"Todo es relativo, el tiempo y la moral humana"- BrunoAscar.

Bueno, bueno, este capítulo quizás produzca un saboragridulce, pero es para que se debatan en sus mentes jajajaja, ya saben que esperar prosigan:

CALIDEZ

Era primavera, la nieve se derretía en las calles y las plantas retomaban sus coloridas formas, el día comenzó con un sol radiante y una fresca brisa que anunciaban un magnífico día, nada más alejado de lo que realmente ocurriría, una helada cubrió la ciudad ese día y el siguiente a ese también, la nieve no es un gran problema en una urbe donde las máquinas quitan la nieve y los empleados públicos arrojan sal a las aceras para mantenerlas despejadas, en cambio donde se desarrolla los siguientes sucesos es un sitio que aunque no muy lejano si menos prioritario, en las laderas de una montaña aledaña a la ciudad un cálido hogar se hallaba incomunicado por medios motrices con la urbe.

Al abrigo de una chimenea una joven pareja atrincherada entre unas cobijas escuchaban las noticias del clima.

Una joven mujer con abrigo y sombrilla hablaba frente a las cámaras en el centro de la metrópolis -Hoy han caído veinte centímetros de nieve en lo que va del día, se espera que hasta las siete de la tarde hayan caído otros veinte centímetros, las autoridades instan a la población a regresar a su casa antes de que los vehículos se vean inmovilizados por la nieve y dificulten los labores de limpieza de los camiones quitanieves...

-Aaah, grandioso- musita con frustración una muchacha de cabello azul.

-Tranquila Tokaku, al menos así se postergan nuestras obligaciones- recita risueña una chica de cabellera rojiza.

Azuma todavía mirando las noticias dice -Ichinose, deberías poner en orden tus prioridades.

-Tal vez seas tú quién no las tiene claras- refunfuña la pelirroja al levantarse del sillón.

"Diablos, ahora que dije" piensa la peliazul mientras ve subir las escaleras a Haru.

Ichinose sentada en la cama revisa sus fotos en el celular, estaban ellas dos en la mayoría y a excepción de unas tres en las otras Tokaku no sonreía, y solo había una solitaria imagen en la que se estaban besando, eso le remordía el corazón y lo hacía mucho más pues también tenía las fotos de sus amigas con sus respectivas parejas y ellas sí reían en todas y se besaban en la mayoría, ella sabía que no podía pedirle a su novia más alegría o efusividad, pero al menos deseaba que fuera más cariñosa y menos fría, que la abrasase sin que se lo pidiera, que sus bocas se unieran más a menudo y que alguna vez siquiera mostrara interés sexual hacia ella, en la cama cuando estaban juntas se abrazaban, besaban y de eso no pasaba, ni a la parte de desnudarse llegaban, siempre dormían juntas vestidas y no era por la falta de intentos de parte de Haru, que quizás no suplicaba por sexo pero al menos le daba indicios demasiado claros como para ignorarlos o malinterpretarlos, inclusive cuando desnudas en la ducha o bañera se tocaban sus cuerpos parecía que el libido de la peliazul simplemente no se encendía, si ella fuera hombre tal vez pensara que sufre de impotencia pero no era el caso, amaba a una mujer joven y en perfecto estado físico, eso era lo que más tenía confundida a la pelirroja, inclusive Kouko que para ella era más fría y reservada que Tokaku demostraba cierto deseo sexual por su pareja o por el "Equipo Sexy" que siendo sincera consigo mismo las demás chicas también lo demostraban, y también admitía que un par de veces se encontró tocándose con la imagen de las dos chicas en su mente, pero de Azuma ni eso se notaba, claro que seguía con resentimientos contra Isuke aunque eso no quitaba el hecho de que no parecía tener deseo sexual en lo absoluto por nadie ni por su propia novia.

