"La oscuridad invade mi vida desde que tu luz se alejó"-BRUNOASCAR (Díganme si ya han leído una frase como esa, no vaya ser que tenga Copyright XD)
Bienvenidos de nuevo a otra obscena narración donde los pensamientos más morbosos toman forma de un ardiente sexo lésbico apto solo para hombres y mujeres pervertidas, jajaja, lean y disfruten:
PODER Y PLACER
El poder corrompe, el dinero compra voluntades, el conocimiento abre puertas y la voluntad es imparable, difícil es que alguien pueda tener todo esto pero no imposible, y si una persona logra tenerlo que haría con toda esa influencia sobre el resto, obviamente lo que se le venga en gana, sus más oscuros deseos serían cumplidos y nadie se lo impediría.
Meichi Yuri, telépata poderosa, líder absoluta del submundo japonés, mente estratégica y prodigiosa, y de voluntad férrea, ya lo había conseguido todo ahora solo le tocaba cosechar los frutos y disfrutarlo.
Yuri se hallaba en Moscú en un penthouse disfrutando de un vodka de vainilla mientras observaba la noche moscovita, las luces de los edificios, autos y lámparas, los letreros de neón en los barrios marginales y las enormes pancartas y pantallas que sin cesar emitían propaganda consumista, pero no estaba en Rusia por placer, negocios serios la colocaron en esa suite, ya tenía control total de la yakuza en Japón y en las diversas células de esta misma organización alrededor del mundo, pero la mafia rusa todavía se resistía, todas las otras inclusive las triadas se sometieron ante Yuri y abandonaron sus negocios en Japón, pero no los rusos, no se rendían, no cedían terreno sin pelear y cuando perdían aplicaban su muy conocida y efectiva política de "Tierra Arrasada" quemando todo, dinero, material, infraestructura e información, impidiendo que Meichi recuperara algo después de sus incursiones, esto ya la tenía agotada, no importaba cuantos matara siempre habían más, eran como cucarachas donde había una esperaban cien más para remplazarla, esa noche tuvo una reunión con el líder de la mafia rusa, no llegaron a nada, la reunión terminó en una discusión acalorada y amenazas de muerte como cualquier otra reunión de organizaciones criminales, ella decidió salir para disfrutar del lugar, y los beneficios que le proporcionaba el dinero.
- De acuerdo, ya esperé suficiente, ¿encontraron un buen lugar para divertirse?- inquiere Yuri terminando el vodka de su vaso.
-Pues bien hay este local donde puedes ver rusas esculturales jugar billar desnudas, claro que hay otro precio si desea el "paquete completo"- recita Nio con su tablet.
-Yo encontré este lugar " Плохие девушки (Plokhiye devushki)", se traduce como "Chicas Malas", un centro nocturno con strippers de talla internacional solo por esta semana, y con "espectáculo privado" para todo aquel que pueda pagar el precio- menciona Takechi que pidió acompañarlas porque siempre le gustaba darse una vuelta por Rusia.
-Sí, suena bien- profiere Yuri al levantarse de su sillón.
El par se mira y preguntan al unísono -¿Cuál?
-Ambas, vístanse, tienen treinta minutos hasta que llegue la limusina, usen vestido y nada de ropa interior pienso dar una vuelta por la ciudad haciendo reconocimiento y aprovecharé ese tiempo- formula con una sonrisa ladina y dirigirse a la habitación para cambiarse.
Otoya y Hashiri sintieron un escalofrío por sus espinas tras sus palabras.
-Bien, será una buena noche supongo- menciona Takechi con una sonrisa nerviosa.
Nio temblando expresa -Sin duda solo espero que no se emocione demasiado.
Una suntousa limusina de ocho metros de largo con vidrios polarizados y aprueba de balas transitaba la urbe con mecánica paciencia, un elegante conductor ejercía su profesión con orgullo y agrado, no en todos los trabajos tienes la oportunidad de oír los gemidos de éxtasis que produce una voz femenina en lugar de la radio, sus ganas de tener imágenes eran fuertes pero más lo era su deseo de conservar el empleo así que se conformó con el audio.
En el interior del vehículo en la zona del cliente tres mujeres adultas de exquisita figura disfrutaban del sexo lésbico consensuado.
Nio con un vestido negro corto y con escote estaba recostada sobre su espalda, Yuri lamía la vulva de la rubia, Takechi desnuda debajo de Yuri chupaba el néctar de la castaña, Meichi igual sin vestido movía sus dedos dentro de la vagina de Otoya mientras saboreaba a su protegida.
-¿Cómo...vamos a... ¡Aah!- gime Hashiri al sentir las falanges de Yuri entrar en su vientre.
-¿A saber que buscamos si aquí adentro hacemos de todo menos escudriñar las calles?- expresa Meichi que sentía un cosquilleo erótico en su entrepierna por la lengua de la pelimorada pero ella podía manejar esa sensación para no entrecortarse aunque sus mejillas mostraban lo evidente, disfrutaba del momento -Fácil mi niña, tengo informantes, el chofer se detendrá en un semáforo, uno se acercará y dejará el recado con él, ya vamos dos, faltan tres, no desperciemos más tiempo.
-¡AAAMM!- gimotea la rubia.
-¡UUHH!- jadea Takechi.
Yuri con sus dedos extrae el jugo íntimo de Nio y con su boca lo recolecta deleitando su paladar, lo mismo prosigue a hacer con Otoya, los alaridos y obscenos sonidos provocaban euforia en Meichi, el placer de tener jóvenes mujeres entre sus dedos y el calor que éstas desprendían y brindaban revitalizaba su espíritu para ella la juventud siempre tuvo un sabor dulce.
-Sabroso- enuncia Meichi con un tono lascivo mientras lamía sus dedos bañados en la hidromiel que extrajo del sublime par de fuentes.
Otoya se desliza por debajo de las piernas de Yuri hasta colocarse tras ella y presionar su busto contra la espalda -Meichi, ¿por qué estamos contactando con los informantes del sector?- le pregunta, su lengua repasaba el sensible cuello de la castaña.
