"Porque sólo la perversión conoce la oscuridad humana es que la moral la vigila" - "BrunoAscar".
Ya sé, ya sé, no debería escribir esto teniendo que actualizar "Liga de Argonautas" y completar los epílogos de "LDM", pero la carne es débil y ya tenía avanzada está historia XD. Aquí narraré la primera vez de Hanabusa y Banba, además de un acto de amor propio en su máxima expresión dentro de la mente de Mahiru.
Advertencia: No, niños no, ¡Sólo mujeres y hombres pervertidos!
Oh, los personajes de AnR no me pertenecen y que bueno que no, (ya verán porque XD).
PASIÓN
Sumireko se paseaba por los pasillos del edificio tambaleándose con un ardor creciendo dentro de su vientre, su última visita a Meichi resultó ser muy acalorada y ahora se dirigía hacia su habitación buscando detener esa libidinosa sensación en su entrepierna, un baño frío le parecía una idea maravillosa en ese momento, aunque saciar esa agobiante sed de calor humano tampoco le resultaba mala idea.
Banba emocionada por su aparente astucia se deleita con su obra, bandejas de plata con tentempiés que constaban de galletas, pastelillos y suspiros, sobre una encimera cercana una olla de hierro fundido con fondue de chocolate se mantenía sobre un infiernillo y alrededor varios platos de porcelana llenos de diversos frutos tales como fresas, rodajas de guineos, trozos de sandía, kiwis, uvas y manzanas picadas, todo un suculento manjar.
Hanabusa llega a la puerta de se habitación y se apoya pesadamente sobre la perilla, en su estado de excitación le era difícil moverse con sus prótesis inclusive las de policarbonato que usaba en ese momento, falla en abrir la puerta lo cual sólo la desespera más y llena de ansiedad, después de unos segundos tortuosos logra girar la perilla e ingresar al cuarto. Una vez dentro lo que encuentra es una sensual imagen, Mahiru tenía su seifuku completamente desabotonado con un formador color crema cubriéndole el busto en plena pubertad, aquel paisaje congela la mente de la pelinaranja y de manera automática su cuerpo se movió hacia ella sin siquiera prestar atención al movimiento de los labios y el enrojecimiento del rostro de la peliplateada.
-Quería darte...- Sumireko en su ensimismamiento logra discernir el movimiento de los labios de Banba, la atrapa entre sus brazos y con una delirante pasión la besa mientras la coloca en la cama.
El sabor de los labios era sublime, un manjar tan delicioso para su paladar que jamás imaginó encontrar -Esto es todo lo que tienes que darme- susurra lascivamente admirando el encantador semblante de Banba.
-Sumireko...- gime Banba buscando aire pues el cuerpo de Hanabusa la presionaba contra la cama y la lengua no deseaba apartarse de su boca.
-Perdón, Mahiru, lo necesito- eleva su cuerpo, sentada en las caderas de la chica pudo observar la sencillez, suavidad y fragilidad del cuerpo femenino que tenía debajo, unos ojos amatistas suplicantes la observan reduciendo su excitación -Lo lamento...- dice muy avergonzada por su comportamiento.
-No...- dice Mahiru -Continua, pero no seas tan brusca- expresa moviendo sus dedos hacia los botones que mantenían en su sitio la ropa de la pelinaranja.
-Banba- murmulla antes de saborear el néctar embriagante del amor cortesía de los labios de su amada.
La ropa se desprendía con una fogosa facilidad, piel suave y caliente quedaban visibles al escrutinio de sus ojos y alcance de sus húmedas lenguas mientras un líquido tibio y pegajoso emana de sus entrepiernas.
Una vez que toda prenda desapareció el contacto de la piel enardeció sus mentes e hirvió su sangre en un jactancioso deseo carnal.
-¡Aaah! Banba...- jadea la pelinaranja al frotar sus cuerpos logrando que sus pubis y pezones se estimularan en un solo tipo de movimiento de fricción vertical.
-¡Aaeh!- gime Mahiru, la incandescente sensación que le recorría el cuerpo resultaba placenteramente hostigadora.
La excesiva excitación del par acabo pronto con su resistencia, su respiración se volvió profusa, el pecho se les agitaba, y permanecieron en un abrazo íntimo compartiendo la respiración y el calor.
