Pokémon: Hacia la Cima de Kanto
Por Fox McCloude.
Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri, Nintendo y GAMEFREAK. Todos los derechos reservados.
Batalla 2: Ash vs Koga (I).
Región Kalos, Ciudad Lumiose…
Si no fuese por sus deberes como líder de gimnasio, a Clemont le habría gustado poder acompañar a la región de Johto a Bonnie. Ver los encuentros por televisión no era lo mismo que hacerlo en vivo, y menos para poder estar allí para apoyarla.
- ¡Vamos, Bonnie, tú puedes! – decía el rubio de gafas, apretando los puños y al filo de su sofá, sin despegar los ojos de la pantalla.
El Dedenne de Bonnie se encontraba midiéndose contra un mucho más grande Blastoise que se encontraba disparándole chorros de agua por todo el campo. Pero el diminuto ratoncillo eléctrico corría y saltaba de lado a lado sin dejar siquiera que le salpicaran. Luego, tras agarrar bastante impulso, saltó mientras se frotaba las mejillas y se estampó de lado en toda la cara de la tortuga para soltar electricidad. Unos segundos después, Blastoise echó chispas y se desplomó hacia atrás.
- ¡Blastoise ya no puede pelear! – anunció el réferi. – ¡Dedenne es el ganador, y Bonnie avanza a la siguiente ronda!
- ¡Sí! ¡Esa es mi hermanita! – dijo el chico, aplaudiendo, y sujetándose las gafas para hacer el efecto brillante. – No podría estar más orgulloso.
La cámara enfocó a Bonnie, que saltaba de alegría mientras abrazaba a Dedenne por su triunfo, y apenas lo vio, miró hacia la pantalla y extendió los dedos en una V de la victoria.
- ¡Si me estás viendo, hermanote, esta fue por ti! – exclamó
- ¡Dennenene! – agregó el ratón.
Clemont casi sintió que se le salían las lágrimas de alegría. Cómo se enorgullecía de ver lo lejos que estaba llegando su hermanita, y lamentaba mucho no poder estar allí con ella. Pero ambos se lo habían prometido: ella se iba a esforzar en otras regiones como entrenadora, y él continuaría mejorando como líder de gimnasio. Y también como inventor.
- Hola, ¿de qué me perdí? – escuchó entrando la voz de su padre. Meyer llegó junto con Ampharos y se quitó la gorra.
- Papá, bienvenido. – dijo Clemont. – Bonnie avanzó a la siguiente ronda de la Conferencia Plateada. ¡Debiste verlo, Dedenne acabó con un Blastoise!
- ¡Jaja, no esperaría menos de mi pequeña! – dijo Meyer con orgullo, mientras se sentaba en el sofá. – Bien, el taller ya está despejado, es todo tuyo por el resto de la tarde.
- Gracias. Ya es hora de empezar a trabajar en esas mejoras para Clembot. – dijo Clemont, ajustándose las gafas para hacer el efecto de reflejo. – ¡La ciencia abrirá el camino hacia el futuro!
Clemont fue a sacar sus herramientas del gabinete. Durante los fines de semana dejaba a Clembot a cargo del Gimnasio Lumiose, pero debido a algunas violaciones de seguridad después de un sabotaje eléctrico, decidió que era tiempo de instalarle un sistema de seguridad alternativo para que fuese más efectivo a la hora de defender el gimnasio de visitantes indeseados.
- Oye, Clemont, ven a ver esto. – dijo de repente Meyer.
- ¿Hmm? – Clemont miró hacia el televisor. Su padre se había detenido en un canal de Kanto, que estaba a punto de transmitir un evento importante. Una reportera de pelo castaño se encontraba enfrente de un gran estadio, dando el reportaje
- Bienvenidos a Pokémon TV en la Región Kanto. Transmitiendo hoy en vivo comienza el segundo encuentro del Desafío del Alto Mando de este año. – Al decir esto, empezaron a aparecer tomas rápidas de una batalla Pokémon: un Pikachu contra un Cloyster, un Floatzel contra un Lapras, y un Mega Sceptile contra un Mega Slowbro, y posteriormente una toma en primer plano de los rostros de sus entrenadores. – El retador Ash Ketchum de Pueblo Paleta obtuvo una espectacular victoria contra Lorelei hace dos días, y ahora se está preparando para su siguiente combate. En breve estaremos transmitiéndolo en vivo para todos ustedes, ¡así que quédense con nosotros!
- ¿Ash? – preguntó Clemont, apoyándose sobre el sofá, y llevándose las manos a la cabeza. – ¡Ah, es cierto, no puedo creer que se me haya olvidado! ¡Su Desafío al Alto Mando empezaba esta semana, y me perdí su primer encuentro!
- Bueno, creo que no querrás perderte el segundo. ¿Lo vemos juntos? – sugirió Meyer.
Clemont dejó sus herramientas y se plantó en el sofá junto a su padre, mientras este cogía el tazón de palomitas para echarse un puñado a la boca. Las mejoras al sistema de seguridad de Clembot podrían esperar una o dos horas más, ahora mismo no podía perderse el encuentro de su amigo.
- Esto será emocionante. Quiero ver qué tanto ha mejorado Ash desde la última vez que nos vimos. – dijo el rubio, deseando ver con qué lo sorprendería Ash. Después de todo, el entrenador de Pueblo Paleta siempre se había caracterizado por ser eso: impredecible y lleno de sorpresas.
Región de Kanto, Estadio Índigo…
- ¡Damas y caballeros, bienvenidos nuevamente al Estadio Índigo! ¡Tras su primera victoria contra la Maestra del Agua y el Hielo, Ash Ketchum ahora se enfrenta a su segundo oponente de este desafío! ¡Concursantes, ingresen al estadio!
Esa fue la señal de Ash, que apareció en el estadio a toda prisa, justo a tiempo por haber hecho algunos cambios de último minuto a su estrategia. El entrenador apareció por su lado y se detuvo en su puesto en la arena de batalla para recuperar el aliento y saludar a la multitud, que lo ovacionó al instante.
- Uff, por poco no llegamos. – comentó el entrenador.
- Pikapika. – dijo el ratón a sus pies. A pesar de que no iba a participar en esta batalla, no había forma de que fuese a separarse de su entrenador, y siempre podía ofrecer apoyo para sus otros colegas.
Una de las ventajas de no llevar a Pikachu en su Pokébola era que Ash no siempre tenía que cargarla a mano, lo que le permitía llevar un equipo activo completo de seis Pokémon sin necesidad de separarse de su compañero. No lo hacía a menudo, claro, pero esta sería una de esas ocasiones.
- Bien, ya estamos listos para… – Fue en eso que Ash se percató que el otro lado de la arena estaba totalmente vacío, sin su oponente a la vista por ninguna parte. – Un momento, ¿dónde está Koga?
Como respondiendo a su pregunta, algo grande y redondo, de color mitad blanco y rojo, vino rodando desde la otra entrada del estadio, deteniéndose en la caja de entrenador del otro lado de la arena de batalla. Ash apenas alcanzó a ver que se trataba de un Electrode que sonreía ampliamente.
- ¡Electrode! – anunció antes de echar chispas y explotar, levantando una enorme cortina de humo para sorpresa de todos.
A medida que se disipaba el humo, una silueta humana se hizo visible. De pie, en el mismo lugar donde antes estaba Electrode, se encontraba Koga, ataviado con su atuendo ninja y posando firme con el típico sello de mano, con los ojos cerrados. Tras unos segundos, los abrió para encarar a Ash.
- Nacer en las sombras, vivir en las sombras. Tal es el destino del ninja. Saludos, joven Ash. He estado esperando ansioso el momento de poder enfrentarte de nuevo. – anunció.