-Oh, mmh, simple corazón, por seguridad, podrían haber preparado un atentado ya, por eso doy este paseo para conocer los rumores en la calle- comenta Yuri atrayendo a Nio quien con sus veinte años ahora presentaba una figura generosa y sus tatuajes acentuaban esa sensualidad natural.
-Y si esto era tan peligroso, ¿por qué no vino Diana?- indaga Hashiri al embocar un seno de pezón firme.
-Uhmmm, si la traía me arriesgaba a una crisis diplomática- responde la castaña acariciando la cabellera de la rubia.
Takechi desliza su mano por el abdomen de Meichi hasta que sus dedos llegan a la vulva -¿Y por qué es eso?
-Ouh, ella formaba parte de un grupo terrorista llamado "RAGNAROK" de ahí obtuvo su alias, en fin, ellos robaron tres ojivas nucleares- Yuri no debía decir más para que ellas entendieran.
-¡Wow!- clama Nio.
-Vaya- pronuncia Otoya dejando de tocar a Yuri, pues si que sorprendía aquello -¿Qué hicieron con ellas? No las usaron porque ya nos habríamos enterado todo el mundo, literalmente- indica la pelimorada con razón.
-Las vendieron en el mercado negro- profiere Yuri sonriendo por la actitud cohibida que obtuvieron las chicas.
-¿Cómo lo sabes?- pregunta Nio.
-Yo las compré- dice con una sonrisa de verdadera diversión, la cara de shock del par le encantaba -Porque otro motivo creían que un gran orden de carácter global como lo es la organización a la que pertenecemos todos los Primer me ha permitido campar a mis anchas y tomar control en Japón, solo hay una forma de negociar con ellos, con fuerza absoluta e indebatible- sonríe con superioridad.
Habían cosas que ni siquiera Nio sabía de Yuri, y nadie en el mundo conocía todos los recursos, estratagemas y aliados con los que Meichi contaba excepto ella misma -Oh por favor, quiten ese semblante tan ensimismado, quiero un poco más de acción antes de ir al billar desnudista.
-Bueno, podemos seguir preguntando después- dice Otoya, tomando los senos de Meichi entre sus manos.
Meichi sujeta la cabellera de Nio y la guía hacia su vientre -Eso es mis niñas- jadea al sentir la húmeda boca de su rubia favorita usar la lengua para separar los pliegues carnosos de la vulva y alcanzar la rosada carne.
Takechi frotaba su busto contra la espalda de Yuri, le masajeaba los pechos y lamía la oreja, Otoya pretendía estimular todas las zonas erógenas de la parte superior y que Hashiri se encargara de las de abajo, si le brindaban una buena noche a la castaña era seguro que serían recompensadas y Takechi deseaba algo que solo Yuri podía conseguir, en todo caso la excitación del momento le carcomía los pensamientos, empezó a frotar también su pubis contra la espalda baja de su jefa, dejando fluir una pequeña cantidad de un fluido cálido que intensifica la lujuria de Meichi.
-¡Oh! Eso es bueno, ahora de verdad estoy cachonda- (Bueno ya hacía falta un modismo de España en algún lado).
Yuri tumba a Takechi, separa las piernas de la pelimorada y junta sus vulvas -Esto seguro es mejor que las tijeras que acostumbras- se mofa la castaña moviéndose con paciencia y lentamente subiendo el ritmo.
-¡Oh! ¡Sí! ¡Follame!- gime la pelimorada.
-¡Uhmm! Tú coño es tan jugoso y rico, esto te gusta, ¿verdad? Eres mi pequeña golfa, ¿cierto?- dice la castaña extasiada con la actividad.
-¡Oooh! Sí, sí, soy tu golfa Yuri, hazme todo lo que quieras. ¡Uuumh!
Nio se acerca a la pelimorada para besarla y chupar los senos -¡Ñommy! Sabes a mora, ¿usaste un jabón líquido?
-¡Aaah! No, un baño de...jugo de mora, da vit...taminas a la piel y este to...ono tan rosa que tengo ¡Aaamm!- logra informar la pelimorada en medio de jadeos, con sus dedos ingresa en la vagina de su rubia amiga -Es un tip...que no me molesta com...compartir. ¡UUHH!
-Lo agradezco, ummh- le sonríe Nio sintiendo los hábiles dedos de Takechi moverse en su vagina, estimulando los sensibles vasos sanguíneos.
Meichi observa al par que jugueteaban entre ellas al mismo tiempo que ella frotaba su pubis contra el de Otoya -Podría ha...aber muj...jer más afortunada que yo, uuuh, dos nenas tan ricas a mi dispo...cisión, oouhm, vamos, pongamos más esfuerzo, ya estoy por correrme.
Los movimientos de cadera se hicieron más rápidos, el roce mas fuerte, la excitación más viva y los gemidos -¡SUGOI! ¡KEMOCHI! ¡SIIIIIÍ! ¡AAAAH!- rebosaron de sus gargantas intensificando su deleite.
Yuri sentía palpitar su núcleo -Ya debe estar recogiendo el último recado, pónganse sus vestidos, saldremos a divertirnos- dice y procede a besar con pasión a sus acompañantes.
La limusina se desvió del centro de la urbe y a unos pocos kilómetros de los suburbios, en una mansión de estilo Rococó se detuvo.
-Este no me parece ninguno de los lugares que sugerimos- enuncia Takechi mirando por la ventana.
-Es cierto- concuerda Nio.
-No, pero tiene todo lo que sugirieron- comenta Meichi.
Hombres fornidos se aproximan, abren la puerta y con cordialidad las reciben -Bienvenida Milady- dicen en ruso.
-Gracias, caballeros- Meichi responde en ruso de igual manera, sale del vehículo usando un vestido elegante de color carmín, con un escote en V y largo hasta los tobillos pero con una abertura desde el muslo del lado derecho, unos zapatos negros de tacones que dejaban al descubierto sus dedos y el sobrio pintado de sus uñas, una capa de esmalte transparente y en la punta una fina línea blanca, tal como en sus manos.
