Capítulo 19.
No caigas en el infierno Piccolo.
Piccolo estaba sudando no sabía cómo su técnica más poderosa había sido anulada con tanta facilidad.
Piccolo: ¿Qué diablos has hecho?
Desmond: ¿No te lo había dicho ya? Si quieres respuestas debes golpearme.
Piccolo: Muy bien, en ese caso ¡Prepárate!
Piccolo arremetió contra su enemigo lanzando varios golpes y patadas pero todas eran esquivadas o bloqueadas por su enemigo.
Desmond: ¿Qué pasa? ¿Eso es todo? Solo con esto nunca me ganaras.
Piccolo: Entonces ¿Qué te parece una doble dosis?
Un clon de Piccolo llego a toda velocidad para golpear al espectro por la espalda pero el enemigo alcanzo a levantar la pierna izquierda lo suficiente para bloquear el golpe y devolver al clon contra las rocas de una patada, mientras con sus manos sostenía las de Piccolo y lo lanzaba al aire y luego preparó una pose para lanzar un fuerte ataque.
Piccolo: ¡No te dejaré!
El brazo de Piccolo se estiró hasta alcanzar a sujetar a su enemigo del brazo y volver a toda velocidad a él.
Desmond: (Maldición, es verdad puede estirarse de manera extraña).
Cuando Piccolo llegó a toda velocidad hasta Desmond conectó un potente golpe, pero su puño fue detenido con una sola mano de su adversario.
Piccolo: Toma esto.
Una patada logró golpear el abdomen del espectro y mientras este se dobló del dolor Piccolo junto ambos puños y arremetió con un gran golpe en la espalda. Cuando el espectro golpeo el suelo creó un cráter pero antes de poder pararse una gran ráfaga de ki a corta distancia lo hizo hundirse y transformo el cráter en un hoyo circular muy profundo.
Piccolo: No puedo parar, ahora solo debo acabarlo con todo (Mientras esté a una distancia corta, o conecte mis ataques de ki luego de muchos golpes no puede desvaneces mis ataques).
Mientras Piccolo más bajaba por el hoyo más oscura era. Pero justo cuando se disponía a iluminar con un ataque de ki una patada del espectro lo devolvió a la superficie. Y una vez que salió del hoyo y se encontraba volando por encima del castillo Desmond lo sujetó del tobillo devolviéndolo al área de combate y estrellándolo en el suelo creando un segundo hoyo.
Desmond: "Maldición de la Harpía"
De las palmas de las manos del espectro 2 energías concentradas color negro salieron disparadas a ese nuevo hoyo que creo Piccolo haciéndolo más profundo incluso que el primero.
Desmond: (Pobre, seguro que no se imaginaba la buena visión que tenemos los espectros, al convivir en el inframundo nuestra vista está más que adaptada para la oscuridad y al ocultar mi cosmos ni me viste venir). ¿Ya te moriste?
No hubo respuesta alguna, solo salía humo de ese agujero.
Desmond: Vamos estoy esperando.
El espectro que estaba de brazos cruzados estaba poniendo una cara de molestia, su dedo índice golpeaba su antebrazo mostrando señas de desesperación.
Desmond: Si no sales, voy a entrar a buscarte. Bueno como quieres te voy a haces peda…
Una fuerte patada golpeo la nuca del espectro mandándolo al suelo y haciendo que su casco volara hasta caer por el barranco a lo profundo de las montañas.
Piccolo: Por desgracia para ti, yo también se ocultar mi ki.
Desmond se incorporaba lentamente. Mientras que desde una ventana alguien veía la pelea.
?: La pelea se torna divertida, ese sujeto verde le sacó la ventaja al salir por el otro agujero.
Syr: ¿Te diviertes?
?: ¿Señor Syr? Pensé que estaba en el inframundo con la señorita Pandora y el señor Hades.
Syr: La reunión terminó. Pandora nos dijo que nos retiráramos a nuestros respectivos templos, pero yo mejor regrese al mundo de los vivos para ver si algo nuevo había ocurrido.
?: ¿Hay noticias señor?
Syr: Sí, debemos capturar a una mujer pero la misión es de Grath. ¿Y ese quién es?
