Alemania 19?

Han pasado dos años desde que di mi cuerpo por mi hermano en esa última pelea, en la que vencimos a padre, a los homúnculos, donde gritaron mi nombre para que ganara la batalla, la última batalla, la última vez que use alquimia, tantas cosas pasaron en ese momento, pero creo que valió la pena, vi a mi hermano pasar esa puerta, sus ojos al ver que no lo seguiría y como estos se ampliaron cuando le dije que no intentara nada estúpido otra vez.

De verdad me alegro, él debe ser feliz junto a todos, me pregunto cuanto ha crecido, ¿tendrá novia?, ¿será delgado aun?, ¿es feliz? ¿Que habrá hecho cuando me fui?, seguro que les debió contar lo que le dije y aún más seguro que quiso volver a intercambiar su cuerpo, alguien lo debió detener o tal vez callo desmallado.

Pero, ¿Por qué? Porque no morí, como es que termine aquí, yo… es decir, se supone que debía ser un intercambio equivalente, mi cuerpo por el de al, para obtener algo tienes que dar algo del mismo valor, pero donde está la equivalencia en vivir en este mundo, ¿es un regalo? ¿Una condena? Tal vez solo un sueño, no sé si soy real… más bien no sé nada.

Eso fue lo que pensé en cuanto llegue, es el pensamiento que me ha seguido todo este tiempo, ya estaba resignado a un mundo sin alquimia, con sombras de las personas que conocí pero que no me conocen, que son tan parecidos pero a la vez son como alguien más, un ser individual de su otra versión, yo soy una sombra de lo que fui, o bueno yo lo veo así.

Y he buscado la manera de volver, pero no es sencillo si no hay donde empezar, otra vez buscando la respuesta a mis problemas, pero ya no hay prisa, volveré, como le dije al cuerpo de al antes de volver a ser jalado por la puerta, yo volveré por él.

No lo dejare solo ni le causare sufrimiento como cuando éramos pequeños, viviremos una vida normal.

- ¿otra vez en tu mundo Edward?- Ed alzó la cabeza para encontrarse con Heiderich a su lado, este traía en su mano lo que sería su desayuno ese día, no era más que un par de salchichas y huevos pero considerando la situación eso era bastante bueno.

-Solo ha sido un minuto- dijo mirando la comida en lugar de su compañero.

- ten- extendió su mano y dejó el plato frente a Ed quien no tardo en empezar a comer.- y claro que no fue solo un minuto, podría asegurar que si no te llamo la atención se te haría tarde solo pensando en tu loco mundo.

Ed no respondió, siguió comiendo con un pequeño mal sabor de boca por el comentario, y es que no importaba cuanto se esmerara siempre le tomaban por loco, como si su vida no fueran más que disparates sacados de un cuento, al principio no le importaba pero a veces dudaba de haberlo vivido y se preguntaba si es que era verdad, parece ser que heid se dio cuenta de su silencio, pasaba muy a menudo por diferentes razones.

- hoy parece ser que veremos un poco más sobre aerodinámica, no es tu fuerte pero seguro es interesante- mencionó con una sonrisa esperando su reacción.

- sí, interesante... ¿A qué hora es?

Uno podía notar a kilómetros que preferiría el silencio y no tener que pensar en nada incluso dejar de existir un rato si era posible.

- de hecho ya deberíamos salir. ¿Terminaste?

- si- con su último bocado se dirigió a tomar su abrigo café, hacia bastante que tuvo que dejar de usar su ropa tan llamativa, ahora casi todo era café, su chaleco, pantalón y zapatos, solo su camisa era blanca de manga larga, muy cutre y aburrido pero no podía hacer mucho más.

Ambos salieron con sus abrigos, no es que Alphonse tuviera tanto frio pero era mejor prevenir, aunque Ed no contara con la misma suerte, su nueva automail le molestaría bastante si no se abrigaba, y si era nuevo pero no era ni de cerca lo que fue su otro automail, tuvo que hacerlo con lo que tuviera a la mano y no era mucho que se pueda decir, pero era mejor que nada.

- Edward ¿porque no me cuentas un poco sobre tu hogar?

-mmhh- respondió mirando ligeramente a su derecha donde se encontraba su compañero- ¿por qué?

- Solo tengo curiosidad...- dijo no muy convencido, las historias de su compañero eran interesantes pero no es como que se creyera algo de lo que él asegura es verdad, pero hacia feliz a su amigo y eso le bastaba.

- ¿seguro? No quiero aburrirte con mis... Mentiras- contestó haciendo énfasis en la última palabra un poco triste.

