Sé que dije hace algún tiempo que estaba por actualizar esto pero seré sincero, siempre elijo las otras historias sobre esta, ya saben, esto es solo hentai XD, pero lo prometido es deuda y aquí os traigo una nueva y mórbida narración sexual, dicho esto quiero que todo aquel menor a los diecisiete años abandone el lugar, no deberían estar leyendo esto muchachos precoces pero como sé que ignorarán este pedido pues la mayoría son unos lujuriosos que no pueden llegar vírgenes a los quince años les daré un consejo, condón, condón, pendejos, no vayan a joder su vida con SIDA o peor aún...un niño no deseado que ese te mantiene vivo por más tiempo y te obliga gastar más dinero, jajajajaja.

Los personajes de AnR no me pertenecen y que bueno que no, XD. (Creo que elegiré esta frase como mi frase predeterminada)

PLACER

Una habitación, dos mujeres de edades dispares con poca ropa, la mayor una mujer realizada en sus treinta años, cabello y ojos color marrón, cuerpo esbelto de medidas atractivas y sensual mirada, vestía lencería negra, medias que llegaban hasta unos apetecibles muslos, se unían a ligueros deliciosamente colocados en las caderas, bragas delgadas que sólo atenuaban la vista al suculento obsequio, brassier escotado que mostraba gran parte del busto sólo asegurándose de cubrir los pezones y la parte baja, además usaba guantes negros largos con los dedos al descubierto; la otra, una adolescente en sus años más primorosos poseía un pelo rubio corto además de intensos ojos rojos, lo único que la cubría era una bata blanca de la cual es despojada con prontitud permitiendo a la castaña ver el delicado postre que disfrutaría, senos nada despreciables que se apreciaban más generosos en el pequeño cuerpo de la rubia el cual estaba cubierto desde las clavículas hasta los tobillos con los tatuajes de dos fénix rojos, la mujer adulta sostiene a la joven por la cintura estrecha de esta, pegando el rostro de la rubia contra su busto provocando la aparición de un tono carmesí en las mejillas de la chica y mientras baja las manos para acariciar las nalgas se agacha para susurrarle -Tú eres mía y esta noche te disfrutaré- la lascivia con la que lo dijo estremeció y excitó a la rubia.

Nio abraza la cintura de Yuri y del mismo modo que la otra lo hizo murmulla -Sí...ama- logrando una sonrisa complaciente de la castaña que procedió a invadir su boca con la lengua.

Las caricias no se hicieron esperar, con suaves toques en el busto Meichi aumenta la llama de la lujuria que adquiría fuerza y tamaño dentro de la rubia.

Meichi usa su peso para acostar a Hashiri, con sus uñas repasa el abdomen de la rubia provocando una agradable sensación en su vientre, su boca manipulaba la de Nio para arrancarle jadeos profusos, asfixiándola con las frenéticas maniobras de la lengua mientras su mano derecha sobaba un seno la otra mano rasguñaba la suave piel en su camino hacia el austro, Nio sólo podía dejarse llevar por las deliciosas caricias y tratar de no morir ahogada por el placer.

-Tu piel es deliciosa y tus gemidos me deleitan- susurra Meichi en el oído de la joven rubia, su lengua repasa los surcos y el lóbulo de la oreja estremeciendo los sentidos de su amante.

Jadeos laboriosos se produjeron cuando una de las largas y delgadas falanges de Yuri se abre paso hacia la vagina acariciando el clítoris con una dolorosa paciencia -¡Aaah! ¡Kemochi!

Yuri sonríe muy divertida -No te emociones tan pronto lindura- sus toques se detienen dejando un desazón pululando en el pecho agitado de Nio.

-No, sigue...no...no me dejes...- murmulla Hashiri demasiado excitada como para elevar su voz, sus mejillas sonrojadas le daban un aspecto tierno pero su piel recubierta por tatuajes rojos que ondeaban con los respiros le daban una sensualidad viciosa.

Yuri se agacha,agarra con su boca un buena porción de seno y con su lengua repasa círculos alrededor de un duro pezón, succionaba y lamía arrancando preciosos gemidos de la joven rubia -¡Aaah! ¡Aaah! ¡Kemochi!