Takechi la siguió, su vestido lila sin tirantes era ajustado en el busto y el resto de sus curvas reluciendo su feminidad, más aún cuando desde los muslos ya no la cubría, sus uñas en esmalte negro le daban misterio y sus tacones cerrados color lila junto a su vestido indicaban su efusividad -Esto se ve mejor en persona.
Hashiri con su vestido de escote en X se veía muy apetecible, sus tatuajes y uñas rojos contrastaban entre su blanca piel y lo negro de su vestido, sus tacones negros tenían correas que llegaban hasta la pantorrilla -Ya puedo sentir un cosquilleo en mi piel- menciona al esbozar una sonrisa afilada.
Ingresan por la puerta principal mientras la limusina va al patio trasero.
La recepción adornada con paredes en las que alfombras persas colgaban, una alfombra roja en el piso, cuadros sugerentes pintados al óleo, una recepcionista atendía un escritorio de caoba, detrás una escalera ancha con dos rutas a seguir, izquierda y derecha.
-Bienvenidas, acérquense, pidan lo que buscan y les indicaré a que sector ir por el servicio que necesitan- profiere en ruso con mucha amabilidad -Tenemos hombres jóvenes de mucha vitalidad y maduros con mucha experiencia, o tal vez prefieran lo más cotizado, sementales de enormes proporciones.
-No gracias- responde Yuri con una sonrisa -En realidad busco el toque femenino, me interesa el billar.
-Oh, por supuesto, segunda planta a la derecha, hablen con Rodión, el les mostrará un catálogo de nuestras chicas en ese servicio.
-Se lo agradezco señorita.
-Que tengan una agradable velada.
Yuri y su comitiva subieron las escaleras de escalones de mármol, pasaron a su derecha un grupo de figuras femeninas en vestidos de sirvientas muy provocativas -¡Oh! Sirvientas francesas, diablos, me encanta la oferta de este lugar- profiere Otoya sin despegar la vista de las mujeres.
-Ya las he probado, pero lo del billar no, así que experimentaremos eso esta noche y mañana, u otro día te dejaré jugar con las mozas.
-Suena justo- dice la pelimorada retomando su camino.
En un pasillo amplio un hombre de cabello rubio, unos cuarenta años, de buen aspecto, usaba un tuxedo a lado había una revistera con almanaques etiquetados por categorías -Buenas noches mis bellas damas. ¿En qué las puedo ayudar?
-Buenas noches, deseo un par de chicas que nos den un espectáculo de pool- pide Yuri en su perfecto entonamiento ruso, Takechi y Nio no comprendían las conversaciones pero no necesitaban entender para disfrutar de lo que vendría.
-Desde luego, aquí puede apreciar nuestras ofertas de compañía, sean libres de tomar cualquiera, pero si aceptan una sugerencia hoy tenemos unas polacas de medidas soberbias.
-Me interesa más una rusa, joven, voluptuosa y talvez una negra con buen tumbao.
El hombre lo medita y toma el catálogo ebony y teen -En esta tenemos a Sheyla, 29, Marroquí, su culo es sorprendente y como lo mueve al caminar. ¡Mmm! ¡Mmmm! Por otro lado, Sasha, 18, de Siberia, 124, 63 y 92, una chulada, la ha sorprendido en su primer día, no tendrá experiencia pero una vez la vea en persona no le importará.
-Supongo no tendrá ninguna virgen para estrenar, ¿o sí?
El hombre hace una mueca con su boca -No, lo siento, los fines de mes las traemos y subastamos, todo con su consentimiento claro esta, y la ganancia se divide dependiendo del trato que hayamos pactado.
-Para que la prostitución sea ilegal en Rusia, ustedes tienen montado un gran negocio- acierta a decir Yuri.
-Oh, no, no se confunda mi dama, será ilegal pero forma parte de la cultura, hoteles, clubes nocturnos o burdeles como este trabajan con este modelo de negocio sin contratiempos, solo las que proveen su servicio en las calles suelen tener problemas con la ley, pero solo una pequeña multa, claro que nadie podría eliminar esta forma de vida o hacerle imposible a las chicas dar este labor tan esencial, "En palabras de nuestro bien amado presidente "Putín", las prostitutas rusas son las mejores del mundo".
-Me ha convencido buen hombre, aceptaré sus sugerencias porque habla como un verdadero entendido en el tema. ¿Cuánto me costará?
El hombre sonríe -Dos mil rublos por chica, si solo las quieren ver jugar, si lo que desea es el servicio completo pues el precio normal es cuatro mil, pero como esto veo sería una orgía es mil rublos extra por invitado, ¿sabe qué? Por ser ustedes unas damas tan hermosas, que sean 500 por invitado, ahora cuando se trata de una extranjera tenemos un recargo de mil rublos, usted sabe, no es barato un boleto de avión.
-Muy bien, 10 mil rublos serán, ahora como puede ver no tengo nada en mi persona, pero si se acerca a mi chofer con una nota firmada por mí el procederá a pagarle- enuncia Meichi con serenidad.
-Por supuesto- el ruso acerca un papel en blanco y una pluma, Yuri firma y anota el monto, el hombre muy contento le da una llave con un número y dice -Un placer hacer negocios con usted, siga por la izquierda, ahí encontrará su habitación, Sheyla y Sasha irán tan pronto las contacte.
-Muchas gracias- siguió al lugar de encuentro junto a Takechi y Nio que estuvieron en silencio pues de nada servía que dijeran algo.
-Entonces, Sheyla y Sasha, sus fotos eran exquisitas- formula Otoya sobando sus manos.
Nio abrazando a Yuri por la cintura dice -Vaya, nos toman muy bien a pesar de ser lesbianas.
-Somos bellas querida, el sexo lésbico es el mejor y más hermoso, además el dinero hace que miren en otra dirección- aclara la castaña también abrazándola, entrega las llaves a Takechi y esta les abre la puerta.
Había una buena iluminación, lámparas colgantes con forma de hojas, una mesa de billar de color verde, varios tacos colgados en un costado, espejos grandes de lado y lado de la habitación, tres sofás largos alrededor de la mesa con mesitas de noche a lado de ellos.