- venga, siempre son interesantes, parece que nunca se te acaban

- vale- no muy convencido se puso a pensar- ¿te he contado de la vez que estuvimos por primera ocasión en lior?

- no me suena, creo que no.

- bueno primero tuvimos que pasar por un desierto que estaba entre la estación y el pueblo, fácilmente debieron ser un buen par de horas, no pasaba mucho tiempo antes de que nos tuviéramos que detener porque mi hermano tenía problemas con la arena, en un momento lo perdí de vista y me dio un susto de muerte, resulto que estaba debajo de mí y sujeto mi pierna...

Así paso el camino a la universidad mientras le contaba toda la historia de su encuentro con cornelo, rose, la quimera y todo lo demás, en más de un momento heid estalló de la risa por la historia que le contaban. No se equivocó Ed si tenía un mejor humor aunque aún quedaba su pequeña mirada melancólica, una característica única de él, como si estuviera perdido, solo, a lo mejor sin rumbo.

Heiderich ya había intentado quitarle esa mirada pero nunca le fue posible, y es que él le amaba, le costó admitírselo pero ya no tenía marcha atrás a él le gustaba Edward Elric aun si este era un loco. No es como que se lo hubiera dicho, le daba indirectas pero este no parecía verlas, prefirió mantenerse como su amigo, total si se iba a morir que al menos lo extrañará como amigo.

Para cuando entraron a su aula vieron a otros tres chicos quienes les saludaron, uno de ellos sin soltar el libro que tenía en manos, se sentaron junto a ellos, Edward un poco más lejos, les apreciaba pero era mejor no encariñarse tanto. Pero sus ojos le traicionaron, yendo al libro en las manos de aquel chico sentado cerca de heid. No parecía tener nada nuevo, interesante o al menos útil pero igual su instinto le decía algo y él no lo ignoraría.

- ¿de qué es el libro?- pregunto señalando al dichoso libro rojo.

- ¿esto? Un viejo libro de mi padre, lo encontré mientras limpiábamos, no es tan malo y resulta interesante- él lo observó, no le había contestado lo más importante así que solo espero a que continuara, el pareció entender el mensaje- son varias historias, una de ellas se llama el sabio del este y trata de una ciudad que desapareció en una noche.

Los ojos de Ed no pudieron abrirse más, había una pequeña posibilidad de que fuera coincidencia pero esa era una de las historias de Amestris.

- ¡¿cómo se llama?! - casi grito, una esperanza, pequeña y casi inexistente pero si era posible tenía que intentar.

No solo el chico si no todos lo vieron extrañados, Edward no solía actuar tan efusivamente ni aunque el tema de verdad le interesa.

-bueno, se llama la alquimista de un sueño, un poco cursi pero no veo lo interesante.

Sin decir nada salió del aula, a la mierda la calificación, la asistencia y el profesor él iba a encontrar ese libro.

Ni diez minutos pasaron cuando él ya estaba en la biblioteca de la universidad, la trabajadora que hay se encontraba le miró extrañada pero este igual se acercó a preguntar.

- ¿tiene el libro de la alquimista de un sueño?- pregunto firmemente con unos ojos que hacían parecer que media lo mismo que un oso negro.

La chica se sorprendió ante esto pues nunca espero verlo así, al reaccionar del shock empezó a buscar, en una nota decía que aún le quedaban un par de ejemplares.

-en el tercer estante del fondo de la esquina izquierda - le dio la información para perderlo de vista ni bien terminó de hablar.

Lo encontró fácilmente, tomo uno y lo ojeó, una sonrisa casi felina se puso en sus labios, esta encriptado, tal como sus notas o las de cualquier alquimista, no era garantía pero si era posible no descansaría hasta saber que decía.

Busco un lugar donde pasar desapercibido, nadie pero NADIE lo iba a detener, y no muy lejos de esa esquina se encontró con lo que buscaba, un par de estantes dejaban un hueco lo suficientemente amplio para que quepan hasta tres personas con algo de espacio extra.

Esto era pan comido, entro y comenzó a sacar lo que utilizaría, luego de lo que hizo por el trabajo de Marco esto no era más que un juego.

Palabra a palabra, cada minuto se escuchaba como escribía rápidamente, hojas se agrupaban a un lado y su mano ya debería doler pero no importaba lo estaba consiguiendo, no había duda era alquimia o más bien instrucciones para hacer algo con ella.

La palabra sangre y mundo se repetían, no daba buena espina pero tampoco se echaría para atrás.