?: No lo sabemos, llegó a atacar el castillo y derroto a Gimed, ahora está luchando contra el señor Desmond.
Syr: Desmond es uno de los más fuertes a nuestra disposición, no tiene opción de ganar.
?: Pues la pelea esta algo pareja hasta el momento.
Piccolo lanzó un gran ataque a su enemigo antes de que este pudiera ponerse en pie pero incluso con una rodilla en el suelo el espectro hizo ese movimiento de brazos y el ataque de Piccolo se desvaneció en el aire.
Desmond: "Maldición de la Harpía"
El ataque que el espectro lanzó impacto de lleno en Piccolo atravesando su abdomen y provocando una herida fatal en el namekiano.
Syr: Listo, ya ganó.
Pero en ese momento el cuerpo de Piccolo se desvanecía en el aire.
Desmond: ¿Qué es esto?
Justo detrás del espectro del segundo hoyo salió Piccolo con un Makankosappou totalmente cargado.
Desmond: (Maldición atrás mío, lo que mate solo era un clon).
Piccolo: "Makankosappou"
El ataque de Piccolo fue tan rápido que el espectro solo tuvo tiempo de voltearse un poco para que el rayo no golpeara en una parte vital. Y aunque el espectro fue traspasado el daño no fue mortal, pero si fue suficiente como para dejarlo fuera de combate.
?: ¡Vio eso señor!
Syr: Muy astuto, aun siendo inferior en fuerza, pudo ganar gracias a su inteligencia, muy bien él es uno de los que anda buscando el señor Hades.
Piccolo: Creo que me debes más de una respuesta.
Desmond: ¿De verdad crees que has ganado? Jajaja.
Piccolo: No le veo la gracia, no puedes seguir luchando por lo que sí. He ganado.
Desmond: No hablo de esta pelea estúpido, aunque me hayas ganado no vas a salir de aquí con vida jajaja.
Piccolo: ¿Qué? (Están por todos lados)
Entre las montañas, detrás de las puertas, desde las ventanas del castillo, ojos rojos brillaban con fuerza.
Desmond: Desde el inicio han estado observando la pelea y en cualquier momento van a acabar con tu vida.
Piccolo: (No me queda otra opción más que escapar).
Desmond: Ahora acábenlo.
Decenas de soldados salieron desde todas direcciones para atacar a Piccolo.
Syr: ¡Alto!
Una gran voz se escuchó desde todas direcciones. Y de un momento a otro nadie movía un musculo solo Piccolo que volteaba a todas direcciones para tratar de ubicar esa voz.
Piccolo: (Todos se han detenido, pero no parece que solo estén acatando una orden sus rostros reflejan temor).
De la nada un denso vapor cubrió el campo de batalla y de él la sombra de una persona corpulenta y muy grande se veía acercándose y también se escuchaba el metal sonando con cada uno de sus pasos. Todos los espectros se arrodillaron en ese momento.
Piccolo: ¿Quién es ese?
De la niebla ya se podía distinguir una enorme persona con una imponente armadura con alas acercándose lentamente a Piccolo.
Syr: Felicidades extraño, lograste derrotar a uno de mis hombres más fuertes ¿Quién eres?
Desmond: ¡Señor Syr!
Piccolo: (¿Él es Syr? Parece ser fuerte no puedo confiarme, tal vez pueda segarlo con un Taioken y lograr huir para organizar fuerzas con Goku y Vegeta).
Syr: No vas a contestar, bien te sacaré la información a la fuerza.
Hasta hace un instante Piccolo tenía de frente al enorme espectro hablando con él, pero es un parpadeo el espectro lo estaba sujetando por la boca levantándolo con una solo mano arriba de Cocytos.
Piccolo: (¿Cómo es posible que me atrapara y me trajera hasta acá en nada de tiempo?).
Syr: Ahora entiendes mi poder, no soy como uno de esos sujetos, mi rango es el más alto de entre los espectros de Hades, soy uno de los 3 jueces del inframundo, es decir uno de los 3 más fuertes de los 108 espectros de Hades.
Piccolo: (No tengo posibilidades frente a él, debo escapar).