"No puede...ser, ¿como no lo logré? ¡Aaah! ¡Diablos! Me siento impotente", Sumireko con su mejilla recostada sobre el busto de Banba tenía una cara de desconcierto, su anatomía se rindió antes de llegar a la meta, ni siquiera consiguió un orgasmo para sí misma, mucho peor, tampoco logró hacer que Mahiru se retorciera de placer, fue un poderoso golpe bajo para el autoestima y orgullo de la pelinaranja.
-Esta bien- susurra Banba acariciando el cabello de su amiga -El sexo es...un aspecto...secundario para una relación...¿saludable?- Mahiru intentaba buscar las palabras adecuadas para consolar a la pelinaranja.
Hanabusa abraza con fuerza la cintura de la peliplateada y murmulla contra la clavícula de esta -Es muy amable que lo digas.
-Vamos, te animaré- profiere Mahiru con una tierna sonrisa -Tengo preparado un banquete y sería una pena que se desperdicie.
Sumireko olfatea el lugar levemente para no perder su etiqueta, "El aroma es sublime, el chocolate se introduce por la nariz y lo saborea la lengua, el olor del té es suave, aaah, Mahiru puedo percibir que te has esforzado, pero no es lo suficiente bueno" -Huele delicioso- indica con jovialidad.
Una espectacular sonrisa aparece en el rostro de la peliplateada -Será una maravillosa velada, lo prometo.
-Jejeje, te ves tan adorable- musita Hanabusa cubriendo su boca para reír -Eso me encanta- formula al besarla en los labios.
El par sale de la cama, todavía desnudas se miran, pasada la lujuria verse de ese modo las hizo sonrojarse.
-Deberíamos... vestirnos- opina Sumireko cubriendo su boca al hablar evitando que Banba percibiera lo mucho que le emocionaba verla desnuda, Sumireko podría ser una pre adulta pero le atraía el físico delgado, los senos pequeños y femeninos, la cintura estrecha y las caderas relativamente angostas de la peliplateada, era un cuerpo en proceso de maduración y deseaba conocer su sabor, "¿Será cómo una fruta semimadura?, agridulce".
-Claro- expresa Banba ignorante sobre los libidinosos deseos que nuevamente surgían en la cabeza de su compañera.
Se dirigieron al armario y obtuvieron un par de batas, se sentaron a la mesa, Mahiru sirvió el té en tazas de porcelana floreadas.
-Prueba las galletas y aperitivos, pasé toda la tarde haciéndolos para ti- menciona Mahiru levantando un plato frente a ella.
-Gracias, corazón- musita la pelinaranja al tomar una galleta, "Está tibia, recién salida del horno, aroma sutil", analiza la galleta antes de morderla, "Uumh, es empalagosa" -Delicioso- pronuncia sin querer ser tosca con ella.
Beben un poco de té -Entonces... ¿Has tenido una experiencia sexual antes?- inquiere Banba casi logrando que Hanabusa se atorara con la bebida.
-¡Coff! ¡Coff! Perdón- expresa la pelinaranja al recuperar compostura -No, la verdad es que soy virgen- responde sin acomplejar su mente aunque un ligero rubor facial decía lo contrario.
"-Eso, es Mahiru sigue así, pronto se reactivará su libido- comenta Shinya abrazando a su contra parte."
"-¿Qué hago a continuación?- pregunta con expectación."
"-Chocolate- susurra en el oído de Mahiru estremeciéndola."
-¿Qué hay de...
-¿Quieres probar el fondue?- Banba interrumpe la pregunta.
-Por supuesto- contesta Hanabusa un poco intrigada.
Banba toma una fresa y la unta en el chocolate derretido, muerde la mitad primero y con una tierna sonrisa ofrece la otra mitad a la pelinaranja.
La sonrisa de Mahiru derrite el corazón de Sumireko, un poco de chocolate quedó embarrado en la comisura de los labios de la peliplateada y Hanabusa sólo deseaba limpiarla con su boca.
-Gracias- suspira al levantarse devorar el fruto y continuar con la boca de la chica.
"-¡Perfecto!- clama Shinya -Ahora vamos suave, linda- dice mientras introduce su lengua en la boca de Mahiru."