-Niña traviesa- murmulla la castaña al dejar nuevamente ahogada en placer a su joven amante -Solo quieres recibir sin dar- profiere al introducir sus dedos en el vientre de la rubia y hacerla gemir -Es egoísta de tu parte- dice mientras su lengua humedecía el cuello de la rubia.

-No...yo...yo también quiero...tocarte- jadea, sublime era el placer que invadía su joven ser.

-Espléndido- musita, gatea moviendo las caderas hasta posicionarlas justo encima del rostro de la rubia, alza la parte superior de su cuerpo mirando con superioridad a la rubia mientras se lamía los dedos humedecidos con los jugos sexuales de esta -Tu sabor es adictivo- le sonríe con lascivia, ante la mirada excitada de la joven mueve la porción de tela que cubría su delicada zona -¿Dime qué tal es el mío?- le sujeta la cabellera y acerca el rostro contra su vulva, Nio responde a este comando lamiendo gustosa -¡Uuumh!

La saliva y el néctar de reserva privada rebosaban de su boca deslizándose por su mentón y mejillas hasta llegar al cuello y entonces humedecer las sábanas.

-Así mi niña- profiere con el rostro enrojecido, la lengua suave de su protegida acariciaba sus delicados pliegues con paciencia, jugueteaba con el clítoris con fuertes y pausadas lengüetadas -¡Ooh!- Meichi complacida con el proceder de Nio encamina sus uñas por el torso de la rubia esparciendo un cosquilleo errático por el vientre, llega hasta el pubis y los dedos resbalan entre los labios vaginales.

-¡Aaah! ¡Ahemm! ¡Ouhh! ¡Aahh!- un coro de gemidos juveniles y jadeos maduros en su punto más sabroso se expandían en la atmósfera.

La temperatura dentro de la habitación se volvió sofocante, el vaho desprendido por los dos cuerpos convirtieron la situación en un sauna, caliente y húmedo, muy húmedo con líquidos de diferentes procedencias mezclándose en las sábanas.

Meichi se pone de pie con el cuerpo de Nio caliente y sofocado bajo ella -Muy bien, ahora comienza la fase dos- sonríe al sentarse sobre sus rodillas y acercarse al cajón de la mesita de noche, dentro habían juguetes sexuales curiosos y muy variados, Yuri recoge algo simple, unas esposas acolchadas con gamuza negra -Te has puesto rebelde últimamente, Nio, es hora de que recuerdes a quien le debes tu lealtad- musita al apresarle las muñecas contra la cabecera de la cama.

-Por favor, Meichi-sama merezco el castigo- jadea la rubia.

La castaña siente un cosquilleo gozoso al ver a la rubia indefensa, ahogándose con sus propios jadeos, Meichi extasiada busca en el cajón por dos objetos tubulares, uno de un rosa brillante y de inconfundible forma fálica, el segundo una crema de envase plateado.

-Sirves al Fénix y al Lirio, tu sudor, tu sangre y todo tu cuerpo le pertenecen- recita al sobar el lubricante sobre el falo -Tu voz sólo responde ante mis comandos- introduce el dildo en la vagina.

-¡Aaaah!

-Tus repuestas serán afirmativas- indica moviendo el falo.

-¡Sí! ¡Sí! ¡Meichi-sama! ¡Sí!- se sacudía con deleite en respuesta al estímulo aplicado con maestría en tan delicada zona.

Meichi frotaba sus piernas entre sí disfrutando los gemidos agudos y jubilosos -Tu vida me pertenece, vives y mueres para mi, resurges de tus cenizas por obra de mi gracia.

Hashiri babea, se retuerce en su impotencia, gimotea tras cada roce del dildo en su rosado y erótico interior, estar sometida y vulnerable ante los deseos de su señora le provoca una excitante y obscena felicidad, su sexo no engañaba, los músculos vaginales apretaban el falo y expulsaban un zumo febril -¡Ardo por su deseo!

-Tus alas se alzan con el poder mi nombre- canta con devoción, hunde y extrae el objeto, un vicio sabroso la impulsa a aumentar su ritmo y su tacto se volvió brusco.