Syr: No vas a contestar bien te voy a tirar a Cocytos y a disfrutar de tu muerte.
El espectro en lugar de soltar a Piccolo lo lanzó con fuerza por el risco pero no en dirección a Cocytos si no a las paredes rocosas que formaban ese gran cráter que parecía un volcán de luz verde. Piccolo se incrusto en las piedras y mientras levantaba la mirada para ver al espectro, este liberó su cosmos.
Piccolo: (No me lo puedo creer tiene un ki inmenso, es tan fuerte como buu).
Syr: Sorprendido, este no es todo mi poder, pero basta para hacerte frente.
De pronto Piccolo comenzó a levitar en el aire pasando por encima de Cocytos, pero era en contra de su voluntad.
Piccolo: (¿Qué está pasando? Mi cuerpo avanza por si solo).
Desmond llego caminando de forma lenta hasta la orilla del cráter pero manteniendo distancia de Syr.
Desmond: (Está acabado no podrá hacer nada en contra del señor Syr).
Piccolo: Se acercaba cada vez más al juez del infierno.
Unos rayos salieron disparados desde los ojos de Piccolo solo para ser esquivados con un leve movimiento de cuello por parte de Syr. Pero en ese momento ya estando a una distancia más corta del enemigo Piccolo se percató que cada que su cuerpo se movía solo el gran espectro hacía un extraño movimiento de dedos como si estuviera arrastrando algo. Y es entonces que lo sintió algo muy delgado rodeando todo su cuerpo cientos de pequeños hilos lo tenían atrapado y entre más se acercaba a Syr más apretados estaban, hasta el punto de hacerlo sangrar y Piccolo gritaba.
Syr: ¿Qué sucede, eso es todo?
Piccolo: (¿Hilos? Parece que los controla con sus manos, no sé cuándo me ató, pero debo de liberarme lo antes posible).
Syr: Es inútil, solo con moverte y retorcerte no lograras liberarte de mí "Marioneta cósmica"
Piccolo continuaba gritando y tratando de zafarse de la técnica de su adversario pero entre más luchaba más perecía que no podía escapar.
Piccolo: No puedo continuar así.
El namekiano elevo su ki hasta su punto máximo a pesar de que sus energías ya estaban muy mermadas por su combate anterior pero trataba de hacer hasta lo imposible por escapar.
Syr: Entiende no vas a poder escapar por más que lo intentes jajaja.
En otra parte del planeta Artenis y su hijo caminaban rumbo al santuario.
Artenis: Me alegra que por fin puedas tener amigos y vivir tu vida a tu manera sin sentirte tan presionado.
El pequeño bostezo.
Artenis: ¿Quieres que te cargue?
Seraín: ¿Qué? Claro que no.
Artenis: Pareces cansado.
Seraín: Estoy bien.
Artenis: Escucha sé que te enojaste un poco por mi manera de actuar hace rato en la casa de tu amigo pero…
Seraín: No importa, sé que era parte de tu trabajo y solo quiero decirte gracias.
Artenis: De nada. Sé que tu amigo es fuerte, y de verdad espero que pueda proteger a su madre.
Seraín: Papá, es más fuerte que yo y también más rápido, aunque creo que ya te diste cuenta.
Artenis: Aun así tengo un mal presentimiento volvamos al santuario debo de ir a hablar con Athena y debo ir por algo.
Seraín: ¿Ir por algo?
Artenis: Sí, hay cierto objeto en el santuario que debo recoger antes de que algo más pase.
Seraín: Te acompaño (Bostezo de nuevo).
Artenis: ¿Seguro que no quieres que te cargue? Vamos a llegar más rápido si yo te llevo.
Seraín: Que no, ¿Qué edad crees que tengo?
Artenis: Tienes 8.
Seraín: No era una pregunta real, además ya estoy grande.
Artenis: A tu edad yo no tenía ni la mitad de tu fuerza y destreza. Ten la seguridad de que cuando crezcas vas a ser mucho mejor que tu padre, pero parte de un riguroso entrenamiento es también un buen descanso.
Seraín: Un riguroso entrenamiento. Así es, no dejare que Trunks me supere por más tiempo.