La llama se encendió de nuevo y está vez las brasas se consumían con lentitud, sus bocas bailaban con el ritmo caliente de sus suspiros, Sumireko desliza su mano dentro de la bata de Mahiru y llega hasta el busto, masajea el pecho de la peliplateada, Mahiru sentía como su piel se calentaba de nuevo y se mojaba la entrepierna, el movimiento logró aflojar los nudos de ambas batas, Hanabusa se apega presionando sus senos, acariciando el cuerpo de Banba con sus manos mientras sus bocas seguían unidas intercambiando saliva.
-Creo que ahora...lo haré bien- menciona Hanabusa muy agitada, apreciando el tono carmesí de las mejillas de su chica.
Banba coge un trozo de guineo y lo sumerge en el fondue -De acuerdo pero en serio no quiero que la comida se desperdicie.
-Me parece bien- profiere Sumireko al embocar la fruta de las manos de la peliplateada.
Las batas cayeron al piso, Hanabusa se abalanza sobre Banba, sentándola en la silla, levantándole las piernas y colocándolas sobre sus prótesis logrando que sus clítoris se juntaran, y restregaban consiguiendo una sabrosa sensación en su vientre.
-¡Aaah!- jadea Mahiru estirando su mano para conseguir otro bocadillo, obtiene una fresa y se la coloca entre los dientes, la mirada azul profundo de Sumireko brilló al captar la imagen que le resultaba erótica, una hermosa muchacha de piel clara, desnuda, agitada, emocionada con sudor recorriendo su cuerpo y unos ojos que suplicaban su atención.
-Mahiru, tú no...aparentas ser tan traviesa- pronuncia la pelinaranja con una coqueta sonrisa, muerde el dulce fruto para llegar a los inclusive más azucarados labios de su amada.
La lujuria se apodera de Hanabusa, la lengua con avidez esculca cada rincón de la boca de Banba, frota con fogosidad sus cuerpos ardientes, un trepidante gozo se apodera de su piel, Sumireko se sujeta firmemente de la espalda de su amiga, sus brazos y piernas podrían no sentir el placentero calor de su actividad pero las partes que en realidad disfrutaban eran pura carne sensible y jugosa,Mahiru en medio de su excitante circunstancia intenta alcanzar otro fruto, lo consigue, remoja el trozo de manzana verde en chocolate y trata de compartirlo con Hanabusa pero se le cae untando el chocolate en su busto y la manzana rodó hasta detenerse en el ombligo de la peliplateada.
-¿Ah?- el inoportuno acto de Banba distrae a Hanabusa, su mirada se posa en el dulce embarrado sobre la chica y al momento le nace una sonrisa pícara -Traviesa, te has ensuciado 3- lame el pezón limpiando el chocolate y sacando gemidos suculentos de Mahiru -Supongo que es mi deber limpiarte 3- susurra al seguir con su lengua el recorrido dejado por la manzana.
"-Aaaah- jadea Mahiru."
"Shinya hundía y movía sus manos en el interior de su gemela onírica -Se siente bien, Mahiru, si logras que terminemos está vez yo continuaré complaciendo nuestro ser."
"-De...acuerdo... ¡Aah!"
Sumireko llega al ombligo, come la fruta, crea un cosquilleo en el vientre de la peliplateada y continúa hasta tocar con la punta de su lengua un pequeño apéndice que palpitaba en medio de los pliegues íntimos de su amante.
-¡Aaah! ¡Eeah!- con ese ligero toque el cuerpo entero de Mahiru se estremeció.
-¿Oh?- Sumireko era casi adulta pero sus conocimientos sobre sexualidad eran bastante limitados, prácticamente era su primera experiencia sexual y estaba descubriendo todo sobre la marcha -¡Kawaii! Este debe ser el clítoris- musita al tocar con curiosidad aquel lugar.
-¡Aaaah!
-Lo aprovecharé bien, linda- profiere acercando sus labios a la vulva, comienza a lamer provocando sacudidas en Mahiru, la peliplateada acaricia la cabeza de Hanabusa, y se muerde el índice mientras jadea y babea en gratitud a los estímulos de Sumireko.
-¡Sugoi! ¡Sugoi!- gime Mahiru apretando la cabeza de Sumireko con sus piernas, enredando con fiereza sus dedos entre la cabellera naranja.
Hanabusa succiona y lame el sexo toscamente, lo suyo era un acto de novato, tenía mucho que agradecer a la anatomía humana por haber colocado ese minúsculo botón de placer en el cuerpo de las mujeres, pues a pesar de su falta de experiencia la peliplateada lo disfrutaba mucho.