- Lo mismo digo. Si eres del Alto Mando imagino que ahora te habrás vuelto mucho más fuerte.
- Estás en lo correcto. – dijo Koga. – Pudiste romper las barreras de hielo de Lorelei. Ahora veremos si eres capaz de sortear mis técnicas de las sombras y mis trampas del ninja.
- La batalla entre Koga del Alto Mando, y Ash Ketchum de Pueblo Paleta comenzará ahora. – declaró el réferi. – Las reglas estándar del encuentro anterior se mantienen: será una batalla total de seis contra seis, y las sustituciones solo están permitidas cuando un Pokémon caiga derrotado.
A esta voz, la arena del estadio se abrió para dar paso al campo de batalla donde pelearían, al tiempo que el tablero sobre el estadio también se encendía para mostrar los rostros de ambos y los iconos vacíos para los Pokémon. Totalmente diferente al que le tocó contra Lorelei, Koga también eligió un terreno que sin duda le daría una gran ventaja: un área de pradera boscosa donde había mucho lugar para esconderse, sin duda el tipo de terreno donde un ninja tendría la ventaja para ataques rápidos y furtivos antes que el oponente se diera cuenta de quién lo golpeó.
- ¡Yo elijo a Ariados! – declaró Koga arrojando la primera Pokébola.
La araña apareció en el campo y chasqueó sus mandíbulas. Dado que sabía que la especialidad de Koga eran los Pokémon de tipo Veneno, había elegido un equipo bastante variado basándose en ello, conociendo que las estrategias del maestro ninja se basaban mayormente en confundir, envenenar e infligir estados alterados al oponente para debilitarlo y luego rematarlo cuando estuviese más vulnerable.
- ¡Aquí vamos! ¡Donphan, yo te elijo! – exclamó Ash.
- ¡Donphan! – El pequeño elefante alzó la trompa y pisoteó con fuerza en el suelo, listo para pelear.
- ¡Comiencen! – declaró el réferi, mientras los primeros iconos se iluminaban mostrando a los Pokémon de ambos entrenadores.
- ¡Sombra Furtiva! – ordenó Koga apenas se alzaron las banderas.
Antes que Ash pudiese responder, la sombra de Ariados se extendió por el suelo a gran velocidad hasta pasar bajo los pies de Donphan. Luego, una silueta de Ariados con los ojos rojos emergió detrás de él y lo atacó, pero Donphan instintivamente se enrolló para protegerse usando Rizo de Defensa, y el golpe no hizo más que rodarlo ligeramente.
- Escapa entre los árboles. – indicó Koga.
La araña chasqueó sus mandíbulas y disparando un chorro de hilo se balanceó hacia uno de los árboles, escapando entre el follaje para desaparecer de la vista. Bien jugado, sin duda planeaba poner a buen uso el campo de batalla igual como lo había hecho Lorelei. Sin embargo, Ash sabía cómo sacarlo de su escondite, y no sería tan difícil como parecía de primera instancia.
- ¡Donphan, ponte al centro y usa Terremoto!
Donphan volvió a enrollarse y se echó a rodar convertido en una aplanadora viviente a toda velocidad. Una vez allí, se impulsó con fuerza hacia arriba y cayó enrollado, haciendo retumbar el suelo y sacudiéndolo con fuerza. Los árboles hicieron lo mismo, y al cabo de un minuto, logró su objetivo: el sacudón hizo caer a Ariados fuera de su escondite, dejándolo vulnerable en el suelo.
- ¡Ahí está, usa Rodada! – exclamó Ash.
Donphan volvió a enrollarse y esta vez echó a rodar para aplastar a Ariados, que estaba patas arriba e incapaz de enderezarse.
- Escapa de nuevo y contrataca con Aguijón Letal.
La araña volvió a disparar el chorro de hilo y lo retrajo para balancearse alrededor de un árbol, escapando de ser aplastado por los pelos. Se giró alrededor de él y volvió a la carga con el aguijón de su cabeza resplandeciendo con energía púrpura claro.
- ¡Salta con Rebote!
Tan rápido como pudo, Donphan se encogió sobre sus patas y se impulsó hacia arriba para esquivar el piquete, haciendo que Ariados fallara y se clavara contra otro árbol, quedándose con el aguijón enterrado allí y empezando a jalar para tratar de soltarse.
- ¡Rodada! – exclamó Ash dando un puñetazo al frente.
Donphan volvió a echarse a rodar a toda velocidad, y esta vez Ariados no pudo evadirlo. De hecho, la Rodada de Donphan fue tan fuerte que derribó el árbol atravesándole el tronco, y arrolló a la araña junto con él. Ash alcanzó a ver una ligera mueca de sorpresa en el rostro de Koga, seguramente lo había impresionado.
- Ariados, Doble Equipo. – ordenó el ninja.
Con un chasquido de sus mandíbulas, Ariados desapareció en un borrón y reapareció de nuevo dividido en dos, después cuatro, ocho, y así hasta multiplicarse por todo el campo. Ash y Donphan empezaron a mirar por todos lados tratando de determinar por donde vendrían para atacar, pero a medida que se multiplicaban se hacía más difícil seguirles el paso.
- Sombra Furtiva.
Ash y Donphan se pusieron en alerta, y de inmediato trataron de ver a todas partes para determinar por donde les vendría el ataque. La elección más obvia hubiera sido atacar por detrás, pero en realidad, la sombra de Ariados les llegó por el frente, y gracias a que iba mayormente oculta por las sombras de los árboles que los rodeaban, no alcanzaron a verla hasta que fue demasiado tarde y esta vez no lograron defenderse a tiempo cuando la araña fantasmal les echó los colmillos antes de disiparse, y luego venir de nuevo por otro lado, dos, y tres veces más.
Ash se percató entonces de que la ventaja de campo le daba para mucho más: no solo podía ocultarse entre los árboles, sino estos le ayudaban a camuflar su ataque de Sombra Furtiva. Por un momento consideró utilizar Terremoto para volver a hacerlo salir, pero ya que seguía en movimiento con Doble Equipo y el chorro de hilo, no sería tan sencillo hacerlo salir con una sacudida.
- Veamos… si no podemos sacarlo, vamos a quitarle sus escondites. – decidió Ash. – ¡Donphan, usa Girobola y derriba todos los árboles que puedas!
- ¡Donphan! – Donphan saltó de nuevo y volvió a enrollarse, pero esta vez empezó a flotar y se colocó en posición horizontal mientras empezaba a envolverse con una energía plateada.
Acto seguido, se convirtió en un platillo volador giratorio y se dirigió directo hacia el árbol más cercano, atravesando su tronco y derribándolo. Siguió avanzando hasta el siguiente e hizo lo mismo, y también al siguiente, hasta que logró derribar todos los que tuvo a su alcance dentro del área que rodeaba el claro central. Por un azar derribó el árbol donde se encontraba escondido Ariados, forzándolo a saltar para ponerse a salvo, y en el proceso quedó expuesto. Donphan inmediatamente se giró y lo embistió de lleno, antes de aterrizar en el suelo y ponerlo en una posición vulnerable.
- ¡Acabemos con él, Híperrayo!
Lo mejor que podían apostar era por lanzarle un ataque de alto poder para ganar el asalto inicial y tomar la ventaja mientras aún podían. Koga permaneció inmutable y Ariados parecía estar luchando por volver a enderezarse mientras estaba en el piso. Donphan rápidamente terminó de cargar y hubo una gran explosión en el punto de impacto.