Takechi se lanza sobre un sillón -Muy cómodo- se acerca a la mesita de noche y la abre por curiosidad -¡Uy! Juguetes- silba la pelimorada sacando unas bolitas unidas por una cuerda.
-No linda, esta noche nada de juguetes, quiero probar la habilidad oral de estas chicas- indica Yuri con una sonrisa ladina.
-De acuerdo- masculla Otoya guardando el objeto.
Yuri y Nio tomaron asiento junto a ella, la puerta se abrió y el par que solicitaron ingresó, Sasha era alta a pesar de que no usaba calzado alguno bien podían decir que medía entre el metro ochenta y cinco o metro noventa, su piel era blanca, su cabello castaño, su desnudez era exquisita, su rostro joven y angelical sonrisa de inmediato lograron humedecer al trío sentado frente a ella; Sheyla, de tal vez 20 centímetros menos que la rusa no se quedaba atrás, de rostro amable, labios gruesos, cabello rizado y largo, piernas sublimes, trasero apetecible, una piel de un oscuro precioso, su pudor sin nada que lo cubriera fomentó el ardor creciente en el sexo de las que la presenciaban.
-¡Kami-sama¡ Las fotos no hacían justicia. ¡Mmmm! ¡Rico!- exclama Otoya relamiéndose desde el sofá.
-Concuerdo- indica Nio con sus ojos brillando.
-Recuérdenme darle una propina a Rodión- expresa Yuri levantándose del sillón.
-Oh, vaya, no pensé que un grupo de mujeres tan hermosas necesitaría pagar por la compañía de otras- profiere Sheyla en un inglés fluido, ella no hablaba ruso ni japonés pero sabía que el inglés era internacionalmente conocido.
Yuri sonriente se les acerca -No pagaría por cualquier mujer, mi diosa de ébano- profiere deslizando su mano por el esternón hasta el hombro.
-No tan rápido, belleza del sol naciente, el servicio completo consta de al menos una ronda en la mesa, ustedes pueden o no participar, es su decisión- proclama la hermosa mujer de tez oscura.
Yuri ya al lado de la joven rusa menciona -De acuerdo, si así es como va ser me veo tentada en extremo a acompañarlas en su erótico juego de pool- sus manos se deslizan por la cintura de la rusa, Yuri con sus tacones era un par de centímetros más alta, lo cual implicaba que la chica en realidad no sobrepasaba el metro ochenta y cinco como inicialmente pensó, con seguridad fueron sus largas piernas la que la llevaron a esa estimación errónea -Eres hermosa, ángel de marfil- le susurra en ruso.
La mujer se estremece pero logra decir -Gracias señora, será un placer complacerla esta noche.
-Oh, no preciosa, no me llames señora, me haces sentir vieja, dime Yuri- indica con una sonrisa coqueta.
-Claro, Yuri.
-Ellas son Nio y Otoya, pero por favor sigan con el juego- Meichi se aproxima a sus subordinadas y les dice -Muy bien, fuera vestidos, quiero que ustedes se les unan.
Hashiri y Takechi no dudaron ni un segundo para obedecer, su feminidad al descubierto junto al otro par deleitaban las pupilas de Yuri la cual tomo asiento para observar como esas curvas se movían sin restricción por la habitación y tomaban poses obscenas con solo andar.
Las siguientes interacciones entre las partes expuestas se da en inglés pues es el único idioma en que las cinco mujeres ahí presentes coinciden.
Sasha tomó de la pared un taco de billar -Espero no sea muy injusto, yo juego desde los doce- indica la rusa.
-Bonita no te preocupes al final de este encuentro todas tendremos nuestro premio- comenta Takechi tocando el culo de la chica -¡Mmm! Muy suave 3.
-Amén por eso- proclama Sheyla.
-¿En Marruecos no son la mayoría musulmanes?- inquiere Nio.
-Yo solo nací ahí, casi toda mi vida la he pasado en Alemania- responde mientras coloca tiza en su taco.
-¿Y ya han tenido sexo con una mujer antes?- inquiere Nio tomando su taco.
-Sí un par de veces- responde Sheyla.
-Nunca me han atraído las mujeres, esta será mi primera vez- indica Sasha algo nerviosa.
-Descuida- dice Otoya, se pone de puntillas y besa a la chica -Eso solo fue una provadita de lo que vendrá.
Sasha se toca los labios con sus dedos temblorosos, se sorprendió por lo suave y dulce de su tacto -Me gusta- dice sonriendo.
-Mejor disfruta todo lo que puedas de esta noche, porque dudo que haya otra oportunidad para tí, de en adelante serán solo hombres groseros y con poco tacto, bueno en su mayoría- indica la belleza africana.
-Tendré que hacerme a la idea, necesito el dinero- indica con un tono banal y amargo.
Yuri que sin expresar palabra alguna las observa entendió, la sensualidad y juventud de la chica lograron conmoverla, una mujer joven, y puesto que hablaba inglés era educada no conseguía otro labor más que ese y estaría sometida a un trato deprimente el resto de su existencia que bien podía ser larga o no, ella no tenía forma de cambiar el mundo, pero si la potestad para modificar un archipiélago junto a Asia, y definitivamente esto entraría en su reforma social.
Sasha se inclina sobre la mesa, su vulva apretada entre sus generosos muslos la calentaba, el solo pensar que su pudor estaba siendo escrutado la excitaba, la felpa se sentía áspera en su piel desnuda y por encima de todo las miradas lascivas de las mujeres ahí presentes la ponían nerviosa -Aquí va- golpea la formación con la bola blanca sin lograr introducir ninguna.
-Relájate dulzura, nos van a comer de todas formas- profiere Sheyla, ella una mujer ya experimentada no sentía la vergüenza, en su lugar hacía todo lo posible para que sus movimientos se vieran lo más provocativos posibles, abriendo las piernas para que el carnoso chocolate hiciera relucir la rosada flor universal de toda mujer y quedara a la vista hambrienta de su cliente.