-¡Ummm! ¡Kemochi!- jadea Banba que empezaba a sentir los síntomas del inminente fin de su deleitable suplicio, el corazón palpitaba descontrolado, sus piernas se entumecían y en su vagina líquidos hacían presión para salir -¡Kyaaaaaaaa! ¡Aaaamh!- gritos lujuriosos salen de su garganta y un cálido fluido de su entrepierna el cual Sumireko bebió como si de ambrosía se tratara, "¿Que es este jugo glorioso? Es tan disfrutable...un manjar líquido. ¡Argh! seguramente pienso como una pervertida".
-Delicioso- murmulla Sumireko relamiéndose, aproxima su boca a los labios de Banba.
-Aaah...Sumireko eres rara- expresa la peliplateada con timidez.
-Banba- pronuncia la pelinaranja perdiendo gran parte de su excitación.
-Jejeje- ríe -Ser raro no es malo- musita tomando la cara de Sumireko entre sus manos y besarla con ternura.
El beso rápidamente aceleró su ritmo hasta convertirse en magreo, Hanabusa coloca su brazo sobre la mesa y con fuerza arroja todos los utensilios al piso -Mi esfuerzo- clama Mahiru.
-Lo recompensaré- habla Sumireko; con la superficie libre coloca a Mahiru en la mesa y ella sube a continuación -Mahiru...eres bellísima- jadea entre cruzando sus piernas y juntando sus genitales.
"-Magnífico, no lo crees, ¿Mahiru?- menciona Shinya chupando los pezones y frotando el clítoris."
"En la parte física y mental Mahiru sufría de un gozo inimaginable -¡Motto! ¡Motto!"
"-Si ese es tu deseo- carcajea Shinya frotando su propia vulva -¿Mahiru sabes que es lo bueno de ser representaciones oníricas?- inquiere con una sonrisa picaresca -Que aquí sólo la imaginación es el límite- recita muy contenta mientras su clítoris crecía hasta convertirse en un pseudo pene rojo, erecto y palpitante -Nos divertiremos mucho esta noche, Mahiru."
-¡Sugoi! ¡Seguiremos toda la noche, Banba!- exclama Hanabusa con gran efusividad.
El placer parecía no querer dejar el rostro de Mahiru, una sonrisa cansada lo demostraba -¡Kemochi! ¡Sumireko! ¡Sumireko! ¡Arigato!
"Shinya recostó a Mahiru de espalda y sin miramientos la penetró hasta que el último centímetro de aquella grotesca prolongación desapareció en su interior -¡AAAAAH!"
"-Aguanta, pronto las tres seremos una- comenta con una tétrica alegría -¡Voy a unirnos para siempre!- clama mientras movía sus caderas con vigor."
"-¡Aaah! ¡Eeah! ¡Uuuumh!- jadea Mahiru con las rápidas y toscas embestidas de Shinya."
"-¡¿Lo disfrutas?! ¡Aaamh!- gime Shinya mientras extrae el falo y penetra la delicada flor de su gemela en veloces y sucesivas arremetidas."
"-¡Siií! ¡Motto! ¡Shinya, Motto!- clama abrazando con fuerza a su contra parte y rodeándole la cintura con sus piernas."
Mahiru con un movimiento poco habitual para su comportamiento se coloca sobre Sumireko y asumiendo el mando frota sus cuerpos mientras masajea los pechos y su boca jugaba con el seno derecho de la pelinaranja.
-¡Aaah! ¡Mahiru!- Hanabusa jadea pesadamente, ella observa los ojos amatistas de su amada la miraban con hambre como un depredador que atrapó a su presa y la disfrutaba.
-Error- susurra la peliplateada lamiendo el cuello de la chica.
El estímulo sensorial enardecía los centros de placer, el sudor recorría sus cuerpos y salpicaba hacia la mesa con el movimiento juntándose con líquidos viscosos de otras procedencias.
-¡Oouh! ¡Shinya!- gime.
-También te equivocas- indica al introducir un par de sus dedos en la vagina arrancando más gemidos obscenos.
"Shinya sentó a Mahiru sobre su regazo de espaldas a ella, penetrándola en esa posición -Aaaah, eso es, Mahiru- ambas partes de Banba disfrutaban la fantasía onírica que protagonizaban mientras su cuerpo gozaba con Sumireko."