Al disiparse el humo, Ash y Donphan vieron que la araña seguía tendida, inmóvil en donde estaba, y el entrenador se permitió sonreír… hasta que "Ariados" desapareció en un estallido de humo y fue reemplazado por un pedazo de tronco.
- ¡¿Qué?!/ ¡Donphan! – exclamaron el entrenador al unísono..
- ¡Pikachu! – gritó Pikachu señalando hacia el campo.
En eso, hubo otro estallido de humo justo detrás de Donphan, y Ariados reapareció justo allí, fijando sus ojos y sus colmillos directo en él. Fue entonces que entendieron lo que había pasado: Ariados utilizó Substituto en el último momento para salvarse del Híperrayo, y ahora estaba en posición para contraatacar.
- Técnica de Substitución completada. Giga Drenado. – ordenó Koga.
Los colmillos de Ariados brillaron de verde antes de clavárselos a Donphan en el cuello, y los dos Pokémon empezaron a brillar con una luz verde mientras la fuerza del Pokémon de Ash era drenada y se transfería al de Koga. Por haber usado el Híperrayo antes, Donphan no pudo moverse para sacudírselo de encima sino hasta después que Ariados ya le había chupado una gran cantidad de su energía. Solo entonces pudo agitarse y mover la trompa para quitarse a su adversario, que ahora estaba más fuerte que nunca por la fuerza que le había quitado con ese ataque, y parecía no haberse saciado y quería más.
- ¡Ataque de Rodada! – gritó Ash en un arranque de desesperación. Donphan empezó a rodar nuevamente de inmediato, acelerando a medida que avanzaba.
- Hilo Tóxico. – ordenó Koga.
Ariados disparó otro chorro de hilo, pero este era mucho más amplio y de color morado, que comenzó a enredarse alrededor de la forma rodante de Donphan, y en cuestión de segundos se fue convirtiendo en una bola púrpura y pegajosa que poco a poco empezó a reducir su velocidad hasta que se detuvo totalmente justo enfrente de Ariados.
- ¡Donphan! – exclamó Ash.
- Aguijón Letal. – ordenó Koga.
El aguijón en la cabeza de Ariados volvió a resplandecer, y la araña salió disparada hacia la bola pegajosa. Pasó como si fuera un rayo, cortando los hilos y haciendo que todo el hilo cayera hecho jirones alrededor de Donphan, que cayó hacia atrás. Intentó levantarse, pero de inmediato su piel tomó un tinte púrpura, evidenciando envenenamiento producto del último ataque.
Ante semejante condición, Ash se percató de que Donphan ya no estaba en condiciones de seguir peleando, y su mano se movió hacia la Pokébola para regresarlo. Ariados ya estaba preparando otro Aguijón Letal, y Ash no sabía si perder la primera ronda o tratar de seguir hasta el final para que Ariados al menos no se fuera limpio.
- ¡Phan, donphan! – gritó el elefante cuando se dio cuenta de lo que intentaba.
- ¿Donphan? – preguntó Ash. – Tú… ¿quieres continuar?
Donphan asintió, y volvió a encarar a Ariados. Al ver su determinación, Ash bajó la mano y decidió apoyarlo en su último esfuerzo. Antes de sucumbir al veneno, al menos tenían que darle algún golpe a Ariados.
- ¡Usa Girobola para volar en círculos! – exclamó Ash.
Donphan nuevamente se enrolló y empezó a volar por todo el campo mientras iba girando. Ariados esquivó el primer ataque de un salto, pero Donphan siguió girando, cada vez abarcando un área más amplia o cerrada dependiendo de a dónde se fuera Ariados. Donphan no era muy veloz sobre sus pies, pero rodando y volando por los aires de ese modo sin duda lo compensaba.
Dicho eso, con cada segundo que pasaba y al seguir usando ese ataque el veneno actuaba más rápido, y seguramente Donphan ahora solo lograba mantenerse en pie por la adrenalina. Por un breve instante, Donphan logró medir bien el arco para girar y golpeó a Ariados, pero resultó ser falso: otra vez un señuelo creado por Substituto, y la araña reapareció encima.
- Esparce Hilo Tóxico a todo el campo. – ordenó Koga.
Ariados levantó la cabeza y empezó a arrojar más chorros de hilo púrpuras, formando una cortina en forma de telaraña que comenzó a caer por todo el campo. Donphan dejó de volar por el campo y aterrizó sobre el hilo pegajoso, mientras más de estos se le pegaban encima todavía más. Donphan trató de quitárselos de encima, pero entre más forcejeaba, más se enredaba, y más actuaba el veneno.
- Aguijón Letal. – ordenó Koga.
La araña volvió a potenciar su aguijón y se disparó de cabeza contra Donphan. Este no pudo más que mirarlo desafiante y se negó a cerrar los ojos mientras aguardaba lo inevitable. Ariados pasó como un relámpago y aterrizó detrás de Donphan, que se quedó de pie por un par de segundos para después desplomarse pesadamente en el suelo.
- ¡Donphan ya no puede continuar! ¡Ariados es el ganador! – declaró el réferi, y al instante el icono de Donphan en el tablero se apagó.
- ¡Regresa, Donphan! – declaró Ash levantando la Pokébola para retornar a su Pokémon caído. – Buen trabajo, ahora descansa.
El entrenador de Pueblo Paleta miró hacia el frente. Koga y Ariados habían peleado bastante bien. Haber abierto la batalla con Donphan había sido una mala decisión de su parte, pero al menos había podido comprobar de lo que era capaz Ariados. Era muy veloz y tenía muchos trucos, aparte de que había dejado el campo de batalla bastante lleno de hilo tóxico que entorpecería el paso. Al menos por ahora, no parecía prudente enfrentarlo con un Pokémon terrestre. Necesitaba un oponente aéreo y veloz.
- ¡Swellow, yo te elijo! – exclamó Ash, arrojando su segunda Pokébola.
- ¡Swellow! – graznó el ave tijera, abriendo sus alas y elevándose al instante.
Koga le echó un vistazo a su siguiente oponente. Pareció considerar por un momento si debía sustituir o no, pero al evaluar a Ariados, decidió que todavía estaba en condición de seguir combatiendo. Además, todavía tenía ases bajo la manga que podía utilizar en su contra. Con un asentimiento, confirmó al réferi que continuaría con él.
- ¡Continúen el combate! – declaró alzando las banderas.
- Ariados, usa Doble Equipo. – ordenó Koga, y al instante la araña empezó de nuevo a multiplicarse por todo el campo.
- ¡Swellow, usa Doble Equipo también!
- ¡Swellow!
El pájaro graznó, y al instante empezaron a aparecer copias suyas alrededor de todo el campo y también en el aire. Ash alcanzó a ver que Koga levantaba las cejas de nuevo, pues por cada copia de Ariados, habían aparecido al menos dos de Swellow. El maestro ninja estaba impresionado, pues no cualquiera era capaz de igualar el Doble Equipo de su Ariados, menos todavía superarlo de esa forma.
- Disparo de Seda, a todos los enemigos.
Ariados chasqueó sus quijadas y empezó a disparar de la boca más hilo pegajoso. A diferencia del ataque tradicional, lo estaba lanzando en pequeñas bolitas que salían rápidamente como balas hacia los clones, dispersándolos rápidamente. En pocos segundos había podido eliminar a varios de ellos, pero seguía sin lograr acertarle al verdadero Swellow, que sin darse cuenta se había ocultado entre el resto y se preparaba para atacar.
- ¡As Aéreo! – gritó Ash.
Graznando desde atrás, Swellow aleteó y salió disparado dejando tras de sí una estela de rayas blancas, desapareciendo antes de chocar contra Ariados y reapareciendo para golpearlo por un lado. La araña se quedó de nuevo volteada patas arriba y Swellow hizo un rizo para continuar con el ataque desde arriba. Ya estaba a punto de ir por el segundo golpe con el As Aéreo.