-¡Umm!- jadea Meichi que ya sin soportar las delicias frente suyo procedió a estimular su clítoris con la yema de los dedos.
Nio tomando su turno para jugar se sienta en el filo de la mesa, cruza sus piernas y rozando el taco contra su busto ya maduro golpea logrando meter una bola -Vaya, parece que soy buena en esto.
Takechi acariciando la pierna de la rubia le dice -Siempre has sido buena con las manos 3.
-No tanto como tú 3- le responde al colocarle un beso en la mejilla.
Nio se coloca al otro lado de la mesa y tira de nuevo sin lograr meter otra -Bueno ahí acabo mi suerte.
Takechi ocupando su turno para también mostrar lo suyo presiona su busto contra la felpa de la mesa lo cual era innecesario pero sus nalgas fueron bien presentadas en esta postura, su sensual coloración, la redondez bien definida y las caderas amplias promocionaban con experticia la jugosa presea, aunque no ayudó en nada para que anotara puntos.
-Ustedes se ven jóvenes- comenta Sasha -¿Cuántos años tienen?- dobla la espalda para golpear la bola y conseguir su primer punto.
-19- responde Nio apreciando como la piel brilla con la luz como si fuera la estepa rusa durante el amanecer.
-23, recién cumplidos- indica Takechi la cual hacía todo su esfuerzo por no abalanzarse contra aquella hermosa mujer, sus ansias de sangre fueron reprimidas pero el gusto por el acto carnal se vio incrementado por esto.
La rusa ubicándose en una nueva posición para su próximo tiro menciona -Ustedes si que se ven más jóvenes que eso.
-¿Qué puedo decir? Es normal de donde venimos- habla Nio levantando los hombros.
Sasha logra otro punto y sonriendo expresa -Ustedes las japonesas tienen un sex appeal en su mirada y sonrisa, se ven adorables.
Sheyla balanceando sus caderas por alrededor musita -Sí, no todas conseguirán un cuerpo como el suyo pero todas tienen esa carita tan tierna e inocente.
-Gracias y ustedes tienen unos labios carnosos y un trasero, mmm, magnífico, siempre imaginé como sería tener uno así entre mis manos y en contacto con mi piel 3- menciona casi gruñendo la rubia, sus ojos con evidente lascivia no separaban la vista del culo de la negra.
-Diría que eso es racista pero yo lo empecé, así que gracias, y no te preocupes linda hoy sabrás como se siente 3. Grrrr- profiere Sheyla con picardía.
Yuri que desde el sofá disfrutaba de la interacción del cuarteto desnudo frente a ella con sus dedos dentro de sí misma detiene su autosatisfacción para escuchar un pequeño barullo en el exterior, se levantó y con una mirada severa se acercó a la puerta, las mujeres ahí presentes perciben el cambio de humor en Meichi y observan como esta apega el oído contra la puerta.
Yuri con un tono irritado dice -Vístanse.
Nio y Otoya recogieron sus vestidos y el otro par tomó unas batas blancas de una de las mesitas de noche.
Unos hombres armados se apresuraban a la habitación de Yuri, ya en el pasillo reducen su marcha y uno de ellos se acerca a la puerta, en cuanto agarra el pomo del interior sale Yuri lo toma del cuello con tal fuerza que terminó soltando su arma, los hombres que cerca estaban fueron aventados lejos con un ademán de Meichi.
-Insulsos- masculla al quebrarle el cuello al hombre que sostenía y soltarlo como si de un muñeco se tratáse , los otros se incorporan y apuntan contra ella y sin pensarlo abrieron fuego hasta que sus cargadores se vaciaron, todos los proyectiles zumbamban estáticos frente a ella -Las abejas obreras...- dice al cambiar la dirección de las balas con un ademán -No pueden atacar a una reina- tensa sus dedos en dirección a ellos y mientras todo ese metal los fulminanaba una sonrisa sádica se formó en su rostro.
Nio y Takechi salieron tras oír los últimos alaridos agónicos.
-Yuri, ¿qué has estado haciendo con Saoi estos años?- inquiere Nio mirando los cuerpos tendidos.
-Mejoras querida, mejoras- dice al seguir hacia las escaleras, tras un par de pasos se detuvo y miró atrás solo sus protegidas la seguían, Sasha y Sheyla impactadas permanecían asomando su cabeza por la puerta -Ustedes, vengan con nosotras.
-¿Por qué haríamos tal cosa?- exclama Sasha espantada, no sabía el tipo de mujer había pedido sus servicios hasta ese instante.
-Porque puedo sacarlas de esta vida- musita con una sonrisa mientras sus ojos brillaban con un rosa espectral.
Las mujeres hipnotizadas con esa mirada fueron incapaces de oponerse o decir algo que no fuera -Sí.
-Nio cúbrenos, como si este fuera nuestro negocio- pide Yuri.
Las cinco mujeres bajaron las escaleras mientras un grupo de hombres subían las escaleras sin siquiera parar a mirarlas, y casi del mismo modo pasaron entre las prostitutas y putos y otros trabajadores no sexuales del lugar.
Al estar en el patio trasero habían seis hombres rodeando la limusina, y el chofer estaba fuera arrodillado.
Meichi con un movimiento de la mano ordena a Hashiri terminar con sus ilusiones.
-Aléjense de mi vehículo- exclama Yuri que sin moverse pero con sus ojos de brillo radiante penetró en el encéfalo de los hombres, una fuerte jaqueca los derribó y tras un par de segundos una hemorragia severa encontró salida por ojos, nariz, boca y oídos de los desafortunados que pensaron cortar la huída de la castaña -Arriba, de regreso al hotel- dice Meichi tomando al conductor por el brazo.
-Por supuesto, gracias Meichi-dono- expresa el hombre, quizás fuera ruso pero fue bien elegido para ser su chofer.
No tuvieron mayores inconvenientes en regresar al lugar, el hotel propiedad de una compañía multinacional de la cual Sumireko era copropietaria estaba fuera del alcance de las manos de la mafia rusa o se arriesgaban a una crisis diplomática internacional.
Yuri subió por el elevador molesta en verdad mientras Sasha y Sheyla eran tranquilizadas por sus chicas.