¡Eye of the tiger! se escucha en la habitación y la pantalla del celular muestra la foto de Nio con un saludo militar y sonrisa gatuna -¡Mushi! ¡Mushi!- contesta.

"-Hi, hi- exclama la rubia -Oye, Haru, Sumireko nos invita a una cena, es el aniversario número dos de la marca "Team Sexy", ¿te apetece ir? Puedes traer a ese bloque de hielo que llamas Tokaku."

"Uh, incluso Nio sabe que Tokaku es una frígida, ¿acaso el amor que creí tenerle era solo una ilusión juvenil? Nuestras personalidades no son compatibles, ni siquiera tenemos los mismos gustos."

"-Haru, ¿sigues viva?- dice la rubia al no escuchar respuesta."

-Sí, lo siento me quedé pensando.

"-No hay mucho que pensar, ¿sí o no?- indica Nio con severidad fingida -Pero decir no tiene una consecuencia."

-¿Y cuál sería?- inquiere la pelirroja con una sonrisa recuperando alegría con las ocurrencias de la rubia.

"-Tendrías que enviarme tu pack- responde con una ligera risa."

-¡Nio!- exclama no enojada en su lugar sorprendida, cerró las piernas con una de sus manos en medio y se frotaba excitada, esa broma lasciva por parte de la rubia le demostraba dos cosas, que ella era deseable y de seguro podía encontrar en otra persona las atenciones que Tokaku le negaba.

"-¿Por qué tanto miedo? ya nos hemos visto desnudas, te muestro es fácil- ríe la rubia, a los pocos segundos envía una foto de ella con la blusa levantada y apretando su busto desnudo mientras esboza una provocativa mirada -Haru, dime qué Tokaku no está a lado tuyo- pide tras haber replanteado las consecuencias de sus actos."

Haru con una risa coqueta responde -No- su rostro se enrojece y con un impulso de osadía levanta su buso color vino y baja su sujetador rosa, dejando sus bien proporcionados senos apretados entre las dos prendas, se toma una selfie y la envía al decir -Te la mando porque aunque quisiera ir estoy atrapada por la nieve.

"-¡WOW! ¿Desde cuándo tan audaz Haru?- exclama la rubia -Te ves endemoniadamente sexy, carajo, ¿por qué tuviste que escoger a Tokaku?"

-Ahora yo tampoco lo sé- menciona cabizbaja al reacomodar su vestimenta.

Se escuchó un largo silencio por parte de ambas "-¿Problemas de cama?- terminó preguntando Hashiri."

Ichinose responde con un dejo de frustración -Literalmente no hacemos nada en la cama más que dormir.

"-Uy, eso está mal."

-¿Qué puedo hacer Nio?

"-Desnudate frente a ella si eso no funciona no sé qué podría hacerlo- dicta la rubia con cierto tono irónico."

Haru suspira -No es mala idea, bueno intentaré aquella táctica, cuídate iré a verte cuando la nieve me permita retornar a la ciudad.

"-Aquí te espero para que me cuentes cómo te fue o para darte lo que Tokaku no pudo- sentencia riendo."

-¡Nio!- clama sonrojada.

"-¡Bye! ¡Bye!- cuelga la rubia entre carcajadas."

-Hasta luego- dice Haru convencida de que esas palabras no eran faltas de intención.

La puerta de la recámara se abre y Azuma se asoma agitando los latidos de Ichinose pues está creía que había escuchado su parte de la conversación.

-Haru- inicia la peliazul -Entiendo lo que te pasa, no era mi intención que creyeras que el tiempo que pasó contigo no me llena de alegría, pero sabes que me resulta difícil mostrar mis emociones con actos o palabras- formula acercándose a su pareja -Te prometo hacer mi mejor esfuerzo para demostrarte lo mucho que te amo- dice al inclinarse hacia ella y besarla con suavidad sosteniendo sus mejillas entre las manos acariciándole el rostro, el ritmo cardíaco y el sonrojo de la muchacha se acentuaron de manera provocativa, Tokaku separa sus labios muy sonriente al ver el rostro sorprendido y excitado de Haru -Bajemos, hay una comedia romántica en el canal 52, de esas que te gustan podemos verla juntas.