- Electrotelaraña. – ordenó Koga.
Aún patas arriba y tratando de enderezarse, Ariados estaba muy lejos de estar indefenso, y desde su boca se formó una esfera eléctrica que salió disparada y al impactar contra el pájaro se abrió en una red gigantesca que lo atrapó en una especie de bolsa. El ataque lo tomó por sorpresa, pero en un forcejeo, abrió las alas bruscamente y la rompió, volviendo a liberarse aunque echaba algunas chispas.
- Un ataque eléctrico. – dijo Ash. – Ya veo, se lo estaban guardando bajo la manga.
Efectivamente, Koga era un especialista en Pokémon tipo Veneno, pero también tenía muchos de tipo Insecto, y siendo que los de tipo Volador eran una de sus debilidades naturales, tenía sentido tener alguna contramedida para enfrentarlos. Pero en este caso, los ataques eléctricos era algo que Swellow podía utilizar a su favor para darles una gran sorpresa.
- Aguijón Letal. – ordenó Koga.
- ¡Defiende con Ala de Acero! – gritó a su vez Ash.
El aguijón de la cabeza de Ariados volvió a ponerse brillante antes de salir disparado contra Swellow, cuyas alas adoptaron un revestimiento metálico, y daba un aletazo al frente para desviar la arremetida de Ariados. El aguijón no pudo penetrar el acero y salió despedido hacia el suelo, dejándolo aturdido y listo para otro ataque.
- ¡Ataque Rápido! – exclamó Ash.
Swellow volvió a lanzarse a la carga dejando esta vez tras de sí una estela blanca uniforme, a una velocidad impresionante, y Ariados no alcanzó a reaccionar a tiempo usando Sustituto para evadir el impacto. La velocidad de ataque de Swellow era muy superior a la de Donphan, si bien sus ataques no eran tan poderosos, sí eran bastante precisos y difíciles de evitar. Después de revolcar a Ariados en el suelo, el pájaro volvió a elevarse y encaró a su adversario arácnido de manera desafiante.
- Electrotelaraña, a toda el área. – ordenó Koga. Ariados volvió a formar en su boca la esfera eléctrica, un poco más grande que antes de dispararla contra Swellow.
- ¡Ataque Rápido de frente! – exclamó el moreno, dando un puñetazo hacia adelante.
- ¡Swellow! – Para sorpresa de Koga, Ash no le ordenó a Swellow esquivar el ataque. El pájaro cerró las alas y se lanzó en picada directo hacia la esfera eléctrica, reventándola con el pico antes de que esta se abriera en una telaraña. Chispas volaron por todo el campo y Swellow volvió a golpear a Ariados con fuerza, despegando nuevamente hacia el cielo y dándose la vuelta para venir de nuevo.
- Impresionante… nunca vi a un Pokémon Volador que soportara de ese modo los ataques eléctricos. – murmuró el ninja. – Pero debe tener algún límite. Ariados, Hilo Tóxico.
- ¡Doble Equipo!
Antes de que Ariados pudiera arrojar sus hilos venenosos, Swellow ya se había empezado a multiplicar por el campo otra vez. Igual que antes, a pesar de haber podido eliminar a un gran número de clones no lograba dar con el real, que se ocultaba entre ellos buscando un ángulo ciego para poder atacarlo, y de nuevo se posicionó por detrás. No obstante, esta vez Koga sí se anticipó a ello y dio una orden preventiva con un sello de manos para que Ariados lo viera.
- Sustituto, ahora. – ordenó, y Ariados inmediatamente se vio cubierto por una capa blanca justo antes que Swellow lo golpeara.
En otro "puf" de humo, Swellow terminó golpeando un tronco, pero siguió volando de largo para dar una vuelta en U y tomar una vista panorámica del campo, desde donde vio que Ariados volvía a reaparecer en uno de los árboles.
- Hilo Tóxico, en fuego rápido. – le ordenó Koga.
Al instante, Ariados comenzó a dispararle a Swellow ráfagas de hilo púrpura de la misma forma como lo había hecho con el Disparo de Seda, más rápido todavía incluso, así que hasta con su velocidad tendría problemas para esquivarlos.
- ¡Viento Afín! – exclamó Ash.
O eso era lo que Koga creía: Swellow aleteó y creó una corriente de viento ascendente que le hizo incrementar su ya de por sí gran velocidad y aumentar las acciones evasivas. La expresión de Koga, hasta ese momento inmutable, pronto comenzó a tornarse ligeramente enfurruñada al ver lo formidable de su adversario. El pájaro maniobró hábilmente entre los hilos venenosos sin dejar que siquiera le rozaran las plumas, y al verse sin más alternativa, Koga decidió intentar su otra carta.
- Electrotelaraña.
Mientras Ariados iba cargando de nuevo la esfera eléctrica, Ash y Swellow intercambiaron una mirada fugaz. El entrenador hizo solo un gesto con la cabeza que le indicó al pájaro que sabía lo que tenía que hacer. Segundos después, Ariados empezó a disparar esferas eléctricas una tras otra, cada vez más grandes para cubrir más área. Pero igual que antes, Swellow no las esquivó, sino que se lanzó de frente contra ellas, haciendo total contacto con las redes eléctricas, y reventándolas a pura fuerza.
Y entonces ocurrió lo impensable: al atravesar la tercera red eléctrica, toda la energía de esta comenzó a fundirse con el cuerpo de Swellow, haciendo que el pájaro adoptase una cobertura completamente dorada y que lanzaba relámpagos a su alrededor. La multitud dejó salir un grito ahogado, y hasta el propio Koga se sorprendió, de manera mucho más notoria.
- ¿Cómo…? ¿Qué está sucediendo?
- ¡Eso es, Swellow! – gritó Ash, apretando los puños emocionado. – ¡Ahora, usa Ataque Rápido!
- ¡Swellow!
Cuando Koga se dio cuenta de lo que había sucedido, su primer pensamiento fue que en vez de Ataque Rápido tal vez debería llamarse "Ataque Relámpago", porque Swellow voló tan rápido que ni siquiera lo vieron venir, con una literal velocidad del rayo. Las chispas que aparecieron en Ariados evidenciaron que el ataque había hecho además daño eléctrico.
- ¡Asalto de As Aéreo, a toda velocidad! – gritó Ash.
- ¡Ariados, Hilo Tóxico! – gritó Koga, por primera vez en el encuentro alzando la voz.
Ariados disparó el chorro de hilo, pero cuando este hizo contacto, se disolvió en medio de las chispas. Swellow continuó indetenible y comenzó a golpear repetidamente a Ariados. Lo que fuera esa extraña armadura eléctrica, no solo potenciaba sus ataques, sino que incrementaba su velocidad al grado de que era casi imposible seguirlo para el ojo humano.
- Giga Drenado a distancia. – ordenó Koga después de calmarse.
Evidentemente, luego de ver el efecto que tuvo en el Hilo Tóxico, Koga no quiso arriesgarse a hacer ese ataque a quemarropa y trató de ejecutarlo a distancia. Las quijadas de Ariados brillaron de verde y soltaron unos hilos de energía que volaron hacia Swellow, con la esperanza de recuperar al menos algo de la energía perdida durante el último asalto. Ash sin embargo, se anticipó a ello, y le ordenó al pájaro usar Ala de Acero para protegerse. Los hilos chocaron contra el ala metálica y se disolvieron antes de poder succionar algo de la energía de Swellow, que quedó libre para continuar con su ataque.
- ¡Ave Brava, termínalo!