-¡Aaah! ¡Aaaaaah!- el tosco y fiero movimiento del falo en su interior le genera un dolor sublime, glorificante, enloquecedor, sus piernas convulsionaban al igual que su vientre, su busto se levantaba y caía con sus fuertes jadeos -¡A tu nombre...dedico mi vida! ¡Aaaah!

-¿Cuál es mi nombre?

-¡Yuuuriiiiii! ¡AAAAAH!- el éxtasis recorría su joven ser, su espalda se arquea, sus nalgas se aprietan contra la cama, los puños se comprimen en las ataduras, sus senos se elevan y su vientre se contrae sacando a relucir sus costillas en la piel, los tatuajes ondulan con cada respiración profusa, una sonrisa cansada y el rostro enrojecido demuestra el júbilo que mancillaba su cuerpo con cruento placer.

-Y ante el responderás incluso a la medianoche- menciona la castaña al extraer el falo satisfecha con los gemidos y el juramento de la rubia, posa sus labios sobre los de ella y se acuesta a su lado acariciándole el cabello.

-Gustosa...atenderé tus deseos, ama- murmulla aún agitada.

Yuri manosea el busto de la rubia endureciendo los pezones, encendiendo en llamas las marcas del Fénix por el goce magnífico en el interior de Nio la cual ya no conseguía controlar sus ilusiones, sus ondas mentales erráticas no filtraban las órdenes de su cerebro que sólo sentía lujuria y placer.

-Las llamas del deseo consumen tu ser, ¿eh, Nio?- se jacta de lo que sus caricias le provocaban al cuerpo juvenil de la rubia, dejando de tocarla se quita las bragas húmedas.

-¡Yuri...ummm!- Hashiri fue callada con una tela suave y de sabor salino introducida en su boca, dificultando todavía más su respiración.

-No desesperes, hermosa- profiere la castaña mientras entrelazaba sus piernas, choca sus ingles y frota las vulvas lentamente, las llamas en el cuerpo de Nio se intensificaron, Meichi podía sentir como su piel ardía pero era consciente que se debía al acto sexual y no al fuego ilusorio que cubría a la rubia.

Siguió con sus movimientos de cadera en un beso obsceno de los labios genitales, la rubia ahora silenciada sólo desprendía quejidos ahogados, los senos de Yuri rebosan de su sostén asomándose con timidez dos pezones duros, los tatuajes brillan con un intenso rojo, las sábanas se trastornan hasta convertirse en una roca rugosa extrañamente blanda, las paredes se desprenden y son reemplazadas con cascadas de lava ardiente, el suelo se vuelve roca volcánica negra y caliente con vapores tóxicos emanando de sus grietas.

-Vaya...que fantasía tan retorcida...mi niña, ¿cómo...me imaginas en tu ingeniosa...cabeza?

-Ummmh.

-Jajaja, debería quitarte eso, pero así te excitas más, ¿verdad? Incapaz de defenderte ni con palabras- se burla, el agobiante placer en la entrepierna de Nio la hace salivar, mojándose el busto, sus ojos se comprimen ante la sabrosa sensación que la tenía envuelta en la candela que su subconsciente creó para interpretar el enloquecedor calor que explotaba en su vientre.

-¡Mmmmh! ¡Uhmm! ¡Ummh!

Meichi deleitándose con la cara perdida y la sonrisa esforzada de placer en su protegida le dice -Me enternece tu mirada, pasemos a la fase tres.

Se baja de la roca que antes era una cama y tanteando una estalagmita al lado de la cama logra abrir el cajón inferior de la mesita de noche -Nio, linda podrías devolver a la habitación a su estado normal, los volcanes no me resultan sensuales.

-¡Ummh!- fue lo único que pudo articular y acto seguido el ardiente escenario se desvanece.

-Gracias- profiere al mostrarle una eslinga verde -Ahora podremos hacer más posturas- menciona al esbozar una sonrisa sagaz, los ojos de la rubia brillan con lujuria.