Haru esboza una brillante sonrisa pensando qué tal vez no sería necesario desnudarse directamente para conseguir lo que deseaba -Claro- responde al incorporarse.

-Magnífico, adelantate, yo llevaré otra cobija, cada segundo que pasa el frío se intensifica.

-Te espero abajo- dijo la pelirroja caminando llena de entusiasmo.

Haru se sentó en el sillón, y al mirar la televisión notó que los créditos de la película que estuviera dando ya se terminaban, quizás cuando la peliazul la encontró pensó que recién iniciaba, Azuma todavía necesitaba aprender sobre romanticismo, pero no era un gran problema seguramente la próxima película era otra de romance pues le había parecido oír sobre un maratón de películas románticas para ese canal.

Tokaku baja las escaleras muy callada con las manos tras la espalda.

Haru con curiosidad indaga -¿Y la cobija?

Azuma suspira con fuerza y de tras su espalda saca el celular de Haru con la foto de ella mostrando sus pechos, el corazón de Ichinose se heló tanto como el ambiente de afuera cuando la peliazul habló por fin –Explícame, ¿por qué le enviaste esta foto a Nio?

Haru incapaz de justificarse tartamudea –No, es…lo que crees, solo… ¿jugábamos?

-Aah, ¿y qué tipo de juego tan entretenido tiene ustedes? Seguro es uno muy inocente –gruñe con evidente sarcasmo –Haru con todo lo que yo creía de ti, pensé que serías incapaz de una traición de este calibre- siguió con su rudo tono y distancia agraviante entre ellas.

Haru muy incómoda y temblando vio un nuevo sentimiento bullir desde el rincón más abismal de su ser y salió como una explosión –¡Cállate! Todo esto es culpa tuya para empezar.

-¿Mía? Tampoco creí que pudieras ser cínica- masculla rabiosa.

Ichinose se puso de pie y exclama –Sabes porque lo hice, porque tú no me deseas, no me tocas, no quieres mi cuerpo…

-Eso no es verdad…

-Claro que lo es, ¿cuándo fue la última vez que deseaste sexualmente a alguien? ¿Puedes responder?

-Y eso qué diablos importa, yo no soy la que engaña a la otra- profiere con ira y confusión.

-No puedes contestar porque nunca lo has sentido- reclama la pelirroja levantándose del sillón –Eres una frígida.

Azuma frunce el ceño -¿A dónde diablos vas?

Haru se coloca su abrigo al decir –Lejos de aquí, al inclemente clima de afuera, seguro está más cálido que tu corazón- se coloca los zapatos y sale de la casa.

-No durarás ni diez minutos fuera- masculla la peliazul.

-Sólo mírame, ya tengo experiencia siendo abrazada por el hielo- espeta la pelirroja al alejarse.

-Increíble, vete, veamos hasta donde llegas- dice Tokaku parada en la puerta, cierra la puerta con rabia, va a la sala, toma el control del televisor, se acomoda en el sillón y cambia los canales, "Haru, me siento decepcionada, de todas las personas tú eras de la que menos pensé que me harías esto, tú con esa cara tan inocente, con tu voz dulce y tu encantadora sonrisa…" la mente de Tokaku se detiene y recapacita su pensar –Que estoy diciendo, maldita rabia mía, Haru no es capaz, tal vez sobredimensiono la situación, solo hay alguien con la respuesta- toma su celular y marca.

"-Mushi, mushi- responde la otra persona".

-Nio, tengo preguntas que hacerte- dice la peliazul con un severo tono.

"-No lo pensé bien al mandar la foto, solo fue un juego, no sé porque me mando otra de vuelta, nunca le he hecho nada, Yuri no me dejaba".