-¡Aaaaah! ¡Malditos Imbéciles!- grita Yuri, los floreros y otros objetos pequeños se sacuden -¡Hijos de Puta!- ella misma golpea un armario rompiendo la puerta -Lo pagaran caro.
-¡Yuri! Calmada, ya mataste unos doce allá- clama Nio, jamás había visto a Yuri así de descompuesta, por lo general era tranquila, calculadora y casi insensible, esas reuniones con Saoi que ahora le habían dado nuevas habilidades seguramente trastornaron la psique de la castaña.
-Sí, tienes razón- suspira la castaña -Es hora de retomar lo que dejamos pendiente, eso me calmará.
-¿Qué? No podemos hacer eso- replica Sheyla aturdida.
-Oh, claro que sí, tengo un billar en la sección de arriba- profiere con una sonrisa.
-Estás loca- murmulla la mujer.
-No querida, yo pagué por un servicio y pienso obtenerlo- Yuri mira a la Marroquí y sus ojos rosas borraron todo pensamiento propio -¿No estás de acuerdo?
-Sí, Yuri.
-Yuri-sama.
Sheyla abismada con la mirada profiere -Sí, Yuri-sama- sin oposición recibe los labios de la japonesa.
-Tú turno querida- dice al ver a Sasha inmóvil sin entender nada.
-¿Qué es lo que eres?- pregunta aterrada.
Meichi ríe al decir -Soy la solución a todos tus problemas- su mirada se enciende y dice -Ahora ven con mamá.
-Sí, Yuri-sama.
Meichi toma a Sasha y Sheyla de la mano y las lleva a la mesa de billar.
-Bueno, vamos con ellas- profiere Nio sintiendo alivio al ver la personalidad normal de Yuri volver.
-¿Ah? ¿Segura?- dice Takechi.
-Sí, no querrás que use esos ojos contigo, sentirás los orgasmos pero se reduce mucho el placer que sientes, porque bueno su telapatía inhibe ciertos sectores del encéfalo.
-Bueno si lo pones así- expresa y las siguen.
Meichi relajada tras su arranque de ira subía las gradas con sutileza, sus enemigos podían intentar matarla pero no arruinarían su noche.
-Desvístanse- ordena, automáticamente obedecieron inclusive sus propias subordinadas que mucho ánimo no tenían en ese instante pero nadie que la conociera tendría la osadía de oponerse a sus deseos, ni siquiera Nio.
Meichi se toma un momento para respirar profundamente, aprecia el diferente tipo de manjar que cada una le ofrece -Bien, Nio, Otoya suavicen a Sasha se ve algo tensa, la quiero bien mojada cuando vaya por ella, yo me ocupo de Sheyla- como fue dicho fue hecho.
Llevaron a la rusa a un sofá de una plaza, la sentaron y aprovecharon el cuerpo de Sasha para calmar sus agitados corazones, el sabor de la piel, el frío tacto que pronto empezó a desaparecer con sus manos y cuerpos frotándose.
Yuri levanta a Sheyla y la sentó en el borde de la mesa de billar de felpa azul, dio inicio masajeando los senos mientras apegaba todo lo posible sus cuerpos, con su nariz en el cuello de la mujer podía aspirar el perfume de frutos rojos, sentir el calor que emanaba, con su lengua repaso el cuello saboreando el amargo y embriagante sabor del alcohol de un perfume recién aplicado.
Nio se monta sobre la rusa frotando su pubis contra el abdomen de esta, aprieta las generosas tetas y lame el cuello mientras Otoya de rodillas y con la cabeza en medio de las piernas de Sasha saborea la jalea primordial que desprendía de su sexo, la diferencia de tamaño era muy notoria entre la rusa y las dos jóvenes mujeres que se aprovechan de su estado, pero eso nada importaba.
Yuri une su sexo y senos con la negra, sus pezones se erectan, el calor de su vientre se intensifica con cada movimiento, unde sus dedos en la larga y espesa cabellera, reclama sus labios con pasión, moviendo su lengua refrescando sus papilas con ese nuevo dulce, esos labios tan suaves y la húmeda cavidad.
Takechi introdujo sus dedos en Nio mientras también lo hacía con la otra mano dentro de la rusa, la rubia con lentitud se movía tratando de evitar que las falanges de la pelimorada la abandonaran, al mismo tiempo presionaba su nada pequeño busto contra las aún más impresionantes mamas de Sasha.
Yuri recuesta a Sheyla en la felpa de la mesa, le separa las piernas y une sus pubis -¡Aaaah!- gime la castaña ya con impaciencia por sentir el agradable calor de otra mujer, el roce armónico genera una onda de calor que por ósmosis se esparcía desde su vulva al resto de su cuerpo, ubicándose en la postura del misionero sigue frotando sus partes íntimas contra la negra, para ella era tiempo, paulatinamente desvaneció su convincente mirada llena de brillo dejando que las emociones verdaderas y las hormonas que incitaban al placer recobraran el control que les correspondía.
Sheyla dio un fuerte suspiro al sentir con plenitud el placer que Yuri le daba a su cuerpo, el miedo que en un principio la sorprendió fue desplazado por la lujuria y un sentimiento muy extraño de gratitud, por iniciativa propia busca los labios de Meichi -¡Mmm!
En el sofá Sasha ve recobrar sus pensamientos en medio de las caricias placenteras de un par de adorables señoritas de rasgos asiáticos -Kawai- murmura la rusa decidiendo despejar su mente de todo para solo sentir el gozo creciente en su cuerpo, tras aquella experiencia en el burdel necesitaba ser consolada.
-¿Uh? Si sabes unas palabras en japonés- menciona Nio al besar a la rusa.
-¡Mmm! Sí, he visto anime y un poco...de hentai. ¡Ooouh!- gime encantada por los toques de las chicas, sujeta la cabeza de Nio y la acerca a su pecho.
-¡Arigato!- pronuncia la rubia al deleitarse con los muníficos senos que le fueron ofrecidos.