- ¡Ariados, Aguijón Letal!
El pájaro ascendió tan alto como pudo y salió disparado a toda velocidad a la araña. En un último arranque de desesperación, Ariados se lanzó de frente con su aguijón para golpear a Swellow y al menos infligirle algún daño antes de caer, pero igualmente resultó inefectivo contra la armadura eléctrica, y Swellow le ganó en el choque sin ningún problema. La araña se revolcó en el suelo, mientras Swellow seguía volando, echando algunas chispas rojas por el daño de retroceso, pero más allá de eso no pareció sufrir mayores consecuencias.
- ¡Ariados no puede continuar, Swellow es el ganador! – declaró el réferi.
El icono de Ariados se apagó al instante, y Ash comenzó a celebrar. Ahora las tablas estaban parejas y la desventaja inicial sufrida había desaparecido. Koga por su parte, meditó profundamente antes de decidir quién sería el mejor adversario para enfrentarse a Swellow. Después de un rato de pensarlo, tomó su siguiente Pokébola y la arrojó.
- ¡Yo elijo a Crobat! – declaró el ninja.
- ¡Crobat! – El murciélago de cuatro alas púrpura apareció en el aire, y se elevó hasta ponerse al mismo nivel que Swellow, mientras se encendía su icono en el tablero. El réferi instantáneamente levantó las banderas y la batalla se reanudó.
- ¡Swellow, usa Ataque Rápido! – ordenó Ash.
Swellow salió disparado a toda velocidad hacia Crobat, que permaneció estático en su lugar, como si no le importase esquivar. Koga, sin embargo estaba esperando el momento indicado para ejecutar su contraataque, arriesgándose a ver si funcionaba como esperaba que lo hiciera.
- Mímica.
Con un breve chirrido, los ojos de Crobat se iluminaron brevemente, y para sorpresa de todos, especialmente de Ash y Swellow, Crobat salió disparado de la misma forma contra el pájaro, pero no solo imitando el ataque rápido, sino también el efecto eléctrico de la armadura. Los dos se encontraron frente a frente y chocaron generando una bola de rayos de electricidad que explotó con fuerza y los hizo salir despedidos hacia atrás, echando chispas.
- Como lo imaginé. – declaró Koga. – Podemos usar ese ataque a nuestro favor. Aire Cortante.
- ¡Tajo Aéreo! – replicó a su vez Ash.
Crobat comenzó a aletear rápidamente mientras disparaba pequeñas cuchillas en forma de shuriken contra Swellow, que respondió con un solo aletazo fuerte para mandarle una cuchilla solitaria más grande. Crobat consiguió esquivar el ataque sin mucho problema, pero a diferencia de Swellow pudo continuar presionando y aunque el pájaro logró esquivar algunas, otras lograron hacerle mella, si bien la armadura eléctrica reducía el daño que le propinaban.
A los pocos segundos, la velocidad del Viento Afín de Swellow se desvaneció, y los dos quedaron más o menos igualados en movilidad. Swellow seguía siendo el más rápido de los dos, pero Crobat lograba anticiparse de por donde lo iban a atacar y reaccionaba anticipadamente para evitar los golpes, o en caso de no poder hacerlo, replicar con el ataque copiado con Mímica para que al menos su oponente no se fuera limpio del encontronazo.
- ¡Ataque Rápido! – ordenó Ash.
- Guardia Rápida y contraataca. – replicó Koga.
Swellow salió disparado dejando una estela eléctrica a toda velocidad. Sin embargo, Crobat emitió un aura roja que luego se expandió frente a él para formar una barrera. Por un breve instante alcanzó a ver la sorpresa en los ojos de Swellow antes de que chocara contra el muro y saliera repelido hacia atrás. En cuanto lo hizo, la barrera se desvaneció y Crobat ejecutó un rizo en el aire antes de ejecutar un Ataque Rápido electrificado, logrando esta vez infligirle más el daño de choque a su oponente. Swellow comenzó a caer, pero justo antes de chocar contra el suelo volvió a desplegar las alas y a ganar altitud nuevamente hasta ponerse al nivel de Crobat.
- Aire Cortante. – ordenó Koga.
- ¡Bat, bat, bat!
- ¡Ala de Acero y empieza a girar! – exclamó a su vez Ash.
- ¡Swellow!
Crobat comenzó a aletear furiosamente, volviendo a arrojarle a Swellow una ráfaga de shurikens de viento. El pájaro revistió sus alas de energía metálica mientras comenzaba a volar hacia su adversario. Una vez que ganó suficiente velocidad empezó a girar sobre sí mismo, pero con las alas extendidas para repeler los proyectiles de su adversario.
- Defensa de Veneno Cruzado.
En un impresionante despliegue de fuerza, y usando sus alas secundarias para permanecer en el aire. Crobat usó las primarias para revestirlas en energía tóxica de color púrpura, creando una X de energía del mismo color para interceptar el asalto giratorio de Swellow. Aunque mitigó el impacto, logró hacerlo retroceder un poco, y Ash decidió aprovechar de proseguir el asalto como pudo.
- ¡Continúa, Swellow, usa As Aéreo!
Swellow graznó y se lanzó de nuevo para embestir a Crobat, pero este se mantuvo con su defensa de Veneno Cruzado al frente para interceptar la embestida de su adversario. Aunque no lograba evitar el daño, conseguía al menos reducirlo y a cada segundo que pasaba, Swellow iba perdiendo fuerza y velocidad en sus ataques.
Koga ya se había percatado de ello, y estaba deliberadamente jugando a tratar de agotar a Swellow. Había sospechado que su armadura eléctrica tenía un límite, y estaba tratando de forzarlo hacia él. Además, a pesar de su apariencia, Crobat estaba hecho para el aguante y soportar el daño, así que incluso aunque Swellow lograra conectar algunos golpes de suerte, podría devolvérselos y hasta con intereses.
Entretanto, en su lado del campo Ash mantenía sus puños apretados. La Armadura Trueno de Swellow era una excelente medida para hacerle frente a los oponentes cuando usaran ataques eléctricos contra ellos, lo que lo hacía perfecto para enfrentarlos, pero el incremento de poder era a un precio: un agotamiento total después de utilizarlo, y el desgaste físico para Swellow al mantenerlo se hacía más y más evidente cada vez.
- Cambia a ofensiva. – ordenó Koga. Crobat mantuvo sus alas recubiertas de energía tóxica, y esta vez en lugar de esperarlo se dispuso a atacar a Swellow con ellas.
- ¡Ala de Acero, Swellow! – exclamó a su vez Ash.
Las alas envenenadas del murciélago chocaron contra las alas metálicas del pájaro. Aunque en teoría el ataque de Swellow tenía ventaja de tipo contra el de Crobat, los ataques de este eran tan rápidos y precisos que forzaba a Swellow a mantenerse a la defensiva casi todo el tiempo.
Eventualmente, Crobat logró golpear a Swellow de frente con tanta fuerza que lo hizo retroceder, y con un gesto manual de Koga, salió disparado usando el Ataque Rápido electrizado para rematarlo. Después de eso, las chispas en la armadura eléctrica de Swellow comenzaron a volverse intermitentes.
- Debemos terminarlo ahora. Crobat, elévate para un Ataque Celestial. – declaró Koga.
- ¡Crobat! – Al instante, el Crobat despegó raudo hacia el cielo, alineándose con el sol, quizás de manera intencional de modo que Ash y Swellow se vieron incapaces de mirarlo directamente sin que les diera en los ojos.
Ash observó a su pájaro: las reservas de la Armadura Trueno estaban a punto de llegar a su límite, y una vez que se agotaran, Swellow ya no estaría en condiciones de seguir peleando. Ya lo único que les quedaba era jugarse todo con un último ataque y esperar lo mejor.