Yuri la libera de las esposas, de inmediato y sin quitarle las bragas de la boca amarra ambas muñecas tras la espalda, envuelve el tórax de la rubia con la cuerda apretando los pechos entre sí, satisfecha con las ataduras se concentra en tocar el cuerpo juvenil que tenía a su merced, soba los senos, mima la vulva con su lengua, repasa el clítoris con lamidas circulares y verticales, succiona, lame y chupa los delicados e inmaduros pliegues, Nio se estremece, sus piernas presionan la cabeza de Meichi contra su entrepierna, los jadeos de la rubia se incrementan, el gozo era inmenso -¡Ummh! Tu cuerpo ya ha entrado en calor y te has lubricado lo suficiente- profiere al degustar los suaves jugos de la rubia.

La castaña coloca a la rubia con la cara contra la cama y las rodillas flexionadas, las piernas separadas, estando ella detrás puede deleitarse con los rosados encantos, carne suave y jugosa, hirviendo en un mar de deseo, pequeñas gotas tibias se regaban del Monte Venus irrigando los surcos de las sábanas, apreciar tal encanto vertió lujuria en las venas y arterias de Meichi la cual impaciente corre al cajón con juguetes, regresa a la rubia que sin poder verla se llevó una gran sorpresa cuando sintió un bulto largo y liso frotando su pubis.

-Te encantará esto- musita al introducir con el movimiento de sus caderas un objeto negro que se sujetaba en su vagina gracias a una cabeza ancha que vibraba al igual que el extremo largo que se hunde en el vientre de la rubia.

-¡Aahnn! ¡Uhm! ¡Uhn!- gimotea Nio, el falo se clava con fuerza y sale con ferocidad sólo para regresar con rabia repitiendo el mismo patrón rítmico de las insaciables caderas de Meichi, las vibraciones del dildo incrementan el grato delirio, la castaña agarra la cintura de la rubia para acelerar el coito y guiar el movimiento del culo que ella apreciaba tan sensual, el consolador entra hasta lo más profundo, golpeando la cerviz, Yuri empujaba maquinalmente el falo dentro de la rubia, atrás y adelante, como si de un pistón se tratara sólo que este creaba una suculenta energía que sacudía las entrañas con un delicioso impulso eléctrico y los jadeos y balbuceos imparables de Hashiri indicaban el óptimo funcionamiento de la especializada máquina -¡Uuuuhmm! ¡Aah! ¡Aah! ¡Mmmmh!

-¡Uuh! Nio...tu eres una joven precoz- musita con una pérfida sonrisa -Y una pervertida, sólo mírate, disfrutas ser sometida y castigada por medio del sexo- dice al golpear el culo de la rubia con su mano, las piernas se contraen en un acto involuntario estrechando las paredes vaginales y apresando el dildo con fuerza -Te excitas...con el maltrato, masoquista, si eso deseas eso tendrás- fórmula con prepotencia, Meichi no se contempla extrae de un tirón el falo atorado y hundiéndolo nuevamente con braveza, el objeto penetra con aterradora facilidad las estrechas paredes llegando hasta lo más profundo, enviando un choque confuso a los receptores de la rubia que se vio invadida por la desesperación por el repentino dolor y al mismo tiempo la consumía los gloriosos espasmos genitales, Yuri disfruta ver cómo el dildo sale del vientre hasta que sólo la punta esta adentro y luego la vagina lo devora hasta desaparecer completamente en la carnosa gruta, las caderas golpean con obscenidad los glúteos de la rubia con cada embestida a lo que ella sólo puede responder babeando y gimiendo en un espantoso placer.

-¡Uuuuhmmmm!- El cuerpo de la rubia cede ante los bruscos estímulos, su cuerpo cae en la cama sobre su costado izquierdo, su pecho se agitaba por las rápidas sístoles y díastoles, sus ojos rojos se perdieron en el limbo abstracto del placer que danzaba en su ser.

-¿No me digas que ya no resistes?- inquiere la castaña -Me decepcionas, una adquisición tan débil no me es de provecho, y todavía no complaces los deseos de tu ama, supongo que necesito habituarte a desfallecer en cumplimiento de tu deber 3- obtiene otro vibrador, toma la pierna derecha, la eleva por sobre su hombro dejando vulnerable los encantos femeninos de la joven rubia, una rauda embestida e introdujo el dildo hasta su base sacudiendo el cansado cuerpo de la muchacha, activa el otro vibrador y estimula el clítoris, el trabajo en conjunto del falo y el vibrador elevan el goce sobre el dolor de las violentas arremetidas de la directora, se coloca ligeramente inclinada hacia un costado y de esa forma logra que el dildo presione el punto G -Ahora quiero oírte- silba la mujer al sacarle de la boca la lencería húmeda y viscosa, reanudando su espectacular penetración.