"-Ooooh...más, quiero más- pide con su voz desfalleciendo, el sonido del falo penetrando la vagina y el golpetea del culo de Mahiru en la pelvis de Shinya se esparcía por la pradera onírica llenando su mente de erotismo."
"Shinya soba el busto y el clítoris mientras saborea la piel de Mahiru -Esto sólo puede...mejorar de una...forma- menciona con una sonrisa cínica, la fisonomía de ambas se transforma hasta convertirlas en versiones adultas de ellas, cinturas estrechas, senos generosos y caderas magníficas que sólo mejoraban la movilidad de Shinya -¡Sugoi!- clama acelerando el ritmo de su penetración, la única diferencia que permitía distinguirlas era el cabello Shinya con el pelo corto y un cerquillo en la frente, Mahiru por su parte seguía con su cabello largo amarrado en un cola."
"-¡Kemochiiii!- el placer agobiante masacraba su carne con un estallido eléctrico-químico regándose por cada rincón de su ser."
Hanabusa retoma la posición dominante con un veloz movimiento -Jajaja, que divertido- musita -Juguemos al mismo tiempo- pide al acostarse sobre ella y meter sus falanges en la vulva y succionar el busto de la peliplateada.
-¡Uuumh!- jadea, siguiendo el consejo de la mujer encima suyo introduce sus dedos en la vagina.
-¡Aaamh!- el júbilo era indescriptible, las falanges entraban y salían extrayendo jugos íntimos y gritos lujuriosos -¡Aaaah! ¡Eeamh! ¡Uuuh! ¡Uuumh! ¡Ouh!- y demás gemidos cantaban al son más obsceno que pudiera producir el cuerpo humano.
"Shinya haciendo relucir su creatividad y depravación usa la imaginación para crear un segundo falo que se introduce en el recto -¡AAAH!"
"-Y todavía no ves nada- expresa con una sonrisa maníaca,ipso facto varias prolongaciones a modo de tentáculos salen de su vagina, los viscosos apéndices rodean el cuerpo de Mahiru estimulando cada zona erógena de su cuerpo -¡Sí!- clama Shinya tan extasiada como Mahiru, juntan sus labios y continúan con la morbosa fantasía."
"-¡Shinya! ¡Voy a...!- jadea cediendo a las suculentas sensaciones que la recorrían."
"-¡Voy a llenarte Mahiru!- grita jadeante al liberar un torrente pegajoso y tibio en la fuente de su placer."
El placer comenzaba a ser insoportable, sus piernas sentían un ligero cosquilleo eléctrico que rápidamente subió de intensidad -¡Kyaaaaaah! ¡Sumireko!- vocifera Banba mientras una explosión interna lleno de júbilo cada célula de su anatomía provocando fuertes espasmos en sus muslos.
-¡Oh! ¡BANBA!- gime Hanabusa apretando su mandíbula para contener un grito gutural que salió como un suspiro errático al mismo tiempo que su espalda se curvaba de gozo.
Por unos minutos permanecieron abrazadas sobre la mesa con el corazón acelerado y la respiración profusa, buscando con desesperación llenar sus pulmones al mismo tiempo que deseaban que aquella sabrosa sensación no desapareciese.
-Estoy agota...da- suspira Hanabusa -Vayamos a la cama.
-Sss...í- pronuncia Banba.
Se acomodaron en la cama, entrelazaron sus piernas y pegaron hasta que toda la piel estuviera en contacto, prosiguieron con una sesión de besos apasionados.
-Te amo, Banba- susurra Sumireko con una sonrisa radiante, sus brillantes ojos azules transmitían felicidad.
La peliplateada la miró intrigada, permaneció muda unos segundos, lo cual fue suficiente para que Hanabusa perdiera paulatinamente su sonrisa.
-Yo también te amo, Sumireko- sus sonrisas nunca antes habían sido tan espectaculares antes de que intercambiaran esas palabras y describir lo que paso a continuación sería más de lo mismo.
Listo, una fantasía más fuera de mi lista de depravaciones, jejeje.
D:-No puedo creer que continúe con estas morbosas narraciones sexuales.
XD-Concuerdo.
Bueno escribí esto porque tenía que actualizar algo y no tengo tiempo suficiente para trabajar en las otras historias pues ellas requieren mayor claridad mental jajaja y menos hentai XD.
Que les parece, debería continuar con estos relatos o guardarme mis oscuros pensamientos XD.