Yuri y Sheyla tomaron la postura 69 y dejaron que sus lenguas tomaran toda la responsabilidad de satisfacer a la otra, entre gemidos sutiles y un sudor profuso el final se acercaba para ellas -¡Aaaaah! ¡Gaaaaah! ¡Ooooh!- los cuerpos convulsionan en una onda de placer y expulsan un cálido licor sabor miel que no dudaron en disfrutar.
Meichi se montó en las caderas de Sheyla y amasando los senos le pregunta -¿Cómo te sientes?
-Bien, Yuri-sama.
El placer que Sasha sentía en su pecho y coño la habían preparado con destreza sorprendente para hacerla gemir - Da! chert poberi! Da!
Nio la acompañó en sus gritos de satisfacción gracias a las manos habilidosas de Otoya -¡Kyaaaaaa! ¡Sugoiiii!
Takechi sonriente acerca su rostro al de las chicas -Bueno ahora denme un poco de cariño- lo hacen, se turnan para besarla con ardiente paciencia.
-Chicas, es mi turno con Sasha, hagan que Sheyla no se sienta sola- pide Yuri bajando de la mesa.
-Sí, eso estaba esperando- comenta Nio que muy animada se bajo de Sasha.
-Sé que nos veremos en otro momento linda, nos divertiremos las dos solas la próxima vez- le susurra y se va no sin antes apretarle un pecho.
Meichi sin perder tiempo pues la rusa ya estaba en ambiente, introdujo sus dedos dentro de ella y fue directo por sus labios, su apresurada pasión cortó la respiración de Sasha que se esforzaba por no cortar el beso que se le antojaba a gloria, la cálida sensación en sus labios, la lengua moviéndose en su boca cortando su respiración y los gemidos que clamaban por salir de su garganta como presente para la mujer que estimula su intimidad -¡Aah! ¡Aah!-jadea Sasha cuando Yuri por fin la deja respirar, agitada pero sonriente mueve su cuerpo ayudando a Meichi a encontrar el punto exacto de quiebre.
Takechi de rodillas chupaba la vulva separando los pliegues oscuros con su lengua llegando a la fuente rosa de néctar divino -¡Oh! ¡Sí!
Hashiri tenía su carnoso pastel de chocolate frente ella, unas nalgas grandes, redondas y suaves al tacto, sus manos estaban sobre esa masa negra y sensual de carne, apretaba y la carne se escurría entre sus dedos, Nio saborea ese chocolate, lame los glúteos, hundió su cara contra esa almohada, metió su mano para alcanzar la puerta trasera, estimular el esfínter y la zona perianal, al mismo tiempo que lamía el coxis -¡Puta! ¡Sí! ¡Aaah!- clama Sheyla babeando en éxtasis.
Yuri hace que Sasha se levante y toma su lugar en el sillón, abre las piernas, la muchacha sabía que hacer, con besos suaves y lentos recorrió las piernas hasta la dulce rosa de polen líquido que debía extraer con su lengua -¡Mmm! ¡Sugoi!
El trío de mujeres pasó su actividad sobre la mesa, Otoya de espaldas en la felpa era consentida de manera sexual por Sheyla que degustaba el zumo de su fruto íntimo -¡Aah! ¡Kemochi!- acicala el. alborotdo cabello de la marroquí para ver como lamía su sexo.
Nio rascaba con sus yemas el interior de la negra buscando el interruptor maestro que encendería la fuente de obscenas aguas, se vio algo sobrepasada por el labor -No te enfríes linda ya vuelvo- pronuncia la rubia al bajar de la mesa e ir a la sección inferior del Penthouse.
Meichi hace que Sasha se coloque alrevés, con la espalda contra el piso alfombrado y la cintura apoyándose en el sofá, Yuri sobre ella separa las piernas con una en el sillón y otra en la alfombra, une sus vulvas y tijerea a la rusa con un movimiento rítmico de vaivén.
-Da! Bol'she! Bol'she! YA khochu yeshche! Dayte mne bol'she!- grita Sasha regodeándose en el acto carnal, su piel quemaba, sus senos le caían en la cara tuvo que sostenerlos con sus propias manos y aprovechó para sobarlos añadiendo más placer a la fornicación.
Nio regresa al lugar con un grueso y largo strapon sujeto en sus caderas.
-¿Pero qué?- clama Takechi al observar ese enorme dildo negro.
-Oh, vaya, es una grande y ancha verga negra 3- silba Sheyla, tomando el objeto entre sus manos -Uy, nena no sabía que tenías tremenda herramienta escondida 3- engulle el falo, Hashiri ayuda a remojar el dildo pistoneando en su boca, Takechi desde atrás incrusta sus falanges en la vagina haciendo más difícil el trabajo de respirar para Sheyla.
Una vez lubricado Nio dice -Baja de ahí, quiero golpear mi pelvis contra ese culo y hundir mi verga en ese coño negro.
Sheyla sonriente obedece mostrándole el trasero y moviéndolo provocativamente dice -Todo tuyo mami, cógeme sin piedad. ¡Grrr!
-Por supuesto- sin más dilación introdujo el falo, lo hundió hasta que se perdió debajo del trasero prominente de la negra, Nio nalguea a la mujer haciendo que el glúteo se sacudiera, y de manera constante mete, saca y golpea ese culo.
-¡Oh! ¡Verga! ¡Oooh!- gimotea Sheyla sintiendo el tamaño que se movía en su vagina -¡Puta! ¡Ooooh! ¡Verga! ¡Oooh!- con dificultad tuvo que continuar estimulando a Otoya pero incapaz de usar su boca por los constantes gemidos y alaridos ocupó sus dedos para sobar el clítoris y cavar en la zona jugosa.
-¡Kemochi! ¡Motto! ¡Motto!- clama Takechi incitando a Sheyla a mejorar sus esfuerzos.
Yuri llegaba a su límite y por los gemidos ahogados de Sasha ella también estaba cercana al orgasmo, solo un poco más de esfuerzo y las barreras que contenían la dopamina se rompen liberando un torrente arrollador que arrastró sus cuerpos a un mar de gozo infinito -¡Daaaaaa! ¡Kemochiiiiii! ¡Aag! ¡Aaah!- la mezcla miscible de sus jugos femeninos se deslizó como agua por un manantial recorriendo el vientre de la rusa con ayuda de la gravedad, mojó su abdomen, senos y rostro, entró en su boca para disfrute del paladar.