-Silencio, no te entiendo bien, yo solo quiero…espera que dijiste- reacciona la peliazul.

"-Nada."

Azuma no estaba completamente segura de haber escuchado lo que pensó escuchar –Estoy segura que dijiste algo relacionado con Yuri.

"-Bueno sí, Yuri protege mucho a Haru, pero eso ya lo sabes- dice la rubia con nerviosismo."

-Bien trataré de ignorar lo que se supone que significa lo que me dijiste- expresa la peliazul –Entonces me dices que te siguió el juego.

"-Sí, prácticamente, pero creo que sufre de frustración sexual, ¿alguna vez han tenido sexo en los cuatro años de relación que tienen?"

Azuma en silencio tarda en responder –No.

"-Ay vamos, ella es hermosa porque no la tomas entre tus brazos, la besas, desnudas y saboreas su…"

-Suficiente Nio, no necesito saber lo que quieres hacerle a mi novia- reprocha la mujer.

"-Bueno pues hazlo tú- incita la rubia –Si lo haces de seguro ya no necesitará de coquetear con otras."

Azuma genera un gruñido y dice –Jamás espere estar recibiendo consejos de pareja, mucho menos de ti.

"-Aunque no lo creas yo mantengo una relación exitosa de siete años."

-Me dices que Meichi te tocaba desde los doce- señala Azuma con suma seriedad.

"-No se lo comentes a la policía- pide la rubia."

-¿Por qué lo haría? La policía está del lado de Yuri y seguramente me asesinaría si lo hago.

"-No lo creo, ya eres parte de esencial en la vida de Haru- comenta con una ligera risa –A menos que rompan en ese caso no te tendrá piedad."

-Bien, gracias por tu ayuda, y ya no le envíes fotos desnuda a mi novia.

"-No prometo nada- dice la rubia rápidamente al colgar."

-Eh, maldita- espeta la peliazul, se reacomoda en el sillón y mira la hora –Si no regresa en veinte minutos voy por ella.

En e l sofá muy caliente Tokaku miraba "A prueba de todo" –No sé si de encontrarme en la situación sería capaz de comer grasa cruda de foca- mira su celular –Ya ha pasado media hora, mejor voy a buscarla.

Azuma al estar en la puerta con su abrigo la abre y ese preciso instante mira a Haru temblando acercándose a ella.

-Ay, Haru, lo siento, no pensé que tuvieras tanta decisión para irte por más de diez minutos- indica al abrazarla y ayudarla a entrar –Te aseguro que ya iba en busca tuya.

-Cá…llate- murmulla con su rostro pálido y labios morados.

Azuma comienza a desvestir a la pelirroja –Haru, voy a desnudarnos y acurrucarnos junto al fuego, lo aprendí escuchando a Bear Grylls- así lo hizo primero desnudo a Ichinose, la pelirroja estaba demasiado fría y aterrada como para encender su libido ante la situación, Azuma la colocó junto al fuego de la fogata, corrió escaleras arriba por unas mantas gruesas, al regresar Haru se estremecía frotando sus brazos junto al fuego, Azuma procedió a desnudarse, se juntó con Haru, las cubrió a ambas con las cobijas y la abrazó con tanta fuerza que sintió un escalofrío terrible emerger desde su interior –Uyyy, que frío.

Minutos pasaron y el cuerpo de Ichinose ya retomaba su color natural y Tokaku decidió tomar valor para hablar –Haru, hablé, con Nio y no diré que me aclaro la situación pues sabes cómo es ella pero diré que entiendo porque lo hiciste.

-Por tu frialdad- aclara Haru que estaba de espaldas a Tokaku, pero sentía su calor recorriendo su cuerpo, sus senos en su espalda, su respiración en el cuello, sus piernas cubriendo las suyas, sus brazos rodeando su vientre.

