansado, herido pero sonriente Naruto.

—¡Lo logre Kotone! ¡Lo logre! —le dice Naruto a su acompañante muy animado pero en un tono de voz cansado. —Sin ti no lo hubiera conseguido —dice Naruto cuando se da cuenta de que lo dejan solo con su acompañante —cualquier cosa que quieras, puedes pedírmelo —dice él mientras la kunoichi sonríe.

—Hay algo de lo que me gustaría hablarte Naruto —dice Kotone, captando la atención de Naruto —como seguro habrás notado yo estoy un poco triste —Kotone comienza a atender las heridas de Naruto por primera vez durante su cautiverio, con un plan fijo en su mente —estoy embarazada —suelta mientras intenta evaluar los pensamientos y la respuesta de Naruto.

—¿Cómo lo sabes? —pregunta Naruto en shock.

—Es una habilidad que yo y algunas kunoichis desarrollamos —respondió de manera serena —quiero escapar de este lugar para criar a mi hijo en un lugar seguro.

—Y quieres que yo te ayude —dedujo Naruto poniendo cara pensativa —¡Cuenta conmigo! —Dijo levantando su pulgar y muy animado, algo que desapareció rápidamente para ser reemplazado por una cara de interrogante —¿Y cómo puedo ayudarte? —No era que Naruto no quisiera ayudarla, pero si ni siquiera podía escapar él, que podía hacer por alguien más para ayudarle a salir.

—Podrías pedir mi liberación —dijo Kotone mientras Naruto esperaba el resto de la explicación, al ver que la kunoichi no agregaría nada él decidió aclararle la situación.

—Soy un prisionero… no, más bien soy un esclavo, ¿crees de verdad que me escucharan si pido algo como eso? —le pregunto Naruto a la kunoichi.

—Al parecer el que no comprende su situación es otro. Un gladiador no es un simple esclavo Naruto, es un esclavo con privilegios y poder si sabe lucirse. Y tú sabes lucirte —Naruto miro confundido a Kotone.

—Veras, eres un chico al que han sometido a pruebas terribles e inhumanas, al menos para ser un gladiador novato. No sé el porqué de ese odio, y si no quieres contarme no te voy a obligar. Si te quisieran muerto ya te habrían matado, pero creo que quieren hacerte sufrir. Si yo estoy como tu premio es porque ganaste un torneo que debías de perder, un torneo en el que hicieron varias cosas para verte muerto, pero no moriste. Sobreviviste, ganaste y te volviste famoso, ellos creen que tú me utilizas, si de alguna manera demuestras algún tipo de apego hacia mí me van a apartar de tu lado, pero sin matarme. Te preguntaran como quieren que me aparten de tu lado, inventaran toda una historia trágica, y dependiendo del resultado de la batalla en el que eso este en juego, lograre mi objetivo de escapar, o podría terminar como una esclava en otra parte de la aldea —termino de explicar Kotone dejándole a Naruto bastantes interrogantes.

—Sé que tienes bastantes interrogantes, pero te explicare todos mis planes mañana, cuando hayas descansado y tu mente procese mejor la información —Naruto solo asintió, sabía que si Kotone decía algo aburrido no solo no pondría atención, si no que estaría luchando contra el sueño. Naruto se sentía extrañamente bien no solo de haber salido vivo, si no de haber sido alabado, vitoreado y celebrado. No es que no hubiera experimentado reacciones similares en Konoha, pero nunca a una escala tan grande, generalmente era su círculo cercano de amigos y camaradas quienes celebraban sus acciones de esa forma. Naruto de inmediato se sintió culpable y miro en dirección hacia la kunoichi. Detallo su figuro y recordó una vez más a Sayaka y cuando la conoció a ella, generalmente desviaba la vista y se dormía, pero en esos momentos quería experimentar que era acostarse con una mujer una vez más.

La kunoichi noto la hambrienta mirada de Naruto sobre su cuerpo, si algo le impresionaba a ella era que tardara tanto tiempo en verla de esa manera, será que no lo había hecho antes porque no la conocía lo suficientemente bien. Quien sabe, pero a ella no le importaba entregarse a él si con eso conseguía afianzar un poco más su alianza.

Kotone se levantó y se acercó al lecho de Naruto —¿te gusto? —pregunto ella sentándose muy cerca de él, haciéndolo tragar saliva ruidosamente y que comenzara a excitarse.

—Yo… —Naruto no supo bien como contestar, sin mencionar lo avergonzado que se encontraba de haber sido descubierto con tanta facilidad.

—Te puedes acostar conmigo si quieres —dijo ella frotando sus firmes piernas contra los muslos de Naruto —por mí no hay ningún problema.

Naruto miro a la mujer a su lado, seguía vistiendo los mismos shorts negros y la misma camisa morada que cuando la conoció, a diferencia de él, que se encontraba únicamente con sus pantalones de color café con leche.

—Pero… —sin embargo, antes de que Naruto pudiera replicar nada ella lo interrumpió. —Tengo menos de un mes de embarazo y mientras no seas rudo no creo que pase nada —dijo ella al tiempo que pensaba que de todos modos esa criatura probablemente no llegaría al segundo trimestre de gestación —y no te preocupes por mi edad, solo tengo 25 años, no soy tan mayor —Kotone se acercó a la oreja de Naruto —y eso no te va a importar para nada —dijo ella en un susurro mientras le lamía el lóbulo de la oreja a su acompañante.

Naruto perdió el control de su mente, comenzando a seguir sus instintos más primitivos. —No quiero que te quedes quieta en esta ocasión —le susurro Naruto mientras se acomodaba sobre ella y comenzaba a besarle el cuello.

—No te preocupes por eso, también fui entrenada para darle placer a los hombres —dijo ella mientras acariciaba el torso de Naruto. Durante el resto de la noche se escucharon los gemidos de ambos, sobre todo los de Naruto.

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leon solitario: no habrá precisamente venganza, y no habrá liberación ni rebelión, dadas las condiciones de los gladiadores eso no va a ser posible.