El miembro plástico de Nio con rudeza y técnicas de inmersión en profundidad extrajo del cálido abismo su recompensa -¡Aaaaaah! ¡Aaamh! ¡Ouuuh! ¡Haaaa! ¡Haa!- el cuerpo de Sheyla se estremece en el falo y manos de Nio, sus jugos ae derraman por las piernas de ambas goteando hacia la alfombra.
-Oh, faltó el mío- refunfuña Otoya.
Yuri sonriente profiere -Nio, dale placer a Takechi, ahora me encargo sola de nuestras invitadas.
-Uh, esa cosa en mi vagina, auh- masculla la pelimorada no muy segura.
-Ya te he visto recibir algo semejante cuando estabas en Myojo con Haruki- menciona Nio con una sonrisa afilada.
-¿Qué?- expresa Otoya sorprendida -¿Cómo sabes eso?
-Teníamos cámaras en todas las habitaciones.
-Umm, debí suponerlo- resopla la pelimorada haciendo un mohín con su boca -Oye, ¿me viste hacerlo con Sumireko y Banba?
-¿Qué? ¿Cuándo paso eso?- expresa la rubia sorprendida.
-Fue...oh, espera eso fue después de Myojo, lo siento- ríe la pelimorada, empuja a la rubia al sofá y guiando el falo con su mano le dice -Fue algo así. ¡Aaah!
-Me gusta como empieza la historia- Hashiri aprieta el culo de su compañera y chupa los pezones dando un avance rápido al placer que regresaba a tomar posición en Otoya.
En la mesa Sheyla sobre Sasha se abrazaban íntimamente, todo su cuerpo estaba unido por una viscosa película de sudor, sus senos apretados entre sí, piernas entrelazadas, labios unidos que no dejaban escapar un suspiro, Yuri contribuía a tan sexy escena con sus manos que con maestría bombean el hidromiel directo de ambas fuentes y ella con su boca recolectaba tan afrodisíaco jugo -¡Da! ¡Mmmmh! ¡Sí!
El falo que entraba y salía de Takechi con prontitud reactiva los centros de placer y las caricias catalizan la reacción dando como producto un tibio líquido y un espasmo delicioso -¡Kyaaaa! ¡KEMOOOCHIIII!
Meichi y su vasta experiencia no demoraron en encontrar y explotar el punto de beligerante actividad desencadenando una reacción en cadena que empieza en el cerebro e inunda el resto del cuerpo con placer -¡Aaaaah! ¡Uuuuuh! ¡Uuuh! ¡Uah! ¡Iaa!
Yuri satisfecha menciona -Bien, hemos terminado el tentempié, hora del plato fuerte.
-¿Ah?- fue la respuesta general ala aclaración de Meichi.
Las siguientes horas transcurrieron entrr una deleitante fornicación y agudos gemidos de cansancio y exceso de placer, la noche terminó en una cama "king size" donde ahora reposaban 4 bellísimas mujeres.
Yuri desnuda y descalza soportaba la fría noche moscovita mirando la ciudad desde su ventana, era peligroso exponerse de esa manera, los francotiradores rusos eran los mejores del mundo y ella lo sabía por eso antes de llegar contactó y contrató los mejores tiradores de Rusia que no trabajasen para la mafia para que cubrieran el perímetro de su hotel, su batalla con ellos era imposible de ganar, incluso los Primer tenían que respetar la soberanía de los hijos de la Madre Rusia, no ganaría, pero no necesitaba ganarles solo sacarlos de Japón, amenazas no servirían pues ya fueron dicha, tendría que negociar -Puff, no hay otro modo- resopla Yuri -¿Sasha quieres preguntar algo?
La rusa miraba a Meichi con temor pero logro articular -¿Qué será de nosotras?
-Las llevaré a Japón, les daré educación universitaria o dinero para emprender un negocio, eso lo decidirán ustedes- indica con calma sin mirarla siquiera.
Sasha entendió que aquella mujer de poderosa mirada jamás soltaba palabras vacías o engañosas, el engaño era propio de mentes brillantes pero inseguras y Yuri no le temía a nada -¿Cómo podríamos pagarle su generosidad Yuri-sama?- inquiere con anhelo.
-Oh, mi dulce niña- expresa Meichi conmovida por esa inocente pregunta propia de una persona de corazón humilde, se le acerca, levanta la mirada para verla a los ojos, estira su mano para atraerla y tras un cálido beso le dice -Como lo hiciste esta noche, ahora regresa a dormir, voy a salir.
Sasha nerviosa mira el reloj -¿Qué hará? Son casi las tres.
-¿Qué no lo sabes?- expresa Yuri con una sonrisa -A las tres de la mañana es cuando el diablo sale a cazar.
Bueno para aclarar un poco la cronología este suceso ocurre cinco años después de los acontecimientos narrados en "Lirios de Medianoche", Lujuria en este momento es más leída que cualquier otra de mis historias lo que me agrada porque me doy cuenta que no soy el único degenerado del fandom jajajajajaja, y como yo escribo esta historia solo por su apoyo daré a conocer una idea que ronda mi cabeza.
Quiero hacer la continuación de "LMD" pero aquí en Lujuria o una nueva historia pero con el mismo estilo, sin tapujos ni pudor, lleno de narraciones sexuales y violencia detallada, con Yuri y Nio como personajes principales y Otoya, Sumireko, Banba, Suzu y Kouko como secundarias, sin aparición de las otras chicas que como recuerdan rechazaron la oferte de Meichi de participar en sus planes, ¿qué les parece?
Oh y si hay alguien que hable ruso me disculpo por los posibles errores que hayan presenciado, tuve que usar el traductor de Google.
En fin, me despido, besos y abrazos desde Ecuador, tengan una suculenta noche XD.
¡Larga vida al YURI!