-Sí, sí, creo que lo puedo comprender- menciona la peliazul volviendo más íntimo su abrazo –Haru te amo, no sabes cuantas veces he deseado tu cuerpo, que mientras desnudas nos besábamos yo solo quería saborear tu piel, pero no es tan sencillo para mí.

Haru ya con su piel ardiendo por el contacto pero con sus entrañas todavía congeladas acierta a preguntar -¿Por qué?

-Haru, te lo conté, mi primera aproximación a las relaciones sexuales o relaciones amorosas en general no concluyeron nada bien, no me siento segura, mi mente se enardece y mi lascivia se apaga como si me hubiera paseado por la nieve durante una tormenta.

-Estás siendo muy específica, ¿acaso quieres hacerte la graciosa?- menciona la pelirroja.

-Puedes culparme por intentarlo- profiere.

-Sí, y lo haré- dice con un atisbo de diversión.

Azuma sonríe al besar el cuello de Haru y decir –Además, como tú también eres virgen, no quería ser demasiado…

-No soy virgen.

Azuma estupefacta interroga -¿Qué?

-No soy virgen.

"¿Acaso estoy escuchando mal? ¿No puede ser? Haru es Haru, ella es demasiado inocente como para…" -¿No eres virgen?

-No- responde la pelirroja contrayéndose sobre si misma besando los brazos que la envolvían para calmar a la peliazul.

-Pero…pero…nos conocemos desde los 15 y somos pareja desde entonces, y estoy muy segura de que no te he tocado- profiere con absoluta duda.

-No, no he tenido sexo desde que nos conocemos- declara la pelirroja.

-¿O sea que antes sí?- indaga la peliazul molesta y confundida.

Haru solo mueve la cabeza afirmando tal enunciado -¿Entonces, tu primera vez fue a los 14?- indaga Azuma pero Haru no responde -¿13?- seguía sin responder -¿12?

-Sí- susurra la pelirroja en extremo avergonzada.

Tokaku aturdida continua su interrogatorio –Era mayor a ti, ¿verdad?- Haru asiente confirmando aquella duda –Pero quien es tan soez, como para violar el pudor de alguien de…fue Yuri, ¿verdad?

-Sí, pero no fue a la fuerza, yo lo consentí, ¿o creo que lo hice?- menciona abochornada –Es difícil decirlo, ya sabes, todas nuestras habilidades psíquicas, quizás me hizo creer que yo también lo quería, no sé, solo sé que no me resistía cada vez que me acariciaba, levantaba mi falda y su len…

-Suficiente, no quiero escuchar los detalles- espeta la peliazul.

-Perdón.

-Bien, en todo caso eso me trae nuevos conflictos, en su mayoría odio hacia Meichi, como se pudo aprovechar de su propia sobrina y de Nio, al mismo tiempo, no sé, no quiero volver a verla.

-Pero es mi tía, vendrá para Navidad- señala Haru.

-Te desfloro a los doce, Ichinose- reclama Azuma apretando los puños.

Haru se mantiene en silencio unos segundos solo para decir –Sabes que no puedo odiar a nadie, sé que su amor no es convencional pero me ama a su manera retorcida, es mi familia…- Ichinose da un fuerte suspiro –Además cada que me degustaba me llamaba por el nombre de mi madre, creo que ella tiene más traumas que nosotras- indica nerviosa.

-Haru, lo permitiré si ya dejas de contarme tus problemas familiares, creo que me traumaré.

-Está bien.

Tokaku mueve la cabeza desconcertada –Haru, estamos desnudas abrazadas frente a un fuego acogedor, pienso que es el ambiente adecuado, pero me sabrás perdonar si hoy tampoco puedo cumplir con mis funciones como tu pareja.

-Haru entiende bien- la pelirroja se voltea con su mirada brillando con el intenso rosa que le caracteriza y con las mejillas sonrojadas expresa al besar a su novia –Pero déjame cumplir con las mías.