- ¡Swellow, usa Ave Brava con todo lo que tengas!
- ¡SWELLOW! – exclamó el pájaro extendiendo las alas una última vez, mientras empezaba a prenderse en llamas azules que se mezclaron con los relámpagos, justo cuando Crobat empezaba a descender en picada hacia ellos.
Al mismo tiempo, Swellow salió disparado como un cohete viviente, creando un pequeño estallido de aire con el arranque. Pájaro y murciélago volaron con la mirada fija cada uno en su objetivo, acercándose más y más al punto de convergencia. Sería una batalla de voluntades, donde prevalecería la más fuerte…
Se produjo un estallido de luz eléctrica en cuanto los dos Pokémon se encontraron uno con el otro, y hubo una gran explosión y humo que forzó a Ash a cubrirse. Cuando pudo ver nuevamente, una silueta se desplomó en el suelo cayendo fuera de la nube de humo. Era Swellow, para su consternación. Pero unos segundos después, otra también cayó en condiciones similares a pocos metros de él, y quedó con sus cuatro alas desparramadas formando una X. El choque de ambos ataques los había dejado fuera de combate a ambos.
- ¡Doble nocaut, ni Swellow ni Crobat son capaces de continuar! – declaró el réferi alzando ambas banderas, y al instante los iconos de ambos Pokémon se apagaron al mismo tiempo.
- ¡Regresa, Swellow! – dijo Ash recuperando a su pájaro. – Buen trabajo, amigo, te ganaste un buen descanso.
Ash miró al frente, mientras Koga retornaba a su Crobat sin decir una palabra, pero hacía un gesto afirmativo que daba a entender que había hecho un buen trabajo. Bien, Swellow al menos había podido equilibrarle la balanza. No había tomado la delantera, pero al menos tampoco estaba en desventaja. Tendría que elegir cuidadosamente al siguiente si quería culminar antes del entretiempo estando al frente.
- ¡Yo elijo a Venomoth! – exclamó el ninja, sacándolo de sus pensamientos.
- ¡Venomoth, venomoth!
La polilla venenosa apareció aleteando sobre el campo, y esparciendo algunas esporas sobre el campo. Ash entrecerró los ojos al verla: parecía ser la misma de cuando era líder de gimnasio, pero se veía más grande y mucho más fuerte.
- Veamos qué harás con esto. – dijo Ash cogiendo su tercera Pokébola. – ¡Incineroar, yo te elijo!
- ¡ROAR! – Al aparecer en el campo, el tigre bípedo lanzó un rugido al cielo, y adoptó una postura de luchador listo para saltar al ring. Koga levantó una ceja ligeramente al verlo, como si le sorprendiera un poco.
- Fuerza Psíquica. – ordenó Koga, para sorpresa de todos, especialmente de Ash.
Para un entrenador normal, iniciar usando un ataque tipo Psíquico contra un Pokémon tipo Oscuro parecía una estupidez. Sin embargo, Venomoth no concentró su ataque en Incineroar, sino en algunos de los trozos de árboles caídos. Empezó a girarlos para que ganaran impulso y se los arrojó a Incineroar, que simplemente se mantuvo dónde estaba esperándolos.
- ¡Colmillo de Fuego! – exclamó Ash.
- ¡ROAARR! – El tigre abrió la boca e hizo aparecer un aura de fuego a su alrededor que tomó la forma de un gran par de mandíbulas de dientes afilados. Estas se cerraron de golpe cuando los árboles llegaron hasta él, convirtiéndolos en trozos de carbón encendido que cayeron a sus lados sin causarle ningún daño. Ash alcanzó a ver que Koga levantaba las cejas más todavía, y decidió aprovechar de empezar con un buen ataque.
- ¡Nitrocarga! – exclamó apuntando hacia el frente.
El felino volvió a rugir y se envolvió en llamas, antes de echarse a correr hacia la polilla. Para ser tan grande, era capaz de correr bastante rápido, pero como siempre, Koga permaneció imperturbable mientras ejecutaba un sello de manos ninja nuevamente.
- Anulación y Doble Rayo.
Los ojos de Venomoth brillaron con una luz azul al fijarse profundamente en los de Incineroar, que se encendieron del mismo color por espacio de un segundo, justo antes que se detuviera en seco en medio de su ataque y sus llamas se apagaran de golpe. En medio de su desconcierto, no pudo hacer nada cuando el insecto disparó un rayo de energía multicolor que lo sacó volando por los aires, aunque logró enderezarse para aterrizar en cuclillas. Al oír el gruñido, el entrenador de Pueblo Paleta supo exactamente lo que Incineroar quería hacer.
- ¡De acuerdo, Incineroar, usa Revancha! – exclamó Ash.
Incineroar volvió a prenderse en llamas, aunque un poco más oscuras, y estas se concentraron mayormente en sus garras. El felino se lanzó hacia su adversario para acuchillarlo sin piedad, aunque Venomoth simplemente empezó a esquivar los golpes subiendo, bajando y girando en varias direcciones. Sin embargo, Incineroar aumentó el ritmo de los ataques poco a poco hasta que logró acertarle uno. Ash aprovechó de presionar con un Colmillo de Fuego que se tragó brevemente a la polilla en las quijadas de fuego.
- Sol Matutino. – declaró Koga, apuntando con los dedos hacia el aire.
- Moth. – Saliendo entre el infierno de llamas, Venomoth voló hacia el sol e inmediatamente tomó la energía para comenzar a sanarse. Todas las marcas de quemaduras que quedaron tras el último ataque comenzaron a sanar en cuestión de segundos, mientras Ash volvía a apretar los dientes.
- Ciclón de Polvo Venenoso. – dijo Koga, apuntando con los dedos al frente.
- ¡Venomoth!
Tomando su distancia, Venomoth empezó a aletear con fuerza dispersando una nube de esporas púrpuras. Pero en vez de solo dejarlas ir, disparó también unas ráfagas de viento para dirigirla de manera más rápida y concentrada hacia Incineroar, teniendo así menos probabilidades de fallar. Ash por su parte en ese momento no pensó: simplemente reaccionó.
- ¡Lariat Oscuro, rápido! – exclamó.
Las garras de Incineroar volvieron a prenderse en llamas oscuras, y justo antes que la ráfaga con esporas venenosas lo golpeara, giró como un tornado repeliendo las esporas lejos de él, hasta que finalmente cesó la ráfaga. Incineroar dejó de girar y miró desafiante a su oponente, mientras Ash exhalaba un suspiro de alivio. Realmente el Lariat Oscuro funcionaba como un Contraescudo improvisado, y sin tener que combinarlo con otros ataques.
El tigre siguió girando hacia donde estaba el insecto, dispersando la nube de esporas tóxicas y golpeándolo con fuerza. Tanto Koga como Venomoth se vieron sorprendidos de lo rápido que se movía Incineroar al girar de ese modo.
- Venomoth, vuelve a elevarte y usa Doble Rayo.
Venomoth empezó a aletear y volvió a colocarse por encima de Incineroar para iniciar un bombardeo aéreo de rayos. En ese instante, hubo el destello que indicaba que la Anulación había desaparecido y que Incineroar podía volver a usar su movimiento.
- ¡Usa Nitrocarga y salta al aire! – exclamó Ash.
Incineroar se prendió en llamas y empezó a correr. Koga se notaba bastante confiado, pues no había forma de que Incineroar lo alcanzara… hasta que pegó un enorme salto y se le puso por encima, y girándose en el aire abrió los brazos para hacerle una plancha devastadora. El tigre se llevó a la polilla consigo, y se estampó en el suelo con una gran explosión que sacudió los árboles del campo de batalla.