Artenis: Ese es la actitud (Aunque parece que no escucho lo del descanso).
Seraín: Papá ya descansaré luego, ahora debemos correr y entrenarme por estas desoladas carreteras, cuando sea de día seguro va a haber muchos carros y no tendremos esta libertad.
De vuelta en el castillo de Hades, Piccolo estaba en una situación crítica.
Syr: De verdad pensaste que podías liberarte de la mejor técnica de ¡Syr de Grifo la estrella celeste de la nobleza!
Los hilos apretaron más y Piccolo grito con más fuerza.
Syr: Ahora arrepiéntete y sufre.
Espectro: Esto es terrible la fuerza de Syr no tiene comparación.
Espectro2: Por algo es reconocido como uno de los 3 jueces del infierno.
Desmond: Cállense idiotas, no me dejan oír al señor Syr.
Syr: Dime algo insecto verde ¿Por qué entraste al castillo? ¿Quisiste ser el héroe? ¿Pensaste que podías acabar con todo tu solo? O es que acaso simplemente eres idiota.
Piccolo: Necesito hablar con tu señor Hades, y tú me llevaras hasta él.
Todos los espectros se quedaron de boca abierta y sorprendidos ante tales palabras incluido Syr.
Syr: ¿Qué?
Piccolo Sujeto los hilos con su mano derecha y empezó a jalarlos hacia él. No le importo que su mano sangrará y se lastimará.
Syr: ¿Qué está haciendo? Es una locura ¿Intenta romper mis hilos? Eso es imposible, se supone que solo un dios puede cortar los hilos. Ni siquiera otro juez del infierno podría liberarse de mi técnica.
Piccolo jalaba los hilos con todas sus fuerzas, pero solo lograba que se hundieran en su mano.
Syr: ¿Que te impulsa a seguir? Lo que estás haciendo es una locura.
Piccolo: Puedo sentirlo.
Syr: ¿Qué?
Piccolo: El ki de Goku, incluso Gohan y hasta el pequeño Trunks. Todas están dando todo de sí, incluso el ki de Vegeta que desapareció deben de estar luchando con todo, como podría yo dejarme derrotar.
Syr: Idiota, todos tus intentos son inservibles. ¿Qué puedes hacer antes un juez del infierno?
Los hilos estaban por cortar la mano de Piccolo pero esta no dejaba de jalarlos, pero al estirar los hilos estos también estaban cortando su brazo izquierdo, pero el namekiano no se detenía.
Syr: Ha perdido la cabeza, solo busca cortarse la mano derecha y el brazo izquierdo, te aseguro que no vas a ganar no importa que hagas.
Ya no podía más con el dolor pero por la cabeza de Piccolo solo pensaba en liberarse de esa técnica para continuar luchando.
Desmond: ¡No es posible!
Syr: No me lo puedo creer, llego a tal extremo solo para ver al señor Hades.
Piccolo había jalado tanto los hilos que corto los dedos de su mano derecha y todo se brazo izquierdo.
Espectro: Ese sujeto está loco.
Al Piccolo librarse de su brazo izquierdo los hilos quedaron flojos y pudo liberarse de la técnica del enemigo.
Piccolo: Bien, me he liberado.
Luego de un grito regenero su brazo y dedos pero se le podía ver tan agitado y cansado.
Syr: (Esto es inaudito, este sujeto es realmente fascinante y va a ser muy útil para el ejercito de Hades, pero de momento debo de derrotarlo) "Onda gigante de plumas"
La técnica de Syr golpeo a Piccolo dejándolo fuera de combate y cayendo a Cocytos.
Desmond: Hasta nunca guerrero verde.
Piccolo: (Gohan, todos, lo siento).
Desmond: Ha caído dentro del abismo de la muerte, solo los espectros que tenemos el permiso de hades podemos pasar por ahí sin morir.
Espectro: ¿Qué es eso?
Desmond: ¡Señor Syr!
El juez del infierno había usado sus alas para volar hasta el fondo del pozo y logro sujetar a Piccolo antes de que cayera dentro y lo devolvió al lugar de la batalla, aunque el namekiano estaba inconsciente.