Ichinose masajea el busto de la peliazul mientras irrumpe en su boca con la lengua.

-Haru…- gime la peliazul intentando apartarse, no estaba para nada en el estado de excitación necesario para ello después de las revelaciones de la pelirroja.

-Haru siempre ha sido la parte sumisa, quiero probar como es la otra cara de la moneda- enuncia al besar los senos de la peliazul.

Azuma gime –No, Ichi…- Haru la calla introduciendo sus dedos en la boca –Mmmph.

-Ahora no quiero que hables- susurra lamiendo los pezones, cambiando de un pecho al otro, con su mano por otro lado se movía hacia abajo presionando con suavidad la piel.

-Mmmph- Tokaku sin estar todavía convencida de que le estuviera pasando en realidad lo que veía, experimentaba una nueva sensación recorriendo su piel, un extraño y desconocido cosquilleo comenzó a pulular en torno a cualquier zona que Haru estimulara, el delicioso hormigueo que recorría su ser llegó a su auge cuando los delgados y suaves dedos de la pelirroja llegaron a la entrepierna y separaron la vulva descubriendo la delicada flor rosada -¡Aaaah!- gime Azuma, fue tal el impacto del placer en su organismo que todas sus dudas y temores se desvanecieron como si nunca hubieran existido, con su mente excitada sus músculos se dedicaron a hacer lo que siempre habían deseado, recorrer el cuerpo de Haru, sus dedos trazaron con lentitud y firmeza cada cicatriz que sus yemas tocaban, a pesar de la gran cantidad de marcas en el cuerpo de Ichinose la peliazul no hallaba esto como un inconveniente en realidad su libido se veía aumentar. "Definitivamente tengo un problema, lo revisaré una vez termine con esto."

-¡Aaah!- Ichinose jadea cuando su pareja decidida a participar, sostiene uno de sus senos entre los dedos, además aparta los dedos de la pelirroja con la rodilla, frotando la pierna contra la vulva al hacerlo.

-Haru…-gimotea Tokaku al sentir como su pareja también movía la pierna contra su zona íntima, la calidez del momento, la pasión que burbujeaba en sus núcleos actuaron en conjunto para cuando sus labios se tocaran todo atisbo de control se esfumara al instante, el beso irregular y hambriento les sofocaba con impertinente lujuria, su piel ardía y gotas gruesas de sudor salían por sus poros para aplacar el calor que la fricción de los dos cuerpos producía, poco a poco Haru fue perdiendo la delantera en contra de los instintos de Azuma.

Ichinose genuinamente feliz por el desenvolvimiento de su pareja gime en agradecimiento -¡Kemochi!- Azuma conociendo sólo lo básico sobre la sexualidad decide imitar a Ichinose y procede a saborear el busto de esta, para su sorpresa un sabor agridulce invadió sus papilas, uno que le encantó.

El congelamiento de Haru había desaparecido por completo para ahora ser atormentada por un sofocante calor que irrumpía con ferocidad dentro de ella, sus poros expelían gruesas gotas de sudor, dando un sabor salino a su delicada piel, ese sabor actuó como un afrodisiaco para su compañera, la cual lamía con énfasis sus senos y las cicatrices de su esternón, la temperatura amenazaba con asfixiarlas, la cobija que las arropaba tuvo que ser desecha, quedando sus cuerpos desnudos e inmediatamente se pintaron las llamas danzantes de la chimenea sobre su piel resplandeciente, sus cuerpos entrecruzados se resbalaban entre sí, sus dermis lubricadas con líquido salado y abrumadora lujuria aumentaban su libido, las caricias se esparcieron por todos lados, y los besos frenéticos eran ley, en su reino de placer.

Azuma resuelve que está siendo su primera vez y en aquellas condiciones al menos lo disfrutaría al máximo, su boca deja la parte superior de Haru y se dirige hacia abajo siguiendo la irregular ruta de las cicatrices que cubrían la anatomía de la pelirroja, llega a su premio y lo contempla, rosados pliegues temblorosos, temían al invasor que se acercaba a sus puertas, sin resistir más lo probó, probó el ambrosiano sabor a sal y miel que se desprendía de la vulva de su amada.