- ¡Quizás no podamos volar, pero podemos saltar muy alto! – exclamó el entrenador de Pueblo Paleta. Eso lo había aprendido poniendo a Incineroar a hacer sparring de manera regular con Charizard. – ¡Colmillo de Fuego!
Con otro rugido, Incineroar abrió sus fauces y le clavó los dientes en llamas a Venomoth sin piedad, y si no bastara, comenzó a agitarlo salvajemente antes de soltarlo y arrojarlo lejos contra un árbol. En ese preciso instante, un estallido de fuego rodeó a la polilla, indicando que le acababan de infligir una quemadura. Aunque Koga no dijo nada, Ash alcanzó a ver que su cara se tensaba ligeramente y que lo que acababa de pasar no le agradó en absoluto.
- Vuelve a elevarte y Sol Matutino. – ordenó el ninja.
Venomoth ascendió otra vez y absorbió la luz solar para curarse el daño, aunque las quemaduras seguirían activas y afectándole por el resto de la pelea.
- Fuerza Psíquica a todo el campo.
El aura azul de Venomoth volvió a encenderse, esta vez a máximo poder mientras la polilla comenzaba a levantar todo lo que tenía al alcance: árboles caídos, rocas, y hasta trozos del suelo, haciendo gala de su gran poder psíquico. Los escombros comenzaron a orbitar alrededor de Incineroar, cada vez más y más rápido hasta que finalmente comenzaron a bombardearlo uno tras otro. Aunque pudo esquivar los primeros, poco a poco empezaron a golpear más de cerca y rápido por los puntos ciegos.
Sin embargo, la quemadura infligida se prendió en aquel momento interrumpiendo su concentración, y dándole a Incineroar un momento de respiro para escabullirse. Ash inmediatamente le ordenó lanzarse con otra Nitrocarga, incrementando su velocidad a mitad de la carrera. Venomoth esquivó el ataque inicial, pero Incineroar insistió y empezó a lanzarse con sus garras a tratar de atraparlo. La polilla esquivaba con gran agilidad, y al tomar su distancia, Koga volvió a hacer una señal de manos para indicarle el siguiente contraataque.
- Polvo Venenoso.
Venomoth empezó a esparcir las esporas púrpuras a su alrededor, aunque esta vez no las arrojó con una ráfaga concentrada. En lugar de eso, las concentró en una gran nube encima de todo el lado del campo donde estaba Incineroar, como para asegurarse que no le dejaría ninguna ruta de escape y lo inhalaría sin remedio.
- ¡Prepárate para usar Lariat Oscuro! – gritó Ash.
Sin embargo, ante eso Koga entrecerró los ojos y le hizo una seña silenciosa a Venomoth, justo cuando Incineroar prendía sus garras en llamas oscuras, los ojos de la polilla brillaron de azul, y se fijaron en los del tigre. Solo fue por un segundo, pero eso bastó, y el fuego en las manos de Incineroar se apagó al instante.
- ¡Pero qué…!
- No podrás usar ese movimiento giratorio para dispersarla esta vez. – declaró Koga.
Mientras la nube de Polvo Venenoso descendía sobre el felino de fuego, Ash empezó a mirar por todos lados en busca de algún escape o algo que pudiera usar para contrarrestarla. ¿Podría Incineroar aguantar la respiración hasta que pasara? Ya venía descendiendo y no había forma de que pudieran escapar.
- ¡Usa Nitrocarga y empieza a girar! – exclamó el entrenador.
- ¡ROAR!
A fuerza de tratar de repeler las esporas tóxicas de alguna manera, Incineroar se prendió totalmente en sus llamas normales y empezó a dar vueltas sobre sí mismo. El resultado fue que cuando lo hizo, generó un tornado llameante que al hacer contacto con la nube tóxica, inició una reacción en cadena que hizo que estas comenzaran a detonar, y el humo púrpura rápidamente fue reemplazado por humo negro a raíz de todas las pequeñas pero rápidas explosiones que se propagaron por todo el lugar. De hecho, Venomoth se vio forzado a retroceder para evitar atrapado en el desastre, pero este avanzó demasiado rápido y no alcanzó a irse por completo antes de que algunas de ellas le saltaran encima, y en medio del humo, Incineroar apareció todavía envuelto en la Nitrocarga, saltando para embestirlo. Ya estaba empezando a ponerlo contra las cuerdas y si no se movía rápido, terminaría mal.
- Doble Rayo, con toda la fuerza que puedas. – ordenó el maestro ninja.
Haciendo acopio de fuerzas, Venomoth disparó el Doble Rayo con toda la potencia que pudo imprimir. Incineroar se cubrió con los brazos y trató de aguantarlo, pero era demasiado fuerte y lo hizo retroceder lento pero seguro, haciendo unas trincheras donde apoyaba las garras de sus pies. El tigre luchaba y se esforzaba, pero claramente estaba perdiendo…
Hasta que un estallido de la quemadura de Venomoth interrumpió el ataque, y de inmediato Incineroar tuvo un respiro para echarse a correr y desquitarse con su adversario.
- ¡Revancha, ahora!
- ¡Sol Matutino! – intentó gritar Koga, alzando la voz.
Venomoth trató de curarse el daño de manera preventiva, pero Incineroar fue más rápido, tanto en correr la distancia desde un extremo al otro del campo como en prender en llamas sus dos garras. Acto seguido, saltó hacia su oponente y empezó a girar de la misma manera que con el Lariat Oscuro o con la Nitrocarga que usó antes, convirtiéndose en un bólido de fuego con forma de taladro. El impacto sobre Venomoth fue devastador, y la polilla salió disparada contra la pared opuesta estrellándose fuera del campo de batalla, y desplomándose en el suelo.
Por un momento, luchó por levantarse, pero el resultado fue evidente. La velocidad del impacto giratorio, sumado al efecto adicional de usar Revancha después de haber recibido daño por un ataque enemigo garantizaban que no se levantaría después de eso, aunque Incineroar había quedado bastante agotado tras ese duro asalto. El réferi corrió a verificar e inmediatamente levantó su bandera.
- ¡Venomoth ya no puede continuar, Incineroar es el ganador! ¡Como el miembro del Alto Mando Koga ha perdido a tres Pokémon, pasamos ahora al entretiempo!
- ¡Increíble, fanáticos! ¡Esta batalla está muy reñida! ¡Después de un inicio algo difícil, el retador consigue ponerse a la cabeza! ¿Qué nos aguardará después del entretiempo? ¡No abandonen sus asientos, porque vamos a averiguarlo!
- Buen trabajo, Incineroar. Regresa ahora y toma un descanso. – declaró Ash, observando hacia la dirección del tablero.
La situación estaba tres a dos, y lograba mantenerse con ventaja. Mirando la Pokébola de Incineroar, decidió dejarlo en espera. Quizás con un buen respiro estuviera bien para regresar más tarde, pero por ahora, intentaría mantenerse apegado al plan uno a uno original. Tanto él como Koga tenían todavía tres Pokémon en espera sin revelar, y a diferencia de Lorelei, los videos mostraban equipos mucho más variados e impredecibles, así que no pudo formar un equipo que le diese una ventaja totalmente clara.
Lo mejor que podía esperar era que los que eligió fuesen suficientes para hacerles frente, independientemente de a quiénes utilizara Koga. Y por si las dudas, Incineroar tenía una última carta por jugar en caso de que le tocase tomar el relevo en el ring de nuevo.