Ya no sabía en qué día estaba, fácilmente debió escribir lo equivalente a dos libros de enciclopedia pero ya estaba hecho, era obvio que se trataba de un círculo para volver al otro lado.

Con sus notas en mano se dignó a salir de su escondite, la luz no tardo en segarlo por lo que se le cayó el libro y uso su mano para cubrirse la cara, no tardó mucho en acostumbrarse, volvió al libro y lo llevo a su lugar. Se preguntaba cuanto tiempo estuvo ahí, tal vez al tuviera razón al enojarse con el cuándo no respetaba los horarios de comida y de sueño, podría asegurar dormirse un buen par de veces aunque su memoria no diera para tanto, lo mejor sería ir a casa, tomar un baño y comer algo, luego podría quedar en una especie de coma por un par de horas.

Cuando paso junto a la chica que se encargaba de la biblioteca esta lo reconoció a medias, ya no se veía intimidante, pero sí muy maltrecho, ella nunca lo vio salir desde el momento en que entro, uno se preguntaría si es que no salió en ningún momento y como eso era posible, aunque así fue.

No le tomo importancia y siguió, casi se podría confundir por un borracho en la calle pero ni bien salió el tiempo no paso de forma normal y sin darse cuenta ya estaba en la puerta de su casa, puede que heid esté ahí o en la escuela, no importaba, saco su llave y abrió.

No dio ni dos pasos cuando una sombra lo acorralo, su mente no pensaba y pateo lo que fuera que tuviera en frente, escucho un quejido y enfoco su vista, seguro no era un fantasma si este se quejaba.

-¡se puede saber dónde estabas!- resulto tratarse de Alphonse, y vaya que estaba enojado. Ni siquiera se levantó del suelo antes de gritar.

-bueno, en la biblioteca, ¿paso algo?-respondió lo más tranquilo que pudo, no podía ser para tanto, ¿verdad?

-… ¿Qué no es para tanto?- respondió lentamente mientras se levantaba- ¿no es para tanto?-repitió más fuerte mientras se acercaba- ¡tienes idea de lo preocupado que estaba!- si vieras sus ojos jurarías que es un demonio poseyendo a la persona frente a Ed, sus ojos fácilmente podrían matar a alguien con la mirada y ahora mismo Edward estaría tan muerto…

-venga ya, han sido unas horas…

Al ver como este casi tenía un aura negra rodeándole se dio cuenta de que seguro es idiota al lograr molestarlo más, si tan solo llegara a la puerta…

No pudo pensar en su ruta de escape ni un segundo-¡HAN SIDO TRES DIAS! ¡TRES PUTOS DIAS! ¿Y ME DICES QUE NO ES PARA TANTO?-y con ese grito podía apostar que se debió quedar sordo.

Los dos se miraron, heid luchaba por no ahorcar a su compañero, mientras Ed prefirió no tentar a la suerte y esperar lo necesario, no creía que fuera tanto tiempo pero él no le mentiría con algo así.

Cuando le vio más tranquilo decidió que era mejor hablar antes de que se arrepintiera.

-lo siento…-suspiro- yo no lo pensé, solo pensé en mí, no fue mi intención…-espero unos segundos mientras este le veía, al no recibir respuesta continuo.- creo que debería tomar una ducha, si puedo hacer algo por haberte preocupado dímelo.

Si bien Alphonse tuvo muchos pensamientos solo lo miro para luego asentir con la cabeza y dejarlo pasar.

Este se dirigió a su cuarto y dejó su nueva pila de papeles en el escritorio al lado de la puerta, este estaba lleno de hojas pero pocos de estos tenían círculos de transmutación, si no servía no tenía motivos de gastarse con ellos.

Ni bien los dejó, regreso al pasillo para encaminarse al baño que se encontraba al final del mismo. Cuando abrió la puerta repitió una vista muy común para él, un baño del tamaño apenas suficiente para una persona. Una pequeña bañera y un inodoro con el lava manos enfrente.

Tomo un baño tranquilo, una vez que salió este fue a buscar que comer, al ver la casa descubrió que esta se encontraba vacía, Alphonse ya se había ido tan pronto como él se dirigió a dejar todo.

Fue rumbo a la cocina, tomo un bocadillo, o al menos así pensó que sería, sin darse cuenta el hambre le hizo comer más de lo que hubiera considerado, no le dio importancia, ya se disculparía y comprarían más.

olvide decirlo o tal vez lo ponga en la descripción pero, esta historia se basa en que, en el final de fma brotherhood ed dio su cuerpo en lugar de su alquimia como en la primera versión, así fue como termino en Alemania, es decir que todo lo que paso en brotherhood si sucedió menos el final.