-¡Aaah! ¡Tokaku!- gime Haru cuando la lengua de la peliazul se abre paso por la vulva, lamiendo con constancia toda la entrada y el timbre que producía sonidos obscenos cada que lo tocaba -¡Aaha! ¡Kyaa!- el cálido estremecimiento que recorría su organismo la hacía temblar con una lujuriosa sonrisa en su rostro carmesí, Ichinose decidida a participar gimotea entre sus alaridos de goce –Tokaku, yo…quiero probarte… ¡Aaah!

Azuma comprende el pedido de su pareja, mueve su cuerpo hasta que su húmeda vagina queda al alcance de Ichinose pero sin que ella se alejara de su anhelado fruto, ¿Cuántas noches había soñado con probar el néctar que ahora fluía de su amor enloqueciendo sus sentidos e inhibiendo sus pensamientos? Tokaku separó más las piernas de Haru logrando que aquella sabrosa poción destilara con más intensidad, y lo disfrutó, vaya que si lo disfrutó.

Aunque no fuera la primera vez de Haru si era la primera vez que dejaba de actuar de forma pasiva solo recibiendo las caricias y el placer sumisa ante los avances de su amante, ahora no, no, ella quería participar quería degustar el apetecible aroma de otra mujer, admiró la singular hermosura de la intimidad de su amante, su cuerpo se exasperaba deseando probar aquel fantasioso sabor que debería tener el sexo femenino, y cuando su lengua incursionó hacia ese territorio desconocido se perdió en un sinfín de sensaciones quiméricas.

Ambas se degustaban, delirando con su dulzura mientras gemidos ahogados con el licor que desprendía desde sus vientres escapaban por sus gargantas -¡Aaah! ¡Mmmmh! ¡Kyaaa! ¡Uhhh! ¡Aaaah! ¡Oouho! ¡Aah! ¡Ooooh!

El sudor, sus jugos íntimos y saliva se regaban por sus cuerpos hasta la alfombra y ante el cálido fulgor del fuego, estos se secaban dejando una sensación pegajosa en la piel de las chicas.

-¡Kemochi! ¡Kemochi!- jadeaba Haru entre sus pausas para luego seguir lamiendo a su compañera.

-¡Aaah! ¡Haru!- gemía Tokaku sintiendo el fin de su delicioso suplicio.

Sus cuerpos se estremecían ante el calor de la otra y sus acertadas caricias, la sensación se volvía inaguantable para ambas hasta que sus cuerpos llegaron al límite, un impulso eléctrico que desbloqueó todos sus sensores de placer hizo que sus jugos fueran expulsados a gran presión y de sus gargantas un poderoso grito lleno de éxtasis -¡KYAAAAA!

Permanecieron estáticas en sus posiciones, saboreando la increíble agitación de sus cuerpos, jadeaban sonrientes, descansaban con toda su piel caliente y desnuda tocándose al son de sus latidos, cuando Tokaku reunió un poco de energía colocó su rostro enfrente del de Haru y le susurró al besarla –Te amo.

Ichinose sonriente inquiere -¿Eso significa que si podrá venir Yuri para Navidad?

-Ichinose- reclama la peliazul.

Haru solo ríe nerviosa –Perdón- rodea el cuello de la peliazul, la besa apasionadamente y dice –También te amo- Y eso era suficiente para ambas…de momento.

Bien, esto podría ser el fin de todos estos relatos de sublime lujuria pues ya escribí sobre todas las parejas pero todavía tengo ideas, todo depende de ustedes, ¿prosigo o mando este caldo de fornicación y palabras repetidas al olvido? XD:

Bien saludos a todos, y que tengan un agradable día.