Región de Hoenn, Ciudad Petalburg…
No solo en la región de Kalos había gente apoyando a Ash. Aquel día, el matrimonio de los Maple se encontraba viendo con mucha atención el gran evento de la región Kanto. Cuando no estaban siguiendo los avatares de sus hijos, ocasionalmente echaban un vistazo a los del joven que tanto les enseñó e inspiró para convertirse en los entrenadores que eran hoy día.
- En breve regresaremos con la gran conclusión de este emocionante encuentro. ¡No se despeguen de sus asientos que ya volvemos, con el análisis minuto a minuto de esta batalla!
- Es increíble, mira como ha mejorado Ash. – dijo Caroline, abrazando a su esposo.
- Casi no lo reconozco. Pareciera que fue ayer cuando vino por primera vez a este gimnasio. – admitió Norman. – A ese paso podría convertirse en el nuevo campeón.
- ¡Hola, ya llegué! – La pareja inmediatamente se volteó al oír el sonido de la puerta. Esa voz era inconfundible, y de todos modos, la noche pasada les había llamado para decirles que iba a pasar por allí.
- ¡Bienvenido, Max! – dijo Caroline, levantándose para recibirlo con un fuerte abrazo.
La pubertad había hecho maravillas con el hijo menor de los Maple, que ahora estaba casi tan alto como su madre. Aún tenía su pelo azulado peinado igual que antaño, pero había sustituido sus antiguas gafas de nerd por unas protectoras de un azul transparente que le daban un aire más aventurero, y además eran perfectas para cuando había mal tiempo, aunque en ese momento las llevaba encima de la cabeza. Su atuendo consistía en una chaqueta verde oscuro con zapatos a juego, pantalones grises, y una mochila amarilla.
- Hola, mamá. – los saludó. – ¿Qué hay de nuevo? ¿Han tenido noticias de May?
- Llamó esta mañana, dice que quedó de verse con una de sus amigas y no la veremos por un tiempo. – dijo Norman. – Bueno, aunque me dé gusto verte, ambos sabemos que no vienes por placeres, ¿cierto?
- Claro que no, papá. – dijo el chico ajustándose las gafas protectoras. – Vengo listo para ganarme mi quinta medalla de la Liga Hoenn.
- Bueno, no esperes que te lo ponga fácil solo porque somos familia, ya lo sabes. – replicó el padre en tono desafiante.
- Sí, sí, es emocionante y todo. – dijo Caroline, interponiéndose entre ambos antes que empezaran a soltarse chispas entre ellos. – Pero eso puede esperar. Max, ponte cómodo, te traeré algunos bocadillos. Debes de estar hambriento después de tu largo viaje.
Mientras Caroline iba a la cocina por los bocadillos, Max fue a sentarse en el sofá con su padre, viendo el televisor con mucho interés.
- ¿Es el Desafío al Alto Mando? – preguntó.
- Sí, y a que no adivinas quién es el retador. – le dijo Norman.
Las tomas empezaron a mostrar algunos de los momentos importantes de cada batalla. Aunque el Donphan que vio peleando contra el Ariados al principio no le dio ningún indicio, en cuanto vio al Swellow cargado de electricidad dorada que se estrellaba en el aire contra el Crobat supo inmediatamente quién era. Después de todo, ¿a cuántos entrenadores conocía que tuvieran unos de esos Pokémon capaces de hacer eso?
- ¿Es Ash? Supe que este año había ganado la Liga Índigo, ¿de verdad le entró a ese desafío?
- Sí, y esta es su segunda batalla. – dijo Norman. – Ahora es el entretiempo, llegaste a tiempo para ver la conclusión.
- Wow, esto no puedo perdérmelo. – Max se inclinó al frente para ver mejor.
A medida que pasaba el análisis descriptivo de cada asalto, Max se sorprendió de ver cómo había evolucionado el estilo de batallas de su antiguo compañero de viaje. Todavía recordaba la vez que vio la Conferencia Plateada por televisión y cómo su Charizard perdió contra aquel Blaziken. Y ahora, parecía haber tomado una página de aquel encuentro, por la forma en como usó a su Incineroar para derrotar al Venomoth cuando este se le escapaba por los aires. Ash usando la cabeza, casi parecía imposible, aunque podía ver que seguía adaptándose e improvisando bastante bien para salir de aprietos.
- Buen provecho, aquí tienen. – dijo Caroline, trayendo una bandeja con emparedados.
- Gracias. – dijo Max cogiendo uno y comiéndose casi la mitad de un mordisco. – Vaya, esto va a estar bueno. Veamos qué tan fuerte te has vuelto desde la última vez que nos vimos, Ash.
Mientras los Maple veían el análisis y aguardaban que se reanudara la batalla, el hijo menor sintió que lo invadía la emoción. Durante su viaje aprendió mucho de sus experiencias con Ash, y también con su hermana, y tenía muchas ganas de poder enfrentarlo en una batalla. Y más todavía ahora, que lo estaba viendo enfrentarse a entrenadores al nivel de la élite de su región, nada menos.
Algo que siempre se contagiaba, ese espíritu de competencia, y siempre estaba presente sin importar qué tan lejos estuvieran.
Esta historia continuará…
Notas del autor:
Bien, amigos, y aquí lo tenemos, inicia el segundo combate de Ash contra el Alto Mando, en este caso contra Koga. Este está mucho más difícil de hacer ya que me toca hacerlo desde cero, pues en la versión original no existía y no tenía nada como base o que pudiese conservar, pero bueno, creo que al menos esta parte ha valido algo la pena. Falta la otra mitad, veamos cómo se las arregla Ash contra el maestro ninja de los Pokémon Venenosos.
En cuanto a las escenas del principio y el final, las agregué en caso de que el combate me saliera algo corto (y así fue, comparativamente hablando), y en el caso de la primera, ya que no se me ocurría algo diferente que hacer con Ash más que ponerlo a entrenar y prepararse. Ya que en los capítulos pasados le di a Misty su apartado con Lorelei, pensé que sería una buena forma mostrar al resto de los amigos de Ash mientras lo observan desde donde se encuentran. Decidí que les daré a todos su momentito, aunque no me he decidido si con los de Alola los pondré a todos en una sola, o los divido. Bueno, ya veré con calma.
Por si alguien me va a decir algo con la escena final, tengan en cuenta que en el anime no todos los entrenadores arrancan en su región de origen: si recuerdan, Paul compitió en las ligas de Kanto, Johto y Hoenn antes de volver a su natal Sinnoh, así que podemos asumir que Max está haciendo lo mismo. Y también, en los juegos la Medalla de Norman es la quinta que te ganas aunque sea el primer gimnasio al que puedes llegar. Por lo que sabemos, Max podría haber llegado a Hoenn y antes de volver a casa se puso a hacer el viaje y ganarse las medallas, ¿no creen?
Gracias por los reviews a darkdan-sama, leonix644, BRANDON369, Soul Of Demon y RedHood. Puede que tarde un poco en arrancar con la segunda mitad de este combate, ya que tengo otros compromisos y la situación aquí se pone complicada. Ya les digo de nuevo: comenten más, que así se motiva uno a escribir más.
P.D: De nuevo a Juan, pero este es por el oneshot de "¡Yo te elijo! – Desafío por la Medalla Cascada". Solo quisiera decir que no, no tenía forma de saber eras PokéShipper, excepto por ese comentario que hiciste de que "faltó Misty" en el de "Tú eres mi padre, y yo soy tu hijo" (del que por cierto, nunca me diste una explicación). Lamento las molestias, pero de nuevo insistiré en que te crees una cuenta, para poder responderte apropiadamente a tus reviews, ya que lo creas o no, es fastidioso ocupar las notas para esto, y también que hay ocasiones en que prefiero hablar en privado, ¿me entiendes?