-¡Aaaaah! ¡Yuri! ¡Aaaah!- los gritos de gozo contenidos explotaron a la primera oportunidad -¡Ouh! ¡Ooh! ¡Aaah! ¡Motto! ¡Motto! ¡Kemochi! ¡Sugoi! ¡Kami! ¡Kami! ¡Kyyyaaa!- el cansancio pareció desaparecer de su cuerpo y la energía sexual que se le inyectaba con las penetraciones era el motivo.

-¡Jajajaja! ¡Eso es cariño! ¡Te llenaré con mi gracia!- clama la castaña, coloca a la rubia con la espalda en la cama, deja de lado el segundo vibrador y acaricia la suave piel de Nio, toma los senos entre sus manos y se deleita con su textura, lo blando de su composición y lo delicioso de su sabor, chupa las tetas mientras empuja las caderas.

-¡Yuri! ¡Yuri!- vocifera la rubia que envuelve sus piernas en la cintura de su amante, deseaba el mayor contacto con ella, su protectora la primera persona que se interesó en su bienestar, aunque ella desde el principio sabía que su cariño no era gratis, Meichi le entregaba la seguridad, estabilidad y amor que siempre había deseado y ella le correspondía entregándole su cuerpo y alma, desde que tomó su inocencia y la amo por vez primera ella ya no vivía sin el aliento de su amada.

Los guantes de tela que cubrían los brazos de Yuri se sentían especialmente rasposos en la sensibilizada piel de la rubia, la pasión ardiente, el júbilo incandescente, la lujuria fogosa y el deseo calcinaban su piel, ablandando la epidermis, gloriosa era la sensible piel que tenía sus receptores expuestos a cada minúscula caricia, cada roce y beso sobre su ser se sentía como un maravilloso tormento.

Yuri la levanta por los glúteos hasta que su espalda es lo único en contacto con la cama, el falo entraba y salía de la vagina exprimiendo su ser, jugos afrodisíacos rebosan del Monte de Venus como una premonición de la inminente erupción, levanta las piernas al aire dejándose llevar por las penetraciones, sucesivas embestidas en un ángulo favorable inician la reacción.

-¡AAAAAAH!- de su interior emana de forma volcánica un fluido cálido que salpica con los sabrosos espasmos de su ingle mojando su vientre y senos -¡Kemochiii! ¡AAAAh! ¡Aaaah! ¡Aah!

Meichi deja que el cuerpo de la rubia resbale del dildo, se quita el objeto de su entrepierna, se arrodilla sobre el cuerpo de desgastado y satisfecho -Has complacido a tu señora, descansa joven lirio, que tu labor no termina mientras vivas- le susurra mientras la desata.

-Vivo por ti, y eso me basta- murmura buscando los labios de su maestra.

-A mí también- pronuncia la castaña al complacer a la rubia con ese gesto de ternura y devoción tan simple y a la vez anhelado por los amantes, "Hashiri Nio, no tengo mejor posesión que tú".

Espero tengan una excelente noche y maravillosos sueños, ya saben, estas narraciones de tono elevado son las únicas que continuo con su apoyo, (sí, las otras las escribiera aún así no comentaran XD, pero como ya expliqué no me gusta borrar una historia así que sólo adelanto el desenlace, jejejeje)

Gracias por leer, y en sus comentarios les pediré por favor que si desean a una pareja me lo hagan saber, o si tienen un escenario o temática para estas narraciones rondando en sus fantasías XD

(Vaya si que soy un depravado, realmente no me creía capaz de escribir un bondage XD)

No crean que voy actualizar sin que este capítulo reciba por lo menos un review, hasta entonces lo dejaré inconcluso, y un pequeño adelanto al próximo capítulo, Hitsugi y Chitaru en un avión XD.